HOMENAJE A LA FUERZA AÉREA DEL PERÚ 1981 – IEHAP
Paquisha, que los aviones que estaban volando eran peruanos, para que no soltaran sus artefactos. Se armó tal confusión en las comunicaciones, que en lugar de mensajes se escuchaba gritos desesperados. ESTO NOS LLAMA A UNA SERIA REFLEXION: La Fuerza Armada, aparte de conocer sus emblemas, sus uniformes y sus equipos, deben poder distinguirlos con máxima seguridad, y ejercitarse para este tipo de contingencias, y no enviar equipos antiaéreos sin un sistema propio de comunicaciones. Con el Presidente alejado de la zona, en su vuelo de retorno a Lima, se ejecutaba la recuperación del PV-3. La operación podía incrementarse con un helicóptero MI-8 del Ejército y con dos helicópteros Bell-212 FAP, de la comitiva del Presidente, que regresaban de Ciro Alegría, se encontraban en vuelo a Comaina. Se contaba en la zona con 7 helicópteros artillados, dos MI-8 FAP, dos MI-8 del EP y 3 Bell212 FAP, con sus tripulaciones completamente operativas y optimistas. El asalto al puesto PV-3 debía realizarse al atardecer. Antes de este evento se esperaba que un AN-26 soltara bidonetas a partir de las 15:00 horas, pero no se conocía su situación. Solo después de coordinar por radio con Califa el AN-26, aterrizó en Ciro Alegría y decoló con un Oficial del Ejército a bordo, para ubicar al PV-3, lugar donde soltó las bidonetas. Es importante mencionar las acciones sacrificadas y extraordinariamente riesgosas del destacamento del Grupo Aéreo N° 8, con sede en Iquitos. El avión AN-26 cumplió acciones en forma ininterrumpida, transportando tropas, víveres, municiones, etc. Partiendo, todos los días desde Iquitos hasta el campo Ciro Alegría, en el Marañón, en pésimas 96