— D’ordinaire, l’amateur est défini comme une immaturation de l’artiste: quelqu’un qui ne peut — ou ne veut — se hausser à la maîtrise d’une profession. Mais dans le champ de la pratique photographique, c’est l’amateur, au contraire, qui est l’assomption du professionnel: car c’est lui qui se tient au plus près du noème de la photographie” (Barthes, 1980: 154)
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El próximo 2014 se cumplirán 50 años de la publicación del primer fascículo de las Rutes Amagades de Mallorca (Rutas Escondidas de Mallorca, en la versión castellana) que Jesús García Pastor ideó, realizó, editó y publicó de forma ininterrumpida durante dieciséis años en Palma de Mallorca (Figura 1). Se valió de la editorial que habían fundado junto a su colega Melchor Rosselló para la creación y comercialización de cuadernos escolares, la Imprenta Politécnica. Cuando en 1980 se suspende la publicación de nuevos fascículos, la obra de las Rutes... conforma en un vasto conjunto de 6 volúmenes. Ochenta y tres fascículos que narran fotográficamente rutas y excursiones por el paisaje de Mallorca; un compendio de más de 7.500 fotografías, muchas de ellas complejas composiciones panorámicas, que dibujan un denso tránsito personal por el territorio. Cincuenta años después, tanto las Rutes... como su autor se mantienen prácticamente en el anonimato. Son varias las razones que se pueden argumentar para justificar esta significativa ausencia; el localismo (Mallorca y su paisaje) y la expresa voluntad pedagógica de la obra (mostrar e ilustrar excursiones y caminatas) serían dos de ellas. En este artículo se aborda la significación que el manifiesto amateurismo del autor aporta al conjunto de la obra, cuyas singulares cualidades le confieren un lugar de relevancia en el vigente debate sobre la significación de la dimensión amateur de la representación fotográfica.
Revista :Estúdio, Artistas sobre outras Obras. ISSN 1647-6158, e-ISSN 1647-7316. Vol. 4 (8): 32-41.
Introducción
1. Amateurismo y fotografía
La proximidad del amateur al noema de lo fotográfico referida por Roland Barthes toma sus bases en una construcción fuertemente arraigada en la tradición fotográfica. Su origen se remonta a los primeros años de gestación del medio, cuando se establece la identificación del amateurismo con una determinada praxis fotográfica caracterizada por la pasión, la autoreferenciación y la libertad creativa. Es probablemente Ernest Lacan, en 1853, quien inicia, de forma novelesca, esta caracterización:
Le photographe amateur, pour nous, c’est l’homme qui, par amour de l’art, s’est passionné pour la photographie, comme il se serait passionné pour la peinture, la sculpture ou la musique, qui en a fait une étude sérieuse, raisonnée, intelligente, avec la ferme volonté de ne pas