102 Mas Barceló, Enric (2013) “El libro de artista como vehículo y contenedor de experiencias de aprendizaje.”
Para ello, y desde su página web, se proponen diversas actividades a las cuales las escuelas pueden decidir apuntarse. Entre ellas, y dentro del ámbito de la expresión plástica, la de mayor visibilidad era el diseño en el aula de puntos de libro bajo el lema del programa. Una vez recogidos y digitalizados, los puntos de todos los participantes son expuestos en las proximidades de la festividad de Sant Jordi. Asimismo los mejores diseños de cada escuela, elegidos por un jurado, son editados y repartidos entre los comercios del barrio para su distribución durante la citada festividad. En ediciones anteriores se habían ensayado, además, otros formatos de representación visual para que los niños y niñas expresasen sus vivencias con el comercio (juego, calendario,…) hasta llegar a la propuesta del libro de artista como contenedor de imágenes y testimonios relacionados con el programa que se me propuso elaborar. En segundo lugar cabe citar también, como precedente, mi participación en otro programa anterior impulsado por el IMEB: Mestres d’Art (Maestros de Arte), donde se nos propuso a diversos artistas que planteásemos una creación propia que incluyera la participación de los niños y niñas de las escuelas participantes, recuperando la histórica relación maestro/aprendiz. En esta ocasión ya se trabajó sobre el libro de artista explorando sus posibilidades como instrumento de aprendizaje. A partir de estos precedentes el encargo que recibo por parte del IMEB es el de utilizar el formato libro para dar visibilidad al trabajo de las escuelas que así lo deseen dentro del programa pero no a través del trabajo directo en el aula, como se hiciera en Mestres d’Art, sino de tal modo que sean los propios maestros quienes desarrollen este trabajo con unas mínimas directrices que se concretarían en tan sólo un par de seminarios. En la presente comunicación pretendo relatar el modo en que se ha llevado a cabo esta experiencia, los ajustes y mejoras que han sido necesarios y los resultados en relación con los objetivos planteados en cada caso, que ayudaran a desvelar la utilidad del formato utilizado. 1. El libro de artista como instrumento
Antes de entrar en el relato de la experiencia como tal y en el análisis de la misma es necesario detenerse unos instantes en hacer una breve puntualización acerca de la definición del libro de artista y en aclarar porqué se habla de libro de artista y no de libro, sencillamente, a la hora de plantear la propuesta. Hablar de libro de artista como formato de trabajo responde a una voluntad clara, explícita y manifiesta de ampliar el campo de acción en tanto que se trata de un territorio de libertad. Frente a las definiciones más o menos cerradas que podemos hallar en el diccionario de lo que es un libro, respecto al libro de