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CHISTES CORTITOS Boletín mensual de tu biblioteca

diciembre 2010

EL ALMACÉN DE LOS REGALOS PERDIDOS

¿Alguna vez te has preguntado qué pasa con aquellos regalos que piden los niños en Navidad y no llegan a su destino? ¿Existirá algún lugar lleno a rebosar de esos regalos? ¿Tendrá un nombre? ¿Quién se encargará de recoger los regalos y almacenarlos? ¿Qué harán con ellos? Cuéntanos esta historia.

LO QUE CONTABA… ANA Mª “Cuando eres escritor, la inspiración está en todas partes: en una frase inacabada, en una sonrisa y en un perro que sale corriendo”.

El Premio Cervantes, el más importante de las letras castellanas, ha sido otorgado este año a la autora española, Ana María Matute. De esa manera, Ana María se convierte en la tercera mujer en obtener este galardón. Nació en1925 en Barcelona. Vivió su infancia entre libros, pues su padre, propietario de una fábrica de paraguas, leía mucho, y tanto ella como sus cuatro hermanos pedían libros por Reyes y cuando celebraban los cumpleaños.


Sólo un pie descalzo… Hace muchos años, tantos que no vale la pena contarlos, existió una niña llamada Gabriela, que solía perder muy a menudo un zapato. Sólo uno, no los dos. En ocasiones, algunos de sus hermanos o primos había perdido las sandalias. Pero durante las vacaciones, en correrías, y muy pocas veces. Ocurría esto por algún accidente, o suceso fuera de lo común. Y perdían los dos zapatos, no sólo uno. Por ejemplo, una vez bañándose en el río, alguien robó a la prima Fifita los dos zapatos. La Gente de la Casa lo comprendió muy bien, y la prima Fifita fue consolada, e incluso mimada, por lo menos durante una semana. Otro día, Rafael, el hermano mayor de Gabriela, se cayó al río en un lugar muy peligroso, cerca de la cascada. El río venía muy crecido, porque acababa de salir de la tormenta, y, a pesar de que Rafael era buen nadador, se necesitó mucho esfuerzo por su parte y por la de todos los niños y niñas – los hermanos y los primos- para que no se ahogara. Cuando el agua se enfurece, es terrible. Rafael fue el gran héroe del día. Todos se desvivieron para alabar a Rafael, incluso la cocinera Tomasa le hizo un postre especial y el cartero, cuando trajo las cartas, le dio la mano. Las luciérnagas encendieron sus mejores luces durante toda la noche; los grillos cantaron hasta la madrugada las Grandes Hazañas de Rafael. Un poco exagerado, quizás. Así pensó Gabriela, pero, como de costumbre, no dijo nada. Estas cosas ocurrían en la Casa de las Vacaciones, durante el verano.

Todo lo que necesita saber un aprendiz de muñeco de nieve… Está bien si eres un poco pesado en la parte de abajo. Mantente en el suelo, incluso cuando el sol caliente en lo alto. Vestirte de blanco siempre es apropiado. Zanahoria, grande o pequeña, colocártela bien es lo que cuenta. No te dé dar vergüenza no ver tus pies, al no poder agachar la cabeza. Te divertirá pasar el rato en el patio delantero. Tu mejor amigo será siempre el mal tiempo. La clave; ser alegre, tener la sonrisa enorme y un alma feliz . La hormiguita cojita La hormiguita cojita, rota la patita, sin poder andar, la pobre hormiguita se puso a llorar. -“¡A ver cómo voy, cojita que estoy...! La oyó el caracol: “No llore, señora, la llevaré yo”. A ochenta por hora pasó una tortuga: -“¡Suba, suba, suba...!” Pero un gorrión la cogió en su pico y se la llevó... Así es como fue la pobre hormiguita cojita volando a Belén.

Ana Mª Matute

Fuertes

Gloria


Boletin Diciembre