74 Cuevas, Maria (2013) “Julián Gil. Órdenes estructurales y cromáticos para series complejas.”
Figura 4 ∙ Creación de la plantilla estructural empleada para desarrollar las obras de la serie PHI. La estructura A, muestra la retícula dinámica resultante del proceso. Como las obras de la serie PHI están compuestas sólo por trazas horizontales y verticales, se utiliza para su creación la estructura dinámica B. Figura 5 ∙ Estructura dinámica utilizada en las series RA y PAC. Se obtiene al subdividir un cuadrado en su relación áurea. Como las obras de estas series están basadas en la ortogonalidad, se usa una estructura dinámica simplificada en la que se han suprimido todas las diagonales trazadas.
la primera mancha cromática sobre el soporte; cómo se reconoce cromáticamente la obra en cuestión: bajo qué criterios cromáticos se la puede ubicar. Los planteamientos cromáticos que utiliza Julián Gil para desarrollar sus proyectos están estructurados en torno a un sistema: el cubo de 64 tonos de Alfred Hickethier (Figura 6) y un mundo de posibilidades combinatorias infinitas entre ellos. Su criterio cambia dependiendo de las necesidades intelectuales y expresivas que se le presentan en cada uno de sus procesos. El análisis cromático de sus obras comienza identificando en el sistema de Hickethier cada uno de los tonos utilizados en sus cuadros con su codificación cromática correspondiente y estableciendo una relación espacial entre ellos. De su disposición en el cubo se pueden aprender la diversidad de estrategías de complementariedad, simetrías, saturación, luminosidad, contraste calientefrío,... que a lo largo de su trayectoria ha ido utilizando (Figura 7). Es importante señalar también el uso de la codificación que hace continuamente para hallar grupos de parejas de colores complementarios. El criterio para su obtención es aritmético. Dos colores son complementarios en el sistema de Hickethier