Page 1

UNIVERSIDAD VERACRUZANA “FACULTAD DE PEDAGOGÍA” REGIÓN VERACRUZ

EXPERIENCIA EDUCATIVA METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION CUANTITATIVA DOCENTE LETICIA SANCHEZ TETUMO TRABAJO EDUCACIÓN INCLUSIVA INTEGRANTES DE EQUIPO VELA MARTINEZ IRIS VALERIA GALLARDO GONZALEZ NARDA CHAVEZ USCANGA KARYME HERRERO BLANCO CINTHIA LIZETH PERALTA GONZALEZ KATHIA BELEN TRUJILLO PILAR JORGE ALBERTO


Elementos del planteamiento del problema de investigación en el proceso cuantitativo

Descripción.

¿Qué es la inclusión? Se denomina inclusión a toda actitud, política o tendencia que busque integrar a las personas dentro de la sociedad, buscando que estas contribuyan con sus talentos y a la vez se vean correspondidas con los beneficios que la sociedad pueda ofrecer. Este tipo de integración debe llevarse a cabo tanto desde el punto de vista económico, educativo, político, etc. otra forma de promover la inclusión social lo ofrece la existencia de igualdad en lo que respecta a la oferta educativa. En efecto, la igualdad de oportunidades en lo que respecta a educación es un factor más que tiende a una integración. Es por ello que el estado puede contribuir a mejorar esta circunstancia mediante el otorgamiento de becas ayudas que tiendan a mejorar la igualdad de oportunidades. [ CITATION UNI03 \l 2058 ] ¿Qué es integración? “La integración se concibe como un proceso consistente en responder a la diversidad de necesidades de todos los alumnos y satisfacerlas mediante una mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, así como en reducir la exclusión dentro de la educación y a partir de ella (Booth, 1996). Supone cambios y modificaciones en el contenido, los métodos, las estructuras y las estrategias, con un enfoque común que abarque a todos los niños de la edad apropiada y la convicción de que incumbe al sistema oficial educar a todos los niños (UNESCO, 1994). La educación integradora se ocupa de aportar respuestas pertinentes a toda la gama de necesidades educativas en contextos pedagógicos escolares y extraescolares. Lejos de ser un tema marginal sobre cómo se puede integrar a algunos alumnos en la corriente educativa principal, es un método en el que se reflexiona sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que respondan a la diversidad de los alumnos. Su propósito es conseguir que los docentes y los alumnos asuman positivamente la diversidad y la consideren un enriquecimiento en el contexto educativo, en lugar de un problema.” [ CITATION UNI03 \l 2058 ]


¿Qué es educación inclusiva? El modelo de educación inclusiva responde a un debate internacional iniciado en la Conferencia Mundial celebrada en 1990 en Jomtien, Tailandia, bajo el planteamiento de “Educación para todos” (EPT) y que tiene en la Declaración de Salamanca de 1994 (UNESCO, 1994) su punto de partida definitivo, al reconocerse que la escuela ordinaria debe y puede proporcionar una buena educación a todos los alumnos independientemente de sus diferentes aptitudes. La educación inclusiva se plantea para trabajar en la consecución de dos objetivos fundamentales: -

La defensa de la equidad y la calidad educativa para todos los alumnos, sin excepciones. La lucha contra la exclusión y la segregación en la educación. Para conseguir estos objetivos debe producirse un cambio radical a dos niveles paralelos y complementarios: por una parte, debe producirse una revolución en la mente de la gente, incluyendo las familias, las organizaciones de personas con discapacidad, además de las autoridades públicas, directores de escuela, personal y sindicatos (EDF 2009, 4).

Por otra parte, mirar la educación a través de un prisma inclusivo supone pasar de ver al niño como un problema a considerar el problema en el sistema educativo. Reorganizar las escuelas ordinarias dentro de la comunidad mediante la mejora de la escuela y una mayor atención a la calidad, garantiza que todos los niños, sin excepción, puedan aprender eficazmente (UNESCO, 2009, 14). Sin embargo, encontramos diferentes interpretaciones y una cierta confusión en torno al concepto de educación inclusiva, tanto en las publicaciones como en las prácticas y debates científicos y profesionales. Así Ainscow (2006, 6); Ainscow y Miles (2008, 19) y Giné (2009, 14) nos muestran hasta seis maneras de conceptualizar la inclusión: -

-

-

Inclusión relativa a la discapacidad y a las “necesidades educativas especiales”. Hay un enfoque común de que la inclusión hace referencia principalmente a la educación de los alumnos con discapacidad en las escuelas ordinarias. Inclusión como respuesta a los problemas de conducta. Es muy frecuente entre el profesorado la idea de que avanzar hacia una escuela inclusiva les va a suponer a corto plazo tener que acoger en sus aulas un número importante de alumnos con graves problemas emocionales y de conducta. Inclusión como respuesta a los grupos con mayor riesgo de exclusión. Existe la creencia de que en la escuela inclusiva la que debe atender aquel alumnado más vulnerable a la exclusión escolar, es decir aquellos alumnos


-

-

-

que generalmente por causas sociales pueden ver peligrar el acceso a la educación formal. Inclusión como la promoción de una escuela para todos. La inclusión también se ha relacionado con el desarrollo de una escuela común, no selectiva, conocida también como escuela “comprensiva” y la construcción del enfoque de enseñanza-aprendizaje correspondiente. Inclusión como “Educación para todos”. Este modelo de la inclusión tiene su prioridad en torno a la escolarización de millones de niños en los países más pobres del planeta, es ineludible su influencia dado que constituyeron una oportunidad para repensar la función de la escuela y de la educación en muchos de los países en el sentido de dar cabida a todo el alumnado con independencia de sus características o condiciones personales de género, etnia, religión o capacidad. Inclusión como un principio para entender la educación y la sociedad. Existe un creciente consenso internacional en torno a que la inclusión tiene que ver con lo siguiente:

-

La asunción de determinados valores que deben presidir las acciones que pudieran llevarse a cabo: reconocimiento de derechos, respeto por las diferencias, valoración de cada uno de los alumnos, … La inclusión es, ante todo, una cuestión de valores, aunque deben concretarse sus implicaciones en la práctica.

-

El proceso de incrementar la participación del alumnado en el currículo, la cultura y en la comunidad, y evitar cualquier forma de exclusión en los centros educativos.

-

Trasformar las culturas, la normativa y la práctica de los centros de manera que respondan a la diversidad de las necesidades de todo el alumnado de su localidad. - La presencia, la participación y el éxito de todo el alumnado expuesto a cualquier riesgo de exclusión, y no sólo de aquellos con discapacidad o con necesidades especiales.

Estas formas de entender e interpretar la educación inclusiva no son excluyentes, pero sí que provocan –apunta Blanco (2008, 7)- que las políticas de inclusión se consideren como una responsabilidad de la Educación Especial, cuando en realidad nos referimos a un planteamiento nuevo de todo el sistema educativo, como única posibilidad de alcanzar los objetivos planteados. En coherencia con estos planteamientos, la UNESCO (2005, 13) define la educación inclusiva como un proceso orientado a responder a la diversidad de las necesidades de todos los alumnos incrementando su participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, reduciendo la exclusión en y desde la educación. Esto implica cambios y modificaciones en el contenido, accesos, estructuras y estrategias, con una visión que se refiere a todos los niños de la


franja de edad correspondiente y desde la convicción de que es responsabilidad del sistema regular educar a todos los niños. Ainscow (2003) identifica cuatro elementos cuya presencia es recurrente en todas las definiciones de educación inclusiva, que son:

-

La inclusión es un proceso. Es decir, no se trata simplemente de una cuestión de fijación y logro de determinados objetivos y asunto terminado. En la práctica la labor nunca finaliza. La inclusión debe ser considerada como una búsqueda interminable de formas más adecuadas de responder a la diversidad.

-

- La inclusión se centra en la identificación y eliminación de barreras. Supone la recopilación y evaluación de la información de fuentes muy diversas con el objeto de planificar mejoras en las políticas y las prácticas inclusivas.

-

- La inclusión es asistencia, participación y rendimiento de todos los alumnos. Se refiere al lugar en donde los alumnos aprenden, a la calidad de las experiencias de los alumnos cuando se encuentran en la escuela y a los resultados escolares de los alumnos a lo largo del programa escolar.

-

- La inclusión pone una atención especial en aquellos grupos de alumnos en peligro de ser marginados, excluidos o con riesgo de no alcanzar un rendimiento óptimo.

La definición de educación inclusiva en la práctica puede precisarse y concretarse en las tres variables claves que debe cumplir cualquier proceso educativo inclusivo y que Ainscow, Booth y Dyson (2006, 25) nos proponen:

-

Presencia hace referencia a dónde son educados los estudiantes en el contexto de su localidad, en la medida que resulta difícil aprender y reforzar determinadas competencias sociales, así como algunas actitudes y valores hacia la diversidad del alumnado, en la distancia. En este sentido, las políticas y las prácticas de escolarización del alumnado más vulnerable en términos de su ubicación en aulas o centros ordinarios versus específicos, son indicadores de inclusión/exclusión.

-

- Participación se debe entender la calidad de aprendizaje mientras están escolarizados, necesariamente, entre otros procesos, por un personal y social y que reclama, por ello, conocer su opinión, la voz de los propios aprendices.

-

- Progreso referido a la calidad de los resultados esperados de aprendizaje en cada una de las áreas del currículo establecido para

sus experiencias de calidad que pasa adecuado bienestar y tener muy presente


todos en las distintas etapas educativas y no sólo de lo conseguido en las pruebas o evaluaciones estandarizadas relativas a competencias más o menos específicas.[ CITATION Joa10 \l 2058 ]

La inclusión supone la integración total, y no acepta cambios en cuanto a diferentes modelos de integración. La escuela inclusiva requiere enseñanza individualizada, coenseñanza, enseñanza cooperativa, adaptaciones curriculares, acomodo de la instrucción, y evaluación individual y especifica de los alumnos. El currículo en la escuela inclusiva debe ser diverso y flexible, y proporcionar a los alumnos mecanismos y estrategias para la resolución (López Melero, 1991). Existe el riesgo dicen Machesi, Coll, y Palacios (1999:27), de considerar que las escuelas inclusivas son capaces de integrar a todos los alumnos, sin ningún tipo de exclusión, en un currículo común: utopía inalcanzable. Las escuelas inclusivas propiciarían un tipo d cambios que conduciría a una mayor participación de los alumnos, los maestros y la sociedad en general. [ CITATION Mar02 \l 2058 ] Integración escolar La integración escolar es una estrategia educativa valiosa, que da respuesta a las necesidades educativas de sujetos con discapacidad, que si bien tiene pocos años de desarrollo se ha ido instalando de manera significativa en las escuelas; y que presenta una complejidad que nos lleva a dejar de lado cualquier intento de simplificación. Las experiencias de integración en las escuelas no sólo abrieron un debate acerca del derecho a la educación de las personas con discapacidad sino también respecto del sentido y lugar de la educación especial. Debate y discusión que, también involucra a la escuela común, y que lejos de llegar a su fin, se sostiene y reabre, permanentemente, en todo el ámbito educativo. Es una estrategia educativa donde un sujeto con discapacidad participa de una experiencia de aprendizaje, en el ámbito de la escuela común. Esto implica la apertura de un espacio educativo donde el sujeto pueda -desde sus posibilidades y con sus limitaciones- construir sus aprendizajes. Es un espacio posible en tanto la escuela pueda aceptar las diferencias y reconocer en la heterogeneidad la mejor condición para el intercambio y el aprendizaje. La integración escolar no es uniforme, no hay una sola forma de integración. Para el desarrollo y sostenimiento de las distintas estrategias se requiere de determinados recursos, condiciones y formas organizativas hacia adentro de las instituciones educativas. Estos aspectos, vinculados al aprendizaje y a la enseñanza, son de fundamental importancia; cuando las condiciones


materiales son insuficientes o inadecuadas y/o el contexto es adverso, difícilmente la integración escolar pueda afianzarse como estrategia. La integración escolar es siempre un proceso conflictivo, porque en su definición y desarrollo participan distintos actores sociales -sujetos e instituciones-, donde cada uno se encuentra con los otros desde su historia, su marco teórico referencial, su mirada e interés. Esta construcción colectiva, que implica una relación y articulación -entre la familia, la escuela especial, la escuela común y otras instituciones o profesionales externos-, debe estar sometida permanentemente al análisis, la reflexión y el cuestionamiento. [ CITATION Com12 \l 2058 ]

De la integración a la inclusión. La integración y la inclusión no deben confundirse, pues suponen perspectivas distintas de análisis de la realidad y en consecuencia plantean distintos modelos de intervención. La integración tiene dos características claves, que la definen: por una parte, hay un modelo educativo determinado, que acoge a los alumnos diversos, diagnosticados o categorizados como de n.e.e., provenientes de culturas y con lenguas distintas o con determinadas características físicas, sensoriales, emocionales o cognitivas, que con la aplicación de la lógica de la homogeneidad estaban fuera del sistema y que ahora son integrados, Barrio de la Fuente (2009; 16) escribe al respecto: “el término integración está siendo abandonado, ya que detrás del mismo subyace la idea de que se orienta únicamente a alguien que ha sido excluido previamente, intentando adaptarlo a la vida de la escuela”, por su parte la (EDF, 2009, 3) añade “la integración es una cuestión de ubicación de los estudiantes con discapacidad en las escuelas, en donde tienen que adaptarse a la enseñanza y aprendizaje existente y a la organización de la escuela”. Por otra parte, en la integración se contempla que el problema está en el alumno, que requiere actuaciones especiales y la adaptación al sistema, como señala Ainscow (2003; 19). “la integración lleva implícito el concepto de reformas adicionales cuya realización es necesaria para acomodar a los alumnos considerados especiales en un sistema escolar tradicional e inalterado”, pero estas reformas y esta adaptación se reducen al diseño de programas específicos para atender las diferencias, así Arreaza (2009; 7) lo expone claramente: “En este modelo, se adscribe a la persona “diversa” al grupo normalizado y, como excepción, se diseña un programa específico para atender las diferencias. El citado programa se recoge en una adaptación curricular y se organiza la respuesta, individual o en grupos reducidos, durante un tiempo variable, en un espacio a determinar, fuera o dentro del aula, con los recursos específicos.


Para justificar las actuaciones se argumenta afirmando la excepcionalidad y transitoriedad de las medidas y, sobre todo, defendiendo la necesidad de realizar una discriminación positiva para evitar otros riesgos”. Esta situación nos conduce a la paradoja que señala Gobierno Vasco (2009, 5): la institución escolar pretendiendo dar una respuesta a la diversidad, promueve una serie de programas “específicos o especiales” que pueden dar como resultado, si el sistema no se detiene a reflexionar, la proliferación hasta el infinito de grupos diferenciados con un gran componente segregador, dejando sin cuestionar o controlar los procesos desencadenantes de la “exclusión educativa” y sin abordar en profundidad un replanteamiento de las políticas educativas de cara a los denominados colectivos “diversos”. Esta realidad de las escuelas, consecuencia de un planteamiento y de unos referentes determinados ya especificados anteriormente, ha demostrado su ineficacia y sus limitaciones propias de enfoques clínicos (basados en diagnósticos y etiquetaje de los alumnos) y de especialización (profesores de pedagogía terapéutica, compensatoria, especialistas en…) que nos llevan a la discriminación y a la categorización innecesaria del alumnado. Ante esta situación el pensamiento científico, pedagógico y social ha modificado sus referentes y su modelo de interpretar la realidad, pues la cuestión –señala Gobierno Vasco (2009, 4)- no está tanto en si el niño podrá integrarse en la escuela, sino en cómo deberá modificarse ésta para responder a las necesidades de una población de niños concreta. Esta perspectiva nos aleja de los principios y de las prácticas de la integración para introducirnos en un modelo distinto, que es la educación inclusiva, basado en la aceptación de la diversidad, en la adaptación del sistema para responder de manera adecuada a las necesidades de todos y cada uno de los alumnos.[ CITATION Joa10 \l 2058 ] [ CITATION Ain08 \l 2058 ]

MODELO EDUCATIVO “El Modelo Educativo plantea la inclusión y la equidad como principios básicos transversales, lo cual exige que la formación inicial adopte una perspectiva equitativa, inclusiva e intercultural. Esto significa que las escuelas normales deben formar docentes para promover la convivencia y el aprendizaje incluyentes en ambientes donde se valore la diversidad. La plena inclusión de estudiantes con discapacidad que plantea el Modelo supone que todos los maestros deben contar con preparación en la atención de niñas, niños y jóvenes en esta condición.”[ CITATION SEP17 \l 2058 ].


El modelo educativo también plantea la inclusión intercultural donde se aprecie el valor de la diversidad cultural, sin embargo, el enfoque será la inclusión. En nuestro país existen grandes rezagos en cuanto a inclusión, dentro del sistema educativo existen rezagos históricos en cuanto a grandes inequidades y desafíos de exclusión y discriminación.” La desigualdad educativa en México continúa siendo alta en comparación con otros países, lo cual se refleja en un bajo índice de movilidad social.”[ CITATION SEP17 \l 2058 ]. A lo largo de los años, estos obstáculos en el acceso a las oportunidades educativas y el abandono escolar han dado lugar a la acumulación de un importante rezago educativo. En 2015, alrededor de 30 millones de mexicanos de 15 años o más (32.1% de esta categoría de edad) no habían concluido la educación básica, afectando en primer lugar a las mujeres indígenas adultas. Para lograr estos objetivos, es necesario que los principios de equidad e inclusión estructuren de manera transversal el sistema educativo y todos los elementos que lo componen, al mismo tiempo que se tomen medidas focalizadas de alto impacto para romper los principales nudos de desigualdad y apoyar a las poblaciones más vulnerables. PLANTEAMIENTOS CURRICULARES “El propio planteamiento curricular debe apegarse a esta visión, desde su diseño hasta su operación cotidiana. Tanto los planes y programas y los objetivos de aprendizaje —los cuales incluyen no sólo conocimientos y habilidades, sino también valores y actitudes—, como las prácticas y los métodos educativos, los materiales y los ambientes escolares, tienen que obedecer a la lógica de la equidad y la inclusión.”[ CITATION SEP17 \l 2058 ]. Esto significa que el planteamiento curricular debe ser lo suficientemente flexible para que, dentro del marco de objetivos nacionales, cada escuela fomente procesos de aprendizaje considerando las distintas necesidades y contextos de sus estudiantes, y pueda encontrar la mejor manera de desarrollar su máximo potencial. Esta transformación no se puede limitar a las escuelas urbanas de organización completa, sino que debe concretarse en todas las modalidades, incluyendo la educación indígena, la educación migrante, las telesecundarias, las escuelas multigrado y los cursos comunitarios del CONAFE. Respetando la diversidad cultural, lingüística y étnica, así como los derechos culturales y lingüísticos de los pueblos y las comunidades, el planteamiento curricular debe permitir a todas las niñas, niños y jóvenes recibir una educación equitativa de calidad y pertinente para desarrollarse plenamente. Las escuelas deben ser espacios incluyentes, en donde se fomente el aprecio por la diversidad y se elimine la discriminación por origen étnico,


apariencia, género, discapacidad, religión, orientación sexual o cualquier otro motivo. “Es urgente avanzar en la conformación de plantillas de maestros y estructuras de supervisión completas para que las escuelas puedan funcionar adecuadamente. Además, se debe incentivar a aquellos docentes, directivos y supervisores con buenos desempeños que laboran en las escuelas con mayor rezago. De la misma manera, los maestros y directivos en estos planteles deben recibir acceso prioritario a los programas de formación continua, así como la orientación y la asesoría técnico–pedagógica en el marco del SATE. Finalmente, esquemas innovadores como las supervisiones o las direcciones itinerantes pueden contribuir a atender las necesidades más urgentes de manera inmediata.” [ CITATION SEP17 \l 2058 ]. Entre tanto los diferentes planteamientos encontrados a partir del modelo educativo y las definiciones acerca de la inclusión y la integración nos llevan a elaborar la siguiente delimitación del problema:

Delimitación del problema ¿Qué grado de conocimiento tienen los profesores del nivel básico sobre el concepto de educación inclusiva en las escuelas primarias Alfonso Arroyo Flores, Alejandro Molina y Quetzalcóatl ubicadas en el municipio de Boca del Rio, Veracruz? Justificación En este proyecto es importante saber el conocimiento que tienen los docentes del nivel básico sobre la educación inclusiva, para ayudar al docente a responder positivamente a los niños que experimentan dificultades en su aprendizaje. El profesor deberá adaptarse a las necesidades de su alumno ya que es el elemento clave del proceso de atención a la diversidad, con el aula como espacio por excelencia donde el alumnado encuentra respuesta educativa a su manera de ser y aprender. Es necesario forjar una nueva identidad docente: competente pedagógicamente, capaz de investigar y reflexionar sobre la practica con otros profesores y consiente de las facetas sociales y morales de su profesión. Dado que la educación inclusiva implica una transformación de la cultura de las escuelas, la modalidad de formación centrada en la escuela como totalidad es una estrategia muy válida para modificar las actitudes y prácticas, y lograr que los docentes tengan un proyecto educativo compartido inclusivo. Hay, además,


suficiente evidencia respecto a que la formación de docentes aislados no consigue que se produzcan cambios significativos en la cultura de las escuelas.

Objetivos: General: -Que el docente asuma riesgos y pruebe nuevas formas de enseñanza, que reflexione sobre su práctica para transformarla, que valore las diferencias como elemento de enriquecimiento profesional y que sea capaz de trabajar en colaboración con otros docentes, profesionales y familias. Especifico: -Implementar nuevas estrategias metodológicas docentes para fortalecer la interacción social y el desempeño académico de los estudiantes. -Que el docente personalice las experiencias comunes de aprendizaje, es decir: que conozca bien a todos sus alumnos y sea capaz de diversificar. -Que el docente plantee diferentes situaciones y actividades de aprendizaje; que ofrezca múltiples oportunidades. -Que el docente tenga altas expectativas respecto al aprendizaje de todos sus alumnos y les brinde el apoyo que precisan, y que evalúe el progreso de éstos en relación a su punto de partida y no en comparación con otros.

Delimitación del alcance. La investigación que estamos realizando es de alcance exploratorio, con el fin de recaudar información acerca de que tanto están inmersos los profesores en el tema de la inclusión, que es planteada por el modelo educativo.


Bibliografía Ainscow. (2008). Por una educación para todos que sea inclusiva: ¿hacia dónde vamos ahora? Obtenido de file:///B:/Stream/Downloads/educacion_inclusiva_peru.pdf Especial, C. d. (Diciembre de 2012). CTRA. Obtenido de file:///C:/Users/katpe/Downloads/CTERA %20-%20Comision%20de%20Educacion%20Especial%20-%20La%20integracion%20escolar %20-.pdf Muntaner, J. (2010). DE LA INTEGRACIÓN A LA INCLUSIÓN: UN NUEVO MODELO EDUCATIVO . Obtenido de http://diversidad.murciaeduca.es/tecnoneet/2010/docs/jjmuntaner.pdf Palacio, M. G. (2002). La educación especial. México: Fondo de cultura economica. SEP. (2017). MODELO EDUCATIVO PARA LA EDUCACION BASICA OBLIGATORIA. MEXICO, MEXICO, REPUBLICA MEXICANA. UNICEF, U. F. (2003). LA EDUCACIÓN INCLUSIVA . Obtenido de http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/72/cd/curso/pdf/1.pdf

Trabajo inclusion  
Trabajo inclusion  

Este documento es acerca de la educación inclusiva.

Advertisement