Page 24

Tradicionalmente la fibra de alpaca suri se vendía a los intermediarios sin darle valor agregado, porque su hebra larga era más difícil de hilar. Hoy esa situación está cambiando para mejor. Acto primero

Nudo

Teodoro toma la iniciativa y extendiendo un plástico azul en el centro del salón coloca sobre el mismo una alpaca sin alpaca. ¿Cómo es eso? El vellón marrón café que carga Teodoro conserva la perfecta forma del animal: el cuello, el lomo, sus cuatro patas, mientras su antigua dueña sigue pastando molesta por haber sido privada de semejante abrigo. El alpaquero revisa ambos lados del vellón mientras Marcelina organiza sus partes, por calidades y colores, en pilas de regular tamaño. —Esta es la parte más fina, la famosa baby alpaca —comenta Marcelina, colocando sobre la fibra más lustrosa un papel escrito a mano con las siglas “BL”—. Esta parte, de segunda calidad, la clasificamos como “FS”. Y así la totalidad del manto animal: lomo, cuello o bragas son catalogados como “HZ”, “AG” o “MP”, dependiendo de su finura.

Marcelina asoma en contraluz por la puerta del salón, armada con una madeja de lana y un nuevo ccapu con el que ejecutará el torcido. Toma posición y sin sentarse lanza el palo de madera de unos 40 centímetros hacia el suelo en un veloz movimiento. La longitud calculada de la hebra impide que el uso llegue a tomar contacto con el piso; a escasos centímetros del choque y ayudado por un preciso movimiento del brazo, el instrumento vuelve a elevarse, girando sobre sí mismo, mientras Marcelina tensa nuevamente el hilo. Serán sus dedos gordos y corazón los que, sincronizados y en simultáneo, harán con destreza el trabajo de torcer la hebra. Nos preparamos para el gran colofón.

Acto segundo Rebozada entre dos o tres frazadas, Lourdes se prepara frente a una zaranda hecha con tela de gallinero. Con una afilada tijera y precisión de peluquera —clís, clás, clís, clás— retira en tres o cuatro movimientos los restos de tierra, pajas y otras impurezas que aún contiene la fibra para dejarla lo más limpia posible y que no perjudique la siguiente fase del hilado.

Acto tercero Lourdes permanece en la escena para la demostración del hilado. Marcelina Chura ingresa como telonera. Las artesanas, con movimientos totalmente coreográficos que ejecutan al hacer volar sus brazos —arriba, abajo, arriba, abajo—, y ayudadas de un uso de madera o ccapu que hacen girar a gran velocidad con la mano derecha, hilan la fibra que van soltando desde su otra mano.

Desenlace Anastasio Mamani aparece en escena vestido con una sonrisa sin complejos, pantalón blanco de bayeta, chaleco de lana natural y chullo con motivos incaicos. Todo de su autoría. Atravesando el salón comunal se sienta, frente al gran telar situado al centro, sobre un pupitre de colegio, engalanado con un mantón grueso de alpaca, que hace las veces de silla. Calienta los dedos mientras afina los hilos horizontales y verticales de la urdimbre. Comprueba que los contrapesos tienen la tensión adecuada. Parece un auténtico concertista. Sobre una madera que cruza por encima de él coloca la particular partitura con el dibujo que ejecutará y acomoda los pies sobre el engranaje de pedales de madera, que al ras del piso moverán todo el complejo mecanismo de poleas. El tejedor comienza a interpretar con destreza este singular “solo de telar” que apenas unas horas después culminará con un precioso chal de calidad superior. —¿Usted sabe tejer desde niño? —Mi padre nunca me quiso enseñar. —¿Por qué? —Pensaba que no tenía futuro. No quería que ni mis her-

» Las comunidades comienzan a recuperar el conocimiento, casi perdido en algunos lugares, de la clasificación, hilado y torcido de la fibra, luchando de esta manera con el estigma aún persistente de que vestir con prendas de alpaca es sinónimo de pobreza.

44 | PROGRAMA DE PEQueñas Donaciones ► PUNO

PUNO ◄ PROGRAMA DE PEQueñas Donaciones | 45

El Reino de los Ecologistas Eternos  
El Reino de los Ecologistas Eternos  

Historias de Vida del SGP Perù. Donde proteger el medio ambiente es màs que un pacto de amor

Advertisement