119 Revista Matéria-Prima, Práticas Artísticas no Ensino Básico e Secundário. ISSN 2182-9756. Vol. 1 (1): 112-122.
hacen complejas y confunden las modalidades en las que los profesores en general están entrenados, borrando los límites con otras producciones de lo social. La condición formal y las maneras analíticas en que se ha abordado modernamente la educación de las artes visuales no da cuenta ya del conjunto complejo de discursos que las producen. La perspectiva de la cultura visual y la condición relacional da oportunidades para que se revelen las construcciones de efecto sobre las personas. Hay que ver las imágenes como enunciados de discurso, más allá de formalidad y apariencia, reconocer sus potencialidades educativas y cuestionar nuestra relación con las mismas. Es importante descentralizar la ocurrencia de lo artístico a nivel institucional y simbólico; indagar lo visual respecto a las biografías de las personas como representación y significado, con usos y finalidades diversos a lo artístico. La pluralidad se impone en tanto no hay una forma de visualización única y probada como verdadera y se pretende la construcción de un espacio de expresión diversa y colectiva de esa pluralidad. En las producciones artísticas y culturales, las identidades individuales y colectivas tienen relación con las formas en que las imágenes y las obras son reconstruidas por los sujetos en calidad de espectadores. Pero también constituyen a éstos desde contenidos y referencias diferentes: estéticas, quizás, pero también sensibles, emotivas, ideológicas, conceptuales, etc. “Muérdago” buscó la relación entre la producción de visualidad, las ubicaciones personales respecto a la ciencia y la tecnología, y las condiciones de mediación estética, ética y pedagógica. Nuestra mayor crítica posiblemente deba darse en que, en la educación vinculada a las instituciones culturales, la influencia de la estética analítica no ha permitido colocar estos asuntos en términos de la experiencia estética sino en lo formal del arte, su historia y la condición del artista. La experiencia estética remite a públicos y a espacios públicos. Romper el compartimiento de las artes visuales lleva necesariamente a la condición de relación con la vida común y con diferentes entornos, en especial educativos. Esos espacios públicos han sido modificados radicalmente en la transformación de lo urbano, las ciudades han variado sus características incorporando lo cultural como atracción y ocio, pero también como sitio en que acontece la creación y la ciudadanía; lo que debe atender las diversas y nuevas maneras de dar respuestas a sus habitantes. Es necesario encontrar caminos que nos permitan un abordaje menos rígido para el análisis de la relación de los públicos con el arte contemporáneo. “Muérdago” buscó contravenir la imagen consolidada del arte en el marco institucional