Skip to main content

Libro yaqui

Page 39

Coyote mayor Estábamos en la cueva de una cañada recordando a nuestro dios Coyote, el guerrero yaqui llamado “El que mata perros”. Lloro al recordarlo. Le encomendábamos nuestro ser, nuestra vida quedaba en manos del dios Coyote. Los apaches que nos rodeaban, en aquella cañada, nos disparaban con sus arcos, y las flechas zumbaban a nuestro alrededor sin herir a nadie. La mayoría de los que estábamos ahí empezamos a convulsionarnos cuando el más anciano empezó a cantar así: Soldado mayor, soldado mayor, ¿dónde andas, dónde estás? En tus manos dejamos nuestro ser, dios Coyote tú decides por nosotros. Sólo queremos una cosa de ti: el no morirnos aquí. Ayúdanos y dános tu fuerza, danos tu sabiduría… danos, danos. Cuando cantaba así, empezamos a movernos hacia atrás: se revolcaba en el suelo como coyote. De pronto se apareció un gran coyote que nos dio toda la bravura, para pelear con los apaches. Las flechas nunca hirieron a nadie. Parecíamos perros salvajes peleando. Después de un buen rato de batalla los apaches que no murieron huyeron despavoridos. Todos los guerreros yaquis nos alegramos, gritamos al mismo tiempo como coyotes. Fue cuando cerca de nosotros también aulló un gran coyote y se empezó a danzar imitando al dios coyote. Anónimo

38


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Libro yaqui by Xochipilli Indígena - Issuu