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Conferencia:

“Reflexiones sobre el Perfil y Competencia del Ministerio Público (Fiscal) Iberoamericano”. 21/05/13

Saludos a los Miembros de la mesa de honor, miembros del Ministerio Público, invitados especiales, damas y caballeros, amig@s todos! Me alegra sobre manera poder compartir con ustedes en este importante evento, la IX Asamblea General de esta Red de Capacitación de Ministerios Públicos Iberoamericano. Permítanme utilizar los primeros minutos de mi participación para cumplir con la encomienda que sobre mis hombro ha puesto el Procurador General de la República Dominicana, Dr. Francisco Domínguez Brito, el cual quiere agradecer a la Fiscal General de este país, Dra. Luisa Ortega Díaz, la invitación que le hiciera para participar en esta asamblea. Me ha pedido además el señor procurador que le presente a ustedes sus excusas, ya que razones ajenas a su voluntad y propias de su cargo, le han impedido estar aquí presente. Nuestro procurador le envía, señora Fiscal General, un abrazo fraternal, de igual forma envía un abrazo a los Fiscales Generales, así como a todos los participantes de esta asamblea. Es de interés del Dr. Domínguez Brito que los lazos de cooperación que nos han unidos se mantengan fuertes, que los ideales que dieron origen a esta red a esta comunidad se mantengan vivos, que siga abierto este espacio creado para estimular y fortalecer la comunicación e interrelación entre los miembros. Que este modelo de coordinación e integración iberoamericana, siga contribuyendo al buen funcionamiento de este espacio, a fin fortalecer el Estado de Derecho. Es su deseo que RECAMPI siga siendo un verdadero instrumento estratégico de desarrollo institucional y de consolidación de sociedades democráticas, justas y


humanas, que continuemos incentivando, la calidad profesional, la ética, la responsabilidad, la transparencia, la creatividad y el compromiso social de los servidores públicos. Que podamos cumplir con nuestra misión de ser una comunidad de enlace para la cooperación, concertación y apoyo recíprocos entre los centros públicos y los responsables de la capacitación del Ministerio Público en Iberoamérica. Cumplido el compromiso anterior paso a la encomienda que me ha sido asignada para este evento. El Ministerio Público desde su origen en el Continente Europeo durante el siglo XIX, se ha organizado en forma similar al Poder Judicial. La organización refleja, de la cual han sido víctimas casi todos nuestros pises, es contraria a la lógica del Ministerio Público, dificulta a esta institución la creación de un perfil propio así como el uso de los recursos humanos, entre otros. Esta organización es disfuncional en un sistema acusatorio, ya que en este el Ministerio Público adquiere protagonismo, recibe nuevos roles y se convierte en el motor del Sistema de Justicia Penal. La organización tradicional pensaba al Ministerio Público en base a la existencia de tribunales y no sobre la incidencia de la criminalidad en una determinada demarcación territorial, lo que implicaba una organización rígida y poco operativa, además que dificulta las posibilidades de dar respuesta en tiempo oportuno a las demandas de seguridad por parte de la ciudadanía. Es justo recordar que Binder al describir al Ministerio Público con anterioridad a los procesos de reforma en la región, concluye que “…el Ministerio Público es una institución raquítica, acerca de la cual poco sabemos, que no hemos estudiado, que


no tiene perfil político propio, sin una historia importante y que genera desconfianza en los ciudadanos”1. En la últimos años nuestros países han estado envuelto en el proceso de reforma procesal penal, estas reformas han constituido un potenciamiento del Ministerio Público, la misma ha otorgado a esta institución nuevas facultades, ha conferido a los fiscales la responsabilidad de llevar adelante la investigación preparatoria de los delitos y de dirigir a la policía en el desarrollo de las investigaciones. Además, en la mayoría de los casos se le han entregado algunas facultades discrecionales para decidir acerca del ejercicio o abandono de la acción pública. El proceso de reforma sumado a unas sociedades cada vez mas globalizadas, informadas y consientes de sus derechos ha colocado al Ministerio Público en el centro del huracán y estas circunstancia obligan a que esta institución sea cada vez mas competente en sus funciones. Obliga a que la construcción del fiscal sea cada vez de mejor calidad, produciendo en cada ocasión un nuevo estándar de Ministerio Público con una mejor y mayor capacidad de respuesta. Es nuestra obligación construir un Ministerio Público confiable, con una fuerte imagen pública, con alto contenido moral, que disminuya los niveles de impunidad, aporte la Seguridad ciudadana, sea defensor del principio de legalidad y garante del Estado de Derecho. En este momento y para motivar la reflexión que se me ha encomendado es justo preguntarnos ¿Qué competencia debe tener el fiscal? Cual debe ser su perfil? A continuación comparto con ustedes algunas ideas que pretenden dar respuesta a estas preguntas, tataré de listar de forma escueta cuales son las características

1

Alberto Binder. Funciones y Disfunciones del Ministerio Público Penal, en El Ministerio Público para una Nueva Justicia Penal (Santiago: Corporación de Promoción Universitaria, Fundación Paz Ciudadana y Escuela de Derecho Universidad Diego Portales, 1994) p. 68.


propias de la competencia y del perfil de fiscal de nuestros tiempos, ya que este tema será objeto de debate en las próximas dos horas de este evento. De estos elementos el que menos polémica genera es el perfil, por lo que compartiré con ustedes, groso modo, algunas características. Para ser fiscal, en sentido general suele requerirse, ser mayor de edad, abogado, estar en pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos, superar un concurso público de oposición, aprobar un programa de capacitación, entre otros. La competencia profesional puede ser entendida como la unión de conocimientos, habilidades y actitudes. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, puede ser vista además como pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. El Ministerio Público, el fiscal debe tener un conjunto de actitudes y aptitudes que le permitan ser el referente en cualquier Sistema de Justicia. Un fiscal debe saber Investigar, negociar, acusar, litigar y argumentar. Debe conocer a cabalidad el Derecho Público, en aquellos lugares donde solo esta dimensión del derecho está dentro de sus facultades y en los que sus atribuciones son mayores debe dominar las aéreas que se le suman a estas. El fiscal debe tener una gran capacidad Argumentativa, dominar las reglas de la oratoria, poseer una gran inteligencia emocional. Sin hablar de un fiscal ideal, nuestros fiscales deben poseer una inmensa vocación de Servicio, deben ser empáticos, accesibles, sagaces, honrados, corteses, humildes, prudentes, valientes, confiables, objetivos, con capacidad para trabajar bajo presión y en equipo, comprometidos, con facilidad para comunicar de forma oral y escrita, discretos, creíbles, seguros de sí, disciplinados, con capacidad de análisis y toma de decisiones, íntegros, responsables, juiciosos, con liderazgo y orientación al logro de resultados, con buena ortografía y redacción, capaces de planificar de forma estratégica, proactivos, respetuosos y transparentes.


Es necesario capacitar nuestros fiscales, es necesario dotarlos de una formación jurídico-humanística que les permita ejercer de forma correcta su función. Es preciso que esa capacitación sea integral y que toque cada una de las dimensiones de su accionar. Recordemos las palabras del jurista alemán Gustav Radbruch, cito: “No es jurista completo aquel que conociendo a cabalidad la ley, no conoce la diferencia entre el derecho y la vida”, fin de la cita. Otras preguntas que es necesario hacernos son: ¿Por qué debemos establecer estas competencias? Por qué debemos definir este perfil? Por qué debemos concebir este estándar? Las razones son múltiples. El Ministerio Público, el fiscal debe ser un promotor de la legalidad, un garante del Estado de Derecho y la Democracia. Francisco Muñoz Conde, en su libro Introducción al Derecho Penal expresa: “El único camino de desarrollo viable y el punto de partida de la verdadera emancipación del hombre, sólo se realiza a través del conocimiento”. (Muñoz Conde, 2001) Convencido de que el fiscal debe ser capaz y que su capacidad debe estar al servicio de la legalidad, el Estado de Derecho y la Democracia escribí un artículo que fue publicado en un periódico de mis país y el que quisiera compartir con ustedes, con su venia. Al reflexionar sobre la relación entre Ministerio Público, Estado de Derecho y Democracia, he llegado a la conclusión de que ésta relación no es vista claramente y además no es asumida por la población. Quizás ésta relación presente en nuestro ordenamiento jurídico, por ende con contenido formal, sea un elemento en construcción en su contenido material. La Constitución Dominicana en su artículo 169 define al Ministerio Público como: “el órgano del sistema de justicia responsable de la formulación e implementación de la política del Estado contra la criminalidad”. Sus funciones son, dirigir la investigación penal y ejercer la acción pública en representación de la sociedad. En su primer


párrafo, el citado artículo expresa: “En el ejercicio de sus funciones, el Ministerio Público garantizará los derechos fundamentales que asisten a ciudadanos y ciudadanas, promoverá la resolución alternativa de disputas, dispondrá la protección de víctimas y testigos y defenderá el interés público tutelado por la ley. La Ley Orgánica del Ministerio Público (133-11), le define en términos similares a la Constitución, haciendo algunos ajustes sobre el ejercicio de sus funciones al indicar: (Art.1) “En el ejercicio de sus funciones, el Ministerio Público respeta la Constitución y el ordenamiento jurídico dictado conforme a ésta, garantiza los derechos fundamentales que asisten a las personas…”. Históricamente el Ministerio Público ha tenido la obligación de ser garante del Estado de Derecho, es justo recordar el Estatuto del Ministerio Público o ley 78-03, primera legislación en el país dirigida exclusivamente a organizar ésta institución del Sistema de Justicia, el cual en su artículo 6 establecía: “El Ministerio Público es un órgano del Sistema de Justicia, garante del estado de derecho, funcionalmente independiente en sus actuaciones”. El Estado de Derecho es fruto de la combinación del Estado-Aparato y el EstadoComunidad. Según la doctrina más socorrida el Estado de Derecho es entendido como: imperio de la ley, división de poderes, garantía de los derechos fundamentales y control de la Administración. El fenecido profesor Español Pablo Lucas Verdú, señaló en su obra Curso de Derecho Político que: “Todo Estado de derecho debe contar al menos con los siguientes elementos: 1) Primacía de la ley; 2) Sistema jerárquico de normas; 3) Legalidad en los actos de la administración; 4) Separación de poderes; 5) Protección y garantía de los derechos humanos; 6) Examen de la constitucionalidad de las leyes”.


El Estado de Derecho se traduce hoy día en el Estado Constitucional de Derecho. El Estado Constitucional es por principio Estado de Derecho. La supremacía de la Constitución es el primer elemento necesario para el establecimiento de un verdadero Estado de Derecho. El Estado de Derecho implica que nadie está por encima de la ley, en consecuencia, se trata del gobierno de las leyes, sumisión del Poder al Derecho, sometimiento de todos ante la ley, respeto de la ley, primacía de la legalidad, igualdad ante la ley, cumplimiento cabal de toda norma concebida por el legislador, adhesión a las normas, justicia. La República Dominicana es definida por la Constitución (Art.7), como un Estado Social y Democrático de Derecho, organizado en forma de República unitaria, fundado en el respeto de la dignidad humana, los derechos fundamentales, el trabajo, la soberanía popular y la separación e independencia de los poderes públicos. La democracia vista como pluralismo, como principio de la mayoría, consta de al menos tres elementos que la integran, a saber: Soberanía Popular, Constitución Democrática y Estado de Derecho. Hoy en día es necesaria una Democracia Constitucional, al igual que contar con Constituciones Democráticas. La relación entre Ministerio Público, Estado de Derecho y Democracia nos lleva a varias reflexiones. No puede haber Democracia sin Estado de Derecho, la Democracia no puede funcionar

sin apoyarse en un Estado de Derecho. El

profesor Rodolfo Piza Escalante sobre el particular señaló que: “Sin Estado de Derecho no son posibles ni la Democracia ni la dignidad y libertad del hombre; sin Democracia no son posibles ni el Estado de Derecho ni la libertad y dignidad del hombre; sin esa dignidad y libertad no son posibles ni el Estado de Derecho ni la Democracia”. El Ministerio Público debe procurar que cualquier violación a la ley penal sea debidamente sancionada, debe impulsar una cultura de respeto a la ley, asegurar


la primacía de la legalidad en las actuaciones de las personas e instituciones. El MP debe generar en la población una expectativa de eficacia en la aplicación de la ley, eliminar las distorsiones y las particularidades en la aplicación de la misma, asegurando su aplicación general. Debe promover una cultura de la legalidad, cultura que debe ser construida, la cual debe ser un freno, un límite a los espacios de la Criminalidad Organizada, así como de cualquier otra manifestación de delictiva. Esta relación no debe llevar al MP a buscar popularidad en sus decisiones, a buscar aprobación de la mayoría de su accionar, puesto que debe garantizar los derechos de las minoría sobre la base de un irrestricto respeto al Estado de Derecho. El Ministerio Público, órgano operativo del Jus Puniendi del Estado, al asegurar el cumplimiento de la ley en una dimensión del Sistema Jurídico, aporta al Estado de Derecho, a la Democracia y debe ser desde este espacio un guardián de la legalidad y un promotor de una cultura de respeto a la ley. Construir un mejor Ministerio Público es contribuir a la Seguridad Ciudadana, es apostar a un verdadero Estado de Derecho, es fortalecer el Sistema Democrático, es construir un mejor país.

Definir el perfil del fiscal, establecer las competencias que debe poseer, concebir el estándar idóneo para el Ministerio Público, es lo que permitirá que esta institución sea cada vez más fuerte, independiente, capaz de aportar a la seguridad ciudadana, defensor de la legalidad, comprometido con reducir la impunidad. Les ruego que al mometo de sentarnos a identificar las competencias y definir el perfil del Ministerio Público Iberoamericano lo hagamos conscientes de que estamos aportando al fortalecimiento del Estado de Derecho y la Democracia de nuestros respectivos países.


En nombre de mi país quiero expresar nuestro agradecimiento a los miembros de RECAMPI, por habernos dado la oportunidad de presidir esta red durante estos últimos dos años. Gracias por la confianza depositada en nosotros. Como país siempre estaremos en la disposición de colaborar para que RECAMPI sea cada vez más dinámica, más fuerte.

Finalmente quiero expresar mi más sincero agradecimiento al personal de la Escuela Nacional de Fiscales por la colaboración prestada para la realización de este evento, por el recibimiento caluroso y el trato afectivo en esta tierra de Bolívar y Chávez, lugar donde vivió sus últimos días el padre de nuestra patria, Juan Pablo Duarte, muchísimas gracias. ENHORABUENA!!!

Wilson Ml. Camacho Director General, ENMP


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