3 minute read

MINER ÍA,

Next Article
DE

DE

personas que recorrieron los patios y pasillos del Palacio de Minería del 1 al 13 de noviembre. El segundo evento fue 27 años después y se denominó Feria del Libro Universitario, que se llevó a cabo en el marco de la Segunda Conferencia Mundial de la UNESCO, cuya sede fue la Ciudad de México. En esa ocasión, se mostró a los diferentes delegados la nutrida producción editorial mexicana de arte, literatura, ciencias, historia y cultura en general, editada por nuestra Universidad. Además, el evento contó con exposiciones, conferencias, visitas guiadas y otras manifestaciones artísticas. Esa feria fue inaugurada el 7 de noviembre de 1947, a las 13:00 horas, en el patio central de Minería, y fue presidida por el secretario de Educación, Manuel Gual Vidal y por el rector de la Universidad, Salvador Zubirán.

Sin duda, ambas ferias son una muestra del interés de la UNAM por difundir y promover sus publicaciones como un medio importante de vinculación con la sociedad. A partir de estas experiencias, la Facultad de Ingeniería decide iniciar, en 1980 y en el mismo espacio, la FILPM. Es así que, siendo rector Guillermo Soberón Acevedo, y bajo la visión del ingeniero Javier Jiménez Espriú, director de la Facultad de Ingeniería, inicia este proyecto editorial que, hasta el día de hoy, tiene como sede un recinto con profunda tradición en el fomento de las ciencias y la cultura.

MÁS QUE UNA SEDE

Más allá de los días de feria, durante más de dos siglos el Palacio de Minería ha sido sede de otros eventos culturales y académicos. Durante todo el año se realizan visitas guiadas, noches de museos, conciertos, conferencias, charlas, talleres, cursos y diplomados. Además de congresos, encuentros, seminarios y actividades de la vida política y empresarial del país.

El inmueble alberga, desde 1999, el Museo Manuel Tolsá, un espacio que da a conocer la obra del arquitecto neoclásico que llegó a la Nueva España a finales del siglo XVIII, donde dejó su impronta en varios edificios de la capital novohispana. Al cumplirse 200 años de la conclusión del Palacio de Minería, el espacio fue renovado. Hoy es un museo de sitio con siete ejes temáticos.

Tolsá llego a la Nueva España para quedarse y dejar su huella en muchos inmuebles históricos de relevancia que aún existen y que forman parte del patrimonio cultural. Aquí llego en 1791 y aquí murió en 1816.

Hasta ese año se imparte la enseñanza de las diversas ingenierías.

Alberga el Centro de Educación Continua y a Distancia de ingeniería.

Con una carrera de más de cinco décadas, más de 30 películas y 50 programas de televisión, Raquel Welch forjó una carrera en Hollywood. Sin embargo, esta mujer, colocada como la tercera en la lista de las “100 más sexys del siglo XX” de la revista Playboy, declaró que nunca se propuso ser considerada así: “No sabía que iba a irrumpir en escena como un símbolo sexual […] quiero decir, mi primer papel fue el de una científica”. Welch nació como Jo-Raquel Tejada en Chicago. Divorciada y madre de dos hijos conoció al exactor, convertido en agente, Patrick Curtis, quien impulsó su carrera y la convenció de asumir el nombre de Welch, para ocultar su origen latino. Después de varias películas de bajo presupuesto, logró un papel en The Handyman, junto a Elvis Presley, pero el filme que la hizo despegar fue Fantastic Voyage, de Richard Fleischer y One Million Years B.C. la volvió inolvidable. En la cinta, Welch tenía pocas líneas, pero aparecía en un diminuto bikini, por la cual fue nombrada como “El Cuerpo”. “La ironía es que, aunque pensaban en mí como un símbolo sexual, yo sólo era una madre soltera de dos niños”, escribió en su autobiografía. Durante mucho tiempo expresó incomodidad con la representación que se hizo de ella e, incluso, dijo: “no fui criada para ser un símbolo sexual, ni está en mi naturaleza serlo”. A la par, Welch tuvo excelentes actuaciones: The Three Musketeers le valió un Globo de Oro. También abogó por sus derechos en Hollywood cuando en 1981, la MGM la contrató para protagonizar Cannery Row y a los pocos días fue sustituida por una actriz 15 años menor. Así, se volvió estandarte de los derechos de las actrices, pero, aunque ganó la demanda, la industria la castigó y la relegó a la TV. Welch siempre quiso demostrar su talento y pudo hacerlo con sus actuaciones; sin embargo, nunca pudo hacer a un lado la etiqueta de sex symbol que se le asignó. Para bien o para mal.

This article is from: