1. Una enseñanza para la experimentación.
El arte como medio de expresión y conocimiento está presente en nuestras vidas desde que nacemos, y debería acompañarnos en todo nuestro camino educacional enriqueciendo nuestro desarrollo personal, potenciando la creatividad y facilitando vías de comunicación con nuestro entorno. En las distintas fases de desarrollo de la persona surgen bloqueos que desde la educación artística debemos trabajar. Por ejemplo, el cambio que se produce de infantil a primaria es muy acentuado, pasando de la expresión artística libre a centrarse en tareas más rígidas, como la reproducción, desencadenando en muchos niños actitudes de frustración que llevan a la pasividad o desinterés, potenciando a unos pocos e inhabilitando a muchos. El sistema educativo también está contagiado por la volatilidad, por el cambio instantáneo propio de la sociedad líquida en la que vivimos, concepto desarrollado por el filósofo polaco Zygmunt Bauman y aplicado a ahora a la educación. “La cultura líquida moderna ya no es una cultura de aprendizaje, es, sobre todo, una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido” dice Bauman “…y ante este panorama es crucial transformar el sistema educativo, aunque la tarea de construcción de otra educación requiere pensarla de formas distintas”. (Bauman, 2013). Esto implica tiempo, y éste es cada vez más escaso ya que el plan de trabajo responde a un ritmo frenético al tener cumplir programaciones con contenidos demasiado amplios. El tiempo de enseñar debe ser igual al tiempo de experimentar ¿acaso es posible transmitir la experiencia artística sin experimentación?
83 Revista Matéria-Prima, Práticas Artísticas no Ensino Básico e Secundário. ISSN 2182-9756. Vol. 1 (1), pp. 82-90.
(infantil, primaria, secundaria, universidad), lo que genera distintos perfiles profesionales con sus debilidades y fortalezas, unos carecen de herramientas pedagógico-metodológicas (Bellas Artes, Arquitectura) y otros tienen poca experiencia artística (Ciencias de la Educación). Partiendo de esta premisa los formadores de profesores en arte debemos cuestionarnos el papel que cumple en el sistema educativo el docente en arte, reflexionar sobre las competencias básicas que deben conocer, experimentar e interiorizar, y qué problemáticas han de afrontar en favor de una enseñanza artística de calidad. A continuación vamos a desarrollar una reflexión sobre el estado de la educación actual y nuestra propuesta de mejora, para ello vamos a analizar tres temas que consideramos relevantes cara una práctica docente en continua transformación. Estos tres bloques temáticos son: una enseñanza para la experimentación, una enseñanza para el desarrollo de la creatividad, una enseñanza en tres dimensiones.