196 Mendoza, Mihaela R. de Barrio de (2013) “La ciudad caníbal: Los paisajes urbanos de Lima en la visión de Susana Venegas.”
el proceso de referencia, los referentes integrados en las obras no sólo remiten a sus fuentes originales y aportan los significados de la mirada personal y — a través de ella — de las vivencias individuales y colectivas, sino que generan universos de sentido con valor simbólico. “El arte es un sistema modelizador secundario” (Lotman, 1982:19): focaliza, representa e interpreta realidades para recrearlas o inventarlas. Para Susana Venegas (Lima, 1977), pintora y grabadora peruana, graduada de la Facultad de Arte de la Pontificia Universidad Católica del Perú, reconstruir simbólicamente la ciudad como un recinto que incorpora en lo urbano el factor cultural y el factor humano, ha sido un tema central, tanto para su obra plástica como para sus investigaciones. La artista vivió un tiempo en Italia y actualmente es docente de la PUCP y miembro del Taller 72, el más antiguo e importante taller de grabado de Perú. Ha expuesto — en Perú, EEUU, Canadá, Italia, España, Bélgica, Alemania, Polonia, España, Egipto — proyectos que exploran la identidad del hábitat con implicaciones culturales del ser humano, la habitación, la casa, la ciudad. El re–diseño de la ciudad, con sus estructuras y ritmos postexpresionistas, estructura metaforicamente y narra posibles historias que apelan a su memoria afectiva y expresan el deseo de explicarla y comprenderla. 1. El universo urbano de Lima
Susana Venegas emprende un proceso artístico de representacíón y significación de Lima que se genera desde “la memoria cultural como mecanismo creador” (Lotman,1996: 159). Es un viaje introspectivo, donde el pasado y el presente convergen, por algunas de las calles del centro de Lima, un viaje con densidad conceptual que abre caminos en el laberinto limeño, en una dimensión que pasa de los referentes fáciles de reconocer por quienes conocen la ciudad de Lima en toda su complejidad, a una lectura poética que aporta sensaciones y significados. Uno de los impulsos fundamentales del arte moderno es el deseo de anular la distancia que media entre audiencia, consumidores o público y la obra (Gadamer, 1996: 68).
Surgen así paisajes urbanos y en cada uno se produce una revelación de los significados de la ciudad. Cada imagen es una representación metafórica, que aspira a interiorizarse en el observador, apelando a su memoria afectiva e invitándolo a explorar esta visión simbólica que relaciona la ciudad con el sentido de la vida urbana y hace de cada paisaje urbano una poética visual. La representación apela a la participación emocional del observador a través de la apertura de los planos, de las diagonales que los ordenan y aseguran su dinámica, de