376 Sola Márquez, Isabel María (2011) “Francisco Borrás: La doble imagen de la realidad”
Así es como reunimos fragmentos inconexos de luz y oscuridad e, inconscientemente, tratamos de ver una cara, una figura humana, un animal, etc., los procesos cognitivos y perceptivos, universales en nuestra especie, explican esta asociación de imágenes que también se produce en la obra de Francisco Borrás; pero, ¿qué influencias determinan su particular interpretación de esos elementos azarosos e inconexos? A través de la experiencia docente, hemos podido comprobar cómo en el dibujo juega un papel importantísimo el saber ver la realidad para que resulte posible su posterior representación e interpretación. No es posible describir algo que se desconoce y a través del conocimiento vamos ganando experiencia a la hora de entender aquello que deseamos analizar. Al igual que conectamos fragmentos para reconstruir una imagen es necesario establecer un orden y una relación de las partes en el dibujo de la figura humana. Cuando a los alumnos se les advierten estas relaciones entre elementos próximos o distantes en el modelo a representar, éstos se percatan de sus errores, perciben el problema con mayor claridad y se disponen a resolverlo con la información que necesitan, observando al modelo. Después de determinar estas relaciones en cada uno de sus ejercicios, se van consolidando sus conocimientos sobre la figura humana a nivel de proporción, volumetría, morfología, movimiento, etc. y mejora su capacidad de retentiva que les hace depender en menor medida de la observación del modelo. Es esta experiencia visual, iniciada en la etapa de aprendizaje y acrecentada a través del dibujo del natural, por medio del trabajo constante, la que va produciendo una serie de patrones que, posteriormente, pueden ser asociados a ese trazado azaroso, la que convierte lo casual en causal y le imprime significado a lo que realmente no lo tiene. En el dibujo y la pintura se recurre con frecuencia a ese juego visual para aportar vibración al trazo o a la pincelada. Se desdibujan contornos para provocar esa ilusión que recrea la realidad reconstruyéndola y proyectándola con la ayuda de ambiguas impresiones que dejan abierto el proceso interpretativo al espectador. El artista aún reflejando la realidad como no es intenta que parezca lo que es. La clave está, por lo tanto, en la forma en que percibimos la realidad a nivel visual y cómo nuestro cerebro realiza la lectura de la obra artística. Ese es el paralelismo que el artista establece para crear una conexión entre la realidad y la ilusión que produce la contemplación de su obra. Y aquí es donde establecemos como ejemplo la obra de Francisco Borrás para plantear sus soluciones interpretativas, las que surgen de sus planteamientos individuales, comparándolas y diferenciándolas de aquellas que han determinado otros autores. 2. La obra de Francisco Borrás.
Cuando contemplamos la obra reciente de Francisco Borrás podemos advertir