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ISSN: 1659-1089

AÑO 6 / EDICIÓN Nº 19 / AGOSTO 2016

Agricultura, Alimentación y Ambiente… un futuro en común

Cosecha de agua de lluvia, una alternativa de mitigación ante el cambio climático

Sobre el aprovechamiento de las plantaciones forestales


Contenido Editorial 3

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Año

2016

Coordinación general Unidad de Comunicación

Sobre el aprovechamiento de las plantaciones forestales

Mercadeo y publicidad Periodista Valeria Campos Quesada Correo vcampos@ingagr.or.cr Teléfono 2240-8645

Actualidad

Agricultura, Alimentación y Ambiente… Un futuro en común Carbono Neutro Organizaciones… una oportunidad para la descarbonización de la economía Cosecha de agua de lluvia, una alternativa de mitigación ante el cambio climático Producción de raicilla en la Región Huetar Norte de Costa Rica

innovación

Evaluación de bosques tropicales mediante el uso de tecnología VANT

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Curridabat: Ciudad Dulce

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Banano y bosques: sí es posible combinar producción y conservación

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Comité Editorial Ing. For. Xinia Robles Alarcón Ing. Agr. Edgar Rojas Cabezas Ing. Agr. Raúl Solórzano Soto Ana L. Chacón Villegas, Periodista

El manejo forestal de bosque: imposibilidad material

Aula Móvil un proyecto sobre ruedas

Edición Agosto

OPINIÓN

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75 Aniversario de la fundación del Colegio de Ingenieros Agrónomos: una huella profunda en los surcos de la Patria

Créditos

Notas técnicas

Crecimiento de las plantas y las fases lunares

Desde el Suelo

Metales pesados en suelos y aguas

Diseño gráfico y diagramación María Zúñiga Mena Andrés Esteban Sánchez Barboza Impresión Impresiones Unicornio

Las opiniones expresadas en esta revista no corresponden, necesariamente, con la posición del Colegio de Ingenieros Agrónomos. Colegio de Ingenieros Agrónomos de Costa Rica Residencial Los Colegios, Moravia Apdo 281-1000 San José www.ing-agronomos.or.cr Correo electrónico achacon@ingagr.or.cr Teléfono: 2240-8645, fax: 2240-2642


75 C

Editorial

Aniversario del Colegio de Ingenieros Agrónomos: una huella profunda en los surcos de la Patria Ing. Agr. Oscar Fonseca Rojas Presidente Colegio de Ingenieros Agrónomos

omo bien ha dicho el historiador Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli en su presentación al Libro de Oro del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Costa Rica “Medio Siglo de Contribución al Progreso Nacional 1941-1991”, obra editada por el Ingeniero Agrónomo Álvaro Jiménez Castro, Costa Rica, desde la época pre-colombina, ha sido un país de indiscutible vocación agrícola. Desde el cacao que nos sirvió de moneda, el café que transformó la economía, la sociedad, la vida política y la cultura nacional, hasta el banano y los nuevos productos agrícolas en nuestros días, han sido factores determinantes en la formación del ser costarricense; podría decirse que no existiría Costa Rica como nación, si no fuera por su vida agrícola, pues la vida campesina le imprimió un sello indeleble al ser costarricense, no cabe duda. Aún hoy día, con cambios trascendentales motivados por el proceso de globalización, nuestro sector agropecuario sigue teniendo un papel protagónico en el desarrollo económico, aunque se invisibilice su importancia por los algoritmos en la nueva moda de registrar las cuentas nacionales, adoptada por el Banco Central de Costa Rica. La trascendencia del sector agropecuario en la economía nacional se vio fortalecida con la creación de instituciones que han hecho surco, entre ellas, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Costa Rica, fundado en 1941, mediante la promulgación de la Ley No. 30 del 20 de diciembre, como corolario a la fundación de la Universidad de Costa Rica en 1940 y al nacimiento -a instancias de la Secretaría de Educación- de los colegios profesionales de las carreras que comenzó a impartir esa casa de enseñanza superior. Mucha agua ha corrido bajo el puente desde aquel acontecimiento, que se constituyó en insignia de la responsabilidad social y profesional de miles de hombres y mujeres, que han aportado lo mejor de sus vidas profesionales al desarrollo agropecuario, forestal y ambiental costarricense. Hoy, nos movemos en una gran incertidumbre generada por la aplicación de políticas incongruentes de varias administraciones, con lo que se supone debe ser el derrotero que el país requiere para eliminar la pobreza del sector rural y otorgarle al habitante del campo, las oportunidades para que se desarrolle económicamente y como persona; se garantice a la totalidad de la población la seguridad en el suministro de alimentos; se establezcan las bases para incrementar las exportaciones y

el valor agregado de los productos que se envían al exterior, como un generador de riqueza, desarrollo y democracia económica. Aunado a esta incertidumbre y en forma paralela, se acrecienta la duda sobre el futuro de nuestra profesión, razón por la cual estamos convencidos que la mejor manera de celebrar un aniversario tan importante es hacer un aporte al país, mediante la celebración de un nuevo Congreso Agropecuario, Forestal y Ambiental, cuya huella ha de ser profunda, permanecer en el tiempo y constituirse en fuente de inspiración para trazar el camino que todos anhelamos. La temática y la calidad de los expositores nacionales e internacionales, denotan ya la importancia de este encuentro. Que no quepa duda, el Congreso será la mejor contribución de nuestro Colegio al desarrollo del país; la participación decidida de nuestros colegas será una nueva demostración de la voluntad y el empeño del que siempre hemos hecho gala. Hace 65 años (8 de enero de 1951) se realizó en nuestro país el primer congreso agronómico, denominado “Convención de Ingenieros Agrónomos” , cuyo presidente del comité organizador fue el Ingeniero Agrónomo José Alberto Torres Moreira, precisamente el Dedicado del XIV Congreso Nacional Agropecuario, Forestal y Ambiental. Cómo añoramos manifestaciones de nuestras autoridades, como la del Ingeniero Claudio Antonio Volio, Ministro de Agricultura, en la ceremonia de inauguración de ese primer congreso: “La agricultura sin orientación o practicada sin criterio científico, es un medio primitivo que esclaviza al hombre a la tierra, cuando se realiza con sentido técnico constituye un factor de independencia individual y un elemento generador de riqueza pública”. O también, como indicó el señor Presidente de la República, don Otilio Ulate Blanco, al inaugurar dicho evento: “El país se va orientando seguramente hacia la tecnificación de las diferentes ramas de la actividad nacional y esta Primera Convención de Ingenieros Agrónomos va a ser además de una expresión de la técnica en materia agrícola, el primer movimiento científico de conjunto, orientado en esta dirección. Tiene pues para el país, esa extraordinaria e indudable importancia”. Estamos seguros que el XIV Congreso Nacional Agropecuario, Forestal y Ambiental, bajo el lema “Agricultura, Alimentación y Ambiente… un futuro en común”, también lo tendrá.

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Opinión

El manejo forestal de bosque:

imposibilidad material Ólger Irola Calderón Ingeniero Forestal olgeri@hotmail.com

E

mpezando el año 2016, en momentos distintos, dos personas relacionadas y conocedoras del tema forestal me hicieron comentarios muy interesantes que trataré de transcribir de memoria y lo más fielmente posible: • Es que ustedes los ingenieros cuando hablan de bosque solo piensan en conservación y en pago de servicios ambientales. ¿Por qué no hacen manejo forestal para aprovechamiento de madera en bosque? • Los (ingenieros) forestales se hicieron maestros de obra, solo quieren tramitar PSA (pago de servicios ambientales) y no hacen planes de manejo en bosque.

Concuerdo con los comentarios. Entre hacer una certificación de bosque para pago de servicios ambientales y hacer un plan de manejo para aprovechamiento de bosque hay una diferencia abismal, debe ser como para un cirujano eliminar una uña encarnada contra una cirugía de corazón abierto, inclusive pienso que la analogía es mucho más dramática y me gustaría explicar, al menos, una razón para tal afirmación. Previo al análisis, y para ponernos en contexto, hay que refrescar algunas normas jurídicas vigentes. La Ley Forestal 7575, en su artículo 19 dice “En terrenos cubiertos de bosque, no se permitirá cambiar el uso del suelo…”. Esto se complementa con el artículo 20 “Los bosques podrán aprovecharse solo si cuentan con un plan de manejo que contenga el impacto que pueda ocasionar sobre el ambiente. La Administración Forestal del Estado lo aprobará según criterios de sostenibilidad certificados de previo, conforme a los principios de fiscalización y los procedimientos que se establezcan en el Reglamento de la presente ley para ese fin.” El Reglamento 25721 a la Ley Forestal, publicado el 23 de enero de 1997 no contiene los criterios de sostenibilidad certificados de previo, conforme a los principios de fiscalización y los procedimientos, que indica el artículo 20 debería contener. El 22 de abril del 2009, en La Gaceta No. 77 se publicó la Resolución R-SINAC-021-2009 "Estándares

1.1%

0.4%

de Sostenibilidad para Manejo de Bosques Naturales: Código de Prácticas ", el cual vendría a subsanar la deficiencia del reglamento a la Ley Forestal. La Resolución establece una serie de procedimientos y requisitos que debe cumplir un bosque para que sea susceptible de aprovechamiento y del cual me voy a concentrar únicamente en uno: el umbral de Heliófitas efímeras presentes. En el Capítulo III del citado Código de Prácticas, se establecen y categorizan las especies arbóreas en tres gremios ecológicos: • Heliófitas efímeras: son especies que requieren de altos niveles de luz para su germinación y establecimiento, de tal manera que su reclutamiento está restringido a etapas sucesionales muy jóvenes o a claros de bosque grandes. Por lo general son especies que no representan valor desde el punto de vista maderero y su vida es corta (entre 15 a 50 años). • Heliófitas durables: son especies que se establecen en etapas sucesionales tempranas, pero tienen una longevidad considerablemente mayor a las especies heliófitas efímeras... • Especies esciófitas: son especies que pueden establecerse y desarrollarse con bajos niveles de iluminación, por lo que pueden regenerarse en etapas sucesionales dominadas por especies heliófitas. Debido a lo anterior, el manejo de estos gremios ecológicos se ha convertido en una opción práctica para manejar bosques ricos en diversidad florística... Existe un número de especies

Indeterminado Palma

13.3% 0.2%

DISTRIBUCIÓN DE ESPECIES POR GREMIO ECOLÓGICO

Pionera Esciófito

54.4%

27.7%

Helecho arborecente Helecho durable Heliófito efímero

3.0 % 4 Germinar

Fuente:. http://policiclico.sirefor.go.cr Inventario Nacional Forestal 2014


Opinión

DISTRIBUCIÓN DE ESPECIES POR GREMIO ECOLÓGICO INCLUIDO EL INVENTARIO NACIONAL FORESTAL 2014

Indeterminado

9.2% 0.1%

Palma Pionera

30.9% 19.2%

Diferencia respecto al inventario Nacional Forestal Esciófito

0.2% 0.7%

Helecho arborecente Helecho durable

37.6%

2.1%

Heliófito efímero Fuente:. http://policiclico.sirefor.go.cr

que no se han podido clasificar en estos gremios ecológicos, por lo que se denominan indeterminadas; acá se incluyen los individuos de especies desconocidas”. Se agrega en el citado documento: “…El bosque sujeto de aprovechamiento se encuentra bajo un Valor de Referencia Máximo (VRMx) de abundancia del gremio de las especies heliófitas efímeras. La abundancia de los árboles del gremio ecológico conformado por las especies heliófitas efímeras no supera el 15% del total de árboles arriba de 10 cm DAP, con base en los resultados del inventario por muestreo. Actualmente se cuenta con un listado de las especies arbóreas que pertenecen al gremio ecológico de las heliófitas efímeras que se debe utilizar como base para la clasificación de estas especies a partir de los resultados del inventario por muestreo (Anexo 6). Para efectos del cálculo de este umbral se deben considerar como parte del gremio de heliófitas efímeras las especies clasificadas como indeterminadas y los individuos de especies desconocidas como principio precautorio”. ¿Dónde está el meollo de este asunto? ¿A dónde quiero llegar? Tan simple y sencillo como demostrar el título de este ensayo “El manejo forestal de bosque: imposibilidad material”. El procesamiento de información de un plan de manejo forestal debe realizarse vía una herramienta informática conocida como la plantilla de Excel publicada en la página oficial del Sistema de Información de los Recursos Forestales de Costa Rica SIREFOR

(http://www.sirefor.go.cr). En esta plantilla se encuentra una lista de especies forestales categorizadas por gremio ecológico y cuatro categorías más: helechos arborescentes, palma, pionera e indeterminado; esta lista es congruente con la contenida en el anexo 6 del decreto ejecutivo 34559-MINAE (Estándares de Sostenibilidad para el Manejo de Bosques Naturales: Principios, Criterios e Indicadores, Código de Prácticas y Manual de Procedimientos). Si analizamos dicha lista vamos a encontrar 1410 especies categorizadas de las cuales el 3% son heliófitas efímeras, hasta aquí la cosa marcha bien, sin embargo, como bien indica el decreto “…se deben considerar como parte del gremio de heliófitas efímeras las especies clasificadas como indeterminadas” y aquí radica el problema, la lista tiene 767 especies categorizadas como indeterminadas, o sea, 54.4% del total, sumando significa que tenemos 57.4% de especies probables que podrían hacer concluir que el bosque no es aprovechable y como máximo requerimos 15%; esto sin contar que podemos encontrar más de una especie desconocida lo que incrementa el valor de especies indeterminadas que se sumarán a las heliófitas efímeras. ¿Qué probabilidad hay que nos aparezcan especies desconocidas? El Inventario Forestal Nacional Costa Rica 2014 puede darnos una luz. Como ya se dijo la plantilla y el Anexo 6 del Decreto 34559 MINAE contienen 1410

especies en total, mientras que el Inventario Forestal Nacional 2014 reporta 2040 especies forestales identificadas, 630 más; o sea, se identificó casi 31% más de especies respecto a las identificadas en la plantilla, lo que eleva significativamente la probabilidad de que el criterio de umbral máximo de especies heliófitas efímeras se dispare; en total y según los datos consignados 70.6% de las especies forestales podrían ser susceptibles a sumar al criterio de valor de referencia máximo del porcentaje del gremio de las especies heliófitas efímeras. En conclusión, es altamente probable que luego de analizar un bosque resulte que el valor de heliófitas efímeras más indeterminadas y aquellas no incluidas en la plantilla, arrojen que el bosque no es susceptible de aprovechamiento, aun cuando sea rico y abundante en especies comerciales. Cualquier plan de manejo aprobado en apego al Decreto 34559-MINAE lo es por una suerte probabilística remota de tener pocas de ese casi 71% de especies heliófitas efímeras más indeterminadas y no incluidas en la plantilla, o por la circunstancia de una errónea y favorable identificación de especies ya que, por lo general, esas especies indeterminadas y desconocidas corresponden a especies de poco o ningún valor comercial, que las hacen difícil de identificar y la dendrología es una especialidad que pocos profesionales dominan con un buen grado de experticia. Germinar 5


Opinión

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ecientemente en el periódico local El Coronadeño, se publicó un artículo titulado “Mientras nuestras montañas mueren: con permiso o sin éste, lo cierto es que las talas de árboles están dejando “pelado” a Coronado”. En este artículo, se deja manifiesta la indignación y las quejas de los vecinos de la comunidad de Patio de Agua, en San Rafael de Coronado, debido al ingreso de maquinaria y personal a una finca privada para realizar el aprovechamiento de una plantación de ciprés, afirmando que “la tala de árboles está poco a poco acabando con nuestras montañas”.

Sobre el aprovechamiento de las plantaciones forestales Iván Fabricio Chaverri Molina Ingeniero Forestal ichaverri@gmail.com

No se puede alegar desconocimiento de la ley Este tipo de noticias aparecen con cierta regularidad en los medios de comunicación tanto locales como de circulación nacional y en la mayoría de los casos presentan una versión que nada tiene que ver con el contexto técnico-legal, que regula la actividad forestal. La nota periodística del Coronadeño no es la excepción. En sus párrafos se palpa el desconocimiento del marco legal, técnico y administrativo en materia forestal, situación que se hace evidente con la confusión a la hora de referirse a términos y a procedimientos técnicos. Si bien es cierto nadie está obligado a saber lo que no se le ha enseñado, es menester periodístico informarse y presentar la noticia en todo su contexto. ¿Plantaciones forestales? Las plantaciones forestales son ecosistemas artificiales, en los que se cultiva una o más especies forestales cuyo objetivo principal, pero no único, es la producción de madera. Dependiendo de las condiciones climáticas, topográficas, edáficas, las especies utilizadas pueden ser nativas o exóticas. Se han creado muchos mitos en torno al uso de especies exóticas, haciéndolas sinónimo de especies dañinas, lo cual evidentemente no es así; ninguna especie debe ser satanizada por su origen. Las plantaciones forestales de ciprés, teca, melina, eucalipto y de pino, entre otras especies exóticas, se han establecido exitosamente a lo largo y ancho del país, según la región climática; brindando bienes y servicios ambientales de tan buena calidad y perdurables en el ciclo productivo como lo son las plantaciones de pilón, almendro, laurel, gallinazo, jaúl, cebo, o de cualquier otra especie nativa. El permiso de tala. No es el origen nativo o exótico de los árboles lo que

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Opinión

genera la excepción del trámite del permiso para cortarlos, sino el hecho de ser árboles plantados en bosque, en sistemas agroforestales o como árboles aislados o cosechados. La Ley Forestal 7575 dedica el capítulo III, artículos del 28 al 32, al fomento de las plantaciones forestales y entre los beneficios otorgados se encuentra la libre cosecha ¡como cualquier otro cultivo! ¿o es que alguien ha tenido que ir a pedir permiso al MAG para cosechar los frijoles, el arroz, la caña o el café que sembró? Para la legislación vigente, las plantaciones forestales son un cultivo más. Sin embargo y a pesar de que no requieren ningún permiso para su explotación, el aprovechamiento debe ser supervisado por un regente forestal, el cual se encuentra debidamente acreditado y fiscalizado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos, para asumir la responsabilidad de que el proceso de aprovechamiento sea ejecutado conforme al ordenamiento jurídico vigente. La función de la ejecución no le corresponde al MINAE, sino que le es delegada por la Ley y su Reglamento, al regente. A pesar de que las plantaciones gozan del beneficio de libre cosecha, existen áreas que son protegidas y excluidas de cualquier forma de aprovechamiento forestal: las áreas de protección. Claramente definidas en el artículo 33 de la Ley Forestal, son las únicas áreas en que está prohibido cortar árboles, sean plantados, nativos, exóticos o regenerados naturalmente. En este punto la sociedad civil y los medios de comunicación deben asumir su compromiso por mantener una actitud vigilante y denunciar con las pruebas pertinentes, cualquier actividad ilícita en las áreas de protección. Tarea que no es fácil dado el evidente estado de deterioro e invasión que algunas han sufrido a lo largo de los años. Actualmente vemos áreas de cultivo y ganadería llegar hasta la ribera de los ríos y quebradas, vemos tapias, construcciones, viviendas, invadiendo la zona de protección, sin que se haga nada al respecto. Es importante también referirse al caso de las fincas que tienen ríos, quebradas o

nacientes. La Ley de Aguas obliga a esos propietarios a reforestar una franja de 5 metros de ancho en cada ribera. Siendo estrictos, la franja debería ser ajustada a lo que dicta la Ley Forestal en la definición de las áreas de protección: 10 metros en terrenos planos y 50 metros en terrenos quebrados, esto es terrenos con una inclinación mayor a 21°. Conservar en finca ajena. El establecimiento y manejo de plantaciones son inversiones de capital a largo plazo, que durante su ciclo productivo brindan a las comunidades cercanas, una serie de beneficios de carácter ambiental. Está de más decir que estos beneficios ambientales no son retribuidos directamente al propietario de la plantación, la comunidad disfruta de un mejor paisaje, del retorno de las aves y mamíferos, del aire limpio, de la protección del suelo, y un sin número de bienes y servicios derivados de una plantación forestal. Mientras tanto el propietario carga con los costos del establecimiento, manejo, asistencia técnica, durante al menos 15 años. Irónicamente, al llegar el momento de cosechar lo plantado, pareciera que de alguna forma terceros se sienten con mejor derecho a decidir sobre si se debe cortar o no esa plantación. Se le reclama al propietario de la plantación el supuesto argumento de que se disminuye el caudal en los ríos, sin tomar en cuenta que a lo largo de 20 años – o más – esos árboles plantados han estado protegiendo esas fuentes de agua, han secuestrado dióxido de carbono y han liberado oxígeno a la atmósfera, han servido de facilitadores en el proceso de infiltración, han ejercido un importante papel en la conservación de suelos y muchos otros servicios más. Empero ha llegado el momento de que cumplan su ciclo y sean aprovechados. Plantar o urbanizar. Como se indicó anteriormente las plantaciones forestales son cultivos que tienen que tener su fase de cosecha, la pregunta no es si debe o no debe talarse. La pregunta que planteo es: si esa

misma persona ¿iniciara un nuevo ciclo, sembrando nuevamente los árboles en el terreno por otros 20 años?, ¿disfrutaremos por otros 20 años de los beneficios ambientales de una plantación forestal?; o por el contrario ¿Se repetirá la historia de los cafetales, que cuando dejaron de ser rentables se convirtieron en las urbanizaciones que vemos actualmente en San Antonio de Coronado?, si usted fuera propietario de una finca, y sus ingresos dependen únicamente de lo que produzca esa finca ¿qué haría con ella?, ¿La sembraría con árboles sacrificando 20 años o la dedicaría a otros usos alternativos de mayor rentabilidad? Lo bueno La sociedad civil ha dado el primer paso en reconocer los beneficios ambientales que derivan del bosque, sea este natural o plantado. Cada vez más personas se organizan en cruzadas ambientales en pro de estas causas, sin embargo, el camino es largo y falta mucho por hacer. La siembra de árboles tiene que reconocerse como parte de un proceso productivo, el aprovechamiento del recurso forestal no es malo, no necesariamente implica destrucción ni catástrofe ecológica. Las comunidades disfrutan gratuitamente de los beneficios ambientales que derivan de los bosques naturales y las plantaciones, hace falta establecer un mecanismo justo para que el propietario de bosques sea compensado por la conservación y mantenimiento de las áreas forestales, a fin de que su tenencia sea tan competitiva como tener áreas de repasto o áreas de cultivo agrícola. Finalmente lo invito a que con toda confianza consuma artículos de madera nacional, producida con fuentes renovables. Minimice el uso de productos alternativos que poco o nada tienen que ver con conciencia ambiental, como por ejemplo la tablilla de policloruro de vinil (PVC), que imita la madera. Con un poco de investigación se dará cuenta de que la huella de carbono asociada al uso de esos productos es mucho mayor que la de consumir productos naturales como la madera.

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Actualidad

Agricultura, Alimentación y Ambiente… Un futuro en común Luis Esquivel Mora FAO Costa Rica Luis.EsquivelMora@fao.org

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ajo este lema se celebrará el XIV Congreso Agropecuario Nacional, Forestal y Ambiental, los días 24, 25, 26 y 27 de octubre de 2016, en el Wyndham, Herradura, San José, Costa Rica., organizado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Costa Rica. Está dirigido a los profesionales agropecuarios, forestales y gestores ambientales, así como a cuantos, desde lo social, lo económico, lo ambiental, lo territorial y urbanístico; desde la Administración o la empresa privada, se sientan implicados en el futuro de la agricultura, el sector forestal y ambiental del país. Este lema busca generar conciencia y compartir conocimientos sobre la interrelación de estos campos y las acciones que deben emprenderse para enfrentar los nuevos escenarios que enmarcarán el desarrollo de los mismos en las próximas décadas. Sabemos que el cambio climático tiene gran impacto en la seguridad alimentaria. De los 800 millones de personas que en el mundo sufren subalimentación crónica, muchas son pequeños agricultores, ganaderos, pescadores/ acuicultores y silvicultores, que se ven más afectados por las altas temperaturas y los desastres relacionados con el clima. Sin una acción concertada para aumentar la resiliencia, gran parte de los habitantes más pobres y más vulnerables del mundo tendrán dificultades para obtener suficientes alimentos e ingresos para alimentar a sus familias.

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Sin seguridad alimentaria, el desarrollo social y económico es imposible. El cambio climático amenaza también la estabilidad de los precios alimentarios. Las variaciones de lluvias y temperaturas, así como los fenómenos meteorológicos extremos, pueden conllevar una disminución significativa en los rendimientos de los principales cultivos a comienzos del próximo siglo. El consiguiente impacto en los precios de los alimentos y en la seguridad alimentaria podría ser generalizado. Los sectores agrícolas -agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y acuicultura- son responsables de alrededor del 70% del consumo mundial de agua y tienen un impacto considerable sobre la salud de los suelos, los bosques y los servicios ecosistémicos. Los sectores agrícolas también representan entre el 20% y el 25% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Las prácticas agrícolas sostenibles que mejoran la salud de los ecosistemas y la gestión de los recursos naturales pueden detener, e incluso revertir, la sobreexplotación de los recursos naturales y la degradación de los ecosistemas y pueden aumentar la productividad y la resiliencia, reducir la intensidad de emisiones de GEI, reducir las presiones que causan la deforestación y mejorar la salud de los suelos, paisajes y bosques, todos los cuales capturan carbono. Estos beneficios de mitigación a menudo pueden lograrse con poco o ningún costo adicional, sin inhibir el desarrollo de la agricultura en general ni la conservación y gestión sosteni-

ble de los bosques y aguas. Adoptando prácticas agrícolas sostenibles y adaptadas a los contextos locales, las familias productoras pueden obtener aumentos considerables de productividad e ingresos, al mismo tiempo que mejoran la resiliencia de sus actividades agrícolas e ingresos frente a condiciones meteorológicas extremas y variables. Las estrategias de adaptación son vitales para la lucha contra la pobreza y el hambre en un clima cambiante. También sabemos que más de un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia, lo que equivale a alrededor de 1,3 millones de toneladas de alimentos al año, suficiente para alimentar a los 800 millones de personas que sufren hambre en el planeta. Las emisiones del desperdicio mundial de alimentos equivalen casi a las emisiones mundiales del transporte por carretera. Si el desperdicio de alimentos fuera un país, sería el tercer mayor emisor de GEI en el mundo. La inversión en instalaciones de procesamiento y almacenamiento, especialmente en frío y en redes de transporte mejoradas pueden reducir significativamente la pérdida y el desperdicio de alimentos. Cambiar el comportamiento de los consumidores y fomentar la innovación tecnológica en estas áreas tendría impactos positivos considerables. El XIV Congreso Nacional Agropecuario, Forestal y Ambiental es una valiosa oportunidad para intercambiar información y analizar cómo enfrentar los desafíos.


Actualidad

EXPOCONAFA: una cita imprescindible

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e forma simultánea al Congreso, durante los días de las sesiones técnicas se llevará a cabo la EXPOCONAFA, una exposición que contará con la participación de empresas líderes del sector en la misma sede del evento, con el objetivo de facilitar un punto de encuentro entre investigadores, técnicos y comerciales del sector.

Patrocinadores

Más información en www.conafacr.com o contáctenos al correo achacon@ingagr.or.cr

Carbono Neutro Organizaciones … una oportunidad para la descarbonización de la economía Karla Mena Soto Ingeniera Agrónoma Consultora y Verificadora Carbono Neutro Organizaciones karlamena03@hotmail.com

“Dar esa milla extra”… es lo que siempre nos inculcan nuestros padres y maestros, ese paso adelante es lo que muchas veces nos permite mitigar y adaptarnos a los retos en nuestra vida y no quedarnos viendo el tiempo pasar mientras cada uno de nosotros somos el cerebro que guía nuestro trabajo, nuestras labores, nuestra casa, nuestro hogar llamado planeta, que cada día enfrenta los desafíos de la seguridad alimentaria, la pobreza, la degradación ambiental y el cambio climático. Inevitablemente la vida actual implica un impacto en el ambiente, el uso de combustibles fósiles para transportarnos, la producción industrial y agrícola, así como el uso de energía para la construcción y la manufactura, son algunas acciones que al realizarse emiten gases de efecto invernadero (GEI) y nos ha tomado tiempo valorar sus implicaciones para la humanidad y el equilibrio del planeta. El planeta lo hemos afectado, sufre de calor, y el calor nos hace reaccionar. Ese calor el parte del calentamiento global, producto de los cambios que se han venido dando de manera precipitada en el aumento y concentración de los gases de efecto invernadero, y ante esto podemos indicar que hay muchas maneras de mitigarlo, ya sea reduciendo las emisiones de esos gases llamados dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, refrigerantes; o bien, adaptándonos a nuevas formas de vivir. Hay suficiente ciencia y tecnología para adaptarse a los efectos del cambio climático y lo que es más importante, mitigar su alcance. Se visualiza que una economía basada en bajas emisiones de carbono, además de ser posible, es un negocio sostenible. Tenemos la oportunidad de ser resilientes, lo cual implica la capacidad de recuperarnos de situaciones de crisis y aprender de ellas, para adaptarnos y fortalecernos ante un medio de riesgo, por lo que aumentar la resiliencia de los sistemas productivos de cara a los riesgos ambientales que enfrentan, incluyendo el cambio climátiGerminar 9


Actualidad co, eventos extremos, plagas, enfermedades y la degradación de los recursos naturales que sustenta el sector productivo, es el gran desafío. Necesitamos fortalecer la capacidad de hacer cambios, provocar una evolución para lograr profesionales y organizaciones mejor preparadas para responder a los retos actuales de la producción hacia una descarbonización de la economía. Recordemos que la huella de carbono, “mide las emisiones de GEI de una actividad o producto que tienen efecto directo o indirecto sobre la atmósfera”. En otras palabras, es la medición o cuantificación de los gases de efecto invernadero, los cuales se producen en todas nuestras actividades diarias y se pueden neutralizar o minimizar su impacto a través de la implementación de acciones dirigidas para su reducción y compensación. El gran reto que tenemos en nuestras manos, es que cada uno sea responsable de compensar la contaminación que emite; dicho de otra manera, vivir en equilibrio con el planeta. Por lo tanto, la huella de carbono es una excelente herramienta de diferenciación, ante consumidores, clientes, administraciones y públicos cada vez más exigentes en relación a la necesidad de minimización del impacto ambiental de los productos y las actividades empresariales. La determinación de la huella de carbono de productos y procesos organizacionales, es una eficaz estrategia para anticiparse a las necesidades de sus clientes y servicios, ayudar a la consolidación de la imagen de su empresa, así como para estar preparado ante posibles requisitos normativos futuros. Ser una empresa carbono neutral o desarrollar productos o servicios carbono neutral, significa ser una organización responsable de todas las actividades y operaciones que lleva adelante y generan algún tipo de emisión de gas efecto invernadero. El objetivo es hacer los máximos esfuerzos por reducir nuestras propias emisiones sin sacrificar la calidad del servicio o producto, nos invita a reinventarnos y compensar aquellas emisiones que sean evitables. En el camino o preparación de nuestra organización hacia la neutralidad, se van analizando oportunidades de reducción en las emisiones. Se requiere monitoreo permanente de las emisiones de la empre10 Germinar

sa, evaluación de los resultados y análisis de medidas de mejora a implementar. Además, proveer información clara y transparente a todos los involucrados y al público en general en relación a siete elementos claves: 1. Compromiso auténtico de la organización: carbono neutralidad integrado a la estrategia empresarial y los planes de trabajo. 2. Inventario de emisiones de GEI: una contabilidad empresarial comprometida a registrar y controlar los datos de toda acción que emita un gas efecto invernadero. 3. Reducción de las emisiones de GEI: acciones sencillas que evidencien optimización en el uso/consumo de los recursos que generan gases de efecto invernadero, minimizando las emisiones. 4. Compensación de las emisiones de GEI: acciones para neutralizar las emisiones excedentes que no han sido reducidas, o no se puedan reducir, estas acciones de compensación se deben realizar por medio de mecanismos oficiales y reconocidos. 5. Auditorías internas y/o revisiones periódicas: verificaciones que evidencian seguimiento, implementación, control y gestión de datos y documentos de GEI. 6. Informe de GEI: reporte de los resultados de la cuantificación de emisiones, reducciones y compensación de GEI, que demuestre el balance neutral o excedente positivo, para verificar el cumplimiento de la carbono neutralidad para cada periodo anual que se establece. 7. Verificación de tercera parte: es una evaluación que demuestra la conformidad con el proceso efectuado de acuerdo a la normativa y aspectos técnicos requeridos para gases de efecto invernadero, evaluados por entes competentes debidamente acreditados. Luego, al obtener la declaratoria de verifi-

cación se facilita la información correspondiente ante la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Energía, donde evalúan documentos, la declaratoria del proceso y aspectos legales de operación, y con ello formar parte del Programa País del Gobierno de Costa Rica, obteniendo la marca C-neutral de nuestro país. Para finalizar, puede identificarse un gran número de beneficios relacionados con el desarrollo de estrategias para ser una empresa con cultura carbono neutral, entre ellos vale mencionar: 1. Ventaja competitiva para favorecer el acceso al mercado 2. Mejora las redes de negocio y el alcance comercial 3. Reduce los costos operativos 4. Liderazgo empresarial proactivo que promueve la innovación 5. Ayuda a entender las responsabilidades inherentes a las emisiones de carbono 6. Reduce el riesgo de una mala reputación y los costos asociados a ésta 7. Influye en la toma más responsable de decisiones 8. Permite presentar con confianza sus credenciales de conformidad ambiental y logros en la mitigación y adaptación de GEI 9. Fortalece la imagen empresarial y distingue a la organización como una organización sensible y responsable con el medio ambiente 10. Conciencia y compromiso a lo interno de la organización y sus colaboradores. Por lo anterior, recordemos siempre “Dar esa milla extra”, ser resilientes al cambio climático, cuantificar nuestra huella de carbono y proyectar una organización climáticamente inteligente, como un negocio sostenible, evidenciable y operando hacia una economía nacional fuerte y baja en emisiones de carbono.


Actualidad

Cosecha de agua de lluvia, una alternativa de mitigación ante el cambio climático Carlos E. Reiche Consultor en economía agrícola, recursos naturales, ambiente y desarrollo rural. reiche.caen@gmail.com

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omo efecto de la variabilidad climática (fenómenos El Niño y La Niña) y el cambio climático, miles de familias y productores agropecuarios, especialmente ubicados en el corredor seco centroamericano enfrentan, año con año, el problema de la escasez y la reducción de la disponibilidad de agua para uso familiar, producción agropecuaria y otros usos. Por tradición, la agricultura en los países centroamericanos y en otros, se ha venido desarrollando de acuerdo con los patrones de la precipitación y época de lluvias. Sin embargo, la realidad actual evidencia largos períodos sin lluvia y escasez de agua. En algunos lugares se observa a miembros de la familia recorrer largas distancias para obtener agua para uso doméstico. Persisten problemas de uso y aprovechamiento inadecuado y de escaso o ningún manejo de los recursos naturales (agua, suelo, bosque, biodiversidad), así como del uso insostenible de las fuentes de agua para riego, producción de nuevos cultivos, generación de energía, extracción de minerales y otros usos. La escasa disponibilidad de agua se está traduciendo en un problema crónico y, cada año tiende a agudizarse, creando riesgos, incertidumbre, pérdida de cosechas, desempleo rural, carencia de ingresos e inseguridad alimentaria. Además de que el agua es un recurso escaso en varias regiones y comunidades rurales,

también incide y tiene efectos sobre la capacidad natural en la recuperación de las fuentes de agua que proporcionan los sistemas de cuenca hidrográfica, por medio de medidas y prácticas que permiten el almacenamiento del agua en el suelo y en los mantos acuíferos. Para contribuir a resolver el problema se impulsa la siembra y cosecha de agua como una estrategia de adaptación al cambio climático, especialmente en áreas o regiones donde los efectos son más severos y donde la disponibilidad de agua para uso familiar, agropecuario y para la conservación de ecosistemas es crítico. La estrategia tiene implicaciones ambientales, económicas, sociales y políticas y es impulsada por instituciones y organizaciones locales, nacionales e internacionales. El objetivo es aumentar, asegurar la disponibilidad de agua y manejar, de manera sostenible, las fuentes que abastecen de agua y destinarla para uso familiar, agropecuario y para el mantenimiento de los ecosistemas. Una de las estrategias es el aprovechamiento de las aguas pluviales, mediante diferentes sistemas de captación y almacenamiento. Es un proceso donde, mediante la participación de organizaciones locales, productores y familias se recolecta, se almacena y se utiliza el agua, proveniente de precipitaciones pluviales. Tradicionalmente, la cosecha de agua se consideraba como la captación y almacenamiento de agua de lluvias a partir de los te-

chos de una vivienda para uso familiar; sin embargo, el concepto, el enfoque, la tecnología y el uso actual tiene diferentes opciones y usos en regiones del corredor seco de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. En estos países, con el apoyo de organizaciones internacionales (AECID, CATIE; FAO, USAID entre otras) y locales, se impulsan sistemas factibles y de menor costo como la construcción de reservorios de agua, pozos o pequeños embalses a partir de lluvia y escorrentía superficial, construcción de micropresas, terrazas para la inducción y recarga hídrica, introducción de cobertura vegetal con sistemas agroforestales, sistemas para la infiltración y retención de humedad; tecnologías de inducción de recarga hídrica y otros. El agua captada se utiliza para uso doméstico y agropecuario (micro riego, riego por goteo, abrevadero y para la conservación de recursos naturales). En conclusión, se dispone de sistemas de siembra y cosecha de agua de lluvia y de experiencias para uso familiar y agropecuario para replicarlas como parte de la estrategia de adaptación a los efectos de la variabilidad y del cambio climático. Los sistemas son eficientes y de bajo costo. Para replicarlos se necesita de información técnica, capacitación, asesoría técnica, participación de familias y productores y el apoyo de instituciones nacionales e internacionales.

Germinar 11


Actualidad

Producción de raicilla en la Región Huetar Norte de Costa Rica Carlos Luis Ulate Rodríguez Ingeniero Forestal CLUR@costarricense.cr

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a raicilla (Psychotria ipecacuanha) es un cultivo típico de la región Huetar Norte del país, legado que históricamente se ha mantenido al presente ocupando su lugar como producto forestal no maderero del bosque, de exportación y económicamente el más importante del país en este grupo. Se utiliza como materia prima para la industria farmacéutica internacional desde principios del siglo XX. La producción promedio en Costa Rica en los últimos cinco años es de 7,18 toneladas por año, lo que representa un ingreso promedio de 1087,5 dólares por año, aproximadamente 603 millones de colones por año. El principal mercado de exportación es América del Norte y Europa. Cuadro 1. Exportación de Raicilla de Costa Rica. Periodo 2012 – mayo 2016 Año

Producción (toneladas)

Ingreso (miles de $)

2012 2013 2014 2015 2016 Promedio:

6,3 5,5 7,7 9,4 7,0 7,18

729,5 882,7 1342,5 1484,2 998,6 1087,5

Fuente: Portal Estadístico COMEX. 2016

Taxonómicamente, la raicilla es una planta herbácea, esciófita, erecta, con un tallo semileñoso que no se ramifica, perenne, delgado y retorcido, de 20-30 cm de altura. Hojas simples, opuestas y pecioladas, con estípulas interpecioladas y persistentes. Presenta una raíz principal tuberosa de 15-27 cm de longitud y 4 mm de diámetro. Las flores, hermafroditas, son pequeñas, y se encuentran en una inflorescencia terminal, pseudocapítulo pedunculado erecto de color blanco. El fruto es una baya pequeña y carnosa. El área efectiva de producción tradicional en la zona norte es bajo cobertura del dosel del bosque (sotobosque), alrededor de 10-30 ha de cultivo. Actualmente, también se ha experimentado la siembra en eras bajo sombra de otro tipo de cobertura vegetal (plantaciones forestales, de cacao Theobroma cacao), cultivos agrícolas (yuca Manihot esculenta) o siembra en eras a campo abierto con utilización de sombra con hojas de palma y últimamente con malla sombra sarán. 12 Germinar

La importancia económica de la ipecacuana o raicilla, radica en la extracción de alcaloides que se hacen de la corteza del rizoma. Además contiene productos como ácido ipecacuánico, azúcar, emetamina, ipecamina, pectina, almidón y resina. La raicilla de la Zona Norte se considera de la mejor a nivel mundial. Cuadro 2. Método de producción general

Método de producción

Preferible reproducción vegetativa, por medio de podas a las plantas, cortando tallos apicales con 4-6 hojas y 3-4 yemas, aunque también se realiza por medio de estacas o raíz.

Sustrato

Tierra, eras bajo el dosel del bosque y / o eras protegidas con enramados de hojas de palma para lograr sombra requerida. En experimento, cultivo bajo malla sombra de sarán.

Siembra

Tallos apicales con 4-6 hojas y 3-4 yemas, por medio de estacas o raíz y también los cogollos. Las distancias de siembra más usadas son de unos 12-15 cm entre surcos y unos 7-9 cm entre plantas. Según estos distanciamientos, para plantar una hectárea se necesitan aproximadamente un millón doscientas mil plantas o unos 40-50 quintales de material (1818-2300 kg). Entre 120-126 plantas por metro cuadrado. Preferible realizarla en junio – julio.

Cuidados

Control de humedad, limpieza de eras

Cosecha

La producción se obtiene entre el segundo y tercer año de establecido el cultivo. En este momento la planta tiene raíces desarrolladas entre 5 y 10 mm de grosor y 8-12 ramificaciones de 15-20 cm de largo cada una. También se obtiene a esta edad (24-30 semanas) los mejores porcentajes de alcaloides. 2–3 kg verde produce 1 kg seco.

Producción

En Costa Rica las estimaciones van de un promedio de 1150 kg de raíz seca (yuca) por hectárea hasta 3000 kg.

Secado

Al aire libre, aprovechando la energía solar.

Almacenamiento

Precio actual

Raíz seca (yuca), hasta por un año. Kg de raíz seca: unos 50000 colones (90 $ / Kg)


Innovación

Evaluación de bosques tropicales mediante el uso de tecnología VANT Luis Ángel Aguilar Salas Ingeniero Forestal laguilar@fundecortechnology.org Julio May Herrera Geólogo

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n los últimos años la evolución de tecnologías de vehículos aéreos no tripulados (VANT o drones como se les conoce de forma general) ha reducido los costos para su adquisición, pero al mismo tiempo se analiza el aumento en las regulaciones para su uso, lo que podría incrementar los costos en el futuro. Los costos pueden variar desde modelos de hélices múltiples con rangos de autonomía baja (tiempo y distancia de vuelo) a modelos de ala fija con una autonomía mayor, los cuales pueden tener una mayor o menor capacidad de carga y la posibilidad de instalar uno o más sensores. Además, el precio del VANT también podría verse afectado por la calidad de otros componentes instalados como el GPS y su precisión, el estabilizador del vuelo u otros. Los VANT son parte de la tecnología requerida para el levantamiento de información. Según los objetivos, necesitamos sensores para capturar datos, software y equipo de procesamiento para convertir los datos en información útil. Estos sensores pueden variar desde: • pequeñas cámaras RGB (de fotos y videos), • cámaras RAW • cámaras multiespectrales, • sensores térmicos • sensores Lidar • sensores diseñados para actividades específicas • otros (calidad de aire, carbono atmosférico, vapor de agua) Es importante considerar que, según la escala del proyecto, la adquisición de esta herramienta requiere el desarrollo de capacidades de un equipo humano, lo que po14 Germinar

dría incrementar significativamente el costo, por lo que una alternativa es contratar empresas especializadas. El uso principal de los VANT es militar. Sin embargo, su empleo en medios de comunicación mediante el levantamiento de fotos y videos de alta resolución nos permite tener nuevas perspectivas. También su uso en la atención de desastres naturales o emergencias en lugares de difícil acceso o mediante el empleo de sensores y software permiten identificar personas u objetos. En agricultura el impacto del uso de la nueva tecnología ha sido altamente positivo, permitiendo levantar modelos tridimensionales del terreno, planificación del establecimiento, producción y monitoreo del estado de los cultivos (identificación de enfermedades, plagas, deficiencias nutricionales, entre otros) utilizando tanto, sensores en el suelo como los aerotransportados en los VANT. En aplicaciones forestales su empleo puede ir desde el conteo o medición de árboles individuales, hasta el monitoreo del estado del bosque o plantaciones forestales, dado que permite la planificación de vuelos independientemente de la nubosidad presente por el nivel de vuelo bajo las nubes. Se puede obtener información sobre el uso de la tierra, monitoreo del estado del bosque, fotointerpretación, identificación de algunas especies forestales, protección y vigilancia. Sin embargo, para la cuantificación de biomasa o de activos forestales en nuestros bosques tropicales y plantaciones forestales se requiere de la recolección sistemática de información en campo que permita en el tiempo poder calibrar la información recolectada por los sensores aerotransportados.

Una muestra de prueba

A finales del 2015 e inicio del 2016, FUNDECOR utilizó la tecnología VANT y soluciones GIS, para la captura, procesamiento y extracción de valor a partir de imágenes multiespectrales de alta resolución, en el distrito Puerto Viejo, cantón Sarapiquí. 1. Captura de datos

Se contrató una empresa competente mediante la modalidad de ejecución dirigida de vuelo, para llevar a cabo la captura de un mosaico de imágenes multiespectrales de alta resolución. Las especificaciones fueron generadas por FUNDECOR. La primera misión se llevó a cabo el día 26 de octubre del 2015 y comprendió el levantamiento de 200 ha de territorio desde unos 300 m de altura de vuelo dentro del distrito Puerto Viejo. Dada la extensión de territorio, así como por un tema de alcance de vuelo, se utilizó una plataforma de ala fija equipada con una cámara Sony Nex 5, modificada mediante un filtro interno de luz que permite capturar la banda del espectro electromagnético conocida como NIR (infrarrojo cercano). Dicha modificación al equipo fotográfico facilita la captura de imágenes aéreas para aplicaciones medioambientales. Dicha banda permite capturar datos relacionados con la cantidad de clorofila presente en la vegetación fotografiada, la cual a su vez es un indicativo de la salud y estado general de las plantas presentes en las imágenes. 2. Procesamiento de datos

El mosaico de imágenes “crudas” (sin tratamiento) capturado se constituyó en cerca de 400 imágenes individuales con un traslape lateral de entre 40% y 60%, parámetro que


Innovación

resulta ser una condición idónea para efectuar la restitución geométrica de las mismas a través de un software especializado de licencia comercial bajo el nombre “Pix4D”. Una vez procesadas, es posible generar un mosaico de imágenes ortorectificadas, conocido como “ortomosaico”, a una resolución de píxel de unos 16 cm. Este insumo es crucial para la posterior derivación de otros productos geoespaciales que es posible generar a partir de un ortomosaico con estas características. Los siguientes productos geoespaciales fueron derivados para las 200 ha de territorio sobrevoladas: modelo digital de superficies, nube de puntos fotogramétrica (visualización 3D) y el índice de vegetación de diferencia normalizada (NDVI). 3. Toma de decisiones

Tomando en cuenta que a través de este enfoque fue posible generar cuatro productos geoespaciales de alta resolución, se enumeran algunas de las aplicaciones potenciales en las que estos insumos están en capacidad de aportar valor. Degradación de ecosistemas forestales: el producto ráster derivado del ortomosaico base conocido como el índice de vegetación de diferencia normalizada se puede utilizar como un sólido indicador de la salud de una extensión de bosque tropical. Se lleva a cabo mediante el uso de una simbología con cromas que van desde el verde oscuro intenso para representar vegetación con altas concentraciones de clorofila, hasta los tonos naranjas y rojizos para resaltar superficies carentes de vegetación, como suelos expuestos y cuerpos de agua. Fotointerpretación en alta resolución: con un tamaño de 16 cm de lado para cada píxel

que compone este tipo de imágenes, hay un verdadero salto cualitativo cuando de fotointerpretación se trata. La calidad de las imágenes permite realizar procesos de clasificación de usos de la tierra manuales y automáticos de gran calidad, ya que es posible discernir gran cantidad de detalles, formas y texturas sobre el terreno fotografiado. Estrés hídrico de la vegetación: la capa del índice de vegetación de diferencia normalizada también puede utilizarse para evaluar la hidratación presente sobre coberturas vegetales. Esta práctica resultaría particularmente útil si fuese posible obtener un mosaico de la misma porción de territorio durante dos épocas distintas del año (estación seca vs estación lluviosa). Estructura del bosque: el modelo tridimensional del terreno derivado del ortomosaico en forma de nube de puntos 3D, permite realizar una estimación de los perfiles de altura de las entidades fotografiadas. Siempre que se cuente con una referencia del nivel base del terreno, es posible efectuar estimaciones de las alturas de los distintos estratos de los arbustos y árboles que componen un bosque. Monitoreo sistemático de corredores ribereños: esta aplicación cobra mayor relevancia en la medida que logren realizarse misiones sistemáticas a lo largo del tiempo y particularmente durante las estaciones seca y lluviosa. Es posible estimar la extensión máxima de una crecida de un río sobre su propio lecho, si este se fotografía durante un periodo de llena, para luego compararse con una imagen de un periodo seco. 4. Soluciones potenciales

Cada una de las aplicaciones previamente descritas permite realizar evaluaciones ex-

peditas y confiables sobre distintas variables ambientales relacionadas con el estado de algunos de los sistemas que componen un paisaje boscoso tropical. Por ejemplo, para los parches limpios o “claros” de bosque detectados, puede plantearse una estrategia de investigación para identificar las posibles causas y si lo amerita, efectuar algún tipo de intervención. Por otra parte, una mejor y más fidedigna fotointerpretación del terreno gracias al uso de imágenes de alta resolución, facilita la elaboración de productos cartográficos como mapas de uso de la tierra y estereocartas muy llamativas por la calidad y alta definición de las imágenes representadas, sobre las cuales resulta favorable realizar rutinas de zonificación inclusive a nivel de ecosistemas, tales como bosques ribereños, o bien agroecosistemas productivos, como plantaciones forestales o cultivos. Finalmente, en el contexto de la zona de Puerto Viejo de Sarapiquí, es posible destacar un aporte potencial del uso de estas tecnologías sobre la gestión del riesgo frente a eventos hidroclimatológicos adversos, principalmente para las zonas pobladas adyacentes a los caudalosos ríos que atraviesan estos paisajes boscosos. No solo se trata de estimar la extensión de las crecidas que ocurren sobre el lecho de los ríos, sino que a futuro también es posible pensar en efectuar labores de monitoreo en tiempo real, mediante la utilización de un sensor aerotransportado equipado con cámara de video, capaz de transmitir imágenes sobre el comportamiento del cauce, ubicación y magnitud de posibles represamientos e inspección de zonas temporalmente aisladas por el colapso de infraestructura vial. Germinar 15


Innovación

Aula Móvil

un proyecto sobre ruedas Valeria Campos Quesada Periodista Revista Germinar vcampos@ingagr.or.cr

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ula Móvil. Este es el proyecto innovador, de responsabilidad social, que recién lanzó Agroquímica Industrial Rimac, para beneficio de los agricultores nacionales en particular y del sector agropecuario en general. Se trata de un vehículo equipado con alta tecnología y profesionales formados para capacitar y ofrecer soluciones a los agricultores, en su propio terreno. “El objetivo es un acercamiento personalizado con el sector, con los agricultores, por medio de charlas y capacitaciones sobre temas enfocados en la industria agrícola”, expresó Jacqueline Anderson, responsable del proyecto. El “Aula Móvil” consta de pupitres, una pantalla de última tecnología, una mini biblioteca, mesas, materiales informativos y red inalámbrica de internet. Todo simulando un centro de estudio “rodante”, que llegará a todo el país, desde zonas rurales, fincas hasta empresas que requieran del proyecto. El proyecto, pionero en Costa Rica, nació como una idea de Carlos Macaya (q.e.D.g.), exdirectivo de Rimac, con el objetivo primario de capacitar a los agricultores en buenas prácticas agrícolas, salud pública y protección del medio ambiente. Con el apoyo de la gerencia general de la empresa, la idea empezó a “rodar”.

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Ejes del proyecto Aula Móvil se enfocará en cuatro ejes: 1. Buenas prácticas agrícolas: el objetivo principal es capacitar a los productores sobre el correcto uso de los plaguicidas. Dentro de los temas que abordarán se encuentran: conservación de suelos, triple lavado de los envases, mezclas de plaguicidas, intervalos de aplicación a cosecha o tiempo de carencia, entre otros. 2. Reforestación: Aula Móvil visitará escuelas y colegios técnicos agropecuarios del país, con el propósito de informar sobre temas relevantes del sector, generando espacios para la siembra de árboles en su comunidad y centros educativos. El primer acercamiento ya se realizó con la institución “Ciudad de los niños” de Cartago. 3. Protección del medio ambiente: el uso correcto de agroquímicos, es clave para la protección del medio ambiente. Aula Móvil buscará cambiar la idea de enmarcar el uso de plaguicidas como práctica dañina, cuando en realidad el abuso de estos productos y el desconocimiento de aplicación es el principal problema. 4. Salud pública: el uso incorrecto de plaguicidas genera actualmente una problemática seria en comunidades cercanas a zonas productoras. Con Aula Móvil Rimac apuesta por la capacitación del agricultor con el fin de revertir la situación y tomar acciones de precaución, para beneficio de la salud de los agricultores, de los consumidores y del ambiente. La inversión realizada para este proyecto fue de ¢30.000.000, aproximadamente.

Liderazgo femenino

Jacqueline Anderson, una joven Ingeniera Agrónoma es la responsable del Proyecto Aula Móvil. “Aula Móvil es un proyecto pionero para apoyar a los agricultores y un gran reto para mí. Hoy día muchas personas cuando hablan de agroquímicos piensan en veneno queremos revertir esa percepción y explicarles que en realidad son medicinas para plantas, pero deben utilizarse con responsabilidad”, expresó Según comentó la Ingeniera Anderson, la respuesta ante Aula Móvil ha sido muy positiva de parte del gremio e instituciones gubernamentales que han sumado su apoyo. Si desea más información puede escribir al correo electrónico: janderson@rimacsa.com o llamar al teléfono: 2573-7751 ext. 120.


Innovación

Curridabat Ciudad Dulce Edgar Mora Altamirano Periodista. Alcalde de Curridabat Irene García Brenes Ingeniera en Biotecnología irene.garcia@curridabat.go.cr

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urridabat Ciudad Dulce nació con el objetivo de instalar la conservación natural como una actividad urbana y más puntualmente, aumentar el número y la variedad de polinizadores, brindarles mejores condiciones para que realicen su labor, y conseguir la conformación de un entorno urbano más biodiverso, confortable, limpio, tranquilo, colorido y mejor organizado. Para cumplir con este objetivo, se han emprendido acciones tendientes a reintroducir especies de flora que fueron desplazadas en su momento por el monocultivo, concienciar sobre la bondad de interactuar respetuosamente con la naturaleza, fortalecer las capacidades de la micro-gestión territorial en las calles y los barrios, incorporar el diseño y planeamiento urbano en la cultura colectiva, y adecuar la infraestructura a la biodiversidad como piedra angular de la remodelación que la ciudad

deberá experimentar a lo largo del siglo. Ciudad Dulce es una plataforma para visionar el desarrollo de Curridabat en un ángulo de 360 grados y gestionar proyectos específicos en cinco dimensiones que dinamizan la experiencia del ciudadano y del lugar en el que vive: biodiversidad, infraestructura, habitat, convivencia y productividad. Se fundamenta en la convicción de que la ciudad y la urbanización son actualmente el espacio en el que más personas tienen la mayoría de sus interacciones con la naturaleza, razón por la cual se debe descartar en el menor plazo posible el pretendido antagonismo entre urbe y natura. En este sentido, los servicios que prestan las abejas, los colibríes y las mariposas son invaluables e insustituibles, pues se encargan de más del 80% de los eventos de polinización. Ninguna ciudad sin ellos posee la capacidad para procurar los efectos esenciales que estas tres especies gestionan.

Proyectos Acogiendo una noción de diseño “imperfecto” como un aspecto fundamental en la remodelación de las áreas públicas, se desarrolla un programa de co-diseño entre expertos de múltiples disciplinas y vecinos de 21 barrios, bajo la denominación “Espacios de Dulzura”. El propósito es organizar demanda para transformar el espacio urbano para que se adecue a la biodiversidad y que en términos de estética y calidad arquitectónica atenúe las diferencias entre la propiedad pública y privada. En un período de tres meses, a través de tres empresas consultoras y con un presupuesto de 75 millones de colones, se logró elaborar los planes maestros. De seguido, se procura el financiamiento de las obras físicas, que son una propuesta de paisaje urbano equilibrada entre materiales grises y verdes y, en general, orientada a igualar el acceso a la naturaleza de comunidades económicamente desiguales. Además, se han llevado a cabo otras acciones orientadas al cumplimiento de los objetivos, por medio de la siembra de 3500 plantas, para la alimentación y anidación de polinizadores; instalación de hoteles para abejas nativas y de huertas comunitarias. A estas actividades se les denomina “Días Dulces”, “Aula Dulce”, “Adopta la Dulzura” y “Trueque Dulce”. Se trata de formatos que procuran dispersar información científica relevante, dar plantas en adopción e intercambiar bienes o servicios del interés de los participantes por puntos que previamente han obtenido al realizar acciones concretas y documentadas en favor del bienestar ecológico y social de la comunidad en la que habitan.

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Innovación

Resultados

Banano y bosques:

sí es posible combinar producción y conservación Ana Lía Chacón Villegas Periodista Germinar achacon@ingagr.or.cr

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a industria bananera nacional ha tomado muy en serio la palabra ambiente y demuestra que sí es posible combinar la producción de alimentos con la conservación y aprovechamiento de los recursos naturales. De 43.500 hectáreas destinadas a la producción de banano 10.000, es decir, un 25%, son bosques protegidos, mayoritariamente en el caribe del país. El cambio en los procesos productivos se origina en un programa promovido por la industria bananera, coordinado la Corporación Bananera Nacional (CORBANA), que inició en el año 2001, como una iniciativa dirigida a garantizar la sostenibilidad

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del sector y contribuir con reservas para las generaciones presentes y futuras, tanto en su entorno inmediato, como a nivel global. El programa está diseñado para las regiones donde se cultiva banano y toma en cuenta las condiciones específicas de la zona; la importancia del rescate y conservación del boque, del suelo y del agua. También considera capacitación a los agricultores y comunidades, para que puedan convivir en armonía con su entorno. “Hay mucho por mejorar, pero lo importante es que el proceso dirigido a cambiar prácticas a favor del ambiente ya empezó y se ha desarrollado nueva cultura ambiental”, expresó Jorge Sauma, Gerente General de CORBANA.

15 años después, la iniciativa rinde resultados positivos y tangibles: 10 mil hectáreas de bosques protegidas que contribuyen a compensar las emisiones de gases de efecto invernadero generados por la industria; implementación de buenas prácticas ambientales tendientes a mejorar el uso racional del agua y manejo adecuado de desechos sólidos y sobre todo, comunidades comprometidas con la protección de los recursos naturales. Como parte del programa, en Sixaola, CORBANA tiene la finca de agroforestales, con una dimensión de 1.200 hectáreas de bosque protegido, donde, según el inventario biológico realizado por The Nature Conservancy (TNC) hay 559 especies protegidas de las cuales 164 son plantas, 158 helechos, 51 mamíferos, 141 aves, 25 reptiles y 20 anfibios. Además, el 99% de las fincas bananeras cuentan con certificación ambiental, lo que genera confianza en los consumidores. En Costa Rica se encuentran las primeras fincas bananeras en alcanzar las más reconocidas certificaciones ambientales internacionales. Para el Ing. Sauma la industria bananera costarricense es un ejemplo a nivel internacional, ya que el área sembrada de banano es mucho menor que el 1% del total del territorio del país y aun así, en el 2015, logró exportar alrededor de 101 millones de cajas de fruta.


Notas técnicas

Crecimiento de las plantas y las fases lunares José Luis Villalobos Calderón Ingeniero Agrónomo. Universidad Nacional jvillalobos@sfe.go.cr José Alberto Villalobos Morales Físico. Universidad de Costa Rica, 1964. The University of Texas at Austin

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ara analizar el efecto de podas en ciertas fases del ciclo lunar, cortamos 236 esquejes en 50 plantas de la variedad “Cordyline Red Tropical”, en diferentes fases de la luna. En los brotes posteriores de dichas plantas, no parece existir ningún efecto diferencial producido a consecuencia de los cortes, atribuible a alguna fase particular de la luna. La finca donde se realizó la investigación, está situada en el distrito de Agua Zarcas, cantón de San Carlos, en la provincia de Alajuela. Las coordenadas de la plantación son: 10° 24’ Norte; 84° 23’ Oeste; altitud 294 m. Las plantas están sembradas en la finca “Cerca del Paraíso”, propiedad del señor Fernando Chaves Jiménez, quien nos cedió cincuenta plantas, que fueron atendidas de manera idéntica a las restantes de la misma especie y en la misma parcela, en cuanto a fumigación, abonos, agua y condiciones ambientales. Las plantas usadas en la investigación fueron podadas, en la fecha de culminación de cada una de las fases lunares principales, de acuerdo con el siguiente cronograma:

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Primera poda

Segunda poda

Tercera poda

Cuarta poda

Viernes 8 de abril de 2016. Se podaron 3 filas (1, 2,3); 12 plantas, para un total de 73 esquejes. Aspectos de la luna: 05:23: 42. Luna nueva.

Jueves 14 de abril de 2016. Se podaron 4 filas (4, 5, 6, 7); 13 plantas, para un total de 76 esquejes. Aspectos de la luna: (13/ 04) 21:59:18. Luna en cuarto creciente. 14/ 04. 00:04:00.

Viernes 22 de abril de 2016. Se podaron 3 filas (8, 9, 10); 8 plantas, para un total de 48 esquejes. Aspectos de la luna: (21/ 04) 09:48:42. Luna en apogeo. A 406 354,6 km de la Tierra, centro a centro. (21/ 04) 23:23:36. Luna llena.

Sábado 30 de abril de 2016. Se podaron 3 filas (11, 12, 13); 8 plantas, para un total de 44 esquejes. Aspectos de la luna: (29 04). 21:28:42. Luna en cuarto menguante.


Notas técnicas

Cuadro 1. Número de esquejes podados en cada planta (fila, columna), en las fechas de la lunación respectiva (a la izquierda en rojo); número de retoños observados el día 28 de mayo de 2016 (a la derecha en verde). La longitud promedio de los retoños se muestra en la columna izquierda del cuadro. Columna 1 Luna nueva

Columna 2

Columna 3

Columna 4

08 04 2016

Fila 1 (27,0 cm)

10

24

8

18

8

14

1

3

Fila 2 (31,2 cm)

5

10

15

30

1

2

1

2

Fila 3 (29,0 cm)

1

3

15

28

6

13

1

2

Cuarto creciente

14 04 2016 4

10

Fila 4 Fila 5 (21,0 cm)

5

13

7

31

6

11

4

16

Fila 6 (23,7 cm)

6

18

8

19

5

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4

13

Fila 7 (26,0 cm)

11

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8

28

1

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4

4

6

7

8

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Luna llena

22 04 2016

Fila 8 (15,0 cm)

2

5

10

18

Fila 9 (18,0 cm)

2

7

6

8

Fila 10 (10,4 cm)

6

16

Cuarto menguante

30 04 2016

Fila 11 (8,3 cm)

5

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Fila 12 (9,7 cm)

5

3

Fila 13 (7,0 cm)

7

28

3

5

19

13

12

21

6

16

5

13

Cuadro 2. Número y longitud promedio de los retoños, medidos el 17 de junio de 2016. Solo en las plantas cortadas al el 30 /04 /2016 (cuarto menguante). Columna 1

Columna 2

Columna 3

Fila 11 (12,2 cm)

8

5

8

Fila 12 (13,8 cm)

26

Fila 13 (14,3 cm)

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Columna 4

16 13

8

Conclusiones El análisis de los datos nos permite anotar que, no se observa ningún efecto particular en el desarrollo de las plantas posterior a la poda de sus esquejes, en ninguna de las fechas correspondientes a una fase lunar particular. El número de brotes estimulados por la corta, en todas las plantas siempre fue mayor que el número de esquejes cortados, y similar al que resulta en las plantas no tratadas de la plantación. El desarrollo en longitud de los nuevos brotes resultó igual al observado en el resto de las plantas de la plantación. La fortaleza (salud) y apariencia de las plantas tratadas no parece ser diferente. En síntesis, en el caso de la planta Cordyline Red Tropical, no parece existir ningún efecto diferencial producido a consecuencia de los cortes de sus esquejes, atribuible a alguna fase particular de la Luna. Este resultado solo representa un indicio de que la poda de un esqueje en la planta, durante una fase lunar particular, no produce ningún efecto beneficioso o adverso. Daremos seguimiento a esta investigación, que actualmente se repite, con la misma planta, en una plantación localizada en Pacuarito de Siquirres.

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Desde el Suelo

Metales pesados en suelos y aguas Helga Thiele Ingeniera Agrónoma. Profesora Universidad de Costa Rica hkthiele@gmail.com

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n Costa Rica, cada día escuchamos más el tema de metales pesados en relación con el agua, los alimentos, el aire, los suelos, los fertilizantes y otras materias primas. Sin embargo, es poco el conocimiento y la capacitación en torno a este tema, razón por la que la Asociación Costarricense de la Ciencia del Suelo realizó el Seminario Metales Pesados, los días 28 y 29 de julio del presente año. El análisis de los conceptos básicos sobre metales pesados y su situación en todos los materiales y sistemas de interés (suelo, agua, alimentos, plantas, abonos orgánicos y fertilizantes), así como la discusión de sus implicaciones en la salud, los métodos de detección y las regulaciones y tolerancias existentes, fueron los objetivos principales de la actividad. Los metales pesados, también conocidos como “minerales traza”, pueden tener origen geogéneo o antropogéneo, siendo en el primer caso, procedentes del material parental formador del suelo, y en el segundo caso, resultado de las actividades humanas. En relación con esto, fue muy enriquecedor comprender

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como la problemática del arsénico en aguas potables de Costa Rica, se relaciona directamente con la presencia de fallas y aguas termales asociadas a los acuíferos que presentan niveles elevados de este elemento, teniendo en este caso, un origen geogéneo. En relación con la disponibilidad de los metales pesados, es importante considerar que estos pueden encontrarse tanto en formas disponibles o móviles, como en formas no disponibles o inmóviles. Las formas más disponibles para las plantas y las que más fácilmente podrían pasar a las aguas, son las que se encuentran en la fracción soluble del suelo, y serían por lo tanto, las de mayor riesgo de toxicidad. Por otro lado, algunas formas químicas de los metales pesados se encuentran en el suelo en forma ocluida, fijada o precipitada, y estas serían formas de muy baja a nula disponibilidad, por lo que su riesgo de toxicidad es sumamente bajo. Esto recalca la alta importancia de los suelos como sumideros y reguladores de la disponibilidad de metales pesados, gracias a su capacidad de fijar, adsorber y ocluir algunas de sus formas químicas, que le confie-

ren las arcillas y la materia orgánica. Resulta importante en este punto comprender que la presencia de metales pesados en un suelo o cualquier otro sistema, no necesariamente va a implicar toxicidad, y que antes de emitir criterios se debe considerar si el elemento se encuentra en una forma biodisponible o no, y conocer los límites o tolerancias de los mismos en uno u otro sistema. Algunas de las conclusiones alcanzadas con este seminario se resumen de la siguiente manera: 1) en nuestro país, el conocimiento sobre metales pesados es poco y falta difusión. 2) existe necesidad de aumentar la capacidad analítica del país, con equipos de alta sensibilidad capaces de detectar las concentraciones normadas a nivel internacional, acorde con los requisitos de ingreso a mercados. 3) se debe tener claro cuáles son los niveles o concentraciones de metales pesados normales en nuestros suelos y aguas, para a partir de ellos, tomar decisiones y establecer criterios. 4) se requiere apoyo y voluntad política para mejorar en los puntos anteriores.


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Germinar Edicion 20  
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