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ANÁLISIS Política Mayo 2013

“EL PAPEL DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTO Y LA TRANSFORMACIÓN DE LA CULTURA POLÍTICA” Para iniciar este debate, es fundamental valerse de tres ideas que soportan más allá de la afirmación sobre la responsabilidad de los partidos políticos en Colombia, la conceptualización que anima entender que la política es un eslabón que no puede sustraerse de la naturaleza misma de los seres humanos. De manera pues que una de las principales implicaciones del ejercicio político, es la de aportar en el mejoramiento de los individuos, la renovación de viejas y malas prácticas y desde luego la construcción conjunta de un modelo de sociedad en el que cada uno tenga espacio y participación. De esta manera se abordan estos elementos de la siguiente manera:

Los tres puntos a tratar se abordaran independientemente, aunque entre cada uno de ellos existen conexiones innegables, para después desentrañar la


ANÁLISIS Política Mayo 2013 responsabilidad de los partidos en la construcción del conocimiento y la transformación de la cultura política colombiana. A propósito de la construcción de conocimiento y la transformación de la cultura política. Mucho se ha discutido sobre la dimensión de la cultura política, asumiendo un concepto general, es aceptada su relación con los valores, actitudes, creencias, estereotipos, costumbres, intereses, lealtades, prácticas políticas y dinámicas electorales, como lo citan Archendti y Tula (2008), citados por Ortega y Camargo (2012), en dicho artículo señalan los investigadores, los trabajos que argumentan el papel fundamental de “los partidos políticos (constituidos) como agentes de cambio estructural, en la medida en que son ellos los llamados a comprometerse con los procesos de inclusión […] a través de democracia interna[…]” (Wills, Batlle, 2012, 201) Dadas las condiciones de la globalización, de la reconceptualización de los modelos socio-políticos en el mundo, en esta época al hablar de “los modelos culturales y normativos, por consiguiente, se han convertido en el campo de batalla de las diferentes concepciones económicas, sociales y políticas” (Muñoz, 2005, 304) No es posible entender la idea del desarrollo individual y colectivo de forma aislada del entramado cultural, en donde se encuentra también la cultura política. Al respecto afirma la misma autora que “La cultura retoma su significado de progreso colectivo, y asume el papel de ser así el motor del cambio no solo de la instituciones cuanto, otra vez, de la interpretación y construcción racional de la sociedad y de sus estructuras individuales y colectivas” (Muñoz, 2005, 301) La evidencia de patologías sociales, incrementadas por la mercantilización cultural, llevando consigo la distorsión de la idea de la democracia, su utilidad, sus usos y el papel de los partidos políticos, hacen necesario replantear y asumir los retos en la modernidad política de cara a los ciudadanos y junto a ellos.


ANÁLISIS Política Mayo 2013 En este contexto los partidos políticos no han asumido su responsabilidad en el afianzamiento positivo de la cultura política de los colombianos, y como se verá más adelante han dado respuesta privilegiando las dinámicas electorales. En cuanto a la construcción de conocimiento, desde la perspectiva cultural o sociológica, los conceptos son apropiaciones colectivas, (Fourez, 2006) y los partidos políticos deben sumar a la construcción social y colectiva del conocimiento sobre la democracia. Ya que los partidos políticos responden a los intereses de representación de los ciudadanos y reflejan la voluntad de quienes impulsaron la creación de los mismos, en dichas colectividad contando con la institucionalidad debida, se debe promover la producción del conocimiento en términos de ideología y de transmisión adecuada de las ideas, en tanto son piezas que sostienen el andamiaje de las democracias. Sin pasar por alto la inquebrantable relación entre el poder y el conocimiento. Partiendo de los dos anteriores conceptos, los elementos que fundamentan la hipótesis se desarrollan a continuación: El concepto de partido político Para empezar, la redefinición de los partidos políticos: muchos estudiosos continúan en el debate sobre la definición de los partidos políticos a la luz de la ciencia política, tarea que ha sido abordada por cientos de autores y que intentan aproximarse a una idea que acoja en su mayoría a los partidos políticos, de allí una de las más genéricas definiciones, pero más acogida dada su simplicidad para describir el mayor número de colectividades es la de Giovanni Sartori, “un partido político es cualquier grupo político que se presenta a elecciones y que puede colocar mediante elecciones a sus candidatos en cargos públicos” (Sartori, 1980, 92) De esta definición es posible entender que el interés primario de los partidos políticos, en regímenes democráticos, es la consecución de un cargo público: el manejo del poder.


ANÁLISIS Política Mayo 2013 De otra parte, autores como Weber, definen a los partidos políticos como “la forma de socialización que, descansando en un reclutamiento libre, tiene como fin, proporcionar poder a su dirigente dentro de una asociación y otorgar por ese medio a sus miembros activos determinadas probabilidades ideales o materiales” (Weber, 1969, 228), y Carl J. Friedrich asume el concepto de partido político como “un grupo de seres humanos que tiene una organización estable con el objetivo de conseguir o mantener para sus líderes el control de un gobierno y en un futuro dar a los miembros del partido ventajas materiales e ideales por medio de tal control.” (Friedrich, 1946, 297) Estas definiciones conducirían el análisis por una conclusión mucho más vinculante y amplia que la de las dinámicas electorales. El asunto de las ideologías toma fuerza en estas descripciones y se empieza a desentrañar el deber ser de una colectividad tal como un partido político. Los grupos de ciudadanos que se agrupan y que manifiestan una vocación de poder, debiesen agruparse, si, con tal asociación pueden influir positivamente en la sociedad para generar transformaciones y un notable mejoramiento. A esta tesis, confluye la comprobación pragmática de la actuación de los partidos políticos en Colombia. Quienes a pesar de los intentos por fortalecer dichas instituciones los resultados parecen ser los mismos. Tras las múltiples reformas políticas a las que hemos sido sometidos, y observando que ciertamente las colectividades insisten en procesos de mejoramiento interno, con mecanismos como la selección de candidatos y la inclusión de mujeres y jóvenes en las listas en las recientes elecciones, los estudios demuestran que las colectividades, responden en una gran proporción a la definición de Sartori, antes que a la de la conservación de una ideología que aspire transformar fácticamente a la sociedad. De este punto se desprende uno de los interrogantes planteados por los investigadores Felipe Botero y David Alvira en un reciente análisis de las elecciones del 2011. En su artículo, plantean la definición que Dows da de los partidos políticos, que desde una aproximación racional, supone que los


ANÁLISIS Política Mayo 2013 partidos son actores centrales en la democracia, siendo resultado de motivaciones individuales, por lo que los políticos tienden dentro de la lógica racional a maximizar beneficios concretos. Permitiendo suponer con ello, que las motivaciones de ganancia electoral de las colectividades superan ampliamente sus márgenes ideológicos. Dicha hipótesis, aunque comprobable en la realidad, debe ser refutada por nuestras colectividades. No es posible obviar la democracia, el desarrollo social y el mejoramiento ciudadano, frente a las dinámicas electorales. Remitiéndose a la finalidad de los partidos, estos llevan sobre si la responsabilidad de intermediar entre el Estado y la población, cumpliendo con los principios de la representatividad y el consenso, y siguiendo algunas de las funciones atribuidas por Merkl, entre otras: la estructuración del voto, la integración y movilización de masas, el reclutamiento de los líderes políticos, la elaboración de la política pública y la agregación de interés. Todo con el propósito de “acceder al gobierno para tener influencia en el poder político y así dictar las normas que de acuerdo a su ideología mejorarían y desarrollarían una mejor sociedad y calidad de vida de la población” (Aguilar, Galindo, 2006, 18) De manera que hablamos de una redefinición de los partidos políticos en tanto es imperativo superar el hecho que la necesidad electoral ha mantenido muchas fuerzas políticas al margen de su papel en la sociedad, pues mantenerse en el poder solo es justificable si el aporte de la colectividad implica la expansión de la ideología y el modelo de pensamiento y de sociedad que el partido se ha propuesto. Entonces, si los partidos deben reconfigurarse a partir de su proyecto ideológico y no de su pretensión electoral, sin duda alguna, los partidos políticos aportan en la construcción de conocimiento y en la transformación de la cultura política.


ANÁLISIS Política Mayo 2013 Como conclusión apresurada en este elemento, si los partidos políticos tienen la vocación de perdurar más allá de las épocas electorales, construyen sociedad y transforman en los ciudadanos la idea sobre la utilidad de la democracia, la conceptualización del civismo y el compromiso conjunto del mejoramiento de la sociedad. Los partidos políticos y la inclusión de los terceros. Desde esta perspectiva, se desprende el siguiente elemento: Los partidos políticos y la Gobernanza; establecida ya la definición de partido político, entra la discusión sobre la Gobernanza. Este concepto que ha sido usado por politólogos en diversos contextos, es la nueva apuesta de las organizaciones cívicas, comunitarias, de los grupos de la sociedad civil, los partidos políticos y desde luego el gobierno y las instituciones, para modificar la forma de gobernar. El gobierno debe adoptar sus intereses a los intereses colectivos, por medio de la conducción conjunta de los asuntos de la sociedad, llevando la batuta en la inclusión de nuevos actores en el gobierno. Si bien este proceso como se ha aducido por muchos autores puede complejizar la acción de gobierno, es un elemento determinante a la hora de producir transformaciones en la cultura política de los ciudadanos. Si un ciudadano es incluido y está preocupado por sus asuntos y los de su comunidad, la cultura política de esa sociedad será elevada y el acto de gobierno cada vez será más ajustado al modelo propuesto. La gobernanza entendida: “para significar el proceso que proporciona dirección a la economía y a la sociedad. […] será entendida como una meta que direcciona la actividad, que requiere instrumentos para identificar lo que la sociedad desea que se haga y, luego examinar los medios para alcanzar las metas colectivas. Y es importante hacer notar que cualquier interpretación de gobernanza debiera focalizar su atención en la prosecución de metas colectivas, más que en metas de actores individuales o de grupos específicos de interés. Dado que hay algo más que una pequeña diversidad en las metas


ANÁLISIS Política Mayo 2013 que persiguen los actores individuales, la gobernanza requiere de mecanismos que permitan resolver los conflictos de intereses que son inherentes a este hecho, y la naturaleza colectiva de este proceso, a su vez, puede devolver al gobierno y al Estado una posición más central en la acción de gobernar” (Peters, 2006) Entonces si este concepto vincula a los terceros en el gobierno, es posible pensar que sean los partidos políticos quienes en alguna medida deban llevar sobre sus hombros la correcta incorporación o por lo menos la preparación de los terceros en el Gobierno. Superando con ello, la simple función atribuida con las épocas electorales.

Si los partidos políticos no se hacen responsables por las actuaciones de sus candidatos y sus militantes y no asumen la responsabilidad de promover una ciudadanía informada, preparada y con conocimiento de lo público, lo político y lo democrático, es muy posible que las patologías sociales a las que nos vemos abocados hoy en día y las lastimosas situaciones sociales que urgen por ser corregidas, sigan su curso hasta terminar pervirtiendo por completo la democracia, beneficiando y premiando la corrupción y legitimando el interés racional de los partidos. Nuestras colectividades deben promover transformaciones que nos conduzcan al incremento de las buenas prácticas, y nos garanticen un gobierno conjunto, legitimo, participativo y justo. ¿En dónde recae la responsabilidad de producir y comunicar el conocimiento al interior de los partidos? La estructura de los partidos políticos en el mundo se ha venido adecuando a las necesidades de sus sociedades, situación que en Colombia se ha materializado normativamente en la ley 1475 de 2011, la más reciente reforma política, entre las muchas transformaciones y citando el espíritu de la ley en cuanto a la modernización y fortalecimiento de los partidos políticos en el territorio nacional se han incluido medidas como las cuotas de género, la selección de candidatos y en su artículo 18 se habla particularmente sobre los


ANÁLISIS Política Mayo 2013 centros de pensamiento al interior de las colectividades, y aunque no se define la especificidad de las funciones de estas instancias, la literatura al respecto señala que una de las funciones de los centros de pensamiento es promover la investigación y el suministro de insumos para las labores de los partidos y sus representantes. Un estudio de IDEA internacional y ODI en el 2009, sobre la influencia de los centros de pensamiento o think tanks en las decisiones y argumentos de los partidos, muestra que en Colombia a pesar de la antigüedad de algunos centros de pensamiento la influencia de los mismos en las decisiones de los legisladores no tienen el suficiente peso al interior de sus colectividades: “hacia el futuro, resulta necesario escudriñar mejor el proceso de toma de decisiones por los partidos políticos, pues parecería existir una distancia entre la labor real de los centros de pensamiento […] y el reconocimiento que tienden a darles los parlamentarios… mientras los partidos no sean organizaciones más programáticas, será poca la necesidad que tengan de usar y recurrir a centros de pensamiento. Es muy probable que los requerimientos derivados de la política moderna provean el mejor incentivo para que los partidos fortalezcan y usen los centros de pensamiento como una herramienta fundamental en el ejercicio de labores políticas más ligadas a la discusión de los grandes temas y menos a la distribución de pequeños beneficios” (IDEA internacional, ODI, 2009, 149) De manera que son los Centros de pensamiento, los llamados a reproducir las ideologías partidistas y a construir modelos de sociedad, aceptables e incluyentes. Para la labor académica de estas unidades al interior de los partidos una de las metas es conseguir que las colectividades vayan más allá de la simple dinámica electoral y se conviertan en aportantes reales y tangibles de la construcción de nación. Para construir nación es innegable, entender que la cultura política de un pueblo se construye entre sus ciudadanos con la coordinación de las


ANÁLISIS Política Mayo 2013 instituciones y los gobiernos y en un régimen de representación democrática, quienes representan debe asumir esas responsabilidades. El llamado es entonces para avanzar en la línea del fortalecimiento de los partidos políticos ahuyentando la idea de la crisis de los mismos y de la cualificación del trabajo de los centros de pensamiento, independientemente de su longevidad, ello como parte que son, del andamiaje democrático. Los partidos tienen la inmensa responsabilidad de aportar en la construcción de conocimiento y desde luego transformar la cultura política del país desde el interior de sus estructuras. Finalmente, a modo de conclusión, los partidos políticos como unidades fundamentales de la democracia, quienes deben promover estructuras y modelos de pensamiento y de sociedad, para generar transformaciones en la escena pública y la cultura política, deben hacerlo de la mano con las comunidades, pero con la rigurosidad y legitimidad que le puede conceder la academia. La separación entre la academia y la política es una brecha en vía de extinción, la política debe ejercerse con estudio y en el proceso de la gobernanza las colectividades deben garantizar que la comunidad participe informada y con conocimiento.


ANÁLISIS Política Mayo 2013 Bibliografía Aguilar Torres, M. d., Galindo Hernández, L. 2006. Análisis comparativo de financiamiento a sistemas de partidos políticos en México, Argentina, Chile, Uruguay y Perú a Junio del 2006. Tesis Licenciatura. Contaduría y Finanzas con orientación en Alta Dirección. Departamento de Finanzas y Contaduría, Escuela de Negocios y Economía, Universidad de las Américas Puebla. Diciembre. Recuperado en: http://bit.ly/eQld7X Fourez, Gérard. 2006. La construction des sciences. Madrid. Narcea Ediciones Friedrich, Carl J. 1946. Teoría y realidad de la organización constitucional democrática. México. Fondo de Cultura Económica. Hallerberg, M. y Basinger, S. 1998. “Internationalization and Changes in Tax Policy in OECD Countries”, en Comparative Political Studies, Vol. 31 n.° 3, Thousand Oaks. IDEA Internacional. Overseas Development Institute, ODI. 2009. Dime a quien escuchas… Think tanks y partidos políticos en América Latina. Perú. Muñoz, Blanca. 2005. Modelos Culturales. Teoría sociopolítica de la cultura. México. Universidad Autónoma Metropolitana. Anthropos. Peters, B Guy. 2006. Globalización, gobernanza y Estado: algunas proposiciones acerca del proceso de gobernar. XI Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública, Ciudad de Guatemala. Sartori, Giovanni. 1980. Partidos y sistemas de partido I. Madrid: Alianza. Weber, Max. 1969. Economía y Sociedad. México. Fondo de Cultura Económica. Wills Otero, Laura. Batlle, Margarita. 2012. Política y Territorio. Análisis de las elecciones subnacionales en Colombia. Bogotá. PNUD-IDEA-NIMD

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