30 Ortega Centella, Visitación (2014) “Una mirada desdoblada: la Semana Santa en la obra de Pilar Albarracín.”
Estos sucesos o acontecimientos culturalmente reconocidos se conforman con aquellos otros que se desprenden del propio fervor y sentimiento que genera la celebración de la Semana Santa andaluza, punto de partida de la obra que analizamos en nuestro artículo. Las vivencias, percepciones y experiencias vividas, en definitiva, la mirada que se proyecta sobre estos hechos que tienen lugar en el desarrollo de la Semana Santa, constituyen una representación estética y simbólica difícilmente indisociable de las propias de la cultura enraizada dentro del mismo enclave geográfico. El folklor, que engloba todo lo vernáculo andaluz, ya sea el Flamenco, la Semana Santa o la Tauromaquia, son tratados en las propuestas de la artistas de forma que invita al espectador a reflexionar sobre aquello que acostumbra a ver en su cotidianeidad, pero que ahora se enfrenta desde una nueva perspectiva, con una mirada que desdobla su papel como espectador o como personaje del propio “espectáculo”. Planteando la cuestión de W. Benjamin (1973) “¿qué valor tiene toda la cultura cuando la experiencia no nos conecta con ella?”, aplicada al planteamiento inicial de la propuesta artística de Albarracín, podemos añadir a la misma, que todo aquello experiencial que subyace en la cotidianidad del individuo se intensifica frente a la visión de la obra, siendo una práctica más capaz de codificar unos valores transmitidos a través de la cultura. El espectador, además de canalizar sus propias experiencias vividas respecto al concepto que se nos plantea en la obra, podrá (re)interpretar y poner en valor los diferentes atributos simbólicosculturales que lo conforma. Es decir, en términos benjamianos, se plantea la experiencia como una rememoración que complementa a la propia vivencia, donde, probablemente, se “precipita la creciente autoalienación del hombre” (Benjamin, 1973). Es la experiencia que convierte al espectador en exegeta, y es lo que hace que la propuesta de Pilar esté concebida como núcleo reflexivo que permite el diálogo y la creación de nuevas perspectivas sobre algo culturalmente tan enraizado como es la Semana Santa andaluza. Significados que proponen un replanteamiento del discurso de los convencionalismos sociales que abogan por la diferencia, una relectura del folclore andaluz, cuyos tópicos han sido utilizados desde la época franquista como representativos de toda España. 1.1 El Capricho Los diferentes elementos simbólicos que aparecen en la obra titulada El Capricho, 2011 (Figura 1), se corresponden con aquellos pertenecientes a la tradición cultural devenida a lo largo de la historia y que ha llegado a nuestros días con las connotaciones que lo delimitaban en su gesta. Si nos situamos en el centro de la cruz, que ya de por sí “representa el punto que se unifican los complementarios