VOCES MÉDICAS
Inmunidad e infecciones “El sistema inmunitario es una red compleja de células, tejidos y órganos que funcionan en equipo para defendernos de los gérmenes”. El sistema inmunológico protege a nuestro cuerpo ante organismos infecciosos, al reconocer y responder a los antígenos que se encuentran en la superficie de las células, los virus, los hongos o las bacterias, así como a sustancias inertes, como toxinas, químicos, drogas y partículas extrañas (como una astilla), siendo capaz de eliminarlas del cuerpo. Es importante recordar que las células de nuestro cuerpo tienen proteínas que son antígenos, entre ellos un grupo llamado Antígenos Leucocitarios Humanos HLA (por sus siglas en inglés), a estos el sistema inmunológico los reconoce como normales y por lo general no reacciona contra ellos.
¿Qué es una infección? Es el ingreso, la invasión y colonización de microrganismo como virus, bacterias, parásitos u hongos, que llegan a multiplicarse dentro de nuestro cuerpo, ocasionando lesión tisular o deterioro funcional. Uno de los principales síntomas de la infección es la presencia de fiebre.
¿Cómo se defiende nuestro el cuerpo de las infecciones? Existen varios mecanismos de defensa como: • Inmunidad innata o inespecífica: es un sistema de defensas con el cual usted nació y lo protege contra todos los antígenos; impiden que materiales dañinos ingresen en el cuerpo. Estas barreras forman la primera línea de defensa en la respuesta inmunitaria y son: el reflejo de la tos; las enzimas en las lágrimas y los aceites de la piel; el moco, que atrapa bacterias y partículas pequeñas; la piel; el ácido gástrico. • Si un antígeno traspasa estas barreras, es atacado y destruido por otras partes del sistema inmunitario. • Inmunidad humoral: es la principal respuesta inmunitaria protectora frente a las bacterias extracelulares, y actúa eliminando los microorganismos y neutralizando sus toxinas. • Inmunidad adquirida: se desarrolla con la exposición a diversos antígenos. El sistema inmunitario de la persona construye una defensa contra ese antígeno específico. • Inmunidad pasiva: se debe a anticuerpos que se producen en un cuerpo diferente del nuestro. Los bebés tienen inmunidad pasiva, porque nace con los anticuerpos que la madre les transfiere a través de la placenta, los cuales desaparecen entre los 6 y los 12 meses de edad. Esta inmunidad también se adquiere mediante la aplicación de la inyección de antisuero, que contiene anticuerpos formados por otra persona o animal, brindando protección inmediata contra un antígeno, pero no suministra una protección duradera, por ejemplo la inmunoglobulina sérica (administrada para la exposición a la hepatitis) y la antitoxina para el tétanos.
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Si el sistema inmunológico falla, ¿qué puede suceder? Si nuestro sistema inmune no funciona bien, dará paso a varias enfermedades entre las que se incluyen: • Alergia y asma: respuestas inmunes a sustancias que en general no son dañinas. • Enfermedades por deficiencia inmunológica: trastornos que se producen cuando falta uno o varios de los componentes que forman el sistema inmunitario. • Enfermedades autoinmunes: trastornos que causan que el sistema inmune ataque por error a nuestras propias células y órganos.
Formas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico Hacer ejercicio: al menos 20 minutos tres veces a la semana, estudios demuestran que las personas que se ejercitan tienen un mejor funcionamiento de las células blancas de la sangre (los que ayudan a combatir las infecciones) que las personas que no hacen ejercicio. Se recomienda caminar, correr e involúcrese en actividades físicas que disfrute. • Dormir lo suficiente: el efecto protector del sueño ayuda a revitalizar el sistema inmune. Se ha demostrado que la falta de sueño baja las defensas y genera otros problemas de salud, como la obesidad y la diabetes. • Aprender a manejar el estrés: cuando el cuerpo está bajo estrés constante, es más vulnerable a todo, desde el resfriado común hasta enfermedades graves; esto se debe a una cascada constante de hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina que debilitan el sistema inmunológico. Utilice técnicas de relajación (yoga, tai chi, meditación) y la risa, para ayudar a manejar el estrés. • Evite los excesos: fume y beba alcohol con moderación. Mantenga controlada su presión arterial. • Evita infecciones: lave sus manos y cocine bien los alimentos. • Una alimentación saludable: es esencial para el sistema inmunológico funcione bien. Incluya en su dieta frutas y verduras de color verde, rojo, amarillo, oscuro y naranja están llenas de antioxidantes. Estos alimentos ayudan a aumentar la resistencia a la infección. El trabajo en equipo es una parte importante en cualquier estrategia defensiva. Lo mismo ocurre con tu sistema inmunológico. Es importante que trabaje con su médico para asegurar que esté haciendo todo lo posible para que su sistema inmunológico funcione lo mejor posible a lo largo de su vida. •
Fuente: • http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/immunesystemanddisorders.html Un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. NIH Institutos Nacionales de la Salud. • http://www.health.harvard.edu/flu-resource-center/how-to-boost-your-immu...Publicaciones de Salud de Harvard: Escuela de Medicina de Harvard, Cómo estimular su sistema inmunológico.