Casas mínimas
La habitación exterior Manuel Baena García
Entonces el principito observó gravemente: —¡No importa!¡Mi casa es tan pequeña! Supe así una segunda cosa muy importante. ¡Su planeta de origen era apenas más grande que una casa! Antoine de Saint-Exupéry
Hay una serie de elementos, artilugios espaciales o gestos plausibles de ser utilizados a la hora de proyectar una vivienda que le aportan una cualidad exponencial de forma que la casa parece «más grande de lo que es». Acaparar el exterior convirtiéndolo en interior es uno de ellos. La habita-
ción exterior: esta debe entenderse como un exterior que se hace interior o como un espacio con paredes pero sin techo que se mueve en todas las ambigüedades que ello provoca. Podemos llamarla patio siempre y cuando —para este artículo— se desligue de una capacidad distributiva-ordenativa en torno a su perímetro
«Podemos llamarla patio 136
siempre y cuando se desligue de una capacidad distributiva-ordenativa en torno a su perímetro y tenga una situación periférica dentro del programa de la casa» Figura 1
revista del colegio de arquitectos de
Málaga