78 Gómez Cremades, Ana María (2011) “Lenguaje escultórico-performático del clown contemporáneo: Pepe Viyuela: Juego, Arte y Poesía.”
Figura 1 El payaso: un poeta en movimiento (Viyuela, 2009).
partitura dentro y fuera de la cual se mueven’ (Viyuela, 2011 a). Indudablemente, la performance del payaso evoluciona y crece evadiendo la cuarta pared, vive y existe, porque existe el espectador, lo necesita. El clown depende del público. Su personaje se enfrenta a un escenario completamente vacío. En escena, Pepe Viyuela no necesita música porque en el silencio el público puede escuchar sus notas melódicas, susurrantes. No necesita color porque, como si de una película de cine mudo se tratara, el paisaje y las acciones se difuminan en blanco y negro. No exige un lenguaje convencional porque la poesía de su particular verborrea en escena, la lírica de sus movimientos y del gesto, recrean la comunicación y expresión que, como una especie de bálsamo, trepa por las paredes silenciosas del teatro, se filtra entre los resquicios del momento, y traspasa la atenta mirada del espectador. Cuerpo, objeto, palabra y silencio juegan un papel fundamental en la continua trama que dibuja sobre el espacio escénico. A nivel compositivo, garabatea en escena un arte efímero, trazos, formas, volúmenes textuales y precisos. Su ocupación del espacio teatral transita entre el contundente modelado de Rodin, la exquisita síntesis de Brancusi, o la naif agudeza de los volúmenes de la obra de Marino Marini. Una extraña y paradójica conjunción que potencia su formalismo expresivo, hilvanando y conformando con todo ello la particular esencia compositiva de su creatividad performática escénica (figura 1). Como actor de cine o televisión forma parte de un juego compositivo, donde hace uso de una técnica precisa y pulcra. Pero en el teatro, enfrentado al vacío,