92 Martín de Madrid, Paula Santiago (2011) “El cuerpo como metáfora: Otto Dix y el paisaje degradado de lo humano” Revista :Estúdio. ISSN 1647-6158. Vol. 2, (4): 92-98.
El cuerpo como metáfora: Otto Dix y el paisaje degradado de lo humano Paula Santiago Martín de Madrid Espanha, artista visual. Doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Docente en el Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia e investigadora en el Centro de Investigación Arte y Entorno de la Universidad Politécnica de Valencia. Artigo completo submetido em 5 de setembro e aprovado em 19 de setembro de 2011.
Resumen A través de la representación efectuada por Otto Dix (1891-1969) de cuerpos mutilados y degradados vamos a sustentar esta visión lanzada sobre un entorno que sólo se concibe desde el cuestionamiento, el desencanto o la amargura. Una interpretación metafórica que, sin embargo, debe ser entendida en su sentido más amplio, ya que, desde nuestra perspectiva, la distorsión a la que es sometida la realidad no responde ni a un subjetivismo que sólo busca la deformación arbitraria, ni a una afirmación de lo onírico o de lo surrealizante. Palabras clave paisaje, arte, cuerpo, lugar.
The body as a metaphor: Otto Dix and the human landscape Abstract Though the representation made by Otto Dix (1891-1969) of mutilated and degraded bodies we support this vision about an envioronment that is conceived only from the challenge, disappointment or bitterness. A metaphorical interpretation, however, must be understood in ists broadest sense, since, from our perspective, the distortion that is submitted the reality is not due to a subjectivism that seeks only the deformation arbitrary, or an affirmation of the oneiric or the surrealistic. Title
Keywords landscape, art, body, site.
Introducción
Para Dix la pintura se concibe desde una voluntad de corte realista que se vincula al sarcasmo y al compromiso político. A través de esta compartida posición ética y estética se intenta dejar constancia de un Berlín que se ve poblado por mutilados de guerra, inválidos, desfigurados a causa de las bombas, burgueses miserables y prostitutas. En sus representaciones, los cuerpos deformados de los individuos ubicados en la urbe no son el producto de una fantasía, sino la constatación moralizada de un entorno degradado y paupérrimo que sólo es capaz de acoger los restos de una humanidad enloquecida que atraviesa de forma nerviosa sus calles y avenidas.