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OTROS MUNDOS

DERIVADO DEL TALLER DE DESARROLLO DE OBRA, ESTRENANDO PLUMAS; TRES CUENTOS SE PUBLICAN

Por Redacción cupula@elheraldodemexico.com

Majo Morones

SOY MAJO, SOY DIVERTIDA Y FELIZ. VIVO CON MIS PAPÁS Y ME ENCANTA MONTAR

A CABALLO. TAMBIÉN ME GUSTA MUCHO DIBUJAR Y ESCRIBIR CUENTOS, ASÍ COMO JUGAR Y COLGARME EN LAS ESCALERAS.

TENGO SIETE AÑOS DE EDAD. DISFRUTO ESCRIBIR Y LEER PORQUE IMAGINO MUCHAS COSAS. (MEXICANA RESIDENTE EN ESTADOS UNIDOS).

El Duende

Un duende estaba con Santa haciendo regalos para un niño que se llamaba Espagueti. Le pidió unos coches, eran azules y blancos, para jugar con ellos a las carreritas. A Espagueti le gustaron mucho y el duende se puso muy feliz. Y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

PARTE 2

Había una vez un tigre bebé y en una Navidad hizo una carta; su hermano Espagueti también escribió una. Después le pusieron las galletas y la leche. Se durmieron y soñaron que fueron a la casa de Santa Él les dio muchos pasteles y cuando despertaron, dijeron: ¡ohhh, wow, cuántos regalos!

Cada uno tenía su nombre. Cada uno abrió su regalo. Para Tigri, ropitas y zapatitos. Para Espagueti, un plato de espaguetis.

Y a los dos les desearon Feliz Navidad. ¡Hurra!

JUVENTUD. La escritora es de las más pequeñas del grupo. Foto: cortesía.

Adrián Ureta Ochoa

ME LLAMO ADRIÁN URETA OCHOA. NACÍ EL 15 DE MARZO DE 2012, EN ESTADOS UNIDOS. EN 2021 LA REVISTA A4MANOS PUBLICÓ POR PRIMERA VEZ UNO DE MIS CUENTOS: “EL FERROCARRIL BENYAMUT”. SOY AMANTE DEL CINE Y DE LA LECTURA.

EL FERROCARRIL BENYAMUT (FRAGMENTO)

En 1869, en París, había un hombre muy fuerte. Era obrero de ferrocarriles y de un sólo golpe, con un martillo, clavó un tornillo. Se llamaba Benyamut, tenía 40 años, tez morena, músculos desarrollados, gran estatura y vestía un overol azul negro con rallas rojas. Tenía una hija de dos años y una esposa de 35. Un día vino un hombre llamado Robert. Era más bajo que Benyamut, pero aun así era alto; entonces imagínense lo grande que era el obrero. Robert tenía una tez muy blanca y un bigote anaranjado. Vestía una camisa clara, con chaleco, pantalón y sombrero color azul. Era dueño de una empresa muy famosa de máquinas. Se acercó a Benyamut, que estaba trabajando:

−Hola, señor, me llamo Robert, es un gusto conocerlo. Le presento esta maquinaria: puede arreglar un ferrocarril en menos de una hora.

Atrás de él estaba la fabulosa maquinaria hecha de oro puro. Era un rectángulo gigante de dos metros de altura y uno de largo...

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