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el espacio interno de las calles. De manera significativa, en otro ciclo de obras dedicadas a Lima, esta vez en la técnica del grabado, la misma exclusión se genera a partir de la vista aérea de los techos y azoteas de la ciudad, que conforman una capa densa, visualmente impenetrable, de este mundo solitario y enigmático (Figura 5). La mirada de Susana Venegas parece filtrada por un gran angular. En consecuencia, la perspectiva es inédita y exagerada, con distorsiones que imprimen una especie de movimiento continuo a los edificios. El contrapicado aporta la sensación de fuerza y densidad, pero a la vez contribuye a la sensación de inhabitable. Hay una fragmentación del espacio que se debe a la conjunción de planos distintos. Las líneas rectoras son diagonales, en permanente fuga, generando la sensación de un desplazamiento contenido por otro desplazamiento. Quedan internalizados conflictos y tensiones, que tejen el subtexto simbólico del paisaje. Hay belleza en estos paisajes, que seducen con su iluminación interior,
Revista :Estúdio, Artistas sobre outras Obras. ISSN 1647-6158, e-ISSN 1647-7316. Vol. 4 (8): 195-200.
Figuras 3 y 4 ∙ Izquierda : Ancash cuadra 7. 110 × 160 cm. Óleo sobre lienzo, 2009, Lima, Perú. Fuente: Susana Venegas. Derecha: General Garzón, 120 × 140 cm. Óleo sobre lienzo, 2009, Lima, Perú. Fuente: Susana Venegas. Figura 5 ∙ Ventana, 33 × 33 cm. Grabado- Colagrafía, 2004, Lima, Perú. Fuente: Susana Venegas.