Issuu on Google+

Secci贸n C Domingo 5 de Junio de 2011

etc@periodicoenfoque.com

Sergioera m ir P

n 贸 i nu m oC


Cumplió consusacramento 2C • Domingo 5 de Junio de 2011

ENFOQUE

Texto y fotos: Hector Colosio Enfoque/Tepic

Detalles:

Hace unos días llegó el momento en que Sergio, festejó con una gran celebración, rodeado de familiares y amigos la dicha de recibir por primera vez la comunión, evento muy especial y esperado con gran alegría para él. En el templo del sagrado corazón de María, fue el lugar perfecto para que Sergio pudiera recibir este

sacramento de manos del sacerdote, quien le habló de una manera muy sencilla y práctica de la manera en que tiene que vivir su fe al llevar en su corazón a Jesús.

El comulgante contó con la compañía de familiares y amigos, que no quisieron perderse tan importante ocasión para celebrar con él y sus orgullosos papás, Sergio e Ivette. Sus padrinos fueron sus tíos, se comprometieron a ser muy cuidadosos en la guía y orientación del pequeño. Al término de la ceremonia

Un día especial para Sergio

Un hermoso día

Gratos momentos

Felicitando a Sergio

Seres queridos de Sergio Invitadas de Sergio

Un hermoso acto de consagración a Dios

Acompañando a Sergio

religiosa los presentes rindieron un aplauso al festejado para más adelante acompañarlo al gran festejo que se daría en su honor.

La celebración fue en la terraza de un club de esta capital, donde los seres queridos de la familia los llenaron de felicitaciones y buenos deseos, además de múltiples obsequios y detalles. Luego de largo rato de fiesta Sergio agradeció la compañía y regalos de todos los invitados en la memorable fecha para la vida de Sergio.


Un grato día para Sergio

Domingo 5 de Junio de 2011 • 3C

ENFOQUE

Fejestando con Sergio

Las Damas felicitando a Sergio

Felicitando a Sergio

Un delicioso desayuno

Posando para la foto ¡Muchas Felicidades!

Un gran día

Sonriendo para la cámara


4C • Domingo 5 de Junio de 2011

ENFOQUE

uento C

El soldadito de Plomo

Agencias MÉXICO Había una vez veinticinco soldaditos de plomo, hermanos todos, ya que los habían fundido en la misma vieja cuchara. Fusil al hombro y la mirada al frente, así era como estaban, con sus espléndidas guerreras rojas y sus pantalones azules. Lo primero que oyeron en su vida, cuando se levantó la tapa de la caja en que venían, fue: “¡Soldaditos de plomo!” Había sido un niño pequeño quien gritó esto, batiendo palmas, pues eran su regalo de cumpleaños. Enseguida los puso en fila sobre la mesa. Cada soldadito era la viva imagen de los otros, con excepción de uno que mostraba una pequeña diferencia. Tenía una sola pierna, pues al fundirlos, había sido el último y el plomo no alcanzó para terminarlo. Así y todo, allí estaba él, tan firme sobre su única pierna como los otros sobre las dos. Y es de este soldadito de quien vamos a contar la historia. En la mesa donde el niño los acababa de alinear había otros muchos juguetes, pero el que más interés despertaba era un espléndido castillo de papel. Por sus diminutas ventanas podían verse los salones que tenía en su interior. Al frente había unos arbolitos que rodeaban un pequeño espejo. Este espejo hacía las veces de lago, en el que se reflejaban, nadando, unos blancos cisnes de cera. El conjunto resultaba muy hermoso, pero lo más bonito de todo era una damisela que estaba de pie a la puerta del castillo. Ella también estaba hecha de papel, vestida con un vestido de clara y vaporosa muselina, con una estrecha cinta azul anudada sobre el hombro, a manera de banda, en la que lucía una brillante lentejuela tan grande como su cara. La damisela tenía los dos brazos en alto, pues han de saber ustedes que era bailarina, y había alzado tanto una de sus piernas que el soldadito de plomo no podía ver dónde estaba, y creyó que, como él, sólo tenía una. “Ésta es la mujer que me conviene para esposa”, se dijo. “¡Pero qué fina es; si hasta vive en un castillo! Yo, en cambio, sólo tengo una caja de cartón en la que ya habitamos veinticinco: no es un lugar propio para ella. De todos modos, pase lo que pase trataré de conocerla.” Y se acostó cuan largo era detrás de una caja de tabaco que estaba sobre la mesa. Desde allí podía mirar a la elegante damisela, que seguía parada sobre una sola pierna sin perder el equilibrio. Ya avanzada la noche, a los otros soldaditos de plomo los recogieron en su caja y toda la gente de la casa se fue a dormir. A esa hora, los juguetes comenzaron sus juegos, recibiendo visitas, peleándose y bailando. Los soldaditos de plomo, que también querían participar de aquel alboroto, se esforzaron ruidosamente dentro de su caja, pero no consiguieron levantar la tapa. Los cascanueces daban saltos mortales, y la tiza se divertía escribiendo bromas en la pizarra. Tanto ruido hicieron los juguetes, que el canario se despertó y contribuyó al escándalo con unos trinos en verso. Los únicos que ni pestañearon siquiera fueron el soldadito de plomo y la bailarina. Ella permanecía erguida sobre la punta del pie, con los dos brazos al aire; él no estaba menos firme sobre su única pierna, y sin apartar un solo instante de ella sus ojos. De pronto el reloj dio las doce campanadas de la medianoche y —¡crac!— abrióse la tapa de la caja

de rapé... Mas, ¿creen ustedes que contenía tabaco? No, lo que allí había era un duende negro, algo así como un muñeco de resorte. —¡Soldadito de plomo! —gritó el duende—. ¿Quieres hacerme el favor de no mirar más a la bailarina? Pero el soldadito se hizo el sordo. —Está bien, espera a mañana y verás —dijo el duende negro. Al otro día, cuando los niños se levantaron, alguien puso al soldadito de plomo en la ventana; y ya fuese obra del duende o de la corriente de aire, la ventana se abrió de repente y el soldadito se precipitó de cabeza desde el tercer piso. Fue una caída terrible. Quedó con su única pierna en alto, descansando sobre el casco y con la bayoneta clavada entre dos adoquines de la calle. La sirvienta y el niño bajaron apresuradamente a buscarlo; pero aun cuando faltó poco para que lo aplastasen, no pudieron encontrarlo. Si el soldadito hubiera gritado: “¡Aquí estoy!”, lo habrían visto. Pero él creyó que no estaba bien dar gritos, porque vestía uniforme militar. Luego empezó a llover, cada vez más y más fuerte, hasta que la lluvia se convirtió en un aguacero torrencial. Cuando escampó, pasaron dos muchachos por la calle. —¡Qué suerte! —exclamó uno—. ¡Aquí hay un soldadito de plomo! Vamos a hacerlo navegar. Y construyendo un barco con un periódico, colocaron al soldadito en el centro, y allá se fue por el agua de la cuneta abajo, mientras los dos muchachos corrían a su lado dando palmadas. ¡Santo cielo, cómo se arremolinaban las olas en la cuneta y qué corriente tan fuerte había! Bueno, después de todo ya le había caído un buen remojón. El barquito de papel saltaba arriba y abajo y, a veces, giraba con tanta rapidez que el soldadito sentía vértigos. Pero continuaba firme y sin mover un músculo, mirando hacia adelante, siempre con el fusil al hombro. De buenas a primeras el barquichuelo se adentró por una ancha alcantarilla, tan oscura como su propia caja de cartón. “Me gustaría saber adónde iré a parar”, pensó. “Apostaría a que el duende tiene la culpa. Si al menos la pequeña bailarina estuviera aquí en el bote conmigo, no me importaría que esto fuese dos veces más oscuro.” Precisamente en ese momento apareció una enorme rata que vivía en el túnel de la alcantarilla. —¿Dónde está tu pasaporte? —preguntó la rata—. ¡A ver, enséñame tu pasaporte! Pero el soldadito de plomo no respondió una palabra, sino que apretó su fusil con más fuerza que nunca. El barco se precipitó adelante, perseguido de cerca por la rata. ¡Ah! había que ver cómo rechinaba los dientes y cómo les gritaba a las estaquitas y pajas que pasaban por allí. —¡Deténgalo! ¡Deténgalo! ¡No ha pagado el peaje! ¡No ha enseñado el pasaporte! La corriente se hacía más fuerte y más fuerte y el soldadito de plomo podía ya percibir la luz del día allá, en el sitio donde acababa el túnel. Pero a la vez escuchó un sonido atronador, capaz de desanimar al más valiente de los hombres. ¡Imagínense ustedes! Justamente donde terminaba la alcantarilla, el agua se precipitaba en un inmenso canal. Aquello era tan peligroso para el soldadito de plomo como para nosotros el arriesgarnos en un bote por una gigantesca catarata.

Por entonces estaba ya tan cerca, que no logró detenerse, y el barco se abalanzó al canal. El pobre soldadito de plomo se mantuvo tan derecho como pudo; nadie diría nunca de él que había pestañeado siquiera. El barco dio dos o tres vueltas y se llenó de agua hasta los bordes; hallábase a punto de zozobrar. El soldadito tenía ya el agua al cuello; el barquito se hundía más y más; el papel, de tan empapado, comenzaba a deshacerse. El agua se iba cerrando sobre la cabeza del soldadito de plomo… Y éste pensó en la linda bailarina, a la que no vería más, y una antigua canción resonó en sus oídos: ¡Adelante, guerrero valiente! ¡Adelante, te aguarda la muerte! En ese momento el papel acabó de deshacerse en pedazos y el soldadito se hundió, sólo para que al instante un gran pez se lo tragara. ¡Oh, y qué oscuridad había allí dentro! Era peor aún que el túnel, y terriblemente incómodo por lo estrecho. Pero el soldadito de plomo se mantuvo firme, siempre con su fusil al hombro, aunque estaba tendido cuan largo era. Súbitamente el pez se agitó, haciendo las más extrañas contorsiones y dando unas vueltas terribles. Por fin quedó inmóvil. Al poco rato, un haz de luz que parecía un relámpago lo atravesó todo; brilló de nuevo la luz del día y se oyó que alguien gritaba: —¡Un soldadito de plomo! El pez había sido pescado, llevado al mercado y vendido, y se encontraba ahora en la cocina, donde la sirvienta lo había abierto con un cuchillo. Cogió con dos dedos al soldadito por la cintura y lo condujo a la sala, donde todo el mundo quería ver a aquel hombre

extraordinario que se dedicaba a viajar dentro de un pez. Pero el soldadito no le daba la menor importancia a todo aquello. Lo colocaron sobre la mesa y allí… en fin, ¡cuántas cosas maravillosas pueden ocurrir en esta vida! El soldadito de plomo se encontró en el mismo salón donde había estado antes. Allí estaban todos: los mismos niños, los mismos juguetes sobre la mesa y el mismo hermoso castillo con la linda y pequeña bailarina, que permanecía aún sobre una sola pierna y mantenía la otra extendida, muy alto, en los aires, pues ella había sido tan firme como él. Esto conmovió tanto al soldadito, que estuvo a punto de llorar lágrimas de plomo, pero no lo hizo porque no habría estado bien que un soldado llorase. La contempló y ella le devolvió la mirada; pero ninguno dijo una palabra. De pronto, uno de los niños agarró al soldadito de plomo y lo arrojó de cabeza a la chimenea. No tuvo motivo alguno para hacerlo; era, por supuesto, aquel muñeco

de resorte el que lo había movido a ello. El soldadito se halló en medio de intensos resplandores. Sintió un calor terrible, aunque no supo si era a causa del fuego o del amor. Había perdido todos sus brillantes colores, sin que nadie pudiese afirmar si a consecuencia del viaje o de sus sufrimientos. Miró a la bailarina, lo miró ella, y el soldadito sintió que se derretía, pero continuó impávido con su fusil al hombro. Se abrió una puerta y la corriente de aire se apoderó de la bailarina, que voló como una sílfide hasta la chimenea y fue a caer junto al soldadito de plomo, donde ardió en una repentina llamarada y desapareció. Poco después el soldadito se acabó de derretir. Cuando a la mañana siguiente la sirvienta removió las cenizas lo encontró en forma de un pequeño corazón de plomo; pero de la bailarina no había quedado sino su lentejuela, y ésta era ahora negra como el carbón.


ENFOQUE

Frases célebres “Lo

ideal, sentido con profundidad y expresado con belleza: he ahí el arte.” Emilio Castelar

“El

arte es siempre la gran verdad de la naturaleza vista a través del entendimiento humano.” Auguste Rodin

“El

arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma .” Auguste Rodin

Mujer ¿Qué nos atrae del otro? Agencias México

El aspecto físico A pesar de que estamos cansados de escuchar que el aspecto físico no es lo verdaderamente importante mientras que la personalidad sí lo es, los estudios demuestran que nos gusta mirar a las personas atractivas por simple placer estético, son mejor tratadas, mejor consideradas como personas (su belleza exterior se extiende a su interior: simpatía, competencia, bondad...), y se cree que tienen posibilidades de un futuro mejor y de ser más felices que las no atractivas. Este comportamiento generalizado se observa desde la infancia, donde los niños guapos tienen más probabilidades de ser elegidos como amigos y menos de ser culpados por los profesores de mal comportamiento, por lo que posteriormente van a desarrollar una mayor confianza en sí mismos y una mayor autoestima. También las personas consideradas por la mayoría atractivas va a influir en que les sea más fácil el relacionarse con otras personas y sean menos reservados a la hora de hacer amigos o parejas. Tienen más posibilidades puesto que saben que gustan mientras que sus amigos o parejas se van a sentir más valorados al ser “elegidos” entre una amplia oferta.

La similitud

“L a

pintura es el arte de proteger la superficie plana de los daños del clima para exponerla a los daños de la crítica .” Ambrose Bierce

“L a

obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan . No conozco ningún otro criterio.”

Existen una gran cantidad de características comunes entre las personas que establecen una relación íntima. La raza, la edad, la inteligencia, el nivel socioeconómico y educativo, la religión, los valores..., son características que solemos compartir con nuestras amistades y pareja. Las personas solemos querer proseguir una relación con aquellas en las que encontramos similitudes, sobre todo en la personalidad. La teoría de que las complementariedades se atraen no está justificada, aunque sí puede pasar que en una pareja ambos miembros se vayan volviendo complementarios o desarrollen y se intercambien diferentes papeles según la ocasión (por ejemplo, ser un buen oyente cuando el otro necesita hablar).

La regla de la similitud no funciona en el caso de la gente que tiene un bajo concepto de sí mismo. En este caso se buscan relaciones que no nos recuerden para nada a nosotros. Tampoco se aceptan gratamente los cumplidos, porque son interpretados como falsedad.

La proximidad La mayoría de nuestros mejores amigos viven en nuestra proximidad. Desde pequeños nos relacionamos más con la gente que más asiduamente vemos. La probabilidad de conocer, y más aún íntimamente, a alguien que viva a cientos de kilómetros nuestro es más baja que la de conocer profundamente a alguien de nuestra ciudad. El tiempo en común, las vivencias compartidas, el poder dar ayuda y recibirla, la implicación..., siempre va a poder desarrollarse mejor si dos personas viven próximas. Pero no solo interviene la disponibilidad y la conveniencia, también se ha demostrado que la gente a la que más vemos, más familiar nos parece y menos nos cuesta el relacionarnos. Nos sentimos más cómodos y podemos llegar a predecir más su comportamiento y adaptarnos en base a éste, de lo que lo haríamos frente a un completo extraño. También se desarrollan pensamientos más positivos frente a las personas que creemos que volveremos a ver. Incluso se ha demostrado que las cosas que nos resultan familiares (una canción, un cuadro...), simplemente por el hecho de estar expuestos a ellas, nos hacen estar más receptivos y nos gustan más.

La reciprocidad Según las investigaciones, se ha confirmado que la gente se siente atraída por aquellas personas a las que gusta. Esto les demuestra que esas personas tienen un buen criterio al apreciar sus cualidades. Pero no siempre funciona así. Si una persona tiene un buen concepto de sí misma, apreciará y responderá bien a las adulaciones, mientras que si su propio concepto es bajo o negativo, entenderá tales adulaciones como un modo de intentar aprovecharse de ellas, es decir, serán adulaciones falsas destinadas a un fin.

La razón de que nos gusten las personas que comparten cosas con nosotros es la de que nos apoyan en nuestras convicciones. Pensamos que si el resto está de acuerdo con nosotros, nosotros debemos de estar en lo cierto. Esto nos agrada y hace que nos gusten esas personas que nos hacen sentir a gusto con nosotros mismos, también aquellas de las que recibimos halagos.

Anton Pavlovich Chekhov

Domingo 5 de Junio de 2011 • 5C

Horóscopos ARIES

(21 de marzo - 20 de abril). Te apetecerá descansar después de una semana bastante dura, aunque es muy posible que recibas una invitación para acudir a algún tipo de reunión social. Tu estado físico no es el más adecuado para grandes castigos, pero te sentirás comunicativo y con ganas de relacionarte.

TAURO

(21 abril - 20 mayo). Día muy favorable para compartir actividades con tus amigos. Todo fluirá de acuerdo con lo esperado, una noticia que no debería ser tal, pero que, teniendo en cuenta el ajetreo que has vivido en los últimos días, te pondrá de muy buen humor.

GEMINIS

(21 mayo - 21 junio). No te precipites a la hora de tomar decisiones con respecto al amor. No creas haber encontrado a la pareja ideal con la que compartir tu vida al poco de conocerla, ni te dejes llevar por pasiones excesivas.

CANCER

(22 junio - 22 julio). La compañía de tu familia te llenará de alegría y bienestar. Disfruta de este momento al máximo, tu optimismo y tu entusiasmo contagiarán a los que te rodean, y servirán para ayudar a salir del pozo a ese pariente al que aprecias tanto.

LEO

(23 julio - 22 agosto). Buen momento para los nacidos bajo este signo, si están acompañados de sol y calor, para iniciar una relación amorosa de esas que están dominadas por la pasión. Disfruta mientras dure, pero sin dañar nada ni a nadie.

VIRGO

(23 agosto - 21 septiembre). Si tienes el día libre, aprovéchalo para reflexionar sobre cómo te han ido las cosas últimamente. Toma nota de tus errores y aciertos, y piensa en lo que puedes (y no puedes) hacer para mejorar tu situación. No descuides el descanso: duerme las horas necesarias.

LIBRA

(22 septiembre - 22 octubre). Entusiasmo e intensidad en las relaciones con tu pareja. Necesitarás cuidados especiales y los tendrás. Buen momento para tomar una decisión sobre la familia o sobre un compromiso que no terminas de querer adquirir.

ESCORPIO

(23 octubre - 21 noviembre). Reorganiza tu vida, tus hábitos y tu escala de valores; está muy bien que disfrutes con entusiasmo de tu trabajo, es magnífico, sin duda... Pero no deberías olvidarte de la persona más importante: tú. Debes dedicarte más tiempo.

SAGITARIO

(22 noviembre - 22 diciembre). Tus repentinos cambios de humor pueden provocarte tensiones familiares. Es normal, nadie tiene por qué soportar las malas experiencias que acumulas fuera de casa. Seguro que alguna actividad física te ayuda a soltar la malas.

CAPRICORNIO

Cordón bleu de pollo

(23 diciembre - 21 enero). No te dejes vencer por el desánimo del domingo por la tarde si no tienes planes concretos. Aprovecharás muy bien el tiempo si diseñas tu estrategia para los retos que te esperan la semana próxima.

Ingredientes:

ACUARIO

• 2 pechugas de pollo cortadas en mitades

• 200grs. de jamón • 200grs. de queso gruyere • 2 huevos • 50 cc de leche • 3 cucharadas de aceite de oliva

• 300 grs. de pan rallado • Sal y pimienta al gusto • 1 cucharadita de mostaza

Modo de Preparación: Ahuecar los filetes de pechuga por la parte de arriba, con la ayuda de un cuchillo, de tal manera que queden en forma de un sobre. Salpimentarlos. Aparte picar el jamón y el queso, agregar una cucharada de aceite de oliva y mezclar bien. Rellenar las pechugas con el picadillo. Mezclar el aceite restante, los huevos ligeramente batidos y la leche; condimentar con la mostaza, sal y pimienta al gusto. Pasar las pechugas por la mezcla y luego por el pan rallado. Dorarlas ligeramente en aceite y luego llevar al horno a 180ºC por 10 a 15 minutos para terminar la cocción.

(22 enero - 21 febrero). No malgastes tus energías enredándote en inútiles y absurdas peleas familiares. Entre todos, tenéis que poner un poco más de vuestra parte, ser más tolerantes, y no ensañaros con la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio.

PISCIS

(22 de febrero - 20 de marzo). Tendrás hoy la oportunidad de asistir a una reunión social o con amigos totalmente imprevista en la que sin embargo te encontrarás cómodamente porque verás que tienes muchos puntos en común con personas interesantes.


6C โ€ข Domingo 5 de junio de 2011

ยกNoche de Antro!

Chicas y chicos en el reven

Posando a la cรกmara

Disfrutando la noche

Noche de chicas

Posando para la foto

Crucita y Tere Velรกzquez Posando para ETC

Todos en el antro

Agradable noche para ellas

ENFOQUE


Domingo 5 de Junio de 2011 • 7C

ENFOQUE

¡Noches de Tepic! Texto fotos:

Hector Colocio Enfoque/Tepic Hey!! ¿Cómo están amigas y amigos? ¿Cómo les fue este fin de semana? Espero que hayan disfrutado de las maravillosas Noches de fiesta, en los antros, restaurantes de mayor controversia de nuestro bello TEPIC. Y antes de iniciar esta nota les deseo muchas ¡Felicidades! a todos los que festejaron su cumpleaños o algún evento en especial. Bueno, empezamos, los que se fueron de fiesta el pasado fin de semana son los chavos, quienes se divirtieron de lo lindo en su reunión, donde la fiesta inició desde las nueve de la noche. Casi en todos lados

La noche apenas comienza

Posando para la foto

Noche de amigos

Ellas se divierten

Regalando una sonrisa

Sonriendo a la cámara

Pasandola muy bien

Posando para la foto


8C • Domingo 5 de Junio de 2011

e d s e h c No alegría

ENFOQUE


ETC05062011