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/ Cine escalando: Wide Boyz / Punto Rojo / VII Master de Bouldering / Chile Chico, escalando en el Paraíso / Simplemente Donini / Suesca, escalando entre barbas / Destino: Kálimnos / Portafolio: Nick Le Baut / Info_Montaña: Punta Zanzi

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$4.000


¿En serio? Nico Favresse divisa otra racha de mal tiempo, mientras Sean Villanueva se asegura a sí mismo a la reunión durarte el primer ascenso del Pilar Sur del Kyzyl Asker. La cordada pasó 15 días en la pared arreglándoselas con grandes tormentas, temperaturas de –15ºC y, “muchísima roca de excelente calidad.” Mira el video, escucha el relato y disfruta el ascenso. patagonia.com/chinajam foto: EVRARD WENDENBAUM

Casa Matriz: Don Carlos 2945, Las Condes, Stgo. I Portal La Dehesa: Av. La Dehesa 1445 Loc. 2074, Lo Barnechea, Stgo. I Mall Sport: Av. Las Condes 13451 Loc. 225, Las Condes, Stgo. I Alto Las Condes: Av. Kennedy 9001 Loc. 3024, Las Condes, Stgo. I Portal Temuco: Av. Alemania 0671 Loc. 3011, Temuco I Pucón: Fresia 248 Loc. C I Puerto Varas: San José 192 facebook.com/Patagonia.Chile vimeo.com/patagoniachile @patagoniachile @patagoniaCHL


Š 2014 Patagonia, Inc.


Contenidos 8 Editorial 12 In-box La voz de nuestros lectores. Notas de la vida en la montaña. 16 N uevos Productos Juguetes, fetiches y novedades del mercado vertical. 18 C ine escalando: Wide Boyz Una secuela donde el director Paul Diffley nos muestra la escalada más allá del pegue de encadenamiento. Con dos volúmenes estas películas entregan una imagen de lo que es el sufrimiento y la camaradería que se da en las duras sesiones de entrenamiento para conseguir una ruta deseada. Dejando la piel en la roca, los Wide Boyz se enfrentan a las más duras fisuras del mundo. Por Daniel Castro 22 P unto Rojo Mucha actividad se dio en la escalada de alta dificultad, con varios nombres nuevos que se pasean por los octavos grados y la consolidación de Tomás Ravanal y Facundo Langbehn cada uno en su especialidad, escalada deportiva y búlder respectivamente, como parte de la élite de los mejores escaladores de Suramérica. Casi no alcanzan las páginas para la cantidad de encadenes que pasaron en estos meses. Por Diego Tapia 28 V II Master de Bouldering El encuentro internacional tuvo una nueva versión que trajo representantes internacionales que sorprendieron al público. Un recuento de dónde viene y hacia dónde va esta competencia que mueve a miles de personas. Por Camilo Castellanos

36 C hile Chico, escalando en el Paraíso Una pared llena de columnas de basalto rojizo es el paraíso al que fueron estos escaladores, un paisaje que parece salido de otro planeta, pero que se puede encontrar en Chile Chico, donde las historias de pumas rondan en el ambiente y donde se puede disfrutar de escalada tradicional de aventura. Por Rodrigo Vera 4

implemente Donini S Uno de lo más revolucionarios escaladores y alpinistas de todos los tiempos llega a esta revista con una entrevista en profundidad donde se habla de sus ascensos más representativos, de sus orígenes en el Yosemite de los años 70 y de cómo se mantiene es este estilo de vida con más de siete décadas en su cuerpo. Por Rodrigo Fica 58 Suesca, escalando entre barbas La escalada de aventura, que mezcla fisura con escalada deportiva, prevalece en este lugar y ha sido la escuela de grandes montañistas y escaladores de Suramérica. Un lugar donde está patente la forma en que la escalada puede influir en las comunidades. Por Camilo Castellanos 66 Destino: Kálimnos La isla donde habitaban los dioses cuando bajaban del Olimpo y donde se puede entrar a gigantescas cavernas dignas del Hades para encontrar escaladas que transcurren por estalactitas y paredes de hasta 50 metros. Un destino imperdible que mezcla las playas del mediterráneo con escalada de la más alta calidad. Por Iván Leiva

Aris Theodoropoulos, es un escalador incansable, lidera las actividades de escalada en Kálimnos (Kalymnos en inglés) con el equipamiento de muchas de sus rutas, es también el autor de la guía oficial de escalada en la isla griega. En la foto Aris escala Ira (6c), en el sector conocido como Iliada, Kálimnos. Spyros Apostolopoulos Foto de Portada. Jim Donini escalando Dislolie, (6c+), en Siniscola, Cerdeña, Italia. Un sobreviviente, el escalador norteamericano a sus 71 años comparte con nosotros las historias de sus épicas y famosas escaladas por las grandes paredes del mundo. Alain Denis

74 P ortafolio: Nick Le Baut Un apasionado por la naturaleza y un profesional de los deportes de aventura. Busca retratar las emociones y la belleza de los movimientos que solo una persona que está involucrada totalmente con las actividades puede entender. 82 I nfo_Montaña: Punta Zanzi En las profundidades del Cajón del Maipo aparece una intimidante aguja de roca arenisca que ha tenido ascensos desde los años 50 y que todavía es un reto para el alpinismo nacional. Por Lucas Veras 88 C iencia de Escalar: Flexibilidad Una cualidad que no solo ayuda a mejorar el nivel sino que previene lesiones. Una rutina fácil que puede mejorar un factor de la escalada que muchas veces no es tomado en cuenta. Por Paula Gálvez 90 C omparativa de productos: Mochilas hasta 45 litros Para escaladas rápidas, ataques a la cumbre, esquí o simplemente ir el fin de semana a la roca, las mochilas de hasta 45 litros son un elemento esencial que puede decidir desde con cuánta energía se llega a las rutas, hasta prevenir un accidente. Por Ignacio Díaz


Colaboran en esta edición Nº 35 Junio 2014 Director Erick Vigouroux erick@escalando.cl

Camilo Castellanos

Ivan Leiva

Rodrigo Fica

Este escalador colombiano logró combinar sus dos pasiones, la escalada y el periodismo, al integrarse al staff de Revista Escalando. Aunque su visión abarca todos los ámbitos de la montaña, su especialidad es la escalada deportiva. En esta edición nos reporta lo que fue el Master de Bouldering y, luego de un viaje de visita a su tierra natal, nos cuenta la historia del sector de escalada de Suesca visto por sus protagonistas.

Diseñador industrial, fotografo, escalador y viajero. A Iván Leiva no le importa si hay que tomar un par de piolets o las tufas de una caliza desplomada, lo que le gusta es estar allá afuera y subir. Esto lo ha llevado a recorrer líneas emblemáticas como la Afanasieff, en el Fitz Roy, la Directa Francesa, en Alpamayo e innumerables zonas de escalada. En este número nos presenta uno de los destinos más apetecidos por los escaladores europeos: Kálimnos.

Un veterano de estas páginas, su pasión por la montaña lo han hecho involucrarse en todos los aspectos de su vida con el deporte. Como uno de los montañistas más influyentes de Chile, sus esfuerzos no solo se limitan a buscar las mejores vías y ascensos, sino que a compartir su visión con la escritura. En estas páginas nos deleita con algo diferente, una entrevista que retrata a uno de los grandes escaladores de todos los tiempos.

Lucas Veras

Rodrigo Vera

Nick Le Baut

Trabaja como Ingeniero de Desarrollo y Profesor de Escalada. Su gran motivación, aparte de intentar tocar la armónica, es buscar lugares nuevos para escalar y ver que tan lejos puede llegar. En esta ocasión, comparte con nosotros los secretos de la Punta Zanzi, una de las más emblemáticas montañas de la zona central de Chile.

El negro Vera, un residente de Pucón que desde el sur ha entregado mucho a la escalada nacional. Desarrollando pequeñas zonas en la cercanías de su casa, realizando competencias o metido en la nieve, Rodrigo es un fanático de la roca y la montaña, lo cual se puede apreciar en las páginas que escribió para esta revista y en la experiencia que comparte de su viaje a Chile Chico.

Fotógrafo francés que vive en Sídney. Practica todos los deportes que retrata con su cámara y es un amante de la naturaleza. Su pasión lo ha llevado a participar en muchas de las más importantes revistas de aventura. Cuando no está sacando fotos o haciendo explotar su adrenalina, se desempeña como Ingeniero en Sustentabilidad.

La escalada es un deporte de alto riesgo que requiere instrucción especializada. Es tu responsabilidad conocer tus límites y escalar con seguridad. 6

Columnistas Rodrigo Fica Diego Tapia Paula Gálvez Ignacio Díaz Daniel Castro

Editor de Montaña Rodrigo Fica aruficax@aruficax.cl

Fotografía Mateo Barrenengoa Francisco Herrera

Redacción Camilo Castellanos

Ventas / Suscripciones suscripcion@escalando.org

Director de Arte Erick Vigouroux erick@escalando.cl

Contacto / Colaboración contacto@escalando.org

Dirección Comercial Christian Moscoso Dirección de fotografía Claudio Vicuña

Web www.escalando.org

Ilustración Francisca Villalón Erick Vigouroux

Agradecimientos: Nikolaos Smalios Aris Theodoropolus Alain Denis Jano Torres Nacho Morales Waldo Farías Patricio Garrido

Ediciones de Montaña Limitada. Representante Legal: Erick Vigouroux. Dr. Manuel Barros Borgoño 384, of. 21, Providencia, Santiago.

Mauro Orellana Agustín Herrera Osvaldo de La fuente Marie Pierre Medina Nicole Ellena Margarita Miguez Leonel Aguiera

Carolina Fresno

Escalando es una marca registrada. Esta edición de 1.500 ejemplares se imprimió en los talleres de Quad Graphics.

de la marca o de esta revista sin consentimiento previo. Las opiniones y publicidad contenidos en esta revista son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten o publican.

Prohibido cualquier uso o reproducción total o parcial

Y a todos los que hicieron posible la realización de este número.


Editorial Tenía más o menos diez años cuando mi papá me contó sobre su escalada en la pared del Cerro Negro (4.915 msnm) junto a mi tío en 1965. Ambos muy jóvenes, mi papá solo tenía 15. Su idea era abrir la primera ruta por la ladera suroeste del cerro. Insolentemente trazaron la ruta por el medio de una gran pared de roca vertical rodeada por los glaciares más importantes de la región. Uno de ellos, el Olivares Beta, colgaba uno de sus brazos a la derecha de la pared. Eran mis héroes preferidos, superaban a todos los personajes de ficción que abundaban por aquella época. Aún recuerdo mi impresión al oír que debieron dormir sentados en una terraza en medio de la pared después de intentar abrirse paso por el medio de un tenebroso big wall de grandes fragmentos sueltos, para finalmente renunciar a su épica cruzada luego que mi tío sufriera una caída al desplomarse junto al bloque que estaba escalando. Un clavo que había puesto minutos antes hacia un costado le salvó la vida a él y su cordada. La escena desde aquel vivac debe haber sido maravillosa, el sol se ponía regalando sus últimos rayos cobrizos sobre un valle prácticamente virgen que se abría contorneando la montaña hacia el norte. Aquella noche no imaginaban que 50 años después todo habría sido diametralmente diferente, la caída de ese gran bloque podría haber tenido consecuencias sobre terceros o simplemente podría no haber sido posible el ascenso por prohibición de acceso, ya que 5 años luego de ese colosal intento se abrió en ese mismo valle la División Andina de Codelco, una de las minas a rajo abierto más grande del país. Poco queda de aquel brazo de hielo, solo una tímida pestaña se asoma por el borde superior de la pared y, hacia atrás, se separa del cuerpo principal del glaciar por una faja de tierra.

Hoy, la minera estatal planea la ampliación de sus operaciones en la zona con el proyecto Expansión Andina 244, que propone duplicar la extensión e intensidad de los trabajos, interviniendo con más fuerza el área de los glaciares que hidratan la Región Metropolitana y Valparaíso y que sostiene los frágiles ecosistemas cordilleranos. Afortunadamente, a principios de este mes, gracias a los movimientos ecologistas y la acción ciudadana, se ingresó la moción parlamentaria que establece una ley de protección y preservación de glaciares que, entre otras cosas, prohibe las actividades que pongan en riesgo su existencia y estabilidad, así como su explotación comercial y administración privada, convirtiéndolos en bienes de uso público. Esto último podría ser la llave que abra el cerrojo de uno de los problemas más difíciles de resolver para la práctica del andinismo: el acceso a las montañas. Con esta edición, Revista Escalando cumple también su primera década. En 10 años hemos servido de vehículo para transmitir historias como esta. Hablamos de los escaladores y sus escaladas, de la montaña y su belleza; de ética, de accesos, de medio ambiente y de hazañas sobrehumanas. Para nosotros el reto también ha sido proyectar la emoción y el compromiso de esas experiencias mediante relatos depurados e imágenes que capturen lo esencial, para construir la nueva historia y, con sus episodios perpetuados por la tinta, tal vez logremos abarcar el imaginario que provocaba en nuestra infancia la narración oral de las historias de nuestros héroes.

Erick Vigouroux Director

Es 1978 George Lowe, Michael Kennedy y Jeff Lowe temperan los huesos luego de pasar la noche en el primer vivac, sin sospechar los dramaticos días que vendrían durante su expedición al Latok 1. Un momento inmortalizado por el lente de Jim Donini, el gran protagonista de Escalando #35. Jim Donini


La interesante silueta del Nariz de Eleuterio, vista desde un camino interior que va desde la Carretera Austral al lago Leones Colección Pedro Binfa

Nariz de Eleuterio. Luego de días buscando un compañero de aventuras, tomé la decisión de embarcarme en una ascensión en solitario al cerro 1960, uno que se encuentra ubicado al lado norte del río Leones y al oeste del río Claro, y que anteriormente había visto en una expedición a la misma zona. Al preguntar a don Pedro Soto (poblador del río Leones) sobre el nombre del picacho, él lo denominó La Nariz De Eleuterio. El 5 de marzo del 2014 manejé desde Coyhaique en dirección sur hasta el valle Leones, para luego continuar mi aproximación por un antiguo camino que va en dirección al lago del mismo nombre. Luego de estacionar la camioneta, armé una pequeña balsa con la cual logré cruzar los dos brazos del río que me separaban de la montaña. Ya en la orilla norte desarmé la balsa y caminé cerro arriba por algunas horas hasta que encontré un buen lugar para acampar.

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Al día siguiente preparé todo y comencé nuevamente la peregrinación; una hora aproximadamente me puso en la base de la cara sur de la montaña. Tomé una cuerda y algunos friends (por si acaso) y comencé mi ascenso. La primera parte transcurrió sin muchos contratiempos, entre acarreos, cortas trepadas y terrazas. Un poco más arriba me encontré con lo que sería la parte más complicada de la ruta, la cual correspondía a una pequeña pasada en roca de un grado no superior a 5.6. Luego de 45 minutos de trepar y escalar, encontré otra, pequeña en terreno más vertical, para luego darme acceso a terrenos rocosos y acarreos de ángulos moderado. Hasta llegar a la cumbre. El ascenso tardó aproximadamente 2 horas y en la cima no encontré vestigios de una previa. Deje una pequeña nota y comencé el descenso, caminando y desescalando algunas cortas secciones. Me tomó aproximadamente dos horas y media llegar hasta la camioneta,

no sin antes pasar por algunas aventuras al cruzar el río Leones en mi balsa. Cerro 1960 (Nariz de Eleuterio); Cara Sur. (500mts AD, 5.6). Pedro Binfa


Queda poco, la cumbre se intuye y Falco Henríquez termina de escalar el largo 9, uno en el cual por poco su cara no fue impactada por una piedra Michael Sánchez

Super Diedro Continuando con nuestras exploraciones del parque Tagua-Tagua, y luego de la apertura del Torreón Selknam el mes de febrero del 2013 (Delicada Psicodelia 5.11+ A2), volvimos por nuestra siguiente cumbre: un diedro evidente al otro lado del valle en una cima que se conoce como el “Pico de las Sombras”. espués de las acostumbradas reuniones y D la organización del material, emprendimos la salida el día 20 de diciembre. Esta vez nos fuimos en bus y, después de cruzar el lago Tagua Tagua, fuimos recibidos por el personal del Hotel Mítico. Tras un repaso de la reglamentación y algunas conversaciones, fuimos llevados al inicio del sendero y dejados ahí con nuestro material y comida. J unto con Máximo Fernández y Gaspar Méndez comenzamos la empresa de portear el material hasta la laguna Los Quetros, lo cual

se extendería por 4 días, llevando comida y equipo para 10 días y 4 personas. Falco Henríquez, nuestro cuarto integrante, llegaría finalmente al tercer día y lo encontraríamos en el refugio los Alerces, mientras descansábamos. l 25 de diciembre lograríamos montar E nuestro campamento base en lo que sería el final del anfiteatro, a dos horas de nuestro objetivo. El día siguiente partimos por una exploración que nos traería algunas sorpresas, teniendo que cruzar algunos neveros y grietas sin tener material de hielo. Sorteando estos obstáculos llegamos finalmente a la base de la pared para dejar el material de escalada en el lugar. uego de regresar conociendo el camino, L asegurando las partes peligrosas y después de unas horas de lluvia, regresamos el día 27 por la escalada. Lo hicimos durante todo el día, con dificultades del IV al V+, por 650 metros de pared. La escalada fue relativa-

mente fácil pero muy expuesta, pues más de algún largo no tuvo ninguna protección hasta la reunión. Luego de arribar a la cumbre alrededor de las 20:50 de la tarde, celebramos y comenzamos la bajada, que tomaría unas 7 horas, 4 rapeles y una caminata peligrosa de noche en los neveros anteriormente mencionados. La ruta recorre un evidente diedro central, con una escalada más bien tumbada pero sin protecciones. Línea clásica y estética, con placas y fisuras de aventura no aptas para cardiacos. Abierta desde abajo, en un solo asalto, estilo alpino, completándose 12 largos y sin poner ningún bolt de progresión (excepto en algunas reuniones, las cuales además fueron reforzadas con algunos pitones y nudos empotrados). Los integrantes fueron Máximo Fernández, Gaspar Méndez, Falco Henríquez y quien escribe. Michael Sánchez Adams


Es un orgullo para Revista Escalando ser parte de la biblioteca más alta de Chile. En el Cerro Las Tórtolas (5.185 msnm), en la región de Coquimbo, se levanta el refugio Gabriela Mistral, donde el Club de Montañeros del Elqui acaba de fundar su biblioteca de altura, que será alimentada por los propios montañistas que visiten el lugar. Colección Club de Montañeros del Elqui

Biblioteca Cerro las Tórtola: lectura a más de 5 mil metros de altitud. El Club de Montañeros del Elqui acaba de fundar la biblioteca más alta de Chile en el refugio Gabriela Mistral del Cerro las Tórtolas, a 5.185 msnm. El pasado sábado 24 de abril una expedición que incluía a Ignacio Díaz, Fabián Muñoz y al valenciano Daniel Gandia, escaló la montaña más alta de la región de Coquimbo para dejar una pequeña caja de lectura, con los primeros 12 libros de un catálogo que incluye, además, dos números de la Revista Escalando, uno de ellos autografiado por el mismísimo Yuji Hirayama. Ignacio Díaz explica que la idea es volver en otra expedición a completar un catálogo que incluya libros que permitan entretener e informar a los visitantes de ese remoto lugar. “Este fue un primer viaje destinado, tanto a llevar los primeros libros, como a estudiar el terreno. La idea es no ser invasivo en un lugar de espacio reducido como el refugio, que es un verdadero aporte para realizar el ascenso a la cumbre. Ahora que

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estuvimos ahí, sabemos que podemos llevar aproximadamente 60 libros sin quitar espacio ni molestar a los visitantes”, señala. A títulos de autores vicuñenses como Elqui, Vicuña y su gente de Hernán Herrera e Historias de mi tierra de Daniel Toro Ponce, se unen a libros como Leaves of Grass de Walt Whitman, El árbol de la palabra de Alfonso Alcalde y Everest 1996 de Anatole Buckrev. La Biblia, un compilado de comic nacional, un texto sobre las áreas silvestres protegidas de Coquimbo y una antología de poesía universal, son libros que también forman parte del catálogo. La idea surgió el año 2012, cuando el presidente del club esperaba el día de cumbre en el refugio y se encontró con un libro que lo acompañó hasta el momento de la ascensión. Cristian Geisse, escritor y miembro de la institución, escuchó la historia y tuvo la idea de que una pequeña biblioteca sería un gesto significativo que reflejaría parte del espíritu que anima a la institución. “En el club pensamos que el montañismo es una actividad que incluye el fortalecimiento del espíritu y el amor a la vida. Esperamos que sea una

sorpresa grata y hasta mágica para los montañistas. El diálogo con autores locales, nacionales y de todo el mundo puede hacer del desafío de llegar a la cumbre una experiencia aún más asombrosa”, explica Héctor Heredia, otro de los promotores de la iniciativa quien, además, donó el pequeño mueble que contiene los ejemplares. Claudio Rojas, secretario del club, agrega: “Esta iniciativa no es de nuestra exclusividad, personas ajenas a la institución nos colaboraron con títulos. Si otras personas se quieren sumar estaremos felices de llevar sus donaciones, ojalá pensadas para un lugar como éste”. Ignacio Díaz piensa que títulos relacionados con la actividad del montañismo o deportes similares, libros sobre Chile y obras literarias relevantes o de entretención, serían buenos aportes. “El lema de la biblioteca es: Lectura de altura. Creo que esa puede ser una buena guía para pensar en los libros a llevar”, agrega. El próximo ascenso está programado para la primavera de este año. Aquellas personas que quieran sumarse y colaborar con esta iniciativa, pueden comunicarse con el club en la dirección www.facebook.com/montaneros.delelqui.


ESCALADA

EN HIELO

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Casco ligero y polivalente.

Crampones modulares para escalada en hielo y mixto.

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Nuevos Productos Zoom+ Ortovox

El Ortovox Zoom+ es un dispositivo diseñado especialmente para usuarios novatos con poca experiencia en búsqueda de víctimas de avalancha. Destaca ante todo por lo fácil e intuitivo de su manejo, siendo uno de los ARVAS más sencillos de comprender para un usuario ocasional o inexperto. El sistema operativo es bastante simple, presenta un número reducido de funciones y solo dos botones operativos, lo que hace que errores por mal uso sean prácticamente imposibles. Un botón es para encendido y apagado y el otro para cambiar de modo transmisión a modo búsqueda. Una vez en modo búsqueda cuenta además con una pantalla LED que muestra la distancia de la víctima, 5 puntos direccionales de luz que muestran la dirección del afectado e información en caso de múltiples accidentados. Toda esta información visual acompañada además de una señal acústica de búsqueda intuitiva. Al igual que otros dispositivos está equipada con la última tecnología de 3 antenas y presenta también un sensor de movimiento que permite cambiar de modo en caso de generarse una segunda avalancha sobre la zona de búsqueda. El transmisor cambia automáticamente de modo de búsqueda a modo transmisión en caso de no detectar movimiento por más de 120 segundos. El Zoom+ cumple con todos los requisitos que debe presentar un dispositivo de esta naturaleza, producido por una marca de alta reputación en el tema es un equipo completamente confiable. Usuarios avanzados podrían esperar más de él, pues al compararlo con sus competidores directos en cuanto a facilidad de manejo, este dispositivo no es tan rápido y fino en la búsqueda y presenta un rango de alcance un poco más corto. Sin embargo, dentro de su categoría de precios es el más sencillo de usar y perfecto para un usuario ocasional que se está iniciando en el mundo del esquí fuera de pista. En cualquier caso, si se decide correr riesgos en la montaña, más vale tener algo que se esta seguro que se sabrá ocupar. chilemontana.cl ortovoxt.com 16

Factor 110 Black Diamond

Black Diamond es una de las primeras marcas en crear una bota que realmente contiene todas las características de una bota alpina combinada con el modo de caminata. El objetivo de la serie Factor fue crear una bota que funcionara tal como la mejor de las botas alpinas que existen en el mercado y que, a la vez, permitiera versatilidad para realizar los distintos tipos de disciplinas del esquí, desde backcountry hasta free ride y free style. Esta bota ya ha alcanzado una alta reputación dentro de la categoría de botas de esquí de alto rendimiento. La plataforma de la Factor es un punto de partida para generar una bota que flexiona lo suficiente para asegurar un ascenso cómodo, pero que esquía como una bota alpina, lo que no es el caso de la mayoría de las botas de randoné, que en general resultan ser muy blandas para un descenso fuerte. Para lograr esto, los diseñadores se enfocaron principalmente en la relación entre la carcasa externa de la bota y el botín interno. El truco está en la combinación de materiales de distinta dureza y resistencia en la carcasa, con la creación de un botín interno que se ajusta perfectamente al pie y que actúa en conjunto con la cobertura. La interacción entre los materiales de la carcasa con el botín ajustado y los cuatro ganchos externos permiten que la bota alcance la rigidez necesaria para esquiar al más puro estilo alpino. El sistema de cierre Boa del botín permite un calce preciso y fácilmente ajustable para el ascenso y descenso. Durante el modo caminata, la bota se flexibiliza y el botín articulado en el talón de Aquiles acompaña el movimiento de la carcasa 10º hacia delante y 10º hacia atrás, asegurando un amplio rango de movimiento y comodidad al ascender. Por último, la suela de la Factor es intercambiable, por lo que la elección de fijación no es un inconveniente para seleccionar esta bota que se adapta tanto a la fijación de estilo clásico alpino, como al sistema Dinafit. La única diferencia notable entre este modelo de Flex 110 y la clásica de 130 es la dureza de la carcasa. La Factor 110 contiene todas las características de la famosa 130, en una bota que es aún más flexible, y cómoda en el ascenso, y que incluso mantiene una dureza más que suficiente para esquiar con fuerza en cualquier tipo de terreno. Es una bota diseñada para personas que quieren caminar un poco más lejos en busca de mejores líneas. tatoo.ws blackdiamondequipment.com


Joule Cooking System Jetboil

Este nuevo sistema de cocción ofrece mayor simplicidad en su uso, tanto para expertos montañistas como mochileros, y un diseño mejorado que ayuda a optimizar su embalaje y rendimiento, especialmente en climas fríos. El Jetboil Joule ubica el balón de gas de manera invertida en su canasta interior. De esta forma, cuando la válvula es abierta, el sistema obtiene líquido y no gas como en otros dispositivos, lo que resulta en una optimización en el encendido y rendimiento del combustible. Este método mejora a medida que la temperatura baja, consiguiendo un rendimiento constante en el tiempo de ebullición del agua hasta llegar incluso a los -10º. El fabricante asegura que inclusive es factible conseguir resultados constantes en temperaturas de hasta los -23º. Estas mejoras, sumadas a un quemador 25% mayor al del modelo anterior, le permiten al Jetboil Joule hervir 1 litro de agua en tan solo 2 minutos 40 segundos, lo que implica un menor tiempo de ebullición. Una de las mayores críticas que se le realizaba a los modelos anteriores era la complejidad de conseguir cocción a fuego lento debido a la facilidad con la que la llama se apagaba. Este nuevo modelo soluciona este problema al ser controlada directamente con el nuevo regulador de presión que conduce el combustible proveniente del balón de forma homogénea sin importar las condiciones climáticas. Otra novedad importante es la capacidad de su olla, esta cuenta con un recipiente de 2.5 litros el cual permite cocinar para grupos de entre 3 a 5 personas. Está cubierto con aislante FluxRing, posee una tapa transparente y un mango para mejor manipulación. andesgear.cl jetboil.com


CINE ESCALANDO Por Daniel Castro

Wide Boyz

Acaba de estrenarse Wide Boyz-II, (Hot Aches Productions, Paul Diffley, duración: 50 minutos), pero es imposible hablar de este film sin vincularlo con la entrega anterior: Wide Boyz-I (Hot Aches Productions, Paul Diffley, duración: 50 minutos). Si bien, en el género de las películas de escalada, usualmente una primera parte no tiene nada que ver con la segunda, ni con las entregas posteriores, en cuanto a continuidad de personajes se refiere, en este caso, WB-I&II, se muestran como segmentos de un relato que continúa documentando los proyectos y la preparación de estos personajes. Lo interesante y lo que enamora de Wide Boyz-I&II es el enfoque que Paul Diffley le dio a los desafíos que Pete Whittaker y Tom Randall se propusieron. Paul no graba solo las rutas que encadenan, sino que también documenta todo el proceso y arduo trabajo que fue necesario para poder lograrlo. Personalmente una de las cosas que amo de la escalada es la camaradería, el apoyar y ser apoyado por tus amigos, compartir las sesiones de entrenamiento y celebrar los encadenamientos de los demás, al igual que los propios. Esto, generalmente es difícil de encontrar en las películas de escalada, especialmente en las de escalada deportiva donde el encadenamiento se centra en un escalador dejando en un eterno segundo plano a su asegurador y dupla. Pete y Tom, no solo escalan juntos, también entrenan juntos y disfrutan de su mutua compañía. Básicamente son amigos y Paul logra captar este vínculo que suele ser muy esquivo al ojo de la cámara.

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Ficha técnica Productora:

Hot Aches Colaboración :

Alstrin Films Realización:

Paul Diffley Chris Prescott Cámara y filmación:

Paul Diffley Chris Prescott Escaladores:

Pete Whittaker Tom Randall Duración: WB1 50’:00” WB2 49’:45’’ Luego de un largo y específico entrenamiento, Tom Randall se acerca la sección final de uno de los offwidths más difíciles del mundo: Century Crack (5.14b), en Canyonlands, Estados Unidos. Alex Ekins Página del frente. La expresión de Pete Whittaker lo dice todo, la dificultad en Century Crack no solo por su enorme desplome, sino también por la incomodidad de sus anchos y dolorosos empotres. Alex Ekins

Wide Boyz-I Corría el año 2009 cuando Tom Randall, aquejado por una lesión que no le permitía regletear, no tuvo otra opción que ponerse a escalar lo poco y nada de off width que hay en Inglaterra. Lo que comenzó como una distracción para evitar el síndrome de abstinencia escaladora, fue convirtiéndose en su nueva obsesión. Entonces, desde las profundidades de su mente salió a flote el recuerdo de una ruta única en su tipo, un off width de casi cuarenta y nueve metros de longitud y de un ancho promedio de 18 centímetros, ubicada en Canyonlands Utah, EE.UU. Nunca se había encadenado, pocos lo habían intentado y no mucho se sabía de su existencia, ni de su ubicación. Entusiasmado con la idea se la contó a su amigo y dupla de escalada, Pete Whittaker. Tras ver las pocas fotografías que existían, ambos quedaron enamorados de esa espantosamente fantástica ruta. Solo había un pequeño detalle que los detenía: no habían escalado demasiado off width como para lanzarse a semejante desafío y, peor aun, sin fisuras con estas características en su país, entrenar en roca no era una posibilidad. Y como no podían ir al off width… lo llevaron al

sótano de Tom. Analizando todos los movimientos y la musculatura que era necesaria para escalar una ruta con las características de “Century Crack”, idearon una serie de anchas fisuras hechas de madera y se dedicaron a entrenar ahí durante los siguientes ¡dos años! con un solo objetivo en mente, escalar el off width más duro del planeta.

un seguimiento que logra capturar una intimidad que reconocemos, porque si al momento de escalar una ruta tan difícil y peligrosa como “Century Crack” todo tiende a cierta solemnidad, durante el entrenamiento sucede todo lo contrario, el ambiente es relajado y distendido, a pesar de las tortuosas sesiones que los dejan con manos y pies anestesiados.

Las extensas sesiones de entrenamiento en “la cámara de tortura”, como la bautizaron, los fue preparando física y mentalmente para lo que tenían por delante. Series de abdominales con peso y los pies empotrados en el techo, trabajo de bíceps con un brazo teniendo el otro empotrado en un desplome e infinitas travesías colgados del techo con un chaleco de veinte kilos fueron solo algunos de los suplicios a los que se sometieron.

Tras dos años de entrenamiento, a inicios del segundo semestre de 2011, Tom y Pete cruzan el océano para llegar a EE.UU y escalar los más difíciles e icónicos off widths, entre ellos “Belly Full of Berries” (5.13), antes de encaminarse a su destino final.

Durante el documental también aparecen entrevistas de Kim, la esposa de Tom y de cracks del off width como Stevie Haston, un old school de aquellos y el primero en intentar escalar “Century Crack”. Ambos elementos, entrenamiento y entrevistas, son los que logran involucrar al espectador con sus protagonistas. Paul Diffley realiza

Ya en “Century Crack”, tras un día de reconocimiento y dejando los seguros instalados, ambos encadenan. El esfuerzo y la energía necesaria para encadenar esta ruta se transmite con las imágenes de Tom y Pete avanzando tortuosamente para salir a la meseta cual gusanos, lo que sin duda deja claro que este es el off width más duro que se ha escalado hasta el momento. Días antes de retornar a sus hogares vuelven a Canyonlands para escalar nuevamente la ruta y encadenarla instalando los seguros in situ, para así disipar cualquier duda respecto a la validez de su hazaña.

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Izquierda arriba, Tom Randal rodeado de la arenísca de Canyonlands, a los pies de Century Crack, una de las rutas de empotres anchos más dificiles del mundo ( Alex Ekins) y sobre estas líneas “torturándose” en su antítesis de granito, la famosa Cobra Crack (5.14), una exigente fisura de dedos en Squamish, BC, Candá. Paul Diffley. Página del frente. Pete Whittaker resolviendo el segundo crux de Cobra Crack, que da la bienvenida a sus últimos movimientos. Encadenada por vez primera en 2006 por el local Sonnie Trotter, esta dura fisura ha sido repetida en contadas ocasiones por fuertes escaladores de la talla de Nicolas Favresse, Yuji Hirayama y Alex Honnold. Paul Diffley.

Wide Boyz-II De vuelta en casa y con la sensación de vacío que aqueja tras culminar un proyecto que duró más de dos años, Tom y Pete comienzan a rumear cuál será su próximo desafío. Habiendo escalado el off width más difícil del mundo, deciden ir por la fisura de dedos más dura del planeta. “Cobra Crack”, graduada tentativamente con un 5.14, encadenada por primera vez por Sonnie Trotter y posteriormente por un reducido número de escaladores de primer nivel como Alex Honnold y Nico Favresse por nombrar algunos. Como la vez anterior, para prepararse en Inglaterra, donde no tienen rutas con fisuras de dedos realmente duras, construyen en el sótano y patio de Tom sus propias fisuras de madera. Nuevamente el sufrimiento es parte del juego y como siempre lo hacen con alegría y sin tomarse a ellos mismos demasiado en serio. Lo que sí se toman en serio es su objetivo y, al igual que en la edición anterior, Paul Diffley logra transmitir toda la determinación y dedicación de estos chicos. Con material de archivo (gentileza de Sender Films), donde Sonie Trotter encadena por primera vez Cobra Crack y con una extensa entrevista

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a este gran escalador, Wide Boyz-II logra dar un inside que pone en perspectiva la connotación de esta ruta. A diferencia de la vez anterior, acá Tom y Pete prácticamente no aparecen escalando otras rutas y al llegar a “Cobra Crack”, en Squamish, Canadá Británica, tienen serios problemas para lograr sentirse a gusto en la ruta. Los empotres de dedos son duros y dolorosos y las secuencias de pasos requieren tiempo para ser internalizadas. Tom y Pete creen que tanto “Century Crack” como “Cobra Crack” les han proporcionado los medios para poder enfrentarse a nuevos desafíos. De lo anterior se puede inferir que de venir una nueva entrega ¿Wide Boyz-III?, no necesariamente se enfrentarán a la ruta de monodedos más difícil del mundo o a la ruta de slopers más dura del planeta. La búsqueda de esta dupla va por una escalada completa, que requiera de todas sus aptitudes, tanto mentales, como técnicas y físicas. Wide Boyz-I&II son films recomendables, no solo para los fanáticos de la escalada en fisuras, sino que para todos los que buscan motivación y necesitan recordar que los entrenamientos son un medio imprescindible para lograr metas que de otro modo serían inalcanzables.


http:// Para saber en qué están actualmente Tom y Pete pueden ingresar a su blog: http://wideboyz.blogspot.com/ Acá Tom Radall demostrando su gran capacidad mental escalando un run out del terror. http://www.epictv.com/media/podcast/ Y acá Pete Whitakker demostrando que no se queda atrás en lo que a cojones se refiere. http://youtu.be/U7dPa2MGqhE Y, por último, otro desafío de Tom y Pete en conjunto. Acá la primera de dos partes. http://www.epictv.comdall-ep-1/2702


Chilenos encadenando y encadenamientos en Chile Diciembre 2013-Abril 2014 Por Diego Tapia

Éste es un recuento de aquellas escaladas que costaron sudor y piel, de octavos para arriba, realizadas por chilenos, o extranjeros en nuestra tierra… o en nuestras rocas. En esta ocasión, podremos ver cómo nuevos nombres aparecen en la alta dificultad, tanto en rutas como en bloques, damas y varones, jóvenes y veteranos… dando cuenta del crecimiento de nuestro deporte y de nuestros deportistas. Sin duda, lo más destacado tiene nombre: Facundo Langbehn, quien encadena 2 bloques de grado V14, algo nunca antes conseguido por un chileno. Una dificultad que hace no muchos años estaba en el límite de la escalada mundial.

La consolidación de Facundo El menor de los hermanos Langbehn lleva toda una vida trepando y tiene la escalada en las venas. Talentoso desde pequeño, hace ya varios años demostraba gran rendimiento en rutas, dada su técnica, ligereza y resistencia. Se veía y se comentaba que cuando se pegara el “estirón”, también en búlder sería una máquina. Bueno pues, Facu se pegó el “estirón” y este pequeño se transformó en un gigante en los bloques más duros de nuestras tierras y el mundo. Chaltén, Patagonia Argentina Junto a sus permanentes compañeros en la aventura de abrir nuevos “problemas”, Keko Quiroga y Lucas Gaona, a principios de enero

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de este año, Facundo emprendió un viaje a la zona de Chaltén, últimamente muy visitada por los chilenos por la calidad y cantidad de sus bloques, además de la belleza del entorno. Aquí emprenden la tarea de resolver uno de los más duros y clásicos bloques del sector La Vaca Muerta. Un mate más, un V14 abierto por el francés Julien Nadiras en compañía del fenómeno Enzo Oddo a comienzos de 2013 y del que Facundo algo sabía. Pero los desafíos comenzaron con Wasabi, búlder cotado como V12/V13, que había intentado el año anterior sin lograr la salida. Ahora lo consiguió en pocos intentos, siguiendo el mismo día con Tester de violencia, un V13 que también encadenó cortamente.

Al día siguiente, Facu se animó con El último mate (V13), también abierto por Nadiras cuatro años atrás, logrando realizar el encadene. Como consecuencia, empezó a tantear Un mate más, ambos bloques comparten los primeros movimientos, sin éxito aún debido al cansancio y desgaste acumulado. Luego de unos días de relajación, Langbehn arremetió con renovados bríos y buenas sensaciones y así, al primer intento en que logra resolver un marcado crux cerca del comienzo, de duros movimientos de hombro y compresión, logra el top y el primer V14 para un nacional. Facundo comenta que, además del grado, se motivó a intentarla al ser una línea clara y estética para ser escalada.


Facundo en Mandala (V14), uno de los búlders más reconocidos en el mundo luego de que Sharma consiguiera su primer ascenso parado (V13), abriendo uno de los bloques más duros del planeta en ese momento y luego de que Tony Lamiche consiguiera subirle un grado al encadenarlo comenzando sentado. Sergio Quiroga

Más tarde, en el mes de febrero, tomó el avión junto a su hermana Soho hacia Estados Unidos, donde vive su padre. Ahí sucede tal vez lo más notable de este provechoso verano. En familia parten a visitar la zona de Bishop, California, donde Facundo logra encadenar un bloque reconocido en todo el mundo: Mandala. Luego de hacer la versión partiendo de pie hace un tiempo (dos ediciones atrás), logra el top en Mandala desde la partida sentado, bloque clásico graduado en 8b+ o V14 en la escala americana. Notable realización, al tercer pegue del día. La cosecha que hasta ahora arroja es nada menos que ¡seis V13 y dos V14 en su libreta! Soho Langbeh, por su parte, también estuvo dándole a duros problemas en Bishop, encadenando Cocktail Sauce (V9-V10) y High Plains Drifter un clásico V8 del sector. Tomás Ravanal, ¡cuatro 8a + (13c) a vista! Luego de encadenar un 9a en Francia (Sankuokai) Tomás comienza a buscar proyectos en roca de este nivel al volver a Chile. Así es como los últimos meses del 2013 parte a probar algunos de los proyectos equipados por Tomás Contreras en el nuevo sector La Zebra, ubicado al costado derecho del camino hacia los altos del Cajón, sobre el poblado El Volcán. Este spot cuenta con una calidad de roca excelente, un chorreado calcáreo parecido a La

Mina. Hasta el momento ha probado 2 o 3 rutas entre 8a y tal vez 8b+, pero queda por intentar una vía, equipada por Carlos Cajas, que se ve más dura aún….veremos qué pasa. En tanto, con el objetivo de mejorar su fuerza máxima, técnica y sensaciones, este último periodo ha enfocado su entrenamiento en la práctica del búlder, pensando también en el Máster y en las Copas del Mundo de este año, donde esta vez alternará esta especialidad con la de Dificultad. Es así como, en su estadía en febrero en Piedra Parada, se concentra en rutas a vista, logrando un cuarteto notable de ochoamás. Poniendo las cintas manda Autofelatio (primer ascenso a vista), luego Cromagnon y por último Oh Brother también onsight en el sector de El Parlamento. A la semana siguiente de competir en el Master de Bouldering de Santiago, Tomás consigue el primer puesto en el Torneo Internacional de Escalada en Roca de Chacay. Una competencia innovadora que abrió una nueva zona con gran potencial. Aquí logra encadenar a vista todas las vías propuestas, salvo un posible 8a+ de complejo granito. Ahora Tomás se prepara para la temporada de Copas del Mundo, luego de conseguir el primer puesto en el Abierto de Bouldering de Argentina. Su itinerario contempla: Imst (Austria) en agosto, el Campeonato del Mun-

En la Patagonia argentina, en el Chaltén, es donde Facu comenzó a consolidarse llevándose Un mate más, el primer V14 para un chileno, un duro extraplomo que se ve retratado en esta foto. Sergio Quiroga

do de Búlder en Munich el mismo mes, el Rock Master de Arco en Italia a la semana siguiente y, para culminar, en el Campeonato del Mundo en Gijon (España) a mitad de septiembre. En Piedra Parada Una legión de chilenos se acercó este verano a este paisaje prehistórico conocido como Piedra Parada, donde la escalada se realizó en el Cañadón de la Buitrera, justo al frente de la piedra. Un cañón con kilómetros de paredes que se enfrentan, de más de cien metros de altura, en un paisaje realmente asombroso. La actividad se concentró en febrero, donde hemos podido ver cómo se mantiene vigente nuestro veterano amigo Carlos Concha, el Carlanga, primer escalador de 8a en Chile ¡hace casi dos décadas! Carlos está radicado en la zona de El Bolsón hace ya largos años, por lo cual Piedra Parada le queda a solo unas tres horas de camino. Aquí es donde equipa y encadena, animado por la concurrencia, su proyecto After gula, un 8b (5.13d) duro para Carlos… más vale el escalador por viejo que por diablo, ¿no es así? Rodolfo Torrens, El Fito, de Coihaique, también chinga After gula y Tomás Ravanal estuvo a punto de encadenar a vista, pero cayó en la última chapa. Habría repetido su máximo grado onsight (8b).

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Una de las sorpresas de estos meses fue Ronny Escobar, quien a su corta edad consiguió su primer 5.13d y demostró ser una promesa para la escalada de dificultad en roca. Acá lo vemos en Las Chilcas, una zona donde se le ha visto probando varias vías sobre 8a. Sergio Quiroga

Al costado de ésta, se encuentra Partición, cotado en 8b. Un rutón que logra encadenar el fuerte exponente de Lo Barnechea, Camilo Bruna. Un escalador de bajo perfil, pero que desde sus comienzos destacó por su apriete, es Diego Gatica, más conocido como Dieguiño. En este verano se instaló dos meses en Piedra Parada para escalar. El resultado fue, primero, un proyecto sin nombre ubicado en el Cañadón de la Calavera y que tiene una dificultad estimada en 8a+/8b, que consiguió en seis intentos. Dieguiño la describe: “Se trata de una ruta de unos 20 metros, con una sección inicial de placa, luego un reposo en una terracita y, saliendo de este, el primer crux en el techito, con duros pasos en bidedos. Más arriba hay un segundo crux también de agujeros”. Primer 5.13c/d para este escalador. Una semana después, luego de un reposo para sus lastimados tendones, vuelve a la carga para, en solo tres intentos, encadenar Oh brother (8a+ /13c), ruta de 35 metros también con crux de primeras falanges en bidedos. Además, a vista, consigue encadenar Epifanía (7c/12d).

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ricano de Búlder en noviembre de 2013 y fue Campeón Nacional en Juvenil A el mismo año. Ahora se trasladó a la roca, donde ha enfocado su motivación últimamente. Así es como, primero, a mediados de enero, Ronny encadena Deunicius V11, en el sector Jurassic Park, Lo Barnechea. Superando la marcada dificultad de los dos primeros movimientos, continúa con alguna colgadera de pies, hasta la salida de este bloque corto y desplomado. Poco tiempo después, el cinco de febrero, demuestra sus progresos con un salto de calidad al lograr el séptimo encadenamiento de Gecko 8a+/8b, en el Arrayán, luego de Tomás Ravanal, Cristóbal Vidal, Sebastián Godoy, Juanma Fercovic, Paige Classen y Antoine Hernández. En su estilo, Ronny escala con precisión y determinación, logrando mandar esta ruta que tiene una fina y técnica placa final, ¡en tan solo cinco intentos!

Ahora, luego de superar una lesión en los dedos producto de todo este trajín, se enfoca como objetivo de este 2014, en el encadenamiento de Herejía (13d/8b) en Las Chilcas.

En competencia obtuvo el cuarto lugar en el Torneo Internacional de Roca de Chacay, entre varios experimentados rockeros nacionales y extranjeros, con destacables encadenes a vista en el complejo granito de ese sitio. Seguro seguiremos escuchando de él.

Ronny Escobar se destapa en la roca

Cristóbal Vidal veraneando en La Mina

Este joven talento nacional (16 años) ya venía siendo conocido por sus logros en competencia, donde entre otros, obtuvo el 6° lugar en el Paname-

A mediados del mes de enero, Vidal se enfrentó a Frijoles refritos, un probable 8a (13b), pero con un paso arriba bien largo, tal como Cristóbal. La


Con un creativo despliegue de posiciones y oposiciones, empotres de rodillas y resistencia en el fuerte desplome, el “casi famoso” Benja Lira logra conectar todos los movimiento de Cruela de Vil (5.13c/8a+) en El Bosque Mágico, El Arrayán. José Tomás Labrin

vía, según describe, tiene una sección dura cerca del comienzo, luego suelta un poco, para después encontrarse con este paso “morfo”, que habría que ver cómo limita o cambia el grado a otros escaladores más tacuacos, o normales. El Poeta logra resolver en cinco intentos repartidos en dos días. Poco después, comenzando febrero, Vidal encadena Ou-lalá, 8a+ (13c), a la derecha de Los rizos…., en tan solo cuatro intentos. Esta ruta plaquera tiene unos complicados movimientos cerca de la tercera chapa y luego otro crux cerca del final. Al parecer sería el primer encadene. Poder femenino Se manifiesta durante enero, cuando dos escaladoras nacionales logran seguidamente el encadenamiento de Sika Gay 7c/12d, en el Bosque Mágico de El Arrayán. Por una parte, sorpresa para muchos, la joven escaladora de la UC Daniela Espinoza consigue el primer encadene femenino de esta placa, que cuenta con un marcado crux en la salida del techo, casi en mitad de la ruta. Motivadísima por la vía, Daniela visita la zona varios días seguidos, hasta que el cinco de enero, en el primer intento, consigue encadenar la que sería su ruta más dura hasta el instante. Por otro lado, una que ya conoce de estos grados, pero no por ello tiene menos mérito. Sara Aylwin también encadenó, el 18 de enero, luego de

papear la “montada a caballo”, como ella describe el movimiento del crux. “Hay que montar los dos pies bien alto y en simultáneo en esta salida del techito. Luego afloja un poco la placa final, pero no es como para relajarse demasiado”, explica. Más adelante, Belén Villalón (Mammut-El Muro), repite su máximo grado a vista en las eternas placas de la Buitrera. Recordemos que antes hizo Los rizos de la rubia, en La Mina, considerada como un 7b+/7c. En un largo intento, poniendo las cintas, Belén encadena también al segundo pegue Homofóbica (7c / 12d) y El apriete final (7c / 12d). Igualmente Sara, motivada por los encadenes en roca, se manda también a vista y equipando “Epifanía” y “Homofóbica”, ambas 7c. El nuevo proyecto de Belén, junto a Inti Mellado, se traslada a la zona central. El último tango, en La Mina, ya tuvo su primer intento. Belén consigue encadenar el primer largo (7c) al segundo pegue, luego van alternando y, con algunas caídas, llegan hasta el final, superando de primera el cuarto largo (8a), un techo a casi 100 metros del suelo. Cabezona. A seguir. Benjamín Lira, primer ascenso de Cruela de Vil Esta ruta, con características bien particulares, fue equipada por Pere Vilarasau (¿les suena?) hace 4 años, en el sector de los techos en El Arrayán. Transcurre paseándose en travesía por la salida del techo, en un festival de trucos y empotres de rodilla. “Benjisan”, con perseverancia,

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Inti Mellado preparando el siguiente movimiento de La Pura Puntita, su primer 5.13c (8a+). El encadene de esta ruta le exigió 5 intentos repartidos en dos días de ensayos. Carlos Lastra

fue encontrando el método para cada sección de esta complicada ruta. Para disminuir el roce, utilizó dos cuerdas, una para la sección de techo y otra para la salida.

donde su expareja, Jon Glassberg, encadenó Merezco morir, un duro 8a+/13c a la izquierda de Buda, también al cuarto pegue. ¡Ultima hora! Inti Mellado y su primer 8a+/5.13c

Así fue como, el día 18 de noviembre, después de harto trabajo, logró encadenar su máximo grado, donde varios habían intentado sin éxito. Benjamín estima la dificultad en 8a+/5.13c, aunque varios “intentadores” piensan que podría ser más dura aun. Por la misma época, Benja encadenó también Dumbo love 8a/5.13b, en enero de este año. Igual en el techo, igual empotrando rodillas… Paige Classenn en Chile De visita en nuestro país, con motivo de su proyecto Lead Now y además para participar en el Master, esta destacada escaladora norteamericana visitó el Bosque Mágico, logrando encadenar, en tan solo cuatro intentos, la ruta Gecko 8a+/8b, con lo que hace el primer encadene femenino de esta vía. Luego de unos días vuelve a la zona para completar La placa de Honnold, 8a+/5.13c, también bastante rápido. Con el impulso suben a La Mina,

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A punto del cierre nos llegan las últimas noticias: Inti Mellado (El Muro-Mammut), se manda hasta la cadena La pura puntita (8a+/5.13c) el miércoles 21 de mayo, en Las Chilcas. Esta ruta de escalada técnica y mucha tomada de yema de dedos (de ahí el nombre, malpensados), la enfrenta con convicción y luego de cinco intentos repartidos en dos jornadas, Inti realiza la vía equipada por ahí por el año 1999 por Diego Tapia. Luego de los primeros tres pegues ya la tenía con una colgada. Primera ruta de este grado para Inti. ¡Felicidades! Ya, sería bastante por ahora. Estoy seguro que esta vez se me escapan varios logros destacables, es mucho movimiento. Recuerden enviarnos sus noticias a diego@gimnasioelmuro.cl. ¡Hasta la vista!


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Akiyo Noguchi sorprendiĂł al pĂşblico al encadenar todos los problemas del campeonato en el primer intento. En la foto la vemos resolviendo tranquilamente uno de los bloques propuestos. JeremĂ­as Marinovic

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orth e N h T ás ring ulde de las m o B de una omenzó aster mo c o M c l que do de ta a o d i n L l ó a fies rsi nso ca. n i e o u r v c é n a e a m , se h Sura éptim rtirse najes La s stró que ncias de ca conve de perso o. mo blic pete , bus leno Face tes com pequeño un año l s del pú ato rtan e fue aplauso impo campeon libre. Est los anos un aire aron o stell v l a e a m C l l o s o l c i se orte Cam s dep tranjeros o l e d ex e los d n o d


Las nuevas figuras de la escalada nacional también se hicieron presentes, como Daniela Espinoza (en la foto) quien, sin embargo, no logró superar la fortaleza de sus mutantes contrincantes para acceder a la final. Jeremías Marinovic

Sobre su tapete, entre medio de competidores nerviosos que esperaban conversando o con música en sus oídos, Akiyo Noguchi comenzó su elongación. Lentamente y en completa concentración fue estirando cada músculo del cuerpo por más de media hora, luego se subió al muro de calentamiento y empezó con movimientos pausados y precisos. Todos los ojos y expectativas estaban puestos sobre ella, actual subcampeona mundial de búlder y varias veces campeona. No defraudó a los más de 4.000 visitantes del Parque Bicentenario que esperaban intrigados su desempeño. Como si estuviera meditando, con un control corporal y una calma que contrastaban con la dificultad de los búlders, Noguchi consiguió encadenar todos los bloques, desde la clasificatoria hasta la final, en el primer intento. Esta competidora japonesa no fue la única que emocionó al público, Valentina Aguado, de solo 12 años y proveniente de Argentina, consiguió llegar al segundo lugar en su primera competencia internacional. A pesar de su corta estatura, esta escaladora logró avanzar en los duros búlders como si su cuerpo no pesara y los agarres ínfimos fueran en verdad presas buenas. Mostró una concentración y control, solo rotos cuando saltaba en las colchonetas al caer de un búlder. Sorprendió al público e hizo que el Parque Bicentenario temblara con los gritos y aplausos. “Me gustó que los bloques fueran muy diferentes, se podía jugar con la lectura… está muy buena la organización y el ambiente es diferente”, dijo Valentina sobre el evento.

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La categoría femenina tuvo un muy alto nivel, incluyendo a competidoras como Paige Claseen (EE.UU) y Emily Harrington (Inglaterra), ambas escaladoras de 5.14s y la chilena Soho Langbehn, quien consiguió el tercer lugar, consolidando su puesto en el podio. “Las condiciones climáticas no acompañaron mucho, yo sentía muy resbalosas las presas. No sé qué me pasó, ni siquiera terminé cansada, me descolocó un poco el principio y caerme llegando al final de los búlders”, dijo Soho luego de la semifinal. En los hombres la competencia estuvo marcada por una clara rivalidad entre Felipe Camargo de Brasil, quien venía a defender su título, y Mauricio Huerta de México, quien se ha logrado meter entre los diez mejores del planeta en las Copas del Mundo de Búlder. Ellos fueron seguidos por un grupo fuerte de chilenos de los cuales cuatro entraron en la final de seis personas, dejando en el camino a escaladores de diferentes países del mundo, como Estados Unidos, Argentina y Colombia. Un búlder muy técnico, como fue la tónica de todo el evento, era el último bloque al que se enfrentaron los hombres, y el que definió el primer lugar del campeonato. La final llegó luego de que la etapa anterior y la clasificatoria, “con cara de final” como dijeron varios enojados en el micrófono de la competencia, dejaran cansados a los participantes. El bloque definitivo comenzó con una pequeña travesía por unos volúmenes, dura y desgastante, que los dejaba en la entrada de un diedro que tenían que agarrar de un lado al otro como si estuvieran crucifica-


La pequeña argentina Valentina Aguado, de solo 12 años, superó todas las expectativas. A pesar de su corta edad y estatura logró posicionarse en el segundo lugar en su primera competencia internacional. Erick Vigouroux

dos. Mauricio saltó hasta el borde del muro, consiguiendo salir del bloque y llevándose el primer puesto, mientras que Felipe, al realizar el salto, se le escapó el top de las manos en dos intentos, como si fuera de arena, quedando en el segundo lugar. “En general me pareció muy buena la competencia, el equipado en la final me gustó mucho, en las clasificatorias y semis no tanto, pero la final la disfruté. Se dio una batalla con Felipe. Los búlders estaban duros. Llevo todo el año entrenando para el Master y en mayo me voy a la Copa del Mundo”, dijo Huerta al terminar la competencia, sobre su participación en el Master que lo deja como uno de los mejores escaladores suramericanos de búlder. Para que este campeonato llegara a consolidarse como uno de los más importantes del continente, con competidores internacionales y público de miles de personas, tuvo que evolucionar con los años.

*** El 2007 se llevó a cabo el primer Master de Bouldering en Pucón. A las orillas del lago Villarica, en las calles de Pucón, se inauguró una competencia que buscaba imitar a los eventos internacionales que se dan en paralelo a las Copas del Mundo, como el reconocido Master de Arco. Con prevalencia de escaladores chilenos y donde unos jóvenes Jesús González y Tomás Ravanal se comenzaban a imponer en el podio, se llevó a cabo este torneo que innovó con un búlder alto y movimientos atléticos.

“La idea surgió el 2006 de manos de la gente que trabajaba en la tienda de The North Face en Pucón, ellos propusieron crear un evento para activar la escena allí y fomentar la escalada.”, dice Erick Vigourux, quien trabajaba en Marketing de The North Face en esa época. “A mí me motivaba bastante la idea de descentralizar el deporte y crear un vínculo más fuerte con zonas del territorio que buscaran desarrollar actividades en terreno natural, como es el caso de Pucón”, agrega. Así fue como se pensó en realizar el Master con la participación exclusiva de escaladores expertos, esto en una búsqueda por profesionalizar a los deportistas concentrando los recursos en premios significativos, estadías, traslados, etcétera. “Contábamos con recursos muy limitados, había que reducir costos, así que lo levantamos a pulso, no había una productora de por medio. Viajé directamente a coordinar la construcción del evento. La gente de Pucón había avanzado mucho en las gestiones de permisos y reuniendo a personas que trabajarían en varios flancos del evento. Uno de los momentos más críticos fue crear una carpa especial para el espacio que nos cedió la Municipalidad de Pucón, todo, una semana antes de inaugurar el evento, en medio de una lluvia torrencial”, agrega Erick. El Master en sus comienzos estaba proyectado en Pucón, donde esperarían que se convirtiera en un evento internacional. Este campeonato innovó elevando el nivel de los premios y buscando un público masivo y no escalador.


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En su séptima versión el Master de Bouldering logró reunir a más de 4.000 personas en el Parque Bicentenario. El público sudó viendo cómo resolvían los bloques especialmente técnicos y con variados volúmenes, como fue la tónica de esta edición. Juan Luís De Heeckeren


Soho Langbehn en la final femenina. La representante nacional tuvo una muy buena participaci贸n que la dej贸 en el tercer puesto, por encima de grandes representantes internacionales. Juan Lu铆s De Heeckeren

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El ganador de esta competencia, el mexicano Mauricio Huerta, mostró por qué es uno de los mejores escaladores de Suramérica, en la foto resuelve con tranquilidad uno de los bloques. Juan Luís De Heeckeren. A la derecha, el brasilero Felipe Camargo exigiendo al máximo sus hombros para sostener su peso sobre dos volúmenes planos en la final masculina, la salida de este búlder fue lo que definió el primer y segundo puesto. Su fortaleza extraordinaria, no bastó para superar al mexicano. Erick Vigouroux

Sin embargo, por la situación que la escalada estaba teniendo en esa época, se proyectaba a lo máximo como un campeonato suramericano y nunca se habló de convertirlo en parte de las Copas del Mundo. “Ni siquiera lo pensamos. Hay que recordar que en ese tiempo la escalada deportiva en Chile se reanudaba recién luego de un bajón en la actividad por varios años. Se estaba construyendo la escena de a poco, estábamos lejos de aspirar a nivel mundial”, dice Vigouroux.

buscar innovar y crear algo nuevo cada año. “Una vez ya desarrollado ese concepto, la logística no es muy compleja, requiere tiempo eso sí. Pero el trabajo en conjunto que venimos haciendo hace muchos años nos ayuda a conservar las mejores prácticas y ajustar ciertos ítems. Dentro del desarrollo del Master creo que lo más complejo es la coordinación entre todos los que participamos en la organización, las productoras, la municipalidad, la marca, los atletas, etcétera”.

La competencia ha ido evolucionando con el paso de los años, siendo el de 2014 el séptimo Master (se canceló el del 2010 por el terremoto). Se ha consolidado como un clásico en Suramérica.

La evolución del Master lleva a preguntarse si se convertirá en una Copa del Mundo, como se habló el año pasado, o se mantendrá como un campeonato independiente sin participación de la Federación de Andinismo de Chile.

Con el tiempo el Master ha cambiado y se han visto diferentes personajes compitiendo. Con su traslado a Santiago se pudo ver el poder de convocatoria con una inundación de gente que cubrió el Parque Bicentenario como una alfombra, en búsqueda de ver cómo los competidores flotaban de presa en presa. La visita de personajes como Daniel Woods y Yuri Hirayama hizo que el Master tuviera renombre internacional y que el año pasado se hablara de que se quería convertir en una Copa del Mundo. A pesar de que esto no llegó a término, se consolidó como uno de los eventos más importantes en Suramérica, teniendo la visita de competidores de prácticamente todo el continente. Jorge Jaqueih, encargado de Marketing de The North Face y organizador del Master de este año y del 2013, cree que la competencia ha tenido una evolución importante con el tiempo y que esto le ha dado renombre internacional. “Hace un tiempo que dejó de ser un campeonato pequeño, hoy es sin duda el evento de búlder más importante de Chile y probablemente de Latinoamérica y esto se debe en parte al fuerte nivel de los competidores. El desarrollo ha sido positivo. Hoy no solo compite Chile, sino que muchos países de Latinoamérica, Norteamérica, Europa y Asía”, señala Jaqueih. Sin embargo, la preparación de este evento no es sencilla. Para Jaqueih, lo más difícil de organizar este tipo de competencias es la parte creativa de

Jaqueih explica que ser parte de las Copas del Mundo fue un objetivo que se plantearon, pero que no llegó a término porque se restringiría la libertad de la competencia. “Dentro de nuestro desarrollo como campeonato fuimos desenvolviendo formatos y diferentes innovaciones que no son permitidas dentro de las copas mundiales, existen muchas limitantes y reglas que nuestra competencia debería modificar para ello. Quisimos seguir explorando un campeonato donde no tuviésemos limitantes de organización y de creatividad del muro, y creo que esa decisión ha sido acertada, porque son cada vez más los escaladores quienes avalan el resultado”, explica. Jaqueih dice que en versiones anteriores se intentó trabajar con la Federación de Andinismo de Chile sin embargo, señala que no encontraron el apoyo que necesitaban en esta organización, por lo cual optaron por continuar realizándolo de manera independiente. Este año, al igual que en anteriores, se buscó crear actividades paralelas a la competencia de búlder, como el festival de cine Reel Rock, clínicas de escalada, Slackline, etcétera. “La evolución que queremos darle a este evento es que deje de ser solo un campeonato y comience a ser una celebración del outdoors”, dice Jaqueih. Es por esto que en los próximos años se busca que la competencia de bloque siga evolucionando, pero también desarrollar diferentes actividades como clases, charlas y exposiciones que funcionen en paralelo.


chile chico

ESCALADA EN EL PARAĂ­SO Por Rodrigo Vera Fotos por Patricio Garrido

Desde lejos los escaladores avanzan por continuas fisuras formadas por el lento enfriamiento del magma. Las columnas toman colores muy peculiares y su forma es Ăşnica. Patricio Garrido.

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La motivación versus el poder hacer

Mientras comentábamos el café de la mañana, cargado con doble cucharada de café y sin endulzante tipo mero macho, con los amigos, se me venían a la cabeza delirios de gran escalador que se acortaban a las simples escaladas y arrancadas con amigos a las cercanías de Pucón, haciéndonos creer unas grandes máquinas en este rico y sabroso mundillo de escaladas express (que es la realidad). De ahí, la motivación y aliño de los más partners se volvió locura. Los planes se comenzaban a alejar físicamente y la propuesta de plato de fondo comenzaría tomando forma y color hacia el sur: Chile Chico, pasando por la seca pampa argentina hasta lograr llegar al objetivo. Nuestro guía, amigo y gurú del viaje era Mr. Rock, prolijo escalador con vasta experiencia en esos lugares remotos. Era él quien tenía la papa, la movida, el lugar y todo el conocimiento para creer firmemente en esta travesura. Nuestro grupo: Mr. Black, del Sol, Peg y Mr. Rock. Todos con familia, dispuestos a darlo todo. Nos incentivamos y prendimos mecha por una semanita de esas de tem-

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porada baja en rubro turístico (mayo y junio) y aprovechando que las aglomeraciones ya se habían disipado y la carga de trabajo bajaba. Definimos la fecha, no pensando en el clima, pues en este paraíso, el sol acaricia las laderas durante más de 300 días al año. Eso sí, no mencionamos el viento porque aún sabiendo de este fenómeno, no era un aliciente para dejar de soñar y montarnos con cuerdas y fierros hacia el infinito y más allá. La cosa ya estaba definida, el truck driver anuncia la hora de partida y las bolsas están armadas en minutos sobre la camioneta… El viaje hacia la tierra prometida ya estaba en marcha, las colaciones hogareñas poco duraron desde Pucón a Chile Chico y la alegría de sentir el viento en los rostros estaba “flotando en el aire”. Primera escalada, calentando los dedos y sacando el viaje.

Ya puestos en el lugar y después de haber atravesado cientos de kilómetros, decidimos probar un sector de varias rutas deportivas en el pueblo de Chile Chico, así es, a solo 10 minutos de las callejuelas levantadas sobre polvo y viento. Ahí está “La Piedra del Indio”, el viento y el mate son amigos y se dejan llevar en la armonía


Andrés Bozzolo mostrando una uña de puma, regalo del baqueano que los recibió en su casa. Página del frente. La luz de la luna llena crea la ilusión del día y muestra en plenitud las características de la pared del Cerro Apidame. Las columnas basálticas del sector entregan una variedad de posibilidades para ascender desde donde se mire. Patricio Garrido.


Los primeros largos de la ruta Blown Away, abierta por Jay Smith y Jim Turner. En la foto se puede apreciar a los escaladores progresando al calor del sol de mayo. Al frente, vista nocturna del Cerro Apidame desde el campamento base. Patricio Garrido.


del lugar. El frío de las manos nos hace sentir que estamos más cerca de las últimas latitudes, pero el sol que no cesa nos mantiene vivos y en el paraíso. Es decir, donde queremos. Probamos rutas al azar y nos sentimos muy bien. Como si estuviéramos haciendo lo que más nos gusta. Días de rigor, sabor y goce.

Ahora toca movernos y desplazarnos hacia nuestro destino, buscando sentirnos vivos y en una experiencia de aventura. El amigo baqueano ceba mate mientras conversamos de los intercambios de ganado underground de un país a otro. Nos habla de su experiencia con los animales y sus vivencias cara a cara con los pu-

mas. En ese momento lleva las manos al bolsillo y saca una uña de puma, la lanza al aire indicando al azar y termina regalándola al forastero haciendo más real la situación.

sol, la rica conversación, los perros cuidando, tener agua a mano y la comida deseada como el charqui. En fin, estar a gusto... ¿Caminemos?

Efectivamente tomar mate y sentarse a conversar con las personas del lugar, completan esos vacíos que uno tiene y finalmente entregan la satisfacción de sumergirse en la vida del sector. Ahumarte y observar tranquilamente por la ventana el viento de la montaña, algo simple y algo que te hace sentir seguro de que lo estás pasando bien y sin las inseguridades propias de las escaladas en Patagonia. Esto era diferente, esto es aprovechar en un buen plan con los amigos. Aprovechar el rico

Ya en eso nos vamos enfilando hacia la montaña con paso tranquilo y sereno. Sin mucha prisa. Disfrutando de jugar en el camino y aún con viento golpeando en el rostro, pudimos vestir las chaquetas en el cinto como si estuviese todo controlado. Nos acercamos al Cerro Apidame, también conocido como Cerro Colorado y/o Pirámide. Un gran conjunto de columnas basálticas muy bien

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Andrés Bozzolo limpiando la vía que sigue una perfecta fisura que conduce a la terraza de descanso. A la derecha, Matías del Sol lee los siguientes movimientos del perfecto sistema de fisuras, diedros y filos en las columnas basálticas del Cerro Apidame. Patricio Garrido.

formadas para el escalador y limpias de todo lo que uno se imagine. El camino se hace agradable sin las mochilas, el paraíso está a nuestros pies y encendemos chispa para sentir más la naturaleza en el rostro. ¡No lo vamos a pasar mal, eso es seguro! Montamos el campamento con las comodidades respectivas: agua cerca y buena vista hacia donde se quiera apuntar el ojo. Guanacos de paseo y huellas de indígenas a nuestros pies, como puntas de flechas, nos enriquecen y nos trasladan a las comunidades tehuelches que habitaron esta zona. Mate no tenemos, pero sí café, té, azúcar, chocolate y lo que se imaginen... Ya de golosos y alucinados, estábamos a pie de vía revisando y anunciando los placeres que nos deparaba el

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colosal y abismante paredón de fisuras perfectas... ¡en resumen tudo bom! Escalamos lo escalado y lo por escalar, poniendo mucha protección para asegurarnos de que todo sea amigable. Seguridad asegurada. Muchos empotradores. Entramos en un primer largo con mucho café y remedios naturales para cabalgar las fisuras, de todo para los escaladores, en su mayoría fisuras por no decir todo; ricos agarres y excelente adherencia. Montamos reuniones muy cómodas en terrazas de pie, esperábamos al amigo y volvíamos a subir. No había mucho diálogo en esos momentos, pues el interior ya conversaba con la roca y ella también respondía a los estímulos.

Escalamos varios largos ese primer día, coronando una hermosa línea con fisuras delgadas y anchas como para meter todo lo que había y lo que no, también. Ese día subimos hasta tarde con un poco de frío, pero teniendo como iluminación natural la hermosa luna llena y las imborrables vistas de ese lugar. El grado de esa ruta no la recordamos muy bien pero según apreciaciones de Mr. Rock, que había estado escalando en el sector con Jim Donini, parecía ser un 5.11. El efecto del viaje nos hacía suponer algo más difícil, pero lo justo es justo. Todas las reuniones equipadas con spit nuevos y con suficientes espacios para meter más si fuera necesario.


Datos duros

Distancia desde Pucón a Chile Chico: 1.385 kilómetros pasando por dos puestos aduaneros. Cantidad de horas manejando: 16 horas ida y 16 de vuelta. Distancia auto – Cerro Apidame: 3 horas en sendero de escasa marcación (huella de guanacos). Metros de pared: Desde 150 a 300 metros en su parte más alta Cantidad de rutas abiertas: Más de 10 de grados diversos, lo más duro 7+ existiendo infinitas posibilidades de abrir más con desplomes y diferentes inclinaciones predominando siempre las fisuras. Tipo de escalada: Tradicional con fisuras muy claras y de buena protección. Tipo de roca: Columnas basálticas con fisuras perfectas. Al final hay roca un poco descompuesta. Elijan bien la línea de escalada. Equipo necesario: De campamento, variedad de empotradores, repetir números grandes y cantidad. Dos cuerdas dinámicas, ropa de abrigo, lentes y protección para el viento. Es recomendable ser asistidos con guía y/o arriero para porteo de material.

Nuestra ruta

El día siguiente comenzó temprano, anunciando el cielo una gran tormenta. Sin embargo “thehole of thedonut” (un extraño agujero que mantiene el micro clima en el sector) nos entregaba rayos de sol para dominar el espectro escalable. Nos apuntamos a subir metros y abrir una nueva línea (de miles que existen) para mantener el espíritu y sentirnos satisfechos de la misión cumplida. El primer largo es un sexto grado de placa, con algunas fisuras fáciles de proteger (Tascones pequeños y varios TCU). La reunión se monta debajo de un mini techo que se equipa fácilmente con un Camalot 0,25, Tascones pequeños y TCU.

El segundo largo nos sorprende con mala protección y un inesperado A2/7c (?), con un exagerado runout, solo para valientes: “sin mariconadas”. Encontrarán dos bolts en el largo, además de una reunión a prueba de bombas con dos bolts. El tercer largo, parte con un delgada fisura de Camalot 0,75 y 1, que se mezcla con un perfecto diedro de oposición. A medida que subes, encontrarán diferentes posiciones con fisura más ancha, aprovechando el filo y la buena adherencia. Hacia el final la escalada en off width es implacable. Encontrando, para terminar este largo, un movedizo gendarme que no pudimos botar. ¡Cuidado puede caer en cualquier momento! Arriba de este gendarme hay dos bolts de reunión. Limitamos la apertura de la ruta por tiempo.

Producto de una maniobra apresurada al retirar una cuerda de rapel, ésta quedó apretada en una fisura. Obligando a escalar de nuevo el largo hasta poder soltarla. Luego de esto, una mala maniobra hizo que cayera una piedra súbitamente y se proyectara en la cabeza y casco de nuestro amigo Mr. Rock. Las consecuencias de esto fueron el descenso y olvido de la escalada de momento. Solo enfocándonos en celar y preocuparnos de la integridad de nuestro amigo. Agradecemos a nuestras familias por su tiempo, a los amigos que están siempre, Gonzalo por prestarnos parte de su equipo, a Mónica Tisne por su desinteresada ayuda, Vertical Montaña por su apoyo y material de ferretería. A los loucals del sector que siempre nos entregan una buena recepción ¡al igual que una buena despedida!

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Quedan dos largos para terminar la escalada de lo que sería el primer ascenso de la Torre Egger. Jay Wilson, John Bragg y un Jim Donini quien, por aquel entonces de 32 años de edad, mira a la cámara previniendo que a pesar del mal tiempo, la montaña comienza a rendirse. Colección Jim Donini


S i m p l e m e n t e

donini Por Rodrigo Fica

Donini. Jim Donini. Jim Ugo Donini. El famoso alpinista americano. Pionero de la escalada libre en Yosemite. Contemporáneo de Bridwell, Long, Lowe. Quien encontró el cuerpo de Toni Egger en el Torre y, meses después, sin querer, daría las primeras pruebas formales que demostraron que el supuesto primer ascenso de Maestri no era tal. El escalador genéticamente dotado que intentó rutas de gran dificultad por los siete continentes, siempre con un estilo y una ética impecable. Uno que hoy sigue activo, sin parar de explorar, demostrando con el ejemplo que la escalada no es un deporte. Es un estilo de vida.


Jeff Lowe en el primer vivac establecido en el Latok 1, comodidad que no permite intuir las difíciles condiciones que van a tener que sobrellevar en las siguientes 3 semanas. Y con respecto a Lowe y su posterior delicado estado de salud, se ha llegado incluso a sospechar que fue víctima del Dengue. Colección Jim Donini Página del frente. Segundo vivac en el Latok 1. La escalada ha comenzado con buen tiempo, pero aquí Donini y sus compañeros serán sorprendidos por una tormenta que los detendrá por 6 días. Abajo a la derecha de la foto se puede apreciar el campamento base, localizado al otro lado del glaciar Choctoi. Colección Jim Donini

Conversar con Jim Donini es fácil. Nada más se necesita mencionar un tema, o una montaña, y ya está, las historias surgen solas. Con sus recuerdos hilándose sin problemas, hablando de nombres y lugares famosos que demuestran fácilmente el alpinismo de excelencia que desarrolla. Una actitud juvenil que revela una mente lúcida en un físico que, a su edad, sorprende. Y para comenzar, nada mejor que hablar de la escalada hoy convertida en mito. 1978. Filo Norte del Latok I. Jim, ¿es verdad que hicieron 100 largos? ¡Oh, no! No fueron tantos. Sí recuerdo que hicimos 85 rapeles, que lo sabemos bien porque George Lowe los contó... Bueno, si de bajada hicimos eso, quizás sí pueda ser cierto que de subida anduvimos por los 100. ¿Cómo te involucraste en esa expedición? Tras el primer ascenso de la Torre Egger mi nombre quedó dentro de los pocos en EE.UU. de la época que tenía el perfil de escaladores

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técnicos alpinos. George Lowe, supongo que ya pensando en hacer un grupo para intentar esa montaña, escaló conmigo en Yosemite antes y como nos llevamos bien, me invitó. En un grupo donde también estaban Michael Kennedy y el primo de George Lowe, Jeff. ¿Quién tuvo la idea de ir? Fue idea de George. Él había visto unas fotografías en blanco y negro que creo tomó Shipton en su famosa travesía con Tillman, quienes habían sido los primeros occidentales en explorar el área. El Latok tiene 7.145 metros de altitud, técnico, inescalado... ¿Qué más se podía pedir? La aproximación en sí fue una aventura. El avión para ir de Rawalpindi a Skardu no tenía instrumental electrónico; volaba visualmente. Y para llegar a Askole hubo que caminar como dos semanas, ya que no existía el camino de auto de hoy. Ahí contratamos los porteadores y George decidió que nosotros debíamos llevar las mismas cargas que las de ellos, unos 25 kilos. Fue también aquí donde Jeff se enfermó, una infec-

ción que probablemente tuvo relación con los problemas que él experimentaría después. La ruta la afrontamos en estilo alpino, en el sentido que salimos del Campo Base y no volvimos más. En la ruta trabajábamos de a dos turnos; George con Michael; Jeff conmigo. Fuimos resolviendo las dificultades, incluyendo un par de travesías para estar en secciones más protegidas, porque la pared norte era barrida constantemente por avalanchas. El itinerario era técnico, sostenido, tanto que no había mucho lugar donde poner las carpas; a veces tallábamos terrazas en la nieve pero normalmente teníamos que arreglárnoslas haciendo vivac. Y llegamos a 6.900 metros, donde por fin encontramos un lugar con nieve suficiente como para hacer una cueva y poder sacarnos el arnés. Con Jeff nos encargamos de eso, mientras Michael y George trataban de resolver los siguientes 70 metros bien parados que seguían. Después de eso, la pared se entregaba. Pero esa noche Jeff se sintió realmente mal.


La famosa fotografía de la espera en la cueva a 6.900 metros en el Latok I. La cara de Donini muestra el esfuerzo y la alimentación inadecuada. Atrás se aprecia como un enfermo Jeff Lowe trata de recomponerse. Colección Jim Donini

En pocas horas su estado pasó de normal a alucinando. Para peor, llegó mal tiempo y hubo que aguantar. Pasamos dos días en la cueva. Al tercer día amaneció nublado, sin viento, y decidimos ir a la cumbre, cosa que Jeff escuchó y dijo yo también. Él no se iba a restar después de todo lo realizado. Como ese día nos tocaba con Jeff abrir, subimos las cuerdas fijas y lideré el siguiente largo, un mixto delicado pero no extremo que demostraba que habíamos hecho lo más difícil. Pero a Jeff, uno de los mejores escaladores técnicos del mundo de aquella época, le tomó una hora nada más que hacerlo de segundo. Tan mal estaba. Y cuando llegó a la reunión, colapsó, quedando semi-inconsciente. Justo en el instante que además se puso a nevar seriamente.

2.500 metros por terreno desconocido, sin comida o combustible, nosotros débiles, Jeff peor, con la tormenta rodeándonos, con problemas de congelamientos (que después se revelarían “solo” como pie de trinchera)...

ha superado nuestra cota. Al año siguiente la montaña misma recibiría su primer ascenso, por otra ruta, un equipo japonés por el Filo Este. Pero, aparte de eso, nada más. Sería todo. Y de eso han pasado 35-36 años.

Bajar a Jeff a la cueva nos tomaría el resto de ese primero día. Luego los rapeles se fueron sucediendo. Muchos de ellos en diagonal. Y no teníamos el suficiente equipo para hacer todos los rapeles, lo que nos obligó a hacer los anclajes de un solo punto. Clavos, empotradores, tornillos, nudos... En un momento, para peor, George botó un hato de 12 tornillos...

No son pocos los que dicen que ese esfuerzo fue uno de aquellos que pertenecen a lo mejor del alpinismo de todos los tiempos. Modestia aparte, ¿qué opinas?

Nos tomaría 4 días descender, completando una estadía total en la pared de 26 días. Tengo entendido que a la fecha esta ruta sigue sin ser escalada.

Ahí supimos que eso sería todo. Y comenzó la famosa y épica bajada.

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Así es. Después de nuestro esfuerzo ha sido intentada 20 o 30 veces, por lo menos, y nadie

Bueno... Si miras los hechos, claro que sí. La reputación de la ruta hoy está bien establecida. Si alguien me hubiera dicho en 1978 que en el 2014 todavía estaría inescalada, pues contestaría que eso sería porque nadie más se habría dado el trabajo de intentarla. Lo interesante es que si te pones a pensar... si hubiéramos tenido éxito, habría quedado registrada como una escalada meritoria y sobresaliente. Pero nada especial. Y nadie más la habría intentado de nuevo, pues el alpinis-


Comienza el épico descenso en el Latok I. George Lowe rapeleando tratando de eludir las bajas temperaturas. Al final no habría congelamientos, pero todos los miembros salieron de la montaña con pie de trinchera. Colección Jim Donini A la derecha. La primera de las travesías que realizaron en el Latok I, a 6.000 metros, para protegerse de las avalanchas de la Pared Norte. De izquierda a derecha, George Lowe, Jeff Lowe y Michael Kennedy. Colección Jim Donini

mo de ese nivel no pierde el tiempo repitiendo rutas... O sea, nos hizo famosos porque fallamos.

Uno que me llevó a tomar decisiones radicales para hacer de mi vida algo que valiera la pena. Y postulé al Ejército, al grupo de Fuerzas Especiales. Y quedé.

Jim, ¿cómo fue que llegó la escalada a tu vida?

¿Boina Verde?

Porque me quedé dormido al volante de mi vehículo, cerca de Filadelfia.

Sí. Estuve 3 años. Y en él había dos británicos del SAS que estaban entrenando con nosotros. Un día uno de ellos trajo una cuerda e hicimos un top-rope en una pequeña pared de 20 metros de alto. Yo nunca había hecho algo así, y lo hicimos solo una tarde. Pero con eso bastó; sentí que era lo mío.

Me estrellé contra el pilar de un puente. O sea dicen que fue así, porque no me acuerdo de nada. Salvo despertar de la inconsciencia y ver las luces de la policía, las ambulancias y los equipos de rescate. Con dolor en el pecho, probablemente por el golpe con el manubrio. Salvo eso, a mí no me pasó nada más, pero dos de mis acompañantes fallecieron. Uno de ellos era uno de mis mejores amigos... Como comprenderás, el episodio me dejó muy mal. No estaba bajo la influencia del alcohol, ni drogado. Fue pura y simplemente un accidente.

Cuando terminó mi período, me pidieron que me quedara, pero no me interesaba mucho. Quería terminar mi educación y no veía el resto de mi vida asociada a la carrera militar. Y, claro, tenía la semilla de la escalada ya metida. De puro motivado comencé a leer este famoso libro que se actualiza regularmente, “Mountaineering; Freedom of the Hills”, y de ahí iba pro-

bando por mi cuenta. Recuerdo que la primera escalada que hice me lo punteé todo yo, con un amigo del Ejército que le tenía miedo a las alturas, no precisamente lo que uno recomendaría para empezar... Gradualmente fui adquiriendo experiencia, visitando una zona y después otra, hasta llegar a las Canadian Rockies y el Grand Teton. Todo escalada tradicional; la escalada deportiva no existía. Yosemite. ¿Cómo llegaste a Yosemite? Creo que la primera vez que estuve ahí fue en 1970. Lugar al cual fui por casi 6 años seguidos, cada primavera y otoño. Llegué en un instante de la historia del Valle cuando ya no estaba esa generación dorada de Royal Robbins, Warren Harding, Yvon Chouinard o Tom Frost; la época de los primeros ascensos, entre ellos The Nose. Jim Bridwell ya estaba, y con el tiempo llegarían John Bachar, Ron Kauk, Lynn Hill...


A mí lo que me interesaba no era tanto hacer los big-wall, sino que la escalada en libre, que sentía era mucho más desafío que el artificial. Y por eso me enfoqué bastante en liberar fisuras que en esa época nadie le prestaba atención, pero que hoy son clásicas. “Leanie Meanie” (5.11), “Basket Case” (5.11) y también “Overhang Overpass”, en 1974, actualmente un 5.11c. Esta última tenía una sección prolongada difícil de proteger puesto que bloquear y dar con el emplazamiento correcto con empotradores era complicado. La primera vez que intenté la ruta no me salió limpia, me colgué de algún seguro y quedé con las ganas. Así es que bajé al Valle, entrené, hice pesas y volví, esta vez llegando al mismo movimiento clave, donde me las vi de nuevo en aprietos. Tuve que tomar la decisión de dejarme ir, y asumir el costo de la larga, larga caída; o continuar. Y como era tan cobarde para saltar, preferí seguir, a como diera lugar. Y salió.

cuando en realidad había sido un golpe de suerte que no podría repetir ni en un millón de años. Pero después de eso la leyenda surgió y nadie nunca me molestó. Otra cosa que debes recordar es que, a diferencia de los habituales de Yosemite, que eran solo escaladores de roca, yo tenía una impronta de alpinista técnico que me hacía casi único en el grupo.

El primer contacto que tuve fue en 1973-1974, cuando unos británicos me invitaron a intentar el Pilastro Este del Fitz Roy. Fue una tremenda aventura pero quedamos atascados en Buenos Aires porque la carga, que había sido enviada desde Inglaterra, no llegó a tiempo y me tuve que regresar.

Tiempo después supe que quien intentó hacerle la segunda liberación tuvo una caída de 23 metros, y de ahí la ruta quedó con la fama de ser difícil de proteger. Claro, hasta que llegaron los friends, y ahí todo cambió para siempre. ¿Qué pensaste la primera vez que los viste?

¿Quiénes formaban el grupo?

Los encontré extraños. No los usé por dos años porque pensaba que no los necesitaba. Pero, ojo, que tampoco teníamos zapatillas de escalada o arnés.

Ben Campbell-Kelly, John Bragg, Larry Bruce y Mick Coffey.

No. Usábamos una cinta de unos 5 metros de largo que nos dábamos vuelta una y otra vez por la cintura. Luego de lo cual uno se amarraba a la cuerda. ¿Cómo era la convivencia en Yosemite aquellos años? Competitiva; pero buena y simple. Una vez estaba sentado en Camp 4 y se me acercó Beverly Johnson y me preguntó si era verdad que era Boina Verde. Dicho lo cual, sin sacarle los ojos de encima, tomé un hacha corta que estaba a mi lado y la tiré para para atrás por sobre mi hombro izquierdo, sin mirar hacia donde iba. ¡Y funk! Todos los ojos y bocas de quienes estaban sentados en la mesa abiertos a más no poder. El hacha perfectamente clavada en un árbol. Yo pretendiendo que podía hacerlo cuando quisiera,

Tomamos los restos de Egger, y todo lo que encontramos, y les pusimos piedras encima, con respeto. Sin embargo, en Austria fuimos muy criticados por no haber enviado de vuelta sus restos para darle un cristiano entierro.

Y llegamos a Patagonia.

Sin embargo, la temporada siguiente insistí y le hicimos un intento a la Standhardt con un equipo anglo-americano. Meta ambiciosa pero nos atrevimos porque nos considerábamos escaladores y, si el Torre había sido ascendido supuestamente en 1959, ¿cómo no podríamos tener mejores chances nosotros 15 años después?

¿¡Sin arnés!?

no podía ser otro que Toni Egger, el escalador austríaco que una avalancha había enviado cerro abajo 16 años antes, junto con la cámara que supuestamente tenía las fotos de cumbre de él y Maestri en el Torre.

Casi lo hicimos. Entramos por la Cara Este y enfrentamos una rampa, un slab de 5.9 difícil de proteger. Y aquí fue donde nosotros seguimos hacia arriba por una chimenea ancha, con roca como basalto al fono, que pensábamos no sería difícil. Pero nos equivocamos; lo era. Aún así nos la arreglamos para escalarla completa pero al salir de ella nos pilló un viento huracanado que no nos dejó montarnos al filo para continuar y llegar a la cumbre. Tuvimos que bajarnos. Hoy en día los escaladores se saltan esa entrada y toman la siguiente, donde va la “Exocet”. Capaz que nadie más se haya metido por donde lo hicimos nosotros. ¿Cómo pasamos de aquí a la Egger? Íntimamente relacionado. En uno de nuestros desplazamientos en torno a la Standhardt, Mick y yo estábamos caminando y encontramos restos humanos en las orillas del glaciar que bajaba del Torre. Una bota, huesos, mochila... De quién

También buscamos la cámara pero sin resultados. Y me quedé con uno de sus mosquetones, pensando que quizás al año siguiente podríamos volver para intentar la enhiesta torre que se yergue al lado del Torre, y que los italianos ya habían bautizado como Torre Egger. De hecho, así fue, en 1975. En una escalada que hizo historia también y, según tengo entendido, todavía no repetida. Estábamos Jay Wilson, John Brag y otros amigos que nos apoyaban. Entramos en diciembre, porteos, mal tiempo, cuevas de nieve... Hasta que el 16 de febrero estuvimos en el intento definitivo que terminaría el 22 de febrero de 1976 en su cumbre, en un clima mediocre. Lo que nos lleva inevitablemente a hablar de Maestri. Déjame decirte que yo le creía a Maestri, porque la palabra de un escalador era sacrosanta. Pero no se podían obviar las dudas. Las que surgieron pronto tras su regreso, buena parte de las cuales fueron dirigidas por Ken Wilson, el editor de la famosa y ahora extinta revista británica Mountain. No olvides que había manifiesta rivalidad entre alpinistas itálicos e ingleses. En cuanto a nosotros, al intentar la Torre Egger quedamos inmediatamente en una posición expectante, porque la Egger y la supuesta ruta de Maestri al Torre compartían ruta hasta el paso que se forma entre ambas, un collado que Maestri bautizó como el Col de la Conquista, para seguir molestando a Bonatti y su Col de la Esperanza. Efectivamente nosotros sí encontramos abundantes señas del paso de Maestri y Egge; cuerdas, anclajes, mosquetones, clavos... Pero sólo hasta un punto muy preciso, antes de entrar al nevero intermedio, que es donde hubiera parecido que estaban estableciendo un acopio. Pero después de ese punto, nada. Pero nada más.


Jay Wilson usando un improvisado puente, puesto previamente por un equipo neozelandés que también intentaba la Egger, pero que tuvo que retirarse tras la caída a una grieta y posterior fallecimiento de uno de sus integrantes, Phil Herron. Colección Jim Donini


La mejor manera de resistir los vientos patag贸nicos en la d茅cada del 70 es utilizar una Caja Whillans, que en el caso de la escalada a la Egger es colocada 100 metros debajo del Col de la Conquista, en el lado este, el m谩s protegido del viento. Colecci贸n Jim Donini


John Bragg en la Torre Egger. Detrás de él se puede ver la travesía en la rampa que lleva al Col de la Conquista. Colección Jim Donini

Al principio pensamos que nosotros habíamos tomado una línea de ascenso distinta, o algo así. Pero con el paso de los días nos fuimos convenciendo de la verdad, especialmente cuando llegamos a la travesía que guarda el acceso al Col de la Conquista. Una que Maestri había descrito como la parte más difícil de la escalada, una que desde abajo efectivamente parecía así, pero que al estar nosotros ahí descubrimos con sorpresa que era todo lo contrario. De hecho, fue la parte más fácil, unos 120 metros de terrazas que casi conectamos caminando. O sea, la descripción que hizo Maestri de la ruta parecía calzar con lo que se veía... desde el suelo. Maestri se había mofado del previo intento de Bonatti al Torre, y su “Col de la Esperanza”, bautizando el “suyo” propio como “Col de la Conquista”, afirmando que la esperanza era el arma de los débiles. Cuando ni siquiera había llegado a colocar un pie en él.

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¿Y qué opinas de los bolts de la Maestri que recientemente fueron destruidos?

También Kurt Albert provocó polémica con sus bolts en Patagonia.

Al respecto tengo dos opiniones. Por un lado soy de la idea que no se corrige un error con otro. Hay que ponerse en la posición de la comunidad de escaladores como un todo, y especialmente la de los argentinos. Ellos viven ahí, el cerro está en su país. Y de repente viene un extranjero, sin preguntar nada a nadie, ni pedir permiso, llega y los saca, eliminando así de un manotazo la cultura y la historia de esta montaña.

Y eso me sorprendió de sobremanera. Porque él y sus amigos, Bern Arnold y Wolfang Gullich por citar algunos, eran especialmente conocido por su radical defensa de la ética. O sea, es cosa de ver nada más las áreas que rodean Dresden, donde ni siquiera se pueden usar friends. Y colocar bolts está prohibido. Tienes que pedir permiso.

Pero por otro, el Torre es una montaña especial. No; es más que eso. He visitado los 7 continentes y, no sé, más de 60 países y no hay ninguna montaña más bella y espectacular que el Torre. O sea, por favor, mírenla. Ese increíble y enhiesto picacho y, más encima, en su cima, los hongos de hielo. Una montaña como esta no merecía una ruta como la de Maestri, una que la denigraba.

Y luego van a Patagonia y, por ejemplo, colocan bolts en los anclajes de “Royal Flush”, y otros tantos en la ruta, a veces al lado de fisuras. Le pregunté el por qué a Kurt Albert y me dijo que querían hacer más confortable la ruta a otros escaladores. Lo cual me parece bien para una palestra de escalada deportiva, pero no para las montañas. Y después hicieron lo mismo en el Pilar Rojo en la Mermoz...


No, por supuesto que no. Interesante también de comentar el intento de abrir una nueva vía al Fitz Roy por el Pilar Goretta. Junto a Thom Engelbach. ¿Y ves? Este es otro ejemplo de cuán injusto es valorar las escaladas sin cumbre. Nosotros desde un principio teníamos el objetivo de la nueva línea al Pilar terminándola en la cumbre misma del Fitz Roy. Eso significó que tuvimos que escalar más pesados, incluyendo equipo de hielo. Lo que eventualmente nos ralentizó e hizo que nos atrapara el mal tiempo. Y para abajo, resultando en nada. Pero años después Bean Bowers y Rolando Garibotti trataron de repetir la idea y solo subieron con equipo de roca porque no tenían contemplado seguir a la cumbre. Así terminaron la nueva vía al Pilar y bajaron, embolsándose la nueva “ruta”. ¿Cuántas temporadas has pasado en el Fitz Roy? ¿Diez? Que parecen muchas pero no tantas si las comparas con Alaska.

John Bragg, cuatro largos debajo de la cumbre de la Torre Egger, en lo que después se convertiría en su primer ascenso. De ello han pasado ya cuarenta años y, según los informes recopilados, aún sin repetirse. Colección Jim Donini

Tienes que entender que si, por ejemplo, en la cima de un pico virgen se encontrara la cura del cáncer, entonces cualquier método valdría para llegar ahí y conseguirla. Pero como no es el caso, como no hay nada como eso, la escalada se revela como lo que es, inútil, solo importante para nosotros. Por eso, la manera cómo lo haces, el estilo que utilizas, es más importante que la escalada misma. Cosa que en que tu caso se ejemplifica bien en la forma como escalaron la aguja Pollone. Exacto. Michael Piola y Daniel Anker habían intentado el Pilar Oeste algunos años antes y alcanzaron a hacer, no sé, la mitad. Colocando bolts en los anclajes. Nosotros (con Greg Crouch), subimos sin nada de eso y no tuvimos problemas. Lo cual demuestra que en los tiempos actuales se puede hacer sin necesidad de ellos. Que hay manera de resolver el problema.

Un detalle más, por si acaso. Yo sí he puesto bolts. En la Torre Egger, por ejemplo, pusimos 8, pero eso fue en una época bastante distinta con respecto al equipamiento, una donde por ejemplo no existían los friends. Luego de lo cual poco a poco dejé de usarlos hasta no colocar ni uno solo más en Patagonia. Y de eso han pasado ya muchos años. ¿Cuál es tu opinión con respecto a las nuevas rutas sin cumbre? Greg Crouch siempre decía que los últimos metros son los más difíciles. Para mí una escalada termina ahí. Cualquier otra cosa es un intento. ¿Qué pasaría si, por ejemplo, el tercer largo del Torre fuera un 5.13? ¿Sería legítimo decir que escalaste el Torre después de haber liberado ese largo sólo porque era el más difícil? ¿Dónde las dificultades terminaban?

Adonde he ido 17 veces. En años seguidos. Para los chilenos, Alaska no forma parte de nuestra cultura de montaña. Nombres que no parecieran significar mucho. “Bourboun Bottle” al Monte Bradley (40 largos, 5.8+/ A1+), “Diamond Arête” al Hunter (2.000 metros, grado VI), “Cobra Pillar” al Barrille (30 largos, 5.10+/A3); “Shaken Not Stirred” al Moose’s Tooth (1.000 metros, 15 largos, WI5/M5, grado V)... ¿Y el Denali? No. Nunca. Ni siquiera lo pensé. Es que no trato de buscar los puntos más altos, sino que los más estéticos; aquellos bonitos, mejores... Y comparado con los otros que lo rodean, el Denali no lo es tanto. La Arista Cassin sí lo es, pero como prefiero no repetir rutas... La historia con la cual comenzamos esta entrevista, el Latok, representa lo que siempre has querido hacer. La búsqueda de la aventura en su forma más pura. Así es. Y hoy la gente dice que también quieren tener aventuras, pero no pueden salir si no llevan GPS, teléfono celular y conexión a Internet... Eso no es aventura.

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Tras seis semanas de tormentas, Jay Wilson llega al Col de la Conquista, que es donde se separan las rutas al Torre y el Egger. El nombre de este collado se lo puso Maestri, para mofarse del previo intento de Bonatti al Torre y su “Col de la Esperanza”, afirmando que la esperanza es el arma de los débiles. Colección Jim Donini

Mira lo que ocurre en Chámonix. Las escaladas que se pueden hacer ahí son realmente difíciles, pero si tienes un problema, llamas y un helicóptero te saca. En realidad, en lugar de ser una solución, crea más problemas, porque si sabes que puedes ser rescatado fácilmente, puedes tomar riesgos que de otra manera no hubieras aceptado. Distinto es que estés solo, sabiendo que no hay nadie más que te pueda ayudar y, por lo tanto, ser autosuficiente. Chouinard decía que la aventura comienza cuando las cosas salen mal. ¿Teléfonos satelitales? No me gustan. Y hablando en general de la tecnología, en mis primeras expediciones no había problema con ella porque... no había nada. Era lo que era. Pero ahora con todas estas comunicaciones, dejas fuera de tu experiencia la posibilidad de

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separarte, al menos por un tiempo, de tu vida “normal”. Y no solo me refiero a los escaladores, sino que es cosa de ver a los tipos que desde la piscina o en una playa siguen chequeando los correos de la oficina.

Valle Bader, Torres del Avellano, Cordillera Riesco. Siempre explorando, rutas nuevas, picos vírgenes. Ahora tratando de desarrollar una hermosa e increíble zona localizada en la zona de Chile Chico que es muy parecida a la Torre del Diablo de Wyoming.

El mundo hoy es distinto. ¿Algún proyecto especial pendiente? Las cosas han cambiado. Y la civilización misma nuestra es acerca de cambiar y no hay que resistirse a ello. Hay que entenderlo. En el caso de Yosemite, por ejemplo, llegó un momento en que no me gustó más y dejé de ir. Lo cual también pasó con Chaltén. Pero no lo hice en el sentido de reclamar por reclamar, diciendo “oh! no es como antes”. Sino que me adapté a la nueva realidad y, como tenía opciones, continué explorando en otras partes del mundo. Es cosa de ver: el Corredor del Diamante al Kenya, intento al Filo Este del Epperly en Antartica, Tepui Autana en Venezuela, la cara norte del Siguniang en China, el Uzun Brakk en Pakistán, más otras en Irán, Tajikistan, Bolivia... Chile también.

Todavía le tengo ganas al San Valentín por las vertientes que dan al valle Exploradores. Jim, ¿qué edad tienes? 71 ¿Estás consciente que eso sorprende? Eh, bueno, sí. Lidiar con la edad hoy es diferente, no es como antes. Y creo que mi caso será más común pronto, porque la gente está haciendo cosas más tarde en su vida y veo a muchos otros que son más jóvenes que yo, que estoy seguro que llegaran a mi edad incluso e mejores condiciones.


Varias décadas después de sus épicas expediciones, Jim Donini continúa recorriendo el mundo en busca de más escalada. En la foto, durante un viaje de escalada por Italia, en el transbordador desde Cala Luna, Cerdeña, Italia. Alain Denis

En mi opinión, el problema principal para seguir funcionando hasta tarde en la vida son las articulaciones. Los hombros, las rodillas, los tobillos. Pues el cuerpo humano no está hecho para durar para siempre y los escaladores usan sus articulaciones más que el promedio. John Sherman, el escalador que creó la escala V para boulder, decía que se requieren tres cosas para llegar bien a esta edad: genética, cuidarse y suerte. Yo las reúno, pero no son muchos los que han podido. La mayoría de mis compañeros, y otros escaladores reconocidos también, han fallado en alguna de estas tres y ahí los ves, bastante distintos de lo que eran. Y luego hay otras cosas. El tema de la recuperación, que cada vez es más lenta, y la motivación, que también es más difícil. A veces tengo que forzarme bastante para dar el primer paso, pero una vez que lo doy, ya está. ¿Te cuidas? ¿Haces ejercicio? Bueno, camino bastante, escalo mucho. Nun-

ca paro. Trato de estar en forma haciendo las cosas que me gustan. Esto es muy importante, porque una vez que uno se deja estar, cuesta mucho, si es que no imposible, retomar la forma física inicial. Nada de comida chatarra, no fumo. No soy vegetariano, como pescado, pero no gano peso. No. Y nunca tuve un hueso roto o alguna lesión. ¿Tienes problemas para encontrar cordadas? En realidad no. Incluso creo que fácilmente debo haber escalado con más de mil o dos mil diferentes personas... Pero eso cuando voy a palestrear, rutas de un largo. Porque para las rutas comprometidas, alpinas, solo lo he hecho con personas que puedo contar con los dedos de la mano, siendo muy cuidadoso en la selección. Porque tiene que ser una persona en quién confíe, comprometida, que no falle, y que luego en la ruta sea, por un lado, lo suficientemente loco como para estar ahí conmigo, pero también no tanto como para cometer una imprudencia.

Y ahí jugamos. Con la fina línea de cuándo empujar y cuándo no. Vives en EE.UU., pero tu segunda casa, de todos los países del mundo, está en la Patagonia chilena. ¿Por qué? Ya habrás visto que conozco bastante. Muchas naciones y cordilleras. O sea, he visto. Pero aún así, para mí, no hay lugar más hermoso que la Patagonia. El aire es puro, el agua es limpia, existen glaciares y todavía hay mucho terreno para la exploración. Por ejemplo, dos años atrás estaba en mi casa solo. No tenía nadie con quien escalar y me fui a hacer una caminata, por 5 días, haciendo vivac. Pasé por glaciares, lagos, ríos con rápidos... Estuve en lugares que nadie o muy pocas personas habían visto. Estando en el medio de la nada. Donde nadie podría haberme encontrado. Sintiéndome por un lado solo, pero al mismo tiempo liberado. Gran sensación, que me hizo sentir más vivo que nunca.

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Viviana G贸mez, una fuerte escaladora colombiana que hace tradicional y deportiva de alto nivel, escalando El ocaso de los 铆dolos (5.12d), Suesca, Colombia. Alain Denis


Las rocas de Suesca son un paraíso de la escalada a pocos kilómetros de Bogotá, Colombia. Este parque, donde prevalece la escalada tradicional y de aventura, no solo ha sido el punto de partida de los escaladores y montañistas más reconocidos del país, sino que su desarrollo también influenció y transformó a la comunidad local y al pueblo de Suesca.

Una imponente pared de roca sigue al río Bogotá y a una carrilera de tren por dos kilómetros, zigzagueando como si su objetivo fuera acompañarlos en cada momento. Con un máximo de 130 metros de altura, las rocas parecen bañadas por un fuerte caudal gris: una vegetación parásita compuesta por tiras grises que cuelgan, conocidas comúnmente como “Barbas de abuelo”, envuelven la pared y caen de los techos de roca como cortinas que se balancean lentamente con el viento. Desde árboles de más de dos metros, pasando por pasto, hasta vegetación de colores, aparecen en medio de la roca acompañando a las barbas.

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Un escalador se ve a más de 80 metros de altura luchando por superar un techo. Como es común los domingos, cientos de personas recorren la carrilera mirando el paisaje, comiendo de los carritos que colocan en el lugar y haciendo exploraciones esporádicas por los caminos de aproximación. El escalador grita mientras abre sus brazos abrazando un bloque del tamaño de un refrigerador industrial, cuelga los pies y en un movimiento rápido logra poner el talón al lado de su mano derecha y sacar la mano izquierda afuera del techo. La vegetación rodea la vía, haciéndola ver como el único camino posible hacia la cima. El público, que ya se había aglomerado abajo, comienza

a aplaudir al ver la hazaña de este escalador anónimo. Suesca, a solo 60 kilómetros al norte de Bogotá, se ha convertido en un destino de deportes de aventura en Colombia y es el lugar de escalada más reconocido en este país, a pesar de que su escalada de aventura no es muy amigable para los novatos. La evolución de este deporte en el lugar influyó al pueblo de Suesca y a sus más de 14 mil habitantes, cambiando una cultura minera y campesina hacia una de turismo de aventura. Como es común en Colombia y en Sudamérica, en cada monumento natural debe haber una


Los farellones de Suesca tienen dos kilómetros de roca y escalada de varios largos. Abajo, escondido entre los árboles, está el río Bogotá. Arriba a la derecha, la Virgen es uno de los símbolos más representativos de Suesca, debajo de ella se puede ver la pintura blanca colocada por un sacerdote para tapar las pinturas rupestres de los indígenas Muiscas que habitaban esta región. Abajo, una pareja campesina de la región que a sus 85 años debe llevar una pesada carga hacia su hogar a tres horas de distancia a pie. Alain denis

representación religiosa. En Suesca, una Virgen con ropa blanca y azul, de unos dos metros de alto, abre sus brazos a la altura de sus codos sobre una roca digna del Rey León para recibir a los visitantes. Abajo, la roca pintada de blanco recuerda a la historia de la región. Un sacerdote mandó a cubrir la pared con ese color para esconder las pinturas rupestres hechas por indígenas del sector y así poder volverlo un santuario para la Virgen. De los indígenas solo queda una transformación del nombre. Sueica era la denominación original para la zona y significa “Roca de las aves” en Chibcha, idioma usado por los indíge-

nas Muiscas que habitaban esa región. Desde las rocas se puede ver el paisaje de la Sabana, un manto de diferentes tonalidades de verde parece haber tapado todos los lugares donde podría haber tierra. Más allá del río Bogotá se pueden ver los gigantescos invernaderos de flores que entre su color gris y verde intentan camuflarse con el paisaje sin éxito, luego viene el pueblo con sus construcciones en adobe y ladrillo. Al fondo sobresale una fábrica cementera que parece la copia tercermundista de la planta nuclear de los Simpsons y, como dijo un escalador, es un golazo que le metieron a algún alcalde o que un alcalde le metió al pueblo.

La escalada Fernando Gonzales Rubio es alto y flaco. Su voz y sus movimientos transmiten calma y serenidad que se refleja en su forma de escalar. Se le ve una fortaleza que parece salida directamente de los tendones. Suesca es su patio de juegos. Comienza a escalar “Danzando en el espacio”, un 5.11d mixto, como si estuviera haciendo una coreografía practicada por años. Su escalada es lenta y continua, cada pie y cada mano son puestos con la delicadeza de una persona acostumbrada a realizar ascensos donde un error significa la muerte. La ruta,

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Viviana Gómez escalando High Tech (5.13c/d) una de las vías más representativas de Suesca y por muchos años la más dura de Colombia. Fernando participó en su apertura y el chileno Juan José Fernández realizó el segundo encadenamiento. Alain Denis


como la mayoría de las de Suesca, es larga (casi 40 metros) y tiene una mezcla de técnicas que se da en pocas partes del mundo. Comienza en una repisa a 35 metros del suelo donde está la carrilera del tren y el río cubierto por vegetación, por lo cual, con solo llegar al primer bolt, que está a unos 7 metros de la repisa, uno siente que está danzando en el espacio. Fercho, como es conocido, sobrepasa la placa a favor que da comienzo a la vía y sube por una arista de colores rojos y amarillos donde está el crux: pasos de pequeñas regletas y equilibrio que no hacen que cambie la velocidad de su escalada. Al final de la ruta aparece un gran techo cortado por una fisura, del que bailan las barbas como pañuelos al viento. Fercho

hace los cuatro empotres de mano que se requieren en el techo sin mostrar la más mínima dificultad y coloca los friends sabiendo cuales son con solo ver la fisura, llegando finalmente a las cadenas. Como parte de un grupo de escaladores que tuvo como escuela a Suesca y que se volvieron los montañistas más fuertes de Colombia, Fernando Gonzales Rubio se convirtió en el primer colombiano en escalar el Everest y el único en haber conseguido la cumbre del K2. Ahora es deportista de The North Face y ha demostrado ser uno de los escaladores más polivalentes del país, consiguiendo 5.13c en deportiva, 5.12s en fisura y siete de los 14 ochomiles. Él, al igual que otros escaladores como Luis Felipe Ossa y Hernán Wilke, tuvieron como escuela y parque de juegos a los farellones de Suesca, donde la escalada de aventura -con largos mixtos, fisuras que van desde dedos hasta offwidths, rutas de varios largos donde se puede ir desde placas, pasando por chimeneas, hasta techos- les dio la base y agilidad en manejo de equipo para abrir una gran variedad de las vías de Big Wall en Colombia y fue el trampolín para que se adentraran en el Himalaya. La historia de la vida escaladora de Fernando va de la mano con la historia de Suesca. “Yo soy una especie de desplazado por la violencia, en Barranquilla mi papá trabajaba con el poder público y, como era la época del narcotráfico en la

costa, lo trasladaron a Bogotá. Conocí las rocas de Suesca en el año 86”, dice sobre sus inicios en la escalada. En esa época ya existían vías en este lugar. En los años 30, Erwin Krauss, un colombiano de ascendencia alemana, se había encargado de abrir rutas de varios largos en el sector. Luego, en los años 70, otro grupo de escaladores, entre los cuales había nombres como Marcelo Arbeláez, Sergio Gaviria y Juan Carlos González, continuaron abriendo vías dejando una gran cantidad de rutas de escalada clásica más que todo hasta 5.10. Cuando Fercho comenzó a escalar y Suesca se fue llenando de personas que buscaban practicar el deporte, el impacto cultural no pasó desapercibido. Jóvenes de ciudad llegaban con

ropas de colores, cuerdas y equipos extraños de metal que parecían de minería. Los habitantes no podían entender por qué esas personas viajaban y subían las rocas si no les estaban pagando por eso. “Nos gritaban y nos decían que nos estábamos robando el oro de las rocas”, dice Fercho entre risas. Es como si la leyenda del Dorado, que tanta fuerza tuvo en la zona, siguiera en sus cabezas. A mediados de los años 80 se creó un movimiento de escaladores, al cual perteneció Fercho, que se encargó de abrir una gran cantidad de vías en tradicional y deportiva. “La mayoría de las rutas que se han abierto es por los sitios que están más limpios, donde hay mucha vegetación no vale la pena porque la roca no es tan buena, pero de vez en cuando toca reacomodar unas barbas que no son de aquí, son plantas parásitas, como un musgo. Uno que otro personaje, que ha querido venir a abrir rutas, ha incurrido en el desastre ecológico, pero ha sido tan criticado que no lo vuelve a hacer, entonces pienso que la vegetación se mantiene”, dice Fernando. Esta mentalidad de preservar la naturaleza ha continuado y se ha unido a la búsqueda de conservar la aventura en las rutas: la mayoría de las que tienen bolts son mixtas o tienen las chapas muy separadas. Es por eso que Fernando dice que para escalar en Suesca se necesita una mezcla de la técnica de la escalada, la colocación de seguros, la ex-

posición, etcétera. “Es saber tejer una ruta con seguridad, pero a la vez poder bajarse y poder intentar los pasos difíciles. Yo pienso que Suesca, aunque tenga rutas de escalada deportiva, se caracteriza por ser un sitio de escalada de aventura, de escalada clásica tradicional”, agrega. Una de las rutas más emblemáticas del parque, en la que participó de la apertura Fercho y de la cual se siente más orgulloso es “Hi Tech”, un 5.13c que por mucho tiempo fue la ruta más difícil de Colombia. “Fue una vía que planteamos hace muchos años, que hoy la gradúan como 5.13c, pero que a mí siempre me pareció 5.12d. La equipamos, la limpiamos, yo hasta hace poco pude encadenarla. El primer ascenso lo hizo Arturo Saad, después el chileno Juan

José Fernández y yo la vine a sacar por ahí hace 5 o 6 años. Me parece una ruta bastante difícil. Me da orgullo, porque motivó a mucha gente a buscar el grado y eso fue bueno”. En los últimos años se ha dado un desarrollo de muchos escaladores fuertes en deportiva que han expandido las rutas de Suesca. Actualmente bordean las 500, yendo desde 5.5 hasta una gran variedad de 5.13s y proyectos. La predominancia de la escalada de aventura en el lugar también ha tenido un efecto negativo. La mayoría de rutas “escuela” son de escalada tradicional y las pocas que hay con chapas no están muy bien protegidas o son mixtas, por lo cual el paso de escalada en muro a la roca se hace más difícil en el sector. Además, que los fines de semana vaya mucha gente a conocer las rocas también ha causado problemas, ya que se adentran por los caminos de aproximación sufriendo accidentes. Cambios en la comunidad La entrada a las rocas hace 10 años tenía una pizzería y una tienda de escalada. En la actualidad, los hostales, avisos de guías para escalar en roca y rafting, estacionamientos, restaurantes, entre muchos más servicios y negocios, invadieron la carretera. El pueblo en sí también tuvo una metamorfosis, andenes de ladrillo marcan su entrada y se pueden ver elementos turísticos como restaurantes o información en cada cua-

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dra. “A Suesca la escalada le ha entregado todo un beneficio de volverlo un municipio de aventura. Cuando se habla de Suesca se habla de un pueblo de escalada, de un pueblo donde se puede montar bicicleta y también hay acceso a Sesquilé, que tiene deportes náuticos. La escalada le ha entregado un crecimiento económico, porque lógicamente cada vez viene más gente, cada vez hay más restaurantes, más supermercados…”, dice Fercho. Sin embargo, este no ha sido el único aporte que ha dado a la comunidad. Un niño de seis años oriundo de Suesca, con una sonrisa amplia y tez morena, iba caminando de la mano de su abuela por la carrilera del tren. A su lado, vio algo que nunca hubiera imaginado que fuera posible. Una persona estaba escalando, como los monos, en el gigantesco y vertical mar de roca. Esa imagen le quedó marcada en la cabeza. A los 12 años, junto a un amigo, fue en busca de la aventura. Sin cuerdas ni seguros comenzaron a subir por la roca sin saber que esto, que comenzó como un juego, les cambiaría la vida. Alexander Torres era ese niño en busca de nuevas experiencias. Ahora, con 27 años, es un guía de escalada en Suesca y un montañista re-

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conocido en Colombia. Además ha abierto una gran cantidad de vías en este parque. Luego de realizar escaladas alrededor del país y ahora, con el apoyo de marcas como Tatoo, Alexander se convirtió en Guía UIAGM en Bolivia, un gran esfuerzo, pero para el cual siempre contó con la ayuda de su familia desde Suesca. “Yo tuve la suerte de ser uno de los primeros escaladores nativos, esto me dio ventaja. Las generaciones que vienen detrás tienen un camino para mejorar”, confiesa Alexander. Este escalador dice que hoy en día los jóvenes nativos de Suesca que escalan han podido desempeñarse como guías del parque, trabajando los fines de semana y escalando entre semana. “Son muy fuertes, ya que cuentan con el tiempo para entrenarse y un parque muy especial para aprender”. Actualmente, alrededor de 10 jóvenes nativos son guías y escaladores en Suesca, sin embargo Fercho admite que ha sido un proceso largo. “Esto ha sido lento, yo estoy aquí desde el año 86 y tal vez podría decir que en los últimos 10 años, más o menos, empezó un aumento de jóvenes con curiosidad por escalar y se fueron formando”, señala. “En este momento hay guías de Suesca,

“Si aprendes a escalar en Suesca tienes oportunidad de probar todo tipo de estilos, aporta integralidad al escalador, quiero decir: aprendes a escalar placas desplomadas verticales o positivos, a proteger fisuras fáciles y difíciles, te muestra una gran variedad de técnicas para progresar por cualquier terreno.”


Fernando González Rubio escalando Gracia, poder y magia un 5.12c que comparte el primer largo de escalada tradicional con la ruta El gran diedro. Rafael Quintero. Página del frente. Viviana escalando El gran diedro, una clásica ruta de Suesca de escalada tradicional que tiene cuatro largos y mezcla diferentes técnicas de empotre y offwidth, alcanzando el 5.11c (A0) en el tercer largo. Alain Denis

muchachos que tienen un buen nivel de escalada no solamente en las rocas, sino también están yendo a la nieve, haciendo deportiva, participando en los muros de escalada y ha sido una población de jóvenes favorecida con eso, no como tal vez a muchos les gustaría, pero pienso que sí es un gran logro”. Fercho, a través de su fundación, ha formado parte en la educación de estos guías. “Es una tarea un poco altruista, pero al mismo tiempo uno siente la satisfacción de devolver a Suesca los favores recibidos”, comenta Alexander, quien también ha participado de la formación de los jóvenes. Además, agrega que a pesar de tener el apoyo de la alcaldía, los inconvenientes surgen cuando se busca el apoyo del Estado. “Los problemas o trámites burocráticos retrasan toda buena intención, actualmente contamos con el apoyo de la alcaldía local y estamos en proceso de fortalecer el apoyo del Estado, sin embargo es una tarea más difícil que escalar montañas, es una tarea de paciencia en la que ya nos encaminamos”. El 9 y 10 de mayo de este año se llevó a cabo la segunda capacitación de guías de Suesca, un curso realizado gracias a la Fundación Fer-

nando Gonzáles Rubio y la alcaldía de Suesca, institución que, entre otras cosas, emite un decreto oficial donde recomienda a los guías reconocidos por el curso. “Iniciamos evaluando a los autodenominados guías para diagnosticar, posterior se realizaron dos jornadas de capacitación oficiales y unas tres extra oficiales, principalmente en maniobras y estándares de seguridad”, señala Alexander, uno de los encargados de realizar la capacitación, quien además comenta que por el momento hay ocho personas nativas de Suesca que están involucradas en el proceso, guías de la zona, y que dos de ellos fueron evaluadores de la certificación. *** “El que escala en Suesca puede escalar en cualquier parte”, es una frase que repiten diferentes grupos de escaladores. Tal vez es por eso que la gente que tiene como patio de juegos a Suesca, continúa su desarrollo en lugares como el Cocuy, un nevado con cumbres de más de 5.000 metros sobre el nivel del mar, donde de la nieve aparecen paredes de cientos de metros, como el Púlpito del Diablo, una formación de roca oscura

y cuadrada que sobresale del blanco de la nieve y que por sus dimensiones parece un lugar donde el mismo diablo daría su misa. “Si aprendes a escalar en Suesca tienes oportunidad de probar todo tipo de estilos, aporta integralidad al escalador, quiero decir: aprendes a escalar placas desplomadas verticales o positivos, a proteger fisuras fáciles y difíciles, te muestra una gran variedad de técnicas para progresar por cualquier terreno. Adicional a esto, exige `cabeza´, tranquilidad para resolver movimientos difíciles y solo cuando lo consigues ¡el premio es la chapa!”, dice Alex sobre la escalada en el lugar. Las barbas permanecen estáticas, como si fueran agua de un río capturada en una foto, solo el viento las vuelve a la vida de vez en cuando con un suave movimiento. Las rocas de Suesca son propiedad privada, y es por esto que Fercho, junto a otros escaladores, realizaron la inversión de comprar tres cuartas partes del lugar para así protegerlo y permitir que esta escuela de escalada se siga desarrollando. El cuarto restante es propiedad de una empresa de agua, por lo cual va a seguir habiendo escalada en Suesca por un buen tiempo.


Grecia

Kalymnos Por Iván Leiva

Esta pequeña isla en el archipiélago del Dodecaneso situada en el mar Egeo, al noroeste de la isla de Rodas en Grecia, cada vez toma más presencia en el mundo de la escalada, hasta el punto de ser constantemente seleccionada por el sitio 8a.nu como el mejor lugar de Europa para escalada deportiva. Kálimnos (en inglés: Kalymnos) es una excelente opción para ir a degustar de ascensos en grandes cuevas con chorreras y estalactitas, permitiendo una gama de movimientos muy gimnásticos y estéticos. Todo esto envuelto en paisajes desérticos y playas paradisiacas, conservando los vestigios de la antigüedad en su arquitectura y cultura mitológica. Esta isla ha sido habitada desde el periodo Neolítico por diversas culturas que han dejado rastros de su pasar, encontramos entre estas a los persas, árabes, italianos; fue tomada por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, para finalmente ser liberada y volverse parte de Grecia. La capital de Kálimnos es Pothia, ubicada en la costa este. Es un pueblo animado y pintoresco que se construyó en torno al puerto y que combina las tradiciones con el ajetreo y el bullicio de una ciudad moderna. Acá es donde desembarcan los transfers que traen a miles de turistas para luego repartirse por la isla y disfrutar de sus atractivos.

Nicolas Favresse escalando Labyrinth (8a+/b), en el sector de Jurassic Park, Kalymnos. Nikolaos Smalios


Su vegetación es baja, prácticamente no tiene árboles. El terreno es montañoso con una gran escarpa de roca a lo largo de la costa oeste. En el pasado, estas características geográficas llevaron a los lugareños hacia el mar para ganarse la vida. Los hombres de Kálimnos se convirtieron en buzos recolectores de esponjas de mar, una ocupación tradicional y peligrosa; sobresalieron a tal punto que su isla pasó a ser el centro comercial más famoso de esponjas en el Mediterráneo, hasta que el comercio comenzó a disminuir gradualmente en los años 80. Cuando la escalada fue “descubierta” en Kálimnos a finales de 1990, la isla fue reencontrada como un lugar turístico para este deporte. La cantidad y calidad de roca en Kálimnos, además de sus agradables ciudades, favorecen la realización de encuentros internacionales de escalada, como The North Face Climbing Festival. Esta breve descripción fue más que suficiente para convencerme de ir a este lugar a escalar, siendo este destino uno de muchos lugares de un pequeño viaje que estaba realizando. La fecha seleccionada sería justo

para poder participar junto con mi amigo Lucas Veras, en el festival de escalada The North Face. La semana que se realiza este evento es un hito importante del año para los habitantes de la isla, ya que se genera un flujo significativo en el turismo entregando muchas ganancias a los kalimneses. En un principio, fuimos advertidos de que en esa fecha es mejor hacer las reservaciones de alojamiento antes y ver con anterioridad cómo llegar, puesto que no existen muchas oportunidades de transporte expedito a la isla. En mi caso fue un vuelo hasta Atenas para luego tomar otro directo a Kálimnos. Estos vuelos no son tan recurrentes y muchas veces son cancelados el mismo día, ya que viajan pocos pasajeros. Por otro lado, Lucas, que venía desde Suiza, decidió tomar un vuelo a la isla de Kos y luego un transfer hasta Kálimnos. Los sectores de escalada están dispersos por distintas zonas de la isla, siendo Masouri el pueblo más cercano a todos estos. Es al lado de este lugar donde se encuentra la famosa “Grande Grotta” y la mayoría de los sectores. Una vez llegados a Masouri fuimos directo a nuestro apart

Arriba, La ciudad de Pothia es el primer paisaje que se ve al llegar a Kalymnos, es también su ciudad principal, donde se encuentra todo lo necesario para la estadia y escalada en la isla. Iván Leiva Abajo. A la Izquierda, Sikati Bay es uno de los mejores sectores por sus rutas y su playa. Nikolaos Smalios. A la derecha, en la vecina isla de Télendos también es posible escalar, en la foto la cueva Crystal. Aris Theodoropoulos

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Simon Montmory en Swiss Kiss (7a+), en el sector de Arhi, Kรกlimnos. Nikolaos Smalios

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Matias Meyerholz en King Cat (5.11+), el itinerario rey del Cat Wall, una ruta que tiene un poco de todo, parte en un Argyro Papathanasiou sacudiendo en un diedro fino que va abriendo progresivadescanso de Le père noël est une chiure mente, cambiando su inclinación para (8a+ 35m), Ocean Dream, Kalymnos. terminar en un techo de mano ancha Aris Theodoropoulos con un mantle de salida que es el crux de la vía. María Elena Guerra Al frente, Izquierda, François Legrand, el gran escalador francés, en Princess (7c+ Página del frente, Macarena, asegura35m), en el sector de Telendos, Three Cada por Pachi Ibarra, emplaza un camaves. Aris Theodoropoulos. A la Derecha, lot #2 en un 5.11 del sector Optimator Aris Theodoropoulos en Itaca (6c+) una Wall. Matías Meyerholz ruta de 20 metros de caliza en el sector de Odyssey. Spyros Apostolopoulos


Kalymnos, es una excelente opción para ir a degustar de escalada en grandes cuevas con chorreras y estalactitas, permitiendo una gama de movimientos muy gimnásticos y estéticos. Todo esto envuelto en paisajes desérticos y playas paradisiacas, conservando los vestigios de la Antigüedad en su arquitectura y cultura mitológica.”

hotel, estos son bastante económicos para el servicio ofrecido, pero también hay otras buenas opciones de alojamiento en Masouri como residenciales, aunque no hay campings. Nuestro primer día de escalada fue ir a conocer la ”Grande Grotta” y alucinamos con su escalada particular, muy estética, progresando por estalactitas, empotrando rodillas, hombros, oposiciones corporales y movimientos estilo “koalas”. Es algo muy nuevo para los chilenos que estamos acostumbrados a los sectores de nuestro país, ya que la escalada en Kálimnos es muy corporal y de resistencia, sin un crux muy marcado, solo en grados iguales o superiores al 8a uno encuentra pasos más marcados y duros, como a los que estamos acostumbrados en Chile. Es muy impresionante escalar en cuevas con tantas estalactitas, ver cómo se pierde la cuerda en medio de estas y tener que encontrar las chapas, que a veces están ocultas en medio de estas formaciones tan caprichosas de la roca. Al lado de “Grande Grotta” también hay muchos sectores donde se encuentran desplomes suaves y continuos, muy similares a algunas rutas de “Desplomilandia”, pero en grados inferiores como 5.10s o 5.11s de 30 metros. También se encuentran algunas placas bastante técnicas y con movimientos finos, que hacen recordar un poco la escalada en Palestras.

Al ser un lugar tan turístico, la forma de equipar en los sectores está bastante controlada, ya que hay ciertas normas donde se prioriza la seguridad. Las rutas equipadas tienen que cumplir la distancia correcta predeterminada de las chapas y debe haber una chapa antes del crux o algún movimiento duro. En muchas rutas uno se cuestiona lo próximo de algunas chapas y en algunas que dice tener run outs, la distancia no es más larga que en las vías de Palestras. En la isla se encuentran más de 1.700 rutas repartidas en los distintos sectores y, como es tan concurrido el lugar, las vías clásicas tienden a estar bastante limpias sin mucho peligro de caída de material. Una vez que habíamos recorrido todos los sectores accesibles a pie desde Masouri decidimos arrendar un auto para movilizarnos a través de la isla y conocer otros lugares (la isla se puede recorrer entera en tan solo 1 o 2 horas). Otra opción de transporte es arrendar scooters. Para cualquiera de estas dos opciones es necesario madrugar o hacer reservas desde antes, porque todos los escaladores arriendan para movilizarse en la isla y disfrutar de todos los sectores, más aún en la temporada alta y durante el festival de escalada.


Están constantemente abriendo sectores nuevos, incluso el topo oficial de la isla no está tan actualizado. Esta guía es muy útil y práctica, quizás su valor es un poco caro pero es muy necesario para disfrutar de la mayoría de los lugares y poder encontrarlos, ya que a veces están en medio de la nada entre un pueblo y otro. Nuestro destino favorito está alejado de Masouri y es “Sikati Bay”: una cueva alucinante con rutas para los amantes de la resistencia, ya que encontraran vías de 50 metros o más, teniendo grandes recorridos en desplomes fuertes. Este lugar es más difícil de encontrar, porque se deja el vehículo en el camino y se sigue un sendero bien marcado que transcurre entre lomas suaves, sin divisar alguna formación de roca, hasta que a lo lejos se ve una especie de agujero entre unos cerros y es ahí donde se encuentra esta enorme cueva. Para acceder a ella hay líneas fijas, ya que hay que trepar y destrepar por partes muy expuestas. Una vez abajo se puede dimensionar el tamaño de este agujero en la tierra donde se está sumergido, teniendo como única vista el cielo. Es recomendable ir un día entero y después ir a disfrutar de la playa que está a 10 minutos del sector de escalada. Otro lugar sugerido, por la calidad de sus

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rutas y belleza, está relativamente cerca de “Sikati Bay”, se llama “Jardín de Edén” y no se encuentra en el topo oficial de 2013 (puede ser que se haya actualizado). Si se desea ir a este sector, es solo cosa de preguntar entre escaladores o en alguna tienda de escalada, las cuales están concentradas en Masouri, con muchos productos y ofertas muy interesantes. Finalmente llegó el día del evento de The North Face y toda la isla estaba colapsada de escaladores que participarían en las competencias. Fue muy interesante ser parte, porque no es un destino común para los chilenos y éramos los personajes peculiares en la competencia (de hecho no conocimos ningún otro sudamericano en la isla durante las 2 semanas que estuvimos en ella). También disfrutamos de la competencia de los escaladores profesionales que se realiza en un sector nuevo, abierto exclusivamente para esta instancia, donde hay rutas de alta dificultad. Fue el primer día que vimos cómo Alex Megos se encadenó tranquilamente casi todo a vista. La competencia entre las mujeres fue más estrecha dando como vencedora a Caroline Ciavaldini.


destino lo que debes saber Otra modalidad de escalada que está tomando fuerza en Kálimnos es el psicobloc y es bastante barato de practicar, se puede negociar para que un bote te deje en el sector y luego te pasa a buscar a una hora acordada. Las rutas no son de dificultad tan alta, pero si son excelentes para comenzar a conocer esta modalidad que permite una libertad en el movimiento, sin depender de chapas ni cuerda. No solamente nos deleitamos en Kálimnos con su escalda y sus playas, también nos dimos muchos gustos gourmet, con platos típicos griegos que principalmente están elaborados en base de productos marinos, además tienen muy buenos helados para los que disfrutamos las cosas dulces. Por otro lado, hay construcciones antiguas muy interesantes por conocer durante esos infaltables días de descanso para recuperar piel y fuerzas, como la bella arquitectura típica de las casas en las islas griegas y pequeños pueblos pesqueros.

La guía oficial de escalada en Kálimnos puede ser encontrada en muchos lugares de Masouri o en el sitio del autor: www.climbkalymnos.com A la Izquierda, Aris Theodoropoulos, autor de la guía, en Helios Yiannis Koullias (8a), en North Cape, Kálimnos.

Cómo llegar Los vuelos directos a Kálimnos son escasos, pero no imposibles de encontrar desde Atenas. Si se toma esta opción, llegando a Kálimnos uno debe tomar un taxi a la salida del aeropuerto y pedir que se dirija hasta Masouri. Otra forma de llegar es tomando un vuelo a la isla de Kos y luego en esta, tomar un transfer hasta la isla de Kálimnos. Los transferes te dejan en Pothia, este es el pueblo más grande de la isla, y desde aquí se toma un taxi que te lleva hasta Masouri. Los valores de los vuelos varían según la temporada, pero las líneas aéreas que ofrecen servicios a un buen precio son Olympic y Aegean.

Cuándo ir Las épocas más recomendadas para visitar Kálimnos son primavera y otoño, ya que las temperaturas son gratas para escalar y no es tan lluvioso. Además, existen paredes con distintas orientaciones para ir rotando en busca de sol o sombra.

Dónde alojar Existen muchas residenciales y apart hotel a precios bastante buenos. Estos ofrecen el servicio de cocina, para aquellos que prefieran cocinar. La temporada de escalada no coincide con la temporada alta de vacaciones de verano en Europa, lo que hace que los precios sean más bajos al estar en temporada baja.

Dónde abastecerse En Masouri se encuentra todo lo necesario, desde minimarkets, alojamientos, restoranes, tiendas de escalada, tiendas de recuerdos y arriendo de vehículos. Un punto importante es que el agua no es potable por lo tanto es necesario comprar siempre agua envasada.

Topos Los topos son fáciles de encontrar en cualquier sitio de Masouri, la guía Oficial de escalada de Kálimnos. Su valor no supera los €40. Para mayor información sobre la isla, su acceso, acomodación y escalada la mejor opción es visitar el sitio climbkalymnos.com/ . Acá podrás encontrar toda esa información y mucho más, todo actualizado.

Atenas

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Nick Le Baut P

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Nick es un entusiasta por la naturaleza, con una pasión hacia la aventura y la fotografía de paisajes. Siendo un practicante de todos los deportes y actividades que retrata, Nick tienen un entendimiento de los momentos que deben ser capturados. Desde windsurf, pasando por surf, montañismo, escalada en roca, bicicleta de montaña, hasta simplemente trekking, practica todas estas actividades de manera profesional y ha desarrollado su creatividad a través de la cámara, retratando emociones y movimientos corporales.


Nació en Francia y actualmente vive en Sídney, Australia, donde, cuando no está con su cámara, se desempeña como Ingeniero en Sustentabilidad. Su pasión por la fotografía viene de la ciencia de capturar una imagen que no podría ser percibida a simple vista, junto con la creatividad de congelar ese momento especial o una emoción en particular. Nick ha estado publicando como fotógrafo en diversas revistas de outdoor y páginas web, incluyendo Vertical Life, Rock, Outdoorbuzz y ha realizado varias publicidades de deportes de aventura. Cuando no está detrás del lente, Nick usualmente se encuentra ahí afuera, en la naturaleza, realizando lo que más le gusta: escalada, surf, windsurf o montañismo.

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1 Nick Le Baut, auto retrato. 2 Escalador anónimo en la ruta Mr. J (*25 / 7b), Taipan Wall, Grampians, Australia. 3 Escaladores en Joshua Tree, Estados Unidos. 1

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4 Steve Leak, escalando Ice Birds (19 / 6a+), Point Perpendicular, Australia. 5 Valle de Yosemite, Yosemite National Park, Estados Unidos. 6 George Broadfoot en Ain’t No Sunshine (28 / 7c+), Nowra, Australia.

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7 Josefin Tiedemann, en un descanso de la ruta Grey Mist (17 / 5b), Point Perpendicular, Australia.

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* El primer grado está en escala australiana de dificultad y el segundo es su cotación francesa.


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Punta Zanzi Por Lucas Veras

Hablar de la historia de la escalada en roca en los andes centrales chilenos es hablar de la Punta Zanzi. Enhiesta e improbable aguja de forma extraña, posee rutas de distintas características abiertas por los mejores escaladores de cada generación. Lo cual, sumado a una roca que sorprende por su calidad, la han situado dentro de lo mejor que ofrece nuestra cordillera. La Punta Zanzi es una aguja compuesta principalmente de roca arenisca, ubicada en el Cajón del Maipo, específicamente en la ribera sur del río Volcán, al borde del camino que lleva a las famosas Termas de Colina. Es una extensión del filo que une la cumbre sur del cerro Catedral con el cerro Valdés. La calidad de la roca es buena y la mayoría de sus rutas son estéticas fisuras de todos los anchos. Su vertiente norte es característica y puede describirse como una secuencia de tres murallones separados por respectivos acarreos, siendo la tercera de estas paredes la más importante, con 300 metros de altura; una que recibe el mismo nombre de la aguja a la cual pertenece, es decir, “Punta Zanzi”. Acceder a ésta sección, y a la segunda también, no es fácil y requiere sortear delicados y peligrosos pasos de roca y tierra. La primera ascensión absoluta fue realizada el 7 de diciembre de 1952 por Ernesto Hoffmann y Eduardo Meyer, los cuales subieron por el cerro Valdes, hasta su cumbre, y luego bajaron para acceder al filo sur que conecta este cerro con la cumbre de la Punta Zanzi. Tal ascensión fue meritoria pero recibida con cierta ironía por sus pares, quienes llegaron a afirmar que no tenía estilo subir un cerro... “bajando”. Además que no resolvía el rasgo más importante de la Punta Zanzi: su asombrosa Pared Norte. Sector Superior o Punta Zanzi Los primeros intentos sobre esta fueron realizados por César Vásquez, Osvaldo Latorre y Joseph Ambrus entre los años 1957 y 1965. Tentativas de las cuales prácticamente no quedan rastros físicos en la Pared, ya que el equipo de escalada en la época era escaso, haciéndose necesario que las rutas fueran desescaladas de manera de poder usar el equipo de nuevo. Pasaron más de 20 años hasta que Alejandro Izquierdo, Gino Cassasa, Germán Macchio y Dagoberto Delgado lograron vencer tal Pared, haciendo cumbre el 23 de noviembre de 1980. La ascensión les tomó 2 días de fijar cuerdas y poner clavos en algunas secciones. De esta manera surgió el nombre de la ruta: ”Concierto para Bongs”, por el particular sonido que se emite al golpear estos seguros. Finalmente el tercer día escalaron lo que les faltaba de ruta y, terminada la dificultad vertical, siguieron hasta la cumbre, para luego bajar por la misma ruta. Cuatro años más tarde fue el turno de Christian Buracchio y Christian Thiele, quienes abrieron la segunda ruta que surcaba la Pared Norte, una más directa y a la izquierda de “Concierto para Bongs”, a la cual bautizaron como “Directísima”, ya que la ruta recorre una fisura de principio a fin.

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De perfil, la Punta Zanzi se yergue imponente entre las placas que otrora fueran estratos horizontales. Tanta verticalidad no podĂ­a sino llamar la atenciĂłn de los escaladores mĂĄs aventureros. Mauro Orellana

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En julio de 2004, Cristóbal Vidal y José Ignacio Morales abren la vía Somos Ricos (5.10d). En la foto Cristóbal limpiando la fisura de dedos del primer largo. José Ignacio Morales A la Izquierda. En su intento de 1966, la épica cordada Albrus-Latorre, se dirijió a una línea a la derecha de las vías establecidas con posterioridad. En la foto Joseph Ambrus se abre paso por la vertical pared con e equipo disponible en ese entonces. Osvaldo Latorre

A finales de los 80 aparece Waldo Farías, quien se convertiría en el actor principal de las futuras ascensiones en la Punta Zanzi. Realizando la tercera escalada con Max Staab (ganador del primer campeonato de escalada en roca, en Rengo el año 1989) y, junto a distintas cordadas, participando en la apertura de la mayoría de las rutas que existen en el Sector Superior.

Pared Este Curiosamente la Pared Norte no es la más larga ni la más vertical de la Punta Zanzi. Está la Este, la cual recibió un intento por parte de Juan José Fernández y Pere Vilarasau, logrando escalar aproximadamente ochenta metros, pero desistiendo debido a la mala calidad de la roca.

Primer y Segundo Contrafuerte Entre los años 1999 y 2004, la base de la Punta Zanzi fue visitada por diferentes escaladores, los cuales abrieron varias rutas en una zona que fue llamada Hitchcock. La primera de ellas fue una de escalada tradicional abierta por Andrés Zegers, llamada “Diedro Original”, durante la filmación del video de las Cumbres de Chile.

Posteriormente Fernández volvería con Orosmán Canales. Esta vez subirían a la parte superior de la Punta Zanzi y se descolgarían buscando una línea. Sin embargo, se volvieron a encontrar con mala roca durante todo el descenso por lo que decidieron no seguir con el intento de apertura.

Después, en el año 2002 José Ignacio Morales y Jaime Bascuñán abrieron la primera ruta de deportiva, a la cual llamaron “Vértigo”. Dos años más tarde, en julio del 2004, el mismo Morales, junto Cristobal Vidal, abrieron otra en el contrafuerte intermedio, llamándola “Somos Ricos”. Hicieron tres largos pero tuvieron problemas retirando equipo, lo que los hizo progresar lentamente; decidieron fijar cuerdas hasta la tercera reunión y volver al día siguiente para completar la ruta. Finalmente, la última abierta fue en el 2007 por Marisol Monterrubio y Oriol Anglada, de México y Catalunya respectivamente, en el contrafuerte justo a la izquierda de “Somos Ricos”, la cual bautizaron como “Hijos del Agobio” y que fue abierta con taladro en mano desde abajo.

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También son conocidos dos intentos donde ha participado Felipe González Donoso. En uno de ellos, acompañado de Nicolás Zúñiga; en otro junto a Darío Arancibia, donde alcanzaron a escalar un largo. De Logros y Primeras Hay más logros en la Punta Zanzi, que estructuran una historia rica en nombres y episodios. Con respecto a las ascensiones por el día, la primera absoluta fue realizada por Waldo Farias y Andrés Zegers vía “Concierto para Bongs”. Por la “Directísima” serían el mismo Farías, pero junto a Darío Arancibia y Veit Uligh. Este último también siendo parte del equipo que logró la primera por el día por la “Ira de Thor”, junto a Gina Alvarado y Pablo Besser. Y la primera en el día integral (es decir, desde abajo) fue realizada por José


Waldo FarĂ­as en el segundo largo de La Ira de Thor en 1994. Alejandro Torres


Parte Superior

Contrafuerte

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Hitchcock Vista general desde el noreste 1 Ruta de aproximación 2 Como Pedro por su casa Alejandro Torres

Edwards y Sebastián Rosende, conectando “Diedro Original”, “Trepaprens”, “Somos Ricos”/”Hijos del Agobio” y finalmente la “Directísima”, lo que les tomó 7:30 horas.

Romualdo Moreno quien caería al vacío mientras desescalaba un tramo empinado. Otro accidente grave fue el Christian Skipster, cuando la caída de una roca casi le cortó la mano.

Con respecto a las damas, la primera mujer en llegar a la cumbre fue Emma Osorio, escalando de segunda con Misael Alvial. Este volvería tiempo después con Gina Alvarado, con quien se alternarían el rol de primero de cuerda. Ambas ascensiones fueron por “Concierto para Bongs”.

Rutas Parte Superior Diedro: con dificultad máxima de 5.10b, es la más corta, con 4 largos, siendo el segundo de ellos un diedro hermoso que es el nombre que le da a la ruta. Abierta por Waldo Farías y Alejandro Torres en abril de 1994. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #3, más números intermedios repetidos. No tiene línea de rapeles. Se baja por la “Directísima” o por “Concierto Para Bongs”.

La primera ascensión en libre fue realizada por Patricio Cerda y Hernán Bustos; este último también realizaría la primera ascensión en solitario por “Concierto Para Bongs”, la que le tomó dos vivacs para realizarla. Por último, las invernales. La primera absoluta fue hecha por Christian Buracchio y Christian Thiele, por la “Directisima”, aprovechando el conocimiento que tenían de la ruta. La primera por “Concierto para Bongs”, y segunda invernal absoluta, correría por parte de Carlos Fuentes y Darío Arancibia. Accidentes Si bien es cierto que la calidad de la roca y la protección de las rutas en general son buenas, la Punta Zanzi tiene una bien merecida fama de peligrosa por los riesgos en su aproximación, tal como lo demuestran los accidentes que han ocurrido. En julio de 1991, Christian Heitmann falleció mientras descendía caminando, al resbalarse en un planchón de nieve que el invierno típicamente deja en las laderas menos soleadas de la Punta Zanzi. Y en el año 2000, sería

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Directísima: abierta por Christian Buracchio y Christian Thiele. 5.10b, 6 largos. Los dos primeros son una fisura de manos de excelente calidad. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #4, más números intermedios repetidos. Descenso por la misma ruta. Concierto para Bongs: Gino Cassasa, Dagoberto Delgado, Alejandro Izquierdo y German Maccio. 5.10a, 5 o 7 largos dependiendo de cómo se haga. Es considerada la ruta normal. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #3, más algunos números pequeños. Se baja por la misma ruta. Brunhilda: Waldo Farías y Eduardo Mondragón, marzo del 2000. Su segundo largo, uno de los más bonitos, es un diedro ligeramente desplomado con una fisura de puños de 40 metros protegible con los Camalots #2 y #3. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #3, más números


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Parte Superior 3 Diedro: 5.10b, 4 largos. 4 Directísima: 5.10b, 6 largos. 5 Concierto para Bongs: 5.10a, 5 -7 largos. 6 Brunhilda: 5.10a, 5 largos. 7 Insomnio: 5.10c, 4 largos. 8 Ira De Thor: 5.10a, 4 largos. 9 Ira de Wotan: 5.10a, 4 largos. José Igancio Morales

intermedios repetidos. Se baja por “Concierto para Bongs”. Dificultad máxima de 5.10a. Insomnio: Waldo Farías y Andrés Zegers, noviembre de 1995. De 4 largos, es una de las más difíciles de la zona. Se bautizó con ese nombre por lo poco que había dormido Zegers en la noche previa a la ascensión. Su primer largo puede sentirse mucho más difícil que el grado propuesto. Equipo recomendado: 1 juego Camalots hasta el #5 y/o #6 (para proteger el offwidth del último largo), más números intermedios repetidos. Se baja por la “Ira De Thor”. Dificultad máxima: 5.10c. Ira De Thor: Waldo Farías y Pablo Besser escalarían dos largos hasta que los alcanzó una tormenta eléctrica, lo que dio origen el nombre a la vía. Una semana después Farías regresaría con Alejandro Torres para terminar los dos largos restantes. Lo más destacable es una bella fisura de manos de 50 metros de largo en el comienzo. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #3 y números intermedios repetidos. Se puede bajar por la misma ruta. Dificultad máxima: 5.10a. Ira de Wotan: poco después de terminar Bruhilda, Farías y Mondragon intentaron trazar un nuevo recorrido, pero solo lograron abrir dos largos y fijaron cuerdas. Pasaron algunos meses y Farías volvería, esta vez con Jaime Bascuñán, terminando los dos largos que faltaban. El nombre original de la ruta era “El Poto para las Moras”, ya que esquivaron una evidente chimenea en el tercer largo. El crux es una fisura fina desplomada, difícil de sacar en libre; el último es una estética escalada de placa que puede ser protegida. Dificultad máxima: 5.10a.

Contrafuerte 10 Hijos del Agobio: 5.11c, 4 largos. 11 Somos Ricos: 5.10d, 4 largos.

*Los topos de Hitchcock no han sido incluídos en este recuento. Para más información mira nuestro sitio web: www.escalando.org José Igancio Morales

Rutas Parte Intermedia o Contrafuerte Hijos del Agobio: 5.11c, 4 largos. Es en el segundo largo donde se concentra toda la dificultad, con unos duros movimientos en placa, hasta que se alcanza una fisura en diagonal hacia la derecha. Equipo Recomendado: 1 juego de Camalots hasta el #3 y varios números pequeños. Somos Ricos: 5.10d, 4 largos. Esta ruta tiene de todo, desde fisuras de dedos hasta chimeneas, con buena protección y roca. Equipo recomendado: 1 juego de Camalots hasta #4 y/o #5 y algunos números pequeños. Se baja por una línea de rapeles que parte más a la derecha del término de la ruta, o por “Hijos del Agobio”. Rutas Hitchcock Requiem: 70 metros (2 largos de 35 cada uno): primer largo 6c y segundo largo 7a+. Deportiva. +39 escalones: 85 metros de 6b+, 7a+ y 6a. Deportiva. La Soga: 70 metros (2 largos de 35): 6c+ y 6c. Deportiva. Psicosis: 90 metros: 4+, 6a, 6a+. Deportiva. Fresca Rica: 25 metros, 5.10a. Deportiva. La Censurada: 25 metros, 5.8. Deportiva. Vértigo: 90 metros: 6b, 6b. Deportiva. Diedro Original: 90 metros: 5, 5+. Se necesita un juego de friends. Con la Muerte en los Talones: 115 metros: 6c, 6b+, 5. Un juego de friends hasta el #3 a partir de la segunda mitad del segundo largo. Dimensión Desconocida: 10 largos: 5.9. Desde la cima se rapelea de nudos empotrados. La salida no se aconseja.


Ciencia de Escalar

Rutina para mejorar la flexibilidad P o r P a u l a G á lv e z • I l u s t r a c i ó n p o r F r a n c i s c a V i l l a l ó n

La flexibilidad es un recurso clave en la escalada, mejora los rangos articulares y optimiza la fuerza. Es una cualidad que a menudo es esquiva en los hombres (aunque también hay mujeres bien “tiesas”), pero que se puede mejorar bastante con perseverancia y un poco de dolor. Es posible trabajarla a diario, aunque día de por medio es suficiente. Existen muchas actividades, como el Yoga, que mejoran considerablemente esta cualidad. Pero siempre se puede hacer algo por cuenta propia, como esta rutina. Hay que intentar estar en un ambiente lo más relajado posible, respirar en forma natural, botando el aire en la fase del esfuerzo y tratar de llevar el cuerpo al límite, pero sin lesionarse. Póngale empeño, pero de a poco, sin excesos al iniciar.

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Calentar bien, mínimo 5 minutos, haciendo cualquier ejercicio que aumente un poco la frecuencia cardiaca como trotar, pedalear, saltar la cuerda, etcétera.

Hacer la posición araña (tipo la película El Exorcista) aguantando máximo 5 segundos y alternarla con la posición de descanso sentándose en los talones, pegando el mentón al pecho y pasando el peso del cuerpo hacia atrás (10 segundos), 5 veces.

Subir la pierna a un apoyo que esté al menos a la altura de la cadera, de ahí bajar hasta tocar la pera con la rodilla y luego bajar a la otra pierna. 30 segundos en cada posición.

2 Hacer una serie de movilidad completa. 3 Separar las piernas y, sin doblar las rodillas, intentar tocar el piso con los antebrazos, si no se puede, hay que hacerlo con las manos. Mirar hacia atrás, luego ir 30 segundos a una pierna y 30 a la otra.

5 En el suelo, contra una pared y sin doblar las rodillas, acercarse intentando que el espacio entre la pared y la pelvis sea el menor posible. Partir con un minuto e ir incrementando el tiempo hasta resistir cinco.

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7 De cubito abdominal con brazos extendidos a los lados, intentar tocar la mano con el pie contrario rotando el cuerpo 10 veces por lado, en esa misma posiciĂłn, tomarse los empeines y subir 10 segundos.

8 Con la ayuda de un gĂŠnero o una sĂĄbana, sentarse con las piernas extendidas, pasarla por la planta del pie e intentar tocar la rodilla con la cabeza. Aguantar 30 segundos.


Comparativa de Productos

Cargando ando

Mochilas de hasta 45 litros

La seguridad al practicar deportes al aire libre no solo depende de la destreza de quienes lo ejecutan o de la habilidad con la que se utiliza el equipo, sino también de nuestra disposición y manera en la que los enfrentamos. Más allá de nuestras ganas y habilidades técnicas, desarrollar una actividad en la montaña o al aire libre requiere de una preparación y equipamiento que nos permita movernos de manera segura y cómoda, minimizando las posibilidades de accidentes y permitiéndonos llegar con energía al lugar donde pretendemos practicar nuestra disciplina. A diferencia de otros deportes outdoor, la escalada se basa en la utilización de una gran cantidad de equipo, fabricado en distintos materiales y que, debido a que son para la protección personal, no solo se trata de transportarlo, sino de que sea de una manera segura, que no afecte sus características y que además podamos acceder al equipo de forma rápida según lo requiramos. Sobre el Test Hoy en día podemos encontrar cientos de modelos de mochilas, en todo tipo de tamaños y con las características específicas para la práctica de cualquier deporte. En esta comparativa examinaremos mochilas de hasta 45 litros de capacidad, pensando en salidas de escalada en roca por el día. Las buscamos de un material duradero, un espaldar confortable, regulable, y que tengan un tamaño que nos permita transportar con comodidad una carga “tipo”, la cual definiremos como: una cuerda dinámica de 70 metros, un par de zapatillas de escalada, 1.5 litros de agua, un almuerzo rápido, un termo, un arnés, 15 cintas express, un rack de Friends, una capa superior de abrigo, guantes y un gorro. Hablamos de carga “tipo” debido a que, en parte, nuestra seguridad al transitar por sectores de montaña depende de la manera en la que nos desplacemos en ellos, por eso es importante entender que las cosas que

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queramos cargar deben ir dentro de una mochila, aunque haya quienes gustan que parte de su equipo cuelgue al exterior, como para avisarle al mundo en que andan. Evitar caídas o lesiones de espalda, sin hablar de perder o dañar ese equipo, dependen de que las cosas vayan adentro, parece evidente, pero si se fijan no lo es. Diseño: si bien hoy podemos encontrar mochilas muy versátiles, que incorporan elementos como porta esquís, porta equipo, pioleteras, etcétera; nos enfocamos en mochilas que en su diseño incorporen un espaldar respirable y regulable. Confeccionadas con materiales resistentes al desgaste por la abrasión y cargas pesadas, de un perfil delgado que permita una amplitud de movimientos y una buena transferencia del peso de la carga a nuestro cuerpo. Por último, que dispongan del espacio para cargar de manera ordenada el equipo que hemos definido. Comodidad: parte vital de la elección de nuestra mochila es que nos proporcione comodidad a la hora de cargar un peso considerable y que no nos desgaste por un mal diseño o posición. Así se puede evitar lesiones y llegar lo más enteros posible a la pared. Esto lo clasificamos en base al acolchado, que sea de materiales respirables y que se adapten a la forma de hombros y espalda. Regulación tanto de la espalda, los hombros y la carga. Finalmente buscamos un calce que nos posibilite pequeñas trepadas y movimientos rápidos, que nuestra mochila quede bien ceñida al cuerpo. Desempeño: todas las mochilas sirven para cargar cosas, pero nosotros buscamos la que mejor se adapte a nuestros requerimientos, que posea un espacio principal para la carga de equipo, un perfil delgado que nos posibilite movernos bien por bosques o sectores estrechos, que incorpore elementos propios de escalada o montañismo, tanto en su diseño, como incluyendo elementos que nos faciliten la portabilidad de distintos objetos.

Erick Vigouroux

Por Ignacio Díaz


Direttissima 46

Speed 40

Axis 33

Black Diamond (EE.UU)

Black Diamond (EEUU)

mountainhardwear.com

blackdiamondequipment.com

blackdiamondequipment.com

Especificaciones Precio: $139.900 Capacidad: 46 litros. Material: 420D Nylon Hd. Compartimentos: el principal, uno frontal, bolsillo en la capucha y un bolsillo estanco pequeño en la parte superior. Accesos: superior. Peso: 1.700gr talla M.

Especificaciones Precio: $89.900 Capacidad: 40 litros. Material: principalmente Nylon 210d, 420d en las zonas de mayor abrasión. Compartimentos: el principal y un bolsillo en la capucha más uno pequeño en la parte interna. Accesos: superior. Peso: 1.340gr talla M.

Especificaciones Precio: $99.900 Capacidad: 33 litros talla M. Material: Nylon Velocity 400d y 420d. Compartimentos: uno principal, un bolsillo interno y otro externo en la tapa. Accesos: superior. Peso: 1.560gr talla M

Pros: buen tamaño y acceso permiten llevar con comodidad el equipo y acceder a él de manera fácil. Incorpora un bolsillo estanco en la parte superior para proteger elementos electrónicos o pequeños. La capucha se puede desmontar y dejarla con un cierre rápido, al igual que el cinturón acolchado se puede cambiar por uno de cintas y la placa rígida del espaldar se puede retirar si buscamos reducir peso. El panel frontal no solo protege la mochila del desgaste sino que está pensado para guardar crampones y evitar pinchazos o roturas. Compatible con sistemas de hidratación, incorpora pioleteras, Daisy Chain, porta esquís y todos sus broches están pensados para manipularlos con guantes de manera fácil y segura. Contras: por su enfoque de resistencia y espacio es un modelo pesado y voluminoso, pero tomando sus pros, es parte al optar por una mochila así de completa. Mejor Uso: escalda, montañismo, esquí de montaña. Comentario: durable y técnica son las dos palabras con las que podemos describir esta excelente mochila. El panel frontal blanco, fabricado en un material muy resistente pero más maleable y liviano que el PVC del modelo anterior, hace de esta mochila un caballo de batalla para los peores escenarios. Muy buen detalle las cintas compresoras que se guardan en el bolsillo frontal, aparecen cuando las necesitamos y por posición y diseño nos permiten cargar equipo extra, portar esquís o hasta una tabla de snowboard. El espacio interior ancho nos facilita manipular la carga, el espaldar construido en espuma moldeada entrega comodidad y respirabilidad.

Pros: debemos partir por destacar el sistema Reactiv suspension y SwingArm, propio de Black Diamond, no solo otorga comodidad, sino que el hecho de que la carga se mueva junto a nosotros, nos proporciona mayor libertad y confianza al avanzar por terrenos complicados. Liviana sin perder resistencia, la tela con la que está confeccionada resiste el desgaste por roce; en la parte inferior y frontal viene reforzada para proteger la carga en sus puntos de mayor desgaste. Incorpora cintas compresoras o porta equipos, además se puede adicionar en la parte frontal algún tipo de porta crampones; incorpora porta piolets y bastones. Su capucha superior se puede retirar dejando un cierre estilo “bolsa seca”, permitiendo reducir peso y manteniendo la carga segura; incorpora una cinta extra para asegurar la carga interior o llevar la cuerda en la parte superior. Muy bien logrado el cinturón de cadera (removible), liviano y cómodo, además tiene espacio para bolsa de hidratación, para un caritool en el cinturón y porta material. Contras: difícil encontrar un punto bajo, tal vez, solo podríamos mencionar que su sistema de suspensión otorga mayor peso que la competencia. Mejor Uso: trekking, caminatas por glaciar, ascensiones rápidas. Comentario: con esta mochila de estilo alpino, Black Diamond ofrece en un diseño clásico, porte justo y tela liviana, una respuesta para salidas desde trekking hasta escaladas técnicas. Un espaldar cómodo de espuma que otorga respirabilidad y buen calce, sumado a su sistema de suspensión patentado, entregan gran libertad de movimientos y seguridad, permitiendo que la carga se mueva con la persona. De perfil delgado y alto nos permite desplazarnos rápido por cualquier tipo de escenario. Sumando su excelente resultado en transferencia de carga y relación precio/calidad ponen a esta mochila en la parte alta de nuestra comparativa.

Mountain Hard Wear (EE.UU)

Evaluación: Diseño: 6.8 Comodidad: 6.5 Desempeño: 7

6,8

Puntos

Evaluación: Diseño: 6.5 Comodidad: 6.5 Desempeño: 6.5

6,7

Puntos

Pros: mochila pensada para salidas a la montaña en general, se adapta de manera perfecta para una carga de escalada. Su acceso superior es cómodo. De perfil delgado, entrega una excelente suspensión del peso y acceso a la carga. Renuncia a accesorios innecesarios para entregar comodidad y seguridad. Un cinturón lumbar extraible muy conveniente y funcional, utilizando el mínimo de material, transfiere y ciñe bien la carga, incluye dos porta equipo. Incorpora pioleteras, correas para crampones, tres puntos para izar y un sistema para llevar el casco o cuerda en la tapa. La espuma moldeada asegura una buena ventilación. Contras: ninguno. Mejor Uso: escalada en roca y hielo, trekking. Comentario: como ya lo vimos en el otro modelo en esta comparativa, Black Diamond lidera el esfuerzo por entregar un espaldar y arnés que permita una excelente transferencia de carga y comodidad. En este caso ErgoActiv y SwingArm son un excelente sistema de suspensión y transmisión del peso, buscando siempre mantenerse como una opción liviana y durable. De perfil delgado, asegura gran libertad de movimientos para aproximaciones largas y que incluyan pequeñas escaladas. Que sea cómoda y altamente respirable la hacen una referencia para quienes buscan mochilas que se adapten bien y que permitan caminatas en terrenos irregulares casi sin percibir nuestra carga.

Evaluación: Diseño: 6.2 Comodidad: 6.5 Desempeño: 6.5

6,4

Puntos

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Prophet 40

AC Lite 40+10

The North Face (EE.UU)

Osprey (EE.UU)

Deuter (Alemania)

thenorthface.com

deuter.com

ospreypacks.com

Especificaciones Precio: $118.990 Capacidad: 38 litros. Material: Cordura Bombastic TM. Compartimentos: el principal, dos en la capucha y uno lateral. Accesos: superior. Peso: 1.130gr talla M.

Especificaciones Precio: $83.900 Capacidad: 40, expandible a 50 litros. Material: Ripstop 210, Duratex Lite 600D nylon. Compartimentos: uno en la capucha exterior y otro interior; uno inferior con división para bolsa de dormir, otro expandible en el frente, un bolsillo en el cinturón y porta botellas a los costados. Accesos: superior e inferior para la bolsa de dormir. Peso: 1.500gr

Especificaciones Precio: $94.900 Capacidad: 38 litros talla M. Material: 420 HD/Nylon, 900D Polyester. Compartimentos: el principal más uno en la capucha interior y exterior. Accesos: superior. Peso: 950gr

Pros: resistencia y bajo peso son los puntos a destacar en esta mochila de diseño “limpio”, perfil alto y delgado. Espaldar cómodo y regulable, cinturón ancho con porta material reforzado, capucha con bolsillo y un práctico bolsillo lateral como para guías o pequeños objetos, son los primeros puntos que sobresalen en este modelo. Diseñada con cordura Bombastic, propia de la industria de las bolsas de aire de autos, ofrece resistencia al roce pero sin dejar de lado la portabilidad a bajo peso, revestimiento PU le da cierta resistencia extra a climas húmedos y fríos. Espaldar de espuma moldeada y soporte en forma de V otorgan gran comodidad, transferencia de carga y respirabilidad. Incorpora correas laterales con refuerzos de Hypalon para cargas pesadas, esquís, pioletera y tiene espacio para bolsa de hidratación. Contras: solo por mencionar, un tanto estrecho el acceso. Mejor Uso: ascensiones rápidas, escalada. Comentario: rediseño de un ya clásico modelo de The Noth Face, en esta versión la marca americana presenta un estilo muy sencillo, dejando de lado los bolsillos extras y cintas colgando que veíamos en su versión anterior. Cómoda y liviana, sin olvidar a los consumidores que piden durabilidad, la hacen una gran opción para escaladores de aproximaciones largas donde el terreno demanda agilidad y compromiso. El espaldar y el sistema de arnés entregan gran comodidad y una excelente transferencia de peso, sintiéndola muy bien ceñida. Buena opción para quienes gustan de moverse rápido en la montaña.

Evaluación: Diseño: 6.5 Comodidad: 6.0 Desempeño: 6.2 92

Mutant 38

6,2

Puntos

Pros: mochila para salidas en general, tanto ascensiones rápidas, como trekkings livianos. El arnés VariQuick, espaldar X-frame y el espacio en la nuca entregan toda la comodidad y seguridad para llevar cargas pesadas sin restringir los movimientos o comprometer estabilidad. Es fácil ver las características de una marca que se dedica a fabricar mochilas exclusivamente. Cabe destacar, el espaldar regulable para todas las longitudes de espalda, el sistema de espuma aircontact para la respirabilidad y el espacio para la circulación de aire frío. Incorpora un cinturón lumbar de espuma suave en su parte interna y bastante ancho, lo que aparte de hacerlo confortable entrega una excelente transferencia de peso a las caderas. Espacio para bolsa de hidratación, pioletera, cintas compresora y un perfil alto, aseguran todo lo necesario para salidas a roca con aproximaciones largas donde el peso de la carga sea un punto a considerar. Contras: por el tamaño y tipo de salidas para las que está pensada, resulta un poco innecesario la división y acceso para bolsa de dormir. El protector al expandir la tapa resulta incómodo en su máxima capacidad. Mejor Uso: escalada, salidas por el día, trekking. Comentario: difícil decidirse por una mochila en el gran catálogo de esta marca. Frente a esto, optamos por buscar una sencilla, confiable, duradera, cómoda y a buen precio. De diseño un tanto conservador, pensada para salidas por el día, y de espaldar muy cómodo, es una buena opción para quienes salen a roca a menudo y cargan peso extra, no es el modelo más liviano, pero si uno de los más confortables y regulables, por lo que encontrar la posición exacta y transportar cargas pesadas no será problema. Si bien el bolsillo expandible del frente es bastante útil para cargar alguna capa extra de abrigo, es una de las primeras partes que se dañaran por la abrasión en la roca. A resaltar la comodidad y durabilidad. Evaluación: Diseño: 6.5 Comodidad: 6.6 Desempeño: 6.8

6,6

Puntos

Pros: mochila extremadamente limpia, de diseño sencillo pero muy técnico, busca ser minimalista garantizando confiabilidad en la práctica de escalada o deportes de nieve y hielo. Fabricada en una mezcla de telas livianas y altamente durables que aseguran resistencia manteniéndose bajo los 1.000gr. El espaldar de espuma moldeada permite una respirabilidad, comodidad y adaptación a la forma del cuerpo prescindiendo de accesorios o materiales pesados. Pioletera patentada ToolLook mantiene la carga muy segura sin dañar el panel frontal. El panel rígido del espaldar se puede retirar al igual que una almohadilla de espuma extra que trae, para transportarla o bajar más aun el peso. Incluye sistema para izar de tres puntos, capucha extraíble y espacio para bolsa de hidratación. Contras: muy difícil encontrar un punto bajo, quizá en el esfuerzo de mantenerse bajo los 1.000gr le faltaron solo un par de litros para la comodidad al cargarla. Mejor Uso: escalada en roca y hielo. Comentario: se nota el trabajo en diseño detrás de esta mochila, recoge todos los tips prácticos para entregar una mochila liviana, sencilla y limpia; muy cómoda y se adapta de gran manera al contorno y la forma de la espalda. Si bien incluir nuestra carga “tipo” necesitó de orden, es una increíble opción para quienes quieren moverse rápido y cómodos, pero sin dejar de optar por los detalles de una mochila técnica. A destacar el espaldar de espuma moldeada, cintas compresoras en Z y un cinturón lumbar liviano pero no menos cómodo con porta equipo, porta caritool y con un punto para engancharlo en la parte frontal por si se prescinde de él. En lo esencial, bien distribuido y en un tamaño exacto; ideal para aproximaciones y escaladas técnicas, un modelo a destacar en esta comparativa.

Evaluación: Diseño: 6.8 Comodidad: 6.5 Desempeño: 6.5

6,6

Puntos


Cochamó 45 + 10

Trion Light 40

Peak Attack

Lippi (Chile)

Mammut (SWZ)

Lowe Alpine (UK)

lippioutdoor.com

mammut.ch

Especificaciones Precio: $84.990 Capacidad: 45 litros expandibles a 55. Material: Cordura. Compartimentos: el principal, en la capucha uno interior y uno amplio exterior, uno pequeño en el cinturón lumbar. Accesos: superior y uno amplio en el frente. Peso: el fabricante no especifica.

Especificaciones Precio: $99.900 Capacidad: 40 litros. Material: 210D Nylon Triple, Ripstop 420D Nylon en la base. Compartimentos: el principal, bolsillo en la tapa interior y exterior. Accesos: superior. Peso: 1.040 gr

Pros: mochila construida con una Cordura liviana, acceso y perfil ancho, bolsillo frontal para los crampones, porta esquíes y una amplia apertura frontal, es una respuesta sencilla a requerimientos de montaña, ya sea para esquí fuera de pista o salidas rápidas. Incorpora sistema de regulación del arnés y la carga; espacio para sistema de hidratación, cinturón lumbar ancho, cintas compresoras y dos pioleteras. Contras: demasiado débiles las pioleteras. Mejor Uso: montañismo y escalada en hielo. Comentario: en un diseño clásico y liviano encontramos una buena respuesta a requerimientos de montaña que podemos adaptar también al uso de salidas a roca o salidas de trekking. Podemos destacar la construcción en una tela bastante liviana, resistente y un espacio cómodo para administrar la carga. Si bien el fabricante especifica un sistema de arnés Freshsystem, éste dista de ser uno de los más cómodos o regulables que apreciamos en esta comparativa. El diseño es lo suficientemente confortable para portar la carga, acceder a ella y poder moverse con libertad. Para quienes buscan una mochila de montaña, incorpora dos resistentes porta esquíes y la bolsa de crampones es útil, aunque a su diseño le faltó trabajo. Ideal para para quienes privilegian comodidad al cargar y resistencia en el tiempo.

Pros: la mochila alpina más liviana del catálogo de Mammut. La Trion en su versión light de solo 1.040gr viene a dar una respuesta sencilla pero completa para quienes busca un diseño clásico, durable y liviano. El arnés de la mochila proporciona un muy buen calce, asegurando que no se desplace en subidas. De perfil delgado y alto, es especial para moverse con agilidad sin problemas de atascarse. Una correa adicional permite llevar la cuerda en la parte superior y liberar espacio. Puntos a destacar: muy buen acolchado de espuma de alta densidad y un excelente acceso a la carga. Incorpora pioleteras, espacio para bolsa de hidratación y dos buenos bolsillos en su capucha extraíble. Contras: las correas laterales son muy delgadas. Mejor Uso: ascensiones rápidas, escalada, esquí fuera de pista Comentario: uno de los modelos más livianos de esta comparativa, pero de aspecto robusto. Es la opción ideal para quienes gustan de lo clásico pero actualizado, de materiales resistentes que la hacen muy liviana y con cierto grado de resistencia a la humedad. Construida con un marco de aluminio preformado y un espaldar de espuma moldeada. Es una opción más que acertada para salidas de escalada en roca o en hielo. Excelente transferencia de peso, adaptación a la espalda y el buen precio, ponen a Mammut en la lista de buenos diseños. Ideal para escalada de varios largos y ascensiones rápidas.

Evaluación: Diseño: 5.7 Comodidad: 5.8 Desempeño: 6.2

94

5,9

Puntos

Evaluación: Diseño: 6.0 Comodidad: 6.3 Desempeño: 6.5

lowealpine.com

6,3

Puntos

Especificaciones Precio: $97.900 Capacidad: 35 litros, extensibles a 45. Material: Nylon 2RN330 / 630D. Compartimentos: bolsillo en la capucha. Accesos: superior. Peso: 1430gr talla única. Pros: lo sencillo también puede ser notable. Este modelo se presenta como una opción muy versátil, cabe el equipo cómodamente, se puede llevar amarrada la cuerda a la parte superior por medio de una cinta que la deja segura y no restringe el acceso al interior. Porta esquís muy bien pensado con gran detalle de la cinta del costado y su broche manipulable con guantes. Sistema HeadLocker mantiene seguro los piolets en el frente e incluye tres puntos para izar. El espaldar robusto y cómodo, además de un cinturón lumbar confortable, aseguran una libertad para movernos y una transferencia de carga óptima. Contras: ninguno. Mejor Uso: montañismo, escalada, trekking. Comentario: rediseño de un clásico modelo de la destacada marca inglesa Lowe Alpine, sin buscar reinventar una mochila, la Peak Attack es sencilla pero completa, lo que la hace una de las favoritas para salidas de escalada. Si lo que buscamos es espacio, resistencia y durabilidad, ojo con este modelo todo en uno. Muy destacable el acceso interior a pesar de tener la cuerda amarrada a la cinta superior, buen espacio interno y la tapa y el marco de la espalda son extraíbles para una versión más liviana. Excelente mochila de bajo peso, por su durabilidad a los peores tratos; ideal para salidas a roca y, por el empaque especial, para escalada en hielo.

Evaluación: Diseño: 6.5 Comodidad: 6.2 Desempeño: 6.5

6,4

Puntos


CHANGE

FOR BEAL

Comodidad máxima gracias a la tecnología Web-Core

Ligero y compacto Versión femenina

Sistema de ajuste Dynamic-Fit

Changez pour Béal

VENUS

REBEL

WEB-CORE La Tecnología Web-Core también está disponible en el modelo Instinct en 4 tamaños y los modelos de Shadow y Ellipse con 4 hebillas metálicas de ajuste. La tecnología WEB-CORE (patentado) Una cinta amplia, delgada y ligera es cortada con láser con la forma del arnés para una perfecta distribución de la presión en la superficie en contacto con el cuerpo.

instinct

shadow

ellipse

www.beal-planet.com

Carlos XII 120 loC. E , las CondEs - santIago, ChIlE (MEtro ManquEhuE) I Fono: + 56 2 22639499 Fono/FaX + 56 2 22114831 I www.justClIMb.Cl


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