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URUGUAY / Segunda época / Año XXXIX / Nº 9 / Noviembre 2017 / www.issuu.com/bsuru

encontrarte TRANSFORMA Jóvenes de ayer y de hoy Salen al ENCUENTRO con su música

El circo salesiano Un arte que cambia a animadores y oratorianos


Sumario ¡ESCUCHA!

El Circo: Un arte que TRANSFORMA a animadores y a oratorianos Diego Melano y Francisco Romero Arte y animación: un vínculo transformador FAMILIA EN OBRA Jorge Faruelo El arte…para descubrir y contar la realidad

PÁG 16. Entrevista a Juan Ignacio Cristóbal, Winston Gorgal y Daniel “Tito” Javier de Aristophanes “Don Bosco nos atravesó”

Virginia Capobianco El arte: “Una posibilidad maravillosa de hacer el bien”

PÁG 23. P. Francisco Lezama sdb “God Talent”

PÁG 21.

SINTONIZANDO CON DON BOSCO Sor Yvonne Reoungoat fma “Oigo un lenguaje desconocido”

PÁG 22. PÁG 24.

PÁG 29.

AQUÍ Y AHORA El arte y el deseo de ser encontrado, curado y transformado

“Gurisito payador”

PÁG 30. DEL ÁRBOL SALESIANO Féstival La música, alma de la comunidad

PÁG 32.

UNA MANO AMIGA Las Obras Salesianas… Creciendo en identidad, acompañamiento y formación

En este número:

Separata del Instituto Salesiano de Formación

EDUCACIÓN POPULAR Y PEDAGOGÍA SALESIANA: EL PODER EN LA EDUCACIÓN

PÁG 35.


CARTA DEL DIRECTOR P. Sergio Álvarez sdb

¡ESCUCHA! La escucha de sí mismos es el secreto de quienes nos comparten sus vivencias en esta edición. Escuchan sus sueños, sus cuerpos, sus emociones, sus pensamientos, y los de los otros... Don Bosco escuchó a los jóvenes atentamente y con apertura para dejarse llevar hasta donde Dios quisiera llegar. Te ofrezco una oración para entrar a encuentros que transforman. Señor, enséñame el arte de escuchar. Armoniza toda mi persona para prestar atención. Empápame de silencio para recibir a los demás. Regálame serenidad interior para contener al otro. Dame el cuidado, la paciencia y el respeto necesarios para que los que vengan a mí, se sientan escuchados. Haz que, como Don Bosco, aprenda a escuchar con toda mi persona: que escuche con todo mi cuerpo, con los ojos, con mi sonrisa, con las manos, con el alma... Que mis gestos y mis palabras sean fruto de otra escucha: la de tu voz que me habla en mi interior, de tu amor, del que soy un signo y un portador para quien escucho. ESCUCHAR, ESCUCHARNOS, ESCUCHARTE Con esa actitud te propongo leer este Boletín Salesiano... en cada página ¡escúchalos... TE VAS A ENCONTRAR! Recibe nuestro fraterno saludo, en nombre del Equipo de Producción...

Boletín Salesiano

Comunicación Salesiana ‐ Uruguay

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Revista de información sobre la Familia Salesiana y de cultura religiosa Director: P. Sergio Álvarez sdb Redactora Jefe: Adriana Porteiro Columnistas: P. Francisco Lezama sdb, Jorge Faruelo y P. José Adrián García sdb Equipo de redacción y responsables de secciones: P. Daniel Bernardoni sdb, Gianfranco Brandi sdb, Hna. María Baffundo hma, Lic. Natalia Roba, Lic. Marcelo Hernández, Lic. Joaquín Castro, Juan Manuel Fernández y Lic. Selene Cardarello. Fotografía: Sebastián Andión y Sofía Cayota. Corrección: Graciela Rodríguez Diseño: gustavo@tanganika.com.uy

Impresión: Mosca Departamento Comercial: Luis Gómez E‐mail: boletinsalesianouruguay@gmail.com Celular: 092 432 286 Dirección, redacción y administración: Av. Agraciada 3181 CP 11800, Montevideo; tel. 2209 4521 Sitio web: www.issuu.com/bsuru Email: boletinsalesianouruguay@gmail.com Afiliado a la Cámara Uruguaya del Libro. / Depósito Legal: 366.191

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ยกSร, HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL!

El Circo: un arte que transforma a animadores y a oratorianos

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Porque hacer lío es la forma que el Papa Francisco le propone a los jóvenes para renovar la Iglesia “desde dentro”; porque la casa de Don Bosco tiene las puertas abiertas donde todas las juventudes son bien recibidas; y desde el convencimiento de que cada uno tiene un don para explotar, en 2014 nació en Córdoba, Argentina, el Circo Social Salesiano “Saltimbanqui”. Inspirados en la figura de San Juan Bosco, quien en su adolescencia y juventud se acercaba a los jóvenes por medio de distintos caminos con tal de generar un víncu‐ lo de amistad con ellos; un grupo de 30 jóvenes lleva a las calles, colegios, parroquias, organizaciones sociales, plazas y oratorios, la magia del circo. “Muy a lo Don Bosco, llegamos a los pibes con risas, juegos, caras pintadas: con la alegría bien salesiana”, narra Leo, uno de los chicos que forman parte del Circo.

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Don Bosco supo ser en su juventud un “saltimbanqui”, tanto para obtener dinero para sus estudios, como para ganarse la confianza de los niños y jóvenes. Hoy, a 202 años de su nacimiento, en el Colegio San Antonio de Padua de Córdoba, los jóvenes del MJS comparten la misma inquietud de acercarse más a la gurisada del barrio y atraerlos al Oratorio donde puedan sentirse en casa. Malabares, payasos, murga, trapecio, acrobacias, mimos, magia… son solo excusas para encontrar un sitio en el que muchos de los animadores encuentran un lugar para expresarse y mostrarse tal cual son. Así lo expresa Paula: “Siempre amé todo lo relacionado con lo artístico y también participaba de grupos juveniles, pero nunca había podido unir esas dos cosas”. Los objetivos del circo son principalmente dos: ofrecer un espacio a los jóvenes que por diversos motivos no encuentran su lugar en los grupos más convencionales del MJS para que puedan formar parte de la Obra e ir conociendo más a fondo el ambiente salesiano; y hacer llegar las artes circenses a los jóvenes más pobres, a quienes por lo general no llega. Muchos de los gurises que el sábado participan de las actividades del Oratorio, entre semana se suman a las del circo. Para Mica, este aspecto es fundamental: “Es una forma de disminuir la posible asimetría entre pibes y animador, porque ahí todos estamos para aprender y enseñar, todos tenemos algo para compartir con el otro”. 6


TRANSFORMANDO DESDE EL CIRCO Como le sucedió a Don Bosco con el Orato‐ rio, los comienzos fueron difíciles. Se junta‐ ban a ensayar en alguna plaza o en la casa de alguno de los animadores, hasta que después de mucho esfuerzo pudieron conseguir en el Colegio un espacio en donde desplegar todo su potencial. También el dinero es un dolor de cabeza, ya que sus presentaciones son al estilo de un voluntariado, y por lo tanto, sostienen todas sus iniciativas a partir de ayudas de la Inspectoría, actividades de beneficio, o sacando de sus propios bolsillos. La provi‐ dencia, el corazón animador y las ganas de llegar a la gente aparecen como impulsos para seguir adelante pese a las dificultades. Uno de los rasgos más característicos de “Saltimbanqui” es que los animadores no solo lo ven como un grupo más dentro del MJS, sino que realmente lo viven como una herramienta de transformación social. Prueba de ello es la cantidad de gurisada del Oratorio que se suma a las actividades del circo, permitiéndoles a los animadores llegar con más facilidad a los hogares, afianzar el contacto y la confianza con los padres en vistas a un mejor y más integral acompañamiento. En palabras de Barbi, una de las pioneras del grupo, es un espacio donde “buscamos expresar algunas ideas sobre la realidad social que nos rodea”. Como otra característica que se va entrete‐ jiendo en el día a día de “Saltimbanqui”, se destaca la profunda identidad del grupo. Sucede que los adolescentes y jóvenes que participan viven la experiencia del circo con mucho sentido de pertenencia, en clima de familiaridad y confianza. “Sabés que se vie‐ ne una comunión de galletitas y mates para contar cómo nos sentimos”, comenta Mica. En este sentido, Agustín coincide en que es un lugar donde encontrar personas cerca‐ nas y amigos que “te dan paz y te sacan de la rutina de la semana”. EL ORATORIO DE LA SEMANA Poco a poco, a medida que fue pasando el tiempo, el circo ya dejó de ser un grupo más y pasó a convertirse en una verdadera expe‐ riencia oratoriana: es el oratorio de la semana, como lo llaman los chicos. “El

hecho de que el Circo `Saltimbanqui´ sea salesiano le da el sentido a todo lo que hacemos. Marca a los destinatarios a los que va dirigido: los niños y jóvenes más postergados”, cuenta Leo, quien admite que esta experiencia le dio nuevas herra‐ mientas que transformaron su forma de ser animador. Lo mismo le sucedió a Mica, a quien el circo le planteó una nueva alterna‐ tiva pedagógica que le posibilita estimular la creatividad y diversas habilidades socia‐ les como la comunicación y la cooperación. El circo va dejando su semilla en el corazón de estos jóvenes cordobeses. El arte, el juego, el encuentro… son solo canales donde encontrar la presencia de Dios. Así lo explicita Paula: “El circo me permite experi‐ mentar desde más cerca a este Dios lleno de vida y de alegría. Me ayuda a ver que podemos encontrarlo no solo adentro de la Iglesia, sino en todas las actividades de nuestro día a día”. A modo de corolario y síntesis de la experiencia, Barbi expresa que el Circo “Saltimbanqui” hace posible “seguir soñando un mundo más humano, más habitable, más sencillo y alegre”.

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FAMILIA EN OBRA

EL ARTE Según Fernando Pessoa: “La literatura es la prueba de que la vida no alcanza”. No bastará pues con vivir, sino que será necesa‐ rio vestir esos hechos, embellecerlos, corregir‐ los, mentirlos, contarlos. ¿No será la vida no más que eso? Un relato. Los antiguos griegos ya plantearon que las cosas no pasaban sino para ser contadas, y si asumimos que sí, que la vida no es más que un relato ‐y desde esa presunción escribimos estas líneas‐ cambie‐ mos el vocablo “literatura” por “arte” (que en definitiva eso es lo que es) y dediquémonos a ver que esta frase resulta por demás precisa. UN ARTE PARA RESUCITAR Lo poco que sabemos del futuro son malas noticias: la peor de todas, la muerte; la otra, la vejez. Es por eso que el arte lucha y se empecina en ¿esquivarlas? A la muerte la combatió con todo tipo de seres ultraterrenales: dioses, mitos, musas, ángeles, demonios, milagros, maldicio‐ nes, momos, carontes y paraísos. A la segunda, durante siglos, con la belleza. En nuestros días, con la publicidad anti‐age. El arte trabaja desde la ausencia. Desde lo que no está, desde lo que perdimos, lo que se fue y no vuelve: la niñez, la juventud, el amor que nos abandonó; o sea, el pasado. Durante mucho creímos que sí, que la muerte era un gran motor para el arte. Arte para trascen‐ 8

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der, arte para perpetuarnos, para cambiar algo, para transformar. O sea, arte para el futuro. ¿Dónde puede ocurrir algo de esto si no es en el futuro? Pero ahí vino Jean Genet y un día entrevistó al escultor Giacometti y nos dejó esta reflexión: “La obra de arte no está destinada a las generacio‐ nes futuras. Se ofrece al incontable pueblo de los muertos. ¿Dónde más están las figuras de Giacometti… si no en la muerte? ¿De dónde escapan cada vez que nuestro ojo las llama y les pide que se acerquen?”1 ¿Es esto posible en un mundo que propone la presentificación constante? En un presente perpetuo con ínfulas de futuro, hoy, cuando es abolido el pasado con todo tipo de recursos ‐estéticos (las cremas antiarrugas), tecnológicos (mayor conexión y más velocidad en internet), lingüísticos (la condena de obras y textos del pasado por contener lenguaje políti‐ camente incorrecto), etc., en un mundo donde todos buscan participar ‐aunque no sepan cómo, pero participar, aunque no se sepa en qué o de qué, pero participar‐, eso sí, dentro de la comodidad del hogar, detrás de una pantalla, y amparados en algún hashtag de turno, partici‐ par, siempre, participar. ¿QUÉ PUEDE HACER EL ARTE? En esos términos, nada. No es ese el lugar del Arte. El capitalismo salvaje atenta contra el color local, empareja, globaliza para vender más

Genet, Jean, (2012). El atelier de Giacometti. Buenos Aires. Argentina. Fundación Proa.

fácilmente, confunde conceptos inherentes a la cultura con el divertimento, lo que entretiene (lo que nos tiene entre, ¿entre qué?). El mercado ha convertido al arte en una merca‐ dería más. El hombre hizo a Dios a su imagen y semejanza. Los shoppings son nuestras nuevas catedrales. El Arte es un objeto de consumo, un fetiche. Pero, la vida no basta. Para Ernesto Sábato, “el conocimiento de vastos territorios de la realidad está reservado al arte y solamente a él”. Tal vez ese sea el reducto reservado al Arte. En un mundo donde todo se ha estetizado parece que aún quedan territorios por descubrir y contar.

Prof. Jorge Faruelo Jorge Faruelo (Montevideo, 1979) es egresado del Instituto Profesores Artigas de la especialidad Comunicación Visual y es docente en el Instituto Juan XXIII. Se formó como artista en la Escuela Pedro Figari, ha realizado diversas exposiciones y también es ilustrador. Referente del área “Arte y Educación” del Instituto Salesiano de Formación (ISF).


HACIENDO HISTORIA

Arte y animación: Un vínculo transformador Para uno la música formaba parte del aire que se respi‐ raba en su casa, para el otro fue un descubrimiento en tiempos de la adolescencia. Para ambos, su arte es el modo que encontraron para evangelizar y transmitir la esencia del carisma, porque ser músicos y salesianos va de la mano. Diego Melano y Francisco Romero narran al BS cómo surgió su voca‐ ción como artistas, su modo de encararla, y se introducen en el papel transformador y tera‐ péutico de la música.

10 Diego Melano


LA JOHN BOSS ROCK La idea surgió de un grupo de animadores de Maturana, que en una fiesta de María deci‐ den cambiar el ritmo de las canciones de misa e imprimirles a las danzas un toque fuera de lo común. Francisco Romero, que forma parte de este grupo, argumenta que no son una banda musical, sino un grupo de animadores que tocan instrumentos que buscan divertir a los demás, trasmiten alegría y, sobre todo, el carisma salesiano. La respuesta del público fue todo un éxito y los músicos comenzaron a entender que eran un canal para aprontar el terreno. Para eso debían utilizar un lenguaje juvenil y así tener mejor llegada. “Si todo el mundo escucha Rombai es porque algo llama la atención, pero sin lugar a dudas la Virgen María tiene mucho más contenido. Entonces ¿por qué no usamos el modo de uno con el contenido del otro?”, plantea Diego Melano, quien también integra el grupo. Ambos coinciden en que esta es la manera en la que les gusta vivir la fe y se sienten cómo‐ dos a la hora de animar. Lo artístico lo viven como vehículo de evangelización. EL DESPERTAR DE UNA VOCACIÓN Hay un momento clave en el que todo artista descubre su vocación. Francisco no mostró interés por la música desde el primer día, sino que fue algo que se manifestó en él con el correr de los años y, principalmente, en su adolescencia: “Me acuerdo que había una guitarra en casa con su estuche que había sido el regalo de 15 de mi madre y no se tocaba. Estaba ahí y llamaba la atención por el porte. Un día me despertó la curiosidad de ver ese estuche y le pedí a mi madre que me enseñara unos acordes”. Luego comenzó la búsqueda por su propia cuenta, averiguando en internet y juntándo‐ se con personas afines con el rubro. En esa época realizó un taller de bandas en el Colegio Maturana donde conoció a Roberto Heredia, quien le enseñaría a tocar su primer instru‐ mento: el bajo. En el caso de Diego siempre se respiró música en su casa, el contacto con los instrumentos era algo habitual, sumado a que dedicaba mucho tiempo a escucharla. En primero de liceo tuvo la oportunidad de hacer un taller de guitarra, también en Maturana, y Heredia lo inspiró a tocar de una forma diferente las canciones de la Misa.

Francisco Romero

Ya en tercero de liceo, en una misión salesia‐ na, descubrió que él quería ser útil para los demás de alguna forma: “Me di cuenta de que se escucha al que lleva el micrófono, quien tiene una oportunidad muy grande porque suena más fuerte... así como tam‐ bién te digo que la palabra al oído cala más hondo. Pero los parlantes le hablan a mucha gente y el escenario hace que te miren, entonces entendí que si me paro ahí, y lo que digo y hago es lo que Dios me dice, la cosa cierra por todos lados y me tengo que dedi‐ car a esto”. UN ARTE SALESIANO Ambos artistas están de acuerdo en que su ser salesiano repercute directamente en su arte y en la manera de encararlo. “Mi ser salesiano está en el tema de ser alegre, haciendo cosas sinceras con lo que creo. La música que hice nunca cantó a favor de cosas en las que no estoy de acuerdo. Trato de ser yo en todo momento, con mi sentido salesiano, mostran‐ do el disfrute por lo que hago”, afirma Francis‐ co. Diego empezó a incluir la guitarra en las instancias de animación porque entendió que así le iba hacer bien a mucha gente. En deter‐ minado momento se lanzó a mezclar la música con su fe y eso es lo que lo define como cristiano. “Puedo regalar canciones que hablan de la vida misma y que justamente eso es Dios. Mi historia no podía haber sido otra, el salesiano y el músico fueron a la misma vez”.

EL ARTE TRANSFORMA… A la hora de reflexionar sobre el rol transforma‐ dor del arte, Francisco resalta que “un artista que dice algo o produce algo repercute en él mismo y en su entorno. A través de su incidencia puede llegar a transformar. La transformación también se puede dar de otra manera, por ejemplo, con un canto más contestatario que haga que la gente se rebele ante algo. El arte tiene el poder de entrar en la cabeza de la gente”. Para Diego el arte transforma de manera total e indica hacia donde ir: “Transforma porque es un lenguaje que contiene palabras que están reforzadas porque cuidan un montón de cosas. La charla es charla, pero si te lo digo cantando te despierta otras cosas. Se cuenta lo de todos los días y el arte es una forma bella de ver la cotidianidad que nos toca a todos”. …¿Y SANA? Francisco está seguro de que el arte es sana‐ dor. “Lo veo como súper terapéutico. En mi caso soy muy tímido y encontré un lugar donde me puedo soltar, sentirme cómodo y seguro. Es una compañía enorme, donde la soledad hay que aceptarla y disfrutarla. La música entra allí, es una de sus cualidades. El artista conecta algo en el otro que ayuda a sacar cosas”, enfatiza. El arte “es sanador porque es transformador. Hay que preguntarse qué quiero decir antes de cualquier cosa, lo importante es el mensa‐ je y no quien lo da”, concluye Diego. 11


VALE LA PENA VIVIR ASÍ

PIEDRAS MÁS VIVAS QUE NUNCA El arte: “Una posibilidad maravillosa de hacer el bien”

Entre las muchas facetas de su vida, una de las que mejor la define es la de actriz. Sostiene que el arte es un modo de vida, “una forma de ser y de estar en el mundo”, que “nos hace ser con otros de una manera especial”. Con 35 años, Virginia Capobianco no deja de emocionarse cuando recuerda a los muchos personajes que encarnó desde el día en que Federico Pereyra la invitó a ser parte del Teatro de Exalumnos Salesianos (TEXAS), cuando compartían vida y apostolado en el Instituto María Auxiliadora. Dieciocho años después enfrenta el reto de representar a Teresa Mazzarello, una de las primeras salesianas que pisó tierra uruguaya, en la obra “Piedras Vivas”. 12


espectáculo. Leímos sus historias, nos emocionamos, las descubrimos y fuimos buscando qué era lo que las hacía especia‐ les y lo que nos movía a nosotros. Tuvimos un encuentro precioso en Villa Colón, lugar donde las HMA todavía tienen lo que queda de la casa inicial de aquellas seis mujeres. Lo tomamos a modo de retiro y ahí fue como empezamos a construir esta historia y a apropiarnos de cada uno de los persona‐ jes que nos iban tocando de estas mujeres, a las que fuimos entendiendo y admirando por el desafío que asumieron, la decisión y la convicción de dar el sí”, narra la actriz con voz entrecortada por la emoción.

RECORDAR, ES VOLVER A PASAR POR EL CORAZÓN Al cumplirse 140 años de la llegada de las primeras Hijas de María Auxiliadora a América, grupo TEXAS celebra ese aniversario con la creación y puesta en escena de la obra Piedras Vivas, que presenta la historia de seis jóvenes de entre 17 y 25 años, que en aquel lejano 1877 se animaron a dejarlo todo y a correr el riesgo de venir a América movidas por una pasión: anunciar a Jesús. “Convencidos de que el amor a Don Bosco y la Virgen son motor en cada paso que damos, varias generaciones de exalumnos de las HMA nos reunimos para contar la historia de las primeras Hermanas misioneras que pisaron tierra americana. Grandes soñadoras gracias a las que nos conocimos y crecimos en un patio junto a Maín”, explica Capobianco. “Sin dudas que `Piedras Vivas´, fue una historia muy movilizadora. Llegó a nosotros por una invitación de las Hermanas, de quienes somos hijas e hijos los que participamos de ese

Poder transmitir desde lo más profundo ese sentimiento, esa convicción y vocación y realmente poder decirlo, no solo desde el texto, sino desde lo que se iba construyen‐ do actoralmente fue uno de los desafíos del proyecto. El reto más grande implicaba poder contar una historia tan actual y tan distante al mismo tiempo. “Estamos hablando de mujeres que vinieron en el siglo XIX a un país desconocido, del que se tenían noticias por las cartas o cuentos que podían llegar”. Debían narrar esa historia lo más fiel posible pero, a su vez, desde la perspectiva que caracteriza a los espec‐ táculos de TEXAS. La cuota de humor no podía faltar, el contacto con el hoy y con la realidad tampoco, la música como una parte central y la historia, con todo lo que implicaba y lo que traía consigo misma. Para Capobianco, quien representa a Teresa Mazzarello, esto fue muy difícil: “Nosotras somos laicas, y cuando hicimos el primer ensayo y vimos la emoción de las Herma‐ nas, o cuando fuimos escuchando algunas canciones que se hicieron, dijimos: pah, esto es impactante, importante, es sentido y es compartido”. Quienes forman parte de TEXAS entienden que el amor es el motor fundamental en todo lo que van construyendo, por lo que a estos desafíos se sumó el no perder la perspectiva del amor. El amor de las perso‐ nas que estaban representando y el que los mueve a ellos mismos. 13


EL ARTE COMO MODO DE VIDA Y CAMINO PARA MEJORAR EL MUNDO Para Virginia el arte es un modo de vida, una forma de ser y de estar en el mundo. “Un camino para decir, crear, y una posibili‐ dad maravillosa que tenemos algunos para poder hacer cosas mejores en este mundo”. La actriz y profesora de historia, está con‐ vencida de que a través del arte se puede ser mejor, pero además se puede vivir en un mundo mucho mejor del que habitamos. “Me siento muy afortunada de poder hacerlo y me emociona mucho el hecho de estar en un grupo en el que coincidimos y se nos va la vida en eso. Gastamos nuestra vida en eso y creo que no hay cosa más linda”. Si hay una pregunta para la cual no existe una respuesta única es ¿qué es el arte? Muchas y diversas son las contestaciones a esta interrogante. Virginia, quien además de ser parte de los elencos es la referente general de Casa TEXAS, no vacila al respon‐ der. Entiende el arte como una posibilidad maravillosa de hacer el bien. “Creo que podemos encontrar un mundo de empatías tan maravilloso que sin duda alguna nos hace ser distintos, nos hace cambiar un montón de cosas de nosotros pero, sobre todo, nos hace ser con otros de una manera especial”. Por el arte “me siento transfor‐ mada y veo también cómo transforma a otros. He tenido la suerte en TEXAS y 14

también viendo experiencias de otros países, leyendo, buscando cosas para armar proyectos o espectáculos, de ver cómo el teatro, el canto, la música, la danza, la escritura, transforma y consigue hacer feliz a los demás”. Esta capacidad trans‐ formadora y sanadora que provoca el arte, Virginia la ve como una oportunidad que no se puede desperdiciar: “Me hace todo el tiempo tener ganas de hacer cosas y convo‐ car a otros para eso, porque mi experiencia es una experiencia de transformación”. “Cada vez me convenzo más de que hay que destinar tiempo, energía, amor, fuerza ‐es muy cansador también‐, porque vale la pena. Sin duda es, también, un camino de sanación permanente. Y para nosotros, particularmente, es un modo y una vía para contar historias y transmitir la Buena Nueva de una manera muy especial. Poder evan‐ gelizar mediante el arte, concretamente desde el teatro en TEXAS, siento que es un regalo de Dios, una bendición”. “Entonces por donde lo mires esto es genial y vale la pena seguir haciéndolo, siempre”, concluye Capobianco.


ADMA Jóvenes te propone compartir un momento de oración junto a María 8 de diciembre de 2017 | 19 horas

Santuario de María Auxiliadora  Villa Colón


CON NOMBRE Y APELLIDO

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“Don Bosco

nos atravesó” Pese a no haber salido todos de las entrañas de una institución salesiana, quienes forman parte de Aristophanes se sienten absolutamente atravesados por el ejemplo de Don Bosco y procuran transmitir sus valores a través del arte. Así lo aseguran tres de los integrantes de este grupo de Parodistas entrevista‐ dos para el Boletín Salesiano: Juan Ignacio Cristóbal, Winston Gorgal y Daniel “Tito” Javier. Llegaron a Aristophanes con el desafío de encarar una de las categorías más difíciles del carnaval por su exigencia artística y económica, y se encontraron con una familia que los aceptaba pese a sus propias limitaciones. Más allá de las consagraciones artísticas, lo que mueve sus fibras más íntimas es la posibilidad de transmitir un mensaje allí a donde llegan (sea un tablado, el Teatro de Verano o un oratorio o centro juvenil) y el deseo de atravesar al auditorio con su espectáculo, así como lo hizo Don Bosco con ellos.

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¿Cómo surgió la idea de formar el grupo? Juan: En 2006 había un elenco de Grupo Texas que se llamaba “Aristophanes” que hizo “Momogedia” y que ganó un Premio Florencio. Desde ese momento quedó la idea en Texas de sacar un grupo en carnaval. Hacían parodias y carnaval en invierno, y el proceso se fue dando de forma natural. También varios gurises que estábamos en el Carnaval de las Promesas con Texas quedamos en la vuelta y en 2012 nos propusimos dar la prueba de admisión y concursar. Fue mucho trabajo, y más porque parodistas es una categoría difícil artística y económicamente. Desde el principio nuestra idea fue dejar un mensaje y atravesar a la gente con nuestro espectáculo. Ese año hicimos la vida de Don Bosco. Realmente ese espectáculo y la figura de Don Bosco nos marcó. ¿Eran todos exalumnos salesianos? Juan: Había unos cuantos de Texas que eran exalumnos salesianos, pero otros que se fueron sumando en el proceso no lo eran. Sin embargo, igualmente fueron entendiendo los valores que queríamos transmitir, que eran los de Don Bosco. ¿La unión se daba por el arte y por compartir las premisas básicas del carisma? Juan: Así fue. Yo no era salesiano, pero al hacer la vida de Don Bosco, sus enseñanzas y valores me atravesaron a mí y a todos. Más allá de si habíamos estudiado en una institución salesiana, esas cosas básicas si no las teníamos las adquirimos, y eso es lo fundamental, estar convencidos de que ese es el camino más allá de la religión. Nos fuimos impregnando de todos esos valores y además del carnaval como nos presentábamos en oratorios, centros juveniles, en esos lugares veíamos y sentíamos con fuerza todo lo que es el carisma. Creo que a pesar de que nos somos todos salesianos, Aristophanes es un grupo salesiano, por los valores que transmite. Con Winston somos de los pocos que quedamos desde el principio, y sentimos que vamos por el buen camino procurando, través del arte, dejar nuestro mensaje. 18

¿Cómo te vinculaste? Winston: No conocía el Grupo Texas y cuando estaba ensayando en el Carnaval de las Promesas 'el pollo' (Martín Perrone) me invitó a estar en el grupo. Tenía una cabeza distinta, de carnavalero cerrado, y al entrar descubrí un mundo diferente, de valores, qué decir, cuándo, cómo. Lo que pasa con Don Bosco, más allá de si creés o no, es que era un tipo como nosotros, común, que hacía el bien, como cualquiera, y no lo ves como que está allá, muy lejos, sino que es cercano, un igual. Nosotros lo que transmi‐ timos lo hacemos mirándonos a la cara, siendo uno, y eso lo logramos la primera vez que cantamos una canción que hablaba sobre Don Bosco. Este grupo se caracteriza por el trabajo y el ir juntos, y suplirnos entre nosotros nuestros 'baches' artísticos. Tito: En una fiesta de María Auxiliadora me encontré con Federico (Pereyra, referente de Aristophanes) y solo le pregunté por el grupo ya que mi pasado carnavalero estaba vinculado a la comparsa de mi familia que es Senegal, Triniboa y algunas más. Pero Federico me invitó ya que quería una


presencia mayor salesiana en el grupo, y lo hizo aunque le advertí que me defendía más en el canto y la actuación pero en el baile menos diez. Aristophanes me cambió la vida en el sentido de que a partir del parodismo se pueden hacer cosas más allá de tus límites. Además por mi formación salesiana estar en el grupo es un gran apostolado en una realidad difícil como lo es el carnaval. Es como le pasó a Don Bosco cuando fue a una cárcel en Turín, lo que vio le hizo dar un clic, y creo que Aristophanes en carnaval busca eso mismo, que la gente haga un clic a través de nuestro mensaje. ¿A partir de esta experiencia piensan seguir siendo artistas en el futuro? Juan: Pienso seguir, más allá de que estudio Ciencias Económicas. No sé hasta cuando, pero por el placer que me da presentarme en el INAU, en la Sagrada Familia, en el Teatro de Verano o en el tablado de barrio.

Me ha surgido trabajo como animador a partir de estar en el grupo. Winston: He aprendido mucho de arte en estos siete años que estoy acá con mis amigos. Me encantaría seguir haciéndolo y vivir del arte, pero desde hace 4 meses me cambió la vida ya que soy padre de Josefina. Pero no lo descarto. Tito: Mi amor es el candombe, acá he abierto mi cabeza en el arte. El espíritu salesiano lo llevo a todas partes. Doy talleres, trabajo con niños, y trato de contagiar esos valores a través del arte. Me encantaría hacerlo como forma de vida, aunque igualmente estoy estudiando Psicología. Aún no me lo imagino, pero no lo descarto. Han hablado mucho de los valores, pero ¿cómo los transmiten en las personas de su entorno? Winston: En cualquier lugar se necesita del compañerismo para trabajar, para hacer cosas. Juan: Siempre estás mostrando como sos y los valores que adquirimos acá se transmiten de forma natural. Uno va cambiando con el tiempo y esto nos va transformando. Tito: Acá se vive un lindo clima de familia y los que se suman se van acoplando. Me sumé en el 2015 y siempre sentí eso. Es muy lindo, y esos valores de Don Bosco los transmitís a donde vayas. Los nuevos lo sienten y encuentran más que un conjunto de carnaval una familia, que es lo que somos.

Daniel Javier “Tito”

Juan Ignacio Cristóbal Tiene 28 años y 5 hermanos (2 son muje‐ res). Vive en La Aguada. Estudia Ciencias Económicas. Trabaja en la administración de Subway. Está de novio hace 5 años con Celia.

Tiene 31 años. Vive en Colón con su madre y tres hermanos. Toda su vida concurrió a la Parroquia de Colón. Estudia Psicología. Trabaja en los Colegios Santa Teresa de Jesús y Santa Elena como ayudante docente y coordinador de un grupo de 1º de liceo y de catequesis en 6º de escuela, respectiva‐ mente. En la Obra Social “Club de la Alegría” da talleres de percusión y música. También acompaña el Oratorio Abayubá e integra la Asociación de Salesianos Cooperadores del Uruguay.

Winston Gorgal Tiene 24 años y una hermana, Génesis. Trabaja en Nike y da clases de zumba. Se sigue formando en el área de fitness. Con su pareja, Lucía, tiene una hija de 4 meses, Josefina. 19


“Preparen el camino al Señor que viene” Jn. 1, 23

Jueves 14 de diciembre 20 a 21:30 horas Capilla de Maturana


SINTONIZANDO CON DON BOSCO Sor Yvonne Reungoat Superiora General de las FMA

“OIGO UN LENGUAJE DESCONOCIDO" (Salmo 80) Queridos amigos de la Familia Salesiana de Uruguay: En mis numerosos viajes he conocido a jóvenes que sueñan con lo grande, que experimentan nuevas amistades, alcanzan horizontes sin fin, que están abiertos a nuevas culturas y religio‐ nes, a nuevos estilos de vida. Lo consiguen a través de la música, el arte, la danza, la belleza, el uso de los nuevos medios de comunicación. Hoy los jóvenes viven como ciudadanos del mundo. Si queremos encontrarlos debemos entrar en esta plaza digital con competencia, con confian‐ za y esperanza. El Papa Francisco insiste en que la Iglesia es la comunidad de la audacia y de la esperanza; es la Iglesia en salida formada por discípulos misione‐ ros que toman la iniciativa, se implican, acompa‐ ñan, dan fruto y celebran. Una Iglesia que no permanece cerrada en sí misma, pues si perma‐ nece aislada, enferma. Hoy la comunidad cristiana sale de los confines seguros para llevar el Evangelio; se arriesga, se encarna en las situaciones, se abaja frente al dolor, trata de sanar las heridas humanas, lleva consuelo y alivio. Es una Iglesia capaz de vislumbrar cada

pequeña victoria, cada pequeño signo de espe‐ ranza y agradecerlo al Señor. Para que sea así, es preciso –ha advertido el Papa Francisco en más de una ocasión– una “pastoral en conversión” pues “no se puede dejar las cosas como están”.

con los valores del Evangelio. Solo así podrá convertirse en espacio donde encontrar a Jesús, establecer con Él vínculos de amistad, respon‐ diendo a sus llamadas de paz, de justicia, de solidaridad, de amor auténtico.

Miremos a nuestros fundadores que nunca se achicaron, y menos ante las "provocaciones" de los jóvenes. Don Bosco y Madre Mazzarello, con audacia y fuerza provenientes del Espíritu Santo, supieron llegar a ellos y desarrollar las potencia‐ lidades presentes en los corazones juveniles, entregándoles gestos de amor. ¿Acaso no es lo que los jóvenes de hoy necesitan experimentar? Como herederos de la misión salesiana hoy nos toca a nosotros salir al encuentro de los jóvenes.

Como he dicho al comienzo, hoy los jóvenes son ciudadanos del mundo, y lo habitan de mil formas que nunca habríamos soñado. Algunos dicen lo que piensan, sienten y desean mediante formas clásicas de arte y de expresión. La mayoría recurre a nuevos lenguajes, a nuevos ritos, a nuevas tecnologías. Por eso, debemos ser capaces de "habitar la casa de los jóvenes", no para ir al ritmo de los tiempos sino para que la riqueza inagotable del Evangelio alcance y sea comprensible para las nuevas generaciones.

Permítanme, un instante, tomar una idea del último Capítulo General de las Hijas de María Auxiliadora. En esa asamblea de hermanas que representaban a los cinco continentes nos propusimos "Ser hoy con los jóvenes casa que evangeliza". Para eso, es importante conocer qué casa habitan los jóvenes para enriquecerla

DE OTROS LARES India ‐ Una nueva vida mediante la for‐ mación profesional de las mujeres La organización salesiana “Don Bosco Development Society” (DBDS) organizó un taller de capacitación de dos días (27‐ 28 de octubre) sobre fabricación de velas, dirigida a las mujeres que participan en un grupo de autoayuda, organizada en los barrios marginales de Mumbai. Más de 40 mujeres han completado con éxito el curso de formación, lo que le permiti‐ rá hacer un cambio en sus vidas y en sus familias. El programa de formación, que permitió a las participantes aprender a hacer velas con eficiencia y eficacia, se llevó a cabo como parte de un proyecto en favor de las poblacio‐ nes víctimas de las inundaciones, con el apoyo de la ONG Salesiana de Alemania: “Don Bosco Mondo”. Fuente: ANS

Que María, la Madre siempre joven, nos ayude a ponernos a la escucha de los jóvenes y aprender sus lenguajes para enseñarles a hablar el nuestro.

Turquía ‐ La cálida acogida de los misio‐ neros salesianos a los refugiados La presencia de los Salesianos en Estam‐ bul, ciudad ubicada en un lugar histórica‐ mente estratégico entre Europa y Asia, destaca en los últimos años por la atención que ofrece a los migrantes y a los refugiados. Atienden a muchos menores de edad, entre los 5 y los 16 años, pero también a mayores que tienen que dejar el colegio para poder ayudar a sus familias con ingresos. La búsqueda de una vida mejor es el denominador común en todos ellos. En Turquía los católicos representan solo el 0,02% de la población y no llegan a 15.000. La única presencia salesiana allí es la de Estambul, donde los Salesianos reciben a las familias cristianas de Siria e Irak, aunque también las hay de Pakistán, Nigeria, Kazajistán e Irán, entre otras. Fuente: ANS 21


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God Talent Esta página se refiere a la lectura del Evangelio según San Mateo (25,14‐30) proclamada en la Misa del 19 de noviembre, Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. Pienso que todos conocemos el formato televisi‐ vo “Got Talent”, que ha generado muchos programas alrededor del mundo, o al menos hemos visto alguno de sus videos en nuestras redes sociales. Hemos conocido así historias emocio‐ nantes como la de Susan Boyle, nos hemos sorprendido con la niña ven‐ trílocua o con trapecistas arriesgados, hemos visto ingeniosas historias repre‐ sentadas con sombras chinas y hemos apreciado la habilidad de ilusionistas, P. Francisco Lezama sdb magos, tragasables y otros personajes que se presentan en esta suerte de circo televisivo. Este y otros “Talent Shows”, más allá de su intencionalidad comercial, han dado la posibilidad a muchas personas de mostrar algún don que han cul vado: bailar, cocinar, cantar, contar historias o lanzar cuchillos. Y creo que cada uno de nosotros, en voz alta o en lo secreto de nuestro pensamiento, nos hemos preguntado: “¿Con qué me podría presentar yo? ¿Cuál es mi talento?”. Ahora bien, ¿de dónde viene esta palabra “talento”? En la An güedad se trataba de una medida de peso, de origen babilonio. Los griegos extendieron mucho su uso, y aun‐ que naturalmente a lo largo del empo y en los dis ntos lugares fue variando, podemos decir que equivaldría a entre 20 y 35 kilos. También era una medida de valor: un talento de plata, en la época de Jesús, equivalía a 6000

jornales de un obrero… Si tomáramos en cuenta el actual Salario Mínimo Nacional en nuestro país, un talento sería el equivalente a más de tres millones de pesos. ¿Cómo es que pasó esta palabra de ser usada en una medi‐ da de peso y de valor a aparecer en el tulo de un show de TV? Bueno, en el medio a Jesús se le ocurrió contar una parábola en la que un hombre (claramente muy rico) entrega talentos de plata a sus empleados. ¡A todos les encomienda una gran fortuna! El talento, como vimos, no era simplemente una moneda… Tantos kilos de plata eran una carga muy grande. Es entendible que generara diver‐ sas reacciones entre quienes recibieran todo esto: orgullo por la confianza recibida, pero también miedo por el peso de la responsabilidad. Esta fortuna podría hacerse rendir (como lograron algunos de los siervos) o podría enterrarse en un hoyo, como hizo el cobarde. Jesús, a los que supieron correr el riesgo y poner en juego los talentos recibidos, les asegura que han sido fieles “en lo poco”… ¡Todavía hay valores más importantes! Pero esta responsabilidad para administrar lo recibido es un signo de tomarse en serio la confianza que el Patrón ha puesto en nosotros. ¡Cul vemos nuestros talentos, hagamos con confianza lo que tenemos que hacer, y pasemos al banquete de nuestro Señor!

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AQUÍ Y AHORA

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EL ARTE Y EL DESEO DE SER ENCONTRADO, CURADO Y TRANSFORMADO Al atravesar la puerta de Talleres de Don Bosco llaman la atenciรณn los coloridos carteles pegados en las paredes de los pasillos y del patio que anuncian una movida organizada por el grupo de tercero de Artes Grรกficas.

Alejandra Ariceta

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El taller que esconde parte de la historia del centro educativo ‐y también del país‐ es poco conocido por los alumnos que no cursan esa tecnicatura. Para llegar hay que atravesar todo el patio y subir una escalera. Entre las viejas máquinas de imprenta y la enorme imagen de Johannes Gutenberg (el inventor de la imprenta) se destacan los coloridos afiches que invitan a “ser compe‐ tentes, revalorizar el taller, sumar voces, encontrar las mejores herramientas y los medios para hacerlo”. Son algunos de los objetivos que se trazaron en la materia de Proyectos del último año de la carrera. La docente de ese curso, Alejandra Ariceta, explica que le llamaron al trabajo “revolución gráfica”. “La idea es empoderar‐ los, que encontraran las palabras para expresar lo que querían comunicar. Buscaron una identidad, se inspiraron en la revolución rusa para elegir la tipografía”, explica seña‐ lando los carteles. Pbro. Ricardo Ramos

Como parte del objetivo de “sumar voces” invitaron a 40 estudiantes de la Facultad de Diseño y Arquitectura (FADU) de la Univer‐ sidad de la República para darles a conocer el taller y lo que hacen. Para la ocasión reconvirtieron el taller por sectores. Uno de esos sectores fue un Museo que armaron para exponer impresos antiguos que descu‐ brieron, y que probablemente hayan sido impresos allí mismo. Esa mañana los visitantes serían los alum‐ nos de la carrera de Mecánica y los propios estudiantes les explicaron el proceso de impresión que hacen en la offset, una de las máquinas con la que trabajan, y que en su momento –en la década del 60‐ significó una verdadera novedad. Para imprimir se debe aplicar una tinta sobre una plancha metálica que se moja con agua. Se aplica una plancha por cada color que se vaya a usar. En esa máquina ellos mismos imprimieron en 2016 el libro “Imposible hasta que no”, sobre el proceso creativo, para el que 26

Ariceta obtuvo apoyo de los fondos concur‐ sables del Ministerio de Educación y Cultu‐ ra. “Se trata de un libro que invita a una conexión con uno mismo, invita a hacer esa revisión de observación”, explica la docente que trabaja en Talleres desde 2009. Ariceta afirma que en su curso busca que los alumnos desarrollen su tarea con creativi‐ dad, que se desestructuren y eso genera cambios en ellos. “La idea es que puedan descubrir el por qué y el para qué de lo que hacen. Cuánto opera en la dimensión de su vida no lo sé pero a mí me deja muy feliz, veo cambios en ellos”, señala. Las artes gráficas son una manifestación más del proceso creativo que implica el arte en general, como también los son las artes plásticas, la pintura, la música, que “hacen poner mucho en juego”, asegura Alejandra González Soca, artista visual, psicóloga y profesora de la Universidad Católica.

“En una época en que todo es ya! el trabajo técnico‐operativo te lleva a superar esco‐ llos, tiene que ver con lo que pueden hacer mis manos y mi cuerpo, con lo que quiero hacer, y eso no es automático”, señala. Llevar a la práctica la idea que se tiene en la cabeza cuesta. “Hay cosas que van a fluir, otra que se te van a caer, o se te van a romper, cada proceso te va a generar que tengas que decir ¿qué hago? Me pongo a llorar, pregun‐ to, me enojo, tiro la pieza, digo que es una porquería y que yo no sé hacer nada”, sostiene. El Pbro. Ricardo Ramos, Rector de la Facul‐ tad de Teología y artista – pinta desde hace 22 años íconos religiosos‐, asegura que el arte transforma “pero no transforma solo, porque uno tiene que tener deseos de ser transformado. Jesús pasó por delante de mucha gente y no todos se transformaron”, explica.


La belleza “tiene que ver con un esplendor que está oculto y desea verse. Es un misterio, una realidad invisible que quiere colmar el anhelo del corazón de comunión”. Ricardo Ramos

oculto y desea verse. Es un misterio, una realidad invisible que quiere colmar ese anhelo del corazón de comunión. En cualquier vínculo humano juega un rol preponderante porque la belleza de las personas se debe ir manifestando, desde ese valor tratan de dejar abiertos, sin manipular”, sostiene.

Desde su visión cristiana, el arte “apunta a una comunión, a un llamado a entrar en una comunión que quiere llevar a la apertu‐ ra a Jesucristo, supone un deseo de ser transformado, de ser curado, y un deseo de encuentro. El objetivo es el mismo del Evangelio”, dice. ARTE COMO CATARSIS Y EXPRESIÓN DE ESPIRITUALIDAD El arte es concebido como un medio para canalizar emociones y en ese sentido se dice que es catártico. González Soca dice que en sus talleres siempre incluye activi‐ dades que llama “de cableamiento”: “ama‐ sar el barro, golpearlo, moverlo, pulirlo… son procesos previos que implican más lo corporal. Pero me gusta concebir el arte como un proceso, no tanto como catarsis porque te da la satisfacción del afloje si podes volver y si podes hacer algo con ese material. Uno no se da cuenta cómo va logrando cosas”, asegura.

Como parte de ese proceso en el arte se ve “la posibilidad de investigar y de transfor‐ mar”. “Da herramientas que no son solo materiales, sino simbólicas, ofrece la posibilidad de ver las cosas desde distintos lugares, a no darse por vencido la primera vez que se cayó o que no gustó el resulta‐ do”, afirma. La artista y docente destaca a su vez que el arte eleva la autoestima “desde las posibili‐ dades que uno ve en sí mismo. Pensaba que no lograría hacer tal cosa y se consigue”. El Pbro. Ramos manifiesta que en sentido general el arte es catártico pero hay que ver el tipo de valores que se manejan en esa expresión. “Depende de la concepción del arte que rescata más valores, de la armonía, del sentido de belleza y la verdad”, aclara. ¿Qué es la belleza? El termino belleza en sánscrito significa “casa donde Dios brilla”. “Tiene que ver con un esplendor que está

“La búsqueda de la belleza está vinculada a la verdad y supone una actitud contempla‐ tiva, de distancia y de saber gozar y disfrutar eso que está oculto y tiende a la manifesta‐ ción. Todo el mundo del deseo y del disfrute es la gran escuela que el arte ofrece”, agrega. Para el artista y sacerdote, contemplar es mirar esa imagen y recrearla en el propio interior. “Entonces esa imagen puede poner orden en mi vida, hacer que mi espacio interior recobre un centro, un estado más armónico, y sea canal de expre‐ sividad. En ese sentido el arte tiene un valor insustituible”, asegura. La contemplación a la que invita es contra‐ ria a la abundancia de imágenes a la que el hombre está sometido hoy. “Las imágenes estimulan pero quedan en un plano epidér‐ mico, excitan al ser humano pero como no lo interioriza queda volcado a los impulsos, al mundo de las adicciones y a la sensuali‐ dad exacerbada”, explica. En cambio, esa invitación a la contempla‐ ción, “supone que uno procure contemplar, no solo una obra de arte, sino a las perso‐ nas, la vida, la creación”. En ese sentido 27


“La idea es que puedan descubrir el por qué y el para qué de lo que hacen. Cuánto opera en la dimensión de su vida no lo sé pero a mi me deja muy feliz, veo cambios en ellos”. Alejandra Ariceta

En cambio, esa invitación a la contemplación, “supone que uno procure contemplar, no solo una obra de arte sino a las personas, la vida, la creación”. En ese sentido añade que el arte tiene un rol educativo porque ayuda a asumir una actitud frente a las cosas que no es “de posesión sino de gratuidad”. “Las cosas se nos dan, es un ejercicio que purifica el alma y el corazón y te dispone para la vida”. Así se llega a la idea del arte como expresión de espiritualidad. “No solo es expresión de espiritualidad, sino que la supone”, dice el Rector de la Facultad de Teología. “Se debe empezar a adiestrar el corazón y los ojos para ver”. Se puede pensar que el arte es para pocos pero Ramos asegura que alcanza con que haya un deseo. “Hay una concepción de que para poder expresarme por otros medios visuales tengo que ser un Miguel Ángel colgado de un andamio pintando una Capilla Sixtina, pero hay mil posibilidades de que el hombre se comunique y tome contacto con su realidad más profunda”, asegura. “El que busca encuentra, el que golpea la puerta se le abre. No todos vieron lo que tenían que ver. Muchos no quisieron ver en Jesús lo que tenían que ver”, concluye. 28

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SABOR A BUENAS NOCHES

En todo niño habita un sueño, en Quique también anidaba el suyo. Un gurí de campaña, como tantos, desconocido por las cámaras, y más aun por los escenarios, supo transmitir valor a la identidad de su pueblo. Moirones, ubicado en la zona fronteriza del departamen‐ to de Rivera, escondido entre las sierras norteñas, es un poblado alegre y a la vez silencioso. Sus paisanos, portadores y guardia‐ nes de viejas tradiciones, no alcanzaban sentir en el alma el sano orgullo por su tierra. Es ahí que en el medio de la baja estima propia, surge el milagro: un niño deseaba ser payador para cantarle a su pueblo y mostrar cuánto valor tenía Moirones. En aquel pequeño, que nadie esperaba escon‐ diera tal riqueza, pudo desplegar el sueño que un tío le despertó, con destellos de picardía y a la vez con su gaucha nobleza. Nunca faltaron aquellos apadrinadores, como su maestra, acompañando la vida frágil de aquel blanco pim‐pollito, donde mañana a ma‐ ñana en aquella escuela de cam‐ paña, logró en‐ contrar y des‐ pertar la veta del arte que dormía en su alma. P. Adrián García sdb

Con entusiasmo, esmero y tenacidad fue echando mano a la guitarra que un vecino ‐no sin temor‐ le prestó, mientras su primo le enseñaba a pulsar las primeras notas. Fue en la primera fiesta escolar donde a todo el pueblo asombró. No solo con la guitarra, sino con sus versos en forma de payada, les comenzó a robar las miradas y las sonrisas, entremezcladas con lágrimas que corrían por sus mejillas.

GURISITO PAYADOR Desde los blandos de sentimientos, como el ceibo en flor, hasta los de corazones duros como la coronilla, descubrieron en ellos mismos y en su pueblo algo visible e invisible, la riqueza de su humilde identidad que el niño payador les supo develar. Hoy los vecinos, recordando esta historia, generación a generación, abuelos a nietos, se lo trasmiten, reconociendo el valor de su identidad, la cual seguirá brillando como los rayos del sol amaneciendo entre los cerros de Moirones. La historia continúa.. Y trenzando la fe, la esperanza y el amor juntos, como pueblo unido, formaron este lazo de tres tientos, que sostiene la marcha con firmeza, inspirados por un gurisito payador. Como Quique, aquel gurí payador, estas décimas compartimos, para dejar que el arte campero, siga abriendo tranqueras en la mente y marcando el trillo en nuestros corazones:

En un pueblo muy honrado desde los tiempos mejores en los pagos de Moirones departamento de Rivera donde el mismo tiempo espera donde aprieta la calor. En donde nace la flor brotando en cada jardín y donde todo vecino regala historias sin fin.

Los años dieron batalla golpes duros que llegaron y las velas sonrojaron por el cambiar de los tiempos pero Quique cantó al viento en el pequeño poblado. “Lo que Dios ha regalado, pa el pueblo de los Moiron, es toda la creación que rodea a nuestro lado”.

El Quique allí nació para cantarle a su tierra para mostrar que se aferra en cada planta y pastito en donde a cada pasito Dios enseña de la vida ver las vacas con las crías las potrancas, los corderos los arroyos, el potrero: son de las cosas más lindas!!

La gente cantó con él sus rimas y su poesía con semejante alegría la llama se reavivó de su raíz se aferró y con mucha identidad unidos y de verdad dieron de sí lo mejor y el sueño del payador Quique lo pudo lograr.


DEL ÁRBOL SALESIANO

Féstival La música, alma de la comunidad La música es el gran motor de sus vidas y se transformó en un medio para que quienes los escuchan se encuentren con Dios a través del “canto hecho oración”. El Teatro Solís, el Teatro de Verano, el Estadio Centenario y hasta el Palacio Legislativo fueron sus escenarios privilegiados. Danielo Giménez y Eva Sanabria integran Féstival, una banda que tuvo su origen en Juan Lacaze, en los años 80, para animar celebraciones religiosas, y que traspasó su vocación a las nuevas generaciones.

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¿Cómo surgió la idea de Féstival? Danielo: En Juan Lacaze, con un grupo de amigos animábamos musicalmente las misas y otras celebraciones. Lo hacíamos con instrumentos que no era común usar, como batería y guitarra eléctrica. En 1983, cuando llego a estudiar al semina‐ rio salesiano, el Padre Manolo Pérez me pidió armar un grupo estable para el Festi‐ val de la Canción. A ese festival llegaban coros, solistas y músicos de colegios salesia‐ nos de todo el país. Entonces conformamos una banda solo de tres. Pero en el 84 me puse a armar una banda con más compo‐ nentes para acompañar celebraciones masivas. Ahí convoqué a gente para formar la base de un grupo que llegó a tener 12 componentes entre músicos, cantantes y animadores. Los Salesianos fueron arri‐ mando a los jóvenes que tocaban bien, como el hoy encargado del Ministerio de Música de la Arquidiócesis de Montevideo, Carlos Medina, recomendado entonces por Nicolás Cotugno. Animábamos Jornadas Nacionales de la Juventud, jornadas sale‐ sianas, ordenaciones sacerdotales y diaco‐ nales, fiestas de Don Bosco, procesiones de María Auxiliadora y ordenaciones de Obis‐ pos. Los puntos más altos fueron las dos visitas del entonces Papa y hoy San Juan Pablo II. En la de abril del 87, tocamos con la Filarmónica dirigida por el maestro García Vigil, en Tres Cruces, y en la de mayo del 88, animamos en el Estadio Centenario.

El grupo: Marcelo Caetano, bajo y voz / Fernando 'Nono' Inzaurralde, guitarra y voz / Rafael Clérici, guitarra y voz / Carlos Medina, teclado / Danielo Giménez, teclado / Fernando 'Toto' Nolé, batería / Eva Sanabria, voz / Marcelo 'Chispa' Sosa, guitarra y voz Antonio Carvalho, animación y voz / Fernando Larramendi, percusión / Francisco 'Panchito' Flores, sonidista / Leandro Caetano, guitarra

y el ser salesianos nos unía y nos mantiene hasta hoy, aunque nos presentamos más salteado porque estamos más veteranos. Aún hoy seguimos siendo invitados a even‐ tos. Nuestra propuesta dio lugar a una forma de animación propia de los salesia‐ nos basada en el espíritu de Don Bosco: la música alma de una comunidad. ¿Hasta qué año tuvieron actividad cons‐ tante? Eva: Hasta finales de los 90, inicio del 2000. Pero más allá de los años, lo importante es que dejamos la semilla en varios mucha‐ chos que nos vieron, que hoy encabezan coros, bandas dentro de la Iglesia o tocan en el ámbito artístico, como Fabián Vitabar, Diego Berardi, Roberto Heredia, entre otros. Todos estamos vinculados y dando una mano. Cuatro de los componentes de Féstival integramos el Ministerio de la Música: Carlos Medina, Danielo Giménez, Marcelo Caetano y yo.

El año 1988 fue mágico para ustedes. No solo por la visita del Papa, sino por el aniversario de Don Bosco... Danielo: Nuestro grupo, integrado ya como una familia, festejó junto a todos los sale‐ sianos el centenario de la Pascua de Don Bosco. Un año increíble. Visitamos colegios en el interior, jornadas de acampada… Fue el año de la "Cantata a Don Bosco" en el Teatro Solís, en el Teatro de Verano y en la ciudad de Juan Lacaze; y de la actuación, junto al coro Don Bosco, en el homenaje realizado en el Palacio Legislativo al Padre y Maestro de los jóvenes. En estas oportuni‐ dades fue que conocimos a Eva, quien se integró al grupo.

Más allá de la experiencia personal de cantar, tocar un instrumento, animar, de transmitir a otros, ¿qué creen que les ha generado esto a sus hijos, familiares o amigos? Eva: Creo que mucho, mamaron eso que hacíamos arriba del escenario y los valores que les pasábamos cuando nos movíamos, que era en familia, juntos.

¿Cómo surgió el nombre? Danielo: Por dos causas: primero porque íbamos a presentarnos en festivales, y segundo, porque estábamos unidos por la fe, por eso el nombre de Féstival. La música

Danielo: La esencia de todo fue la música. Hubo integrantes que no compartían la fe, pero que se arrimaron y sumaron su granito de arena. Aportaban desde lo musical, pero que mamaron esos valores y les quedó la

experiencia para siempre. Hoy me los encuentro y lo recuerdan con mucho cariño. Entre ellos destaco al percusionista Fernando Larramendi, que trabajó con Rada y con el Canario Luna, entre otros. Falleció siendo muy joven de leucemia, hace poco más de un año. Él disfrutaba mucho de compartir. Algo le dejamos al otro, siempre, aunque no crea en Dios. Para nosotros el cantar o armonizar una canción es una mano para que los demás se encuentren con Dios a través de nuestro canto hecho oración. ¿Qué consideran que les ha dejado el arte en ustedes? Eva: La música está en todo en mi vida y en mi familia. Vivo de la música. Desde ahí soy persona. Soy lo que soy. Me reconocen por la música. Ese es el tesoro más grande. Que la gente rece, se case, se bautice, reflexio‐ ne, sea feliz con nuestra música, es lo esencial. A través de la música siento que puedo ayudar a la gente. Incluso para criar mis hijos, que cantan todo el día. Es la forma de comunicar, de transmitir lo que senti‐ mos. Danielo: Desde siempre mi vida estuvo marcada por la música. Siempre busqué ser pleno a través del arte de la música. Ser feliz. Siempre perseguí mi sueño y el lograr‐ lo es lo mejor que te puede pasar. Te sentís un elegido. Mi hija mayor se llama Cecilia, por Santa Cecilia, la Patrona de los Músicos, cuyo día se celebra el 21 de noviembre. El gran logro es que somos familia. La música es al alma y una de las cuatro patas de la mesa que es la Congregación Salesiana.

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UNA MANO AMIGA

“… si estos jóvenes hubieran tenido un amigo que se preocupara por ellos, los acompañara y les mostrase el amor de Dios, quien sabe si no se hubieran alejado de esta vida que llevan…” Don Bosco (MO)

LAS OBRAS SOCIALES SALESIANAS CRECIENDO EN IDENTIDAD, ACOMPAÑAMIENTO Y FORMACIÓN En nuestro Proyecto Nacional de las Obras Sociales Salesianas, nos hemos puesto para estos próximos tres años trabajar y alcanzar los siguientes objetivos: Objetivo 1: IDENTIDAD Profundizar y Fortalecer la identidad cristiana salesiana de las Obras Sociales como parte de un movimiento nacional. Objetivo 2: ACOMPAÑAMIENTO Implementar un acompañamiento recíproco y corresponsable de los equipos de gestión (en clave de sistema) desde la identidad salesiana, priorizando lo específico de cada proyecto. Objetivo 3: FORMACIÓN Promover la formación permanente a nivel local, regional y nacio‐ nal orientada a la transformación de nuestras prácticas. En el marco de este tercer objetivo, a lo largo del año 2017 hemos desarrollado una serie de acciones que buscan responder al mismo. En el mes de abril, más de 110 educadores de todo el país nos reunimos, como cada año, en Aguas Blancas, para compartir nuestras experiencias y profundizar en la reflexión acerca de la Familia como centro de nuestra tarea educativa. 32


Por otra parte, en el mes de junio nos reunimos con Encargados y Coordinadores de los proyectos para realizar, dentro de un espacio de formación más específico, un Taller de estrategias para la Selección de Personal en una obra Social Salesiana, acompañados por la Psicóloga Patricia Bonet, quien se desempeña en el área de la Psicología Laboral. Esta instancia tuvo como finalidad ayudar a quienes participan del proceso de selección a considerar los perfiles adecuados con vistas a que la identidad salesiana sea fortalecida. Finalmente, durante el mes de setiembre hemos realizado el Curso de Educadores de la Región Sur al que estuvieron convocados todos los educadores de las Obras de Montevideo y de Las Piedras. En esta instancia se sumaron, asimismo, los educadores de la Obra Social Picapiedras (Melo). La temática que nos reunió fue planteada por los Coordinadores y Encargados ya que consideran que es una preocupación común: ¿Cómo acompañar a los niños y adolescentes que tienen ausencia real o práctica de sus figuras adultas referentes? El día 6 de setiembre, desde temprano, el Centro Salesiano Aires Puros nos abrió sus puertas para compartir con nosotros la alegría de la ampliación de su casa y, por otra parte, poner a disposición sus instalaciones para que los 70 educadores que asistieron pudieran encontrarse en un espacio de oración, reflexión y escucha, buscando alcanzar las siguientes metas: Analizar lo que generan situaciones de desprotección en niños, niñas y adolescentes, y el vínculo con el educador que a veces es “elegido” por el menor para ocupar ese lugar de referencia y protección. 33


Ver estas situaciones como un problema social global y cuál es nues‐ tro lugar en el mismo. Identificar recursos de acción desde nuestra práctica y desde el carisma salesiano. Para acercarnos a esta temática fuimos trabajando con diferentes metodologías que partieron de tomar contacto con nuestra expe‐ riencia de ser cuidados y acompañados por nuestros adultos referentes para luego poder abordar algunas de las situaciones de niños, niñas y adolescentes que en nuestros proyectos nos preocu‐ pan. Para iluminar esta temática, contamos con la invalorable presencia de la Dra en Psicología Delfina Miller, quien con su larga experiencia clínica y en investigación nos ayudó a comprender los procesos y acciones que aportan y dificultan a partir de estos vínculos significa‐ tivos, el crecimiento armónico y en autonomía. Por la tarde, buscamos conocer a través de la técnica de un juego de roles y compartir nuestras experiencias en torno a los recursos que el medio social nos ofrece para poder acompañar a estos niños, niñas y adolescentes que están buscando en nuestros proyectos estas figuras de referencia. En el intercambio, surgieron una serie de luces y amenazas que reconocemos en nuestros propios equipos y en las redes barriales y sociales que disponemos para abordar estos casos. 34

En definitiva, creemos que esta instancia, una vez más, reforzó lo rico del encuentro entre los que día a día estamos buscando acompañar a nuestros gurises. Nos ayudó a renovar nuestras energías, a fortalecer nuestro compromiso y a poner la esperanza en nuestro objetivo principal que es, como decía Don Bosco, “los quiero felices ahora y en la eternidad”.


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Misión:

"Entre ustedes me encuentro bien" del proyecto "Faremo a metá" Del 3 al 15 de enero en Salto Una misión donde jóvenes y salesianos compartiremos la vida y la misión para ir descubriendo a lo que Dios nos llama

Si estás interesado en participar o querés más información: Facebook: Comunicación Salesiana Uruguay

e-mail: faremoameta@gmail.com

o algún referente de tu casa...

Boletin Noviembre 2017  

Don Bosco escuchó a los jóvenes atentamente y con apertura para dejarse llevar hasta donde Dios quisiera llegar. También hoy las juventudes...

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Don Bosco escuchó a los jóvenes atentamente y con apertura para dejarse llevar hasta donde Dios quisiera llegar. También hoy las juventudes...

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