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SUB COOPERATIVA DE FOTOGRAFOS / BS. AS.

PAX CARIOCA Sub Cooperativa De Fot贸grafos / Bs. As.


Pax carioca


Sub es una cooperativa de fotógrafos nacida en Buenos Aires a fines del 2004. El proyecto está integrado por 7 miembros. En Buenos Aires: Gisela Volá, Nicolas Pousthomis, Gabriela Mitidieri, Gerónimo Molina, Martin Barzilai, Verónica Borsani. En Madrid: Olmo Calvo Rodríguez. Su trabajo profundiza en la creación de una identidad colectiva y la realización de investigaciones fotográficas. Los miembros de Sub comparten ideas para establecer horizontes posibles y deseables hacia donde caminar juntos. La búsqueda y el aprendizaje constante, en discusión y consenso, es una apuesta en común en desarrollar ideas y estrategias para que este proyecto de trabajo colectivo que ya lleva 9 años, continúe latiendo. 
Es también un espacio colaborativo en el cual no sólo intervienen seis fotógrafos, sino que participan activamente diseñadores, periodistas, escritores e historiadores, en un intento de complejizar a partir de múltiples herramientas y lenguajes diversos, las narraciones que se desarrollan. «Porque ante todo somos contadores de historias». Sus trabajos son publicados habitualmente en numerosos medios de comunicación donde Sub trabaja como colaborador: Le Monde, Le Monde Magazine, Le Monde Diplomatique, Le Figaro (Francia), revista Petra, Der Spiegel, Die Zeit (Alemania); revista Interviú, Igandea (España); revista Gatopardo (México); diario El Nuevo Día (Puerto Rico); revistas Rolling Stone, Playboy, Lugares, Rumbos, Viva, La Nación, Newsweek, Acción, Crisis, Hecho en Buenos Aires, THC, Anfibia, Infojus; diario Página/12 (Argentina). El colectivo ha editado el libro «Cumbia» (2006), una mirada sobre cinco historias de zonas periféricas del conurbano bonaerense. Participó de «Collectif 03» (2007) y «Collectif 04» (2008) y de Zmâla 1, 2 y 3, ediciones realizadas conjuntamente por colectivos de fotógrafos de todo el mundo en el marco de los Festivales de Fotoperiodismo «Visa pour l’image» de la ciudad de Perpignan, Francia. También formaron parte de Sub: Argeo Ameztoy, Giovanny Garrido, Juan Vera, Nancy Lucero, Ignacio “Rulo” Smith y Sebastián Hacher.

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1- La única foto que existe de Antonio Vicente Mendes Maciel fue tomada luego de su muerte, en 1897, y se lo ve tendido sobre la tierra seca y polvorienta del nordeste brasileño, acunado por harapos. También se lo ve barbudo, con la cabellera rebelde, porque así debe lucir un profeta que dirige su mirada al corazón de los hombres y su corazón al cielo del “Buen Jesús”. Vivo, con tranco largo y palabra mesiánica recorrió el sertón bahiano; tras él, en procesión, una creciente estela de miserables entre los miserables, esclavos libertos, indios, contrahechos, asesinos y fugitivos de toda ley. Durante el día caminaba y al atardecer, hablaba. Pronto fue para todo el que lo escuchara, Antonio Conselheiro. Caminó durante 30 años ese desierto hasta que llegó a Canudos, a orillas del río Baza Barris, y dijo “Acá nos quedamos, a combatir el Anticristo”. Lo seguían 15.000 convencidos. Y el Anticristo llegó -la recién instaurada República no podía permitirse territorios autónomos- cabalgando junto al Ejército Brasileño para confirmar las profecías y exterminar a los rebeldes. La matanza fue grande y el gobierno de la República prometió tierras para aliviar la conciencia de los soldados que participaron de la campaña. Al llegar a Río de Janeiro, como es ley para los hombres, las promesas del poder no se cumplieron y los soldados ocuparon y se asentaron en un morro de la zona portuaria bautizándolo, para regodeo de los ironistas, Morro da Providência. 2. “A qué vienen ustedes a la favela ¿a traer dinero o confusión?” Nos atajó una habitante del Morro da Providência, que mas de 100 años antes tal vez hubiese elegido caminar tras la huella de Antonio Conselheiro. Llegamos a la favela para acompañar una protesta contra el desalojo compulsivo que están sufriendo algunos de sus moradores. La Prefectura de Río de Janeiro está decidida a instalar un teleférico que conecte la base del asentamiento con su punto más alto: 16 coches, 3 estaciones, 40 millones de dólares, para recorrer a vuelo de pájaro casi 800 metros.Para generar el espacio que requiere la infraestructura del teleférico cerca de 670 familias enfrentan un desalojo inminente, inconsulto, que llega con la promesa de una vivienda en teoría equivalente, en un lugar aún no determinado. Tal vez los moradores no recuerden la historia de la Guerra de Canudos pero sí conocen la historia de las promesas del gobierno.Mientras algunos moradores y militantes de

organizaciones sociales se reúnen para comenzar la marcha -no mas de 40 personas en total-, la Policía Pacificadora ocupa la escalera que permite acceder al Morro a la vez que representantes del narco, a pocos pasos unos de otros, dejan en claro que la marcha no se puede hacer: “el tráfico no quiere, las protestas no son buenas para los negocios”. El teléfono de Edilson, referente social de la favela, chilla desde su ringtone ‘eu so quero e ser feliz’: voces desconocidas profieren amenazas. Un policía nos aclara “suban si quieren, pero allá arriba las balas no son de goma”. Finalmente, la marcha no se hace. ¿Dinero o confusión? Orden y progreso. 3. “Eu só quero é ser feliz, Andar tranquilamente na favela onde eu nasci, é. E poder me orgulhar, E ter a consciência que o pobre tem seu lugar.” 4. “¿Onde está Amarildo?” No se sabe dónde está Amarildo de Souza, 43 años, padre de 6 hijos, pescador y ayudante de albañil, pero sí se sabe dónde estuvo la última vez que se lo vió, el pasado 16 de julio: en la Unidad de la Policía Pacificadora (UPP) de la Rocinha, la favela mas grande del sur de Río de Janeiro, donde lo llevaron para hacer unas averiguaciones. La tozudez y valentía de su familia en el grito de justicia transformaron su desaparición en símbolo de la lucha contra la violencia policial. En octubre de 2007 la FIFA eligió a Brasil como sede para la Copa Mundial de Fútbol de 2014, un año antes, Río de Janeiro fue escogida para los Juegos Olímpicos de 2016. Desde ese entonces, 33 Unidades de la Policía Pacificadora (UPPs) se instalaron en las favelas mas importantes de Río y otras 7 se proyectan para los próximos meses. Pacificar un territorio no es otra cosa que imponer un poder mayor al que lo regía. Eliminar el conflicto es imposible pero eliminar a los conflictivos ya se parece mas al tipo de tarea que puede realizar la Policía Militar.”Antes, cuando entrabas a la favela te recibían los narcos con sus ametralladoras. Si querías gas, tenías que hablar con el narco, si querías abrir un negocio, tenías que hablar con el narco, si tenías un problema con tu vecino, el narco lo resolvía. Hoy es la Policía Pacificadora la que te recibe con ametralladoras y es el narco el que tiene que arreglar con ella para continuar con su negocio. No justifico la violencia policial pero estamos mas

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tranquilos” Dice Edu, trabajador municipal, nacido y criado en la Rocinha. El Instituto de Seguridad Pública, una agencia del gobierno, dice que el número de homicidios en Río se redujo en un 51%. 2.336 asesinatos en la ciudad en 2007, un año antes del establecimiento de la primera UPP, y 1.209 en 2012. Al mismo tiempo, sin embargo, 1.858 personas desaparecieron en 2007, en comparación con las 2.488 de 2012, un aumento del 74%. Menos asesinatos, mas desapariciones; la paz se manifiesta de formas misteriosas. 5. “Minha cara autoridade, eu já não sei o que fazer, Com tanta violência eu sinto medo de viver. Pois moro na favela e sou muito desrespeitado, A tristeza e alegria aqui caminham lado a lado. Eu faço uma oração para uma santa protetora, Mas sou interrompido à tiros de metralhadora. Enquanto os ricos moram numa casa grande e bela, O pobre é humilhado, esculachado na favela.” 6. Visto desde el teleférico el Complexo do Alemão parece una ciudad hecha con legos por un niño ansioso que perdió los planos. Casitas de ladrillo desnudo, una sobre otra, sobre otra más ya lista para sostener a la próxima, que se construirá mañana. Grietas oscuras se hunden en la carne naranja y apretada de la favela, pasillos angostos que serpentean siguiendo una lógica incomprensible: quien no conoce y no pregunta, no llega. Viajando en esas cápsulas rojas, brillantes, que conectan la base de la favela, Bonsucesso, con el punto mas alto, Palmeiras (6 estaciones, 152 cabinas), uno se siente la frutilla del postre de la pacificación. Unos años atrás, según O Globo, el Complexo do Alemão era el corazón del narcotráfico, de la prostitución y del funk carioca. Dos organizaciones criminales se repartían el territorio, Comando Vermelho y Amigos dos Amigos, mientras el barrio bailaba al ritmo del Rap das Armas, una oda violenta a la épica del autogobierno y a los fusiles automáticos. Hasta que llegó el BOPE -Batallón de Operaciones Policiales Especiales-, en noviembre de 2010, llevando por insignia una calavera atravesada por una cuchilla, sobre dos pistolones, y el lema “Faca na caveira, nada na carteira”, aludiendo poéticamente a su preferencia por matar sin importar cuánta sea la paga. 50 muertos y 2 películas después (Tropa de Elite 1 y 2), el BOPE dejó la favela lista para

recibir visitas. Pero visitas cortas, porque las condiciones de hacinamiento y la falta de cloacas generan el ambiente ideal para la prevalencia de enfermedades medievales como la tuberculosis y la lepra. Del Morro da Misericordia, elevación que un inmigrante polaco eligió para construir su hacienda en 1920, ya no queda nada: fue devorado por las edificaciones que se expanden como olas congeladas antes de romper. Solo quedó el nombre, en honor al gringo rubio, que por aproximación fisonómica era conocido como “El Alemán”. 7. “Quem vai pro exterior da favela sente saudade, O gringo vem aqui e não conhece a realidade. Vai pra zona sul, pra conhecer água de côco, E o pobre na favela, passando sufoco. Trocada a presidência, uma nova esperança, Sofri na tempestade, agora eu quero abonança. O povo tem a força, só precisa descobrir, Se eles lá não fazem nada, faremos tudo daqui.” 8. A pocos meses de la realización de la Copa del Mundo, el Estado brasileño continúa con su esquema de introducción en los territorios favelados. Luego de la pacificación militar, llegan las unidades de atención primaria de la salud y asistencia social y, con ella, los censos y los planes de ordenamiento urbanístico. Las favelas, su crecimiento exponencial, no son un fenómeno natural ni una consecuencia del narcotráfico, sino el producto de la crisis de vivienda y la dificultad de acceso a la tierra: la acumulación en los morros de sectores sociales empobrecidos, migrantes internos a la deriva luego del naufragio de la desindustrialización, expulsados de los conventillos urbanos que recalaron en los bordes de la ciudad. Hoy, la fuerza centrífuga del crecimiento brasileño busca ensanchar esos márgenes. Urbanización y legalidad se toman de la mano con especulación inmobiliaria, impuestos y encarecimiento del costo de vida. Mientras la industria hotelera y del turismo se prepara para el banquete, la instalación de UPPs avanza, las fábricas chinas escupen un Fuleco tras otro -el muñeco elegido símbolo del Mundial-, y las calles y paredes de Río de Janeiro gritan “não vai ter Copa” -no van a tener Copa-.

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Río de Janeiro, la segunda ciudad mas poblada del Brasil, cuenta con una población de 6.320.000 personas, de las cuales aproximadamente 1.500.000 viven en favelas o asentamientos irregulares, según datos proporcionados por el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística, Censo 2010. Pax carioca


Efectivos de la Unidad de la Policía Pacificadora (UPP) patrullan el acceso a la cima del Morro da Providência, favela ubicada en la zona portuaria de Río de Janeiro.

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Vista de la Rocinha. Alrededor de 1930 comenzó el asentamiento de migrantes mayoritariamente provenientes del Nordeste brasileño, en la floresta ubicada entre Pedra dos Dois Irmãos y el Morro do Cochrane. Hoy, cuenta con cerca de 60000 habitantes -23% bajo la línea de pobreza y linda con Gávea y São Conrado , barrios residenciales de clase alta.


Vista de uno de los tantos pasillos trazados entre las edificaciones de la Rocinha. La favela tiene un densidad poblacional de 391,99 habitantes por hectรกrea, la mayor de todo el municipio. El hacinamiento estรก relacionado con la prevalencia de tuberculosis y lepra.

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Interior de una vivienda en la Rocinha.

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Calle comercial de la Rocinha.


Efectivos de la Unidad de la Policía Pacificadora (UPP) patrullan en el acceso a la cima del Morro da Providência, favela ubicada en la zona portuaria de Río de Janeiro.

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Escultura monumental del Cristo Redentor, situado en la cima del Cerro Corcovado. Brasil es considerado el país con mayor cantidad de católicos en el mundo, religión introducida por los misioneros que acompañaron a los colonizadores portugueses

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Calle interna de la Rocinha.

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Ana Beatriz, 17, una de los 6 hijos de Amarildo de Souza, un alba帽il que desapareci贸 luego de ser llevado a una UPP de la Rocinha para interrogarlo.

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Interior de una vivienda en la Rocinha.

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Hijos y sobrinos de Amarildo de Souza (un alba帽il habitante de la Rocinha desaparecido luego ser llevado a una UPP para interrogarlo) jugando en su habitaci贸n.

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Sede de la Unidad de la Policía Pacificadora (UPP) de la Rocinha, instalada en septiembre de 2012, luego de la ocupación de la favela por parte de las fuerzas armadas. Allí fue llevado Amarildo de Souza, aún desaparecido.

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El 2 de noviembre, D铆a de los muertos, casi 4 meses despu茅s de la desaparici贸n de Amarildo de Souza, vecinos y familiares realizan una ceremonia en su honor, pidiendo justicia.

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Familiares y vecinos de Amarildo de Souza piden justicia y la aparici贸n del cuerpo frente a la sede de la Unidad de la Polic铆a Pacificadora de la Rocinha.

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Un efectivo de la Unidad de Policía Pacificadora del Complexo do Alemão patrullas las calles con su arma reglamentaria.

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Un niĂąo trepa entre las ruinas de casas que fueron demolidas para construir las estructuras de sostĂŠn del tendido del telefĂŠrico. Sus habitantes fueron desalojados.


El Complexo do Alemão comprende un grupo de 16 favelas en la zona norte de Río de Janeiro. Según el Censo 2010, alrededor de 65.000 personas viven allí. 6 estaciones de teleférico y una línea de 3,5km de largo conectan la base del Complejo con su cima.

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Interior de la vivienda donde vivía Amarildo de Souza con su mujer, su hermanos y sus hijos. En el centro, posa su hijo Anderson, 21, quién luego que el caso tomara estado público recibió ofertas para trabajar como modelo de moda.

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Delegaci贸n de la Unidad de la Polic铆a Pacificadora (UPP) de la Rocinha, instalada en septiembre de 2012, luego de la ocupaci贸n de la favela por parte de las fuerzas armadas.

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Una manifestante durante la protesta bautizada “Grito da Liberdade”, realizada en Río de Janeiro en noviembre de 2013. La protesta se convocó por la liberación de los activistas detenidos durante las protestas de julio y agosto y contra la militarización de las favelas.

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Grafitti contra la policía, acusada de múltiples desapariciones y asesinatos durante la ocupación de las favelas, en los Arcos de Lapa, en el centro de Río de Janeiro.

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Zona portuaria de Río de Janeiro. Movilización convocada contra los desalojos de familias cuyas casas se encuentran en el trazado de la futura línea de teleféricos que planifica la Prefectura para la favela del Morro da Providência.

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Día de los Difuntos. Familiares, amigos y representantes de ONGs y organizaciones sociales marchan hasta la sede de la Unidad de Policía Pacificadora (UPP), ubicada en la parte superior de la Rocinha. Los manifestantes llevaron a cabo un entierro simbólico de un maniquí que representa Amarildo de Souza. Pax carioca


Maniquí envuelto en una mortaja que representa a Amarildo de Souza, en el entierro simbólico que realizaran familiares y amigos, el 2 de noviembre, Día de los Difuntos. El 14 de Junio de 2013 Amarildo fue llevado a la sede de la Unidad de Policía pacificadora (UPP) de la Rocinha para realizar averiguaciones y nunca volvió aparecer.

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Consulta y envíos de trabajos: bexbariloche@gmail.com - http://www.bexmagazine.com BARILOCHE / PATAGONIA / ARGENTINA Abriendo espacios a la fotografía latinoamericana

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