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MEETING PEOPLE IS EASY un documental sobre Radiohead

Blai Fajardo Montañés El documental Comunicació Audiovisual 2009-2010 Universitat de València


¿Radiowho? Radiohead comenzaron su carrera musical como tantos otros grupos a la sombra del éxito de formaciones de rock alternativo como U2, a finales de los 80. Eran y son cinco: Thom Yorke (voz, guitarra), Jonny Greenwood (Guitarra, sintetizador, programación), Ed O'Brien (guitarra, efectos), Colin Greenwood (bajo) y Phil Selway (batería, percusión). Radicados en Oxfordshire y procedentes de familias de clase media, a diferencia de los integrantes de la también boyante escena punk, sus primeras incursiones en la música podrían no haber dado más de sí y haberse perdido en la corriente de los últimos coletazos de los Smiths, nuevos estilos como el shoegazing, liderado por My Bloody Valentine y las grandes batallas1 por un género alejado y denostado como el brit-pop, ya entrada la década de los 90. Inicialmente conocidos como On a Friday, nombre elegido por el día en que solían cederles el estudio de su colegio de Abingdon para ensayar, pusieron en circulación cuatro cassettes de demos bajo este nombre, pasando en 1991 y a petición de la discográfica que los había contratado, EMI, a su denominación definitiva, Radiohead.

Discografía de Radiohead hasta la fecha

1 La disputa por el liderazgo en las listas de éxitos de dos grupos británicos, Blur y Oasis, llevaron a la prensa sensacionalista nacional a crear una especie de rivalidad malsana, aparentemente con el único objetivo de aumentar las ventas de su mismo producto. No existen, aparte de las declaraciones en el tono habitual de los Gallagher, pruebas de que existiera una verdadera animadversión entre los componentes de ambos grupos. Sin embargo, la discusión creada artificialmente acabó trasladándose, como era esperable, a los fans de uno y otro grupo.

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Su estilo entonces, influido en gran medida por grupos de sonido cercano al post-punk como Joy Division, Pixies, R.E.M. O Sonic Youth, no se vería reflejado en el que fue el primer éxito del grupo a nivel mundial: Creep, más parecido al estilo de Scott Walker. Lanzado como single del primer álbum de la banda, Pablo Honey, en un principio apenas tuvo difusión en las radios inglesas y cuando la tuvo fue, como en el caso de BBC Radio 1, para eliminarla de sus listas por “demasiado deprimente”2. Lo cierto es que el tono general del nuevo éxito no era especialmente optimista, incluso para un público hecho a la temática grunge como el estadounidense. Ganaría, a pesar de ello, presencia en EEUU a principios de 1993, en gran parte promovida por la máquina audiovisual de “crear” hits MTV. En menos de un año habían conseguido lo que muchos otros grupos británicos llevaban lustros intentando: triunfar en el otro lado del Atlántico. El éxito repentino obligó a Radiohead y a su discográfica a improvisar una gran gira de más de 150 conciertos en el mismo año 1993. Tratando de no repetir en ningún caso la misma setlist y con un solo LP en su haber, agotaron su repertorio una y otra vez siendo el tema más demandado, por supuesto, el single Creep: en ocasiones, el público que atendía sus conciertos pedía a gritos la canción, la tocaban y al finalizar la sala quedaba prácticamente vacía. Creep se convirtió en una especie de cliché, un hit casual que acabó quemado para el grupo, pero en especial para Thom Yorke quien lo enterró desde 1997 hasta 2001. Con la presión de su discográfica de crear otra Thom Yorke dirige el micrófono hacia el bomba musical, Radiohead empezaron público mientras suena Creep, harto de la en 1994 a componer el que sería su canción (1998) segundo disco, The Bends, que tendría en el año siguiente una acogida algo escéptica en un principio, pero positiva según pasaron los meses. High And Dry, Just y Fake 2 Fuente: entrevista en Melody Maker 25/03/1993 → http://bit.ly/9T70MQ

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Plastic Trees fueron singles que, a pesar de diferir de la fórmula de Pablo Honey (más sintetizadores, riffs complejos) también tuvieron su lugar en las listas de éxitos británicas y en menor medida en el resto del mundo.

OK Computer aparece en 496 listas de "Los mejores álbumes de la historia". Fuente: BestEverAlbums.com → http://bit.ly/bm3HKO Una vez adquirido cierto reconocimiento por parte de la crítica y el público, y habiendo girado The Bends de una forma menos precipitada e intensa que el primer álbum, grabaron y lanzaron en 1997 el que sería su disco emblema y hasta ahora considerado uno de los grandes de la década de los 90. OK Computer cambiaba las estructuras habituales de la composición con canciones sin estribillo, menos introspectivas y más observadoras de la realidad: a diferencia de los anteriores, este sí podía considerarse casi un álbum conceptual que trata temas como la globalización, el consumismo y la alienación social. OK Computer llega al número 1 del ranking 3


británico y la crítica especializada se deshace en elogios hacia él, por razones que el grupo en su momento no se explica3 pero que, cómo no, admite como legítimas. La gira de promoción de OK Computer debía estar a la altura del éxito del LP, por lo que el grupo firmó 138 conciertos, contándose entre los primeros el de Barcelona en la sala Zeleste. Desde las primeras actuaciones de esta gira, el grupo mostró ciertos síntomas de agotamiento que arrastrarían hasta el último de los conciertos, en París, a punto de entrar en 1999. Y es aquí donde debemos detenernos en el relato de la historia del grupo (que seguirá hasta la actualidad con 4 álbumes más y cambios mayores en el estilo): la gira Against Demons, que es como se denominó a la de presentación de OK Computer, atrajo paradójicamente a los demonios personales del grupo. La aceptación del trabajo de 1997 fue tan sobredimensionada que, más que los numerosos directos que ofreció la banda por todo el mundo, era toda la atención mediática que se les empezó a prestar alrededor de aquellos lo que tomó por sorpresa a los componentes: nunca antes habían tenido que ofrecer entrevistas a tres medios diferentes nada más bajar del escenario, después de tres bises improvisados. Esto, para una personalidad inestable y tendente a la depresión como la del vocalista Thom Yorke y, por extensión, para el resto del grupo, era una fuente de estrés que casi llevó al grupo a su disolución. Cabe recordar que esto ya había sucedido con la también intensa y extensa gira de Pablo Honey, aunque en aquél caso no habían tenido el plus de presión impuesta por los medios y avalada por la discográfica y el management del grupo, explotando el filón de OK Computer. Grant Gee y el por qué de Meeting People is Easy Otra diferencia fundamental es la constancia que queda del agotamiento del grupo. En la gira Against Demons será audiovisual, con un film documental titulado Meeting People is Easy, construido desde el primer concierto por Grant Gee. Gee es un director de cine que ha dedicado la mayor parte de su carrera a recoger 3 Fuente: entrevista en Select Magazine, 12/1997 → http://bit.ly/akB1Dp

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instantáneas fílmicas de parte del recorrido de varios grupos musicales, así como cine de creación siempre muy ligado a la música, cortometrajes, grabación de festivales (Meltdown Festival 2000, Londres), etc. La parte más sustancial de su obra la componen documentales como el presente, Meeting People is Easy; seguimientos de bandas con largo recorrido como U2; de reciente creación como el grupo “virtual” Gorillaz (tras la concepción del cual se encuentra el líder de Blur, Damon Albarn, entre otros) (2005), o incluso una completa retrospectiva sobre Joy Division (2007) en la que analiza sus orígenes, la intensa aunque truncada carrera y el legado a la cultura. El director Grant Gee, según él mismo en una entrevista 4, planteó Meeting People is Easy como un reto documental en el que no se seguiría una dinámica, por así decirlo, tradicional, tanto en construcción argumental como estética. En esta obra están ausentes los recursos clásicos como las respuestas del grupo a un “entrevistador supuesto” al que exponen su filosofía vital o musical, las relaciones de los componentes con sus familias, allegados o incluso entre ellos mismos. Precisamente el enfoque de este documental exige que su creador se mantenga relativamente al margen. Grant Gee compara los procedimientos de Meeting People is Easy con los de la tele-realidad, salvando las distancias: “We were putting little surveillance cameras in the band's dressing room and it felt like we were working along the same lines as people who were developing reality TV. We were doing it in a slightly more arty way, but it's the same as "Big Brother," what we were doing with that band, seeing them locked in their bubble.” [Poníamos pequeñas cámaras de vigilancia en el vestuario del

grupo

y

parecía

que

Una cámara de vídeo frente al espejo para captar toda una escena

4 Fuente: entrevista a Grant Gee en IFC.com → http://bit.ly/cGBgEZ

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trabajábamos en la misma línea que la gente que hacía tele-realidad. Lo hacíamos de una forma más “artística”, pero lo que hicimos con ese grupo es lo mismo que Gran Hermano, verlos encerrados en su burbuja]. Observadores externos Por regla general, los componentes del grupo no atenderán a la presencia de la cámara, dándose incluso situaciones en las que se captan reflexiones en voz alta o escritas por Thom Yorke en “auto-notas” sin una intención clara de establecer ningún diálogo; lo que ocurre a cambio es que se puede observar algo poco habitual para las personas externas a la vorágine que es la promoción de un producto musical y más como el que fue OK Computer: cómo se establece la agenda de un grupo

y

qué

consecuencias

tiene

seguirla. En otras palabras, la parte invisible de una gira, y de esa parte invisible Colin Greenwood, agotado en la cuarta entrevista del día

una

mercantilizada,

división sin

puramente

camerinos

ni

tiempo para la divagación gratuita.

El cuerpo del documental, su centro de gravedad, no es en absoluto una visión positiva del éxito artístico como reflejaran filmes “por y para el fan” como Sonic Youth, Sleeping Nights Awake (Michael Albrigh y Project Moonshine5, 2007), o sencillamente sin una historia al uso y con el puro (y legítimo, por qué no) objeto del recreo en las imágenes, como es el caso de Heima (Dean DeBlois, 2007) sobre el grupo islandés Sigur Rós. Más bien es un compendio de recursos audiovisuales destinados a recrear en el espectador los sentimientos y reacciones del grupo sin la necesidad de hacerlos explícitos mediante la exposición a cámara: basta con observar 5 Project Moonshine fue un colectivo de estudiantes de entre 15 y 19 años a los que su instituto dotó de cámaras de vídeo digital y de acceso a los entresijos del concierto de Sonic Youth en Reno en 2006, pudiendo filmar a la banda y obteniendo así una perspectiva no profesional que incluía entrevistas redactadas por los mismos alumnos. Actualmente desarrolla otras actividades similares. +Info → http://projectmoonshine.org/

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a través de la mirilla para adivinar el grado de satisfacción de los componentes con la calidad de las preguntas en una entrevista, o la atmósfera incómoda que, sin más que un saludo, se crea con la presentación de altos cargos de la discográfica. Son de gran relevancia por tanto los apoyos visuales para poder apreciar las posturas corporales, expresiones faciales, etc. así como los momentos de “confusión sonora” tanto dentro como fuera de las entrevistas (exteriores grabados con su sonido ambiental, sonidos sintéticos imitando al “ruido blanco” por encima de las imágenes). What is music to you? What is music to you? Las entrevistas, jalonadas con fragmentos de actuaciones en directo de la misma gira de promoción, son el fundamento y la línea principal de la no-historia: vienen a configurar una línea creciente de profesionales de todo tipo de medios de comunicación y procedentes de los distintos países por donde pasa la gira, haciendo su trabajo rutinario, que es disparar una batería de preguntas y anotar las respuestas de forma más o menos precisa. La percepción que se consigue con este crescendo, entrevistas cada vez más juntas y rápidas, es de una clase de periodismo en la que se persigue la respuesta sustanciosa con un mínimo esfuerzo en la concepción de la pregunta. En otras palabras, que aplicando un cuestionario casi estándar se pueda acceder a los puntos de vista y declaraciones más relevantes de los miembros de la banda. Las cuestiones manidas, clichés, off-topics y las preguntas pretendidamente profundas son una constante: “¿Qué es, para usted, la música?” “En cuanto a Paranoid Android y otras canciones del álbum... ¿Le gusta el tema de la cienciaficción?”... en este momento, el plano se corta con un simple titubeo previo a la respuesta de Ed O'Brien, que parece completamente fuera de juego. “¿Cree que el álbum es una especie de mantra?” La respuesta a esta última pregunta, por parte de Yorke, es un giro inesperado (para el periodista) al sinsentido de la propia pregunta: “Es blanco... y brillante” “¿El qué?” “El álbum. Es blanco y brillante”. Otro de los periodistas manifiesta más si cabe la procedencia “precocinada” de las preguntas: “¿Qué hay de las influencias de Génesis?”. Radiohead nunca han

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tenido, siquiera para el oyente casual, conexión alguna con el veterano grupo liderado por Phil Collins. La conexión entre periodista y músico se revela entonces tan imposible como mantener una conversación pretendidamente informal con una periodista japonesa que poco o nada conoce el inglés nativo del grupo, como de hecho sucede. También sucede que, en un determinado momento, se hace un notable montaje de audio con voces de periodistas realizando una y otra y otra vez exactamente la misma pregunta; o se confiesa Colin Greenwood durante la entrevista que transcurre en la imagen de la página anterior, “I hate interviews. I used to love them” [Odio las entrevistas. Antes me gustaban]. La reflexión está servida, pues: ¿hasta qué punto debe venderse la simpatía y la verborrea como merchandising a cambio de promoción, ventas y fama? ¿debe marchar junto a ellas el insomnio o la depresión para contentar a la industria que ya se ha apuntado un tanto con el éxito del álbum? La actitud de Radiohead hacia la exigencia continua, al menos según es mostrado en el documental, es de agotamiento de la paciencia pero también de débil resignación, lo que lleva a preguntarse si no quisieron (aunque lo indicado sería si no pudieron) abortar la gira y dejar las quejas a un lado. Su postura frente a la maquinaria empresarial y de marketing, en un apunte ya fuera de lo estrictamente concerniente al documental, iría agriándose con el paso de los años hasta romper relaciones con EMI y editar el último LP hasta la fecha, In Rainbows, con un sello independiente y con formas de distribución alejadas de los cauces tradicionales: se puso a disposición de los internautas la edición completa del álbum con el precio a decidir por el propio “consumidor”, que podía ser cero si así lo decidía6. Modelos a tiempo parcial Alternando con los fragmentos de entrevistas podemos encontrar también, en casi una decena de ocasiones a lo largo de la película, la preparación y ejecución de sesiones fotográficas en las que se dispone a la banda sobre fondos, ya sean casuales 6 Fuente: El País 01/10/2007 → http://bit.ly/a8Tr4p

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(el hotel donde se alojan) o de estudio para su publicación en revistas, folletos y demás

aparataje

tratamiento

de

promocional. estas

escenas

El es

destacable por las pocas líneas de diálogo inteligible entre los componentes del grupo y los del equipo de fotografía: la impresión resultante es de hábito tanto de unos como de otros a un mero trámite, obedeciendo el grupo las órdenes posturales, de actitud y mirada como escribiendo un dictado, mecánico, sin necesidad de protestas. De hecho, hacia el último tercio de la película y en una de estas sesiones, la edición del vídeo se acelera de forma que la imagen y el sonido de los flashes se va aproximando entre sí hasta la confusión total, dando sentido al riesgo de ataques epilépticos que se anuncia en la contraportada. Hay que contextualizar, sin embargo, la extensión de estas sesiones fotográficas con el tiempo en el que se desarrolla el documental: en la década de los 90, las revistas musicales mainstream se encontraban aún en buen estado de salud y las grandes podían permitirse reportajes y exclusivas; las más modestas se conformaban con una reseña y material visual adquirido, pero aún así eran necesarios tantos disparos como fueran posibles. Hoy la situación no es radicalmente distinta en toda la prensa musical pero sí en lo que respecta, concretamente, a Radiohead: son mucho menos habituales en las portadas a pesar de haber hecho lanzamientos relevantes. Tal vez se deba a una nueva política de grupo o a que siempre habían deseado tener el poder de decidir cuándo se les tomaba una imagen, pero hasta el momento han salido a la luz bien pocas fotografías comerciales y sí un gran número tomadas por los propios componentes, en la mayoría de ocasiones durante las sesiones en el estudio de grabación. El caso de las fotografías es especialmente llamativo cuando Radiohead hacen su parada en Japón, un país que vive excepcionalmente el fenómeno fan y más si procede de occidente, aunque no se trate en absoluto de una boy band, formaciones donde este fenómeno está tradicionalmente arraigado. En este lugar será incluso el público de la calle quien se

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acerque constantemente a tomar imágenes con la banda, ya no solamente los fotógrafos profesionales. Casi tan omnipresentes como las sesiones fotográficas son las apariciones del grupo en el medio radiofónico. Como pequeñas muestras, en vez de entrevistas completas se nos ofrecen las cuñas que, aparentemente, es costumbre que graben los propios componentes antes de empezar un programa dedicado a ellos, pronunciando con sus voces su nombre, el de la cadena y la frecuencia, palabras más o menos. Se da a entender mediante la repetición, como en los demás aspectos, que esto parece entretenido las diez primeras veces, y que

la

undécima,

si

además

es

imprescindible pronunciarla en francés, pierde la gracia original. Son, de nuevo, los propios miembros los que deben hacer de su imagen un producto publicitario que no se puede ligar a sus Colin Greenwood grabando una cuña para una radio francesa

aptitudes musicales, se convierten en un nombre que por el mero hecho de ser

pronunciado ya propone ser considerado parte de un estatus superior. No basta con dar los tres bises anteriormente mencionados, hay que darlos también en la promoción, crear un buzz constante atascando los medios. Virados al negro Hemos hablado de entrevistas, sesiones fotográficas y grabación de cuñas radiofónicas, pero en la estructura del documental también se integran pasajes que aportan cierta base y recreo audiovisual a la vez que dan cuenta de “la cara visible” de la gira de Radiohead. Se encuentran en equilibrio estos pasajes con los más ricos en contenido -texto, diálogos, acciones relevantes- por lo que no puede decirse que sea su único objetivo aligerar la carga en la hora y media que dura el documental, sino

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más bien complementar y traducir a lenguaje musical lo que se ha dicho en palabras. Esto es más cierto cuando observamos la congruencia entre el cansancio de Thom Yorke y su actitud en alguno de los conciertos como el referido en una de las imágenes de las primeras páginas. Por tanto se proyectan fragmentos de diferentes conciertos, la gran mayoría en blanco y negro e incluso con técnica de infrarrojos para ambientes normalmente oscuros. El blanco y negro no es exclusivo de los directos, sino que se irá aplicando de manera aparentemente aleatoria a diferentes clips, como momentos de hotel o el making of de uno de los videoclips. Además de estos elementos, se introducen escenas cotidianas grabadas en las ciudades donde han ido aterrizando. Estas suelen verse alteradas en la velocidad de los frames para jugar con el tópico de la ciudad excesiva, rápida y fría mientras se solapan con otras imágenes, ya sean estas las que van a aparecer en breves instantes (entrevistas) u otras que se desvanecerán tal como han llegado. En general las escenas de la ciudad no tienen un cometido preciso y sí que se podría hablar de transiciones y espacios musicales sin mayor intención que la de dar una imagen coherente al sentir de toda la obra: el desencanto con la gran campaña publicitaria en la que se convierte la música mal entendida. O el mundo, mal entendido.

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MPIE Radiohead  
MPIE Radiohead  

analysis on MPIE by Grant Gee and Radiohead

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