dentro de un reino con una coyuntura y unas circunstancias determinadas, pero también es un ente concreto con una cierta autonomía y un gobierno propio, que sigue una línea y se amolda a una época, pero que no tiene por qué ir absolutamente paralelo al reino, ni presentar una gráfica exacta a la de éste. Realmente, la documentación presentada es escasa comparada con la de otros monasterios. Como ya he aclarado al principio del estudio, la razón de esta escasez es debida, no a la pobreza en sí del archivo a lo largo de la historia, sino a la gran pérdida que sufrió durante los años de la Guerra Civil. El padre Julián Avellanas, que fue párroco de Casbas en 1899, y Ricardo del Arco debieron de conocer muchos más documentos de los que podemos manejar ahora y. de hecho, dan noticias acerca del monasterio que yo no he podido comprobar aunque sí he tenido en cuenta. Además hay gran cantidad de ellos que tienen un carácter particular y, por lo tanto, no aportan datos específicos del monasterio, aunque pueden ayudar en el estudio de las actividades agropecuarias de la zona e incluso a la hora de precisar la formación territorial, incluyendo los lugares de los que se trata entre las posibles posesiones monásticas. Aproximadamente un 35% de nuestros documentos son de este tipo, frente al 30% de media para el resto de los monasterios aragoneses. En cuanto al número de documentos referentes a donaciones, compras, litigios, confirmaciones reales, entregas a treudo, etc., en relación con los de otros monasterios de la provincia o de la orden cisterciense, como Santa Cruz de la Seros, Santa Clara, Sigena o el Cister zaragozano, no se puede hacer una comparación que determine a qué nivel se encuentra Casbas. puesto que todo es proporcional a los documentos conservados. No se conservan más los de un tipo que los de otro. Y el decir que en Santa Cruz de la Seros hay menos donaciones, menos compras o más litigios que en Casbas; que en el Cister de Zaragoza se ven más donaciones, menos compras, menos confirmaciones y los mismos litigios; o que en Sigena todo es más abundante, no determina que la economía y la política de Casbas sea igual o distinta a uno o a otro. Sin embargo, sí es importante apreciar este aspecto una vez agrupados los documentos por tipos y por épocas. Así. en este sentido, vemos que nuestro monasterio coincide también con lo que se aprecia para la generalidad de los señoríos eclesiásticos. En las épocas de expansión, abundan más las donaciones y las compras. Esto aparece claramente en los dos gráficos presentados en el capítulo de adquisición de bienes. En las épocas de contracción parecen aumentar las actas de protección, los litigios, las confirmaciones reales y las exenciones tributarias. Aunque estas dos últimas no coincidan plenamente con lo observado en Casbas, el resto de las características sí que concuerdan1. 1
Libido, Agustín, IM documentación eciesial aragonesa de ios siglos XI al XIII dentro del contexto socioeconómico de la época, «Aragón en la Edad Media, II. Estudios de Economía y Sociedad». Zaragoza (1979), pag. 27.
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