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RENATA DURÁN


ENREDADOS LOS CUERPOS Enredados los cuerpos en el agua de amor gimiendo sudorosos. Latigazos de sangre alucinados. Me abres de par en par, nos penetramos. El deseo con sus brazos de sed navega ahogando las fronteras, rompiéndolas… más allá de nosotros el sol, amor, el sol que es carne viva.


REGRESO Regreso a mi cuerpo después de un largo viaje a ti. Te vi dormido frente al mar fatigado de amor sobre mi pecho respirabas ahí, abandonado, como si en mí hubieras anclado. Quise dormir también para soñar tu sueño que casi lo veía surgir de tu cabeza. Cerré los ojos… fue en el tiempo el momento en que más te amé. Después los sueños propios me llevaron muy lejos en uno de ellos te perdí.


LO ÚTIL Ante la inutilidad de todo lo útil sólo queda salvar la desesperación. Afilarla. Para que la dulce intensidad de la vida no huya asfixiada, hay que buscar la roca. Hacerla sangrar. Y al menos saber que algo está vivo aún. La rutina es el demonio de la muerte erigido sobre un lodazal. Siempre me persigue como un loco animal a cuyo paso todo se paraliza. Siempre crece en todo lo que es sombra a mi alrededor. Y yo intento arder, arder cada vez más. Hasta no verla.


El VIAJERO De la ciudad de Balk surgieron los caminos que cabalgaría Marco Polo el de Bojara hacia la ruta de la seda aquél de Samarkanda el de Kabul y Peshawar. Y la ruta del sur atravesando la montaña de sal. El valle desierto de Taklamakan. El lecho del Yarkiang y la región del jade, la puerta del Desierto. Todos soñamos con el lejano país de Catay. La morada de Kublai Kahn a quien Marco, ignorante de su hermosa tarea, llevaba el aceite inextinguible de una lámpara, la del Santo Sepulcro. Aquel hombre de poder que era el Gran Kahn, no contento con eso, envió a su emisario por el diente del Buda. Marco Polo viajó


por un mundo desconocido: el de la maravilla. Claves latitudes

sue単os pero las aguas quietas de Venecia al fin lo retuvieron.


PREGUNTO POR LA LUZ Pregunto por la luz. Esa de Rembrand o la que surge de la perla que adorna la oreja de la niña. Pregunto por la luz. La luz oblicua que se desliza silenciosa y hace único un espacio trivial, cualquier instante. La luz de De Vermeer la luz del Norte. Improbable huidiza musical en El Bosco, auditiva. Pregunto por la luz que abandonó a Delvaux. La luz herida y casi agonizante. Pregunto por la luz.


ISLA Huyo de ti y de mí algunas veces. Voy en busca de lo que aún ignoro y ya fue mío. Serpentean las algas en aquel mar lejano. Algún antepasado toma el sol en la isla y mi sal se deshace en espumas marinas que llegan hasta él y lo acarician.


EL HUESO OLVIDADO DEL RECUERDO Uno asciende penetrando en una ciudad vacía uno sube cada peldaño con su vida. Y lleva barcos ardientes en sus hombros maravillosos escorpiones de la noche relámpagos. Uno asciende vistiéndose de estrellas y toca con la yema del dedo alguna frente hay arenas profundas que no pesan cangrejos pájaros diamantes de obsidiana en tu ascenso atraviesas el jade y nombras (simulacro de Dios) las rocas, los caminos, los insectos el hueso olvidado de un recuerdo e inventas la memoria uno asciende penetrando en una ciudad vacía es sensación oído piel es y no es cuerpo de seda y mármol el instante de oro la luz de fuego el universo.


BOGOTÁ Callar con silencios de arena que pesan en la raíz sedienta. La noche en ti es un gemido de cadenas. La oscuridad es estéril el tiempo se deforma se pierde... y sólo el ángel del placer nos fecunda y regresa.


FONDO “Conozco el fondo, dice. lo conozco gracias a mi larga raíz maestra.” Sylvia Plath

El tiempo es implacable y el fondo me llama con ahínco. El exilio de mí se hace más y más imposible. Algo calla mi tierra inundada de voces mutilada amapola sangrante. Ya roto el río del sueño aprendo del dolor y con ella me invento algún sentido para tanta muerte.


OCULTA CEREMONIA Sensación de ir perdiéndonos al ir recuperándonos como si en el más intenso momento de la vida la muerte oficiara su oculta ceremonia.


HAY UN LOCO CABALLO Hay un loco caballo galopando en la noche una vertiente retorcida golpea contra las rocas un negro sol ardiendo tu voz tu grito de placer abro el mar y lo extiendo.


HABLABAN DE DERROTAS Hablaban de derrotas de soles cortados de naufragios. Ven铆an a hablar mil lenguas. Del carb贸n y la lava se quitaron la piel. Ungieron en aceite mis manos. En mis ojos desgajaron toda la luz del mundo. Tomaron mi cabeza quebrada. La izaron en un asta febril y cantaron por fin en mi garganta.


SUEテ前 QUE GIRA Sueテアo que gira abierto sobre el tiempo. Toca deshoja juega con la redonda muerte. Encuentro de los huesos y el agua cテウpula negra nace una boca vegetal revertir el recuerdo hasta la gota blanca.


MÁS ALLÁ DE TU ESPALDA Te veo tendido bajo mi cuerpo. Me veo llegando a mí desde ti. Es un regreso de jaurías el zumbido sin pausa de abejas en una atmósfera de miel. El azul de tu cuerpo deseado soy incendio sed inagotable de ti la fiebre el agua evaporada el oro de tu sexo. Asciende el sol en medio de la noche. Nace un árbol de llamas. Paseo en el jardín guiada por tu mirada. Hay un cisne de hielo más allá de tu espalda. Miro tus manos rasgar un instrumento olvidado … me aproximo de nuevo al borde de tu vida. Me tiendo sobre ti para escuchar en tu piel nuestra música. Allí desciende el agua, se multiplica, hay guijarros y peces una danza de estrellas submarinas. La vida autónoma que ha asumido ese cuarto


donde titilan sillas, frutas, libros que esperan ese después del frenesí en que tus manos volverán a tomarlos. Regreso a los dos tendidos bajo la noche, bajo un techo vulgar y cotidiano. De allí vienen los pájaros a invadirnos. Son sus alas de fuego nuestros cuerpos. Olvidemos así que trazamos fronteras inexpugnables durante la difícil travesía del día. Alcemos vuelo como bestias cautivas al final de los siglos. Huyamos de todo lo que es amarra y lastre, polvo y miseria.


VIAJERA TodavĂ­a se oye su voz entre las voces. La viajera encerrada en su nave de libros, a diario sueĂąa con un cielo distinto.


CUERPO “De este cuerpo eres el alma y eres cuerpo de esta sombra."

Un saber de la arena y el espacio sin límites. El silencio abisal. Sin embargo, ardemos en la piel cuando otra boca pronuncia sus sílabas de besos, cuando su lengua es pincel sobre el lienzo y recrea nuestro cuerpo.


CALLAR “Poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas�

En su callar va callando las vanidades del mundo. En su escribir va tejiendo los sĂ­mbolos a sus huesos. En su vivir va muriendo y con sus versos naciendo.


SOLEDAD Confiar en ella y entregarme a su cálido abrazo, a la voluptuosidad de sus horas. Reconocer en otro sus vastos horizontes, sus silencios. Lo invisible para los corazones agitados. Traer a flote sensaciones hundidas y recuerdos. Venida de un más allá seductora envolvente la clave de mis sueños.

KARAKORUM Es un valle desierto


y otra dimensi贸n. Aqu铆 tan lejos y tan cerca que imaginarlo es casi verlo, sentirlo en su ocre, en su cristal ardiente quieto cambiante extenso extenso extenso en su silencio y en mi sed delirante.


BARAKA Así nombraron a la luz aquellos hombres nómadas que sabían de la arcilla esencial de su origen. Aquellos pueblos trashumantes que merecieron beber el agua luminosa espejeante en su arena infinita.


AMOR "Amor, amor, rostro extranjero” Saint-John Perse

Siempre el amor llega hasta mí desde tus islas y me trae su sal en tu lengua y tu piel que me acarician y callan... te alejas y te acercas de una sabia manera y yo buceo en tu mar de plena libertad. Así nos nacen alas frescas para volar y navegar nuestros cielos profundos.


MÚSICA “Traspasa el aire todo hasta llegar a la más alta esfera”

Viuda de nadie, saborea en su alcoba el comienzo del viaje mientras la lluvia pugna por romper las ventanas la música… su alma es esa música que viene de muy lejos.


ASรS Hiere la luz el centro exacto donde circula el mundo atado. Caleidoscopio de la vida. Las piedras rotas en la luminosidad. Un รกrbol es un pรกjaro que es aire y vegetal lengua llameante y comienzo del sol y cruda arena que espejea en la boca del agua. Vertiginosa sucesiรณn de arcos abiertos. Resplandeciente germinaciรณn rosada de la piedra en el puro silencio.


Renata Durán. Nació en Bogotá en 1950. Abogada y Escritora. Ha viajado desde temprana edad por numerosos países del mundo. Ha residido gran parte de su vida en Europa. Trabajó en el Servicio Diplomático allí. Consultora en Cooperación Internacional, ha trabajado también con la Unión Europea y otras Agencias Internacionales de Cooperación. Entre sus libros figuran: Muñeca Rota (Colcultura/1981), Oculta Ceremonia (EMECE-Argentina/1985), Sombras Sonoras (Ediciones Embalaje/1986), Poemas Escogidos (Colcultura/1993), Los Ojos del Agua y Relatos de Plinio el Mago (Trilce Editores/2001). Hizo traducciones del inglés y el francés y ha publicado artículos en Lecturas Dominicales de El Tiempo, el Magazín Dominical de El Espectador y en revistas literarias de Francia. Otros Libros: El Sol Apagado -Traducción del francés al español del libro del poeta Belga Marcel Hennart. Dos novelas inéditas: Eva o el vuelo y Cuatro mujeres.


Sobre la autora “…Pero la voluntad de una escritura despojada, ceñida al hueso de la intuición o la idea, en este libro se hace más severa. Llega a los límites riesgosos de toda ascesis excesiva: la tentación de destruir el instrumento. La tensión poética puede volverse contra la palabra y requerir su sacrificio para purgar una constitutiva insuficiencia. Sabemos que toda mística puede sucumbir ante los reclamos de una ascética exagerada; de igual modo se diría que frente al absoluto toda expresión puede parecer polvo y ceniza. Pero disipemos los temores. El despojamiento verbal de Renata Durán no cede a los llamados de esa tentación nihilista. Ella juega con soltura en los límites en que la palabra puede autodestruirse por exceso de voltaje, pero se detiene en el punto justo y el resultado es bello y fascinante; la palabra hace más nítida su majestad, su transparencia extrema, su condición de vehículo privilegiado del misterio.” Massuh, Víctor. Tomado del prólogo a Oculta Ceremonia (EMECÉArgentina, 1986). “Brecht y Borges coincidieron en la construcción de cuentos que buscaban describir la grandeza de los imperios, las miserias de los hombres, la sabiduría y la inalcanzable eternidad. Renata Durán regresa a esta forma de poesía con una voz madura, la que encontramos en LOS OJOS DEL AGUA, poemas que rondan al sentimiento amoroso, a la naturaleza, al precioso ámbito de la mujer, íntimo e insustituible. Si sus relatos evocan el mundo, sus poemas evocan el universo femenino. La mirada a las cosas y al paisaje es la mirada a los sentimientos que el poeta construye y destruye: memoria y olvido. He aquí un sabio ejercicio de la escritura. El entrecruce de géneros, la libertad expresiva con la que se construyen relato y poema, cara y cruz de un mismo, jubiloso momento literario.” Collazos, Oscar. Tomado de la solapa del libro Relatos de Plinio el mago y los ojos del agua (Trilce Editores, 2001).

Renata Durán  

Panorama Virtual de la Nueva Poesía Colombiana - Poetas nacidos entre 1950 y 1980

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