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Cirugía de reducción de mamas
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Pregúntale al especialista sobre: Cirugía de reducción de mamas
Colaboración Dr. Giovanny Pérez C (@drgpplastica), cirujano plástico Ilustración StockSmartStart
De acuerdo a Google Trends, las búsquedas relacionadas a “reducción de mamas” han aumentado exponencialmente desde marzo de este año a la fecha. ¿Por qué este procedimiento se ha vuelto tendencia? ¿Qué debes saber de él? Te respondo las preguntas más comunes .
1 ¿Qué es una mamoplastia por reducción? Es un procedimiento quirúrgico del área de la cirugía plástica en el cual se reduce el tamaño los senos (se remodela y, en ocasiones, se reconstruye), debido a gigantomastia, una condición patológica que causa dolor de cuello y espalda debido al peso de los senos, con un volumen excesivamente grande en relación al resto del cuerpo.
2 ¿Cuándo es necesario plantearse una reducción de mamas? Cuando la paciente tome la decisión consciente para aliviar este problema físico, ya sea por dolor en el cuello o la espalda, grietas y úlceras debajo de los senos, o cuando presenta mala postura a causa del mismo; y también cuando se desee una mejoría estética.
3 ¿Por qué es tan común ahora? Las pacientes tienen más acceso a la información en la era digital, conocen sus opciones o a quiénes dirigirse para tratar esta condición médica; además, la cirugía plástica se ha hecho más accesible a todo público en relación a costos.
4 ¿Quiénes no califican para este procedimiento quirúrgico-estético? No califican pacientes que tengan una lactancia activa; inmunodeprimidos, ya sea por historial médico de cáncer, SIDA, o tratamiento con inmunosupresores por alguna enfermedad autoinmune u otra causa médica; pacientes con una enfermedad sistémica no controlada (hipertensión arterial sistémica o diabetes mellitus); pacientes con trastorno severo en la coagulación; fumadoras con daño en la circulación; pacientes con síndrome dismórfico corporal o una enfermedad psiquiátrica de base no tratada; pacientes con expectativas irrealistas sobre la cirugía y sus resultados. 5 ¿Cuánto tiempo dura la cirugía? Un rango de 2 a 4 horas.
6 ¿Y la recuperación? Este es un procedimiento muy “agradecido”, ya que las pacientes refieren gran satisfacción luego de la cirugía, con mitigación de las molestias en 3-4 días, y una recuperación inicial de dos semanas para retomar labores cotidianas que no involucren esfuerzo.
7 ¿Es un procedimiento que puede revertirse? Es decir, ¿si una mujer queda embarazada sus senos podrían volver al tamaño de antes? El embarazo puede traer consigo cambios en los senos, y el principal de ellos es el aumento de su tamaño regularmente de forma transitoria durante el embarazo y la lactancia, por la congestión de los conductos galactóforos (de leche); pudiendo dejar secuelas como estrías, flacidez y caída de los senos.
8 ¿Se puede lactar luego del procedimiento? Sí se puede. Por lo general con una disminución en la producción diaria de leche, debido a la resección parcial de la glándula mamaria.
9 ¿Cuáles son los riesgos de someterse a él? Como la mayoría de los procedimientos quirúrgicos, entre sus complicaciones principales están: abertura de la herida, cicatrización inestética o retraso en la misma, hematoma, seroma (encapsulamiento de líquido inflamatorio), infección, alguna reacción a medicamentos o a la anestesia; asimetría y cambios en la sensibilidad.
etc.cuerpo&alma
Colaboración Tess Amiel Medina Rapozo (@tessamiel), Médico general y Asesora de salud y nutrición integral (IIN) Foto Lightspring
Tolerancia, compasión y bienestar integral
SALUD MENTAL. La generación de la exposición selectiva, así le pondría yo a esta, si me preguntaran. Las redes, la información de tan fácil acceso, la situación en la que se encuentra el mundo y la nueva “normalidad’’ han dejado relucir una gama de colores nuevos e interesantes de las personas y las situaciones.
La vida entera se ha puesto en perspectiva. Para algunos esto ha sido la mayor y perfecta oportunidad para hacer trabajo de introspección, conocerse y tal vez, por primera vez, entrar en conversación con esa soledad elegida que da el estar cómodo con uno mismo.
Hay quienes se han dedicado a explotar cualquier talento oculto, habilidades culinarias, artísticas…, pero también están aquellos a quienes el virus le agregó horas al día, brindándoles una excusa idónea para colocar el foco fuera, y usar el ocio como un arma para generar controversia, para emplear toda su energía en otro y no de la forma más positiva.
Al abrir el maravilloso portal que es cualquier red social, inconscientemente uno abre una ventana a una parte de su vida, pero he aquí el detalle: cada quien decide qué versión de sí quiere mostrar. Pero más que eso, cada uno decide cuáles batallas no postear, por ello lo que explicaba al principio sobre la exposición selectiva. Lo no tan fabuloso de nuestras vidas, las dificultades, los miedos, las inseguridades… es mejor no ponerlas en un feed, porque marcan, generan preguntas y comentarios que no siempre vienen desde el mejor lugar. Esto lleva a que nos equipemos de herramientas emocionales y de comunicación asertiva, para responder adecuada y responsablemente.
A propósito de lo antes expuesto hay una frase muy popular que reza: Sé amable con todo el que encuentres, todo el mundo está peleando su propia batalla. Esto, en un término simple, se conoce como empatía, es decir: “La participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona”. En esta conversación también entran otros “participantes”: la tolerancia y los límites claros y saludables.
¿Hasta qué punto mi relación con las redes es saludable? ¿Hasta dónde le estoy dando permiso a comentarios externos afectar o más bien influir en mi bienestar? ¿Qué tanto poder tiene un “me gusta” sobre mi actitud ante la vida? ¿Qué tanta presión me pongo por conseguir ser ese personaje que admiro por redes? ¿Qué tan empático soy con otros y conmigo en el mundo digital? ¿Cuánto cuesta mi bienestar y qué tanto estoy dispuesto a sacrificar?
Pregúntate y responde con honestidad, pero también quisiera que te cuestionaras qué puedes hacer para cambiar esa situación y cuáles limites no están tan claros. Qué parte de ti requiere trabajo, cuáles situaciones están siendo espejo de asuntos internos por resolver y en cuál área de tu vida se refleja más: en tu alimentación, en tus relaciones interpersonales, en tu trabajo, en tu autoestima o hasta en tu manejo de finanzas personales, pues todos estos aspectos forman parte de tu bienestar.
7 PASOS PARA HACER LAS PACES CON TUS REDES SOCIALES SIN SACRIFICAR TU BIENESTAR
1 Plantea límites sanos. Filtra el contenido. Date cuenta de qué te hace sentir determinada imagen cuando estás scrolling down.
2 Unfollow. Lo que no sea para tu bien, lo que no te aporte, sin pedir perdón ni permiso, deja de seguirlo o ponlo en mute.
3 Hazte eco de lo bueno. De eso que realmente crees y practicas en tu día a día.
4 Establece momentos del día para su uso. Hay vida fuera de la pantalla; no la descuides por dar "me gusta", procura sacar tiempo de tu día para ti.
5 No asumas nada. Sé cuidadosa con tus palabras al dirigirte a otros.
6 Consume contenido que te aporte.
7 Mantente auténtica. Recuerda que no importa lo que pase, vas a vivir contigo por el resto de tus días.