cuerdo. Es algo importante porque nos podemos conocer con jóvenes y adolescentes de otros lados que no conocemos y que hacen diferentes cosas y está bueno, y chicos que capaz no saben de estos talleres, por ahí después lo quieren practicar de verdad”. “Estamos muy agradecidos por haber tenido un espacio en el
Festival de Arte Joven, nuestro trabajo desde Casa Taller está muy vinculado a todo lo que se fue hablando en los paneles y compartimos gran parte del discurso que se promueve desde el festival. Creemos que las políticas de niñez y adolescencia deberían estar en la agenda y que son primordiales para la prevención de todo tipo de vulnerabilidad”. “Una niñez escuchada, abrazada, mirada. Ya es un gran paso para prevenir todo tipo de flagelo a corto y largo plazo. También creemos en la fusión con el arte, el arte de los barrios conforma una herramienta fundamental para conocer otros mundos, para transformar realidades y para conocerse a uno mismo y a los demás. Y en esto
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de conocerse uno mismo se afianzan cuestiones de identidad y se fortalece la identidad de quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde podemos ir, es fundamental para los niños y adolescentes porque se abren puertas a sueños,
y los sueños se pueden transformar en realidades. Vimos un festival hecho a pulmón, con mucha garra, con mucho trabajo, por ahí lo bueno sería, en los próximos, hacer algo más en salida, intervenir la calle, o cortarla, que la gente se entere que hay pibes que están
peleándola en los barrios todos los días. Agradecemos mucho haber tenido un espacio de participación”. Sol – Referente de Casa taller – Lavallol. Al promediar la tarde, un ratito antes del cierre, nuestro Arzobispo Mario Poli compartió con
nosotros un rato y nos dirigió unas palabras: “Hace poco estuve con el papa Francisco y él hizo hincapié en los niños y jóvenes. Nos encargó a los obispos que nos preocupemos más por los niños y los jóvenes, todos los niños, todos los jóvenes, pero especialmente los que más necesitan. Veo que esta tarde se juntaron muchos jóvenes para compartir sus experiencias, sus alegrías, su música, sus proyectos y eso es muy lindo. Me parece que se elevó una oración juvenil hacia el cielo, y entonces yo quiero que recemos una oración a la virgen sencillita, la madre de los pies descalzos que continuamente bendice a sus hijos y agradecerles a ustedes por habernos contagiado esta alegría”.