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cual fueron recogiendo también al finalizar cada sesión y reelaboraron en la memoria final.
Marcellan Baraze, Idoia & Gómez Pintado, Ainhoa (2013) “Explorando la construcción del género en la cultura visual.”
Conclusiones
Lo narrado en esta presentación es tan solo una parte de lo que fue el diseño y puesta en práctica de una perspectiva de educación artística que intenta ir más allá de la realización de manualidades. Una perspectiva que nos insta a repensar la finalidad educativa de una materia que, cuando menos en el contexto español, está siempre relegada a un segundo plano y limitada a la realización de manualidades o actividades meramente productivas. Así se detectaba en la investigación referida al comienzo sobre los libros de texto más usados en este ámbito en secundaria, pero que podría extrapolarse a lo que ocurre en primaria. Es consecuencia del uso de estos manuales que el imaginario de los chicos y chicas que los utilizan siga nutriéndose de unos referentes escolares que están construyendo una idea muy pobre y convencional del arte; en ellos se sostiene una idea asociada a la expresión de individualidades, masculinas, occidentales, un concepto de arte relacionado con el estudio de estilos y corrientes. En sus propuestas educativas no se posibilita el análisis, la interpretación y la comprensión de las diversas manifestaciones culturales ni las ponen en relación sino que promueven, principalmente, la repetición o imitación de modelos dados y la experimentación sin sentido de diversos parámetros formales (sea la composición o elementos básicos del lenguaje visual). Todo lo cual contribuye a la denostación de este ámbito y a no reconocerle el valor formativo que posee. Sin embargo, adoptar la perspectiva que aborda la comprensión de las actuales producciones culturales, sean artísticas o no, permite cambiar la finalidad educadora de querer transmitir un conocimiento disciplinar con visiones hegemónicas y parciales de lo que constituyen las manifestaciones culturales. Como se ha visto en el ejemplo, seguir las recomendaciones señaladas por Hernández (2007) de establecer puentes con otras bases epistemológicas, saberes disciplinares, nuevas formas y medios de representación así como utilizar metodologías distintas para la interpretación de la imagen, lo visual y la visualidad, propician experiencias educativas apasionantes, reflexivas y críticas. Este modo de trabajo, en la actualidad, resulta inevitable ya que cuando los productos culturales, sean artísticos o no, tienen sus principios de construcción en otros epistemes resulta difícil comprender sus discursos a través del estudio de técnicas, categorías estéticas tradicionales o peculiaridades gestálticas (Cabrera, 2012). En cuanto a lo que este tipo de trabajo supone para el alumnado de la facultad queda decir que les trastoca radicalmente su concepto sobre la educación de las artes visuales. Por un lado, porque al ser hijos e hijas de una educación