Sección Himnos 85. ¡OH QUE AMIGO NOS ES CRISTO! (409) ¡OH que amigo nos es Cristo! El llevó nuestro dolor, Y nos manda a que llevemos Todo a Dios en oración. ¿Vive el hombre desprovisto De paz gozo y santo amor? Esto es porque no llevamos Todo a Dios en oración. ¿Vives débil y cargado De cuidados y temor? A Jesús, refugio eterno, Dile todo en oración. ¿Te desprecian tus amigos? Cuéntaselo en oración; En sus brazos de amor tierno Paz tendrá tu corazón. Jesucristo es nuestro amigo, De esto prueba nos mostró, Pues sufrió el cruel castigo Que el culpable mereció. El castigo de su pueblo En su muerte el sufrió; Cristo es un amigo eterno; ¡Sólo en el confío yo! 86. GETSEMANI (412) Una noche de luz el divino Jesús Fue al huerto de Getsemaní. Sus rodillas dobló y entonces oró A la sombra de olivos allí. CORO En tan grata quietud, en tan grata quietud Se escuchó la oración de dolor: "Sea hoy en verdad hecha tu voluntad, Y no como yo quiero Señor". Y la lucha fue tal que cargó con el mal De los hombres en su perdición. Y por ellos sufrió cuando al huerto llegó A orar con profunda emoción. No oraron con él en el santo vergel Los discípulos que él escogió; Y al irles a hablar tuvo un hondo pesar, Pues dormidos Jesús les miró.
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Cante yo con loor el divino amor De Jesús que intercede por mí. Gloria siempre le doy y feliz vivo hoy Por el siervo de Getsemaní.
87. ¡OH DULCE GRATA ORACION! (413) ¡OH dulce, grata oración! Tú del contacto mundanal Me elevarás a la mansión Del tierno Padre celestial. Huyendo yo la tentación Y toda influencia terrenal. Por Cristo que murió por mí, Será mi ruego oído allí. ¡OH dulce, grata oración! A quien escucha con bondad Elevas tú mi corazón: A Dios que ama con verdad. Espero yo su bendición, Perfecta paz y santidad, Por Cristo que murió por mí, Por el que me ha salvado aquí. ¡OH Padre mío, Dios de amor! Escucha tu mi oración. ¡OH Cristo mi fiel Salvador! Escucha tú mi oración. ¡Espíritu Consolador! Escucha tú mi oración. Bendíceme, ¡OH Trinidad, Que estás en la eternidad!
88. YO TE SIRVO (421) Yo te sirvo porque te amo; Tú me has dado vida a mí. No era nada y me buscaste; Tú me has dado vida a mí. Vidas hechas pedazos, Te llevaron al Calvario tan cruel; Tu amor será mi anhelo, Tú me has dado vida a mí.
89. PARA ANDAR CON JESÚS (422) Para andar con Jesús no hay senda mejor Que guardar sus mandatos de amor; Obedientes a Él siempre habremos de ser Y tendremos de Cristo el poder.
CORO Obedecer, y confiar en Jesús, Es la regla marcada para andar en la luz. Cuando vamos así, ¡Como brilla la luz En la senda al andar con Jesús! Su promesa de estar con los suyos es fiel, Si obedecen y esperan en él. Quien siguiere a Jesús ni una sombra verá, Si confiado su vida le da; Ni terrores ni afán, ni ansiedad ni dolor, pues lo cuida su amante Señor. Mas sus dones de amor nunca habréis de alcanzar, Si rendidos no vais al altar, Pues su paz y su amor sólo son para aquel Que a sus leyes divinas es fiel. 90. PRONTO LA NOCHE VIENE (423) Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar; Los que lucháis por Cristo no hay que descansar; Cuando la vida es sueño gozo, vigor, salud, Y es la mañana hermosa, de la juventud. Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar; Para salvar al mundo hay que batallar; Cuando la vida alcanza, toda su esplendidez, Cuando es el medio día de la madurez. Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar; Si el pecador perece, idlo a rescatar; Aún a la edad madura, débil y sin salud, Aun a la misma tarde de la senectud. Pronto la noche viene, ¡listos a trabajar!; ¡Listos!, que muchas almas hay que rescatar ¿Quién de la vida el día puede desperdiciar? "Viene la noche y nadie puede trabajar.