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Drogas de cine - 39

Sinfonía Fantástica de Berlioz - 34

El hombre del brazo de oro - 56

Genesis P-Orridge - 79

Grant Morrison, psicodelia viñetera - 104

Dracula de Terence Fisher - 61

The Block! - 19

Rio Bravo - 66 Dias de Vino y Rosas - 70 The Trip - 74 Arrebato - 87 Yo Cristina F - 89

Historia General de las drogas a través del comic - 12

Entrevista a Niccolò Ammaniti - 23 Fragmentos en exclusiva de "Io e te" - 25 Alesteir Crowley y la cocaína - 40 Yonqui, de William Burroughs - 46

Editorial - 6 Esas suntancias entre nosotros - 9 Pensamientos escritos sobre impactos visuales - 31

El pico - 94 Clockers - 99 Kids - 111

Tomás Serrano - 2

El almuerzo desnudo - 46

Miquel Zueras - 7

Trainspotting - 116

Antonio Callau - 56

Paraísos Perdidos - 120 Miedo y asco en Las Vegas - 124 Satanás vende drogas en el infierno - 129

Anro - 3

A scanner darkly - 136

La frontera de la libertad - 73

Ilustración de Bob Dob (http://www.bobdob.com/)


En la primera mitad del siglo XX, la heroína era un producto altamente accesible, ya sea por medio de la compra directa o bien por prescripción médica, por lo que no debe extrañarnos que hubiese gran cantidad de adictos a los opiáceos (principalmente se deba en mujeres de clase media). En los demominados se vendían preparados de morfina y cocaína con total normalidad... Algo que muchos yonquis de ahora deben ver como una utopía. Cuando pienso en un yonqui, enfermo, con el mono, con el frío atenazando su alma, no puedo evitar que venga hasta mi mente la escena final de ( ) de . El momento justo en que el camión cae, finalmente, por el barranco, lo hace emitiendo un rugido mitad animal, mitad mecánico, como si estuviese provisto de conciencia y supiese que ha

llegado su fin. Ese grito que no pertence a este mundo, es el que mi mente ha extrapolado hasta la garganta de los yonquis ansiosos por un chute. La vida, si es que tal palabra se puede atribuir a su (no)existencia, de un yonqui, se desarrolla continuamente en el filo de la navaja. Los zombis deambulan cegados en busca de cerebros frescos. Los yonquis deambulan cegados en pos de una dosis. Es su única meta, su único obejivo; y si para ello tienen que robar, prostituirse, asesinar, engañar... lo harán sin ninguna duda. Aunque lo que obtengan a cambio de su dinero sea material de calidad poco menos que dudosa ¡cuántos problemas se evitarían si se legalizaran las drogas!-. Eso no importa. Ya se verán las consecuencias después. En ese instante, sólo existe la aguja penetrando la piel, auqnue no disfruten de las vistas del . e , en su libro , nos narran (en el capítulo 5, ) las experiencias personales con la heroína de dos médicos británicos:

Y eso mismo me pregunto yo, ¿Por qué?... Pero no nos engañemos, droga no es sólo aquello que esos yonquis buscan con tanto desespero, no. Droga es todo lo que nos hace dependientes de determinada substancia, objeto, persona. Hay quien vive enganchado a los ordenadores y a las redes sociales, hay quien vive enganchado al culto al cuerpo, a las cirugías plásticas, al fútbol, a la religión, al sexo, al control enfermizo del peso, a la bebida al tabaco (que no nos engañesmo, estos últimos también son drogas, por mucho que intenten vendérnoslos como piezas fundamentales para en la noche o estar a la última... Todos, en mayor o menor medida, somos dependientes de algo. Ese algo que emplemaos para insuflarnos ese punto extra de felicidad que algunas veces nos falta, eso que nos sirve para refugiarnos momentáneamente de realidad... Tan sólo hay que saber a qué se engancha uno, qué emplea para evadirse y cuánto tiempo dedica a ello. Engánchense a esta revista. No hay mejor droga que esta, de verdad se lo digo.


n esta nueva aventura interactiva, la excusa viene esta vez apuntada hacia un tema realmente controvertido y complejo, una eterna discusión en los mismos márgenes de la moral. Socialmente, las drogas forman parte de la vida de cualquier persona desde que nace hasta que muere ¿Por qué entonces considerarlo como un tabú, una frontera que no se debe rebasar? Y digo esto porque drogas son los medicamentos que nos ayudan a combatir las enfermedades; drogas son los incesantes reclamos audiovisuales, destinados a mantener al brillante y feliz; y drogas son, por supuesto, el sorbito de vino que el niño toma por primera vez con su abuelo, el cigarrillo que nos permitimos después del sexo (otra droga potentísima y que merece consideración aparte) o, no tengo ninguna duda de ello, el chocolate al que nos abandonamos con fruición y la desmesura con la que la comida deja de ser algo necesario y se transforma en una acción compulsiva. Una vez llegados a este punto, puede que comprendamos que droga y adicción vienen de la mano, que es la adicción lo que nos convierte en yonkis; drogadictos de aquello y de lo otro, de muchas cosas, la mayoría perfectamente imbricadas en un tejido social que se

sabe (o se cree) aspirante a lo sano y a lo natural, y nada más lejos de la vida de cualquier persona en cualquier ciudad del mundo. Y ahora el arte. Supongo que para eso estamos, que para eso nos han llamado. se subió a su coche, previa y convenientemente cargado de unas cuantas sustancias psicotrópicas, y se dirigió hacia ninguna parte en busca de la , quizá la misma búsqueda sin aparente sentido en la que embarcó (y embargó) a , un viaje incesante, necesitado de las drogas para tener su propio sentido. No lo entendía de la misma forma, por ejemplo, , que describió al yonki durante toda su vida, le dio honores de héroe, lo elevó a los altares de la suprahumanidad, le otorgó la consciencia de un dios sólo por el capricho de derribarlo de un plumazo en un cruel ejercicio de autoridad indiscutible. Las adicciones han usurpado la casi totalidad del terreno creativo moderno, el legado de los artistas es la historia de sus debilidades,sus fracasos y las artimañas artificiales para suplir estados de abatimiento. Han existido épocas en las que las drogas eran temidas, por tanto respetadas; momentos puntuales en que los poetas acudían orgullosamente borrachos a sus recitales o las estrellas del rock lanzaban escupitajos espolvoreados de cocaína a una enfervorizada masa de fanáticos. Lo que un día es escoria, en otro momento es arte e inspiración; resulta imposible separar qué ha significado el uso (y abuso, por supuesto) de esas sustancias que siempre han estado entre nosotros del acto creativo, de la misma forma que sería inacabable elaborar una lista de ilustres consumidores, sus sustancias favoritas y las consecuencias (no siempre afortunadas) de dicha relación. Actualmente, es posible que estemos en el extremo opuesto, un poco extraño y fraudulento, puesto que no tiene nada que ver con la toma de conciencia de que el acto creativo no necesita de las drogas, sino de un asqueroso encubrimiento


que presenta figuras, ídolos aseados y resplandecientes, como bajados de un Olimpo perfecto en el que imperan los chicles de clorofila, los refrescos bajos en calorías y las ensaladas de pollo; un nuevo orden adolescente de chicos y chicas que aman el orden y las buenas costumbres, aunque salvaguarden ese puntillo rebelde que puede ser el tatuaje en el tobillito o el piercing en mitad de la ceja. Las trastiendas de estos diosecillos, modelos de toda una generación perdida en océanos de marcas y logotipos, nos indican que nada ha cambiado; adicciones desbocadas, inseguridades enmascaradas con más adicciones y ascensos y caídas fulgurantes que dejan al descubierto lo que todos nos temíamos pero pocos se atreven a decir: barrer la mierda debajo de la alfombra sólo trae un estupendo tufo a podrido. Si quieren saber algo sobre drogas, algo digno, documentado y sin asomo de demagogias innecesarias, lean a . Si lo que quieren es investirse de ciertos honores chamánicos (que

francamente a mí me la traen al pairo), entonces es su hombre. Si, en cambio, le buscan el lado lúdico a la cosa esta de las drogas el les abrirá todo un mundo de posibilidades. retrató al drogadicto total en , y lo más interesante de aquel politoxicómano amoral y autodestructivo era verlo enfrentado a sus propias convicciones religiosas, de las que no podía escapar, exactamente igual a su trágico destino.


ás allá de lo grandilocuente del título, que no quiere más que ser un pequeño homenaje a la inmensa labor del filósofo y ensayista en el estudio histórico y fenomenológico de las drogas y sus derivaciones, este artículo parte de la asumida incapacidad de su autor para acometer un estudio exhaustivo de la evolución que la percepción y el tratamiento social hacia las drogas –refiriéndonos por tal exclusivamente a las ilegales, claro está- ha tenido en el Cómic, dada la ingente cantidad de obras que, directa o indirectamente, han abordado su uso directa o indirectamente. Sin embargo, sí que podemos a través de contados y seleccionados ejemplos comprobar como su tratamiento en los cómics ha ido evolucionando del mismo modo que ha cambiado la percepción social hacia las mismas. Comencemos. ). En 1929, un antiguo proyeccionista de cine inició una deliciosa strip para el del magnate protagonizada por un elenco coral de variopintos personajes que protagonizaban las más surrealistas aventuras. El proyeccionista se llamaba y la strip . Dentro de las aventuras de , pronto destacó un personaje secundario sobre los demás que paulatinamente se fue haciendo con el protagonismo y acabó convirtiéndose en un icono popular. Me estoy refiriendo, por supuesto, a . Huelgan las explicaciones, aunque no conozcáis seguro que conocéis a aunque sea en su versión aligerada de los dibujos animados. Lo que quizás no sepáis es que en los últimos años, una parte de la crítica

especializada ha querido ver en el consumo de las espinacas que dotan al marino tuerto de enorme energía una referencia velada al cannabis con lo que el que para muchos es el primer superhéroe del cómic sería también el primer consumidor de marihuana del que se tiene referencia en los tebeos. Los defensores de esta hipótesis argumentan que antes de la progresiva infantilización de la creación de , posterior a su prematura muerte, el autor introducía en sus historias ambiguas alusiones y bromas que buscaban el guiño con el lector adulto que masiva y regularmente seguía la tira utilizando referencias fácilmente identificables. De este modo, la alusión a las espinacas cobra un nuevo sentido teniendo en

cuenta que durante la década de los treinta en la jerga popular espinacas era un coloquialismo con el que popularmente se denominaba al cannabis, una referencia sutil dada la persecución social que empezaban a sufrir sus consumidores de esta sustancia en , y que se vería reforzada precisamente tanto por la profesión del , al haber sido los marineros los que se encargaron de introducirla en el país desde , como por los efectos vigorizantes que su consumo le causaba.


Muchas son las referencias que a las drogas existen en , la obra más conocida de , aunque algunas de ellas fueran eliminadas en las versiones definitivas –y más conocidas- de algunos álbumes. La primera alusión al tema la encontramos en 1932, en el arco formado por los álbumes y en los que Tintín se ve inmerso en la investigación de una red de tráfico de opio dirigida por tras haber sido acusado de su tráfico por los inefables (acusación a la que volvería a tener que hacer frente unos años más tarde en otro álbum, ). En estos álbumes, realiza un interesante acercamiento a un tema candente del momento, el del tráfico de opio, describiendo tanto los efectos de esta droga – acaba experimentando su primer viaje que le causa todo tipo de alucinaciones-, los lugares de consumo (los fumaderos chinos que en el caso de de la historia era frecuentado por todo tipo de personajes influyentes) como de las triquiñuelas utilizadas para introducir la droga en a través de cigarros puros. Tampoco hay que dejar pasar la agudeza del belga que ya en aquella época anunciaba el doble rasero y la hipocresía social hacia las drogas existente al camuflar como honrados ciudadanos a toda la red de traficantes.

Una nueva referencia a las drogas esta vez a la coca aparece años más tarde en las aventuras andinas del reportero más famoso, (1935) y (1943). En esta historia, un grupo de científicos y exploradores participantes hace años en una expedición a van cayendo en un estado de letargo sin que nadie sea capaz de devolverles la conciencia. y sus amigos viajarán a donde encontrarán una antigua civilización perdida precolombina y descubrirán que la sustancia que provoca el coma es un líquido sagrado hecho con hojas de coca (lo cuál no tiene mucha base científica por otro lado). En esta misma obra, el capitán prueba uno de los muchos usos terapéuticos de la hoja de coca para superar el mal de altura.

La década de los sesenta fue de enorme convulsión social en , donde una generación joven más rebelde y contestaria que las anteriores empezó a plantear abiertamente muchas de las cuestiones latentes que soterraban la aparente tranquilidad del país de las barras y estrellas y el pastel de manzana. A la estela de los autodestructivos beatniks, en el movimiento hippy empezó a fraguarse una nueva generación de autores alejada de la industria del cómic tradicional y completamente permeable a las nuevas ideas que pregonaban la oposición a , la oposición a la segregación racial o el alegre consumo de todo tipo de estupefacientes y la libertad sexual. Dentro de esa primera generación de autores underground los que reflejaron en sus obras con mayor dedicación el consumo de drogas fueron y .


Robert Crumb es probablemente el más talentoso, influyente y conocido de los autore de los autores underground y en uno de sus primeros trabajos , realizó una feroz crónica del movimiento contracultural y de sus propias obsesiones y experiencias a través de esta particular funny animal protagonizada por un gato. empezó a publicarse en 1965 en la revista para posteriormente continuar su publicación en las distintas revistas autoeditadas por con gran éxito hasta que este decidió la prematura defunción del personaje en 1972 (en la que nada tuvo que ver la droga, aunque esa sea una historia a contar en otra ocasión, Ende dixit). En sus historias no tenía ningún problema en probar alegremente todo tipo de sustancias de las que abusaba alegremente. La gran obra underground por antonomasia en la que el consumo de drogas se convierte en uno de los principales motores de la historia es , de . En estas historias, que empezaron a publicarse en 1969, narra las desventuras de un trío de antiheroicos hippies fumados cuyas historias giran en torno a los delirantes métodos con que hacerse con una dosis de maría o de anfetas y esquivar por cualquier medio todo tipo de redadas policiales reales o imaginarias. El

agudo realizó una ácida sátira de algunas de las miserias del movimiento hippy al tiempo que una corrosiva crítica a la apoltronada y conservadora sociedad norteamericana incapaz de adaptarse a los cambios que la asediaban.

A principios de los setenta, el Gobierno de los estaba perdiendo la . Básicamente porque hasta el momento no había sabido reconocer el problema y las drogas –principalmente la y el - eran de fácil acceso para cualquier chaval convirtiéndose la en un problema prioritario.


De esta proposición, surgió el germen de la popularmente conocida como , publicada en los números 96 a 98 de con guión del propio y dibujada por dos talentos como y . Manteniendo la continuidad de la serie, en esta historia tras ayudar a un muchacho bajo los efectos del , se enfrenta a su archienemigo el para acabar descubriendo que , el mejor amigo y compañero de piso de su alter ego, y al mismo tiempo hijo del , es un adicto que acaba sufriendo una sobredosis. A pesar de contar con la bendición de un organismo gubernamental, la historia no pasó el estricto control del vigente , el restrictivo mecanismo de censura que las principales editoriales de cómics venían autoimponiendo a sus publicaciones desde que en los cincuenta el denunciara los para la juventud de los cómics de la editorial .

De este modo, pronto se inician distintas campañas para concienciar a los más jóvenes de los efectos adversos de las drogas que ponen sus miras en la nuevamente bullente industria de cómic book que había encontrado en el renacimiento del género superheroico un nuevo filón creativo y comercial. En 1971, editor y guionista de recibió una carta del en la que solicitaban que realizase una historia sobre los peligros de la drogadicción en la trama de alguna de sus publicaciones más populares.

se jugó una fuerte sanción y decidió lanzar un pulso al C publicando los cómics sin su sello de aprobación, lo que acabó otorgando a la larga una mayor publicidad a la editorial y a unos cómics que tuvieron una gran acogida entre el público, siendo alabados por distintos sectores de la sociedad y provocando a la postre una primera modificación del que poco a poco fue suavizándose. Precisamente, más o menos por esas mismas fechas, en se estaba gestando en la serie coprotagonizada por y ( ) el que quizás fue el más dramático y realista acercamiento que el género realizó al problema de la drogadicción entre

l a j

uventud, cuando y en el número 86 de la serie titulado descubrieron que el de era adicto a la heroína. En esta magistral historia, y pusieron el dedo en la llaga haciendo una traslación entre el sentimiento de culpa de , que atendiendo todo tipo de cruzadas superheroicas había desatendido a su joven socio, con el de tantos padres que por más prosaicos intereses habían ignorado a sus hijos adictos. A pesar de las excelentes críticas que tuvo la historia, la serie sería cancelada a los pocos números y es que el cómic de superhéroes todavía no estaba preparado para el tratamiento adulto y oscuro que y daban a sus historias


De la importancia que en estos momentos había adquirido el cómic como elemento preventivo de la drogadicción da buena medida la historia , una historia corta de apenas ocho páginas realizada por y publicada en el número 4 de su revista Prevue. Se trata de una historia en la que se muestran las vidas paralelas de dos y publicada en el número 4 de su revista Se trata de una historia en la que se muestran las vidas paralelas de dos dos amigos de infancia del mismo barrio, uno de los cuáles se da a las drogas y la delincuencia mientras el otro se esfuerza por estudiar y seguir el buen camino. La historia, magistralmente desarrollada por un inspirado , tuvo un enorme éxito y fue utilizada en diversos programas de prevención (y que podrán leer al fianlizar este artículo).

Tras la apertura que se produjo en el , las historias en las que de un modo u otro en el género superheroico han estado presentes las drogas han sido abundantes con un marcado carácter moralizante y no ha habido superhéroe urbano que no haya realizado su particular cruzada contra los traficantes sin ahondar en demasía en los problemas de fondo que provoca su ilegalización, destacando únicamente, en mi opinión, antes de la progresiva infantilización del género superheróico la aportación de – apoyado en E en el apartado gráfico- con la creación de dos atípicos superhéroes urbanos, (C ) en las páginas del número 64 de de marzo de 1982. En las páginas de este tebeo, explica el origen de estos personajes que obtuvieron sus poderes a través de los experimentos que un villano realizaba con una nueva droga. En los poderes y descripción del origen de estos personajes crea la más brillante metáfora que la dicotomía que la Droga ilegal encierra. ( ) es una hermosa

muchacha capaz de generar puñales de luz con los que curar la adicción a las drogas mientras que ( ) es un taciturno muchacho hecho básicamente de sombras que cuando ampara a alguien bajo su larga capa puede generar una sensación de frío similar a los peores síndromes de abstinencia.

Más allá del carácter moralizante y estéril que el tratamiento de la droga ha tenido en la mayoría de los comics mainstream su repercusión ha aparecido de una manera más realista e interesante a lo largo de los noventa en obras procedentes del cómic alternativo heredero del underground, en las que las drogas aparecen como un elemento más de la ambientación social. Así, en tebeos como ( ), de , en la que en clave humorística y a través del personaje de se realiza un retrato de la llamada ,o , de , obra que, ambientada en la década de los setenta, muestra el consumo de drogas como un elemento más en la iniciación a la edad adulta entre los adolescentes norteamericanos.

En la actualidad, la problemática de las drogas sigue pendiente y cobra vigencia en función al protagonismo que los caprichosos medios de comunicación quieran otorgarle convirtiéndose el Cómic una vez más en un excelente instrumento para plantear la problemática social en torno a las drogas ilegales como acertadamente proclamó en una de las historias que realizó para la revista en 2009 –recopiladas en el tomo - planteando seriamente el debate acerca de la legalización de de las mismas. Mientras esta cuestión no se resuelva, las Drogas y el Cómic continuarán su larga y fructífera relación.


( 1966) es la gran figura italiana de su generación, galardonado con el y el , dos de los premios más prestigiosos de su país. Abandonó la carrera de biología para adentrarse en el mundo de la literatura y desde entonces ha publicado numerosos cuentos y relatos con gran éxito de lectores y crítica : (1999), I (2001), (2008), (2009), (2010). También es autor de varios guiones originales para el cine, así como colaborador en la adaptación de algunas de sus propias novelas a la gran pantalla. llegó a para promocionar su último delirio rocambolesco, una sátira feroz de la sociedad italiana: . Hasta allí viajé con mi credencial de y una maleta llena de miedos y ánimos a partes iguales. Mi objetivo era asistir a la conferencia de prensa general e intentar que me concediese una entrevista para preguntarle sobre su último libro, todavía no traducido al español: . Llegó con aspecto cansado y ese algo desvalido que emana la timidez en algunas personas, pero no me sorprendió que ya desde el principio la amabilidad y el fino sentido de humor se adueñasen de su palabra. Esperé impaciente a que todos los periodistas agotasen sus preguntas y la responsable de se acercase a él para proponerle mi petición. Unos segundos de pánico y allí estaba, frente a mí, extendiendo su mano y recibiendo con una sonrisa mis atribuladas palabras de admiración. De cerca, todavía parecía más cansado y más desvalido. Había contado al llegar sus peripecias en el aeropuerto: confusión de pasaportes, funcionarios irreductibles, retrasos… así que, conmovida con sus ojeras, recapacité ante su cara de terror cuando vio mis dos folios de preguntas e improvisé una pequeña selección de cuestiones.


by Lula Fortune (http://lulafortune.blogspot.com)

es un adolescente al que le cuesta aprender el duro oficio de hacerse adulto. Como única defensa contra la vida intenta mimetizarse, hacerse invisible ante los ojos de todos. Finge una excursión para ir a esquiar durante una semana y se atrinchera en la bodega de su casa rodeado de sus cómics, videojuegos y algunas latas de comida. Es el plan perfecto. La felicidad absoluta. Pero , su hermanastra mayor, llegará para romper todos sus planes. Para enseñarle aquello que sólo puede aprender por sí mismo. Para mostrarle que la vida tal vez no es ni hermosa ni perfecta, pero es lo único que tenemos. Diez años después, volverá a reencontrarse con .


Continuó vomitando en el baño. O mejor dicho, lo intentaba, pero no lo conseguía. Después se tiró en el sofá exhausta y se quitó los pantalones. Las piernas blancas le temblaban y pateaba como si quisiese quitarse de encima el temblor. — Aquí está. Joder, ha llegado… —susurró con los ojos cerrados. ¿Pero qué mierda de enfermedad tenía? ¿Y si era contagiosa? — ¿Qué ha llegado? — Nada… no es nada. — Pero ¿qué tienes? ¿Tu enfermedad se contagia? — No. Tú no te preocupes, no me des la paliza, haz tus cosas como si yo no estuviese. ¿De acuerdo? Tragué saliva. — De acuerdo. Tenía la malaria. Como Caravaggio. ****** Con el paso del tiempo mi hermana empezó a estar siempre peor. Temblaba como si tuviese fiebre. Era un muelle sobre el que golpeaba el dolor. Tenía los ojos cerrados, pero no dormía. Yo la oía lamentar para sí misma. — A tomar por culo. Estoy hasta los cojones. No lo consigo… Así no puedo… La música seguía golpeando siempre igual en mis oídos, mientras mi hermana se levantaba del sofá, se ponía debajo, se arañaba hasta hacerse sangre en las piernas, se levantaba, se agitaba, apoyaba la cabeza contra la puerta del armario. La cara contraída del dolor. Empezaba a inspirar y espirar con las manos en los costados. — Ánimo, Oli, que tú puedes… Ánimo… Ánimo, coño- . Después se ovilló en un rincón con las manos apretando la cara. Y se quedó así un montón de tiempo. Suspiré aliviado. Parecía que se había adormecido en aquella posición incómoda. Sin embargo, no; se levantó y comenzó a emprenderla a patadas con todo lo que encontraba. Me quité los auriculares, me levanté y la agarré por una muñeca: — ¡Tienes que estar callada! ¡Así nos oirán todos! Por favor… (…)


Olivia, mientras tanto, sollozaba con la cara hacia el respaldo y las piernas rodeadas con los brazos. — ¡Basta! —corrí trastabillando hasta mi mochila y cogí el dinero de un sobre y grité: — Ya está. Toma. Usa éste. Cógelo. Vete de una vez –. Y se lo tiré a la cara. Olivia se levantó del sofá y lo recogió del suelo. — Qué hijo de puta… yo sabía que lo tenías. Cogió el pantalón, apretó el dinero en el puño y cerró los ojos. Las lágrimas le caían por un lado de los párpados. Los hombros se estremecían. — No. No puedo… —dejó caer el dinero y se puso una mano en la cara—. He jurado que lo dejaba. Y esta vez… lo dejo… si no, es el fin. No entendía nada. Las palabras se mezclaban con los sollozos. — Soy una mierda… Lo… hice… lo hice… Pero ¿cómo he sido capaz? Me miró y me cogió una mano. — He follado con un asqueroso por una dosis. Aquel cerdo me folló en medio de los coches. Qué asco… Di que doy asco… dilo, dilo… Te lo ruego. Se derrumbó en el suelo y comenzó a agonizar como si le hubiesen dado un puñetazo en el estómago. No respira, pensé tapándome las orejas, pero su estertor me taladraba los tímpanos. Alguien la debe ayudar. Alguien debe venir aquí. Si no, se muere. — Por favor… Por favor… ayudadme, —imploré a las paredes de la bodega. Después la vi. Tumbada en el suelo entre el dinero. Sola y desesperada. Dentro de mí algo se despedazó. El gigante que me sostenía contra su pecho de piedra me liberó. — Perdóname, no quería hacerte daño. Lo siento… —Aferré a mi hermana

por los brazos y la levanté del suelo. No respiraba, como si algo le obturase la garganta. No sabía qué hacer, la zarandeé y le di golpes en la espalda. — No te mueras. Te lo suplico. No te mueras. Ahora te ayudo yo. Me ocupo yo… —Y despacio despacio noté cómo un hilo de aire le entraba en la boca y descendía hacia el pecho. Poquísimo al principio, después, con cada respiración, un poco más y al final dijo en un susurro: — No me muero. Hace falta algo más para matarme. La abracé y le apoyé la frente sobre el cuello, la nariz sobre la clavícula y rompí a llorar. ****** La bodega estaba vacía. Oía la respiración regular de mi hermana tumbada en el sofá. Había terminado cinco botellas de cerveza y un paquete de Muratti. (…) — ¿Olivia? —susurré. Se tomó un poco de tiempo para responder. — Sí. — ¿Duermes? — No. — ¿Qué harás cuando salgamos de aquí? — No lo sé… tal vez me marche. (…) Sentí que se levantaba. — Hazme sitio —. Me moví y ella se acostó a mi lado y me abrazó fuerte. Sentí su rodilla huesuda. Le puse una mano en el costado, le podía notar las costillas, después le acaricié la espalda. Bajo los dedos, las vértebras puntiagudas. — Olivia ¿me haces una promesa?


— ¿Qué? — Que no te drogarás más. Nunca más. — Te lo juro por dios. Nunca más. No la jodo más con esta mierda, — me susurró en la oreja. — Y tú, tonto, ¿me prometes que nos veremos? — Te lo prometo. Cuando desperté mi hermana se había marchado. Me había dejado una nota.


e querido iniciar este artículo transcribiendo literalmente este pequeño fragmento extraído de la wikipedia que explica los efectos del opio. A poco que leamos cómo afecta el opio al ser consumido por el ser humano se nos ocurre que es imposible componer bajo los efectos de esta droga analgésica narcótica. ¿Se imaginan ustedes a prácticamente dormido delante de la partitura, sufriendo graves alucinaciones e incluso vomitando? Yo soy de la opinión de que ninguna droga proporciona la inspiración necesaria para componer una obra y menos tratándose de una composición de la envergadura de la S de . Si una idea no fluye en la mente del compositor no creo que el consumo de una sustancia sea capaz de hacer nacer dicha idea en el cerebro del ser humano. Con esto me quiero referir a que no pienso que exista

ninguna pócima mágica que dicte las notas de una sinfonía o cualquier otra pieza musical (¡ojalá así fuera!), en todo caso tal vez el consumo de drogas durante el período de composición es posible que aumente la imaginación y la fantasía de la persona que está creando, o puede que intensifique la manera en que experimentamos dicha fantasía, de modo que el proceso compositivo se vivencia como una especie de fase onírica que nos aleja de la realidad en un instante determinado y nos hace sentir eufóricos. Así pues, este punto de vista que relaciona las drogas con la intensificación de sentimientos es el que me sirve a mí de punto de partida para escribir sobre y su . Tras leer bastante acerca de e intentar documentarme sobre si realmente este compositor consumía opio, hallé respuesta a esta duda al al leer que existe un artículo con el título donde afirmaba que compuso la bajo los influjos del opio (y seguramente no sería el único de su época que consumía dicha sustancia). Además, el propio compositor confesó los hechos y esto causó furor en los medios. Sin embargo, en el artículo que he nombrado de aparece que

Por tanto, el perfil de recoge una serie de elementos biográficos muy interesantes. Su vida fue apasionada y en extremo, hasta el punto que sería digna de ser reflejada en una novela o, por qué no, serviría como argumento de una película. (1803-1869), hijo de un médico francés y aficionado a la acupuntura, empezó a estudiar medicina y, tras quedar horrorizado por el proceso de disección, abandonó la carrera y comenzó a estudiar música. Gran cantidad de aspectos son destacables en la vida de este compositor cuya vida es puro romanticismo y cuyos detalles, me atrevería a decir los más interesantes, se desvelan en su ", obra que el propio subtituló y en la que me centraré un poco más adelante. No obstante, voy a resumir brevemente los aspectos de su biografía que yo considero relevantes y, si alguien quiere profundizar más sobre la figura de , la web es una fuente de información muy recomendable. Fue compositor, director de orquesta y un gran orquestador (prueba de ello es su ). A los 23 años se enamoró de la actriz inglesa y fue entonces cuando su vida empezó a convertirse en un drama. El amor loco que el compositor sentía hacia le llevó a escribirle diversas cartas de amor que la actriz nunca respondió. En 1830 compuso la como fruto del intenso amor no correspondido, por eso se dice que esta composición es una obra autobiográfica. Al no ser correspondido, acabó uniéndose sentimentalmente a M , pero la madre de ésta rompió esta relación para que su hija se casara con un pianista. fue becado para estudiar ópera italiana en y, tras dos años de estudios, se enteró de que había asisitido a una


presentación de la . El compositor regresó a y no tardó en casarse con la actriz británica pero, al poco tiempo, se separaron. Centrándonos ya en la diremos que la principal característica de esta obra es que se trata de música programática, lo que significa que el oyente dispone de un folleto que explica el argumento de la obra y que debe leer previamente al concierto. El programa describe los sueños febriles de un músico que, desesperado por un amor imposible, ha recurrido al opio.


En el recuadro de la página anterior, podrán encontrar el programa que escribió de su sinfonía, que originalmente está muy bien explicado en la página web de la , cuya dirección es . Han leído un resumen traducido del mismo, gracias a la laborque ha realizado en su página web . Como pueden ver, en el trabajo de hallamos un análisis detallado plenamente musical (con aspectos estructurales, tonales y orquestales) muy interesante para el oyente que posee cieto grado de conocimientos musicales. El propio afirma que ha hecho uso de la información que aparece en la página web de la (y su útil labor de traducción es de agradecer para los que prefieran el idioma español en vez del inglés), si bien confiesa su grata sorpresa al encontrar este análisis tan bien realizado de la obra. Yo también confieso que he disfrutado de la composición que nos ocupa a través de las dos páginas web que no dejo de nombrar y recomiendo la visita a quienes tengan conocimientos musicales y de armonía y quieran profundizar en la obra. En nuestro blog podremos disponer también de la partitura y una grabación de la obra, a partir de la cual yo he elaborado la siguiente lista de conceptos que a mí me sugiere cada movimiento al escucharlo:

Sea cual sea el grado de interés hacia la música clásica de todos y cada uno de los lectores que se hayan querido adentrar en las palabras que aquí escribo espero, al menos, haber despertado la curiosidad de quienes no conocían la música de por escuchar una obra innovadora para su época y muy bien orquestada o, como mínimo, deseo que se hayan entretenido con los elementos extramusicales del programa (argumento de la obra) que aquí he incluído. Sin duda, el amor y el opio en la Sinfonía Fantástica se unen en una mezcla explosiva que da como resultado una droga a la que yo tengo plena adicción: . Y creo que Berlioz participa del mismo criterio cuando escribió:


1.- "Imobatine, Freddy vs. Jason (2003)". 2.- "Ladder, Jacob’s Ladder (1990)". 3.- "Butazamine, Dead Ringers (1988)". 4.- "Spice Melange, Dune (1984)". 5.- "Moloko Plus, / A Clockwork Orange (1971)". " A Clockwork Orange (1971)". 6.- "Zydrate, Repo! The Genetic Opera (2008)". 7.- "Bug Powder, Naked Lunch (1991)". 8.- "Re-Animator" (1985)". 9.- "Nuke, Robocop 2 (1990)". 10.- "Substance D, A Scanner Darkly (2006)". 11.- "Quietus, Children of Men (2006)". 12.- "Ephemerol, Scanners (1981)".


l joven (de nombre real ), cuando contaba ocho años de edad, decidió despellejar y quemar a un gato (vivo) para demostrar la tesis que rondaba por su cabeza desde hacía un tiempo: que los felinos no tenían más que una sola vida y que las siete que se le atribuían no eran sino meras supercherías. En su adolescencia, solía pasearse completamente desnudo por su barrio, señalándose el pene y gritando a viva voz En 1900, cuando contaba con veinticinco años, a la vuelta de una excursión, se enteró de la muerte de su "compatriota" la , salió corriendo a la calle y lanzando su sombrero al aire, estalló en un éxtasis de gritos y júbilo. Estos tres fragmentos de su existencia describen a la perfección el espíritu de y sus motivaciones, pisotear y acabar con los códigos de moralidad imperantes en la sociedad en general y la victoriana en particular. Fueron acciones como estas las que le hicieron ganarse apelativos como el de o , por mencionar algunos de ellos. Bien es cierto que contribuyó a ganarse todos esos calificativos de maldad de los que tan orgulloso se sentía, propagando toda clase de rumores e historias. Renacentista declarado, se reinventaba a sí mismo cada cierto tiempo, buscando encontrar su sitio y tratando de escapar de aquello que tanto le atemorizaba, el aburrimiento. A pesar de sus incontables defectos y sus muchos ", era un genio irrepetible. En la noche del 1 de diciembre de 1947, falleció como resultado de una degeneración del miocardio complicada por una bronquitis crónica. En la cartera que llevaba en el bolsillo izquierdo de su chaqueta, se encontró un talismán de pergamino con el dibujo de uno de los cuadrados de impregnado de sangre menstrual, un par de billetes de banco, algunas tarjetas de visita en las que figuraba impreso y, metido entre ellas, un diagrama de la diosa extraído de la página de un libro de anatomía. Este es el equipaje con el que , , decidió abandonar este mundo a los setenta y dos años.


Al día siguiente, , médico de que había reducido a este último la dosis de heroína que le prescribía hasta llevársela por completo en contra de la voluntad del , fue encontrado muerto en la bañera de su apartamento de . Aunque no es sino una simple casualidad, no pocos seguidores del ocultista británcio han querido ver aquí una suerte de venganza de ultratumba hacia el doctor que le privó de uno de sus placeres más recurrentes (uno de muchos). Por todos es conocida la (gran) afición de por todo tipo de sustancias con las que experimentar sensorialmente y tratar de abrir la mente, en especial su consabida querencia por la heroína, tal vez no sea extraño que tal devoción hacia las drogas bien pudiera esa creencia de un ajuste de cuentas desde el .

En su texto , , para asentar sus ideales y su ensayo, parte de la base de que el ser humano está en una permanente búsqueda de la felicidad: nos dice. De hecho, tal es su admiración (un estudio a parte merecería el tratar de saber si esa admiración venía dada por la ilegalidad de la sustancia en cuestión) que, como buen amante del montañismo, no duda en compararlo con los copos de nieve de las cumbres . Considera a la cocaína un elixir , capaz de acabar con la melancolía de cualquiera y hacer que en la boca del consumidor se dibuje una rápida sonrisa de satisfacción porque, en


ese preciso momento, minutos después de su ingesta, quien la toma es feliz. Por eso el ser humano la consume, para tratar de alcanzar lo que no podría de ningún otro modo. La cocaína es capaz, siempre según la tesis de , de "decirle"

Edward Alexander Crowley nació en Leamington el 12 de octubre de 1875 en el seno de una familia hermética y religiosa en exceso,

En 1903 se casa con una joven viuda llamada Rose, hermana de

pertenecientes a los Plymouth Brethren, una secta de cristianos protestantes

su amigo Gerard Kelly. En el viaje de luna de miel, la mujer de Cowley

fanáticos. El ambiente en el hogar familiar era cuasi monástico y las muestras

comenzó a experimentar estados de trance en los que supuestamente el dios

de cariño y afecto eran inexistentes. Fue su misma madre la que le "bautizó",

Horus trataba de contactar con él. En una de estos estados de trascendencia,

con intenciones peyorativas, como "la Bestia del Apocalipsis", debido a su

su mujer le guió hasta una figura de Horus que estaba numerada (en el ínidice

incorrección a ya su permanente oposición a las normas.

del museo en el que se encontraba) con el 666. A raiz de esto, Crowley

A los 16 años, al aceptar la "invitación" de su madre de pasar una temporada en Escocia (con el único propósito de deshacerse de él durante una

También, comenta, que cuanto más se toma, menos es capaz el hombre de y también cuanto mayor es la frecuencia de ingesta, menos euforia hace sentir y más afloran los temores y miedos, latentes hasta ese momento.

"el loco".

asegura que una oscura presencia le dictó un texto sagrado que daría como fruto el nacimiento del "Liber Legis" que establecería la ley de Thelema..

temporada), descubrirá otra de sus muchas pasiones. El alpinismo. De

Tras la muerte de una hija de 2 años, se divorcia y se dedica a una

Escocia, se dirigiría a los Alpes austriacos, y de allí, a Cambridge, donde

vida disoluta en lo sexual. Funda la revista "The Equinox" y dirige una nueva

quería estudiar filosofía ética. Allí se cambia el nombre por

órden hermética, la Astrum Argentum (A.A.)

Aleister. En Cambridge destaca por su intelecto y por sus

A mediados de 1920 comienza a consumir heroína por

ideales (se negaba a ser examinado por los profesores), tiene

prescripción médica. Como la heroína era ilegal en Gran

su primera experiencia homosexual (amén de muchas

Bretaña y difícil de conseguir, se plantea mudarse a otro

heterosexuales) y se apasiona con la poesía ("El Paraíso

país. De esta premisa, surgirá el proyecto de fundar una

Perdido" de Milton y Oscar Wilde principalmente) y con el

comunidad utópica en la costa norte de Sicilia, en Cefalú, La

ajedrez. Mientras estudiaba, hacía pequeñas escapadas para

Abadía de Thelema. Lo que en un principio parecía una idea

seguir practicando el alpinismo.

interesante en la que experimentar con la meditación las

En una de esos viajes, mientras estaba en

drogas, la sexualidad, la mezcla de cultos orientales y

Estocolmo, se produjo uno de los momentos claves de su

occidentales, acabó degenerando. Nadie limpiaba, no había

vida. Descubrió que estaba dotado de poderes mágicos. Él mismo lo cuenta:

agua corriente y a Crowley (Master Therion era su alias allí) estaba cada vez

"Desperté con la seguirdad de disponer de un poder mágico para

peor de una bronquitis que trataba de paliar con una mezcla de heroína, opio,

devenir consciente y satisfacer una parte de mi naturaleza que hasta aquel

cocaína, morigna, vino y hachís. El que uno de los integrantes de la orden

momento me había sido inaccesible."

falleciese en extrañas circunstancias, Loveday, y las habaldurías de quien por

Comienza así su vida Magicka, repleta de lecturas arcanas e investigaciones ocultistas.

allí pasaba, llevaron a Mussolini a equiparar a Crowley a sus seguidores con la Mafia, con lo que decidió acabar de una vez por todas con ellos.

Ingresa en la orden hermética The Golden Dawn bajo el nombre

De ahí en adelante, se produciría un lento y agónico devacle que

de Frater Perdurabo. Al poco de pertenecer a dicho grupo, coincide con Yeats

le llevaría a consumirse en la soledad y el olvido hasta que el 1 de diciembre

y le hace entrega de una obra teatral que acaba de escribir. Según palabras de

de 1947 fallecía.

Crowley, Yeats se limitó a "murmurar unos pocos elogios de compromiso", pero para el Mago, lo que en verdad ocurría es que a Yeats "le hacía daño haberse dado cuenta de su inferioridad". Esto, que a priori puede parecer intrascendente, cobra relevancia cuando, al dividirse la fraternidad, Yeats se convertirá en uno de los mayores enemigos de Crowley, al que se referirá desde entonces como

Según una enfermera que le atenció en esos últimos momentos, Crowley dijo "A veces me odio a mí mismo." Y así murió, siendo odiado como lo fue durante toda su vida.


generalizada y absolutamente normal), justificándolo por el posible abuso que se pueden hacer de ellas por parte de los enfermos (y de los médicos, que las tenían al alcance de su mano. Tengamos presente el alto índice de médicos consumidores de drogas que había en la época). no ve bien que a un individuo se le prive de poder consumir droga si así lo desea (recordemos su principal precepto que dice ); él es de la idea de que Tener la convicción de que no recetarla y quitarla del mercado legal acabará con el problema de las adicciones es algo totalmente equivocado. A este respecto, pone un ejemplo basado en un hecho que aconteció mientras escribía su texto.

Aquel que abusa de la cocaína sufre graves alteraciones en su cuerpo,

sugiere que se consuma, pero con prudencia y cabeza, como hacen los indios sudamericanos, que mastican la hoja de coca, en su es tado puro, sólo en casos extremos, o si no, acabará uno convirtiéndose en un esclavo de la cocaína y sufriendo todo tipo de alucinaciones. Muchas veces se puso como ejemplo de buen consumidor de drogas y, visto lo longeva que fue su vida y que falleció por causas naturales, es de sospechar que obraba según predicaba. debate también sobre la y la legislación norteamericana que en su momento restringiría las prescripciones médicas de las drogas con fines terapeuticos (que hasta entonces había sido una costumbre

Es decir, que el hecho de restringir, prohibir, parte del problema, no conseguirá que éste desaparezca por completo. tiene la creencia de que la solución a ese problema que ahora se encontraba en la sociedad norteamericana, sería una buena educación moral y el aprender a autocontrolarse.

Y es que como con la se hacía casi imposible obtener de forma legal drogas (narcóticas, claro está), la gente se dirigía a las lavanderías chinas, que se convirtieron en el centro de distribución de la época de heroína, morfina o cocaína (los barrios marginales de afroamericanos también fueron un foco importante de compra de sustancias). Como se ha demostrado en muchas ocasiones, la prohibición (ahí está la época de la y su correspondiente prohibición de vender alcohol para corroborarlo) conlleva a la aparición de un tráfico subterráneo descontrolado, con lo cual, los males que ello acarrea, hacen de la restricción un remedio fallido y altamente pernicioso (más aún) para la salud. Los traficantes clandestinos descubrieron un mercado que no sospechaban y que les reportó incontables beneficios; hoy día, la situación no ha cambiado en absoluto, perdurando el problema como una lacra imposible de borrar. Uno de los principales problemas que ve en la sociedad y que conducen al hombre a convertirse en consumidor, es la intensidad de las vidas que nos toca vivir, siempre demandando placeres y estimulaciones que nos saquen del letargo y el aburrimiento de las vidas normales. Triste obtención de desgracia en busca de una felicidad pasajera.


Deudor de un desprecio hacia el poder y el control, es el máximo exponente de la literatura sucia e indescifrable que, en una primera lectura de cualquiera de sus obras, el texto deja una sensación demoledora en quien acaba de consumir el libro. Y es esa incomodidad, ese inconformismo llevado al límite de lo permisible por la sociedad, lo que hizo que, al igual que otros grandes escritores como (con el que se asemeja también en el hecho de replantearse la base misma, el pilar fundamental en el que se basa la creación literaria) o , su obra sufirera un rechazo y una persecución casi inquisitorial, siendo tachado de obsceno, pornográfico e inmoral. La palabra como artefacto peligroso.

eeeee

(

):

(1914-1997) es una de las figuras literarias más rompedoras, inclasificables, anárquicas y transgresoras que ha tenido el mundo de las letras en toda su historia. Es escritor, sí, eso es indiscutible, pero lo de ser narrador, entendido como tal, es más discutible, ya que su estilo, propio y característico, carece de cohesión y uniformidad, de tal modo que uno tiene la impresión de estar leyendo (magistrales) piezas inconexas escritas, tal vez, por el nihilista habitante de otro planeta diferente al nuestro, como si más que un narrador fuese un arquitecto improvisador de palabras, como si le bastase con derrochar yuxtaposición de ideas y metáforas sorprendentes y experimentales que descomponen la materia propia con la que está hecha el lenguaje que empleamos el resto de los mortales.

Pero él sí se hizo esa pregunta. sabía bien un nuevo código del lenguaje sería lo único capaz de transmitir las vertiginosas ideas que bullían en su cabeza, haciendo reaccionar al lector con ellas. Eso, solamente sería posible escribiendo tan rápido como su mente fuera pensando (como los surrealistas teorizaron en su concepto de escritura automática). Para él, escribir no deja de ser un acto físico más. Él escribe igual que come, que corre, que experimenta con las drogas, que practica sexo. Es por eso que no sólo indagó en qué es la palabra, sino que construyó su propio idioma, su propia forma de (re)escribir a base de retazos, interrupciones, repeticiones, descolocaciones, invenciones sonoras, lo cual le acerca más a la poesía en prosa que a la narración convencional. Coge nuestro lenguaje, el que empleamos todos los días, el que yo utilizo para hacerles llegar estas palabras, y lo destroza, lo pisotea rompiéndolo en cientos de partes que luego recocoloca a su antojo llevándolas hasta el extremo. cual dios creador, trae así al mundo el concepto de . Resulta innegable que, esta caótica forma de trabajo (más bien la ausencia de ella), inamovible y ajena a toda moda pasajera, fue lo que la denominada generación tomó para sí como dogma (añadido, por supuesto, a su querencia hacia el orientalismo, el o el ). Si uno lee , advertirá, no sin cierta extrañeza, que está ante un texto deslabazado, cuya metodología consiste en cortar y pegar en orden aleatorio el texto escrito, dotando al conjunto final de un halo de extrañeza hasta cierto punto, mágico.


Interesado en la ciencia y en el ocultismo, apasionado de las armas, descubridor de prácticas bisexuales, viajero, amante de los parajes exóticos, mafioso y delincuente, adicto a la morfina, al mayún y a la heroína adulterada, obsesionado con el control mental y la telepatía, estuvo atrapado por la lectura desde pequeño y poco se podían imaginar sus padres, familia burguesa muy acomodada, que en su propio seno iba a surgir un ser tan marginal y transgresor como lo fue su hijo. Esta pasión por la lectura, le llevará a escribir, en Méjico, huído de la justicia por su condición de morfinómano, y bajo el seudónimo de , los minimalistas libros y , dos libros incómodos para un público, el norteamericano, cegado por su ilusorio . Hemos de reconocer que, además de la incomodidad que suscitan sus textos a los estamentos menos permisibles e idealizados, su contenido encierra un atisvo de verdad innegable. En el fondo, subyace una visionaira y nada romántica visión del futuro que estaba por venir no muchos años después. Así, conceptos como y , están vigentes y de máxima actualidad en nuestros días. La que ideó como universo propio, en el que la imposibilidad de o está siempre patente, no es sino el triste reflejo de nuestra sociedad, pasmada y permisible, condescendiente y obediente. , escribió para referirse a su presente y para profetizar su pasado.. Y así es hoy día.

Estos, para , según cita en su introducción a , son los tres principios básicos que se siguen en el monopolio de las drogas. Y desde luego, debemos tomar sus palabras como una verdad inamomible, porque i una serie como se ha erigido como el paradigma de la representación televisiva del mundo de la droga (a parte de sentar bases en lo que a producción televisiva se refiere) y la corrupción y miserias que acarrea esta, debería ser el pedestal sobre el que se asentara la concepción de lo que es un yonqui. le debe prácticamente todo lo que es a la droga y a haber sido un yonqui. Fue una experiencia que le marcó y le cambió de tal modo que no podrían exisitir el uno sin el otro. Y no lo digo porque crea que la droga le sumiera en un estado de consciencia trascendental tal que hiciese que su mente se desarrollase hasta límites insospechados, no, sino por lo experimentado "gracias" a ella (recordemos que el propio autor dice no recordar nada de esaa época salvo los retazos de pensamiento que anotaba en sus cuadernos). dijo: Hay muchas personas que tienen la convicción, la creencia -según mi criterio algo equivocada- que las drogas hacen que tu mente se vuelva creativa. Y digo que no creo que esto sea así porque una sustancia, llámala como quieras, no puede dotarte de lo que no posees; sí que pueden hacer que tu mente se abra, que el don que poseas tome nuevos derroteros y caminos que creías no poder transitar. A este respecto, las palabras de ilustran a la perfección lo que quiero contar:


Así que una vez descartado el que las drogas transformen al ser humano en visionario, lo que nos queda para expresar la majestuosidad inigualable de la obra de es que, tras pasar una experiencia tan intensa como la de una adicción, una vez superada la misma, al ser conocedor de primera mano del horror, del infierno hecho sustancia, el mundo se puede -debe necesariamente- ver de un modo diferente e innovador. Con la irrupción en la escena política estadounidense por parte de , llegó una época de prohibicionismo en torno al mundo de las drogas. Si con anterioridad, como ya he comentado en el editorial de este número, un alto porcentaje de la sociedad consumía drogas que adquiría con relativa facilidad en habilitados para tal uso y las mujeres de clase media eran sus principales demandantes, ahora la figura del cliente de la droga cambió radicalmente, pasando a considerarse a todo aquel que consumiese dichas sustancias poco menos que marginal. La ley se endureció tremendamente, pero como contrarréplica, aparecieron los "camellos" clandestinos (con lo que se pierde en pureza y calidad del producto al carecer de control). Así, los se vieron ante la extraña y paradójica situación de que los médicos, que hasta entonces no habían puesto pega alguna a ello, se negaran tajantemente a prescribir recetas de las mismas. En nos encontramos ante una obra tremendamente minimalista y aséptica, marginal en grado sumo, tratando de emular las publicaciones pulp de la época que buscaban epatar al lector de forma contundente. Escrita bajo el seudónimo de , está narrada en primera persona, como si de una improvisación o un diario corriente se tratase, nada cuidado en cuanto a forma literaria se refiere, con lo cual, , consigue que la historia gane en sensación de autenticidad y verosimilitud, logrando transmitirnos una incomodidad y un temor real por el (im)posible contagio viral verdaderamente angustiosa. Embargado por el espíritu de la tradición romántica de desapego del mundo, del viaje físico y mental (muy a lo ), viaja de todas las formas posibles por el mundo de la droga, no escatimando detalle alguno en su descripción de la vida diaria de un yonqui, que tiene aferrado a su cuerpo un parásito que le domina y le devora desde dentro. Para él la droga es inocular al cuerpo dosis de muerte para que este se mantenga en permanente estado de emergencia. Cuando se pulicó originalmente en 1953, se vendía por 35 centavos, como una novela pulp al uso. No le importó a . Cuando se puso a la venta, se pudo comprobar que el editor había plagado la novela de notas al margen, entre paréntesis, tratando de lavar su imagen y demostrar su alta moralidad. A no le importó. Cuando el lector abría la novela, se encontraba con una nota de la editorial que retrataba al autor como . A tampoco le importó... Lo único que quería era lanzar su mensaje: Retratar como nadie a un adicto a la heroína. Recordemos que él comenzó su adicción durante la , a base de opiáceos de farmacia y morfina, pasando posteriormente a heroína adulterada proveniente del


dijo: Y con eso debemos quedarnos, con el mensaje que se transmite de esta obra, que no es otro que el de recalcar que el consumo de determinadas sustancias lleva a la adicci贸n. Y esta al dolor m谩s insoportable, a la muerte en vida, a la zombificaci贸n del alma y del raciocinio.


leer después de haberse adentrado en ese espasmódico universo con la lectura de los ya citados y , las otras dos partes que componen esta trilogía no oficial ni reconocida de la decadencia del ser humano y la paranoia de la mente.

La semilla de la que germinará posteriormente la hiperbólica novela , está llena de fatalidad. El mismo lo confirma con sus palabras: Asentado en , huído de la justicia, recordémoslo, colocado por la morfina a todas horas, durante uno de sus delirios alucinógenos, mata a su mujer de un disparo mientras emulaba a con su pistola.

A comienzos de 1963 un librero de fue detenido y conducido a comisaría. Su delito: . Esa obra era , que tiene el de ser el último libro censurado en el mundo anglosajón. El juicio no sólo salpicaba a y a su obra, sino iconos de la contracultura de la época como o , que decidieron intervenir por voluntad propia. Al Conrespecto respectodea este este juicio, juicio hay un libro que se se erige erige como como imprescindible en resquicios los resquicios de este esperpéntico proceso. imprescindible para para adentrarse descubrir los de este esperpéntico proceso, "El , publicado por y del que exterminador hizo bien su trabajo", del que a continuación tienen unos extractos: a continuación tienen unos extractos.

De la depresión que le sobreviene por tal catástrofe y de su estancia de cuatro años en , surigiría su obra cumbre. Allí era conocido por la gente como , ya que presentaba un aspecto consumido y degradado hasta niveles enfermizos. En su retiro, escribe gran cantidad de fragmentos inconexos que serán, posteriormente, integrados a la novela que nos ocupa. generó un escándalo inimaginable desde que se publicó, llegando a verse llevada a los tribunales en y . De todos sus libros de esta época tan caótica, sin duda alguna me quedo con este, ya que ha sabido plasmar ese universo esquizoide de la droga, onírico y enfermizo mentalmente, como nadie lo ha hecho. Partiendo de un ensayo introductorio sobre la adicción a los opiáceos que sirve como prólogo, la novela mezcla realidad y ensoñación alucinada y la no-historia que contiene, delirante y desestructurada, podría resumirse, si ello es posible de decir en esta novela, como una paranoica batalla entre el poder y los parias y desamparados.

Uno no puede negar que la lectura de este libro exige, incluso al lector más experimentado, un grado de concentración y esfuerzo difícil de alcanzar, máxime si no se ha leído nunca nada antes de . Yo les recomendaría

II


Finalmente, imperando la cordura, fue absuelto a pesar del En la década de los 80, en la que todo era posible, se convirtió en un icono mediático. Grabó discos con gente como ... pintó cuadros que fueron empleados por gente como para las portadas de sus discos, publicitó las zapatillas deportivas de una conocida empresa del sector, protagonizó cortometrajes, guionizó cortos animados y películas, fué endiosado por la generación punk y la electrónica más experimental... De maldito y perseguido a ídolo de masas y admirado. Así somos. Afortunadamente, más allá de idolatrías pasajeras y modas caducas, su mensaje aún permanece intacto y vigente.

(

. Introducción de la novela)

De entrada, al espectador ocasional o alejado del cine de , pudiera parecerle que un libro tan anárquico como , en el que la falta de una trama lineal consistente hace que no importe en qué página fije uno la vista para comenzar a leer, sería imposible de adaptar fílmicamente, máxime cuando un cineasta tan grandioso como , que sí pudo adaptar la novela homónima de , , tuvo que desechar la idea de transformarla en imágenes, al verse incapaz de ello.

Eso pensábamos muchos hasta que vimos, con asombro, perplejidad y regocijo, la maravillosa e insuperable visión que filmó ; aunque, eso sí, una vez vista la película, uno no puede decir que se trate de una adaptación propiamente dicha. que nos trae el cineasta es mucho más que eso. Es algo nuevo. Un ente casi único. Una experiencia irrepetible difícilmente posible de esperar de otro director (salvo en ) Si analizamos detenidamente los puntos que tienen en común tanto el libro como la película, no debería extrañarnos esa capacidad de trasladar en imágenes las desquiciadas palabras del otro, puesto que la obra de siempre ha estado muy ligada, en conceptos y espíritu, a la de (y a la de y , obviamente). La semejanza de estilos en y , al menos en esa primera parte de la filmografía del canadiense que nos llevaría hasta la

fallida , a partir de la cual cambia el enfoque de las cosas, que no el mensaje, está más en lo temático que en lo formal. La iconografía bizarra del director, como sucede en la de , está plagada de personajes mutados, aberraciones insectizoides, con sexualidad ambigua pero difícilmente contenida, con (el en este caso que, a diferencia de otros doctors del cine de , sale airoso de sus experimentos) en busca de humanos con los que experimentar (cuando no es en ellos mismos. Véase, por ejemplo, ), lo cual nos lleva a la obsesión que sienten ambos por los fármacos y las sustancias que alteran el organismo tanto a nivel físico como mental; intereses comunes también al mostrarnos corporaciones que tratan de alienar y manipular al ciudadano de a a pie y la irrupción en escena de personajes dotados de poderosos y peligrosos dones telequinéticos y telepáticos (recordemos que era un entusiasta de estas ramificaciones de la parapsicología). También, ambos autores, poseen una mirada un tanto


Cronenberg) y que encontrará, de esta manera,

está también presente aquí, aunque realmente

su identidad propia que estaba perdida. Este

la mujer no es el mal en sí misma, sino la

planteamiento, esta

"religión", este

(involuntaria o inconsciente) catalizadora del

concepto, es el que nos lleva hasta lo que

mismo. La mujer suele ser el factor que

comunmente, en el ámbito cinematográfico,

desencadena la transformación o bien está

conocemos como "La nueva Carne".

presente cuando comienza. Los hombres que

La nueva carne está ligada a las

están junto a ellas son conucidos por su mano

teorías esgrimidas por Gilles Deleuze y Félix

bien hacia la muerte, bien hacia el desengaño o

Guattari

bien hacia la pérdida de ilusión por vivir.

y

de

las

"máquinas

Deleuze,

las

máquinas

La homosexualidad es algo que

deseantes están compuestas por la energía

también está ahí, latente en algunos casos y

libidinal del ser humano, que se transmite y

explícita en otros, pero siempre subyacente.

transmuta a través de los órganos (que se

Este factor viene dado de la fascinación que le

acoplan, durante la relación sexual, a otros

produjo en la Universidad la película "Winter

órganos) en perfecta y harmónica simbiosis. La

kept us Warm" de David Secter (que fue la

desaparición del cuerpo viene dada por la

semilla que alimentó su hambre de cine),

pérdida de los órganos (que en cine de

largometraje

Cronenberg se da también a la inversa, por

66. Para Cronenberg, el lado masculino y el

exceso de órganos). La nueva carne nos lleva

femenino de las personas son diferentes y

también hasta territorios pasados, hasta el

pueden convivir por ello en una misma persona

romanticismo y esas ideas sobre el hombre

(como veremos en "M. Butterfly" o en "Crash").

deseantes".

Director

obsesionado

con

la

sexualidad malsana, las prácticas médicas, científicas,

quirúrgicas

y

sus

secuelas(cicatrices) y siempre preocupado por los miedos del hombre actual a las máquinas que rigen su vida y la dualidad emocional que le

supone

el

convivir

con

las

nuevas

tecnologías, que le atenazan y le fascinan por igual.

Una

carne

propensa

a

contraer

enfermedades y a ser atacada por todo tipo de virus. Carne que tiende a degradarse y degenerar en una suerte de babas, llagas, eczemas y supuraciones que llevan a la pérdida de los miembros y a su posterior amputación y sustitución con prótesis. Para Cronenberg, la carne es una prisión que ha de ser exorcizada y mutada para crear (en metamorfosis kafkiana) al nuevo hombre que gobernará el mundo (algo similar a lo que, años después que él, hiciese Tsukamoto con su impagable saga "Tetsuo", aunque con un aire cyberpunk loable que no tendría

ningún

sentido

en

el

cine

de

nueva

su Para

teoría

como dueño de su propio destino, de su propio cuerpo,

aunque,

también,

hay

seleccionada para Cannes en el

Cronenberg trata a sus personajes y

mucho,

a sus historias desde la distancia, con frialdad,

muchísimo de Nietzche y del nihilismo en este

como limitándose a mostrarnos qué sucede y

apartado, con Sartre a la cabeza y su náusea

por qué ocurre, pero sin tomar parte en el

como consecuencia última del cuerpo, que es

proceso, sin cuestionar o juzgar lo que los

un lastre pero que, por desgracia, es necesario

personajes (no) hacen, pero a pesar de esa

para la existencia misma.

gelidez, sus movimientos de cámara, sus

"La humanidad ya no necesita del

encuadres, son preciosistas y exquisitos. El

sexo para reproducirse.[...].Muchas de las viejas

protagonista de sus filmes no es lo que

maneras de relacionarse ya no funcionan. En

entendemos por un héroe al uso, sino que se

este caso, ¿qué podemos hacer?. ¿Hacia dónde

enfrenta a los problemas vitales que le asaltan,

nos dirigimos?."

y que suelen ser por culpa suya, reinventando

Intenta encontrar el sentido de la

su propio ser. Siempre tiene que debatirse entre

autosuficiencia, cuyo máximo exponente lo

discernir lo onírico de lo real y el punto de vista

encontramos en el personaje de Max Renn, de

nos viene dado (casi) siempre de manera

Videodrome y su herida vaginal en el estómago,

subjetiva. Los personajes femeninos suelen ser

o ese órgano con forma fálica que nace en la

más fuertes que los masculinos, siendo estos

axila de la protagonista de Rabia, Rose. La

últimos personas incapaces de soportar las

supuesta misoginia, en leves pinceladas y tal

debilidades y miserias sobre las que se asienta

vez motivada por la mala suerte que le ha

su vida, lo cual les lleva a su autodestrucción.

acompañado en sus infructuosos matrimonios,

Hacia la desmoronación de su carne.

peculiar hacia las mujeres; para son entes extraños portadores de virus y desencadenantes de desgracias, por su parte, siente fobia por ellas, lo que nos lleva a su patente homofilia y a la ambigüedad sexual del cine del director canadiense. Bajo mi punto de vista, y junto a , con la que guarda numerosas similitudes, esta película, esta visita guiada el oscuro mundo de una mente drogadicta, claustrofóbica y onírica, supone la obra más personal y que mejor define las inquietudes del director. En ella, como si de un biopic ilusorio apocalíptico se tratase, la vida real de se confunde con la alucinada ensoñación del personaje , un émulo del escritor magistralmente interpretado por un en estado de gracia y que nos recuerda poderoasamente a las ensoñaciones sufridas por en la citada . es un exterminador de insectos (como también lo fue Burroughs durante una época de su vida) cuya mujer, , emplea el polvo del insecticida con el que él trabaja como sustancia con la que drograrse. Esta variación con respecto a la novela original, donde la sustancia en cuestión era la heroína (acto deliberado con el que, tal vez, tratara de no formar parte de debates públicos al respecto de ciertas sustancias), o el hecho de romper, narrativamente, con la aceleración del libro en pos de una introspección latente y necesaria, no debe interpretarse como una adulteración del texto de o una forma, por parte de , de suavizar la crudeza de la historia. No, eso sería un error, ya que no es sino la forma que tiene de hacer suya la historia, de llevarla a su propio universo sin que pierda ni un ápice de validez y de la personalidad original. Accidentalmente, como ocurrió en la realidad, muere a manos de , lo que hace que este se derrumbe y se deje atrapar por las drogas,


le llevarán a los rincones más insólitos y difícilmente transitables de la mente de un ser humano. Un mundo llamado " es una película que nos habla del nacimiento y gestación de una obra literaria. desgraciado accidente que acabó con la vida de y que originaría el libro, ya que, sin duda, es la clave sobre la que se asienta la obra:

. tenía un especial interés en mostrar el

Este interés central hacia el escritor y su libro, se ve reflejado en la puesta en escena de la que hace gala Cronenberg, atípica en

cualquier otra película de otro director, que se centraría en generar un mero relato de serie negra, mientras que el canadiense lo extrapola a su universo particular y lo convierte en la representación fílmica de un estado mental de extraña y factura. decía no tener recuerdos de haber escrito las notas que llevaron a la conformación de ". Así es la novela, la película, una ensoñación, un viaje alocado, esquizoide, a un mundo onírico del que, cuando despertemos, no sabremos si es real, si es imaginado o si nunca hemos estado allí.. Sin duda alguna es una de las obras más bizarras y desconcertantes de los 90, con ese aura de excentricidad ambigua, terrorífica a la par que reveladora, y es, también, una de las películas más destacables de la filmografía de su director y, por consiguiente, de la historia del cine.


dibujo original de ANTONIO CALLAU (http://pintandoenlapantallaplateada.blogspot.com/)


n una de esas noches grises que se antojan interminables, donde todas las calles nos conducen inevitablemente a los paisajes del dolor, seguramente alguna vez todos nos hemos encontrado con una tentación demasiado fuerte para rechazar. Indudablemente todos hemos compartido barra de bar y vaso medio vacío con algún compañero de infortunio para poder ahogar las penas y olvidar esos pasajes de nuestras vidas que se esfuerzan por permanecer, esa adicción que nunca podremos ignorar. Adicciones o drogas las hay de muchas clases y afectan de diferentes maneras. Hay algunas, incluso, que por evitarlas nos conducen a abismos aún más profundos. Un amor frustrado y adictivo puede conducir, por ejemplo, al alcohol para evadir la realidad y éste convertirse en una adicción más fuerte y perjudicial. El alcohol no deja de ser una droga como la cocaína o la heroína que también son utilizadas para huir de la realidad. Y un buen ejemplo de podría ser efectivamente y quizás por esta razón su papel protagonista en fue determinante, todo un hallazgo para el director . De no haber coincidido en el mismo año con y su papel protagonista en , hubiera ganado indiscutiblemente el al mejor actor principal de aquella gala pues, según la opinión más extendida, el personaje es la mejor creación de en pantalla. Mejor aún que su papel de en por el

que consiguió el al mejor actor secundario. Pero para comprender a este deberemos de viajar atrás en el tiempo, un poquito antes de conseguir el papel para , película que volvería a encumbrarlo en ese lugar que siempre le correspondió y que había perdido en una época aciaga que corresponde al periodo entre 1950 y 1951. en 1950 había tocado fondo, tanto en su carrera profesional como en su vida sentimental. La pérdida de voz, su tesoro más preciado, la mala elección de repertorio por parte de la discográfica y el nacimiento del rock and roll se mezclaron como la pólvora y la llama con su tormentosa vida sentimental junto a . En 1950 tenía un aspecto cadavérico. Tomaba seis pastillas diarias, llegó a pesar 46 kilos e intentó cortarse las venas en la ducha. Afortunadamente su manager andaba cerca para salvar su vida. La explicación es muy sencilla. Después de ser el cantante más famoso de , había caído en el olvido. Además su adicción a se complementaba con la adicción que sentía también por él y daba como resultado una relación autodestructiva que estuvo a punto de acabar con . El cantante se refugió en el alcohol, en la nicotina excesiva, en las noches de juerga y en sus diferentes amantes y en el sexo desenfrenado.


Pero en 1951, afortunadamente para decidió echarle una mano. Efectivamente fue ella y no la mafia como se intenta hacer creer en de y , la que persuadió al productor para que su marido interpretara el papel de en . se encontraba en rodando cuando, tras comprobar el estado desesperado de , realizó una llamada a y le dijo: Un mes después accedió a preparar una prueba para quien, tras recibir su llamada, abandonó . Era tan desastrosa su situación que tuvo que costearle el pasaje para el avión. El cantante marchó a realizar la prueba para un papel que se sabía de memoria. era y el papel fue suyo en cuanto ensayó el primer diálogo. Por aquel entonces, también abandonó el rodaje de , desobedeciendo al director , para viajar a y abortar en secreto el único hijo que hubiera tenido con ella. se enteró meses más tarde. El caso es que el papel de en volvió a encumbrar la carrera de , tanto musical como cinematográficamente hablando. En el terreno musical,


firmó contrato con sello que albergaría durante más de una década las que son consideradas sus mejores grabaciones; cinematográficamente hablando, con un Oscar en su haber, cualquier estudio se disputaba al nuevo actor de moda. Según la revista , en un ejemplar de 1955,

Después del Oscar en 1953 junto a , (otra gran interpretación como asesino a sueldo, encargado de asesinar al presidente de los ), la comedia junto a y en el mismo año . tuvo en sus manos al mejor como actor para esta interpretación del personaje un jugador de póker heroinómano que aspira a ser batería. Tras leer sesenta páginas de la novela homónima de supo que quería ese papel. El director austriaco estuvo entusiasmado con el trabajo de durante ese rodaje en que todo el equipo se dejó la piel durante las sesiones interminables de doce horas diarias. No obstante, al rodó

llegar a la escena clave de la película, pensó que era demasiado dura para y quiso realizar varias tomas para ver cuál resultaba más creíble. En la escena, pasa un duro periodo de abstinencia recluido en un centro para heroinómanos, dentro de una celda, con todas las paredes acolchadas. Para esta interpretación hizo algunas investigaciones por su cuenta. Como recordaría años más tarde, en una entrevista, durante unos cuarenta segundos se le permitió observar por un agujero lo que le sucede a alguien que tiene mono de heroína. Según comenta, jamás había visto una desesperación tan terrible en la vida y nunca más quiso volver a verlo. Lo cierto es que pidió a que dejara las máquinas funcionando y le permitiera improvisar ante las cámaras. El resultado fue inmejorable. En una sola toma y sin ensayos consiguieron la escena perfecta, una interpretación del cantante merecedora del y probablemente el momento más brillante del actor junto a la muerte de y algunas escenas de El prestigioso crítico A calificó en la actuación de como y añade que

En El hombre del brazo de oro Sinatra compartió rodaje con Eleanor Parker, Darren McGavin y Kim Novak, a la que ayudó a superar su inseguridad como actriz e infundió confianza en sí misma. Sinatra coincidiría de nuevo con Novak en Pal Joey (1957) y serían mucho más que amigos ya desde el rodaje de El hombre del brazo de oro. También cabe destacar la fabulosa música de Elmer Bernstein y el moderno diseño de los aclamados títulos iniciales que preceden a la película. El hombre del brazo de oro es una excelente película de un director impecable, heredero directo del expresionismo alemán y obrador constante de obras maestras en la historia del cine. Otto Preminger siempre fue garantía de éxito y en esta ocasión se completa su perfección con los grandes trabajos interpretativos de Sinatra, Novak, Eleanor Parker y el siempre correcto Darren McGavin. Definitivamente, después de conocer la decadencia sentimental y profesional que había sufrido Frank Sinatra, se hace difícil imaginar mejor actor para representar a este Frankie Machine, víctima de una adicción peor que la sufrida en la realidad por el cantante pero quizás igual de difícil para superar.


a capacidad adictiva y narcótica de la sangre no se puso de manifiesto hasta 1958, año en el que se estrenó ( ; ), lo cual no deja de resultar curioso. La sangre ha tenido desde que el hombre es hombre una capacidad regeneradora y unas características lindantes con lo legendario que ha salpicado la práctica totalidad de las culturas que han proliferado a lo largo y ancho de planeta. Desde a los Mayas, el hombre ha visto en la sangre el fluido vital por excelencia, el aditivo perfecto para la consecución de fuerza, vitalidad, juventud y hasta inmortalidad. Atila se bebía la sangre de sus enemigos convencido de que así recogía su fuerza y no son pocas las tribus que hacían lo mismo con los animales que cazaban para así, heredar su valor, su fuerza y su destreza. Con este panorama antropológico recorriendo la parece lógico pensar que de una forma paralela, la mitología le hincara el diente –nunca mejor dicho- a los componentes mágicos de la sangre. Así, de nuevo en la práctica totalidad de las culturas que han habitado el planeta, siempre había una figura, un ente que amenazaba al hombre con extraerle su fuerza vital. Esta podía tomar la forma incorpórea del alma, el semen y desde luego, la sangre. El caldo de cultivo estaba claro. A nuestros días nos han llegado las hazañas de , para los amigos, y por supuesto, el príncipe , hijo de , de ahí que se le conociera como . Los casos de y son los más conocidos pero como hemos visto la sociedad, la cultura y la historia del hombre en general, ha estado trufada de sanguinarias experiencias. fue el

que mejor (que no el único, mencionar al menos nombres fundamentales de la literatura vampírica clásica de los que se sirvió como mínimo, a modo de inspiración, como , o ) condensó y organizó toda esta cronología de la sangre y el vampiro en su celebrada novela. Allí, en la novela de ya había algo de esto, algo de esa capacidad narcótica de la sangre, solo que el escritor irlandés, como buena parte de su corrosivo discurso, lo expuso en voz baja, de forma solapada bajo los clichés clásicos de la literatura de terror romántica. Todo esto debió de pasar desapercibido ante los ojos de los primeros y osados cineastas que vieron en el texto de potencial suficiente para poner en pié una buena película. Ese fue el caso de y de su popular y el de , cuya adaptación se ha perdido. Ni si quiera el extraordinario director norteamericano, , pudo, seguramente porque no le dejaron, llevar a buen puerto una adaptación de en la que fluyera toda la trasgresión que la obra de llevaba consigo. Tuvieron que pasar muchas cosas, principalmente casi cuatro décadas, hasta que el cine, y con él, el público, pudieran asimilar, digerir y reproducir lo que habitaba bajo el de . Buena culpa de ello la tuvo, de entrada, . , ya se ha dicho en alguna ocasión, fue un prodigioso caso de ascensión dentro de la productora , comenzó como botones y termino siendo uno de los nombres más representativos, importantes y fundamentales de la casa. apareció en el


momento adecuado con las ideas adecuadas. Era un tipo joven con ideas atrevidas que andaba dispuesto a darle la vuela a los mitos del terror clásico, al menos tal y como los habían representado en la gran pantalla hasta la fecha. supo extraerle a todo su potencial subversivo y le ofreció a el material idóneo para dar rienda suelta a sus obsesiones de transgresión y moral. En , la sangre no es un mero instrumento catalizador del terror propio del genero, la sangre es en el de un elemento de adulteración de la moral. Sigue asumiendo su papel terrorífico es cierto, pero su cometido discursivo va mucho más allá. Cuando los personajes de son mordidos por el temible vampiro, estos pasan a convertirse en meros recipientes de maldad, recipientes que además experimentan una irresistible dependencia por ese mismo mordisco del vampiro. Hay una escena especialmente ilustrativa en este sentido en la película de . Mina ha sido mordida por y después de haber sido atendida por ( ), éste urge a que se cierren las ventanas y a que se llene la habitación de ajos. Minutos después, cuando se queda sola, ésta se desnuda de la cruz que cuelga de su cuello y abre una de las ventanas ansiosa y temerosa a la vez a la llegada del vampiro. , como un drogadicto, sabe que lo que está haciendo está mal, pero su adicción –pues ya ha sido mordida por - es demasiado fuerte. Lo interesante que plantea este es que la adicción que provoca la sangre en el ser humano no es una simple dependencia por la hemoglobina sino por sus efectos. Ahí radica el quid de la cuestión. Dejarse llevar por el sanguinolento torrente de sangre que propone en el film de implica abocarse a un mundo sin moral ni ética marcado principalmente por el sexo. Los beneficios que provoca la sangre en es el poder vivir en un mundo sin límites sociales y dejarse llevar por los placeres de la lujuria. Es más, en el de no se expone esa idea tan extendida hoy día de que un vampiro es algo así como un esclavo de , aquí el concepto esclavo se diluye ante los beneficios que ofrece ser un vampiro. Por morder (lo que quiere decir penetrar, lo que quiere decir sexualizar) a cualquiera que se te ponga por delante, da igual que sea hombre o mujer y sobre todo, da igual que sea tu amigo, tu familia o un simple desconocido, es sangre, es droga.


El elemento sexualizador de quedó mucho más desarrollado en , una rara continuación no oficial de , que se sitúa en un curioso limbo dramático entre el film original y la que sería su secuela oficial, . De entrada puntualizar que el título de la película, , no fue más que una estrategia comercial. El mítico vampiro transilvano no aparece en ningún momento durante todo el metraje ( consiguió, aunque sólo está vez, desprenderse de la capa de ) y sí en cambio un nuevo chupasangre, el barón ( ). Sin embargo el verdadero catalizador de todas las obsesiones, peligros y adicciones que implica el mundo vampírico en este película viene dado por , quien -afortunadamente- aceptó intervenir en la película a cambio de que su personaje, , tuviera más protagonismo. Así, el aguerrido cazavampiros no sólo se dedica a ir clavando estacas allá por donde pasa sino que además sirve de perfecto y ejemplar nexo de lo que supone enfrentarse a un vampiro: si quieres matarlo, tendrás que convertirte en él, o al menos, acercarte lo suficiente. conoce las debilidades de los vampiros porque los conoce demasiado bien, y esto implica, que conoce demasiado bien cuales son sus

características y por tanto, cuál es la adicción que provoca ser mordido por uno de ellos. Esta circunstancia propone un juego moral muy interesante porque nos sitúa frente a la tentación que dejarse llevar por las excelencias del vampirismo y a la vez nos muestra el papel del defensor de la moral y la ética social. La disyuntiva tiene su aquel, no crean, porque las reglas sociales son las que al fin y al cabo hacen hombre al hombre, y son éstas, justas o no, las que hacen que las civilizaciones perduren a lo largo de los siglos. El pilar básico de la especie humana está levantado sobre sus normas sociales y transgredirlas sólo supone abandonarse a los caprichos de la naturaleza, cruel a veces, justa otras, caprichosa, fría y todos los adjetivos que ustedes quieran añadir. El profesor sabe que resultaría muy tentador dejarse llevar por la mordedura de una lasciva vampiresa de generoso escote, por esto se ha interpretado que cuando , efectivamente es mordido en y raudo se cauteriza la herida con un hierro incandescente, se trata de un acto de masoquismo, de provocarse un terrible dolor a sí mismo con tal de no dejarse llevar por la lujuriosa y tentadora existencia del vampiro. Puede que la sangre sea la droga, sólo que sus efecto no son un estado de falsa euforia, felicidad infinita o flipe, sus efectos son

lascivos y están marcados por el sexo. Esto a su vez nos viene a decir otra cosa que ya hemos apuntado antes. Lo que los vampiros proponen es una existencia sin normas morales, pero no porque ellos sean uno seres malvados que quieren acabar con la raza humana, sino porque esa es su naturaleza y esto es lo verdaderamente interesante. Un vampiro no muerde o mata porque sea un ser despreciable o una alimaña del infierno, hace eso porque es su única forma de sobrevivir, porque su naturaleza es ésa y porque no sabe actuar de otra forma. Pedirle a un vampiro que actuara de otra forma, como hace ( ) de , es pedirle a uno de estos seres que actúe contra natura. No están hechos para sobrevivir de otra forma que no sea chupándole la sangre a los hombres. Esto a su vez nos lleva a otra cuestión interesante y es que al fin y al cabo, lo que un vampiro nos propone es que volvamos a nuestros orígenes y que dejemos de lado la hipocresía –que lo es- de nuestra sociedad. nos dice que actuemos tal y como nos pide el cuerpo, pero además nos advierte de algo más, que la semilla de su mal, del mismo mal que tratará de extirpar de la faz de la , lo llevamos dentro, porque es constitutivo del ser humano. Nos guste o no, es así. De modo que podremos matar a hordas de vampiros y nos podremos negar a beber la sangre de , pero el virus que provoca todo eso ya lo llevamos dentro, latente, a la espera de que algo o alguien lo reactive. Como se podrá apreciar, pocas drogas puede presumir de decir tanto acerca del hombre.


i ha habido un hombre sobre la faz de este planeta que ha hecho arte con una copa en una mano y un cigarro en la otra, ese ha sido, sin duda, (tiempo después llegarían , pero eso ya es otra historia…). Cantante, cómico, actor, con un don especial para ponerse delante de las cámaras, en definitiva, un auténtico showman todoterreno, que además, y a tenor de lo que siempre hablaron de él, fue buena persona. ¿Se puede pedir más?… Sí, una vida llena de dicha y felicidad rodeado de mujeres. Él la tuvo, créanme. Supongo que a nadie le chirriará en exceso la inclusión de en un monográfico sobre las drogas. Y es que, a pesar de no haber tenido jamás problemas con el alcohol hasta finales de los 80, cuando cayó en depresión a raíz de la muerte en accidente de avión del hijo mayor de su segunda esposa, el también actor, cantante y piloto militar (un golpe del que no se repondría)… Decía, que a pesar de no haber tenido nunca problemas con la bebida, hizo de la dipsomanía una de sus mayores y mejores bazas, su seña de identidad: todos hemos oído hablar alguna vez de aquellas inolvidables galas protagonizadas por el en el de a comienzos de los 60, donde las bromas acerca del alcoholismo de eran plato (o vaso) habitual todas las noches.

He aquí alguna de las perlas que allí se podían escuchar: Si los vasos de contenían o no simplemente zumo de manzana durante aquellas actuaciones, es lo de menos. Sobre el escenario, un pletórico disfrutaba de lo lindo alimentando su propia leyenda, al tiempo que hacía arrancar carcajadas a un público que lo adoraba. Como curiosidad, cabe destacar que cuando no estaba sus

preferencias en lo que respecta a bebidas espiritosas iban por el y los . Pero no eran esas sus principales pasiones; por encima de esto, y después de la familia -porque siempre fue muy famliar-, le encantaban los westerns y el golf. Su amigo , en cambio, era más de ; treinta y seis tragos diarios, como le dijo en una ocasión a su doctor (más o menos el contenido de una botella, aclararía). Pero hablemos un poco de westerns, ya que salió el tema. Si hay un papel por el que siempre recordaremos a es su entrañable de ( , 1959). En opinión del que suscribe, el mejor trabajo que realizara en el cine a lo largo de toda su carrera. Y tuvo algunos realmente buenos, como ese que nos regaló en (1964), a las órdenes de , o su en (1958), bajo la batuta de , una película, por cierto, en la que también fluye -y de qué manera- el alcohol de alta graduación. Río Bravo es mucho más que un western. No hay más ver su memorable comienzo (casi cinco minutos en los que no se pronuncia una sola palabra) y la forma en que entra en escena Dean Martin -sus gestos, su errática mirada, su caminar dubitativo-, para darse cuenta de que no estamos ante una película del oeste cualquiera. Si aún no han visto la escena de la moneda y la escupidera, ya están tardando demasiado. No les cuento más. En ", que fue planteada por con un enfoque totalmente opuesto al de (1952) de (un que no sólo no pide ayuda sino que además rehusa de ella, aunque al


final acabe aceptándola), asistimos, quizá como tema principal, al proceso de recuperación de un alcohólico de su e nfermedad, desde su fase más aguda de abstinencia, hasta el completo y total reestablecimiento de la autoestima gracias a la inestimable ayuda de sus amigos. Y es, precisamente, la amistad y la importancia del grupo como unidad sólida e indivisible, el otro pilar fundamental en el que se apoya la trama. El alcohólico es , el personaje interpretado por (todo un acierto de casting, aunque en un principio se pensó en ), un hombre que acaba refugiándose en la bebida a consecuencia de un desengaño amoroso. Y el grupo, bastante peculiar dicho sea de paso, lo integran: un sheriff - y su rifle ( ), interpretado magistralmente por , el tipo de más estiloso caminar en las películas del oeste; su inseparable amigo y ayudante, el anteriormente citado ; un viejo cojo cascarrabias que se encarga de vigilar la cárcel y al que da vida un impagable , quien además confiere a la historia un simpático toque de humor con cada una de sus intervenciones; y un jovencito guaperas con fama de buen tirador, el recién llegado (papel, por cierto, que fue pensado para ). Juntos harán frente a los hombres de

(el malo de la historia) de forma paralela a una segunda lucha, la que mantiene contra sus demonios internos. Y es así, como poco a poco, el hombre, que al comienzo de la historia es incapaz de liarse siquiera un cigarrillo presa de sus temblores, irá recuperando la confianza en sí hasta vaciar, en un determinado momento de la cinta, el contenido de un vaso de licor de vuelta a la botella sin derramar ni una gota: «esa música me trae recuerdos, me quita los temblores» -dice cuando suena otro de los momentos clave de esta película. Tampoco podía faltar, cómo no, la chica: una guapísima de 26 primaveras que se las ve y se las desea para al sheriff, un que por aquel entonces calzaba 51

y que, recordando sin duda lo que le ocurriera a su ayudante tiempo atrás con otra chica (también llegada en diligencia), se resiste a caer rendido ante los encantos de una mujer. Se resiste, pero acaba cayendo. ¿Quién no, tratán- dose de ?... En conjunto, dos horas y cuarto de metraje a las que merece la pena volver periódicamente; te hacen sentir mejor persona. La interpretación a dúo entre y de los temas musicales y es otro de sus múltiples alicientes; ver a sonriente mirar a unos y a otros mientras todos cantan no tiene precio. Clase, elegancia, compañerismo, amor y humor en una cinta imperecedera. Una auténtica que va ganando con el paso del tiempo.


mi mente. Aquellas frases habían sido pronunciadas por en una obra maestra titulada que yo había visto tan solo una semana antes. En ese momento, bebí el café de un trago y decidí marchar a casa para volver a disfrtuar de esta película. El

ra probablemente la primera tarde de verano ardiente. Una ciudad discreta que temblaba en la jungla de un asfalto a cada paso más derretido por el sol. En estos primeros días de sofocante calor cualquier cafetería parece recomendable para refugiar al alma del infierno urbano. Precisamente en un elegante pero olvidado Café hallé resguardo. Allí, junto a un café negro con hielo, me dediqué a observar las paredes grises de las que colgaban tristes y antiguos instrumentos musicales mudos. La estancia era presidida por un gran espejo que simulaba ser antiguo y estar sucio. En ese espejo un camarero se afanaba sin éxito en abrillantar las copas detrás de la barra y el resto del local aparecía totalmente vacío. En ese espejo transcurría la vida como una película antigua que nunca hubiera sido restaurada. En ese espejo, en definitiva, se veía un mundo sucio. Observando ese desolador reflejo recordé unas palabras que había escuchado hacía un tiempo: Y ciertamente así era el mundo según el espejo que estaba ante mí. Pero aquellas palabras que yo recordaba con tanta exactitud no habían brotado de

tristemente desapartecido creó durante su vida algunas de las películas más inolvidables de todos los tiempos, como y, por supuesto, . Pero con "Días de vino y rosas", el director de abandona por completo su sello habitual, donde predominaban las comedias y crea probablemente la que es su mejor película, adentrándose en el abismo de la adicción al alcohol. Junto a ( . 1945), es la película que mejor explica el problema del alcoholismo. En 1962, tan solo dos años después de ( 1960), B ofreció a uno de los papeles más duros que interpretó a lo largo de su carrera, encarnar a , un Relaciones Públicas que basa toda su trato con los clientes en fiestas plagadas de juerga y alcohol. En la primera escena de la película, ya nos describe a la perfección este personaje. Después de un embriagador comienzo en los títulos de presentación, con la música de (habitual de ) como perfecto telón de fondo, lo primero que podemos ver es a ( ) con dos whiskies en la mano, pidiendo otro y llamando por teléfono a una chica, que debe acudir a esa fiesta para agradar a su cliente. En una de esas juergas conoce a ( ), una secretaria que ha llegado a la ciudad en busca de una oportunidad

ya que, de otra manera, su belleza se hubiera malgastado en el pueblo, junto a sus padres. En esa primera noche que pasan juntos, invita a a su primer trago ya que, hasta ese momento, ella era abstemia. Juntos comienzan así una relación que empieza en un matrimonio apresurado y da como fruto una hija inesperada. Pero poco a poco, el alcohol va cobrando importancia en sus vidas hasta que la botella se interpone entre los dos y el amor se diluye en una pantomima, un mar de embriaguez; una existencia que solo tiene sentido cuando están borrachos. Finalmente pierde su trabajo. El punto de inflexión para el personaje al que da vida es en ese momento, mientras pasea por la calle en busca de empleo y ve su rostro reflejado en un escaparate. Su rostro es el de un borracho y es entonces cuando advierte que debe cambiar de vida y empezar de cero junto a su familia. Lamentablemente cualquier intento es inútil y aunque consigue ir saliendo adelante con la ayuda de es su esposa, , la que ha entrado en una espiral de la que nunca podrá salir. El personaje que encarna experimenta un cambio admirable ante los ojos del espectador, desde una belleza limpia y espléndida al comienzo hasta la conclusión de una mujer consumida por el alcoholismo. En el final de no hay esperanza pero en Joe la pequeña luz que brilla es tan débil y triste como ese neón que se refleja en su ventana, la noche del último adiós. Unos versos que la propia recita a lo largo de esta historia explican a la perfección el abismo al que se ve irremediablemente condenado un adicto al alcohol:


Esta ciudad es una sucia prisión tras la que, más allá de sus barrotes, dicen que vuela el sol iluminando algo más que la ausencia. Pero por muchas calles que camino no encuentro la salida. Todas ellas (largas, cortas o incluso esos callejones de final insultante) me conducen irremediablemente hasta ti, mi vieja y eterna adicción. Tan solo una vez soñé con otra vida, desde la frontera, en una noche que pareció un día y me entonaron viejos pentagramas donde se hablaba de libertad. Lo confieso, sí, esa noche canté junto a ellas y me dejé llevar hasta el paisaje del cielo abierto y la nueva primavera. Fue entonces, cuando respiré oxígeno, que recordé esta ciudad. Mi vieja y sucia prisión añorada, fue entonces cuando advertí que lejos de ti, en libertad, no soy libre y decidí regresar al pasado, como a un imán, pues apartado de tu aliento nunca desearé poder respirar.


l

, también llamado ácido, es conocido por sus efectos psicológicos, entre los que se incluyen alucinaciones, sinestesia, percepción distorsionada del tiempo y disolución del ego. Aunque se sintetizó por primera vez por el químico suizo en 1940, su popularidad se debe a la contracultura del movimiento de los años 60. Hay que anotar que, a diferencia de otras sustancias alucinógenas, el no causa adicción ni dependencia física. No es tóxico para el organismo y tampoco deja secuelas apreciables en un encefalograma, una resonancia magnética ni en pruebas neurológicas puntuales. Sus peligros derivan de la más que probable conducta imprudente durante el viaje. Algunos científicos afirman que podría ocasionar daños permanentes para la salud en dosis elevadas o consumos prolongados, mutaciones de carácter cromosomático o pérdida irreparable de la lucidez, pero en realidad estos efectos nunca han sido oficialmente demostrados. En 1962, el congreso de ilegalizó el catalogándolo como droga experimental. Pero la prohibición no frenaría el uso creciente de la sustancia, que proporcionaba una experiencia psicodélica que el movimiento ya había convertido en uno de sus rasgos de identidad. Un buen puñado de artistas reconocerán, años después, que gran parte del arte de la época se inspira en esta experiencia o, al menos, pretende evocarla. Pues bien, en pleno apogeo fervoroso de la cultura del , en 1967, se propuso plasmar en el celuloide la experiencia del viaje:


confiesa también que probó la experiencia del ácido para saber qué contar y cómo rodar la película. , todavía sin éxito como actor, se encargó del guión. Al guionista, que se estaba iniciando por entonces en esto del Cine, no le era necesaria, a esas alturas de la contracultura, experiencia alguna en los efectos de la sustancia, pues el guión de se basaba en las suyas propias así como en el fin de su matrimonio con . El protagonista,

, interpretado por

, es un

cínico y desilusionado publicista que trabaja para la televisión, minado por el fracaso de su matrimonio y en pleno proceso de divorcio. A través de un colega que asiste los fines de semana a una comunidad dirigida por un gurú que interpreta , tiene la oportunidad de vivir su primera experiencia alucinatoria con el . Tras unos minutos introductorios, el desarrollo de lo que sigue se limita al viaje: el personaje se abandona a los alucinatorios efectos de la droga. Un viaje errante donde se pierde con los únicos límites de la vigilancia de su amigo, que acaba por ser inefectiva. La trama es inexistente más


allá del experimento ofrecido al público como espectador de primera fila, al que trata de transmitir las sensaciones del viaje mediante un collage de secuencias alucinatorias que se ensamblan en un montaje frenético donde cuerpos pintados, imágenes caleidoscópicas, ensoñaciones, proyecciones de luz y color sobre cuerpos desnudos y solarizaciones se entremezclan con cuellos de camisa imposibles, pantalones de campana, cisnes asomando bajo ceñidas americanas y enormes gafas de pasta, una auténtica cápsula del tiempo que por momentos logra transportarnos al ambiente pre-setentero del movimiento , el amor libre, la apuesta por la automarginación social y la omnipresente rebeldía contra el sistema. El resultado es un film sin grandes pretensiones que se ha convertido en producto de culto, tal vez por ser de los primeros en lograr atrapar en el celuloide la ensoñación de las drogas desde una posición en la que no se pretenden interpretaciones morales más allá de un tratamiento realista de la experiencia, con un presupuesto irrisorio y los efectos especiales y medios de la época, pero que ha servido de modelo a un puñado de intentos posteriores, más o menos acertados, de similares intenciones. La película generó y generará no pocas controversias, ya que se bien inicia con la advertencia sobre el peligro del uso de sustancias alucinógenas, una vez vista se tiene la sensación de que este preliminar cumple la misma función que los anuncios de las autoridades sanitarias en un paquete de cigarrillos y, siendo condescendientes, podría ser interpretada como un collage didáctico sobre el uso de determinadas sustancias. Lo que parece indiscutible es que funcionó como antecedente del éxito contracultural de 1969 , en el que tres de sus figuras, P y habrían sentado las bases dos años antes en el viaje. Respecto a no se puede decir que se estrenara, precisamente, en lo que ha dado en llamarse serie B -término el director siempre rechazó-, el cine bizarro o la contracultura. Para muestra, echen si no un vistazo a su predecesora, (1966), donde drogas, violencia, sexo sin demasiadas barreras –violación incluida- o profanaciones de cadáveres y otros símbolos religiosos se nominan entre la lista de desvaríos de una caótica celebración funeraria a cargo de sus ángeles del infierno. Si fuese hoy, puede que estuviese pendiente de juicio como le ha sucedido al de que se le ocurrió proyectar en el festival que dirige cierto film serbio. Para mal, o para bien, eran otros tiempos.


l album de ( 1978), cuenta tanto en la portada como en la contraportada con casi la misma imagen. En la de la parte delantera, vemos al grupo posando en el campo ante la cámara de manera informal, como lo haría un grupo de amigos, la de la parte posterior nos muestra la misma fotografía con la excepción de que ahora, frente a ellos, en el suelo, yace un cadáver. Eso es en esencia el trabajo que ha realizado a lo largo de su carrera profesional, la alteración de la realidad con lo oscuro que hay en ella y que yace oculto a nuestras miradas. , de nombre real , es el fundador y alma mater de o , grupos de electrónica experimental con bases de house, noise, avant garde y psicodelia altamente bailable, combinados, con sumo gusto, con ruidos electrónicos desconcertantes, inquietantes. No es de extrañar que prácticamente todas las variantes de música electrónica más dura están de un modo u otro en deuda con su trabajo. No estaría faltando a la verdad si dijera,

asegurara categóricamente, que nos encontramos, con toda probabilidad, ante uno de los artistas (con todo lo que esa palabra indica) más interesantes e inclasificables del panorama underground. Escritor, músico, artista, explorador inagotable, figura contracultural, brillante y subversivo a partes iguales, encontró en la violencia, en el sexo, en la provocación y en el ocultismo, su inspiración para componer un sugerente universo sensorial sobre el que hacer girar sus inquietudes musicales y vitales. Con una abuela medium de profesión y un padre músico de jazz, es casi imposible pensar que las cosas podrían haber sido de otra manera en su vida. Influenciado por en cuanto doctrinas y pensamientos y por , siguió los pasos mentales de estos, como queda patente en libros tan representativos como y , o en la fundación de , una religión thelemica que tiene su base en . En sus comienzos, como el mismo ha manifestado en reiteradas ocasiones, tenía una única meta: Surgió así, de este modo, la denominada música industrial.

(

)

Sería un tremendo error no admitir que antes de la aparición de el concepto de música industrial no existía en absoluto (aunque debamos considerar a grupos como o como precedentes del movimiento) y es que el género en cuestión tomó su nombre del sello discográfico de la banda. , nombre surgido a raíz de una crítica al panorama musical de los 70. Algunos de los grupos que Insutrial Records editó, como , tenían en común el interés por la transgresión y en el uso del ruido y las


como base para producir su música. , en

, definió el concepto de música industrial como

, lo cual no deja de ser algo simplista (por lo de limitarlo a las fábricas únicamente, cuando en realidad se trata de una crítica a la industriallización en general, al control y a la dominación a la que estamos sometidos, y al funcionamiento de la industria musica). Mucho más acertado está, por otro lado, cuando dice que los cinto puntos claves de la música industrial son: (sobre la no exitencia de la realidad en un mundo en el que nada es verdad ni nada es mentira), (los primeros grupos industriales no querían en absoluto formar parte de un sello discográfico importante, todo lo contrario, preferían grabar sus cassettes y distribuirlas personalmente y además ampliaban su campo de acción incorporando elementos no musicales como el video) y (haciendo suyo el planteamiento de de 1911 que decía ) Nos queda, así, que la música industrial surigó como un intento de romper los valores preestablecidos de la música y como lucha contra el control total. Hoy día las etiquetas de la música son tan variadas y el concepto musical se ha fragmentado tanto que es casi imposible definir claramente (más allá de unos pocos de ellos) qué grupos son claramente industriales y cuales pretenden serlo (cuando en realidad confunden la esencia original con locura, violencia musical y esquizofrenia sonora).

y (de nombre real ) formaron un duo de corte intelectual artístico dado a experimentar con lo grotesco, en performances vanguardistas en las que mezclaban música electrónica, tribal o acústica con elementos teatrales desconcertantes, sexuales, violentos y provocadores. Igual azotaban al público presente como que practicaban sexo anal con dildos, se laceraban los rostros con sus uñas o se cortaban los brazos con hojas de afeitar (reminiscencias, tal vez a y la imposiblidad del ) para posteriormente chupar su propia sangre y lanzársela entonces a los presentes. Todo ello acompañado de estridentes notas musicales de

ruido, con frecuencias altísimas capaces de provocar dolor de cabeza a quien estuviese allí presente. Construyeron estructuras geométricas, cubos blancos transparentes, esferas blancas, se vistieron de colegialas, se visiteron de ángeles

blancos mientras se rodeaban de luces ultravioletas, se vestían de negro, se vestían con uniformes militares... cualquier cosa con tal de desconcertar a su público. Tanto como deciden llegados a este punto, ampliar fronteras y formar ( ) comenzó siendo una banda musical cuyos trabajos, casi siempre improvisados, giraban en torno a supuestos personajes que no eran sino fruto de su imaginación. De ahí pasaron al (relacionado con los tabúes sexuales). Una vez explorada la sexualidad mutua y propia, en un paso lógico para ellos, pasaron a la androginia. Ya no había un componente masculino y otro femenino, ya no había dos seres diferentes. Lo que ahora buscaban era la unión de

"Escúpeme mother fucker" (Frase de una performance en Milán)


PANDROGINIA siempre tuvo clara una idea: ; es por ello que, junto a su ya fallecida pareja, se deciden a traspasar las barreras de la ley natural y dar un paso más en lo que a modificación corporal se refiere, llevando hasta el extremo ese concepto conocido como . Deciden, por obra y gracia de la cirugía plástica, operarse y cambiar sus cuerpos para tener los dos el mismo aspecto. De esta radicalización de la mutabilidad, de este precepto no escrito del libre albedrío, surgiría una nueva identidad tanto espiritual como sexual a la que denominarían . Durante casi una quincena de años, además de idéntica sexualidad, vistieron la misma ropa, llevaron el mismo peinado, se maquillaron de la misma manera... de tal modo que parecían dos "hermanas gemelas". Todo esto puede verse con asombro y fascinación en el documental de , , un trabajo que, en contra de lo que pueda parecer, no es nada frívolo y para nada se hace presa de ese sensacionalismo rancio y corrosivo que amarillea hora tras hora la pantalla de nuestros televisores. Es, sobre todo, una bizarra historia de amor sin igual, una locura lisérgica y desquiciada que da como resultado la extinción de los sexos conocidos para dar paso a un nuevo concepto de ser humano quirúrgicamente puro, un trasunto mutado de la de aderezado con el placer de la tortura de .

los dos seres y transformarlos en uno mismo (lo que acabaría derivando en la ). Lo grotesco, enfermizo, continuó estando presente, así laceraciones, ingesta de clavos, vómitos, crucifixiones y mucho dolor, se convirtieron en los ingredientes de sus performances. Se radicalizaban por momentos, viviendo casi como vampiros, durmiendo de día y dejando que sus cabezas soltaran todo tipo de ideas por las noches. Las peticiones para que actuaran era cada vez mayores y los círculos más prestigiosos se los disputaban. Dedican su tiempo libre a rodar videos, a escribir libros, a redactar textos para revistas... sin perder ni un segundo, llegando a manifestar en más de una ocasión que les gustaría no dormir ni comer nunca para no parar de hacer cosas. En sus vidas no profesionales (si es que existían como tales) se limitaron a escuchar música solamennte si obtenían algún efecto por ella, como si de una droga del alma se tratase. por lo que no es de extrañar que decidieran irrumpir con su propia música en el mercado, para despertar al mundo de su letargo. En 1976, cambió su nombre por el de .

( .) podría ser traducido como , aunque en jerga coloquial es una expresión que los obreros suelen emplear para referirse al pene en estado de erección. fue el detonante del mutación del proyecto se presentó en el


de en 1976. El experimento consistía en una serie de instantaneas de recortadas de las revistas pornográficas para las que posó. Acompañando a estas, otras fotografías con un repaso la historia de , una escultura de de taMpones usados y todo ello aderezado con el de en su puesta de largo. , dijeron los críticos al darse cuenta de que en realidad la exposición no era sino el fiel reflejo de todo lo que no funcionaba en a , manifestó el gobierno, que pasó largos días debatiendo qué era arte y qué no debería ser considerado como tal. Pregunta que aún hoy sigue sin respuesta. En ese afán de conseguir una música, como decía anteirormente, que produjera ciertos efectos en quien la escuchara, como si se tratase de una droga potentísima, encontró una gran inspiración en el libro de . En él, un violinista alquímico intenta encontrar, según una leyenda que ha llegado hasta él, una combinación de notas musicales que carecen de forma de anotación y que sólo pueden ser encontradas con una combinación de fe y suerte. Si uno logra dar con esas notas, cuando se tocan, consigue trascender de este mundo entrando en otra dimensión. La polémica no sólo no les abandonó en esta nueva etapa de sus vidas, sino que se acrecentó sobremanera, ya que prosiguen en su afán de explorar todos los tabúes posibles.

Pero este persistente interés por ahondar en determinados temas no surge del interés por provocar de forma gratuita, sino que viene de la fuerte impronta de su ideología política y social. Para , el Gracias a Miguel Angel Martín que me abrió la mente principal problema por el que los estamentos oficiales se rasgaban las vestiduras era porque para estos, el al darme a conocer a Genesis P-Orridge y todo el hecho de que las clases bajas debatieran sobre ciertos temas, era poco menos que impensable, ya que, según universo que hay tras él. Como complemento perfecto , la población era como los sirvientes de sus líderes, y no se les estaba permitido pensar ni a este artículo, lean "Sicotronic Records", publicado por Subterfuge, el cual no es, como ha dicho su autor, reaccionar. Otro de los factores que causaron bastante revuelo en la época, fue la determinación por parte de sino . de mascarar sus trabajos con portadas que para nada pudieran identificar lo que se encontraba en el interior de sus discos. Así, podíamos encontrarnos una carátula con una pareja circulando con el coche, un adolescente sentado en su escritorio frente a una librería o un grupo de gente posando tranquilamente en el campo. Con esto, conseguían dos cosas: por un lado que el vendedor de discos lo colocara en un lugar que no estaba escondido (ya que la portada para nada daba pistas de su contenido, sino que parecía un disco ) y por otro que la incauta persona que adquiriera su trabajo sin saber qué era en realidad, acabara shockeada. Su música tomaba como pilar el que tanta celebridad adquirió por y su técnica literaria. No deja de resultar curioso que el mismo haya admitido en múltiples ocasiones que no tenían ningún conocimiento musical que, de hecho, no sabían ni lo que estaban haciendo, tan sólo se limitaban a improvisar y dejarse embargar por la influencia de sus incontables grupos de referencia, con lo que ganaron en diversidad y en originalidad. Componían de manera espontánea e improvisada, sin ensayo o preparación previa, de ahí su reticencia a actuar en directo:


Al principio, los galeristas y marchantes de arte hicieron caso de las autoridades y dejaron de llamarles para hacer performances. Se les había catalogado como trabajos pornográficos y altamente subversivos. Peligrosos. El hecho que que enviara postales a distintos organismos oficiales y al Palacio de la reina de con material pornográfico en su interior no les ayudó demasiado a que se cambiara ese concepto de ellos. Con el paso de los años, se encontraron con que en tenían muchos problemas para llevar a cabo sus representaciones, al igual que en , y tuvieron cconflictos con periódicos de .... , se podía leer en determinados titulares de la prensa con su foto al lado. Años después de aquella performance de mutación, la primera como la última como , el grupo se disolvió en 1981. Se dieron cuenta de la realidad, que la gente esperaba con ansia sus siguientes movimientos, que se había convertido en una parte más del engranaje del mass media, lo cual les aburrió tremendamente. Ya no les apetecía más estar juntos.

es demasiado inquieto como po, de ahí que para estar parado demasiado tiem idiera a formar no extrañara a nadie que se dec que una nueva banda llamada por s ido orr rec transitaba por caminos ya la y ón como lo eran la experimentaci el horizonte y psicodelia, pero aumentando ajes como el dejando que le influyan person o, (del que tomó como nuevamente,

suyos, entre otras muchas cosas, el spok en word o el cut-and-paste). Siguen con tácticas de guerrillas, como en ., con lecturas de pensamiento situacionista deconstruccionista , pensamientos que influyeron sobremanera en su grupo oficial de fans , movimiento que con el tiempo acabó convirtiéndose en una religión. Por problemas con la justicia (al sacarse de contexto un video con alusiones a misas satánicas), el grupo ha de abandona r Inglaterra y se afinca en , donde terminan involucrándose con la escena danc e del país; algo lógico si tenemos en cuenta que desde el comenzó a inclinarse

y hacia el l. ica más rad el A finales de , los anunció que quería experimentar en lo el hacia musical de donde surgirá el grupo umir en Lo cierto es que tratar de res trayectoria de este unas pocas páginas toda la poco menos que creador, este personaje, es estas pinceladas imposible; por eso, basten de los personajes apra darles a conocer uno existido y más más transgresores que ha Si a alguno de influyentes en lo creativo. curiosidad,, no lo ustedes se le ha despertado la enimiento, que duden, investiguen con det tiempo. Y merece tendrán para mucho, mucho la pena, créanme.

pese a que No deja de ser curioso, que s dura sobre todo la música electrónica, la má roborarlo), tengan (ahí están las raves para cor las drogas, tanto una razón de ser principal en estado en como los suyos hayan manif


contadas ocasiones que jamás han consumido drogas, ni para seguir el frenético ritmo que se les exigía, como para alcanzar ese grado de misticismo que les pudiese llevar a un estado de trance que ansiaban. Para ellos las drogas oprimen, al igual que el acohol, la policía o el tabaco.

Por eso siempre me ha resultado curioso que un grupo que sentó las bases de una corriente musical en la que las drogas tienen tanta importancia, y que, de hecho, algunas de sus canciones hablan de las drogas como si de un homenaje se tratase, me resulta chochante, decía, que no hayan hecho uso de ellas... Aunque bien pensado, sí que estaba enganchado a algo, a la experimentación y a sembrar el Caos... Esas son sus drogas.


oy un pozo lleno de vicios, necesidades, tristezas y miedos, el niño que, tras el cristal, aún mira como llueve. Soy el ojo maldito que prefiere espejos y encuadres a lo tangible, el ente mudo que habla en 24 fotogramas por segundo, aquel que nació en el lado equivocado de la pantalla. Hambre infinita surca mi cuerpo capturando el mundo a golpe de obturador, encerrándolo en fotogramas para entenderlo, para mutarlo, para mutilarlo… para poder pertenecerle, mientras esperas y treguas pasan acompañadas de sucedáneos, moduladores de un entorno que profundamente odio. La perversidad de la imperfección infesta la mirada, y el tempo errático de realidades tangenciales a mí anula mi caprichosa naturaleza, ahogándola en repeticiones y estatismos contra los que a contracorriente lucho. La tiranía de la verdad cercena libertades individuales mientras el tiempo inicuo se escapa entre mis dedos, ahogando pasiones y recuerdos. Sólo busco el instante eterno y no el alucinado tránsito, el subyugante arrebato del tiempo y lugar precisos donde “vida” se redefina

en mayúsculas, donde lo real sea sustancia informe que moldeen mis hambrientas manos, donde la palabra sea el fotograma. No quiero más tránsitos baldíos a lomos de coca y alcohol, no quiero esperas de cuatro días, no quiero ficciones ni imposturas, ni catalizadores ni medianías, solo quiero entender, poseer, pertenecer, ser… y si el mundo no ha de ser cine, que mi carne sea celuloide.


l yonqui, como todo el mundo sabe, es un tipo que se aburría más de la cuenta y que no pudo hacer nada para engañarse a sí mismo. La autodestrucción cotidiana es algo que nos gusta mucho contemplar a los hijos más o menos dotados del bienestar, que mientras vamos mamando teta y subvención, nos complacemos siempre en la literatura del Otro agónico, de la figura mesiánica machada por la vida. Los que fuimos hijos de los ochenta en según qué barrios no especialmente marginales nos sorprendemos ahora de estar vivos. Jugamos entre escombreras, ángeles yonquis hermosísimos que nos sacaban la navaja y nos sisaban la paga o la entrada del cine con un desapasionamiento aterrador. El yonqui es la versión consumista de la zona gris de Auschwitz, el musulmán feliz que se arrastra por los márgenes del desprecio capitalista y compone, generalmente contra su voluntad, este pequeño y dulcísimo paisaje apocalíptico de las ciudades distópicas y postmodernas. "Yo, Cristina F." (Christiane F. – Wir Kinder von Bahnhof Zoo, Uli Edel, 1981), se estrenó en el filo mismo de la postmodernidad, cuando el fin de las ideologías parecía un baile de salón y el magma islámico no se había convertido en la nueva tarántula internacional. Surgió como un mal paso de baile, una cosa fallida, una película a medio camino entre el aquelarre, el softcore y la pedofilia. Era excitante, perturbadora, tormentosa, apelaba a los rincones más desquiciados de la subjetividad, y sobre todo, trataba uno de los temas favoritos del cine: la belleza del cadáver que viene, la descomposición, el aniquilamiento. Los planos acelerados que muestran cómo una manzana se pudre lenta pero inexorablemente podrían ser un corolario para la pequeña gran historia de la niña yonqui, niña con sueños de papel de plata y prostitución improvisada. Todo consiste en someterse a la carne casi muerta de Cristina F., es decir, ser crucificado en celuloide mientras chirrían los engranajes de la representación, ser crucificado en la orgía sugerida en la niña casi muerta.

The return of the Thin White Duke throwing darts in lovers' eyes Here are we one magical moment Such is the stuff from where dreams are woven Bending sound Dredging the ocean lost in my circle Here am I Flashing no colour tall in this room overlooking the ocean Here are we One magical movement from Kether to Malkuth 1 There are you You drive like a demon from station to station The return of the Thin White Duke throwing darts in lovers' eyes The return of the Thin White Duke, making sure white stains

Drink to the men who protect you and I Drink drink drain your glass raise your glass high It's not the side-effects of the cocaine I'm thinking that it must be love It's too late - to be grateful It's too late - to be late again It's too late - to be hateful The european cannon is here I must be only one in a million I won't let the day pass without her It's too late - to be grateful It's too late - to be late again It's too late - to be hateful The European cannon is here

Once there were mountains on mountains And once there were sunbirds to soar with And once I could never be down Got to keep searching and searching Oh what will I be believing and who will connect me with love?

Should I believe that I've been stricken? Does my face show some kind of glow? It's too late - to be grateful It's too late - to be late again It's too late - to be hateful The european cannon is here, yes it's here

Wonder who wonder who wonder when Have you sought fortune evasive and shy?

It's too late The European cannon is here It's too late


A una distancia prudencial, claro, pero crucificado al fin y al cabo. Y en paralelo, la introducción del ídolo. , extraño maestro de ceremonias que vertebra como coro griego la puesta al día de la tragedia –una tragedia que, es importante recordarlo, no se focaliza en el pecado de sino en el purísimo aburrimiento occidental. La relación entre Bowie y el cuerpo quebradizo y lleno de deseo –de pulsión- de la pequeña es una mezcla entre el tótem y la vía de escape, la imposibilidad y la confesión, el vómito y lo sagrado. Y es que , deberíamos decirlo pronto, vive en un universo que nada sabe de lo sagrado, un universo de inmediatez y de un amor desquiciado y loco en el sentido más estricto de la palabra. Lo sagrado es, para evitar malentendidos, un canalizador sorprendentemente bueno de la pulsión. Algo comentó al respecto, aunque se puede acotar con más furia incluso y acabar señalando que lo sagrado es, precisamente, lo que atraviesa la pulsión. Pero –y con ella, todo Occidente- es presa de un aburrimiento crónico. De eso hablaba, con toda precisión, el monólogo inicial de ( , 1996), y quizá por eso se convirtió automáticamente en una pieza mayor de la Cultura Pop. tiene una madre fantasma que decora los esquinazos de la educación y un padrastro-buenapersona que pasa por allí a ver si encuentra un amor residual e insípido como las

últimas caladas de una chusta cualquiera. quiere ser mayor y acudir a discotecas zombies porque la vida, en fin, es un coñazo y está llena de gente mediocre que se hacina en los vagones de metro y nada parece saber de . Luego, por el camino, encuentra un amor que es una llave sanguinolenta y hermosísima como es siempre el amor verdadero. Pero nada consigue sacarla del aburrimiento, de la alienación, de ese enorme peso que resulta ser europea, alemana, suburbial, exiliada en el país de los grandes milagros económicos, pequeño pedacito de olvido quemándose en la cuchara de plata del tiempo. La cinta –que, como decíamos antes, es razonablemente fallidatiene una de las escenas pop más interesantes y menos valoradas del cine europeo de los últimos años. Se trata, por supuesto, del propio concierto de frente a la pequeña en pleno corazón yonqui y descarriado de . Más de cinco minutos en los que deshoja la margarita de la representación y aguanta con todo el valor del mundo la interpretación completa de , uno de los mejores temas del de la segunda mitad de los setenta, mutación ya finalizada en y con referencia explícita en las letras a la cocaína. parte por la mitad el texto fílmico y propone un juego que chirría y que, sin embargo, mantiene todo el sabor simbólico. De un lado, los planos recogidos en un concierto real del cantante, planos documentales llenos de público enfebrecido y focos que giran mecánicamente. Del otro, una reconstrucción limitada del propio cantante interpretando su tema con pocas líneas de figurantes haciendo de público. El salto se nota, la censura lo resiente todo, el truco de magia resulta una chapuza, y sin embargo, Edel acierta: son dos universos, dos miradas, dos diégesis que intentan encajar desesperadamente sin conseguirlo. Las manos se retuercen y la pequeña niña clava sus ojos llenos de cuenca en la depurada (e inquietantemente gélida) puesta en escena del camaleón, del alien, del El espectador se encuentra suspendido entre los dos ejes, seccionado por la mitad, cerca del rostro de y cerca también de la belleza de la niña, y entonces, quizá por primera vez, somos capaces de intuir lo realmente desgarrador que es el


espejismo, lo imaginario, la ruleta de lo imposible. Las calaveras se proyectan en la noche y, apenas un puñado de planos después, comienza a consumir heroína. ¿Se trata quizá de una parábola causa-efecto? ¿De una promiscua consecuencia?

¿Acaso hay alguien que pueda soportar la quemazón de , alguien que no desee ser exquisitamente engullido por la serpiente Pop?

Amamos lo sórdido. Si no lo hiciéramos, ni yo estaría escribiendo este artículo ni usted estaría leyéndolo. Lo sórdido nos reconforta porque nos ofrece una dosis medianamente controlada del olor de la carne podrida, la piel gangrenada, el miembro amputado. también ama lo sórdido, y por el camino, esboza una carcajada asfixiada de occidente puro mientras rueda a la pequeña aprendiendo a

utilizar la jeringuilla. Es la mirada perversa del primer cinéfilo que se masturbó compulsivamente frente a la imagen muda. Es la mirada perversa del ama de casa que se pudre en su sillón degustando las heces de los llamados programas de sucesos. Es el adolescente que quiso ser pero acabó enganchado a extrañas medicinas de nombre impronunciable. No es culpa de nadie, y por otra parte, ya no queremos buscar culpables. Basta con saber que estamos aburridos y que, por el camino, lo único que nos gustaría sería tener a en un universo sin tiempo y sin dolor, o por el contrario, atravesar los cementerios de nuestros hermanos mayores –los que no pudieron controlar y acabaron pidiendo en los esquinazos del barrio abochornando a nuestras madres y a nuestras abuelasen una merecida y grandiosa despedida final. Occidente ya no tiene heroína. quiere ser la eficaz empresaria de una multinacional y tener todos los del al alcance de su mano. No puedo culparla por ello, y además, como decía antes, buscar culpables ya no tiene el menor sentido.


i ha habido algún director español moderno fieramente social en casi todos sus aspectos ese ha sido el vasco (aunque criado en ) . Y ser fieramente social, por lo menos en la década de los ochenta y en parte de la de los noventa en significa haber tocado, al menos una vez, el asunto de las drogas. Creador de una obra naturalista directa y sin concesiones de ningún tipo, de estética independiente, cargada de fuerza y de violencia física y psíquica y con un poderoso aire español castizo, éste inconformista fue uno de los maestros del llamado , que, relacionado directamente con el mundo de la drogadicción, retrataba los ambientes más marginales de la de la democracia (especialmente de la inmediata democracia) por medio de filmes protagonizados por un delincuente famoso (habitualmente juvenil) que a menudo continuaba su carrera como actor (aunque muchos no abandonaron a pesar de esto sus problemas sociales, especialmente sus problemas... con las drogas). Comunista en sus inicios y militante del de (posteriormente se desencantó de este movimiento y lo abandonó), , antisistema y homosexual declarado, tuvo, como muchos de sus personajes y actores, problemas con su adicción a la heroína durante muchos años. Su cine ha retratado con un ojo crítico agudísimo la marginalidad, la pobreza, la diferencia de clases, la violencia urbana y sus causas y consecuencias, el cierto fracaso de la democracia que no aseguró un nivel de vida digno para todos, la homosexualidad perseguida, la intolerancia, la corrupción política y policial, la desintegración de la familia tradicinal, la frustración sexual y los abusos de poder.

Tal vez la película sobre las drogas, sus causas y consecuencias española por excelencia sea la obra maestra y, en menor medida, su segunda parte. Ambientada en su momento, la primera mitad de los años ochenta en (y concretamente en ), la obra capital de disecciona la vida de los jóvenes de la época con un ojo agudísimo y sobrecogedor analizando cómo la drogadicción puede perderles para siempre y hasta matarles. En un mundo urbano en el que se da la mano la fiesta desenfrenada de los fines de semana y la eclosión artística más transgresora e independiente (estamos en la de la , que se extendió a todo el país) con la pervivencia de tradiciones e hipocresías de una dictadura acabada pero que se resiste a morir, dos jóvenes (uno de ellos , y novio del director fallecido joven en 1992 por abusar de las drogas) viven sus vidas al límite entre juerga y juerga, sexo (pagando o no por él) y drogas. Nacidos en una generación que salió del franquismo pero que tuvo que enfrentarse a la deshumanización capitalista de la que la demogracia no les protegió y a la pervivencia de las mencionadas tradiciones de la dictadura, lo único que les interesa es el hedonismo puro, que poco a poco se va decantando exclusivamente por la droga, por la que harán todo (aunque no sacrificarán su amistad, por lo menos no consciéntemente). Alrededor de este asunto pivotan, además, otros tremendamente polémicos visitados con un ojo igualmente crítico y contestatario: la falta de oportunidades para los jóvenes, la prostitución, la homosexualidad, el autoritarismo, la instransigencia, la violencia y hasta el conflicto vasco (irónico como pocos es el hecho de que los padres de ambos jóvenes


sean un Guardia Civil y un político independentista vasco -ambos radicales en sus propuestas vitales y políticas-). , película escándalo como pocas en la de los primeros ochenta, fue una de las pocas cintas que trató con todas sus consecuencias y sin tapujos el problema de la droga y los jóvenes en un país en el que dicho problema, con la democracia recién llegada a una sociedad pacata y desinformada, iba a causar verdaderos estragos (niveles de adicción tremendos y muchas vidas destrozadas o terminadas bruscamente con sobredosis, hepatitis C y SIDA).


No era nada necesaria una secuela de la obra maestra que es , pero se embarcó en ella sin embargo y realizó una cinta dignísima y muy injustamente olvidada que demostraba una vez más que las segundas partes pueden por lo menos igualar a las primeras si el buen hacer predomina (y mencionamos por supuesto y saliéndonos del género el eterno ejemplo de pero otros tan dispares como o ). (de nuevo genial ) sigue sin poder escapar de su adicción y de sus problemas con las drogas y a pesar de los de su padre (que pasa del inolvidable de a un bastante menos soberbio pero aceptable ) termina ingresando en la prisión madrileña de . A los polémicos asuntos que ya trató en la primera entrega (la droga, la adicción, la homosexualidad, la violencia, los abusos de la Guardia Civil...) se suman ahora, además, el de las malas condiciones de vida de los presos españoles de la década, el de los abusos de poder en las prisiones (tanto de los funcionarios como de los propios presos), el de la corrupción a todos los niveles de estos centros y de la sociedad en general y el del hecho de que los drogadictos que ingresan en dichos centros terminan reenganchándose porque el mismo ambiente lo fomenta, por lo que la reinserción es inefectiva y hasta directamente imposible en ciertos casos. El estilo se repite: el crudo y descuidado pero poderoso y fieramente realista, y nuevos protagonistas se suman a la , entre los que destaca el famoso (muerto en 1988 a los 23 años en un descampado como consecuencia del abuso de las drogas), que realiza una interpretación antológica. es, por lo menos, igual de grande que su predecesora, y todo un puñetazo al sistema carcelario español. Desde luego, se le podrían achacar muchas cosas a (como su filmografía, muy irregular en conjunto), pero el tipo tenía una valentía que ya quisieran muchos directores y artistas españoles en general que van de mucho más . El testimonio sobre las drogas español definitivo está en sus dos obras capitales.


seduce a los jóvenes: , le dice a , camello de medio pelo, mientras predice un gran futuro para él. El vendedor de comida rápida, hasta ahora hombre de confianza, le ha traicionado. Si quita de en medio al traidor conseguirá ser su nueva mano derecha y tal vez logre salir de la calle, ganar más dinero y escalar puestos en la organización. se pasa el día en los bancos de la plaza. Hasta ahora, confiar en ha sido rentable, para nos títulos de crédito, que ponen rápidamente al espectador en situación, dan buena de que no es para estómagos sensibles. Sangre todavía fresca rezuma sobre cuerpos jóvenes inertes, restos de tejido cerebral y gargantas reventadas a balazos. Grafitis, música rap, sirenas rojas y azules comparten la mirada acostumbrada de las gentes que acompañan el dantesco espectáculo. En los bancos de la plaza del gueto negro de se reúnen a diario un puñado de rappers para traficar con crack. El cabecilla del negocio es , el proveedor que recorre las calles en silencio con su coche negro. En tono paternal,

muestra la estupenda colección de trenes en miniatura con la que juega alucinado, pese a que nunca ha subido a uno. Porque jamás ha salido de . Han pasado 15 años desde el estreno de . Técnicamente podríamos estar hablando de un clásico de cine y sin embargo la historia y los personajes serían trasladables -con muy pocas reservas y todas de mero decorado-

a la actualidad. Rodada en 12 semanas en este barrio de iba a ser dirigida por , quien había adquirido los derechos de la novela. En ese caso, puede que y no hubiese encarnado al héroe de la película. Como quiera que en aquellos momentos el rodaje de se complica, finalmente es quien se encarga de la dirección y de la producción. exigió como condición cierta libertad creativa, que se materializó escribiendo el guión en colaboración con , autor de la novela homónima. El llamado es un traficante de drogas a pequeña escala, lo que comúnmente denominamos camello, ese que ocupa el último lugar en la jerarquía del narcotráfico menudeando con drogas para conseguir dinero rápido. describe con precisión la situación de los jóvenes afroamericanos que viven en los barrios más pobres, niños excluidos convertidos en adultos destructivos que sobreviven a la que se reclama sociedad más moderna del mundo, sin ninguna perspectiva a corto plazo de que su destino pueda cambiar. En el mundo del cine norteamericano, este hombrecillo de pequeña estatura llamado ha logrado lo más difícil: equilibrar sus intereses como cineasta comprometido con la superficialidad de la industria de . Tarea nada baladí dentro del negocio actual del cine estadounidense, dominado por superproducciones de altas miras taquilleras en las que guión, presupuesto, actores e incluso los finales de las películas no pertenecen a sus cineastas en el noventa por ciento de los casos. es de esas rarezas que ha sabido mantenerse como director y productor representando otro cine, el que retrata la problemática de los afroamericanos, pero también el


el de todos los que nunca comulgaron con la política impuesta por los grandes estudios. Sus películas, más allá de reflejar la problemática racial, también son el espejo de una sociedad eminentemente cruel donde la discriminación de las minorías es una constante infranqueable que el propio sistema ha acabado asumiendo como natural. es bastante más que una película racial. El color de la piel es el telón de fondo en el que se mueve una sociedad enferma, incapaz de ofrecer salidas a quienes tuvieron la mala fortuna de nacer en el lugar equivocado. No son las favelas brasileñas ni un suburbio residual de cualquier ciudad del tercer mundo, pero se le parece mucho. A menos de 1000 metros, sumas ingentes de dinero se manejan en otra clase de bancos, rodeados de grandes avenidas repletas de glamurosas galerías para turistas millonarios. Detrás de esas postales de ensueño coexiste un mundo enrarecido, deformado por las drogas y falsas lealtades que arrebatan los pocos sueños de niños y hombres consumiéndose en su lento suicidio. Las únicas limitaciones son las impuestas por la presencia policial, cuestionable en sus métodos, ineficiente, pero casi constante. Los pequeños traficantes viven una relación simbiótica con la policía de narcóticos, es como si dependieran unos de otros para definir sus funciones. El héroe de la película es el detective blanco , interpretado por y su colega ( ) patrullan las calles y registran periódicamente a los camellos en busca de la mercancía. A su manera, también ejercen de , pero su amo es un sistema más preocupado por criminalizar al último eslabón de la cadena que por encontrar y ofrecer nuevas perspectivas de vida para estos jóvenes que se repiten en tantas y tantas ciudades de nuestro querido mundo civilizado. Algunas de las escenas más desgarradoras de la película muestran la convivencia de la policía con este submundo donde

drogas y muerte que forman parte indivisible de la rutina cotidiana. La escena en la que examinan el cadáver de , el tendero de comida rápida cosido a balazos, es escalofriante. El tono cínico de la conversación de los policías al observar los restos in situ, en presencia de los transeúntes, da la medida del valor otorgado a la vida cuando se trata de los desahuciados de la sociedad. En un microcosmos que gira en torno a drogas y armas es imposible que se preocupen por cada una de esas vidas que se pierden. Rojo sobre negro, como afirma cuando dice que las drogas y las armas son las dos asignaturas pendientes a las que se enfrenta la población afro-americana de los suburbios norteamericanos mientras labran en silencio su propio genocidio. Solo queda esperar que la muerte no te señale como su próximo objetivo. es también bastante más que un drama sobre drogas. consigue pasar la tragedia social por el tamiz de una película de género a base del dinamismo escénico que caracteriza su manera de hacer cine. El resultado es un thriller de suspense en el que pende constantemente la duda sobre la autoría del asesinato. Thriller en el que hay cabida también para la sensibilidad y el humanismo cuando describe la cara más amarga de . Cuesta adaptarse al lenguaje y los signos que emplean los camellos de baja estopa en las conversaciones sobre música o videojuegos, pasto todos ellos de violentos raperos que empuñan pistolas de segunda mano en el reclutamiento de nuevas generaciones. Una airada y reivindicativa madre teme por su hijo, y no duda en emplease con sus propios puños si con ello puede evitar verle condenado al abismo. Al fondo, la figura de un hombre se pasa el día limpiando el polvo de la barandilla del porche mientras ordena la vida y la muerte. El sol es lo único que ilumina la plaza rodeada de grises edificios suburbiales que se repiten a su alrededor. En el centro, la glorieta y


unos cuantos bancos oxidados son testigo mudo del miedo perenne de un chico llamado , el personaje más manoseado, insultado y golpeado de la función para quien, a pesar de todo, Lee prepara un final optimista. Al final de la película huye y consigue salir del barrio, aunque sea porque no le queda otra alternativa. Pero tras la huída y la conversión de su sueño ferroviario en realidad coexiste una inmensa amargura. Si algo queda patente es que los anhelos del pobre desgraciado no alcanzan más que a eso, a escapar lo más lejos posible. le dice abre para el camino hacia la esperanza, una esperanza no redimida porque la única acción sensata es, de manera simbólica, lograr salir de ese mundo para siempre mientras poco o nada cambia: otros ocuparán su lugar y perecerán bajo las estadísticas de la muerte, nuevos números sin rostro que agonizan cada día tras el gran negocio del tráfico de drogas. No está de más pinchar el glamuroso globo neoyorquino y echar un vistazo a estos daños colaterales del sueño americano. Porque como escribiera Lorca en uno de sus versos, allá por 1929 en su época en «


n un entorno como el del comic americano de los 80 y primeros de los noventa, sin duda lo mejor que pudo pasar fue el advenimiento de un buen grupo de autores británicos que se colaron en las listas de ventas de la época, los cuales dieron paso a una nueva era de experimentación y riesgo que supuso una refrescante renovación de un medio excesivamente anquilosado en las aventuras y desventuras de los clásicos superhéroes. Aquella –tan importante para el noveno arte como la de sus compatriotas de anteriores generaciones lo habían sido para la música popular- reflejó muchas de las constantes temáticas que llevaban eclosionando en la cultura desde los 60 o 70, siendo el carácter experimental de las drogas una de las más estudiadas. Y si tenemos que elegir a un autor que ha hecho de la reflexión lisérgica una forma de arte, ya sea dentro del tebeo independiente y incluso del más comercial, este no podía ser otro que uno de aquellos ilustres que cruzaron el charco para hacer historia dentro de un género que antes solía rehuir lo políticamente incorrecto: el escocés . Proveniente –como y otros ilustres coetáneos- de la inagotable cantera del magazine británico de ciencia ficción , el cual publicó cientos de originalísimas historias fantásticas además de la saga del

, comenzó a destacar por ser el más irreverente y de aquellos autores ingleses. Todos ellos desarrollaron un claro desencanto con los comics convencionales, un pesimismo oscuro absorbido del día a día en la era y una clara predisposición a romper esquemas narrativos en el mundo de las viñetas. Si tenemos que definirles como post-modernistas del comic no andaríamos muy desencaminados; y tampoco lo estaríamos si afirmamos que , con trabajos como o sus reivindicables relatos cortos de alocada , era probablemente el más psicótico, alocado y de todos ellos. Superhéroes que eran estrellas musicales de actitud deplorable, robots existencialistas, una desopilante recreación sobre el führer con el curioso título de y un sinfín de conceptos psicodélicos y marcianos (en ambos sentidos de la palabra) que le dieron el renombre necesario para dar el salto a la industria estadounidense. Punto de inflexión de una carrera que aun no había dado del todo las muestras de locura lisérgica que serían marca de fábrica no mucho después. Como él

mismo dijo sobre la creación de su propio :

Tras renovar al mencionado héroe para –de siempre un segundón de tercera categoría, haciéndole ahora realmente relevante para la generación de finales de los 80- y al grupo dentro de la misma compañía –a los que convirtió en un soberbio delirio surrealista plagado de posibles simbologías e interpretaciones-, su creciente experimentación con sustancias de dudosa legalidad fueron reflejándose cada vez más en unos comics que eran un estallido de personajes coloristas, tramas demenciales y giros de absoluta paranoia, que garantizaban al lector no saber que iba a ocurrir en la siguiente viñeta –todas ellas recargados ejercicios de estilo, verbal y gráfico- pero también podían significar una progresiva alienación del sufrido lector medio, el cual tenía que poner mucho de su parte para disfrutar la experiencia. Sus coqueteos con la ideología anarquista, heredados de su gusto por la clásica serie o su inmersión en


las artes mágicas –se ha auto declarado un mago del Caos en más de una ocasión- tampoco ponen las cosas fáciles para los no iniciados. Todo este estallido de ideas psicodélicas y ebullición creadora parecen un reflejo de sus propias experiencias con las drogas como él mismo ha dejado claro sin rubor en más de una ocasión:

Lo más llamativo del caso es que antes que las drogas estuvo la magia. Según , su interés por explorar los estupefacientes le vino por entero de su deseo de complementar de alguna manera sus pinitos en proceloso mundo de la hechicería doméstica; buscando el arrullo de los estados de conciencia alterados que tan útiles fueron para del ocultismo como Parece ser que pasó sus años de juventud en una banda de rock vanguardista en la que, a pesar del ambiente de la época, ni se bebía ni se fumaba nada extraño, lo cual hizo que su entrada en el mundo de las drogas fuera bastante tardía:

. Y ello a pesar de que en uno de los números más polémicos de su –por supuesto ya siendo parte de la maquinaria comercial tebeística de los -, el

superhéroe hacía un viaje a su interior en busca de respuestas vía la ingesta de peyote en el gran cañón del colorado. ¡Los beatniks hubieran aplaudido una heroicidad tan poco vista entre los vigilantes uniformados! Ni que decir tiene que el número fue polémico como pocos y dio lugar a un amplio debate sobre su necesidad, en un momento en el que aun se consideraba al comic como un arte menor o infantil en el mejor de los casos. Volviendo al comienzo de su carrera lisérgica, el propio ha declarado como . Estas ansias de modificar su mente llegaron también hasta su propia personalidad e imagen, haciéndole travestirse de forma ocasional y tomando . Pero si queremos analizar otra de las razones por las que justifica el comienzo de su estudio práctico de las drogas, debemos examinar una absurda anécdota que jura y perjura que fue real. La llamaremos Si hacemos caso al señor n, su experiencia de comenzó en un viaje con un amigo a tierras tibetanas. El plan era escuchar música ambiental con el al fondo y tomar algunas drogas, pero lo que no esperaba el excéntrico escritor era que unas entidades de otro plano aparecieran, le hablaran de su futuro y le mostraran imágenes de la historia de la humanidad diciéndole que él formaba parte de una especie de continuo creativo y que su destino estaba escrito desde hacía siglos. Estas entidades –que según eran plateadas, como los trajes que aparecían en los videos techno de la época- no fueron según dice producto del consumo:


. Según el autor, aquellos seres le enseñaron el mundo y todas las cosas con una claridad y una gama de colores que jamás había experimentado antes y jamás experimentó después. He ahí su interés por las drogas, la búsqueda de aquella sensación o el acceso a aquellos seres debía ser más fácil abriendo su mente al estado opiáceo. Por desgracia no fue este el caso. Según él, las drogas son un

Describir en detalle cada referencia a las drogas aparecida en la obra de sería frustrante además de inútil. Estamos hablando del hombre que llevó a a un infierno en la tierra en el álbum .

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La fuente de todas las declaraciones de Morrison que hay en este texto, es el interesante blog http://frog2000.blogspot.com/


Una historia pesadillesca, con la estructura de una casa encantada que rezuma perversión, odio y maldad; y que no deja de ser identificable con un mal viaje de LSD. También hablamos del autor que durante su estancia en los –durante la cual llevaron el título de portada precedido de un rompedor -, introdujo el concepto de una droga que podía aumentar los poderes mutantes. Y no es menos cierto que en sus obras más personales esta influencia –tanto literal como metafórica- está mucho más presente. Si hablamos de , considerada por muchos (entre los que no me encuentro) la mejor obra del autor escocés, no estamos solo ante un tebeo en el que las drogas aparecen de forma constante –la clásica maría, de nuevo el peyote y un extraño limo azulado que crece en las alcantarillas y que provoca visiones de otra realidad-, sino que el propio comic en sí, es un viaje lisérgico de primer orden. No es extraño pensar al acabar cualquier número de la larga serie (cincuenta y nueve números, distribuidos en tres volúmenes) que acabamos de experimentar lo que cualquier drogadicto al tomar una pastilla: colores de todo tipo mezclados en un crisol sinsentido, tramas intrincadas y llenas de pasadizos, simbolismos y recovecos metafóricos llenos de significado y una galería de personajes grotescos pero a la vez; una visión distorsionada de la realidad que –debo admitirlo- aun no entiendo del todo bien. Es posible que algunas partes de la obra solo sean legibles estando en pleno . Ya fuera porque disminuyeron las ansias de parir un comic innovador y diferente a todo lo visto, algo que, a pesar de todo consigue casi siempre, pese a quien pese, o ya fuera por cierto descenso en el ansia por complementar su trabajo como mago, y buscar a aquellas criaturas de aspecto plateado, el caso es que la constante experimentación lisérgica del escritor parece haberse tamizado un poco con los años. Su pico fue sin duda durante los años 90, época en la que clausuró su y su y se lanzó a la locura posmoderna de , para la cual toda ayuda era poca. Nada mejor que dejarle hablar de nuevo para hacernos una idea de su delirante ideario de aquellos años: . La irónica frase de uno de sus personajes de la

hablando de su infancia

. Actualmente es un autor respetado dentro del medio –aunque con los típicos detractores que le acusan de farsante y vendedor de humo-, afable con los admiradores y siempre dispuesto a aparecer en cualquier convención de comics, con sus habituales trajes, corbata y gafas oscuras, comportándose como la auténtica estrella del rock que es. Acaba de rodarse un documental dedicado a su figura , altamente recomendable para descubrir sus múltiples facetas como mago, filósofo ocultista y por supuesto consumidor de sustancias ilegales. Aunque, como decíamos, su uso de las drogas ha disminuido con los años, eso no ha sido impedimento para que viviera hace poco otra de esas anécdotas que son tan buenas que parecen falsas, en este caso incluyendo a toda una celebridad como .


Otra de las curiosas ocupaciones de es hacer de consultor mágico para algunas estrellas, asesorándoles sobre magia y espiritualidad, siendo uno de sus clientes el cantante mencionado. El escritor recomendó al señor que su último disco estuviera decorado con cartas del dibujadas por su amigo , sin duda uno de los mejores artistas del comic actual. Hasta aquí todo bien, pero si hacemos caso a las fuentes, el concierto de presentación de en el , al cual acudieron como invitados y acabó en un mal viaje. El guionista y su dibujante tomaron ácido en el coche de camino al , cosa que jamás había hecho antes. Debido a una conducción nerviosa, el artista decidió parar a relajarse bebiendo unos tragos de vodka (que al final fueron una botella entera) y para cuando empezó el concierto, ya estaba bajo un efecto de pesadilla total en el que se contempló a sí mismo en los múltiples espejos de la pared durante una media hora, entre convulsiones y temblores. No era para menos, ya que el reputado dibujante creía que estaba encerrado dentro de su propia cabeza. El asunto terminó (siempre según la rumorología) con vomitando sobre las primeras filas, cerca del mismo y que este llamó a seguridad para controlar el tumulto. encontró al dibujante más tarde, vagando por el y de bajón ácido. ¿Verdad o ficción? El caso es que seguro que hay muchas más historias de este estilo, conocidas y desconocidas, en la –tengo que decirlo, perdonen mi (con mayúsculas) trayectoria del autor que nos ocupa. En la actualidad acaba de publicar un libro ensayo de complemento a su en el que persiste en su deconstrucción y reivindicación del héroe de comic como arquetipo, además de continuar escribiendo comics comerciales (y a la vez enfermos) para las grandes compañías. Tras hincarle el diente a , al cual presenta como superviviente de un experimento de lavado de cerebro en su juventud, que en su madurez le hará tener visiones y vagar por las calles de en un estado alucinógeno similar al del señor , ahora esperamos su versión moderna de , al que ya reinventó con inteligencia en su imprescindible . Todos ellos tebeos coloristas, llenos de valentía literaria y sumamente satisfactorios si sabemos .


alir de marcha, colocarse y follar. Triángulo óptimo del ocio juvenil, objetivos básicos en los que emplear el tiempo libre, lista ideal para los chicos y chicas de . Película del año 1995 pero que no tiene mayor motivo para circunscribirse forzosamente a esa época concreta, días del grunge (en un fotograma aparece una portada del cómic de , recomendable enciclopedia en viñetas de las maneras de vivir de aquel movimiento, que relata las desventuras de , icono alternativo de los noventa), sino que su marco temporal se podría desplazar sin ningún problema diez años antes o diez años después. O a nuestros días, supongo, pues los tres verbos que dan inicio a este texto marcan pautas intemporales de comportamiento para los años de la adolescencia. Con 16 años eres inmortal. El concepto de muerte aún no ha aparecido, es un monstruo demasiado lejano, reservado en exclusiva para adultos caducos. Prueba esto, qué te puede pasar. A saco con todo y sin pensar en las consecuencias: beber hasta el coma etílico, meterse

cualquier droga y practicar el sexo sin condón. Los cambios biológicos que propician el paso del cuerpo a la madurez producen a la par una serie de impulsos psicológicos incontenibles, donde el sexual será protagonista. En vez de un plano superior de inteligencia, lo que se obtiene es cierto retorno a la condición más animal y salvaje: no hay razonamiento, meditación o pausa, sólo instinto básico recompensado: satisfacción inmediata del deseo. Ese extravío mental disminuye la percepción del riesgo y potencia la curiosidad, la diversión, la experimentación, dando lugar a una época maravillosa, tierra de descubrimientos. La búsqueda de los límites en un cuerpo alucinado de forma natural por un cóctel de hormonas implacable, más fuerte que cualquier droga sintética que se pueda fabricar. El refugio idóneo ante tanta confusión son los amigos (y me acuerdo ahora de la excelente de : chico que pierde a su padre en la guerra de las y que termina formando parte de una pandilla de skinheads: encontrar un lugar donde sentirse seguro y confiado aunque se trate de un grupo unido por una visión siniestra del mundo y de sus habitantes), colegas con los que conversar de todo, los únicos con los que se puede romper tabúes, enfrentar temores y ahogar decepciones. Compartir la verdad desnuda que se le oculta a los padres, esos cabezas cuadradas incapaces de comprender y que en muchos de los casos prefieren no saber o, mejor aún, construirse una realidad alternativa más cómoda,


llevadera: engañarse a sí mismos: el ignorante descansa, el tonto es feliz. Para los chavales la aceptación por el grupo, por los compañeros de clase, por el gremio juvenil de su calle o del barrio, por los que le van a defender y a proteger, círculo de máxima confianza, puede suponer asumir una serie de reglas, ciertas transgresiones convertidas en hábitos, de modo que el consumo de drogas es un signo de pertenencia: el que no prueba es un capullo, un blando y, por tanto, un apestado del que conviene apartarse: la droga como rito iniciático: demostrar la hombría y el definitivo alejamiento de la infancia: pillarse una borrachera, fumarse un canuto o perder la virginidad. Rápido, rápido. La película transcurre durante un día de verano en un barrio neoyorquino, una jornada sofocante de calor pero por supuesto luminosa: fotogramas llenos de cuerpos esbeltos y sanos que sin embargo protagonizan escenas crudas, impactantes, de las que dejan atónito: provocación, escándalo y controversia. Dos colegas, ( en su debut, actor que luego ha sido bastante popular en el cine independiente, por ejemplo junto a en películas como o )y ( : su personaje en es el más pasado de la historia, el que parece más inconsciente y autodestructivo, pero también es la actuación más sobresaliente: la carrera cinematográfica y la vida de este actor terminaron de la peor forma: se suicidó en el año 2000). El primero es un adicto al sexo, mente obnubilada y obsesionada por la idea de desvirgar a pelo jovencitas de su edad, inmerso en una especie de carrera de fondo, de promiscuidad ciega, que

acarreará graves consecuencias: ( ), atrapada en un callejón sin salida, deambulando por la ciudad -como en de - es la primera víctima: la madurez llega de golpe: la fiesta terminó. es, por otro lado, un embrión de yonki, el que (tristemente se llevará a cabo en la vida real) a buen seguro dejará un cadáver bonito: , parafraseando algún trozo de la canción de . A todas horas y a todo trapo. En una secuencia, , un skater prototípico, choca, mientras se desliza sobre su monopatín, con un tipo que pasaba por . Se enzarzan en una pelea pero todos los amigos de que andaban por allí cerca acuden veloces a ayudar a su colega: el tipo queda medio muerto en el suelo, apaleado sin piedad. Los chicos se ayudan, comparten todo, demuestran una solidaridad entre ellos a prueba de bomba. Pero también con los demás: en un vagón de Metro es el único que le da unas monedas a un mendigo, el que le da un melocotón a una niña desconocida o el que se para a ver a una familia de músicos callejeros. No hay miedo al mañana, no hay codicia, se vive el presente y se vive en libertad, pulverizando todas las normas y negando cualquier tipo de autoridad, afirmando la necesidad de matar al padre, como teorizaba .


El alto precio a pagar es que todo eso no es más que una etapa, un pequeño intermedio: la vida es cruel y reclama su peaje. El único adulto que aparece en la película es la madre de , anticipo apenas vislumbrado del futuro que espera paciente: adicciones crueles y demoledoras, embarazos no deseados, . El esplendor desaparece pronto. . Película sin tapujos, sin eufemismos, que quizá no cuente toda la verdad, que quizá no sea un retrato generacional completo, pues una parte no explica el todo ( de abordaba de modo magistral lo que sucedía mientras se estaba en el aula; es la calle, y ambas películas, en cierto modo, se complementan), pero la parte que cuenta, llena de verismo y de naturalidad en la actuación, no necesita más explicaciones.


pesar de ser un ejercicio fílmico más aparente que efectivo, epítome de la modernidad acelerada mezclada con dosis espídicas de los videoclips de principios de los 90, ciertamente inocua y superficial, pretendidamente transgresora pero en realidad burguesametne acomadada, no puedo negar que la película me insuflla cierto grado de simpatía y estima. No hay nada peor para una sociedad que el aburrimiento que pueda embargar a su juventud, la sensación de hastío y derrotismo que no les haga ver ni salida ni futuro posible por ningún lado. Y eso, está perfectamente reflejado en el film de . Plagado de claras reminiscencias a la política rígida y ultraconservadora de , el de la juventud británica queda patente en gran parte del film, unos jóvenes laltrados y limitados, aunque a pesar de esa aura embaucadora que rodea a la película y que sigue hechizando los espíritus rebeldes de los adolescentes (principalmente) que ven transgresión donde tan sólo hay moralina gratuita, como se puede apreciar en conceptos tan fáciles como que sea el dinero lo que rompe la amistad de los protagonistas y que sea el personaje interpretado por el que se haga con él debido a que es el que adquiere un comportamiento más normalizado socialmente. La supuesta pose de enfant terrible, de chico malo que porfesa siempre la he considerado fingida y puro marketing y es inevitable no apreciar, latente, ese catolicismo con moralina con el que se crió, aunque si hay algo que se debe alabar de , es su coherencia estilística (guste más o guste menos) a lo largo de toda su trayectoria profesional. También, la modernidad que se le atribuye al film, me parece forzada y calculada al milímetro. Planos cortos combinados con travellings calculados y enfatizados con una cudada selección musical a la última, se entremezclan con mezcolanza de texturas alucinadas. Casi todo, si se mira con atención, es artificioso y predispuesto, como los personajes que pueblan el film, hedonistas, inmaduros y demasiado pagados de sí mismos o esos planos en los que se detalla el proceso causa-efecto de un chute.


Considerado por sí mismo como un activista cultural antes que un escritor, subersivo y renovador, , ex-horinómano, fue durante la época de los 90 uno de los más prestigiosos literatos británicos. Partiendo de la novela homónima de , el film de comienza con una de esos monólogos que ya forman parte de la historia del cine, narrado en voz en off por (seguido de la portentosa de ). La historia que se nos propone, nos llevará a través de su proceso de desintoxicación y reinserción social tras su decisión de cambiar de vida y alejarse del submundo de la droga en general y la heroína en particular. La forma en que el director nos trae esta historia es una curiosa mezcla de humor negro y drama que combinan de manera efectiva, pero vacua. Otra escena, además del comienzo, que merece ser resaltada, por su onirismo y su parcialmente interesante factura, es la del cuarto de baño, el momento en el que trata de recuperar las drogas que han caido al fondo de la taza del inodoro. Una secuencia memorable por momentos y de lo mejor de la película. Mucho más poderosa que la posterior del bebé en el techo, pretendidamente más impactante, pero fallida en su consecución. Cabe destacar que una de las bazas de la película, y que hace que mi estima hacia ella gane enteros, es su brillante banda sonora, con nombres de la talla de o , mezcla ecléctica en conjunto, pero perfectamente encajable en la trama y en las imágenes que se nos proponen. Alucinadas y vertiginosas. Y es que películas sobre drogas, hay muchas, pero consigue hacernos creer, al menos en un primer momento, que su película es diferente a las demás y totalmente novedosa, idea que desechamos enseguida tras un segundo visionado (por mucho que algunos, demasiados, hayan copiado pasajes del film sin pudor alguno y con menos virtuosismo que ). Para finalizar, me voy a permitir hacer una aclaración acerca del título. es un término que hace referencia al rastro oscuro que queda en las venas tras pincharse heroína. Un rastro que perdurará mucho más de lo que debería hacerlo esta película en nuestras cabezas. Por mucho que a mí me siga gustando el fillm.


e qué manera se han utilizado los recursos audiovisuales para dar cuenta de los efectos de la droga o bien de su abstinencia. Las posibilidades y combinaciones son infinitas y dependen también de la intención del director al hablar de este tema. Pero observando detenidamente apenas algunos trabajos podemos dar cuenta de la infinidad de combinaciones posibles, como también de la lógica que las elecciones hechas siguen en cada caso. Para eso, elegí un cortometraje de llamado que al hablar de varias drogas, posee en si mismo varias bien definidas, y puntualizaré algunos de los elementos a tener en cuenta cuando queremos ver cómo se ha construido el efecto percibido. Como marco general, mencionar que en la mayoría de las películas y cortometrajes que tratan los efectos de la droga, no solo uno sino más de los elementos audiovisuales están tratados al servicio de transmitir el efecto que la droga produce. Suelen ser (aunque no siempre) combinaciones relacionados con el ritmo, tanto de las imágenes como de la música y los movimientos de cámara. También influyen muchísimo los colores, suelen aparecen en demasía los tonos fluorescentes. Se tiende a que predominen los planos detalles, y según el caso el montaje puede ser con cortes abruptos. El fuera de foco es otro elemento a tener en cuenta. Y en general, todo aquello que desligue al protagonista del entorno y nos muestre en su visión particular. Por supuesto, manera de combinar estas cosas hay muchísimas y estas son solo algunas generalidades incompletas. Veamos cómo han sido tratados los elementos audiovisuales en el cortometraje que nos compete. es un recorrido por las diferentes drogas que ha consumido el protagonista a lo largo de su vida. Este cortometraje cuenta de una manera simple aspectos médicos sobre el consumo de drogas, como así también la visión del que las consume. Ambas cuestiones juntas, cobran aún más sentido haciendo más abarcativo el cortometraje que muestra tanto el

universo artificial como el real, teniendo el espectador la posibilidad de unir ambos, gracias al montaje elegido, la dirección y alternancia entre distancia y cercanía que se realiza con el personaje. Simple y efectivo cortometraje en donde destacan la dirección artística, el guión y su dirección.

Entre lo que voy a destacar en este análisis están, el uso del montaje como forma de resignificar el contenido dado, el uso de la dirección artística para aunar un criterio lógico con lo que se cuenta, el uso de los colores y tonalidades y sus cambios en el transcurso de la historia; el manejo del tamaño de los planos y los movimientos tanto de cámara como los movimientos internos. Para empezar, hago una pequeña sinopsis de qué se habla en el corto. Tenemos una voz en off que cuenta lo que vamos viendo y que él llama haciendo referencia a las drogas. De esta forma pasamos como en Capítulos, por varias drogas. La primera droga es un juego infantil, que le otorgaba una sensación de “borrachera”. La segunda es el La tercera el . La cuarta el . La quinta y última la . Ahora bien, cada una de estas drogas tienen diferentes efectos, fisiológicos y sensoriales. Y esto esta retratado en la manera de utilizar los elementos audiovisuales antes mencionados. ¿De qué forma? A ello vamos.

xcelente cortometraje animado de sobre la vida del animador , ganador de infinidad de premios, que toma como punto de partida entrevistas realizadas al protagonista. En pocos minutos (14) el director logra contar la vida del personaje centrándose en los sucesos y sentimientos claves de éste. Con una animación excelente y al servicio de la historia, los personajes se vuelven coloridos, grises, en 3D ó 2d, según sea necesario. Imperdible cortometraje que tiene entre sus conflictos: la adicción, unida a algo que no es menor: la creatividad o inspiración (que tantas veces han sido ligadas en el mundo artístico).


Antes que nada vale mencionar que todo el cortometraje esta dividido por placas informativas sobre los efectos de las drogas que presentan. Y contiene como esquema unificador, además de esas placas informativas, dos elementos que se mantienen constantes a los largo de los diferentes paraísos. 1) Uno es la se drogan, y si. Esto esta tono, y todo confusos.

imagen del momento en que las imágenes de la droga en mostrado todo en el mismo con planos detalles bastante

2) A lo largo del cortometraje, nos “interrumpen” imágenes de agua, y rostros y cuerpos de ancianos. Estos dos elementos sumado a las placas informativas aparecen como constantes y separan lo que podemos llamar “El efecto que la droga causa” en cada capítulo o paraíso artificial. Esto, si, esta diferenciado a nivel estético. Cada “paraíso” tiene un tratamiento diferente en relación a la droga utilizada. Como este análisis pretende no ser muy detallado pero si lo suficientemente abarcador para que cada uno complete y arme la lógica establecida por le realizador, voy a puntualizar muy brevemente cómo se utilizaron cada uno de los elementos que nombramos al principio, en cada una de las drogas.

adas en este Las tonalidades us n cias. Y se interrumpe caso son oscuras, su do sia ma de s e plano con colores vivos que el protagonista es ion vis las cortos de ra n de alguna mane tiene. Aquí aparece s ico íst ter rac os tan ca esas colores llamativ ro pe s, ga dro de las de la psicodelia curos del entorno. os los o nd na mi predo

Los colores predomi nantes son los verdosos y tierras. Los planos son algo más amplios para terminar en planos generales y panorámicas . En relación a la suprema vagancia qu e los protagonistas representan, como suspendidos en la naturaleza.

En este caso los colore s cobran mucha más importancia, y en una misma droga se manifiesta mucha col orido. Sobresaliendo el rojo. El tono genera l de la escena es alg o anaranjado. Los pla nos, sobre todo al principio, son cortos , primeros planos y planos detalles. Esto tie el pro ta ne relación con lo que go nis ta exp eri menta, una mirada me “nueva” hacia las cosas, ticulosa y una especie de “redes cubrimiento” que lo com mirada inocente de un para con la niño. De esta forma, tanto el colorido com detalles, corresponden o los planos a esa inocencia, juego y atención a la que la referencia. Los movim voz en off hace ientos en la primera etapa del LSD son po cos, lentos, en relación a la suprema atención y embelesamiento y disfrute que se esta teniendo con lo que contempla. Pero esta droga se describe con efectos diferentes, pas ando luego a una segunda etapa en la qu e las visiones aparecen y vemos por prime ra vez a nuestro protagonista en posición fetal, lleno de pintura roja en el cuerpo, asusta ve, y en donde los mo do de lo que vimientos (sobre todo internos) se hacen má rojo sigue predominan s notorios. El do pero se hace aún má s creciente. Esta droga éxtasis del sexo, unido termina con el a revelaciones místicas, y el rojo caótico de mitad, se transforma en la segunda rojo pasión y rosas.

última droga Y llegamos a la cos, las ecen los blan descripta, apar planos. os er en los prim quietudes, sigu inoso. m lu ás m . Mucho Lugar algo frío inan. om el celeste pred El blanco y estos en e destacar qu Pero hay que agua de es en ág llas im momentos, aque es real , y se vuelven y ancianos al. La anterior y el fin ista, resignifican lo on ag ot pr al del reflexión fin og dr as, inación por las nos recalca su fasc gó lle o al que el pero el entorn do to e br so alidad, y muestra otra re n ese co ón ci la re pleta final, en com tos del aba en los efec br m no e qu s Dio (aún ito gr el valentía en do LSD. Con esa an cu s) go va s más a es en sus período on C cobardemente. to en gritaba al aire m ga pe derosa del mirada todopo Además los elementos. a ab que traspas o a la ar el subrayad cabe mencion iza el al re ial que palabra artific . director protagonista, el


Para ir aunando criterios, cabe destacar la elección del lugar dónde se consume cada droga. Tenemos una especie de callejón con ladrillos a la vista, bien suburbano, para contarnos el paraíso del PEGAMENTO. De ahí sus colores oscuros. Y la noche. Tenemos el día, y una montaña, inabarcable, cansina, mucho verde y naturaleza. Para contar el HACHIS. Una casa, algo pequeña, cuatro paredes para contar la instropección y contemplación detallista, los entreveros mentales y el conocimiento de si mismo, que cuenta el paraíso LSD. Y Terminamos con una piscina, en período de ¿no droga? Para relatarnos a dónde llego con la Heroína. Y pasamos de inmediato a otro ambiente, ahora externo, aéreo, claro, como si del túnel de la muerte se tratara. La visión más real y escalofriante, que ese Dios que creo la droga, la misma droga lo crucificó. Para terminar, hace falta hacer mención del montaje. Eso cuerpos gastados de la tercera edad, no hacen más que dar potencia al relato de un jovencito que consume drogas, planos ubicados de manera conductiva a lo largo de todo el relato para cobrar el sentido real, al final, sin perder el sentido metafórico.


scribía en los años 60, en un ensayo titulado ( , , 2009), lo siguiente:

. La frase del poeta sería aplicable sin ninguna duda, al periodismo , género literario psicotrópico que fue bautizado así por el reportero y el ilustrador . El propio confesaba que y, por ende, su propia obra no hubieran existido sin la ayuda de las drogas. Sin ellas su nombre no sería mundialmente conocido, sus libros no se hubieran vendido por toneladas, el famoso actor no sería su alter ego en la pantalla grande y yo no estaría escribiendo estas líneas. Sin drogas no habría sido nada o al menos no habría sido tanto. Un drogadicto total, estajanovista del vicio, que viaja con una maleta repleta de sustancias estupefacientes. Receta para dos personas y un fin de semana: 2 bolsas de hierba, 75 pastillas de mescalina, 5 hojas de ácido, un salero de cocaína, una galaxia de pastillas multicolores variadas, tequila, ron, cerveza, 2 docenas de amyls y una pinta de éter puro. Alcohol, tabaco y drogas de la mañana a la noche, o a varias noches después. Días y días sin dormir, flotando en éter, y no me refiero al éter de , precisamente. Todo eso y una máquina de escribir, porque el fin último es el de realizar el reportaje,

escribir una crónica. Imprescindible también llevar una grabadora para que la mayoría del recuerdo no se esfume, no desaparezca a la vez que el efecto de la mescalina y, de este modo, ser capaz de recrear diálogos,

imágenes, situaciones producidas o padecidas en momentos en los que un cerebro intoxicado es el único dueño del individuo: novelar en fase de montaje. La película de procura ser fiel a la novela, manteniendo su estructura y la mayoría de su contenido. Para interpretar al escritor se elige a , que preparará el personaje de durante meses, viviendo cerca de y convirtiéndose ambos en buenos amigos ( se hizo cargo de los gastos de su funeral –siguiendo las indicaciones que había dejado por escrito- cuando se descerrajó un tiro en el año 2005: no fue un funeral sencillo, ni íntimo, ni mucho menos; se parecía más a una celebración del título de la : megalomanía postmortem). El samoano , compañero de aventuras del periodista (en la vida real era una abogado chicano llamado ), estará encarnado por , una interpretación más convincente aún que la de : demasiado pasados los dos en la cinta, pero cercanos a como debían ser los caracteres de y el , o al menos a como están reflejados en la novela. aporta su estilo, barroco y de fantasía extrema: cámara danzante y situada en ángulos inusuales, contrapicados, deformantes, más preocupado por la estética que por la estética que por la continuidad del guión. Una de sus mejores películas pero una producción cara que no logró beneficios en taquilla: también es una característica del director. La elección de , antiguo


, ha de ser sin duda acertada si el objetivo es transportar a fotogramas una historia tan surrealista y absurda como la que se cuenta en “ . no consigue separar el estado mental de gracia, inspiración inducida que obtiene con el consumo de drogas, del calamitoso efecto que se produce en su envoltura corporal. Si confiamos en la veracidad del relato, los narcóticos conducen irremisiblemente a una pesadilla paranoica aterradora. Además, sus acciones ilusorias tienen consecuencias bien visibles en el entorno material: lujosas habitaciones de hotel destrozadas, flamantes coches descapotables de alquiler transformados en un conjunto de abolladuras y, sobre todo, broncas, muchas broncas. Porque el viaje de la droga también depende de la personalidad del que la consume. se anticipa, sabe qué experiencia va a obtener con cada tipo de sustancia que va a probar, cuánto va a durar la subida y cuán dura será la bajada,

un fatalismo que, sin embargo, no le lleva a pensárselo dos veces: placer e iluminación, el recuerdo eufórico de la apertura de una puerta a otra dimensión, una revelación, un plano de la conciencia que no hubiera sido nunca alcanzado por otro camino. Pero su abogado samoano, el , exótico jurista, aparece como un consumidor más brutal, más violento y salvaje, una mole carnal frente al enclenque , un pacífico indígena que se vuelve un tipo peligroso en su vertiente toxicómana: tan pronto empuña una como un afilado cuchillo de caza:


, como decía , para que el hombre social se convierta en un lunático subversivo: no hay anécdota si no hay colocón: el reportaje es él mismo y no una alocada carrera de motos por el desierto llena de polvo y ruido, o una insustancial conferencia de fiscales antidroga más preocupados por ganar unos dólares en el casino que por escuchar nuevas formas de combatir el crimen.

es una ciudad inexistente, una fachada de luz y color, de glamour prefabricado, un decorado levantado en medio de la nada con el objetivo indisimulado de desplumar incautos. : siempre gana la banca. Cuando el escritor describe a los jugadores, a los turistas, a los camareros, a los huéspedes de los hoteles de con los que se encuentra por los pasillos como pterodáctilos ensangrentados, como alimañas irracionales, se puede dudar si se está refiriendo a las imágenes proyectadas por las drogas o si no será la metáfora de cómo él los ve en realidad: la verdad tras el telón. Casinos gigantescos de cartón piedra, estrafalarios, horteras, en una ciudad que rinde culto a la mediocridad, donde acuden en masa cretinos para que los case un tipo disfrazado de o para fundir sus pobres ahorros alimentando máquinas tragaperras. odia porque es la constatación de sus peores alucinaciones. La película es del año 1995, pero el libro es de 1971, cuando y y ya habían sido asesinados, era a la sazón presidente, y la esperanza del movimiento , la lucha por los derechos civiles o las protestas contra la guerra del , declinaban sin remedio: ‘Así que, en fin, menos de cinco años después,


rogas, quién dijo drogas, si acaso he de morir que sea por una sobredosis de sexo y no por el que me fumé mientras investigaba el fenómeno OVNI en . Aquella abducción apenas duró una hora y treinta y cinco minutos, un record de ver lucecitas en el cielo estrellado, pero me marcó a fuego para el resto de toda mi pseudovida. Años más tarde me estrellé sin darme cuenta con el primer largometraje de que trataba de prostitutas emporradas en busca del sentido de la vida. Un sinsentido de argumento que las llevaba a ejercer de felices actrices felatrices para una productora de cine porno propiedad de un rockero satánico en busca de la gloria bendita. Bueno, o malo quizás, el tema central era de , y explicaba cómo el rockero, encarnado por el mismísimo , vendía su alma al diablo para obtener el éxito circuncidado por sus circunstancias, sus espectáculos, las sectas, las persecuciones en coche, el chico que busca trabajo en una productora porno y encuentra a la chica, y la búsqueda de la redención de su hasta desaparecer en un final explosivo de cohetes, para una Opera Prima de primorosa belleza satánica. En este film las aparecen como el elemento que sirve de excusa para avivar la llama del argumento y quemar al espectador, o su disco duro, en tiempos de brujas. Mientras la drogadicta y su toxicómano, pistola en mano, formalizan un en una farmacia, el cantante de es acusado de provocar suicidios con la letra de sus canciones satánicas y prepara una ceremonia para convocar al demonio. Claro, claro y oscuro, convoca a sus actrices para ofrecerlas a en la debida ofrenda sin flores de sacrificio, pero con desfloración vaginal de las (+ ó -) vírgenes inocentes (- ó +). Una Obra de toque perverso y sadomasoquista con sexo, drogas y demonios que el mismísimo firmaría para su libro sobre la Cocaína diciendo: .

Mas sobre diablos y demonios digamos cuatro cosas interesantes: como que son espíritus del , que pueden poseer a los seres humanos, y que en la se dice asumen diferentes nombres que corresponden a distintas manifestaciones de su maldad. ¿Has dicho cuatro? y de las tentaciones que conducen a los Hombres (alguna mujer ¿?) al pecado. Así que no todos son iguales, o significan lo mismo por defecto, también hay categorías, y por supuesto cada uno requiere invocaciones distintas. , por ejemplo, representa como entidad en cantidad la encarnación suprema del Mal. Es el (¿?) de los demonios, y sus dominios son el , y es de . La Iglesia Católica Apostólica y Romana identifica a con el caído que se rebeló contra , y en este sentido también se le reconoce como , o , que significa ’, recordando que en su día fue el ángel más hermoso de Todos. Cuando se rebeló contra se le llamó despectivamente, y cuando se constituyó en su rebelión como temido adversario, se le llamó .

Respecto a , también llamado , recordemos que debe su origen a la deidad filistea de los ejércitos que se adoraba en , y será por ello, o por ello sí será, que fue declarado enemigo del pueblo hebreo y se asimiló como deidad pervertida por la tradición cristiana.


Etimológicamente significa , dado que los adoradores de dejaban pudrir en sus templos las carnes en sacrificio, provocando de forma natural la infestación de moscas como manifestación consentida de su dios. Hecho, o deshechos, que relaciona este demonio con el obispo y mártir de , , . Cuenta la leyenda cómo, durante la invasión de las tropas francesas de la ciudad de (1286), ocuparon la colegiata de , donde se veneraba el cuerpo incorrupto del santo, y que de pronto de su cuerpo brotaron miles de moscas, que entraron por las fosas nasales y anales de los caballos y sus amos, provocando un intenso dolor hasta que muchos de ellos, caballeros y caballos, fallecieron en el Acto. y …. que gobierna los y asume la perversión original de la y , y que hoy en día en su traducción mezquina se diría: .


Todo empieza entonces con , la película de 1934 en que realizó una brillante adaptación del relato de . En ella se narra cómo una pareja de recién casados en pleno viaje de novios, se encuentran con el extraño y acaban en la mansión del misterioso arquitecto , que rinde culto a mientras aplica a su gusto de el cóctel de los . y representan a la perfección el duelo ancestral de contra , mientras entre sombras se hacen referencias a la y a su . Argumento que refleja un aumento sutil de los actos perversos de magia negra y sacrificios en la donde se consumían drogas y se celebraban orgías para trabajar con el orgasmo como catalizador de energías, justo hasta el juicio contra en que declaró cómo murió su marido por las infecciones debidas a su iniciación como novicio thelemita, en su penitencia de cortarse el brazo con una navaja cada vez que sin querer pronunciaba la palabra . , en su , se inspiró muy mucho en las influencias esotéricas de para mostrar una de las mejores películas sin sexo, de horror y satanismo, pero fue quien más y mejor mostró su pasión por en su . aparece en 1981 después de 20 años de diabólica preparación y producción contra las fuerzas ciegas de la naturaleza: el viento y la marea. Mareados quedaron todos ante esta película del chico malo de y su perversa obsesión con nombre propio, el . aparece en el film como la por su castillo, en uno de sus actos

de base a

que combina sexo y meditación en y la conocida ley de que dicta:

El estudio y experimentación con las drogas como el opio, la cocaína, el hachís y la heroína, hicieron de un pionero en el arte de la invocación satánica, al tiempo que sus escritos thelémicos constituyeron una influencia fundamental en la psicodelia de la contracultura y la cultura hippie, que con el abrieron las puertas de la percepción con vistas al mar para preparar a la para la . La Película es una con el interés de transformar a la gente y producir cambios. Es un viaje psicotrópico con D y en el papel de , que se enfadó con por obligarla a subir más de doscientos treintaitrés escalones de un templo neolítico con el sol sobre su cabeza, tras lo cual, y que padecía el síndrome de abstinencia tras abandonar la heroína, se tambalea, se desmaya y acaba ingresada en un hospital por conmoción cerebral. Uno de los elementos más inquietantes del film es la música terrorífica de , el supuesto amante de . compuso una banda sonora de mezclando elementos orquestales de alto voltaje filosófico y de inspiración lisérgica, cercana a la mítica compuesta en 1974 como homenaje al traje de , fundador de , un buen ejemplo de uso y abuso del en su metafísica y un verdadero existencial que lo llevó a la ruina. Curiosamente, en aquellos momentos cumplía condena en , por pertenecer al , y sin ver nada

de las imágenes de la película compuso una música y espectacular que se ajustó perfectamente a su cometido, enlazando de forma perversa sus acordes con las secuencias de , demostrando una vez más que a veces los Malos pueden ser . Las tomas de las pirámides de , la , el cráter de un volcán a punto punto de

entrar en erupción, y los platillos volantes invadiendo la intimidad de la de , configuran un conglomerado de alucinaciones sobre ocultismo, simbología y delirios cercanos a la , en este donde la conciencia se expande de la vida menguante alienante.


DVD

.

Seguramente es así ya que nació en el 28 de Junio de 1972. Empezó con incómodos trajes de y cortometrajes amateurs mientras realizaba todo tipo de trabajos relacionados con el cine, la imagen y la televisión, hasta que en 1999 llega con su película y su propia productora .

.

Sí, en una de las pelis mezclaba el sexo, las drogas y la ruta del bakalao. Era un chiste, muy malo por cierto. Después de mi película rodé un corto titulado . También sobre el tema de las drogas, ¿

).


S

.

.

Si hemos llegado hasta aquí y se han rellenando los espacios y tiempos con ideas y comentarios, casi no me lo puedo creer !!!, quizás el escrito llegue a ser una complejidad REAL. Drogas, quién dijo drogas ?? Corten !! CortEN !!!! La Toma es BUeNA¡!!!


by Pabela http://lacinerata.com.ar


i bien no siempre es exitoso comparar cine con literatura, sería casi imposible esta vez hablar de - conocida en español como - sin hacer referencia a , autor de la obra homónima en que este film de se basa. fue uno de los más grandes autores de ciencia ficción, un referente que ha ya dado al cine incontables hitos de la industria como " o " por nombrar solo algunas de las más conocidas. Su constante preocupación por el tema de la identidad y la conciencia, así como de temas referentes a la espiritualidad y la sociedad hicieron de su literatura un verdadero referente de los temas ciencia-ficcionales. Pero es casi por antonomasia, uno de los relatos más autorreferenciales del autor y, arriesgo a decirlo, uno de los mejores adaptados a la pantalla cinematográfica. Su tono, sus tensiones, sus obsesiones e incluso sus experiencias esquizofrénicas y el abuso de drogas está perfectamente planteado en este film cuyo guión ha realizado el propio director luego de que nombres como o se vieran anteriormente interesados en la historia. Esta podría parecer un típico policial futurista donde un agente encubierto trata de dar con un distribuidor de la , un narcótico nuevo que está asolando la población. Pero si bien la historia tiene elementos y recursos típicos del género, en realidad estamos dentro de un relato tremendamente psicológico donde la adicción se vuelve una excelente excusa para plantear no sólo las consecuencias del consumo sino además de la propia pesadilla que significa perder la propia conciencia de la realidad. Y el gran acierto de esta adaptación es el uso estético que hace de la rotoscopía, proceso por el cual un film previamente grabado en video es reeditado con dibujos sobre cada fotograma resultando en una especie de animación propia del cómic. Las visiones confusas del protagonista y de quienes conviven con él en ese submundo de adicciones son resaltadas por colores y movimientos que hacen al ojo del espectador un viaje seguro a la demencia. En este caso el proceso de rotoscopiado, ya utilizado anteriormente por en cinco años antes, otorga a la historia en general no sólo los recursos necesarios para llevarla a cabo con un presupuesto más accesible que los ahora tan utilizados CGI, sino además- y muy importante- una visión inestable que nos coloca dentro mismo del punto de vista del protagonista. Es que , interpretado por , debe encubrir su identidad no sólo fuera de la institución en la que trabaja, sino además dentro de ella. Para ello debe utilizar un traje de camuflaje que proyecta 24 diferentes rasgos físicos, vestimenta, raza, género, por minuto y someterse a constantes test psicológicos y físicos que prueben que su contacto con el mundo de la droga no lo alteran. Pero no todo es acierto visual en esta película, sino que los diálogos y escenas que en cualquier otro film del género estaría al servicio de la trama policial, aquí funciona como una verdadera radiografía de la decadencia. Los personajes entablan diálogos absurdos, discuten y pelean violentamente por banalidades y experimentan en grupo las paranoicas más insustanciales. terminará perdiendo su


noción de realidad mientras lucha por mantenerla. Algo que se explica en el film como la lucha entre el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro por prevalecer. Este concepto de la lucha entre hemisferios, fue estudiada por el propio quien sufría de esquizofrenia y adicción a las drogas. Lo en esta historia (propio de la ciencia ficción) viene dado más que desde lo tecnológico, desde lo social. ha visualizado un mundo no muy lejano en donde las drogas pierden al ser humano en una vorágine de pesadillas y ansiedades, donde la identidad queda desdibujada. Y como infaltable moraleja, y por si al espectador le quedasen dudas, tanto como cierran con una casi interminable lista de aquellos conocidos, amigos, familiares que se han perdido por la adicción o han quedado con secuelas físicas y psíquicas irrecuperables por ella. Así, no deja de ser un viaje hacia el alma del perturbado, un viaje sin cambios milagrosos; es realista, torturadora, enigmática y sin fórmulas gratuitamente milagrosas.


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DROGAS EN EL CINE. LA CAJA DE PANDORA NUMERO 2  

Repaso a las peliculas, libros y musica mas relevantes que giran alrededor de las DROGAS. Revista cutrimestral de cine y otras artes.