SEMB L AN Z A
ENTUSIASTA EMPRESARIO
juan bautista morales doria 1925 - 2014 (†) Un gran vacío dejó en la sociedad y en su familia, el reconocido empresario de la industria textil, siderúrgica y del vino, Juan B. Morales Doria, quien falleció el 6 de enero a la edad de 88 años. Originario de Monterrey, Nuevo León, nació el 24 de junio de 1925, fue el tercer hijo del matrimonio formado por Carlos Morales Gómez (†) y Jenny Doria de Morales (†), hermano de María del Rosario (†), Carlos (†), María Elena, Luis Rodrigo (†), María Esther y José Hernán. A Juan B. Morales Doria le sobrevive su esposa Bertha González de Morales, fiel compañera desde 1951, sus cinco hijos Juan B. casado con Estela Zambrano de Morales; Eduardo casado con Gabriela Berlanga de Morales; Bertha María casada con Octavio Domínguez; María del Rosario casada con Jesús Martínez; y María Eugenia casada con Alejandro Serna, además de 15 nietos y 12 bisnietos. El empresario realizó una brillante carrera de Ingeniero Mecánico Electricista en el Tec de Monterrey, así como estudios en el IPADE y en Harvard, además ocupó importantes cargos en destacadas empresas del País y fue el fundador de la cadena de vinos y licores Vinoteca. Su familia lo recuerda como una persona alegre, amiguera, hogareña, emprendedora y muy trabajadora. Su hija, María del Rosario, menciona que “era una persona recta, íntegra con grandes cualidades, principios y valores, que disfrutó mucho la vida, era muy alegre, lo que se proponía lo lograba, era muy familiar, de muchos amigos, primeramente un amor increíble a su esposa, fue un gran ejemplo como padre, esposo, hijo, y un papá para nosotros que nos dejó una huella para seguir, de admiración. “Él estaba agradecido con la vida por todo lo que recibía, disfrutaba del golf, su pasión eran los vinos, incluso recibió el máximo reconocimiento en Francia por destacar como catador, el título que recibió fue ‘Confrérie des Chevaliers du Tastevin’; disfrutaba las comidas, las bohemias, las amistades, valoraba mucho a las personas y las respetaba. En las relaciones públicas era excelente, tenía un don muy grande, convivió por seis sexenios con diferentes Presidentes, su conexión era para ayudar a la industria, por lo cual por 35 años vivió en la Ciudad de México, en la época de auge del Grupo Alfa. Después vino a Monterrey y, ya retirado, asistía al Campestre a jugar dominó. La última convivencia familiar fue en octubre en Manzanillo, disfrutó mucho a la familia y, sobre todo, salía a cenar con mi mamá con quien duró casi 63 años de casados”. Por su parte su esposa, Bertha González de Morales destacó que fue su compañera de toda la vida, se conocieron muy jóvenes en la Alameda y fueron novios ocho años, para después casarse en la Catedral Metropolitana de Monterrey el 3 de febrero y, recuerda, que siempre vivió muy feliz a su lado. El legado que dejó en sus hijos es “Siempre busca los momentos felices, los tristes y las desgracias te llegan solas”. La familia y amigos lo recuerdan como una persona muy positiva, siempre veía lo bueno de las cosas, fue un gran ejemplo, para cada situación sacaba algo de provecho, vivía agradecido, daba el máximo siempre hacia adelante con positivismo y optimismo. Sin duda, sus seres queridos y amigos lo recordarán con respeto y cariño y su legado traspasará generaciones. Descanse en Paz. 32
| C H IC M AG A Z I N E . Enero 16, 2014
EL DÍA DE SU BODA, 3 DE FEBRERO DE 1951
JUNTO A SUS PADRES, ESPOSA E hiJOS