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Guía de fertilizantes potásicos para cultivos

El potasio (K)

es uno de los nutrimentos esenciales para el crecimiento de las plantas. Es absorbido por las raíces en su forma iónica (K+) y permanece de esta manera dentro de las plantas, participando en distintos procesos bioquímicos y metabólicos. Se considera un activador general del metabolismo al neutralizar radicales ácidos, ser un estimulante de la división celular y desempeñarse como un osmoregulador dentro de las células, sobre todo en las células guarda de los estomas para su apertura y cierre. Participa como cofactor en más de 40 enzimas, en la absorción de nitrógeno, en la síntesis de proteínas y en el trasporte de sustancias como son ácidos orgánicos y carbohidratos a través del floema. Es el nutrimento que esta también relacionado estrechamente con la calidad de frutos, sobre todo en aquellos cultivos cuya misión es la producción y almacenamiento de carbohidratos. Un adecuado suministro de potasio a las plantas también incrementa su resistencia a plagas, enfermedades y estrés abiótico.

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El potasio se encuentra mayormente disponible en suelos con pH alcalino y es deficiente, de forma natural, en suelos ácidos. Del 100 % de potasio en el suelo solo 0.1 a 2 % está en la solución se suelo y del 1 al 10 % es potasio intercambiable, el cual fácilmente puede pasar a la solución del suelo para su absorción por las plantas. Del 90 al 98 % del potasio en el suelo se encuentra no disponible, de ahí que sea tan frecuentemente necesario fertilizar con potasio.

El potasio se encuentra mayormente disponible en suelos con pH alcalino y es deficiente, de forma natural, en suelos ácidos.

Al ser un nutrimento muy móvil dentro de la planta sus deficiencias se ven primero en las hojas más viejas, apareciendo un “quemado” o necrosis marginal junto con clorosis (Figura 1) y al avanzar el síntoma la hoja cae.

La deficiencia de potasio también causa la formación de tejidos débiles, entrenudos más cortos, plantas más susceptibles a enfermedades, menor peso y tamaño de granos y frutos, disminución en la concentración de azúcares, entre otros.

Fertilizantes potásicos.

Los fertilizantes potásicos son predominantemente sales solubles en agua. El potasio en la naturaleza se encuentra en forma de depósitos que forman minas o yacimientos minerales bajo tierra, pero también puede estar en salmueras de mares o lagos en secamiento. El 80% del potasio se extrae de las minas, 12% de lagos y un 8% por disolución de depósitos de sales bajo tierra. El potasio proveniente de minas para abastecer la industria de fertilizantes proviene de diversos minerales. Los más importantes son silivinita, silvita, kainita, carnalita y langbeinita. De estos minerales se extrae el potasio en forma de cloruro de potasio (KCl) y a partir del cual se fabrican la diversidad de fertilizantes que tenemos hoy en día en el mercado (Cuadro 1).

De acuerdo con datos de la FAO, para 2018 la producción de potasio, expresado como óxido de potasio (K2O), fue de 44, 518, 636.75 toneladas, de las cuales el 87.27 % fue empleado para uso agrícola.

La eficiencia de los fertilizantes potásicos dentro de los sistemas de producción agrícola oscilan entre el 40 a 60%, el resto puede ser fijado por las partículas del suelo o lixiviado al combinarse con otros nutrimentos o elementos presentes en el suelo. Dicha eficiencia también puede verse afectada por el uso inapropiado de las fuentes fertilizantes potásicas, al desconocer sus características físico-químicas, métodos de aplicación adecuados y características propias del suelo.

Principales fertilizantes potásicos.

Sulfato de potasio. También llamado sulfato de potasa o SOP, raramente se halla en forma pura en la naturaleza. Por el contrario, está naturalmente mezclado con sales que contienen magnesio (Mg), sodio (Na) y cloro (Cl), requiriendo un proceso adicional para separar sus componentes. Su porción potásica no es diferente a la de otras fuentes de fertilizantes potásicos. Sin embargo, también aporta una fuente valiosa de azufre (S), que es a veces deficiente para el crecimiento vegetal. Es una fuente de potasio muy aconsejable cuando en ciertos suelos y cultivos la aplicación de cloruros (Cl-) debe ser restringida. Las partículas finas (<0.015 mm) de este fertilizante son utilizadas para realizar soluciones para riego o aplicaciones foliares ya que se disuelven más rápidamente.

Su aplicación foliar es opción conveniente para suministrar potasio y azufre. Su índice salino es menor comparado con otras fuentes comunes de potasio. Cuando son necesarias altas dosis de este fertilizante, se recomienda fraccionar la aplicación.

Sulfato doble de potasio y magne-

sio. Fuente única para la nutrición de las plantas debido a los tres nutrientes esenciales naturalmente combinados en un solo mineral. Provee una oferta rápidamente disponible de potasio, magnesio, y azufre para el crecimiento vegetal, lo que facilita proporcionar una distribución uniforme de nutrientes cuando se esparce en el campo. Debido a razones económicas, podría no ser recomendado para satisfacer el requerimiento total de K por el cultivo, dada su baja concentración del nutrimento. En su lugar, la dosis de aplicación podría basarse en la necesidad de Mg y/o S. Es totalmente soluble en agua, pero se disuelve más lentamente que otros fertilizantes potásicos típicos porque las partículas son más densas que las demás fuentes de K. Figura 1. Síntomas de deficiencia de potasio en elcultivo de maíz. Fuente: IPNI, s.f.

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K

Potasio 39.098

Por lo tanto, no es adecuado para disolver y aplicar a través de sistemas de riego a menos que sea finamente molido. Posee un pH neutro, y no contribuye a la acidez o alcalinidad del suelo. Es frecuentemente utilizado en situaciones donde es deseable un fertilizante libre de cloruros (Cl-). No posee restricciones de uso ambiental o nutricional cuando es utilizada en dosis agronómicas típicas.

Cloruro de potasio. Es la fuente de potasio más comúnmente utilizada en la agricultura debido a su bajo costo relativo por unidad de potasio, ya que incluye más cantidad de este nutrimento que otras fuentes. Es usualmente esparcido sobre la superficie del suelo previo a las labores para la siembra. También puede ser aplicado en bandas cerca de la semilla para evitar daños durante la germinación de las plantas, pues se disuelve rápidamente en la humedad del suelo y tiene un alto índice salino. Otra alternativa de manejo es fraccionarlo para evitar que se pierda por lixiviación, sobre todo en lugares con alta precipitación. Un grado especial de pureza puede ser empleado para fertilizantes líquidos o aplicaciones a través del sistema de riego.

Nitrato de potasio. Fertilizante soluble, utilizado para cultivos de alto valor que se benefician con la nutrición de nitratos (NO3-) y potasio. Contiene una proporción relativamente alta de potasio, con respecto al nitrógeno en una relación aproximadamente de 1:3. Suele ser aplicado al suelo o a través de sistemas de riego. Su aplicación foliar ayuda a estimular procesos fisiológicos o corregir deficiencias de nitrógeno y potasio, sobre todo durante el desarrollo de frutos, ya que esta etapa suele coincidir con altas demandas de potasio. Es comúnmente utilizado para la producción en invernadero e hidroponía por su alta solubilidad, fácil manipulación y aplicación, así como su compatibilidad con otros fertilizantes. El manejo cuidadoso del agua es necesario para evitar que el nitrato se mueva hacia la zona por debajo de las raíces.

Fosfato monopotásico (MKP). Es un cristal fino de alta solubilidad en agua, alta concentración de fósforo y potasio. Es ideal para fertilización foliar y fertirrigación. Es empleado como sustituto del cloruro de potasio en cultivos sensibles a cloruros. También puede aplicarse de manera directa al suelo. Se recomienda emplearlo durante la etapa de desarrollo radical de las plantas o cuando el aporte de N necesita restringirse. Tiene propiedades fúngicas, y mezclado con fungicidas permite reducir la cantidad aplicada de estos productos. Su bajo índice de salinidad lo hace ideal para usarlo en aguas o suelos salinos.

Fosfato dipotásico (DKP). Es altamente soluble, es una fuente rica en fósforo y potasio. Contrario al MKP contiene mayor proporción de potasio que fósforo y tiene una reacción ligeramente alcalina en el suelo, ideal para suelos ácidos y aguas con bajos contenidos de carbonatos y bicarbonatos. Se puede aplicar vía foliar o fertirriego para las etapas poco demandantes de nitrógeno. También suele emplearse como aditivo alimenticio y neutralizante.

Para elegir cuál fertilizante potásico utilizar, es necesario tomar en cuenta el cultivo a establecer.

Figura 2. El cloruro de potasio (KCl) es la fuente de potasio más utilizada por su bajo costo.

Polifosfato de potasio. Fertilizante con alta concentración de fósforo y potasio. Por su naturaleza, los polifosfatos tienden a ser fertilizantes que liberan lentamente el fósforo en formas disponibles para las plantas. Recomendable en situaciones donde el uso de cloro es restrictivo y/o en etapas donde la demanda de nitrógeno es baja o nula.

Tiosulfato de potasio. Es altamente soluble en agua y es compatible con muchos otros fertilizantes líquidos. El tiosulfato generalmente no se encuentra disponible para la toma por la planta hasta que es convertido a sulfato. En suelos templados la mayoría de este proceso se completa en una o dos semanas. El tiosulfato es un agente químico reductor y también produce acidificación luego de la oxidación del azufre que muchas veces ayuda a la solubilidad de algunos micronutrimentos.

Puede ser aplicado en sistemas de riego superficial y elevado (de pivote central), con aspersores y sistemas de riego por goteo. También se utiliza en aplicaciones foliares para proporcionar una rápida fuente de potasio a las plantas. Es fácil de manipular y aplicar, requiere mínimas precauciones de seguridad y es compatible con muchos otros fertilizantes comunes. Sin embargo, no debe ser mezclado con soluciones muy ácidas ya que estas pueden causar la descomposición de la molécula de tiosulfato y posterior liberación del gas dióxido de azufre que es nocivo.

Polisulfuro de potasio. Fertilizante para el suministro de potasio y azufre. Está libre de carbonato, por lo que es ideal para suelos alcalinos. Ideal para la etapa de producción o crecimiento de fruto. Altamente soluble y su azufre está listo para su absorción de inmediato, contrario al tiosulfato. Se puede aplicar foliarmente o mediante fertirriego. Tiene un efecto protector contra plagas y enfermedades al aplicarse de manera foliar.

Carbonato de potasio (K2CO3).

Contiene 67% de potasio. Es muy soluble en agua y forma una solución alcalina. Es una fuente de alto costo y su uso está más enfocado a la formulación de fertilizantes foliares de alta concentración de potasio, y en fertilizantes líquidos para plantas de invernaderos y hortalizas.

Fuentes orgánicas. Aunque no son fertilizantes potásicos, si son una fuente considerable de potasio para los cultivos. Además de aportar potasio, estas fuentes orgánicas (Cuadro 2) también proporcionan otros elementos como el fósforo, calcio, entre otros. Además mejoran las características físico-químicas y biológicas del suelo.

Elección del fertilizante potásico.

Para elegir cuál fertilizante potásico utilizar, es necesario tomar en cuenta el cultivo a establecer, pH del suelo, considerando que los sulfatos tienen una reacción ácida y los nitratos una reacción alcalina, mientras que los cloruros son de reacción neutra; sin embargo, muchos cultivos no toleran dosis altas de cloruros, por lo que se debe tener esta precaución al momento de definir la fuente. También se debe tener en cuenta la época en la que se aplica el nutrimento y la necesidad de agregar otros nutrimentos. Debe considerarse la disponibilidad de los fertilizantes, costo por unidad de potasio, características físicoquímicas de la fuente, compatibilidad entre fertilizantes y equipo disponible para su aplicación.

Cálculo de la dosis de fertilizantes potásicos en cultivos.

Para determinar la dosis de fertilizante potásico, debemos conocer primeramente el requerimiento de potasio por parte del cultivo de interés, según la meta de rendimiento. También es indispensable realizar un diagnóstico de la fertilidad del suelo, con la finalidad de conocer las características físicas, químicas y biológicas; así como el nivel de potasio que podremos tener a lo largo del ciclo de cultivo disponible para el cultivo.

Con lo anterior se puede determinar la cantidad necesaria de potasio para el cultivo, que será suministrado a través de fertilizantes potásicos.

F/INTAGRI. 2020. Guía de Fertilizantes Potásicos para Cultivos. Serie Nutrición Vegetal Núm. 142. Artículos Técnicos de INTAGRI. México. 6 p.

Manzanillo, Colima exportó 1,400 toneladas de mango a Canadá.

Mil 400 toneladas de mango producidos y empacados este año en la zona de La Central fueron exportadas con éxito a Canadá y más de 500 toneladas en el mercado nacional. Lo anterior fue dado a conocer por el agente aduanal, Hugo Herrera Mier, quien forma parte de la sociedad que logró la construcción y operación de la empacadora de mango, en el ejido La Central, que cerró este sábado su primer año de operaciones. Explicó que comenzaron a trabajar a media temporada del 2019 y a pesar de ello lograron exportar 15 camiones, pero en este 2020, su primera temporada completa, la cifra se disparó a 90 camiones que significan cerca de dos mil toneladas. Herrera Mier subrayó que el siguiente año esperan duplicar la cifra de exportación de mango gracias a la aceptación que tuvo en el mercado del norte y la experiencia que han tomado ahora. Destacó que tan solo en mano de obra la derrama económica superó los tres millones de pesos y en la temporada del 2021 sin duda será mayor porque las expectativas es duplicar la producción y exportación.

Crece Guanajuato en el extranjero.

A pesar de las afectaciones económicas que ha causado la pandemia de Covid-19 en el mundo, Guanajuato logró colocar 158 nuevos productos en mercados como Estados Unidos, Canadá, Colombia, Alemania, China, Corea del Sur, Japón, Brasil, Guatemala e Italia, los cuales le significaron 16.4 millones de dólares más a los más de 10 mil 300 millones de dólares que ha logrado por ventas en el extranjero. Luis Ernesto Rojas Ávila, director de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior, dijo que entre los nuevos productos que logró colocar Guanajuato en los mercados extranjeros fueron máquinas para forjar o estampar, napas tramadas para neumáticos fabricadas con hilados de alta tenacidad de nailon, máquinas para equilibrar piezas mecánicas, partes de motocicletas, así preparaciones de pescado-sardinas, sardineras y espadines. Pero no sólo eso, pues también fue vendido caucho sintético, papel, cartón Kraft crudo y cartón corrugado, arroz, partes para tractores de ruedas, máquinas para obras públicas, así como enrolladoras de alambres, cables o tubos flexibles, productos que se suman a las exportaciones que Guanajuato hace de agroalimentos, cosméticos, bebidas, así como los automóviles y autopartes que se colocan principalmente en mercados como Estados Unidos, Canadá y Centroamérica. De acuerdo con estimaciones de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior y con información de la Administración General de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria, las exportaciones de Guanajuato de enero a julio registraron 10 mil 389 millones de dólares en ventas logradas por 955 empresas que a su vez generaron y mantuvieron 155 mil 157 empleos en plena pandemia. Entre los municipios con mayor exportación destacan Silao, Salamanca, Irapuato, Celaya, Villagrán y León.