Page 1


POLVOS DE PROYECCION por Jaime Falcon

A Isabella Magdalena y Vendela Lovisa


LOS ESPEJOS Y LAS ESTATUAS Virgilio Díaz Siracuza vivía sumergido entre la neblina inaccesible de los sueños y la fulgurante consistencia de la voracidad de la vida en su vertiginoso transcurrir. Cuando él soñaba estaba inmerso en la verdad y sus sólidas consecuencias, cuando despertaba al estado de vigilia, entonces los sucesos le parecían experiencias bordadas con los sutiles encantos de las visiones y los espejismos sin fin. Virgilio Díaz Siracuza había nacido en el puerto de Coatzacoalcos un día quince de marzo en la casa número quince de la calle Dr. Spark. Su familia no estaba, entonces, en condiciones de solventar los gastos de un hospital. Su madre, Beatriz Siracuza, había dicho que la matrona Artemia bastaba. ”Doña Artemia nos ha traído al puerto a la mayoría de los bebés sin complicaciones. Esta dama nació con la misión única de recibir a las almas de regreso”, le había dicho antes del parto a su hija Ifigenia Díaz Siracuza. Esquivel Díaz Granada, el padre de Virgilio y de Ifigenia, había nacido en Campeche y había trabajado bajo el mando del general Plutarco Elías Calles durante los años veinte. Esquivel había llegado al puerto de Veracruz en los finales de la década de los treinta y de allí se había trasladado a Coatzacoalcos donde inició una empresa de seguros de vida, accidentes y catástrofes de todo tipo. Esquivel Díaz Granada había vivido y trabajado como un poseso desde las siete de la mañana hasta las diez en punto de la noche y en menos de un año había hecho


acrecentar la gran fortuna que yá poseía. Esquivel tenía una villa cerca del mar y una hacienda ganadera entre la vieja carretera que comunicaba a Coatzacoalcos con Minatitlán. Sus amigos más cercanos solían repetir lo que él, en sus momentos más exaltados, decía: ”Cerca del mar he nacido y cerca del mar he de morir”. Francisco González, el pescador, solía acompañarle en sus salidas al mar. Entonces ellos se lanzaban a la aventura de la pesca que se les había metido en la sangre y de la cual no podrían jamás prescindir. Francisco González, le ayudaba a transportar las cajas llenas de pargos, lizas, bonitos, cazones y camarones. Francisco iba al mercado donde Pedro Chacón y el caballo Pestaña le ayudaban a vender la pesca. Esquivel Díaz Granada provenía de un universo de culturas en búsqueda y en sus rasgos y en su forma de pensar se destilaban las huellas incontrolables de un destino que él jamás podría eludir: vestigios de fantasmas, la fiebre por el mar, la decisión conquistadora de sus visiones sin fin, el peregrinar ansioso de los buscadores de un futuro secreto, las ansias de conquista de aquellos que se echan a andar en búsqueda de sus apasionadas quimeras, las angustias de los que siempre encuentran el contenido de sus sueños y el afán inquieto de los señalados por la fuerza incontenible de la vida y que sostuvieron la bandera de la aventura en lo alto para no renunciar a sus convicciones. Pero él estaba en Coatzacoalcos, la tierra insólita e excitante de los olmecas que se habían cruzado con otras culturas miles de años atrás y en esa unión habían llegado a la realización mesiánica del arte en la piedra. Esquivel descubría en Coatzacoalcos la sed africana por la tranquilidad, la religiosidad sublime e inaudita del Japón y la forma de vivir laboriosa y bastante secreta de los árabes. Además, todo eso estaba sumergido en la atmósfera fascinante y mágica de la sabiduría sublime de los indígenas olmecas. Beatriz Siracuza había estudiado en la universidad en Mexico City


y no había podido terminar sus estudios en la facultad de filosofía y letras: el cáncer que le agobiada la tráquea y los pulmones le impedía tenerse en pie y había acabado con la parte medular de sus sueños. Beatriz, por solidaridad y por amor, se había visto obligada a abandonar todo esto. Ella sabía que, al lado de su hombre, la vida se le estaba escapando y que, a pesar de todo, los dos tenían un destino poco consistente que cumplir y las batallas, pequeñas y exíguas, a la que la vida todavía les exponía, debían sobrellevarse en esa unión que a veces parecía evaporarse en la neblina de las dudas y los aciertos ya nada satisfacctorios. Ifigenia Díaz Siracuza, había nacido antes que su hermano Virgilio. Como hermana mayor, ella estaba siempre en guardia y le instruía en los secretos que eran secretos incluso para ella misma antes de concedérselos a él. Era precísamente en esos momentos donde ella descubría que había heredado de su madre el furor de la inclinación por la sabiduría y los vericuetos difíciles y accesibles para llegar a ella por la voluntad inflexible del que no teme a las adversidades. Ifigenia Díaz Siracuza había llegado a la edad de los veintiun años intacta. Su vida había transcurrido en el mar agitado del aprendizaje pero ella se sumergía en la literatura clásica pues ya estaba estudiando el tercer año en la facultad de filosofía y letras en México City. ”Voy a reivindicar a mi madre y de este sendero no me apartará nadie”, le dijo a su hermano Virgilio el día que éste cumplió los diez y ocho años de edad. Por su parte, Virgilio Díaz Siracuza se había trasladado a Jalapa donde temporalmente vivía para concentrarse en los estudios de Antropolgía. ”Mi ambición inmediata es comprobar que la cultura olmeca es la cultura de la cual la cultura maya proviene. Los olmecas son atlantes”, expresó alguna vez ante los


atónitos alumnos y la estupefacción del maestro de la cátedra de Antropología. Virgilio Díaz Siracuza cursaba su primer año en la Universidad y pronto se había ganado el respeto y la admiración de todos pues era justo e irreprochable hasta en el silencio. Esquivel Díaz Granada, su padre, había hecho una gran fortuna pues con un golpe de lo que todos llamamos suerte había invertido su dinero en la compra de miles de hectáreas de terrenos y estos habían subido vertiginosamente de valor. Después colocó casi todo su capital en la bolsa con tan buen azar que las acciones subieron de precio en un mil por ciento. Esquivel le prometió entonces a su hijo Virgilio lo que éste más quisiera. Virgilio le dijo que lo que él deseaba era solamente hacer un viaje de investigación y de estudio hacia la zona de Tenochtitlan, pues ese misterioso lugar siempre le había inconfundiblemente atraído. En San Lorenzo y en Tenochtitlan se habían encontrado las gigantescas cabezas olmecas y él estaba convencido que los cuerpos permanecían enterrados no muy lejos de allí. Virgilio Díaz Siracuza suponía que, en relación al juego de la pelota, las estatuas habían sido decapitadas para simbólicamente decir a la posteridad que la vida esculpida en el arte era más que un juego y que en su transcurrir lo que se arriesgaba era la misma existencia : esto se pagaba con una apariencia artística y ésta era la decapitación. Ifigenia optó por solidarizarse con su hermano y acompañarle en la aventura. Ellos partieron hacia Tenochtitlan a mediados de Junio pues viajarían por el río Coatzacoalcos tomándolo todo con mucha calma. Después pasarían dos meses en Tenochtitlan. Ifigenia quiso primero verse frente a frente con los secretos de los cuales su madre, Beatriz Siracuza, tanto le había hablado. ”Nunca pierdas en tu vida el corazón, hija mía, pues eso, cuando te encuentres en peligro, siempre te salvará. En el corazón vive el alma, solo hay que despertarla”.


Permanecieron preparándolo todo durante dos semanas y después abandonaron Coatzacoalcos en un barco con dirección hacia Tenochtitlan. La expedición duraría el tiempo que ella se llevara: “Las experiencias, los sucesos y las personas, se trasladan y están marcadas por la voracidad de un destino que tiene que llegar a su fin inexorablemente”, le dijo Virgilio a su hermana Ifigenia. Sentado en la parte delantera del mediano bote que los conducía hacia Tenochtitlan, Virgilio Díaz Siracuza pensó en los tiempos en que los africanos habían esculpido las primeras estatuas en San Lorenzo y enTenochtitlan. Su mente voló hacia atrás miles de años y se imaginó a los primeros negros llenando las selvas veracruzanas para vivir sus vidas en medio de esa quietud exhuberante. Pensó, también, en los asiáticos viviendo al lado de los negros en medio de una atmósfera pacífica. Todo esto había llegado a la posteridad por medio del arte y a través de él podía leerse lo que había sido verdad y lo que había sido, también, mentira. Su cabeza se llenó de interrogantes acerca del número exacto de razas que habían llegado a Veracruz para quedarse. Su hermana Ifigenia le hizo recordar que los árabes y los indígenas, junto con los negros y los asiáticos habían vivido allí en paz miles de años antes de nuestra era y con ello habían fundado el reino de la armonía. ”Le prometí a madre encender siete velas cuando llegáramos a Tenochtitlan: una para ella, otra para padre, la tercera para mí y la cuarta para tí. Las otras tres son para Antonio, Paco y Federico, sus tres hermanos ya muertos”, dijo ella y le dió unas palmaditas muy cariñosas en la espalda. Virgilio le contestó con voz queda:


”Tal vez tú no lo sabes, pero yó también le he prometido a madre ir a las orillas del río Coatzacoalcos, durante siete días consecutivos, para decir un mantram cada uno de esos siete días. Asi que me levantaré muy temprano por las mañanas para hacer todo esto. Además, lo hago por madre, pues ella, a pesar de encontrarse tan enferma es fiel creyente de las cosas mágicas”. ”Las huellas imborrables de tantas razas compartiendo la vida en paz es algo único. Sería interesante ver a los sociólogos y a los psicólogos metidos en una discusión sobre el problema de la paz”, le replicó Ifigenia. Y agregó: ”La gente en todo el mundo ha peleado casi siempre; no te parece que ya es hora de que los hombres pongan un punto final a toda esta locura de la guerra?”. Virgilio miró a su hermana a los ojos y le contestó suavemente: ”Tu sabes que el hombre es un animal enajenado por su propia locura y esta locura le ha llevado siempre al sacrificio. Por qué tendría que ser diferente ahora? Baste que aparezca un nuevo loco proclamando mentiras para que millones de locos se identifiquen con él y le sigan en pos de los mismos espejismos de todos los tiempos. A Nerón le siguieron todos, al diabólico Atila le siguieron todos, a Hitler le siguieron todos, a Mussolini le siguieron todos, a Stalin y a sus secuaces en línea le siguieron todos. Hubieron y hay por allí, dictadores menores, como Franco, Pinochet, Suharto, Pol Pot, pero todos ellos son de la misma mala clase y sus objetivos son los mismos que el de todos los locos de todos los tiempos negros: el poder, el dinero, la oportunidad de vivir todos los vicios durante un corto tiempo y después desaparecen. Eso si, ninguno de ellos va a la prisión, ni paga nada por todos


los asesinatos cometidos. El mundo, hermana mía, es de un orden demoníaco y en él no hay lugar para la gente que se niegue a cometer crímenes e injusticias”. Pararon en la cabaña de la anciana Justina. La maga Justina jamás se había unido a hombre alguno. Virgilio Díaz Siracuza le había comprado la cabaña y también una poderosa embarcación a motor para que ella se pudiera transportar por el río y vender sus verduras y frutas por toda la ribera. La maga Justina paraba en Minatitlán y llegaba hasta Coatzacoalcos donde ella siempre buscaba la compañía de Virgilio para enfrascarse en conversaciones sobre las eternas cosas de los antiguos reinos y sus místicos hombres y sus vidas hasta que la salida del sol les obligaba a parar. La maga Justina tenía siempre disponible un cuarto en el hotel del padre de Virgilio en las cercanías de la orilla del río. ”Puede usted quedarse el tiempo que usted desee, madre Justina”, solía repetirle Virgilio, asegurándole que todo estaba en orden y, sobre todo, para que ella siempre se sintiera muy, lo que se dice, a gusto. ”No me olviden. Vengan cuanto antes a Tenochtitlan!”, les gritó la anciana maga Justina al poner el motor de su embarcación en marcha. Virgilio e Ifigenia solían hacer exactamente lo que la maga Justina les pedía: iban a Tenochtitlan a verle y comer aves de la selva y mariscos recién sacados del río. Acompañaban la comida con agua pura de un lugar secreto y dormían en los catres que la anciana maga colocaba en los cuartos dispuestos para ellos en su cabaña. A la mañana siguiente, poco después de desayunar, muy temprano, tomaban rumbo a la selva acompañados siempre de la maga Justina. Al llegar al lugar señalado por la anciana maga Justina, Ifigenía encendía siete velas y rezaba un buen rato. Por su parte,


Virgilio se sumía en antiguas meditaciones y plegarias que la maga Justina le había enseñado: ”Aquí, en este mismo lugar, estaba el sagradísimo templo que unía a los hombres con las Divinidades”, les explicó la anciana maga. A pesar de todo, Virgilio se sentía siempre muy a gusto y en las noches salía a dar un paseo por las cercanías de la cabaña. Allá afuera esperaba por su hermana Ifigenia. Una noche, de una de las cabañas cercanas a la congregación, salió una muchacha de unos diez y siete o diez y ocho años. Virgilio la observó detenidamente. La joven portaba shorts blancos y llevaba una T – Shirt azul ténue. Sus sandalias eran blancas y en la muñeca del brazo derecho lucía una pulsera hecha de caracolillos de río. Virgilio miró sus intensos ojos verdes y notó que su rostro era la conjunción insólita de muchos cruces en el pasado. Su cuerpo era bien formado y las líneas curvas le hicieron recordar las partes sensibles y femeninas de la naturaleza. Virgilio se atrevió acercarse a ella: ”Naciste aquí?”. Ella le miró a los ojos y pensó un pequeño momento; después, le respondió con dulzura: ”Nací aquí un quince de marzo a las siete de la mañana”. Un aire frío corrió por la columna vertebral de Virgilio Díaz Siracuza. El había nacido también el quince de marzo a las siete de la mañana. ”Y tú que haces aquí?”, le preguntó ella. ” Vine a pasarme un tiempo por acá. Vivo en la cabaña de la madre Justina”.


”Yó estoy esperando por mi hermano que llegará de Minatitlán” ”Qué coincidencia!, le dijo Virgilio. Yo estoy esperando por mi hermana para dar un paseo por las cercanías Te puedo hacer compañía?”. ”Y tu hermana dónde está?”, le preguntó ella. ”Está en lo de la madre Justina”. Los dos guardaron un silencio que parecía alargarse. Entonces él pensó que el momento de presentarse había Llegado: ”Mi nombres es Virgilio Díaz Siracuza. Nací en Coatzacoalcos”. ”Yo me llamo Cibeles Manasés Spinoza. Nací aquí hace diez y siete años”. ”Qué curioso nombre ”. ”Sí. Mis antepasados están aquí desde el principio de los tiempos”. ”Tus apellidos son totalmente judios. Manasés está en la Biblia. Spinoza es el nombre de un filósofo; pero ustedes usan estos nombres como apellido”. ”Es cierto”, contestó ella. Cibeles Manasés Spinoza miró hacia la derecha y vió entonces a su hermano que manejaba su pequeña lancha por la quieta superficie del río. Virgilio Díaz Siracuza vió también a su hermana que venía en camino hacía él y que se inclinaba para recoger unas frutas que se le habían caído del regazo. ”Este es mi hermano”, dijo Cibeles.


”Y esta es mi hermana”, repuso él. Horacio Manasés Spinosa observó a Ifigenia Díaz Siracuza. Vió las finas e impecables líneas de su rostro y descubrió que ella resplandecía a traves de su maravilloso cuerpo. ”Mi nombre es Horacio Manasés Spinoza”. ”Yo me llamo Ifigenia”, dijo. Qué opinas de los políticos?, le preguntó Horacio a rajatabla, tomándola de sorpresa. ”Ellos se encuentran en todos los países; pertenecen a todos los partidos y están en todas las clases sociales. Ellos no tienen conciencia mas que de los beneficios que puedan obtener a través de sus maniobras, subterfugios y convenios de todo tipo; estan casados con el dinero y con lo que el poder del dinero representa”, contestó Ifigenia. ”Qué opinas del mal?”, le preguntó él sin más ni más. ”El mal es igual que la boca del demonio. El mal es el clásico sustentador del poder. Los esclavos del mal mienten o se sienten fascinados y atraídos para hacerlo. Los que hacen del mal su profesión son aquellos que desarrollan sus habilidades personales para reinar en ese terrible encantamiento que es la vida. El mal es la alianza secreta de los bastardos. En los antiguos tiempos los oficiadores del mal cobraban por enseñar sus detestables secretos. Los servidores del mal de ahora obligan a la gente a pagarle por sus prácticas. Ellos no manejan ideas sino embustes, argucias y patrañas”. ”Opino lo mismo que tú”, le contestó Horacio. Ifigenia recordó también que su padre le había dicho que él, en un viaje que había hecho a Cuernavaca, cuando era muy joven, había conocido allá a un indio olmeca. El indio


olmeca tenía un pequeño negocio de venta de plantas y raíces y era conocedor profundo de la ciencia perdida de los antiguos sacerdotes de la eras olvidadas. Su padre y el indio olmeca habían discutido dos semanas sobre los mitos del diluvio y la aparición del hombre sobre la tierra. Esa era la gente que a ella le gustaba más. En México, ella tenía una amiga indígena maya llamada Ruth. En ese instante pensó en Ruth, llamada la cosechadora en la tradición alquimista. Regresó en unos segundos al mundo de la conversación. Ifigenia había perdido un espacio de tiempo en el cual Horacio no se pudo enganchar. Horacio se dirigió entonces a los dos para tratar de recolocar un puente de comunicación entre él y ella: ”Que les parece si vamos a las grutas de las estatuas? Allí podríamos contemplar los espejos de la verdad?” A Cibeles la idea expresada por su hermano le pareció magnífica. ”Claro, dijo, asi podríamos enterarnos lo que hay allá”. Virgilio no pudo esconder su alegría. Cibeles le había causado una impresión especial y no estaba dispuesto a perder una oportunidad como esa para intentar conocerla mejor: ”Nosotros estamos libres” Y volteando el rostro hacia su hermana Ifigenia le preguntó a quemarropa: ”Qué dices tú, hermanita?”. Ifigenia asintió con un movimiento ligero de cabeza y le contestó: ”Me parece muy bien. Pero primero podríamos ir consultar con la anciana Justina”.


Cibeles se colocó al lado de Virgilio y Horacio le ofreció su compañía a Ifigenia. Ifigenia Díaz Siracuza se sentía verdaderamente feliz y entonces expresó: ”Esta noche van a pasar cosas memorables”. Antes de dirigirse hacia la selva Horacio entró a su cabaña para dejar los comestibles y coger unas lámparas y unos machetes. Virgilio, Cibeles e Ifigenia se sentaron en las banquetillas de la parte posterior de la terracilla. Soplaba un vientecillo agradable. La temperatura se mantenía cerca de los treinta grados. Los sucesos nocturnos habían inundado la selva y toda la fauna con sus ruidos había tomado por asalto el espacio obscuro y los compartimientos desconocidos del tiempo. Ni a Ifigenia ni a Virgilio les agradaba la idea de perderse esos instantes en donde las apariencias ocultaban sus contornos. Extrañamente, Cibeles y Horacio se sentían unidos a ellos porque habían descubierto que con ellos, también, estaban silenciosamente de acuerdo en muchas cosas. ”Los sonidos misteriosos y alucinantes de la selva me hipnotizan y, al mismo tiempo, me liberan de los temores”, exclamó Cibeles mirando fijamente a Virgilio. ”A mi también me pasa lo mismo”, le contestó Virgilio sonriéndole. Y luego, sin poder contenerse, soltó una pregunta dirigida a Cibeles: ”Qué son los espejos de la verdad?” Cibeles y Horacio se miraron entre sí. Cibeles quiso hablar pero se contuvo. Su hermano Horacio le preguntó, entonces: ”Qué te parece esto, querida hermana?”.


Cibeles pensó unos segundos antes de responder: ”Los espejos de la verdad fueron encontrados por la madre maga Justina. En ellos uno puede mirarse como uno realmente es. Allí puede uno enterarse de todas sus vidas pasadas, tal como éstas ocurrieron, sin ninguna mentira”. Ni Virgilio ni Ifigenia dijeron nada. Virgilio se sintió compelido a soltar otra pregunta: ”Y las cuevas de las estatuas, que son las estatuas?, qué clase de cuevas son esas?”. ”Las estatuas, si lo mereces realmente, cobran vida propia. La cueva está compuesta de muchos túneles y ninguno guarda parecido con los demás. Ni las cuevas ni las estatuas son de este miserable mundo”. ”Conocen ustedes a la madre Justina hace mucho tiempo?”, preguntó Horacio. ”Toda mi vida, pero es Virgilio el que es como su hijo”, contestó Ifigenia. Virgilio dibujó en el aire, con el dedo índice de la mano derecha, el símbolo de la estrella de cinco puntas. El ángulo superior en lo alto de la pentalfa. Cibeles se sintió inmediatamente unida a él. Virgilio dijo entonces: ”Conocí a la madre Justina un día que mi padre y yó tomábamos un paseo por la orilla del río Coatzacoalcos. Ella estaba vendiendo frutas y vegetales y yó quise que mi padre me comprara algunas anonas para licuarlas con leche y azúcar y beber el delicioso líquido con mucho hielo”. Virgilio siguió relatando muy entusiasmado:


”Enséñame las manos, me dijo la madre Justina, quiero ver que figuras tienes en las palmas”. ”Yo, entonces, le mostré las dos palmas de las manos y ella lanzó un grito que me asustó”. ”Tienes la pentalfa sagrada en las dos palmas. Una y otra son iguales”. Luego mirando a mi padre a los ojos le ordenó sin titubear: ”A este niño tienes que entregármelo para que yó le enseñe todo lo que yó se” . ”Mi padre no contestó nada, pero las palabras de la madre Justina le impresionaron. Sin embargo se sintió, de alguna extraña manera, obligado a invitar a la madre Justina a casa. Allá, en el jardín, ella y mi padre conversaron casi diez horas, yó no sé de qué, pero la noche ya había prácticamente entrado. Mi padre se sintió obligado a darle, desde ese día, un cuarto en el hotel cada vez que ella viniera a Coatzacoalcos”. A partir de ese encuentro, la madre Justina y Virgilio empezaron a llevar una relación más estrecha. La madre Justina hablaba y Virgilio escuchaba. Virgilio preguntaba y la madre Justina respondía. Los dos permanecían callados durantes largos lapsos de tiempo. Allí fué cuando Virgilio empezó a hablar el nahuatl, el maya, el zapoteca y otras lenguas yá desaparecidas. Yo he oído decir a la madre maga que Virgilio habla el idioma olmeca, cosa que ninguno de los hombres de ciencia, que han estudiado esta cultura, pueden hacer. La maga Justina le enseñó las partes más substanciales y mágicas de los rituales perdidos en la profundidad de las eras. La madre maga suele decir que Virgilio también habla el quechua, el aymará y la lengua egipcia.


”Las cuevas no permanecen nunca en el mismo lugar. Las estatuas cobran vida y contienen toda la sabiduría que uno pueda imaginarse”, respondió con toda calma Cibeles. Ifigenia se lamió los labios con la lengua y trató de tragar saliva. Pensó que Cibeles y Horacio les estaban jugando una broma de mucho peso. Por su parte, Virgilio se sintió totalmente de acuerdo por las insólitas circunstancias y no quiso perderse ni un solo momento de todo eso. ”Ustedes conocen a la madre Justina hace mucho tiempo?”, les preguntó Ifigenia. Cibeles miró a su hermano Horacio durante unos segundos y luego se volteó hacia Ifigenia para responder a la pregunta: ”La madre Justina es nuestra protectora. Ella es maga y no sé cuantas cosas más. Todo lo que ella hace está impregnado con la ciencia milenaria perdida. Ella nos ha enseñado todo eso desde que nosotros somos niños. A la madre Justina nunca le ha gustado ir a la ciudad pues los hombres, como ella siempre dice, nunca la han entendido. Los ignorantes hablan de ella como si ella fuera una bruja o una hechicera, pero la madre Justina es maga; eso nosotros lo sabemos muy bien”. ”Nosotros no deberíamos, en verdad, hablar con ustedes de estas cosas, pero Virgilio ha abierto la puerta y eso el corazón nos lo dice a nosotros”, dijo Horacio como para poner las cosas en claro. Ifigenia recordó entonces las palabras que su madre le había dicho tantas veces sobre el corazón. Le invadió una oleada turbulenta de felicidad y certeza. Pensó que la vida no es una fórmula sin sentido. Supo que todo lo que les pasaba guardaba relaciones estrechas con el sendero en que se encontraban y con su destino final y, sobre todo, con la maga Justina, con Horacio y Cibeles que mas que


personas eran almas familiares, que llegaban a sus vidas con un sentido mágico bien definido y en un tiempo muy bien definido también. Entendió, en esos instantes, a su familia mejor que nunca y un amor desconocido invadió todos sus pensamientos, reflexiones y actos. Su vida ya no era tan importante; es decir, ella ya no vió a la vida como una serie de sucesos que habían transcurrido al azar, sino como una serie de actos en donde casi todos tendrían que pagar por las consecuencias de lo que ellos hubieron hecho bien ó mal. En esos momentos tuvo ánimos de saberlo todo y se decidió por encaminarse únicamente por ese sendero que la inmensa mayoría de la gente consideraba tan falto de razón. Nada de eso le importaba ahora, pues las circunstancias le estaban revelando una verdad que ponía en claro que ella nunca había estado sola marchando por ese sendero y que las maravillas de lo inusitado serían reconocidas tarde o temprano como divinales y todas ellas, a pesar de todos los contratiempos, habían siempre estado a su lado. Virgilio, por su parte, trajo a su memoria los momentos en que la madre Justina y él habían hablado sobre los espejos de la verdad. El había cumplido entonces los siete años de edad y la madre Justina le había dicho que esa era la edad de la bendición. En esa edad se pueden abrir todas las puertas de la imaginación en forma permanente, le había dicho la madre Justina, y él lo recordaba como si hubiera sido dicho ayer o hace algunas horas atrás o hace algunos minutos atrás solamente. Los cuatro habían iniciado su marcha hacia lo espeso de la selva: ”Vamos hacia el círculo de los robles?”, dijo Virgilio. ”Dónde has escuchado hablar del círculo de los robles?”, le preguntó directamente Cibeles. Virgilio se concentró en la frase ”el círculo de los robles” y meditó algunos segundos sobre la fuerza que esa frase


despertaba en él. El sabía que el círculo de los robles existía y estaba seguro de no especular sobre ello: ”La madre Justina y yó hemos hablado sobre el círculo de los robles cuando yó tenía siete años de edad. Ella me había dicho, entonces, que la herencia que uno recibe de las estrellas del bien es un tipo de transmisión de poderes que uno se ha merecido. Todas tus anteriores vidas han sido solo una peregrinación de limpieza sobre tí mismo y el sendero que estás recorriendo ahora es un ejercicio de apropiación de la energía que realmente te corresponde de acuerdo a lo que te dieron cuando emergiste por primera vez a la vida. Un hombre ó una mujer vienen a la existencia, solo la primera vez, sobre la base de una voluntad bien balanceada y en orden, pero como el cosmos se transmite como un desorden sobre la vida que nosotros tenemos que colocar en orden, sucede allí una transfiguración que nos afecta por la resistencia puesta en marcha por parte de nosotros y por la enorme potencia del caos al cual irrumpimos. La vida es caos y caos y solo caos. Mediten un momento sobre esto y entonces entenderán que el aparentemente invisible proceso hacia el orígen tiene que pasar sobre este terreno de devastación”, dijo finalmente Virgilio. Habían atravesado la parte más espesa de la selva y a lo lejos divisaron los robles gigantescos uno al lado del otro y formando asi un círculo perfecto. Vieron luces que resplandecían del centro hacia todas parte con fulgores que escapaban en linea por los vacios entre roble y roble y todo eso daba la impresión de ser un abanico de claridades y sombras igualadas por la fuerza de una voluntad desconocida. Virgilio supo que la madre Justina estaba en el centro del círculo, pero no se atrevió a decirlo en voz alta. Su hermana Ifigenia proyectó sus ocultos pensamientos en una expresión salida de sus labios sin que ella lo quisiera :


”Esa luz nos está llamando. Las fuerzas misteriosas nos convocan siempre en los lugares menos pensados; eso lo sé yó”. Horacio, por su parte, ya sabía que quien se encontraba en el centro del ´círculo de los robles´ era la madre Justina. Su hermana Cibeles también lo sabía, pero no se atrevió a emitir absolútamente nada. Fué Virgilio el primero en expresarlo, porque estaba lleno de una energía superior que le obligaba a lanzar sus pensamientos hacia afuera. Después expresó: ”Hoy vamos a entrar al orden y vamos a dejar el campo de batalla del caos”. Nadie dijo nada, pero todos sabían que eso era verdad. Habían llegado, por fin, al ´círculo de los robles´. La madre Justina estaba en el centro de él. A su alrededor, y formando un círculo interior en el círculo exterior, habían veinticuatro velas encendidas. La figura de la maga Justina era una magnífica visión que golpeaba directamente a las retinas de los ojos con una potencia estremecedora y, al mismo tiempo, turbadora. ”Esta noche se cumplirán las profesías dejadas como huellas en mis sueños y en mis hijos preferidos”, gritó la madre maga Justina. Todos guardaron, como si se hubieran puesto de acuerdo antes, un silencio que conmovió solamente a Ifigenia. Virgilio estaba inmunizado, pues él simplemente aceptaba sin cuestionar lo que la madre Justina solía decir. Cibeles y Horacio eran alumnos cercanos a la maga Justina, pero a ella le interesaba lo que estaba sucediendo en el alma de Virgilio en eso precisos instantes. ”Colóquense todos en el centro del círculo!”, ordenó la maga Justina.


Todos le obedecieron y se fueron colocando en el círculo pequeño que las velas encendidas formaban. Ellos eran cinco en número. ”Del aspecto inmanifestado del caos emergen los mundos, las lunas, los sistemas solares, las galaxias, las metagalaxias, los grandes senderos cósmicos, los universos de todo tipo. Esta invisible energía es femenina, es la primera fuerza. Ella está ahora con nosotros. La segunda fuerza es el fuego misterioso que elimina de nosotros el estado de ensueño, ella hace pedazos al ego y este no retorna jamás a nuestros cuerpos cuando nos liberamos. Este sagrado fuego habita dormido en nosotros, pero al despertarlo asciende por nuestra columna vertebral; este es el sendero llamado por los grandes magos el árbol de la vida. Esta segunda fuerza es, también, femenina. La tercera fuerza es la soberana de la muerte y los infiernos. Ella es el fuego destructor del ego en las dimensiones de más abajo. También esta fuerza es de tipo femenino. La cuarta fuerza es el fuego germinativo: es el aspecto femenino de Dios que crea y sostiene a nuestro cuerpo físico y engendra los milagros de la tierra fecundando eternamente; de ella provienen las plantas, las flores, los árboles, toda la vegetación, los animales de todas clases. Esta fuerza femenina hace que la vida palpite y continúe hacia adelante y se multiplique. La quinta fuerza está conectada con los elementales y el soberano de los elementales. Ella nos concede la fuerza de la naturaleza instintiva y da vida y sostiene avivados al máximo nuestros instintos. Algunos magos le llaman la maga elemental instintiva. Las cinco fuerzas son femeninas, porque sin lo femenino el universo entero caería en un vértigo constante que enloquecería y desarreglaría todo”, finalizó la maga Justina. Virgilio miró fijamente los ojos de la gran maga Justina y ella le sostuvo la mirada como indicándole qué hacer. La maga Justina fué hasta el centro y los cuatro retomaron


sus posiciones. Virgilio, Ifigenia, Cibeles y Horacio cayeron de rodillas; solo la gran maga Justina quedó de pié. De la boca de la maga Justina salieron palabras que solamente Virgilio entendía. Eran las palabras que los antiguos Dioses habían dejado en posesión de algunos elegidos para poder entrar en contacto con ellos. La luz empezó a ampliarse y una fuerza incomprensible empezó a penetrar en las naturalezas invisibles de todos ellos. Esa fuerza cayó de las alturas y abrió las puertas hacia los universos que solo algunos pocos conocen. Los árboles empezaron a desaparecer y la realidad se disolvió de sus mentes. Solo el círculo de las luces permanecía inalterado. Todos ellos vieron que una esfera protectora se había formado alrededor de ellos. La esfera voló a una velocidad sin comparación y la tierra entera se fué empequeñeciendo pues ellos se desplazaban por soles y estrellas que aparecían y desaparecían. El universo simplementese se había trasladado y había cambiado de color y de forma. La maga Justina seguía diciendo las palabras mágicas de poder real y Virgilio las repetía mentalmente; es decir, no solo mentalmente, sino que ellas entraban y salían por todo su cuerpo, su corazón, su cerebro, su espíritu, su alma. El ya no se sentía atrapado en los reductos comunes a los cuales los hombres y las mujeres, por todas las eternidades, han estado siempre adheridos. El vértigo que los invadía cedió y una paz candorosa, limpia y soportable entró a todos. De alguna manera todos supieron que el largo trayecto había tocado a su fin. La maga Justina bajó los brazos que ella había sostenido en lo alto durante todo el viaje. Estaban frente a unas puertas gigantescas hechas de oro innegablemente puro. La maga Justina abandonó el centro del círculo y todos ellos juntos formaron un círculo un poco más amplio. Las puertas se abrieron y ellos pudieron abandonar la esfera. Se encaminaron hacia el palacio y continuaron por la nave central. Llegaron al altar que era de oro y piedra. Sobre el altar había una espada reluciente de oro puro, una copa también de oro, una cruz ansada, dos vasijas de oro: en


una había sal y en la otra tierra, el símbolo del mercurio; es decir dos serpientes subiendo por la vara que representa a la columna vertebral, había también un cuadrado y dentro de éste un círculo y dentro de éste un triángulo. Una mariposa, el símbolo de las fuerzas del alma, de oro y alas de distintos colores yacían al lado de un brasero ardiendo y quemándo esencias de olores atrayentes e irresistibles. Había una luna de plata y un sol de oro; en el aire, encima de la mesa, pendía una balanza en orden: la purificación de la sangre. Del brasero brotó el ave fenix y de la parte profunda de una de las naves laterales voló un ibis, la sabiduría, que se fué a posar sobre el símbolo de la swastica. Esto fué interpretado y aceptado por Virgilio como el espíritu puesto en actividad y fusionado con la materia para crear el fuego solar; es decir, el hijo inmaculado quien conoce la naturaleza del mundo y la acepta pues es una escabrosa prueba a pasar: hay que transmigrar del universo físico al universo etérico y de éste al universo astral y de éste al universo mental y de éste al universo causal y de éste al universo búddhico para, finalmente, arribar al universo átmico. Todos estos elementos iniciaron un movimiento vertiginoso formando llamaradas de fuego y fueron ocupando lugares en marcos que estaban colgados en las paredes del castillo; los cuadros de la verdad cobraron vida. Sobre el altar apareció la figura de la madre Tonantzin . Ella les miró a todos con los ojos de la misericordia y señaló con su dedo índice de la mano derecha hacia uno de los costados de la otra nave del templo: todos dirigieron sus rostros hacia donde la madre Tonantzin señalaba: allí estaban cinco espejos relucientes que parecían llamarles para que cada uno de ellos fuera a observar su figura en las brillantes láminas de sus superficies: ”Estos son los espejos de la verdad. No puedo resistir la imperiosa orden del espejo que me corresponde para ir a verme en su superficie”, exclamó Virgilio.


El agua se mostraba en toda su área. Virgilio voló hacia ”su” espejo. Allí vió desfilar figuras que se borraban instantáneamente yendo hacia atrás hasta exhibir la primera figura: Virgilio supo que esa figura era la primera forma que él, en el principio de las cosas, había tenido. El espejo le estaba mostrando la imagen de un angel portentoso y este ángel le estaba diciendo sin palabras que era él mismo, el Virgilio del principio de los tiempos. Virgilio se sintió invadido por una inmensa felicidad. La segunda figura había sido envíada a crear otros mundos para que el reino de la armonía pudiese venir a la vida. Virgilio se vió asimismo blandiendo una espada y creando con la voz, como está escrito en los libros sagrados. De sus dedos y de su espada emergían rayos y donde estos caían aparecían cosas como árboles, plantas con flores, animales que ya están definitívamente perdidos en la memoria de las eras antidiluvianas. El ángel se convirtió en un soberano con vestiduras blancas de lino y después en un magistrado importante; luego fué declinando poco a poco hasta - después de miles y miles de formas- llegar a la figura de una vaca, un lobo, un cocodrilo, una víbora y retomar un cambio que le llevó a parecerse a un pájaro, una mariposa, un niño, un adolescente, un campesino, un soldado, un hombre trabajador, una mujer prostituta, una dama de linaje, una obrera, una costurera, un pequeño vendedor callejero, un limpiabotas, un vendedor de seguros, un ministro de gobierno y, finalmente, en la figura de Virgilio. Durante toda la sucesión de figuras Virgilio sintió que el dolor le entraba y salía del corazón y le entraba y salía del cuerpo; las lágrimas caían copiosamente por sus mejillas y se sintió morir miles de veces y pidió perdón y clemencia por todos sus actos de maldad y se alegró, también, por todas sus acciones buenas y se sintió malvado y triste y feliz y afligido y fúnebre y deplorable y siniestro y obscuro y quiso entonces morir definitívamente y nunca jamás tomar ninguna clase de forma para ser olvidado por la fuerza que


lo había creado y lo había traído a la vida pero supo que todo eso no se le podía conceder. Todos los demás pasaron por la misma prueba y todos sintieron deseos de no vivir más y se supieron seres minúsculos sin derecho a nada y sin derecho siquiera a pensar tener razón. La madre Tonantzin señaló con el mismo dedo índice hacia la parte trasera del altar y apareció un puerta que se abrió por sí sola. Todos siguieron detrás de la maga madre Justina y pasaron a través de la puerta. Había todo un laberinto de túneles y grutas y cada uno de ellos siguió su camino pues no había lugar para las opciones de ningún tipo. La luz de las grutas provenía de la materia con que éstas habían sido creadas. Cibeles había sido empujada a continuar por un túnel relampagueante. En las paredes habían símbolos geométricos que cambiaban de forma constantemente. Cibeles fué a parar a una sala donde había un trono vacío. Ella pensó sentarse en la enorme silla pero se contuvo. De la nada surgió una lucecilla que se agrandó y de pronto, en el trono, apareció una estatua de enormes proporciones. ”Que es lo que quisieras saber, hija mía?”, preguntó la estatua, y añadió: ”Sabes que te mereces mis respuestas. Tienes derecho a plantear solo tres preguntas, solo tres; después de eso retornarás al silencio” . Cibeles permaneció callada durante exactamente cuatro minutos, pues ella sabía que debía moverse bajo los buenos augurios de ciertos números que siempre le habían favorecido: ”Quién es el hombre que me depara la edad de la inocencia?”, fué su primera pregunta. La estatua se irguió y levantó su brazo derecho hacia la cabeza de Cibeles:


”El mismo con quien has emigrado desde el principio de las eras. Es el hijo que la Iniciadora ha encontrado, es el hijo de la maga. Busca en tu corazón y encontrarás la respuesta precisa”. Después hubo silencio. Cibeles no quiso perder el tiempo en reflexionar sobre la primera respuesta; prefirió, por eso, esperar. ”Encontraré alguna vez al perfecto mago arquitecto que lo hizo todo?” ”Sí, estás en camino hacia él, pero te faltan los trechos más peligrosos por caminar. El sendero es solamente tuyo, no lo confundas. El sendero tuyo y el sendero del hijo de la maga se han cruzado en muchas ocasiones. Tu sendero y el sendero de él se cruzarán otras veces también; de tí depende decir cuántas exáctamente”. Cibeles notó que la estatua se desplazaba con sincronizados movimientos. Sus ojos resplandecian y despedían fulgores imposibles de olvidar. La estatua no se parecía, en absoluto, a los seres humanos pues su piel era de otra naturaleza. Lo que más le había sobrecogido era la sabiduría que la estatua contenía en sí. Cibeles pensaba en la tercera pregunta y se decidió por plantearla pues ella estaba satisfecha con las dos primeras preguntas y con las dos primeras respuestas. ”Haga favor de iluminarme, vuestra excelsitud, de dónde viene usted y quien fué su creador?”, le inquirió Cibeles. La estatua sonrió dulcemente y le respondio: ”Bella Cibeles, yó fuí uno de los primeros seres que la inteligencia omnisciente ha creado. En el principio, el que lo sabe todo nos creó perfectos y asi hemos permanecido a través de todas las edades. El universo entero se desplaza por todo el espacio infinito y los mundos


aparecen y desaparecen, pero nosotros permanecemos por siempre los mismos sin jamás perecer. Al contrario de todo, nuestro saber está siempre en ascenso pues el omnisapiente asi lo ha predestinado. Nosotros le ayudamos en su inmensa tarea, aunque él posee todos los conocimientos y toda la sabiduría para hacer el trabajo sin ayuda de nadie; el puede, si lo quiere y desea, prescindir de todo y de todos, pero su labor le complace. Las estatuas somos sus auxiliares inmediatos y sus colaboradores más cercanos. Nosotros no somos seres que podamos tropezar con lo imprevisto ni con el azar. Lo que nos mueve es una corriente secreta entre el omnisciente y nosotros y nadie puede interrumpir esa sabia corriente pues el omnisapiente asi lo ha determinado y lo ha decidido. Hablar de decisión y de determinación es errado, ya que no son términos precisos que esclarezcan esta situación. Si toda la entera creación dejara de ser nosotros sobreviviríamos todo eso. Lo puedo decir asi: antes de las tinieblas nosotros yá éramos y cuando la luz sale de las tinieblas la creación devino esa sabia y complicada invención arquitectónica que nadie jamás puede igualar. El que lo sabe todo nos creó antes que a cualquier otra cosa. Imagínate eso nada más, después puedes empezar a pensar en todo lo que se te ocurra y eso será demasiado pequeño de todas formas. Pero tú has llegado a este lugar y las estatuas estamos para ayudarte con todas las maravillas y con toda la consistente luz de nuestra inmensa sabiduría”. La estatua guardó silencio y Cibeles se sintió aliviada. La vida le estaba obsequiando con un tesoro que ella jamás pudiera antes haber imaginado. La estatua se inclinó hacia ella y expresó lo siguiente: ”Manténte y continúa en el sendero en que te encuentras. Tu presente es luminoso y eso es lo único que cuenta”.


Cibeles se sintió protegida y amada. Su alma cantaba una canción de paz y esperanza. Ella sabía que los dias luminosos formaban parte de su larga jornada. Miró sus manos y las sintió enaltecidas por la virtud de aquel que ha sabido esperar a pesar de todas las desgracias y adversidades. Los tiempos eran otros y su corazón se lo estaba confirmando. Sin embargo Cibeles quería saber algo más y se atrevió abrir los labios para decirlo: ”Y si …”. No pudo terminar la frase, pues la estatua la paró con suave dulzura. Levantando su mano derecha hacia lo alto le dijo: ”Ya has hecho tus tres preguntas. No tienes derecho a preguntar nada más. Ifigenia Diaz Siracuza había tomado por un túnel hecho de diamantes; las paredes eran también diamantinas y el suelo estaba lleno de diamantes lo mismo que todo el alto techo. Había una claridad ligada a lo extemporáneo. Ifigenia llegó a una sala circular con luces incrustadas en unas hendeduras verticales en torno a toda la magnífica sala. De la bóveda celestial, pues el techo semejaba esto, bajó una hermosísima figura semejante a una estatua de un color bastante indefinido, entre amarillo y rojo. La estatua descendió finalmente hasta caer en el piso. Un tunel de luz señalaba su camino hacia abajo. Ifigenia no se atrevía a expresar sonido. La estatua, pese a la impresión causada en ella, unió sus dos manos hacia la mitad de su torso y le saludó con una humildad que a ella le pareció inhabitual. Ifigenia contestó el saludo repitiendo los mismos gestos, incluso hasta tratando de imitar la misma sonrisa y los mismos movimientos de ella. ”Tienes oportunidad de hacer tres preguntas solamente”, le dijo la estatua.


Ifigenia estaba paralizada. Las circunstancias en que se encontraba no eran exactamente las indicadas para reaccionar normalmente; no obstante su alma unida a su corazón estaban en un estado similar a un sueño del que uno no hubiera querido jamás despertar. Sobreponiéndose a todo, Ifigenia pensó un par de minutos que allí parecían haber sido siglos: ”Por qué fueron creados los hombres y por qué las mujeres?”. La estatua le miró atentamente: ”Son dos preguntas realmente, pero las voy a admitir como una sola pregunta. Los hombres fueron creados por que El que lo sabe y lo conoce todo pensó hacer una copia de sí dividida. La parte masculina y la parte femenina de Dios están unidas, pero separadas: existe el Dios masculino y existe la figura femenina representada en la Virgen imperecedera. Estos son los dos perfectos aspectos de Dios. Dios es El y Dios es, al mismo tiempo, Ella. En algunos animales lo que prevalece en orden es un solo sexo que les basta para reproducirse a sí mismos sin concurso ni de lo masculino ni de lo femenino. Dios ha dejado huellas de todo en la naturaleza. Quien observa la naturaleza encuentra siempre misterios inigualables, como su obra. En algunos otros animales lo que prevalece es ó solamente lo masculino ó exclusívamente lo femenino. Esto tú lo sabes. En los seres humanos, y de allí la delación de su imperfección, existe lo masculino, lo femenino y, como un tercer signo, lo neutro. Lo neutro es una condición de imperfección que se encuentra entre los dos polos de la vida. Lo neutro lleva en su seno los dos aspectos pero no es ni lo uno ni lo otro, sino otra cosa. A esa otra cosa se llega porque en el movimiento que nos traslada de un punto hacia otro uno debe de conservar el principio de elección: o éres mujer ó eres hombre; si tú no quieres elegir ninguno de estos senderos estás entonces


obligándote a una nueva elección que te llevará segúramente a lo que tú deseas, pero esta es una elección hecha por la fuerza impugnatoria y no hecha por uno de los anteriores principios. Lo masculino y lo femenino, en el universo, son reunidos por el principio del amor que no es neutro, sino una fuerza unificadora. El odio tampoco es neutro, sino una fuerza disociatoria, es lo contrario del amor. En realidad, el amor y el odio son lo mismo; en términos de energía están cada uno en los lados opuestos solamente. Lo neutro no es ni amor ni odio, lo neutro es el abandono de los dos; puede encontrarse momentáneamente en alguno de los dos lados, pero no es ni lo uno ni lo otro. El deseo no pertenece a los dominios de Dios ya que El omnipresente ha concedido el reino negro a su fuerza inequívoca que es lo que todos conocemos como el monarca del mal, el diablo, el demonio. El monarca de las desgracias, tiene dominio sobre la fuerza neutra ya que él la ha traído al mundo. El mundo es un sitio donde el hombre y la mujer son arrojados por haber abandonado el sendero del bien. En el mundo está uno sujeto a la fuerza del mal. No se puede culpar a Dios de haber creado al mundo imperfecto. El mundo no es imperfecto, aunque nos dé a veces esa impresión, lo que sucede es que la terrible fuerza del mal se expande y cambia todo el tiempo; pero esta fuerza no cambia para el bien sino para el mal. La perfección existe en el reino de Dios y no en el reino del mal. La imperfección, por el contrario, existe en el reino del mal y nunca en el reino de Dios. La mujer no existe en el reino del bien; sí existe, pero puede transformarse en hombre y disfrutar de uno ó de los dos principios a la vez: pone a flote, cuando lo necesita, o uno de los polos ó los dos polos juntos. Lo mismo pasa con el hombre. Los ángeles no tienen sexo. En el mundo, que es un reino donde lo imperfecto se mueve, la mujer es mujer y el hombre es hombre. Ninguno de los dos puede tener la posibilidad de colocar los dos principios juntos o la combinación de los dos; el principio neutro no es ni masculino ni femenino,


sino un principio que pertenece al orden dubitativo de la imperfección. El monarca negro del mal dá potestad a la mujer y dá potestad al hombre para cuestionar y asi crear más confusión. El caos singulariza al mundo y en el caos no hay perfección pues cada cosa y cada ser marcha por una vía a momentos, ó por dos o más vías. Si tu te apartas del sendero ; es decir de una de las vías, pierdes entonces el objetivo, porque el objetivo puede estar en cualquier parte entonces. En el reino del bien nunca sucede nada de eso porque cuando tu caminas sabes hacia dónde te diriges y sabes por qué lo haces. Todos tus pasos allí son sostenidos por la Ley que establece que cuando tú sabes y, sobre todo, cuando tú yá eres, las cosas y tú pertenecen a la Ley que es inviolable. Una ley que puede ser violada es una ley imperfecta. Una ley que tú violas en el mundo de la imperfección, que es de orden maligno, no se paga o el precio que se paga es mínimo si tú tienes poder, pero en el reino del bien, que es el reino de la perfección, la violación de la Ley tiene como consecuencia que tú debes pagar un precio muy alto. En los universos donde la imperfección se agita y se moviliza, como es el mundo, hay muchas leyes, pero en el mundo de la perfección hay una sola Ley; allí existe lo que se llama la Ley. También hay otra cosa: en el mundo, la mujer y el hombre deben marchar juntos para alcanzar su cometido; para llegar al objetivo deben ir perfeccionándose; es decir, deben eliminar con muchos sacrificios y esfuerzos la mayor cantidad de leyes (negativas) que puedan. Pero las leyes del mundo son leyes negativas difíciles y no se les elimina asi como asi, esto cuesta trabajos voluntarios y esfuerzos inauditos. El sacrificio es un arma extraordinaria: quien más se sacrificia más obstáculos elimina. La riqueza material, en el mundo, te ata a él, te supedita a él, te encadena a él, te convierte en su esclavo. Los hombres de poder, que en realidad no lo tienen, pasan y se van y nadie los recuerda como grandes. Algunas veces hombres y mujeres, seres del reino de la perfección, bajan al mundo para ayudar a los seres sufrientes para que éstos aprendan a ver la cara


verdadera de las cosas. Pocos son, sin embargo, los que se dan cuenta de esto. También hay muchos hombres y mujeres en el mundo que han despertado y que ven con bastante claridad la verdad de lo que está sucediendo con sus vidas. A estos hombres y mujeres se les ayuda y se les protege contra todos los males y todos los peligros. En el mundo, las fronteras entre los males son casi imperceptibles, por eso son tan difíciles de percibir o de evitar. El deseo es el soberano del mundo porque no está sujeto a específicas zonas de actividad. Hay leyes, dicen los poderosos de este mundo, pero esas leyes sirven solo para protegerlos a ellos nada más. Los hombres de estado controlan la conducta de los seres humanos, pero los mandan a la guerra, o cometen fraudes y crimenes y los culpables nunca van a parar a la sala de los tribunales donde puedan ser juzgados, o si son juzgados no son nunca encontrados culpables. Todo esto es del reino de la imperfección. El que comete crímenes aquí puede sentirse que ha evadido los castigos pero no es asi. Tu lugar en cualquiera de los reinos está en relación con tu maldad o con tu bondad. En el mundo, aunque tú no pagues por tus injusticias y tus crímenes cometidos no quiere decir que estés libre, el tiempo de pagar te va a esperar siempre, hoy o mañana, o en la otra vida. La misma ley opera para poder tener acceso al reino del bien: hoy o mañana ó en la otra vida la recompensa te espera, una mejor responsabilidad te espera, el verdadero poder también te espera. No hay que olvidar que tambien te pueden esperar desgracias y mas caídas hacia abajo que te dificulten encontrar el sentido de la vida otra vez; esas son caídas muy difíciles de enmendar, tendrías una vida, entonces, en la que no se posee el acceso al saber y a la conciencia: sin posibilidades de encontrar el camino o sin oportunidad de poder percibir el mal y su devastadora energía cuyo objetivo es lograr destruirte. Oponerte a esto es querer resarcir tus errores y esto es siempre significativo pues esclarece que quien tiene encendido dentro de sí el fuego eterno de la lucha puede llegar a un pequeño objetivo,


primero, después los pasos serán mas firmes y, poco a poco, esta lucha te irá llevando a sentirte mejor contigo mismo y ser mejor contigo mismo, primero, después empezarás a sentirte bien con los demás y con el mundo y con aquello que haya creado y dado sus leyes eternas al mundo y asi siempre ir hacia adelante, pues en la actividad te encuentras dentro del llamado que la eternidad siempre te está haciendo”. Ifigenia pensó en la segunda pregunta; sentía una bola de temores revolviéndose en su plexus solar y en su estómago, pero, al fin, pudo sobreponerse a sus inquietudes y a sus agitaciones: ”Por qué fueron creados los animales?”. La estatua dió un salto hacia arriba y luego, lentamente, voló hacia abajo, en dirección hacia Ifigenia, hasta quedar rostro a rostro con ella: ”Te voy a hablar de los tiempos recientes, poco antes de los acontecimientos del Cristo. Buddha inicia en el mundo una expedición contra el trato dado a los animales. Muchos milenios antes, Lord Krishna le había concedido al mundo las columnas resistentes de las vacas sagradas. Krishna sostuvo que la humanidad entera podría mantenerse con la presencia de las vacas sagradas para sostener y alimentar a toda la humanidad. Esta es una situación limpia. Nadie puede hacer daño a las vacas. Buddha, siguiendo la tradicíón de Lord Krishna, detiene la matanza insensata de los animales. Pero en el mundo de hoy día, nosotros podemos ver que las cosas nunca permanecen las mismas. Hemos dado un gran salto hacia atrás. Aquel que se aleja de la verdadera religión, cae en las trampas de los universos del mal y de allí es muy difícil salir con el pellejo limpio. Lo que menos te puede pasar es que tus sentidos sean sellados definitívamente. El llamado a que Buddha convocó ha sido olvidado y a dos mil


seiscientos años de distancia solamente, la situación es diametralmente opuesta. En los universos del mal la línea de trayecctoria es hacia abajo y hacia atrás, nunca hacia adelante. Casi muy pocos saben que los animales son el vínculo de unión entre la tierra, como organismo unitotal, las estrellas celestiales y los seres humanos. Los poderosos rayos de la bondad, de la justicia, de las artes, de la alegría, de la magia verdadera, de los encantamientos, de la verdadera acción de la armonía, de la unión amorosa entre los seres, de los puentes que establecen y afianzan la unidad, en fin, de todo lo que tienda a hacer acrecentar la paz entre los seres de toda especie ha sido bastante dañado. No hay que perder de vista que el mundo ha sido creado por Dios para que las especies menores vivan con posibilidades de bienestar para después poder acrecentarlas. Después, el señor del mal y las injusticias, hereda al mundo para que este sea su reinado. Los males, los errores, las injusticias, los crímenes, la falta de bondad, las enfermedades, la cortedad de la vida, la falsedad, los engaños, los holocaustos, las estafas, los grandes robos, las falacias, et. , etc. los establece el señor del mal en el mundo. El mundo ha sido creado por Dios, pero pertenece al soberano obscuro del mal. Nadie puede quejarse de las injusticias que ocurren en el mundo; el mundo no es un lugar en donde el bien prevalezca. Esto no quiere decir que el bien no exista en el mundo; el bien existe, pero en un nivel muy restringido ya que el señor del mal está siempre en caza para hacer caer en sus trampas a todos, a malos y a menos malos e incluso a los pocos buenos que, aunque ya haya detectado, se resisten a sus acechanzas y a sus malignos encantamientos con la ayuda y la asistencia de todo lo inimaginable: aquí entran en juego los animales. La función de los animales es proteger a los habitantes del mundo, pero como los animales han recibido, durante milenios, solo castigo tras castigo, males, muerte, sacrificios, en fin, es arduo contar todas las desgracias, ellos no son ya los aliados preferidos del hombre. Alguna


solución está buscando su lugar, nó te parece? Pero las soluciones llegan cuando las cosas han alcanzado su más bajo nivel, pues no hay sentido de inversión extrema solo asi porque asi; si Dios creó al mundo, la existencia del mundo está en su Ley, en su última palabra y no ya en lo que el señor del mal quiera aunque el señor del mal sea el regente y el amo absoluto de las imperfecciones. Al final de todo, el señor del mal ha sido creado por Dios para constituirse en los problemas extremos a evitar por parte de los hombres. Oponerse al sacrificio constante en contra de los animales es situarse al lado de las llamas del bien que están iniciando ya un cambio en este aspecto. El momento del cambio ha llegado; si este no viene, algo tiene que ocupar ese lugar que la ausencia de acción provoca, y ese algo es de calidad negativa, y allí nos encontramos en peligro. Los animales son también los conductos que el hombre tiene para entrar a las zonas donde la verdadera investigación tiene lugar. Uno puede llegar a investigar todo lo que uno quiera con la ayuda y la asistencia de los animales. Pero estos conductos están bastante agotados, la matanza de animales ha hecho que estos hilos de contacto directo se hayan debilitado. La ignorancia en que el hombre ha caído ha endurecido esta situación que no estaba escrita en los libros de la naturaleza con la claridad que uno cualquiera anhelara, pues esta nueva situación no es normal, sino un rompimiento en el acontecer natural de las leyes de la misma naturaleza. El hombre tiene que reconciliarse en su convivio con los animales, debe darles el lugar que los animales deben tener y no desalojarlos de sus zonas mágicas. Decir animal es convocar acontecimientos de orden muy especial; los animales nos protegerían de todo si nosotros nos hubiéramos acercado a ellos con la curiosidad del que quiere aprender y no con la voracidad del conquistador enceguecido que solo tiene ojos para sí mismo y no se ocupa, en su transcurrir, de respetar las otras formas de vida que la naturaleza le ofrece todo el


tiempo para que su existencia sea un disfrute en armonía con todas las formas vivas de la creación”. Ifigenia había quedado tranquila y satisfecha con la respuesta. Le quedaba la última pregunta. Sin mucho que pensar la soltó: ”Qué es la sangre?”. ”La sangre une a todos los hombres. Es el líquido con que los seres se mantienen vivos y con el cual se comunican a través del tiempo y través de todas las demás dimensiones. Si tu te atrevieras a mezclar la sangre de los animales con la sangre de los hombres entrarías en contacto con las dimensiones bajas de la naturaleza. Los Shamanes usaban de este recurso para conducirse hacia los mundo internos bajos de la creación; ha habido Shamanes que han podido entrar a las dimensiones superiores, pero no ha sido por la sangre, sino por la música, el canto repetitivo (los mantrams) y la danza. Los shamanes respondían a las preguntas que los solicitantes les hacían y estas siempre terminaban en tragedias pues en las actividades donde la sangre está mezclada ocurren cosas fuera de lo común: allí la alegría está ausente. Todo aquel que quería entrar en contacto con los mundos infernales usaba la sangre y obtenía su deseo sin muchas dificultades. Sucede casi lo mismo en la cuestión de los espiritistas. Los espiritistas son víctimas de espíritus que todavía andan merodeando por una dimensión sin poder abandonarla. Con el paso del tiempo ese deseo va creciendo y los atrapados en la redes de dos dimensiones creen que ellos están vivos. Esas larvas-bacterias se alimentan con el aspecto negativo de los rayos de la luz astral y terminan por devorar a sus canales invocadores convirtiéndolos en sus víctimas. En la sangre habitan toda clase de viajeros, pero la sangre está defendida . No cualquiera puede viajar a través de la sangre sin pagar un precio. Este precio varía en relación a los objetivos.


Quieres hacer el mal usando la sangre? : allí vas para atrás y lo mas cercano que pueda decirse acerca de la verdad es que caerás en una forma menor a la que ahora tienes. La sangre no debe usarse jamás en ningún tipo de práctica mágica pues esa práctica pertenece al soberano del mal y no tiene nada que ver con el bien. Vamos, si tiene que ver con el bien pero para eso hay que respetar la Ley. Cuando la sangre se corrompe en el cuerpo, este fenece. Cuando la sangre es desalojada en un cuerpo en cantidades aceptables puede entonces usarse como medio de salvación para ser traspasada a aquel cuerpo que haya perdido un gran volúmen del líquido. La unión del mismo tipo de sangre en dos cuerpos diferentes provoca también cambios: aquel que ha recibido la sangre empieza a adquirir ciertos tipos de comportamiento que habían pertenecido al donador. De manera que siempre hay nuevas metamorfosis. Este cambio es de naturaleza de comportamiento. Pero imagínate que el donador ha sido un ser maligno, entonces los cambios son malignos o un poco menos que lo maligno pero malignos al fin en cierta proporción. Lo que los seres humanos llaman ciencia termina muchas veces en una nueva situación problemática. La ciencia de los hombres está siempre aconteciendo entre límites, por eso avanza lentamente, de lo contrario estaríamos viviendo en un mundo donde las éxitos positivos y los avances positivos habrían transformado al mundo. La ciencia está todo el tiempo siendo nucleada por los ataques del mal y por eso toma caminos equivocados. Algunos científicos sostienen una cosa, otros sostienen otra cosa totalmente contraria. Unos van contra los otros y estos contra los primeros. El mal está todo el tiempo metiendo la cola en todo. Nadie está exento de sus ataques y entonces es lógico que las cosas y sus resultados en sus simpatías o adversiones se compliquen y compliquen la vida de aquel que quiera ver al mundo con ojos diferentes. Aquí hay que andarse siempre con mucho cuidado. La sabiduría dejada en las clases pobres tiene luz.. De un tipo malo se dice que es un mala


sangre. Lavar la sangre implica que una afrenta tiene que ser resarcida y las cosas, para que dejen satisfechos a todos, tienen que ser lavadas con sangre nueva para pagar la afrenta. La sangre es envíada del corazón a los pulmones para ser oxigenada. La sangre traslada los principios nutritivos de un lugar hacia otro del cuerpo, recoge las substancias de desperdicios y estas son arrojadas, apartadas y suprimidas por los riñones y todos los órganos que eliminan los excrementos, como son el ano, los conductos de orina, la piel y la boca, aunque esto último, a veces, sirva para completar las funciones cuando las otras posibilidades no aparecen. La sangre encuentra siempre una nueva solución obligando a los demás órganos a comportarse de acuerdo a las exigencias que las nuevas situaciones requieran. A través de la sangre puedes recorrer las grandes distancias que te unieron a un grupo familiar hace miles de años. Un verdadero mago o una verdadera maga saben como hacer esto sin tener que mezclar la sangre. Un grupo familiar que mezcle la sangre entre sí se corrompe: primero aparece el elemento genial, después se presenta con todo su poder el elemento de corrupción. La sangre tiene la última palabra. Aléjate de toda práctica donde esté involucrada la sangre. La sangre es el elemento divinal de comunicación que une a los seres humanos mejor que ninguno otro. Los animales se unen por la sangre, pero como el hombre, también por los ruidos emitidos en sus cantos, silbos, mugidos, gritos, todos ellos sagrados, igualmente, pues pertenecen a los espacios de los que nadie, que no haya avanzado, puede jamás entender. El canto de un pájaro podría provocar catástrofes enormes o milagros sorprendentes. El ladrido de un perro te podría poner en contacto con fenómenos inexplicables y esclarecer cosas jamás resueltas por la ciencia oficial o los organismos oficiales de seguridad. Todas estas maravillas se encuentran depositadas en la sangre, tenlo presente siempre”.


La respuesta había concluído. Ifigenia vió la figura de la estatua caer como una lluvia menudita que se fué disolviendo en el aire. De la estatua no quedó ningún rastro. Virgilio Diaz Siracuza estaba esperando por su turno. La maga Justina se había quedado con él aguardando que él se decidiera tomar por algunos de los incontables túneles. El sabía que eligiría el túnel negro pues tenía el presentimiento que algo bueno saldría de todo eso. Virgilio sabía que en la batalla contra el mal había que estar dispuesto a perderlo todo para aprender más que nadie y también más rápidamente. El mal es el mejor maestro, repitió para asi, pues en el peligro uno adquiere las fuerzas del héroe. Aquel que vence en el peligro está en capacidad de vencer en todo. La maga Justina le dijo que los fenómenos que nosotros vemos de cierta forma son, en realidad, otra cosa. Ella le quiso decir que tuviera cuidado y que nunca bajara la guardia, y él lo entendió precísamente asi. De manera que se decidió por ir en busca de su destino y encontrar, al fin, la respuesta que siempre le habia inquietado. Empezó su caminata hacia la entrada y escogió el tunel negro. Estaba en una sala y no podía ver casi nada. Una pequeña luz brotó de lo alto y descendió hasta el piso; Una estatua gigantesca de color más allá del rojo, pero manteniendo la esencia del color, fué descendiendo lentamente. De sus ojos salía fuego purificador. ”Cuál es la pregunta, Virgilio?”. Virgilio contestó rápido y seguro: ”Quién es Dios?”. ” Dios nace de la muerte. La historia de la creación incluye a la historia de la eternidad y a la historia del tiempo. Dios está mucho más allá de toda comprensión porque se


encuentra dentro de tí mismo y dentro de toda criatura viviente. Las preguntas que tu hagas son contestadas por El. Por qué digo que Dios nace de la muerte?. Antes de que todo existiera, cuando solo la obscuridad tenía nombre no se conocía todavía la luz. Yo digo que todo estaba muerto. Las obscuridades, las tinieblas, estaban muertas. Al salir Dios de ellas, entonces uno piensa lógicamente que Dios venga de la muerte. Aquí se ve uno compelido a responder a la otra pregunta: qué es la muerte?. La muerte es aquello a quien se le da la misión de esconder a Dios de los ojos de todos. Pero quién le da la misión a la muerte para esconder a Dios de los ojos de todos? Dios mismo se la dá, ya que Dios, antes de cualquier otra cosa, permanecía callado y desconocido en el vientre desconocido de la muerte. Imagínate a un ser que antes de vivir ha estado eternamente vivo. Para El, el descanso no existe. Esto es lo que caracteriza a Dios de cualquier otro ser: Dios no conoce el descanso. Dios tiene que estar ocupado en su tarea toda la eternidad, pero con fuerzas superiores , incluso, a todo lo que se encuentra más adelante de la eternidad y el día que esas distancias inimaginables pudieran medirse, contestaré que Dios está, todavía, más allá de toda nueva fuerza o grupos de fuerzas que aparezcan por donde quieran aparecer y cuando quieran aparecer. De Dios, el hombre no sabe nada y lo que repite son siempre viejas y falsas letanías que se pierden por los huecos errados de la tradición donde las semi-verdades y errores se almacenan antes de volver a salir a la luz . Dios es amor eterno. Dios no sabe lo que es la condena. Dios está donde están el perdón, la poesía, el reconfortamiento, la sabiduría, la ayuda, la piedad, el juego, el arte, las ciencias, la magia verdadera, la fé y la creencia. Dios existe en el cerebro, en el corazón, en la sangre, en el aire, en el agua, en el fuego, en la tierra, en los tattwas, en las pungtas, en las combinaciones que siempre van a ser nuevas porque antes no se conocían; siempre habrá cosas nuevas y la belleza permanecerá y crecerá y con ellas los hombres tendrán que verse


obligados a cambiar para iniciar, como en un torneo de Dioses, los juegos y las hazañas inmemoriales que se recordarán por todas las generaciones venideras. Dios es lo que cualquier ser desee que El sea. Su magicidad es asombrosa y no hay nada que pueda comparársele o igualársele. El lo ha creado todo pero continúa, no obstante, trabajando y creando y usa de la parte inextinguible del arte, la poesía, lo imposible de la sabiduría, todas las ciencias, todos los asombros y todas las maravillas pues sus creaciones son eternas y nacen y mueren y vuelven a la vida con mas experiencia y más vigor y más fuerza y siempre mejor pues los tiempos son otros, ya que ellos están metidos en el carril del cambio. No existe nadie que pueda informarnos sobre el momento exacto de la aparición de Dios y el lugar. Si nosotros entendemos que toda la creación es suya, suya es en verdad en toda su magnitud y tiempo de vida e incluso de muerte y El está, todo el tiempo, en cada una de las partículas mas pequeñsas de toda la creación y lo antes de la creación y lo después de la creación. Dios lo entiende todo al mismo instante; quiero decir todo: lo físico, lo metafísico, lo psicológico y los encuentros de nuevas expresiones que se den en cualquier plano de la creación en todos sus aspectos. Los seres humanos lo saben porque alguna vez ellos han vivido experiencias de otro tipo que no se pueden situar en los términos en que la mente los concibe y acepta. Estas experiencias han rebasado todo lo otro: el amor, los instantes felices e inolvidables, los secretos que les donan a las almas bienes divinales, la herencia de la naturaleza en forma de virtudes reales hacia todo aquel que la respete y la venere. Siendo Dios no es y, no siendo, El es. Escucha que aquí hay sabiduría: el que tenga oídos para oir que abra su alma y abra su corazón y pregunte a su alma y que las partes buenas que le son caras bajen entonces a este mundo de llanto, de lamentaciones, de trampas y de ruindades. Estamos en el mundo para templar las almas; para que las almas se viertan hacia el crisol del eterno cambio, que es la


cara más conocida de los encantamientos del mal para distraer a los seres de los buenos objetivos. El sendero de Dios está hecho con tragedias y con girones de tragedias que marcan a los hombres para todas las eternidades. Aún quien peca y cae al fondo del pozo inconmensurable está en la retina de sus cálculos. No hay nada que El no sepa, no ha ocurrido algo, todavía, que le pase desapercibido pues El lo sabe todo en todo momento, aquí y allá, adentro y afuera, en lo bajo y en lo alto, en la soledad, más allá de todas las perfecciones sensoriales, de los movimientos, de las quietudes y los despertares, más allá de todas las obscuridades y los campos lúcidos y alegres de la verdad y lo que ésta posea ahora. Dios es un hambre inaudita de la cual nunca podremos ser saciados. Claro que hay algunos ensoberbecidos que se atreven a negar a Dios. En el fin de sus días y al término de sus angustiosas noches voltearán todos ellos sus gritos pidiendo clemencia al perfecto innombrable. Pero el invisible estará más presente que nunca pues El sabe que el olvido de los hombres no les hace ser más poderosos, ni más sabios, ni siquiera más clementes. Cuando Dios está ante su obra, al mirarla, solo al mirarla, la perfecciona. Los actos de los hombres son olvidados; la obra del que lo sabe todo habla por sí misma. Quien ose negarlo lo encontrará, quien lo busque, después de todas sus pérdidas y todos sus sufrimientos, verá alumbrada su alma con los fuegos imperecederos de la vida en todo su esplendor. Estas no son promesas en el vacío donde las cosas que han llegado a su fin caen y no son vistas jamás. El ojo del omnipotente está en todas partes y ve hasta en la más abandonada obscuridad. : el cazador ha salido a cazar y no regresará a su casa sin sus victorias y triunfos. Hay que volver los rostros sin máscaras hacia la tierra de los cantos eternos. Hay que alzar la mirada y hacerla caer en los silenciosos sonidos de las estrellas. Cada día hay algo nuevo en la creación. Este es el canto del amor. La creación es la obra inacabada a la que el hacedor de todo aplica todos sus sueños y su trabajo. El canto escondido que las aves han soltado, en el


viento, es la historia de toda su obra interminable. Por los días y las noches, su presencia llega a nosotros con la fuerza secreta de sus delicias y la virtuosidad del gran mago hace aparecer, entonces, todos los milagros sobre todas cosas y los seres de las tierras de la nada”. La estatua había hablado y Virgilio había guardado en su corazón y en su alma de blancura todo lo dicho. Virgilio tenía todavía dos preguntas por hacer. ”Hay algo que desearía preguntar”, dijo Virgilio. La estatua alzó la palma de la mano derecha hacia el rostro de Virgilio y le contestó: ”Tú no tienes derecho a preguntar nada más. Los otros tuvieron tres preguntas cada uno; tú tienes derecho a una sola pues tus inquietudes han tocado el tema más alto. Ahora debo ser yó el que haga las preguntas y tu deber es contestar con la lengua del que es valiente y temerario: usa la sabiduría, pues en ello te va la vida”, sentenció la estatua y el cuerpo de Virgilio se llenó de una carga misteriosa que le preparaba para acometer con mas fuerza el crucial y limpio instante. ”Háblame de tí Virgilio Díaz Siracuza. Limpia las cavidades de tu corazón y arroja de ellas todas las sombras escondidas. Quien eres?”. El corazón de Virgilio se alegró y en la pregunta de la estatua, que no era tan difícil; vió entonces un abanico de posibilidades que le invitaban a participar de esa historia, su historia, con las ganas saludables de decir la verdad: ”Yó vengo de las estirpes de los comienzos. Mi vida siempre se ha reducido a una cosa: vivir para aprender, aprender para ayudar, ayudar para proseguir con la obra eterna del que, dándolo todo, nada pide a cambio. En esta vida, por la madre Justina y por ”Los Espejos de la


verdad”, he conocido las historias de mis transmigraciones innumerables veces. He escuchado todos los cantos y todos los sedosos llamados del mal. He descendido a las cavernas del olvido. He retornado del lugar donde nadie se atreve a hablar por el terrible temor que te invade y te inmoviliza. He atravesado los tenebrosos bosques de las interminables penas. He estado en las solitarias madrigueras de los que lo perdieron todo. Mi nombre no es uno solo ni mi historia es única. He viajado por los mares de las soledades y el viento ha golpeado mi cuerpo con las brisas hambrientas de sus inacabables impulsos. Del fuego he salido y sé que volveré a él pues mi destino está marcado en mis manos con las líneas de lo que no puede ser negado. Estoy marcado con los signos del que tiene que cumplir la llamada del ser y mi marcha debe continuar por el camino escogido al que jamás puedo abandonar. Vengo convocado por los Dioses, porque lo que nosotros llamamos Dioses no es sino un solitario Dios engendrador. Las cosas que yo sé me las ha dicho el corazón y muchas veces las respuestas a lo desconocido me las traen el viento y los animales, ó me son susurradas por encuentros imprevistos ó cualquier persona, a veces, me transmite siempre la verdad aunque yó no la esté buscando. Sé también que en mi palabra se anida el fuego al cual nadie puede detener y algunas veces mi corazón ha guardado por algunos instantes inquietudes que causan temor pues las fuerzas que ellas traen en su interior ya no pertenecen al hombre sino al conjuro viviente del fuego de la Ley. El peso que yo cargo es enorme y mis responsabilidades son igualmente gigantescas. Cuáles serán los rostros de los nuevos retos? Quisiera que la fuerza femenina, que ha creado todo, me asista y me proteja bajo todos los milenios que están por suceder. Estoy obligado a doblar la caminata obediente del tiempo para llegar a lo que me convoca. Estoy obligado a convocar lo imposible en mí para adquirir más poderes. Los poderes en sí no me interesan pero, al poseerlos, me sirven para defenderme de los ataques de los injustos y de


los que me buscan para hacerme caer en desgracias a mí y a los demás. Si estoy en el mundo es porque algo bueno se quiere de mí. Como el Buddha, yó he llegado para detener las matanzas de los animales y detener sus sufrimientos, como el Cristo yo he sido envíado para detener las guerras y las injusticias que caen sobre los más débiles. Las convenciones del mal tocan a fin. Los pactos del mal deben ser disueltos. Tienen que abrirse ya las grandes avenidas de las esperanzas. Es el tiempo en que los hombres caminen erguidos y conquisten los sueños ancestrales largamente esperados”. Virgilio había fundado los pactos del bien con su corazón y estaba firmemente decidido, como los héroes de antes, llevar a cabo todos los latidos alegres de su exaltado espíritu y su alma para cumplir asi con la palabra prometida. La estatua sonrió y sus grandes brazos se extendieron a lo ancho como para abrirse a él. Virgilio estaba viendo, en la gran pantalla de su clarividencia, toda su vida. Los instantes más felices y los más tristes pasaban en serie. Detuvo, debido a un pequeño impulso, la marcha de los acontecimientos. Se dió cuenta que él podía reconstruir los instantes precisos del pasado y del futuro cuando lo quisiera. También podía retrotraer hacia su mente las vidas de los demás. Estaba marchando con el paso de sus observaciones y la vida le supo a algo fantástico. Entonces entendió lo que la frase ”vivir el presente” significaba. La estatua le preguntó si había visto sus vidas anteriores en los espejos de la verdad. Cada una de esas vidas contiene una cantidad inconmensurable de yóes. La estatua colocó suavemente sus manos sobre Virgilio: una sobre su cabeza y la otra, la derecha, sobre su corazón. Virgilio sintió que toda la sabiduría de todas las eternidades le estaba siendo transmitida en esos instantes; sintió, entonces, que la buena voluntad de la estatua le estaba concediendo algo que era tan grande que ni él


mismo se hubiera atrevido a mencionarlo siquiera. La luz le inundó y él se dejó llevar por esas corrientes que eran indudablemente de Dios. Qué son los yóes, Virgilio?: ”La madre Justina me ha venido repitiendo lo mismo desde hace muchos años. Morir es vivir de otra forma. Todas las vidas que uno ha vivido antes dejan sus huellas en nosotros. Por eso hay personas que pueden hacer muchas cosas muy bien. Cuando la vida de uno toca a su fin, en nuestra nueva venida, se reenganchan algunos de los yóes que más nos gustan y otros yóes diabólicos que están ansiosos por reingresar a la vida también se vienen con nosotros. Al reingresar a la vida uno es, el de siempre, pero no exactamente, también uno es ”otros”. Los otros yóes se encargan de dificultarnos la vida, de hacérnosla más difícil y menos entendible, de meternos siempre en problemas de todo tipo. El resultado de todo esto es que algunas personas, las más fuertes y las que recuerdan con claridad sus pasadas vidas, se desarrollan y otras, las que regresan con cargas mas pesadas, no se adentran en los terrenos de lo nuevo. Esas personas poseen un lastre que les incapacita para inmiscuirse en la nueva aventura. Las cargas negativas de estas personas son muy fuertes, son difíciles de llevar; van pesando más con el paso de los años. George Ivanovich Gurdjieff había tomado muchos de los temas que el obtuvo de las fuentes sufíes y del Buddhismo tibetano, el ”Vajrayana”, del lamaísmo y de los derviches. Además sus raíces habían sido armenias y griegas. Pues bien, Gurdjieff sostiene que una sola persona puede tener millares de yóes que incluso ignoran la presencia de ciertos yóes más sutilizados. Todos los yóes son maestros especializados en cumplir funciones de tipo muy profesional. Mientras algunos de esos yóes luchan a muerte por triunfar, otros luchan de la misma manera por y para fracasar. Gurdjieff dice que ”El hombre es una máquina. Todos sus actos, acciones, palabras,


pensamientos, sentimientos, convicciones, opiniones y hábitos son el resultado de influencias externas. Por sí mismo, el hombre no puede producir un solo pensamiento, una sola acción. Todo lo que dice, hace, piensa y siente, es algo que sucede. El hombre nace, vive, muere, levanta edificios, escribe libros, no como quiere, sino como sucede. Todo sucede, repite incansablemente Gurdjieff. El hombre no ama, odia, desea; todo esto sucede”. La memoria, según Gurdjieff, ”En el niño recién nacido, funciona de la siguiente forma: las tres partes de la psique humana pueden compararse con un sistema de rodillos de gramófono en blanco en los que se comienza a grabar, desde el día de su aparición en el mundo, la significación externa de los objetos y la comprensión subjetiva de su significación interna o el sentido de los resultados de todas las acciones que tienen lugar en el mundo exterior, como también en el mundo interior que ya se está formando en él; todo esto se registra de acuerdo con la correspondencia entre la naturaleza de estas acciones y la naturaleza de los distintos sistemas que se forman en el hombre. Todos estos resultados registrados de las acciones del medio, permanecen inalterados en cada uno de estos rodillos depositarios de por vida, en la misma secuencia y con la misma correlación respecto de las impresiones previamente registradas en que se perciben”. Cuando yó me observé en los espejos de la verdad, pude comprobar que , en especial, uno de esos yóes que aparecieron ante mí, ha significado mucho en mi desarrollo. Me refiero al retrato de Ftah, el primer rey de Menfis. Algunos me llegaron a considerar un Dios, pero, mejor que nadie, la verdad la sé yó. Ftah conocía la historia de la humanidad y también conocía los rituales antiquísimos que enlazaban al hombre con las Divinidades. Para Ftah no era difícil realizar viajes a través de las dimensiones superiores y trasladarse a los mundos de las tres leyes donde las correspondencias entre lo positivo, lo negativo y lo neutro están en perfecto balance. Todo ese conocimiento lo he heredado yó. También existe un yó que


me ha perseguido muy largamente : Tomás de Torquemada, el inquisidor español. Este fanático dominico no me perdona el haber escapado de su feroz y amenazante tenaza persecutoria que jamás pudo atraparme. El quería convertirme en un discípulo de satán, pues él era uno de sus adictos más obedientes, pero nunca lo logró y menos ahora en que soy un hombre más consciente. De manera que yó tengo dos marcos de referencia muy extremos : por una parte Ftah y por la otra Torquemada: Las dos caras de la misma moneda. Ftah me otorgaba y Torquemada me quería despojar. Ftah se esmeraba en obsequiarme las ciencias del bien, Torquemada se emperraba en despojarme de las delicias del bien. Torquemada estába totalmente convencido de que satán era lo único. Ftah sabía que el bien no pasaba jamás por los senderos tenebrosos de Torquemada. Cuál camino elegir, entonces?. No es muy difícil responder a esta pregunta. Yo escojo el sendero de Ftah, pues es el sendero que embellece mi alma y la libera. Repudio el camino de Torquemada, por ser el sendero del mal que quisiera lanzarme a los fuegos eternos del mal”. La estatua calló. Sus bellos ojos se encendieron y arrojaron el beneplácito de su complacencia en luces maravillosas que revelaban que la estatua estaba feliz de haber encontrado un alma que mantenía en primer plano la lucha por liberarse de las garras tenaces del mal. Virgilio era el joven preferido y elegido a quien las estatuas protegerían por todas las eternidades. Las armas para su defensa le serían dadas esa noche. La estatua notó que toda la figura de Virgilio arrojaba una luz incendiaria en todos sus siete cuerpos. Virgilio había sido obsequiado con la luz del bien definitívamente. Dime, Virgilio, por qué has escogido el bien?: ”He escogido el bien porque no me ha quedado otro camino. Los que quieren mi desgracia deben ser seres que


se complacen en el mal. Los que quieren lo contrario tienen que ser seres a quienes el bien les complace”. Virgilio permaneció en silencio y se limitó a aceptar su destino fuera cual este fuera. La estatua le acarició la cabeza con mucho cuidado. Virgilio sintió las enormes manos sobre sí pero no se inmutó sino, por el contrario, se alegró de saber que él recibía las bendiciones de las estatuas del bien y que éstas siempre velarían por él y por aquellos por los que su corazón latiera deseándoles el bienestar y la felicidad. Horacio Manases Spinoza había ya entrado a un túnel que le había conducido a un aposento enorme. La estatua que le esperaba lo miró escudriñándole con gran curiosidad. Sin más ni más le obligó casi a preguntar: ”Cuál es tu pregunta, hijo mío?”. Horacio Manasés Spinoza había preparado su primera pregunta desde antes de entrar al círculo de los robles, de manera que no le fué muy difícil recordar las palabras que la contenían: ”Quiero conocer el futuro de Ifigenia Díaz Siracuza”, dijo, y en su voz había una determinación muy firme y muy clara. ”Muy bien”, respondió la estatua y en el acto hizo un movimiento con la mano derecha que abarcó toda la bóveda del aposento. Se empezó a formar un remolino desde el piso y el remolino se convirtió después en una neblina de la que fueron saliendo imágenes. Apareció una anciana acostada en una cama muy bien arreglada. Al lado de la cama, en una silla, estaba sentado un hombre tan viejo como ella. ”Hicimos todo lo que pudimos”, dijo la anciana. ”No pudimos hacer nada más”, le contestó el anciano.


”La vida ha sido dura. El mundo ha sufrido un golpe devastador. Todo el tiempo las cosas suceden y cambian y uno sufre y espera. Por qué?”, se quejó la anciana y las lágrimas asomaron por las líneas de abajo de sus ojos. ”Yo no sé si toda esa impresión no es más que un engaño. No estoy muy seguro, pero imagínate que uno pudiera ver el futuro, serían, entonces, las cosas tal cual se nos mostrasen? Crees tú eso?. No será que el futuro es el presente en su misma marcha imperturbable de siempre?”, preguntó el anciano poniendo énfasis en su expresión. ”No lo sé, pero lo cierto es que mi presente no pudo evitarse. Dentro de muy poco llegará el final y de eso no me salvará nadie”. ”Del final no nos salva jamás nadie. Pero es el final un final y no solo un pequeño cambio del tiempo?. El que el ahora se convierta en final no quiere decir que las cosas cambien radicalmente. No será que el futuro es nuestra imagen de un tiempo ido, un tiempo que ya hemos vivido pero que lo imaginamos en lo que vendrá?”. ”Horacio, dijo la anciana, me duele tener que dejarte. Nuestras vidas han sido lo que han sido y eso baste. Te amé como uno debe amar una sola vez; espero encontrarte pronto”. ”Amada Ifigenia, Nosotros hemos cerrado muchos círculos juntos y siempre vamos a encontrarnos. El tiempo en que rompamos el círculo de las maldiciones llegará, te lo aseguro, y con el llegarán nuevas tareas para nosotros. Bendigo el momento en que nos encontramos por primera vez, lo bendigo y lo bendigo y pido al cielo que nos ponga otra vez en el mismo sendero y que nosotros estemos siempre juntos hasta los tiempos de los amaneceres absolutos en donde todas las manchas sean borradas”.


Minutos después, la anciana Ifigenia moría. Horacio estaba a su lado y él sabía que los tiempos de las incertidumbres habían llegado a su final. Horacio estaba frente a la estatua. La visión se había esfumado. Su alma había recibido un golpe totalmente inesperado. Horacio se llevó las manos lentamente a la cara y sollozó como un niño desprotegido. El había visto la muerte de la amada que todavía no amaba. Pensó entonces en Ifigenia y sintió una calma inusitada en el corazón. Descubrió que él amaba verdaderamente a Ifigenia, y la amaba ahora. Esto le alegró hasta lo inimaginable y quiso salir corriendo de allí para salir a buscar a Ifigenia y abrazarla y decirle la reciente verdad de su descubrimiento. ”Ha llegado el tiempo de la segunda pregunta”, le dijo la estatua. ”Existe el fin?”. ”El fin no existe. La puesta en marcha de todo lo creado nunca va a parar. Las cosas continúan por las eternidades de las eternidades. Los hombres y las mujeres nacen, se desarrollan y cambian. Los mismo sucede con las piedras, las plantas, los animales, los elementos, los planetas, los universos y toda la cadena de la creación. No hay nadie ni nada que pueda llegar a morir. La creación es eterna. Muchos han caído de las estrellas y no lo saben. Muchos van hacia las estrellas y tampoco lo saben. Todos van y vienen, suben y bajan, pero lo ignoran. Para que nadie pudiera volverse loco Dios ha creado el olvido. Por el olvido los seres pueden volver a enamorarse, empezar otra vez a vivir si han perdido a sus seres más amados. El olvido nos salva del castigo de tener que recordar nuestros actos más deleznables . El olvido hace que nos perdonemos. En realidad no somos nosotros los que nos perdonamos, sino Dios en nuestro corazón y en nuestra alma el que nos concede el perdón”.


A Horacio le quedaba la última pregunta. ”Por qué cantamos?”. La estatua contestó: ”Cantamos para alejar las desgracias de nuestros días. Las aves cantan. La canción es un rayo de luz que se nos dona para resistir la vida. La creación es muy hermosa porque cuando uno la acepta y la contempla uno descubre todas las sutilezas de sus partes. Cuando las aves cantan erigen un homenaje a la aparición del día y de la luz. La canción pertenece a la luz y nó a la obscuridad. Hay canciones tristes y canciones alegres. Las canciones tristes provienen del llanto que el alma provoca en nosotros para que nos arrepintamos siempre de nuestros actos malignos. Las canciones alegres son para que amemos la vida y amemos la luz y amemos la perfección en ello. Cuando , por ejemplo, va a suceder una catástrofe natural, los primeros en saberlo son los animales ; ellos,entonces, no cantan, sino gritan y sollozan. El canto proviene del alma. En los atardeceres las aves cantan, pero lo hacen de forma distinta; ellas cantan entonces para agradecer el día que está por irse y para darle la bienvenida a la noche aunque esta esté marcada por circunstancias funestas. Entre el canto y el grito hay diferencias. El grito lo emprende el conjunto de yóes a quienes no gusta la alternativa de tener que morir, porque ellos tienen problemas para sobrevivir, para tomar los vehículos de reenganche que los conduzcan nuevamente a otra víctima. Los yóes andan a la caza de víctimas; el alma busca su otra alma y esta búsqueda es una lucha eterna en donde las dos almas son arrojadas para lograr que una a otra se encuentren. El alma divina y el alma humana se buscan eternamente. Esta es la más grande historia de amor”. Todos se encontraban, de pronto, en una de las extrañas salas. De las estatuas no se veía ni rastros. La maga


Justina estaba sentada en la posición del asana que describe los siete sellos que representan las siete víboras. El Cordero es el único quien puede abrir estos sagrados sellos. La maga Justina había cruzado las dos piernas, la izquierda se apoyaba sobre la derecha. Ella había colocado sus dos manos sobre sus dos rodillas. Por su parte frontal se podían vislumbrar lucecillas que señalaban los siete sagrados chakras. Por el lado derecho de su cabeza asomaban tres serpientes blancas; lo mismo sucedía por el lado izquierdo de su cabeza. Por encima de su cabeza, allí donde se asienta el divino chakra Shahasrara, se erguía una majestuosa serpiente blanca. Por toda la parte superior de ella las llamas se levantaban. La maga Justina estaba con los ojos cerrados. Cualquiera de ellos podría estar seguro que ella se encontraba en estado de éxtasis, que es lo mismo que el estado de Samadhi. Virgilio Díaz Siracuza adoptó inmediatamente la posición del loto. En sus dos manos, levantadas a lo alto, surgieron dos lotos blancos. Virgilio estaba sentado en un enorme loto blanco. En lo alto de su cabeza apareció una corona y todo él fué envuelto por las llamas. Los dos lotos, que tenía en sus manos, quedaron suspendidos en el aire y él colocó su mano derecha con la palma hacia adelante y con los dedos hacia arriba; los dedos de la palma de la mano izquierda señalaban hacia la tierra. Ifigenia Díaz Siracuza, Cibeles Manases Spinoza y su hermano Horacio adoptaron, también, la posición del loto, pero nada extraordinario sucedió. Sobre sus cabezas había un resplandor muy fuerte pero que, no obstante, no llegaba a las llamas. Permanecieron asi muchas horas y ellos sintieron que habían sido eternidades. Cuando la maga Justina se levantó dijo que era hora de regresar a Tenochtitlan. Al pronunciar estas últimas palabras se vieron inmediatamente dentro de la esfera e iniciaron el viaje de regreso hacia la tierra de sus antepasados olmecas. Llegaron, por fin, al círculo de los robles. La maga Justina les dijo que ellos tenían que recordar hasta los detalles minúsculos pues todo tenía una importancia capital. Nadie


se atrevió a proferir palabra alguna y mientras que Cibeles y Horacio se dirigían hacia su cabaña, la maga Justina guiaba a Ifigenia y a Horacio hacia su cabañita, como ella le llamaba. Al día siguiente, la maga Justina había preparado pozole de maíz caliente para tomar y unas tortillas de maíz con frijoles negros. ”Quién quiere plátanos fritos?”, preguntó la maga Justina. Ifigenia y Virgilio dijeron que sí. Nadie gustaba tanto de los desayunos de la maga Justina como Ifigenia y Virgilio. Cibeles y Horacio habían llegado a hacerles compañía. Los dos tomaron asiento y la maga Justina colocó cinco platos, cinco vasos, cuchilllos y tenedores. Una vez que el desayuno tocó a fin, se sentaron en las banquetillas que había cerca del río. La maga Justina le preguntó entonces a Virgilio – porque ella siempre se dirigía primero a Virgilio antes que a nadie – su opinión sobre las estatuas. Virgilio juntó las dos palmas de sus manos delante de su pecho. Las meció un momento y respondió preguntando: ”Son las estatuas el ensayo del primer hombre?” La maga Justina contestó: ”Sí y nó. Si digo que sí es por que un ensayo de esta naturaleza es un prodigio incalculable. Dios tuvo que haber actuado pensando que las estatuas podrían poblar todos los planetas del universo entero. Recuerda que las estatuas no pueden morir jamás. Por qué esto? Existe la posibilidad de que Dios se ausentara por un tiempo indefinido e indeterminado alguna vez?. Podrían las estatuas reemplazarle? Son muchas preguntas y todas requieren respuestas muy sabias. Son los Prajapatis de la India una reminiscencia de las estatuas?. Ten en cuenta que los Prajapatis son los padres santísimos que guían a toda la humanidad. No te parece que las estatuas son lo


mismo?, aunque muy bien podríamos suprimir la palabra humanidad; ó tal vez nombrarte a ti, Virgilio, como el depositario de esta nueva forma de ver la realidad. Qué es la realidad, al fin y al cabo? Si respondo que nó, es porque supongo que el primer hombre es realmente Dios; pero por qué toma él la precaución de formar a las estatuas?, y, sobre todo, porque concede Dios tanto poder a las estatuas? No es esto una reflexión que Dios hace?, por qué la hace?. Qué me dices tú?”. Virgilio pensó, antes que nada, en el día cósmico. Pensó también en la naturaleza primordial de donde todo ha sido creado. Pensó también en el estado anterior a la creación cósmica. ”Las estatuas son pre–cósmicas, de eso no hay duda. La naturaleza de las estatuas es diferente de las otras naturalezas posteriores a ellas. La pregunta que se me ocurre hacer es si la naturaleza de Dios es igual a la naturaleza de las estatuas? Si es asi, entonces las estatuas son Dios mismo. Una prevención de este tipo supone sostener o pensar que Dios no duda sino que se prepara para evitar los peligros o las emergencias que pudieran surgir después. Las combinaciones producen siempre sorpresas”. Cibeles pide entonces la palabra: ”Yó estoy vislumbrada por la perfecta sabiduría de las estatuas. Era como estar enfrente de Dios mismo y escuchar esas palabras que tanto nos conmueven .”en el principio era el verbo…” . Pienso en el Pleroma, ese estado anterior a la creación en donde lo único que se puede entender es lo Divinal en su absoluta perfección”. Ifigenia, por su parte, pensaba en el Caos. ”Era, en los tiempos del Caos, todo incoherente? No había nada formado. Solo el espíritu, en el cuerpo que éste haya


tenido, era lo único existente en todo ese desordenado orden”. Horacio Manases Spinoza dijo que todo eso era muy difícil y optó simplemente por callar. La maga Justina había entendido que en el alma y en el corazón de Horacio se desarrollaba una batalla de impredecibles resultados. Le dejó ser, pues intuyó que un alma delicada como la de Horacio necesitaba tiempo para deglutir verdades para las cuales él no estaba en posición, en estos momentos, ni de aceptar ni de rechazar. La maga Justina examinó el cielo y dijo que deberían de ser las diez de la mañana. Ifigenia miró su reloj pulsera y constató que eran exactamente las diez de la mañana.


EL ORIGEN DE LOS SIGNOS

Beatriz Siracuza y su hombre, Esquivel Díaz Granada, habían tomado el bote velero y después de haber navegado algunas horas habían llegado hasta mar adentro, en las quietas aguas del Golfo de México. Durante casi doce años Esquivel había querido hablar con Beatriz sobre aquella vez en que la madre Justina y él habían conversado diez horas sobre su hijo Virgilio. Beatriz siempre había querido saber todo lo referente a eso. Esquivel se había sentido algo culpable por el silencio que él se vió obligado a guardar después de todo ese tiempo. Ùltimamente, Beatriz no se había sentido bien y Esquivel quiso entonces despojar a su corazón de tanto peso. ”Recuerdas, Beatriz, le dijo Esquivel, aquella vez en que la maga Justina y yó hablamos en el jardín de la villa?”. ”Sí, claro que lo recuerdo”, le respondió quedamente Beatriz. ”La maga Justina y yó hablamos desde la mañana hasta casi entrada la noche. Aquel día Virgilio me había arrastrado hacia el río para que yó le comprara frutas. Tú sabes lo mucho que a Virgilio le gustan las frutas, especialmente la anona, la cual nosotros siempre


bebemos licuada con leche y azúcar. Ese día la maga Justina estaba arribando con su viejo bote – antes que Virgilio le comprara la nueva embarcación - cargado de frutas a los muelles del río cuando Virgilio me llevó hacia ella. La maga Justina, entonces, le pidió a Virgilio que le enseñara las palmas de las manos. Yo recuerdo ese instante, como si hubiera sido ayer, porque la reacción de la maga Justina, a la cual yó no conocía, fué de mucha sorpresa. La maga Justina me exigió que yó tenía que darle a Virgilio para que ella le enseñara todo lo que ella sabía. Ella me explicó que Virgilio era un niño descendido directamente del cielo. Este niño, me dijo, ha llegado para cumplir un trabajo muy importante. Me aseguró que Virgilio tenía grabada la pentalfa sagrada en cada una de las palmas de sus manos. Cuando ella lo expresó, yó no entendía entonces mucho sobre estas cosas; con el paso del tiempo empecé a interpretar la naturaleza contenida, nó en los signos especialmente, pues mi entendimiento es bastante obtuso, sino en la fuerza de Virgilio. Lo que definitívamente vino a convencerme fué escuchar a Virgilio decir cosas que, después de algunos días o algunas horas, transcurrían precísamente como él las había dicho. Las exactas predicciones de la maga Justina iban, poco a poco, ganando terreno en mi cerebro. Cuando alguno de esos días esos límpidos presagios entraron a mi corazón, quedé lo que se dice petrificado. Resulta que yó había perdido un seguro colectivo; se trataba de lograr un contrato para cincuenta mil obreros que trabajaban en la Petroquímica. Virgilio me había dicho que yó debía de esperar por la venida de la luna llena y después ir a la iglesia de San Pedro. Allí debería yó de encender siete velas y pedirle a la madre Tonatzin que me ayudara con el seguro. Yó no le dí, entonces, mucha importancia a lo que nuestro hijo Virgilio me había dicho. Pocos días después de eso, Virgilio me aseguró que todavía no era demasiado tarde para conseguir la firma del contrato. Te lo aseguro, padre, la madre Justina y yó estamos de acuerdo. Me dijo que invitara a la Directiva corrupta del sindicato y que no le


ofreciera dinero, como todos suelen hacer, sino que invitara al presidente de la Directiva a casa para que el se encontrara con la maga Justina. Ella hará el resto, padre, me había asegurado Virgilio. Como yó yá había perdido totalmente las esperanzas de obtener el contrato le hice, pese a todo, caso a nuestro hijo. La maga Justina estaba esperando en el jardin de nuestra villa el día que yó llegué con el presidente de la Directiva del sindicato. Llevé al tipo al jardín y él, al ver a la maga Justina debajo de los árboles de naranjo, perdió el habla. Noté que estaba totalmente fuera de control. Inclinándose hacia mi oído derecho me preguntó que si yó era amigo de la maga Justina. Yo le contesté que ella y nuestro hijo Virgilio solían conversar cada semana y que ella venía desde Tenochtitlan hasta Coatzacoalcos solo por ese motivo: ella y mi hijo son verdaderos amigos, le dije. El presidente de la Directiva del sindicato se arrodilló ante la maga Justina y habló largamente con ella. Yó me mantuve a distancia y no me enteré sobre lo que ellos hablaron. Esa misma noche, Virgilio me relató que la maga Justina le había salvado la vida a la madre del presidente cuando todos los médicos del puerto habían estado de acuerdo que nada podría hacerse; es decir, la habían prácticamente condenado a muerte. Pues, bien, el presidente del sindicato y yó dejamos a la maga Justina y a Virgilio en el lugar donde estaban sentados. Recuerdo exáctamente las palabras del presidente de la Directiva del sindicato: la maga Justina me ha pedido que yó le conceda a usted el contrato del seguro colectivo de la Petroquímica. Allí, ese mismo día, entendí que nuestro hijo Virgilio estaba cargado de cualidades especiales y que, pese a que yó luchara por comprender, me costaría asimilar eso en mi corazón y en mi alma. Pero yó había recibido una pequeña prueba que me había sacudido hasta en los escondrijos mas secretos de todo mi ser. Haber obtenido ese contrato de por vida para cincuenta mil asegurados nos proporcionó una situación privilegiada. A mi, en verdad, no me importaba mucho la cuestión económica, sino, antes que todo, saber que la


seguridad de nuestro hijo descansaba en las manos y en la sabiduría de la maga Justina. A partir de ese día miré de distinta manera a la anciana maga. Cada vez que la madre Justina abandonaba Coatzacoalcos junto con Virgilio para irse a pasar una semana en Tenochtitlan, el corazón se me sublevaba de incertidumbre. No es que yó estuviera inseguro o que me sintiera en desacuerdo con los propósitos de ella, sino que cada vez veía yó que me hijo Virgilio se iba pareciendo más a la gran anciana y esto me movía el terreno que yó pisaba. Al final, terminé por aceptar todo eso. Nuestro hijo Virgilio era feliz y eso era lo más importante de todo. Después, Virgilio había empezado a tener una gran influencia sobre Ifigenia; allí, creo yó, supe que la verdad tiene muchos colores y muchos sabores, también, pero Ifigenia había hecho su entrada al universo de la maga Justina y de Virgilio y eso me tranquilizó. Virgilio nunca va a abandonar a su hermana Ifigenia, pensé, pues ya mi razón había viajado a los terrenos increíbles de lo imposible”. Beatriz Siracuza puso algunos acentos sobre las íes olvidadas de las cosas: ”Yo siempre estuve segura de la anciana maga Justina, dijo Beatriz Siracuza, pues cuando yó estaba a solas con Virgilio él me relataba cosas tan extraordinarias que ellas no tenían cabida en lo que nosotros llamamos entendimiento. Pero yó comprendía a Virgilio y sabía que él nunca hubiera tenido la desfachatez de mentirme pues los lazos que nos unían eran muy fuertes y, además, la sangre que corría en nuestras venas nos obligaba a decirnos la verdad pese a la nefasta marca de las circunstancias. Me entiendes? Lo principal de todo eso era que la madre maga Justina estaba llenando de artes seductivas a nuestro hijo. Hasta lo que Virgilio hablaba tenía que ver con las cosas que nadie jamás ha entendido. Yó estoy segura, sin embargo, que asi como nuestro Virgilio, hay gente muy especial que está llena de las cosas extraordinarias que


solo el cielo y nada más que el cielo puede tan claramente conceder. Pero los dones del cielo hay que merecerlos. No cualquiera puede recibirlos. Por qué nuestro hijo Virgilio? Esta pregunta me la hago cada día y la repito una y otra vez sin jamás cansarme. Las veces que yó hablaba con la madre Justina, como nuestro hijo siempre le ha llamado, llegaba yó a conclusiones que nada tenían que ver con lo que uno conoce como el sentido común. Todas las fronteras volaban entonces en miles de pedacitos, y yó tenía que quedarme muy callada, pues las reglas de la razón no hubieran podido servir para nada. Cuando Virgilio me informaba sobre los viajes que él y la maga Justina hacían hacia los universos lejanos, toda mi piel se me erizaba. Virgilio no notaba nada de eso pues él estaba tan concentrado en sus relatos que nadie hubiera podido distraerlo. Su mundo no era de este mundo, como él decía, sino del mundo de las perfecciones. Después venía la parte en que uno debería de mostrarse como un caballo de hierro para poder resistir la consistencia extraordinaria de sus narraciones. Algunas veces pensé que nuestro Virgilio había perdido todo contacto con la realidad y entonces me entraban ganas de llorar, pero pronto llegaba yó a la conclusión que ni eso me ayudaría a entender cabalmente a nuestro Virgilio. Cuando tú estabas de viaje y permanecías fuera de la ciudad por algunos días, yó obervaba que la madre Justina y nuestro Virgilio entraban a la capillita que tenemos en el jardín a ”conversar” con la madre Tonatzin, cuya imagen la madre Justina había traído desde la selva. Los dos pasaban horas encerrados en la capillita y cuando salían reían como dos niños inseparables. Virgilio decía que la madre Tonatzin era la parte femenina de Dios y que eso era muy sencillo de entender. Solo un loco podía dejar pasar esto desapercibido, repetía, y después me explicaba los secretos de las plantas y los secretos de los animales y las piedras y los elementos y la razón de ser del sol y de las lunas de los planetas y los sistemas planetarios y las galaxias y las nebulosas y todo lo que estaba más allá de


todo eso. Mira madre, me decía, aquí hay secretos que están a la vista de todo mundo, por eso nadie los puede descubrir. Virgilio decía cosas que sucedían precísamente como él me las había explicado. Cuando Virgilio hablaba con Ifigenia, ella quedaba sin habla y contestaba con las herramientas de su saber solamente. Al final de todo Virgilio la convencía con argumentos tan claros que ella tenía que verse persuadida a aceptarlos. Hay gentes, me explicaba Virgilio, que nacen con todas las facultades abiertas; lo único que necesitan es un guía que les proporcione los medios mínimos para ejercitarlas. Si yó encontré a la madre Justina fué porque ya eso estaba grabado como un encuentro ardiente en mi vida; eso no hubiera podido evitarlo. La madre maga Justina y yó hemos marchado juntos muchas veces en vidas pasadas. Hemos sido miembros del mismo clan y de las mismas cofradías mágicas desde los tiempos inmemoriales. Ella ha sido mi madre, mi abuela, mi hermana y muchas figuras muy importantes en mis antiguas existencias. Esta vez estoy por dar un gran salto hacia adelante y la maga madre Justina me está ayudando con todos los conocimientos que ella posee. Tengo que instruirte sobre todo lo que sé antes de partir hacia mi destino, me ha dicho ella y yó sé que todo lo que ella dice es absolútamente verdad. Escucha Esquivel, esto me lo decía Virgilio cuando él solo tenía diez años de edad, te das cuenta de la grandeza de todo?. Te voy a confesar algo que me sucedió con la madre Justina un día en que tú y Virgilio se habían ido de pesca. Yo me había atrevido a preguntarle que era lo que le había atraído de Virgilio y por qué ella había escogido a nuestro hijo entre todos los niños del mundo. Hija mía, me reveló, este niño no es de este mundo. Las cosas que él trae en su alma y en su corazón no pertenecen al dominio de lo normal. En primer lugar, Virgilio vino al mundo con los signos inescrutables de la gran magia en sus manos. Esto quiere decir que él, aunque no lo hubiera querido llegar a saber, es dueño de una forma de ver y entender las cosas que sobrepasa a todos los demás, incluso a mí.


Por el momento estoy jugando el papel de su maestra, pero él pronto me dejará atrás. Lo que el sabe va a salir a flote y entonces pasarán acontecimientos que nada tienen que ver con la forma lógica de pensar. Virgilio, mujer mía, sabe las respuestas de las preguntas mas difíciles, además las cosas que el predice siempre están en correspondencia con la claridad de los grandes magos cuando ellos responden para hacer llegar la palabra de los Dioses a los hombres. A tí qué es lo que realmente te preocupa? Virgilio continúa estudiando y por ese camino va a proporcionarnos sublimes enseñanzas. Como él no es un tipo común, tiene una tarea gigantesca que cumplir y yó te voy a decir cuál es esa tarea. El ha llegado al mundo para instruirnos a nosotros los humanos sobre las cosas que debamos hacer para evitar los grandes peligros que nos amenazan. Los políticos de las grandes potencias no escuchan la voz de la concordia ni la voz de las sanas advertencias. Ellos están tan metidos en su desenfrenada, enferma y loca carrera que solo hacen caso a sus socios de partido y a sus compinches de sus esferas económicas de saqueo. Todas las perspectivas inteligentes se han perdido y ellos, mas que nadie, se niegan a soltar las máscaras usadas para seguir rapiñando en sus contiendas miserables de todos los días. El medio ambiente está amenazado en verdad. La naturaleza, para defenderse, ha empezado a resistir y contratacar y de sitiada se está convirtiendo en sitiadora; además está transformando todos los venenos que los hombres han continuamente lanzado contra ella. Todas las substancias tóxicas, las armas venenosas, los peligros químicos, etc. , etc. , están siendo revertidas por las fuerzas naturales en contra del hombre y sus propósitos de querer siempre engañar a los demás. Hay desperdicios atómicos que han sido lanzados por todas partes, en el mar especialmente, y esto es muy grave. Los animales están ya en camino de trastornar los propósitos iniciales de la locura de los líderes. El mundo ha caído en manos de gente sin escrúpulos. No hay verdaderos líderes, sino jefes de grupúsculos sin moral.


Lo único que a ellos les interesa es el dinero y el prestigio; ellos quisieran permanecer siempre en el poder. Todas estas locuras son imposibles de realizarse. Nada ni nadie tiene poder para imponer una mala voluntad sobre los demás. Los jefes de estado, para poder seguir continuando en el ejercicio del poder, erigen proyectos que ni van a salvar al mundo y ni van a salvar a la gente. Todos esos nuevos proyectos empiezan, como lo que uno entiende, con buena voluntad, pero terminan siempre en la formación de grupos selectos que dentro del proyecto inicial quieren apoderarse de la oportunidad de ejercer el poder para continuar imponiendo sus deseos ególatras. Hablemos de los polos de poder: la derecha ultrarreaccionaria quiere posesionarse del control de todo el planeta. Las cosas estám tan desarregladas que nadie entiende nada. La gente vota y después cae en cuenta que una vez más ha sido engañada. Ni derecha ni izquierda van a salvar al mundo. Lo único que brilla en toda esa negra obscuridad es la lucecilla de la sabiduría, pero nadie la percibe. Sin embargo, hay signos saludables. Está naciendo la vanguardia de la humanidad del mañana y ésta gente ve todos los actuales embrollos con nítida claridad. Nó a la matanza indiscriminada de los animales. Nó a la fabricación de armas. Nó a la venta y proliferación de armas. Nó a las substancias, que dañan la salud, usadas en los alimentos y las medicinas. Nó al alza de los precios de los medicamentos. Nó a los deseos de mantener a los pobres sin seguros que los obligue a ser lanzados en las llamas agotadoras de la ignominia y les prohiban el acceso a los hospitales para ser atendidos y curados. Nó a las bárbaras matanzas de la gente refugiada que ya no tiene lugar donde resguardarse de todos los peligros que amenazan sus vidas y las vidas de sus hijos. Nó a los robos de los recursos de los países más pobres. Nó a de los líderes que han falseado el ejercicio democrático para robar, saquear, estafar, hurtar y despojar a las naciones de sus riquezas naturales que no les pertenecen ni nunca les han pertenecido. Nó a la formación de nuevos grupos o


uniones internacionales de dominio cuya única meta es la de prolongarse en la cima del poder absoluto. La riqueza insultante de los países poderosos tiene que ser repartida entre la gente de los países miserables. El nivel de vida de la gente tiene que ser subido. Nó al alza de precios de los alimentos. Los países ricos tienen la obligación de escuchar la conciencia del mundo y parar la ceguera egoísta e despiadada de sus líderes. Poner la ciencia al servicio de la humanidad. No habrá manera de resolver los problemas climatológicos si no escuchamos las últimas advertencias que la naturaleza nos está mandando. Respeto a la mujer y respeto a sus derechos. Respeto a los niños : nó a la explotación infantil. Los hombres tienen que entender que no habrá paz en la tierra si no pensamos como seres humanos. La agricultura tiene que volver a sus orígenes. Agricultura sin venenos da productos sin venenos. Nó a los efectos devastadores de la polución sobre el medio ambiente. Nó a las máquinas y al despliegue de sus desperdicios tóxicos que contaminan y ponen en peligro al mundo. Nó a las fábricas de productos peligrosos que dañan la salud. Nó a la fabricación de cigarrillos. Nó al consumo de productos que nunca han estado bajo el control de las autoridades de la salud. Nó a la venta indiscriminada de medicinas ni a sus altísimos precios. Sí a la fabricación de vehículos de transporte basados en la energía favorable a la vida. Sí a la pesca con control y nó a la pesca furiosa e incontrolable que amenaza romper el balance en la reproducción de las especies marinas. Nó a la prostitución. Nó a cualquier tipo de guerra que los poderosos quieran organizar para llenarse los bolsillos de dinero en cualquier parte de la tierra. Nó a la prostitución infantil. Nó a la creación de los carteles de control de las fuentes energéticas. Concesión de los derechos a las minorías lingüísticas. Libertad a las minorías que quieran independizarse. Libertad a las minorías sexuales. Nó a la explotación laboral infantil. Los niños tienen que jugar y no pasarse el período de la niñez trabajando como esclavos. Disolución de todas las


fronteras que solo sirven para que los países más ricos exijan para sí privilegios que a otros le son negados. Sí al trabajo para todos como un derecho inalienable. Sí al salario decente para todos aquellos que quieran estudiar. Nó a todo tipo de cuota de pago para los que ingresen a las universidades. La educación tiene que ser para todos y no puede estar bajo ninguna imposición económica. Nó a los impuestos que sobrepasen el diez por ciento del salario. Nó a los proyectos en donde unos cuantos decidan lo que va a realizarse. Nó a los ataques mutilatorios en contra de los órganos sexuales de las mujeres. Nó a los bancos cuya misión es hacer enriquecer a unos cuantos. Ha llegado el momento en que todos tienen que trabajar. Nó a la jornada diaria de ocho horas de trabajo. Sí al mantenimiento de las actividades estéticas de aquellos que quieran desarrollarlas. Sí a la jornada diaria de trabajo de cuatro horas al día. Sí al tiempo libre para que cada uno se dedique a las actividades artísticas o literarias. Nó a la creación de equipos de investigación científica que solo se la pasan disponiendo y derrochando sumas enormes de dinero sin llegar a conocer las causas de las enfermedades. Sí al apoyo a todos los magos curanderos que conocen los secretos de las plantas para sanar las enfermedades. Sí a la verdadera religión y nó a las religiones que solo han servido para que unos controlen y decidan sobre las grandes mayorías. Hay que acabar con el show de los poderosos. Sí al derecho que todos deben de tener sobre la alimentación. Sí a la alimentación basada en los productos agrícolas y cada día menos sobre la alimentación establecida en la muerte y el consumo de los animales. Sí a todo el apoyo para los minusválidos. Qué te parece todo esto Beatriz?, crees tú que todo esto es demasiado exigir? Ten en cuenta que el hombre ha vivido y ha matado al hombre desde hace miles de años atrás. Crees tú que soy yó la que exijo estas demandas. Te voy a decir una cosa, Beatriz, no he sido yó sino tu hijo Virgilio el que ha pensado en todos estos problemas. Es él quien me ha estado enseñando. Yó solo le he escuchado y todo lo


expuesto por él me parece justo porque simplemente no es egoísta. Si el mundo va a cambiar tendrá que ser porque las nuevas generaciones van a tomar las cosas más importantes, para nosotros y para el planeta entero, en sus manos. Como nunca ha bastado salir a la calle para exigir nuestros derechos hace falta hoy día de algo más consistente y persuasivo. Pues bien, Virgilio está dispuesto a recurrir a las armas de la magia para llegar a algo bien concreto en esto. Primero voy a pedir, me ha dicho, después voy a exigir; si nadie me hace caso, entonces voy a obligar a los poderosos a abrir los ojos y darse cuenta que el tiempo de las injusticias y de los abusos ha llegado a su fin. Los señores de la luz me asistirán en esta gran tarea. Yó soy el primero y después de mí vendrán multitudes reclamando por todo esto. Los tiempos de la paciencia no existen más: estamos ante los tiempos de la verdad. Cuando el Cristo llegó todos se burlaron de él y nadie le creyó. El proyecto de la creación se ha decidido por tomar otros senderos. Dios quiere el bien y lo quiere ahora. Los demonios tendrán que salir de escape. Ya no hay tiempo que perder. Todos tienen que salir a las plazas y a las calles para exigir lo que es bueno, ya no lo que es justo. Lo que es justo eso todos lo saben; hasta los malvados saben lo que es justo y si ellos hacen la justicia a un lado es porque creen que su reino de soberbia y de maldad será inextinguible. Todo esto se acabó. Nosotros no vamos a iniciar ninguna revuelta donde la sangre esté mezclada, lo que nosotros vamos a hacer es simplemente persuadirlos, convencerlos, demostrarles que lo único que es eterno es solo el reino de la bondad. Y si ellos llegaran a negarse, entonces recurriré a la medida extrema de tener que cambiarles de parecer y si ellos se resisten entonces los obligaré a cambiar de forma de pensar. Lo que ellos no saben es que ellos con sus actos están invocando la llegada del mal para disolver la acción benefactora de la vida. Esto es inaceptable y hay que poner remedio a ello. Ellos no se han dado cuenta que el bien puede ser maltratado, acorralado, perseguido,


encarcelado, vilipendiado, mentido, insultado, pero nunca puede ser aniquilado pues la creación entera es del orden del bien y esto siempre prevalecerá de esta manera. Esto me dicho tu hijo Virgilio, Beatriz, y es bastante fuerte, estás de acuerdo conmigo? Un hombre de esta naturaleza ya no es un hombre en el sentido estricto de la palabra. Coatzacoalcos lo ha visto nacer y Tenochtitlan le ha dado las primeras iniciaciones. Lo demás está en manos de la bondad celeste y todas sus fuerzas indomables. A Virgilio le han sido concedidas todas estas fuerzas formidables. Lo que nos queda es esperar el momento oportuno: Virgilio ha dicho que los tiempos están maduros para iniciar la gran tarea. Los Dioses están con nosotros. Quien se atreva a desafiarnos caerá bajo las ruedas del carro de la victoria final, me ha dicho tu hijo Virgilio, Beatriz, yó solo quiero que tu lo recuerdes porque su esencia proviene de los instantes mismos de la creación y su fuerza es más poderosa que todas las fuerzas de los malvados juntas. Antes de que los extremos se toquen la obra del que lo sabe todo se concentrará en el ahora, porque el ahora está demandando la entrada al mundo y a los corazones de los hombres la verdad de los principios. Estamos en los tiempos justos, Beatriz., sobre esto no podemos dudar ni un solo segundo. Las cartas, como se dice vulgarmente, han sido echadas, nos resta solo esperar para ver si el mundo se salva o es precipitado al holocausto de las sombras”.


LOS OLMECAS EN LOS PRINCIPIOS Cibeles Manases Spinoza nació, como Virgilio Díaz Siracuza, un quince de marzo. Cibeles vió la luz primera en Tenochtitlan, Virgilio nació en Coatzacoalcos. Esa era la diferencia única. Los dos eran guerreros del mismo signo zodiacal y tenían como misión en la vida dedicarse a levantar una conciencia cósmica, primero, después seguirían los mandatos de sus corazones y los mandatos de sus almas. Más adelante ellos lo arriesgarían todo para lograr la unión entre sus almas humanas y sus almas divinas. Esto era lo que los maestros que los guiaban habían entendido como el momento de la cita en donde Virgilio y ella se verían obligados a continuar en lo que ya estaba escrito mucho antes que ellos vinieran al mundo. El día que Cibeles encontró a Virgilio por primera vez las cosas cambiaron radicalmente para ella. Ella se sintió, entonces, transportada a sitios jamás imaginados, a lugares nunca visitados y a momentos en ninguna ocasión experimentados o vividos. Su corazón le habló de instantes que ella no había sentido y ella se dejó llevar por toda esa delicada y poderosa corriente, que no la esclavizaba sino, que la liberaba definitívamente de todos sus temores. Con Virgilio a su lado ella se atrevía ir hacia cualquier peligro y, aún con todo lo que eso significaba,


estaba segura que ningún mal le acaecería. Los días en que ella no se encontraba con Virgilio le llegaban a inquietar a tal grado que ella hubiera podido perder fácilmente la noción de los acontecimientos sino fuera porque su alma estaba adherida a las fuerzas que la consolidaban en esta vida a la tierra del amor y de la bondad. Cibeles estaba con los pies bien puestos sobre su misión en esta vida. Ella sabía que ella podía perderse y conocía todos los riesgos a los que estaba expuesta. Lo que nunca aceptaría sería ir en contra de sus convicciones interiores pues éstas se habían ido formando en los perfiles de otras duras experiencias sucedidas muchas vidas atrás. Virgilio y ella habían tomado esa mañana un paseo por la selva. Primero habían encontrado una víbora que al detectarlos se enroscó suavemente y permaneció quieta en su lugar escogido. Virgilio la había levantado y la víbora se había enroscado en su brazo derecho. Después la soltó y la víbora continuó lentamente su camino. Cibeles sabía que la víbora de coralillo era venenosa y no recordaba que nadie jamás antes la hubiera tomado suavemente en sus manos sin que algo inesperado sucediera. Pero no pasó nada de eso. Ella notó que los animales, aún los considerados peligrosos, le obedecían y se sentían muy seguros y tranquilos en sus cercanías. ”La madre maga Justina, desde que yó era niño, siempre me ha dicho que el temor da nacimiento al temor. Cuando tú te acercas a alguien con temor, es por dos razones : en primer lugar tú estás trasmitiéndolo y , en segundo, el temor te está siendo transmitido. Allí sucede un acto de comunicación basado en el miedo y las dos corrientes que lo transportan están sintiéndose atraídas por él. Si tú erradicas el temor de tu corazón, lo erradicas de tus actos y la persona que se encuentra enfrente de tí, ó en este caso el animal, lo sabe. Como los animales tienen una percepción más poderosa y más potente que la nuestra, captan inmediatamente el peligro transmitido; si ellos reciben temor , ellos saben que en una casi totalidad están


en peligro, por eso atacan. Cuando los animales no detectan nada de eso entonces ellos confían en tí. El amor lo vence todo, pero lo tienes que percibir y sentir en tu corazón y en todo tu cuerpo y en toda tu alma; allí , entonces, los animales son tus aliados y no tus enemigos, te ayudan y no se apartan de tu lado”, le explicó Virgilio. ”Todo esto parece muy sencillo”, le contestó inmeditamente Cibeles. ”No es tan sencillo como se puede observar a primera vista. Desde hace miles de años el hombre ha venido combatiendo a los animales y en la mayor parte de los casos los ha aniquilado sin ninguna misericordia. Los animales ya saben que el hombre es el enemigo más despiadado. Yó puedo hacer esto con una víbora, porque la víbora es un animal noble, pero yó tendría mucho cuidado de hacerlo con un tigre o un león. Los felinos son activos y su naturaleza ahora les obliga, si son agredidos, al contra-ataque inmediato antes que permanecer tranquilos. La razón de esto reside en su fuerza física que los preserva de los ataques porque ellos saben ya que ellos también pueden aniquilar a sus atacantes o a cualquiera que se les acerque con malas intenciones. Antes, los felinos vivían pacíficamente al lado de los hombres, pero esos tiempos ya acabaron. Para dominar a un león hay que repetir ciertos mantrams milenarios que hacen que los animales vuelvan al estado de inocencia. Solo asi se les puede inmovilizar. Un mago maestro podría mandar sobre los animales y usarlos como instrumentos de defensa, pero nunca lo haría, ya que el mago maestro sabe respetar el espacio de libertad en el cual cada ser debe moverse”, finalizó Virgilio. ”Por qué los animales se exterminan entre sí, Virgilio?”, le inquirió Cibeles.


”Eso los animales lo han aprendido del hombre. La primera vez que un hombre mata a un animal sucede algo tan fuerte que la naturaleza registra ese acto en toda su naturaleza. La naturaleza registra y guarda todo. Esa preservación tiene que ver con las leyes de la justicia. Nadie que sea juzgado puede lamentarse de ser acusado en falso. No me refiero a los juicios entre los hombres, pues estos están siempre construídos en la falsedad o en las convicciones demoníacas que quieren destruir y vencer a una de las dos partes: o bien al acusado ó bien al acusador. La naturaleza está siempre en posibilidades de mostrar, no de demostrar, lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que va a suceder. La naturaleza posee la increíble facultad de poder decir las cosas en imágenes sin mentir. La naturaleza nunca miente. La escritura tiene su orígen en esta gran facultad creativa de la naturaleza. Baste que alguien repita algo dos o más veces para que eso se convierta en una actividad en la que el hombre dependa de ella o la haga depender de sí. La palabra viene de Dios, la escritura de los semi-Dioses. Un acto tan sagrado y tan inexplicable como la palabra es imposible de reconstruir, para decirlo de alguna forma; la palabra es un acto y nó un instrumento. Los actos suceden y no hay nadie que tenga control sobre su nacimiento y sobre su muerte. Los hombres pueden manipular la palabra, pero no la pueden ”hacer” ni la pueden ”matar”. La obra de Dios es. Si habláramos de una civilización divinal, descubriríamos que la palabra de los inicios ha sido, allí, restablecida o preservada. La escritura marcha a ritmo con la palabra. Esas razas divinales ejercen la función de la palabra de acuerdo a las imágenes que les son otorgadas por el ejercicio inmaculado de la palabra. Quien repite la palabra de los inicios (observemos el poder omnímodo de los mantrams) repite actos que crean o que destruyen. Un creador no piensa, un creador otorga a sus actos lo que sus actos le piden y merecen, nada más. Ahora hablamos sobre esta raza cuya civilización se arrastra por el polvo de las desgracias. Esta es una raza mezquina que ha


perdido las partes secretas que la vida le otorgó en el principio. En la Tenochtitlan – de los olmecas - de los inicios los hombres vivían de acuerdo al principio de la creación y no de acuerdo a los lúgubres principios de la explotación despiadada de hoy en día. Ha transcurrido un espacio descomunal entre Tenochtitlan y el siglo XXI. Una raza en la cual sus actividades descansan en la palabra es una raza que no necesita de automóviles, trenes, barcos, aviones, aire acondicionado, música sin sentido, ausencia de poesía, electricidad, cine, televisión, radio, drogas, trabajo exhaustivo, charla vacía, etc., para vivir en el balance perfecto que dá la bondad y el disfrute de la palabra. Recordemos otra vez que la palabra es sagrada. Cuando nosotros usamos ”la palabra” nosotros sabemos que esto significa lo sagrado. Detrás de nuestros actos hay seres que nos gobiernan, pero esto lo ignoramos, o por lo menos las grandes mayorías no lo han hecho consciente. Estos rectores de nuestros actos no dependen de nosotros ni de nuestra voluntad. Los yóes nos organizan la vida y nos la roban, por eso nadie puede ser feliz. No hay nadie que guarde en su interior la calma perfecta de las deidades. Hay miles de yóes viviendo desordenadamente dentro de nosotros; el resultado es que nuestras vidas sean esa imagen caótica. Para poder poner orden en ese universo de disolución hay que aniquilar a esos yóes. Bien, a los yóes no se les aniquila con nuestros deseos, a ellos se les aniquila con la palabra de las Deidades, pero nosotros no poseemos esa facultad, esa facultad hay que crearla y eso cuesta esfuerzos tremendos, eso cuesta muchísimo trabajo, muchísimos sacrificios, muchísimos desvelos, me entiendes?. Lo que nos lleva al final es la acumulación de actos deleznables en nuestras vidas, cada vez que nosotros cometemos un acto de naturaleza maligna nos acercamos a la muerte; me refiero simple y concrétamente a la muerte física. Al morir abandonamos la tercera dimensión. Muerto, no se puede vivir en esta dimensión. Claro que hay muertos que no viven ni aquí ni allá, ellos han sido saltados por la Ley o han violado la


Ley, pero permanecen prisioneros en el espacio de nadie; también eso es posible. Hay cosas difíciles de entender y esta es una de ellas. Los fantasmas pertenecen a este tipo de seres. Los fantasmas son neutros, pero algunos pueden hacer daño. Los fantasmas que no hacen daño son fantasmas que se adhieren a la vida con tantas fuerzas que no quieren abandonarla ni quieren entrar a la dimensión en donde hay que lavarse de las culpas. Los fantasmas que hacen daño son fantasmas que han abandonado la dimensión donde están y por propios impulsos han penetrado en la zona neutra. Aquí existe un acto de repulsión y de atracción al mismo tiempo; ni la repulsión ni la atracción están perfectamente definidas aquí, sino son una situación nueva e indefinible. Los fantasmas que hacen daño y que se encuentran en la zona neutra han sido penetrados por yóes que queriendo sobrevivir se adhieren a lo primero que encuentran. Digamos que esos fantasmas son desgraciados, pues no solo están muertos sino que son esclavos de la adversidad demoníaca llevada a sus máximas consecuencias de tribulación y maldad. La zona neutra es similar a las personas neutras que nunca se comprometen. Para ellos la idea de la vida tendrá que ser siempre neutra y gris ayer , ahora y en el futuro. No es tan fácil comprender la vida, pero hay que hacerlo a pesar de todos los signos de las circunstancias en las cuales la vida nos coloque. En realidad la vida no nos coloca en ninguna parte, somos nosotros los que merecemos esas partes, somos nosotros los que hemos ido ”construyendo” poco a poco esa ”estructura” y las consecuencias de esas construcciones determinan el precio que tengamos que pagar”. Cibeles había caído en la rigidez del silencio; sin embargo se atrevió a preguntar : ”Pero, de dónde vienen los Olmecas?”. ”Cuando decimos Coatzacoalcos queremos decir ”Santuario de la Serpiente”. Partamos de aquí. La raza Olmeca pertenece a una cultura serpentina. Los Olmecas


son conocidos como el pueblo de ”hule”. La verdad es que los Olmecas provienen de ”Thule”, la isla del misterio. Esta isla misteriosa no es más que la Atlántida, el continente hundido. La Atlántida estaba situada en lo que hoy conocemos como océano Atlántico. Es lógico que nosotros pensemos que los grupos humanos que vivían en la Atlántida, particularmente los que se encontraban entre las fronteras de la parte oeste de la Atlántida en su huída hacia el continente Americano, cuando la gran catástrofe, hayan tomado el camino más corto para tratar de salvarse. Todos estos grupos sobrevivientes han dejado sus huellas a lo largo del continente americano. El grupo que llega a la zona conocida hoy día como Olmeca, presenta en su tipología racial, caracteres comunes con las razas asiáticas, africanas e indígenas. La raza Atlante había llegado a la unión de múltiples razas. Pensemos en el Paris de hoy en día, por ejemplo, y encontramos que allí viven diferentes tipos raciales. Las catástrofes mayores producen desplazamientos de grupos raciales que buscan reacomodarse en las nuevas tierras a las cuales llegan. Si nosotros regresamos al ”Santuario de la Serpiente”, encontramos que Quetzalcoatl, la serpiente emplumada, promete regresar para arrojar el culto de Tezcatlipoca, el espejo ahumado, y reiniciar una era donde las Divinidades vuelvan aceptar los sacrificios de las flores y acabar con la insaciable sed por la sangre humana. Esta es la filosofía de la raza Olmeca. El territorio Olmeca se asienta en la costa del Golfo de México; es decir, la zona más cercana a lo que antigüamente conocíamos como la Atlántida. Los Olmecas se asientan entre el río Papaloapan y el río (Blasillo)-Tonalá , la costa y la sierra: Tres Zapotes, la Venta, San Lorenzo, Tenochtitlan. Tenemos muchas cosas más que decir. Las colosales cabezas de basalto encontradas en la zonas de La Venta y San Lorenzo presentan rasgos plenamente negroides. Aquellos que sostienen que estas cabezas muestran el tipo físico real del pueblo Olmeca están perdidos en sus investigaciones. En todo el territorio Olmeca existen hoy día una gran


cantidad de sitios arquelógicos que no han sido debídamente investigados. Las figurillas Olmecas hechas en arcilla que han sido denominadas ”baby face”, ”rostro de niño”, presentan rasgos muy difíciles de negar: ojos similares a la raza oriental, japonesa, china, coreana, los Kmer, Filipinas, Thailandia, Tibet, etc., nariz puntiaguda y fina, la comisura del labio superior levantada y la carencia de sexo. Todo el arte Olmeca pertenece a un período ya formado. Los Olmecas que se asientan en esta zona están plenamente formados y poseen un arte formado. Qué son las cabezas Olmecas? Estas moles gigantes no son imágenes de guerreros o caudillos especiales dentro de la comunidad; estas cabezas pertenecen a los sacerdotes que establecían vínculos directamente con las divinidades. Los rostros infantiles, emparentados al jaguar nos relatan la descendencia de la raza Olmeca. El jaguar no era solament el ”totem” de los Olmecas; este animal es la fuente de orígen del pueblo Olmeca. El hacha llamada Kunz es la representación de esto: facciones zoomorfas: boca de felino, ojos almendrados, oblícuos, nariz pequeña y chata, hocico, rasgos todos pertenecientes al jaguar en lo que los Olmecas se convertían cuando salían a investigar la selva y a cazar e investigar las otras dimensiones: actuar como animales les daban la ventaja de enterarse de los secretos que la creación ha depositado en todas partes. Las figuritas femeninas desnudas, las llamadas ”mujeres bellas”, dan una idea del lugar importantísimo que la mujer ocupaba entre ellos. . Un rasgo de fuerza es que todas las culturas que han alcanzado un gran desarrollo espiritual están asentadas en la agricultura. Entre más rica ésta, mayor el grado de espiritualidad. La cultura Olmeca se estableció sobre la agricultura del maíz (Quetzalcoatl, según los aztecas ,- que recogen los logros de los Olmecas - se había convertido en hormiga para apropiarse de un solo grano de maíz, que las hormigas habían escondido en el interior de una montaña). Quetzalcoatl hizo la donación del maíz a los hombres para que estos pudieran alimentarse), frijoles, calabazas, camotes, miel,


frutos, productos silvestres; todo esto más la caza: aves, patos silvestres, viudas, jabalí, armadillo, venado, tortugas, camarones, ostiones, pescados, conejos, liebres, etc. Y no olvidemos la miel y la leche, las raíces. Igualmente, los Olmecas ofrecen el descubrimiento del calendario y la invención de la escritura. Sus signos jeroglíficos son anteriores a la escritura maya. Los Olmecas habían llegado a descubrir la duración del año y el mes lunar, importantísimo todo esto para la cosecha de los productos agrícolas como el maíz, el frijol y las distintas variedades de calabazas, sandías, raíces y melones. La estatua Olmeca conocida bajo el nombre de ”El Luchador”es un portento de perfección en el arte de la estatuaria: posición del loto, brazos a lo alto que ponen en relieve toda la acción sensible de la figura, barba, bigotes y ojos rasgados. Toda esta escultura es japonesa. Podemos, te pregunto yó, aceptar que la edad de la cultura Olmeca pueda encerrarse en la cifra 1500 años antes de Cristo?. Esto es muy conservador. Aquí deberíamos pensar en, por lo menos, quince , veinte mil años antes de nuestra era. En los tiempos más remotos, Quetzalcoatl llega junto con su grupo de acompañantes a Coatzacoalcos, el ”Santuario de la Serpiente”en botes a velas. Desde aquí, también, Quetzacoatl parte en su bote velero hecho de serpientes para dirigirse a los cielos. El ”Santuario de la Serpiente” es el lugar del nombre de la nueva tierra de la cultura Olmeca. Los Olmecas llegan con los conocimientos Atlantes, son una cultura ya desarrollada y no una cultura en formación. Toda la cultura Olmeca era una cultura mixta compuesta por negros, asiáticos, árabes- africanos e indígenas. La antropolgía oficial niega la existencia de los negros en América. La cultura Olmeca lo afirma. La palanteología antropológica afirma que el tipo negroide llega a las costas de América hace por lo menos quince mil años. La llamada civilización maya no es la más antigua en Centro América, la más vieja es la cultura Olmeca. De la cultura Olmeca proviene la maya. Los Olmecas han vaticinado el fin del mundo para el año 2012. Esto está


escrito en el calendario de notación con la fecha extraña del 13 de agosto del año 3114 antes de nuestra era. Esto quiere decir que los Olmecas son muy anteriores en miles de años a esta fecha. No se puede llegar a una conclusión tan avanzada si anteriormente no se han levantado los conocimientos necesarios a una sofisticación cultural. Los Olmecas son, también, los ”descubridores” de la rueda. Dejaron huellas muy claras de esto en los juguetes infantiles llamados ”perros-móviles”. Algunas civilizaciones, la de Tiahuanaco, la Egipcia, la Olmeca, entre ellas, y esto para reforzar el punto de vista que difiere tanto del punto de vista de la antropología oficial, aparecen de pronto totalmente formadas. Las herramientas con las cuales estas tres culturas trabajan la piedra toman miles de años para llegar a su punto de perfección. Este tipo de herramientas no pueden aparecer como si cayeran del aire, alguien tuvo que pensar en su inicio, su elaboración y su momento de perfeccionamiento. Lo que muchísimos igonoran es que las herramientas más notables de los Olmecas estaban en el espacio de su ”psique”; las herramientas psíquicas producían cambios y resultados notables en lo concerniente al trabajo común; es decir, los trabajos en la piedra, la construcción de sus viviendas y centros ceremoniales, el transporte de las grandes masas de peso exhorbitante, etc., etc. Las edades de los restos arqueológicos no pueden determinarse bajo el método del carbono-14. Este método nos da solo la edad del carbono en el fragmento arqueológico, pero no nos puede proporcionar la edad de la pieza examinada”. Hubo silencio. Virgilio y Cibeles se fueron encaminando rumbo al río donde , miles de años atrás, los Olmecas se bañaban y jugueteaban en las pacíficas aguas del río Coatzacoalcos sin olvidar su pasado esplendoroso. Los dos se despojaron de sus ropas y se hundieron en el río para disfrutar de sus frescas aguas. La tarde estaba


cayendo y la luna llena se mostraba en lo alto del cielo en toda su fuerza y esplendor.


TIAHUANACO Y MACHU PICCHU


Alfredo Huancayo vió la luz primera en Laha , muy cerca de Tiahuanaco. En las líneas marcadas de su rostro curtido por los vientos helados, se podía leer toda una vida entregada a la meditación y al trabajo consciente de todos los días sobre sí mismo para continuar por el difícil sendero de los iniciados que han abandonado todo para proseguir en la larga marcha que pareciera no tener jamás fin. Alfredo Huancayo trabajaba para todos y nunca pensaba en él pues esto le estaba vedado. Alfredo Huancayo tomó la palabra: ”En Tiahuanaco y en Machu Picchu vivieron los Viracocha. Ellos fueron los primeros hombres de piel distinta a la de los indígenas llegados del mar en casas navegantes sin remos. Los Viracocha construyeron Tiahuanaco y construyeron Machu Picchu con la inmensa sabiduría de su poder que los hombres de ahora jamás podrían entender. Cuando los Viracocha abandonaron estas sabias construcciones, dejaron en manos de los indigenas las ciudades y lo que hoy prevalece como viejas ruinas. Los indigenas heredaron las construcciones y parte también del conocimiento de los Viracocha. Si alguien me preguntara de donde sé yó todas estas cosas yó contestaría que lo he aprendido de las ciencias perdidas de los Viracocha. La psique guarda y resguarda todos los acontecimientos, digo yó y esto es verdad. Cuando el tiempo de decir las verdades sobre la verdad llegue, entonces yó abandonaré mis escondrijos en Laha y, como los Viracocha, caminaré por el mundo para enseñar a los hombres lo que yó sé. La leyenda sostiene y repite que Machu Picchu y Tiahuanaco están unidos por un túnel que corre como una serpiente escondida debajo de la tierra. En los tiempos de su aparición, Viracocha fué llamado ”Huamica”, que se puede entender como guerrero de la verdad y la fé, ”Hayhuaypanti”, porque brillaba en la obscuridad y la luz no le abandonaba jamás. Viracocha, igual que la Divinidad Afrodita, era llamado ”espuma del mar”, también se le conocía como ”Tupaca”,


”Huaracocha”,” Kon Tiki” ”Taapac”, ”Thunupa – Viracocha” , ”Pachac – Kan”. En las bibliotecas eternas de la naturaleza he leído que Viracocha destruyó a la raza de los gigantes malvados que se negaron sistemáticamente a trabajar y andaban en guerras constantes entre ellos. Como Joshua Ben Pandira, el Cristo, Viracocha caminaba volando sobre la superficie de las aguas. Cuando lo precisaba clamaba a los cielos y el fuego bajaba a descansar en sus manos. El usaba entonces el fuego de los cielos para partir y pulir grandes bloques de rocas gigantescas y debido a sus conocimientos y a su sabiduría conocía todas las ciencias y todas las bellas artes. Viracocha decía que vivir en las casas de piedras reconciliaba al hombre con los cielos y con la luz inextinguible de la creación. Los hombres de esos lejanos tiempos decían que sus ojos azules ,su larga barba, su piel rojiza y su altura le daban el título de rey de las eternidades. Viracocha construyó canales de irrigación y fundó la agricultura; también era médico curandero. Devolvía la vista a los ciegos y hacia andar de nuevo a los paralíticos y a los tullidos posando sus manos sobre ellos. El señor de las eternidades hablaba todas las lenguas y remodeló la estructura del aymará y el quechua. Nosotros decimos que el aymará es la lengua lógica que los Dioses dieron a los indígenas del altiplano Andino. También he leído, en las bibliotecas eternas de la naturaleza, que después de que los polos se hubieran derretido y el cielo llorara tanto, la tierra se había cubierto toda ella de agua. Solo las altas montañas y las altas cumbres se veían. Viracocha, el de piel roja, apareció de pronto por el lago Titicaca y ayudó a los pocos sobrevivientes en desgracia. Viracocha construyó Tiahuanaco y en Tiahuanaco dejó marcada su sabiduría en El Portal del Sol, en El Portal del Puma, en la Pirámide de Akapana y en Kalasasaya. El Templo Subterráneo que está cerca de Kalasasaya guarda todavía los secretos que yó entregaré a los hombres de corazón limpio cuando el tiempo llegue. Todos los hombres sabios de piel roja venidos del mar que


acompañaban a Viracocha fueron desplegándose por todo el continente indígena y dejaron huellas de su presencia, principalmente, en lo que hoy conocemos como México. Allá, Viracocha era conocido bajo los nombres de Quetzalcoatl, los Mayas le llamaban Kukulkan y la raza Quiche-Maya le nombraba Gucumatz.. Itzamana, era la Sabia Serpiente del Este con la cual su nombre era honrado. Quetzalcoatl y Viracocha son la misma designación de estos hombres sabios que dejaron la sabiduría y la bondad por todos los senderos donde sus plantas se posaron. Los Olmecas y los Incas recibieron la herencia de su sabiduría, pero más los Olmecas, pues ellos aprendieron las cosas con el corazón. Los hombres de hoy día tienen el corazón roto. Los tiempos de iniciar la marcha hacia los herederos de la sabiduría de Viracocha y de Quetzalcoatl han llegado. Pronto dejaré Laha para reunirme con aquellos que han heredado y conservado la sabiduría de La Serpiente del Este. Primero tengo que encontrar a los herederos rojos Olmecas y la ciencia de Quetzalcoatl. Después marcharé hacia Egipto, pues en esas lejanas tierras está enterrada, también, una parte de la herencia que habrá de salvar al mundo de la maldad de los hombres que tienen el corazón roto”, dijo Alfredo Huancayo y abandonó la Puerta del Sol en donde estaba parado observado los cielos y repitiendo un antiguo mantram aprendido de la ciencia que los Viracocha habían dejado escondida en Tiahuanaco. En Achacachi, Deucalión Punacaba había estado esperando por Alfredo Huancayo. Los dos se reunirían esta vez con el brujo Guillermo Cotapeti quien les había iniciado en las enseñanzas que él llamaba escondidas cuando eran niños y jugaban cantando en aymará las viejas canciones perdidas en las memorias del olvido frustrado en las calles desiertas de Laha. Cuando Alfredo Huancayo llegó, Deucalión Punacaba le dijo que era hora de ir a lo del brujo Guillermo Cotapeti. De Guillermo Cotapeti nadie sabía casi nada, excepto que él era el


curandero más conocido de Achacachi y los departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba, Beni y Pando. De todas partes la gente clamaba por su presencia cuando se trataba de casos que los médicos habían dado por perdidos: ”Vaya usted a lo del curandero Guillermo Cotapeti que ese señor si le curará. El ha heredado las enseñanzas de los de piel roja. Yó ya he hecho todo lo que se debía hacer”, decían los médicos con voz irritada y arrepentida y dejaban a los enfermos en manos de Guillermo Cotapeti. Solo Deucalión Punacaba y Alfredo Huancayo sabían que Guillermo Cotapeti era no solamente curandero sino también brujo. Las artes del brujo Cotapeti rebasaban los conocimientos que los profesionales habían aprendido en las universidades. Cotapeti sabía todo lo que se relacionaba con las propiedades curativas de las plantas, los árboles y los órganos internos de los animales. Conocía la ciencia perdida de las otras dimensiones y entraba y salía de ellas sin ninguna dificultad, en busca siempre de más conocimientos cuando los precisaba. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba le acompañaban siempre en esos viajes misteriosos. ”Con el corazón de este animal podemos hacer hablar a los dormidos para que respondan a todas nuestras preguntas sin despertar y con los riñones de éste animal podemos alejar la mala suerte de las casas que han sido condenadas por un hechizo ó un maleficio. Con las pieles de estos animales se alejan todos los vientos de mala voluntad y con los ojos de estas bestias cambiamos las actitudes perversas de las personas. Con esta planta pequeñita hacemos que las mujeres dejen de dar guerra y con esta otra sembramos la cordura en sus corazones. Recuerden que la luna tiene que mostrarnos su cara llena y si quieren que la operación resulte totalmente exitosa entonces escogen el día y la hora en que nacieron y la empatan con


el día y la hora en que la persona afectada nació. Basta que ustedes empaten las cosas con el signo zodiacal bajo las cuales las personas vinieron a la vida. Ustedes saben que yó siempre hablo en incógnitas para que nadie pueda enterarse de estas cosas pues en manos de los perversos estas cosas pueden convertirse en armas peligrosas y dañinas. En el mundo existen enfermedades casi incurables. Hay que pedir permiso a los señores Emperadores del Karma si ustedes quieren curar a alguien. Con esto, ustedes están respetando La Ley y esto le agrada mucho a los señores Emperadores del Karma. Ustedes saben que antes de tomar las plantas ustedes deben hacer las ceremonias mágicas que resguardan los secretos de estos rituales. Sin las ceremonias las plantas no curan. Los cuchillos o las tijeras que usen deben ser, como ustedes saben, completamente vírgenes. El primer paso del círculo que se trace alrededor de la planta debe hacerse con el pie derecho. Si ustedes no hacen esto van a obtener resultados funestos y contrarios aunque hayan pedido permiso a los señores Emperadores del Karma. No usen nunca la sangre pues esto inmiscuye a las entidades y a las larvas diabólicas y allí estarían más que perdidos. Eviten esto. Tampoco cobren una sola monedita pues se irían llenando de mal Karma. Las ceremonias resultan bien si ustedes no pierden el agua filosófica. En el mercurio filosofal está la fuerza de todos los grandes cambios. Ustedes saben por qué les hablo en el lenguaje que solo nosotros entendemos. Esto nos preserva de que las cosas sagradas de los señores de la sabiduría caiga en manos mal adiestradas. No hay enfermedad llamada incurable que pueda oponerse a la fuerza misteriosa del agua mercurial si ustedes defienden el agua de los filósofos con toda la maestría moral de los grandes sabios. Si la luna está en caída no realicen ningún tipo de operación mágica pues todo se va entonces al desastre. Esto lo hacen los perversos magos negros que siempre andan en busca de víctimas. El sol en Leo sirve para extirpar todos los venenos de las plantas. La luna llena en Cáncer les ayuda a


conseguir el corazón de la mujer que ustedes amen. Tienen que amarla, eso si, pues La Ley debe siempre observarse y respetarse sagradamente”, les explicaba Guillermo Cotapeti y su mirada penetraba en ellos como rayos interrogatorios a los cuales no había manera de rechazarlos. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba habían sido adoptados por el brujo Guillermo Cotapeti cuando él los descubrió pescando en el lago Titicaca un día viernes del mes de marzo : el veintiuno, para ser mas precisos, cuando la primavera empieza. El brujo Cotapeti se enteró que ellos no tenían padres y vivían de la pesca y de la recolección de frutos silvestres, de hongos y la caza de aves. Ellos no mataban a los pájaros, sino los atrapaban para después venderlos a quien quisiera comprárselos. Arrojaban pepitas de calabaza que ellos habían previamente sumergido en vino durante varios días. Las aves caían abatidas después de haber devorado las pepitas. El brujo Cotapeti habló entonces con el alcalde del pueblo quien le preparó los papeles que lo acreditaron legalmente como el padre adoptivo de los niños. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba nunca asistieron a la escuela pues ellos tenían como tarea principal ayudar al brujo Cotapeti en todos sus trabajos. En las noches, el brujo Cotapeti y ellos se sentaban alrededor de la mesilla de la cocina y entonces el brujo Cotapeti les enseñaba todo lo que un hombre, según él, debía de saber: suma, resta, multiplicación, división, geometría, y la lectura de textos muy misteriosos, nada más. La avidez de Huancayo y Punacaba era sorprendente y el brujo Cotapeti se dió cuenta desde el primer momento que ellos estaban señalados por los cielos para hacer grandes cosas. ”Un hombre llega al mundo para transformarlo usando el bien y para cambiar asi la mala forma de pensar de la gente. Cuando los rayos del sol tocan a las plantas estas crecen y dan frutos. Cuando ustedes hablen con las


personas de nuestras cosas el deber de ustedes es, a como dé lugar, cambiarlas. El calor del sol bien temperado logra un efecto que es igual al efecto que ustedes logran cuando ustedes usan la palabra. La palabra es un acto muy maravilloso. Una frase bien pensada y bien medida puede causar estragos o puede salvar también la vida de alguien. Nunca usen la palabra para hablar mal de la gente ni arrojar mentiras sobre nadie. La palabra se usa para confortar, dar bríos, valor, animar, consolar, amar. No usen nunca la palabra para maldecir pues esta maldición se llega a cumplir tarde o temprano. Cuando ustedes hablen con las plantas y les pidan curar a alguien antes de cortarlas díganles que cuando la muerte toque a sus puertas entonces ustedes les servirán de alimento a ellas. Háganle siempre esta promesa a las plantas antes de las ceremonias mágicas. Recuerden ustedes que erradicando las acciones pecaminosas de esta vida y de las vidas pasadas se van librando de la dualidad del deseo y del odio. Aquello que no daña no puede contener el mal. Sean ustedes guerreros iniciados aniquiladores del mal en sí. Háganle saber, a los que encuentren en el camino, que el círculo exotérico es un laberinto donde nadie, absolútamente nadie, encuentra el sendero; todos andan a la deriva tratando de no perderse y sucede que, al final, caen en los pozos de los engaños y las desesperanzas; estos pozos son negros y no tienen fin; caer en ellos significa caer presos en las cárceles del miedo, el desequilibrio y todos sus derivados. Los grandes maestros ya lo han dicho muchas veces: las leyes de la evolución y de la involución son el eje mecánico de toda la naturaleza y nada tienen que ver con la auto-realización íntima del ser. Nadie puede amar más la sabiduría que el filósofo porque el filósofo es el gran conocedor de las operaciones secretas de la naturaleza. Ustedes tienen que trabajar todo el tiempo con la vista fija y concentrados en imitar los procesos de la naturaleza para poder producir cosas aún más perfectas que la misma naturaleza. Pero las fuerzas naturales solo pueden ser controladas en forma


total por aquellos que poseen la quinta iniciación; es decir, la iniciación que se logra en el mundo causal. Los señores del fuego, del aire, del agua y de la tierra tienen que darnos la bienvenida, de otra manera los elementos naturales no pueden llegar a dominarse”, resumió el brujo Guillermo Cotapeti y se encaminó rumbo al jeep que estaba aparcado detrás de la casa. ”Esta noche iremos a Tiahuanaco. Este centro ceremonial fué construído por lo menos hace quince mil años antes de Cristo. Yo he viajado a las eras en que Tihuanaco brillaba en todo su esplendor. Esto mismo lo he visto yó recurriendo al recurso de transportarme en cuerpo astral a las bibliotecas milenarias de la naturaleza. Lo he sentido, palpado y tocado; Tiahuanaco es una herencia dejada por los sobrevivientes de la catástrofe atlante”. El brujo Guillermo Cotapeti manejaba el jeep con toda calma mientras Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba le escuchaban con los ojos abiertos y con las almas ávidas de devorar el alimento insaciable que sirve para aplacar el hambre de aquellos que aspiran a conquistarlo todo. ”Después de pasar una noche entera en Tihuanaco iremos a Machu Picchu y al desierto de Nazca ”, dijo secamente el brujo Guillermo Cotapeti. ”Quién hizo las figuras extrañas en el desierto de Nazca?”, le preguntó Alfredo Huancayo. ”Las figuras del desierto de Nazca están afirmadas por una figura muy rara que se encuentra entre una especie de tridente y dos columnas cercanas a la ballena. Esta figura es semejante a los habitantes de otros mundos. Al otro lado están las otras figuras. Allí hay una especie de nave espacial. A un lado de ella está la araña (a la que algunos observadores científicos relacionan con la constelación de Orión) y al otro lado un pájaro. Por la extremidad de la


nave aparece una espiral. La figura del mono, en lugar de cola, tiene una espiral. Hay otro animalillo que se encuentra en una especie de haz de luz, en cuyo interior aparece también otra espiral. En total son tres espirales. Esto quiere decir que los que hicieron las figuras de Nazca son habitantes extraterrestres. Las figuras guardan una relación artística de balance entre sí y solo pudieron haber sido hechas desde las alturas. La otra posibilidad es que tomemos en cuenta a los gigantes. Ya hemos visto que los gigantes no estuvieron jamás dispuestos a trabajar y siempre anduvieron en querellas internas. Nos quedan solo los denominados extraterrestres, los Viracocha, pues. Los padres rectores de la Atlántida tuvieron que haber venido de las estrellas. Durante un largo período de tiempo ellos estuvieron tratando de hacer comprender a la población atlante de que ellos iban por mal camino, pero nadie les escuchó. El resultado es que la gran catástrofe liquidó a millonadas de seres. Los que se salvaron terminaron en México, Egipto y la región de los Andes en América del sur. Estas son las tres culturas que a nosotros deben de preocuparnos pues ellas tienen un denominador común. Estamos hablando de las culturas sobrevivientes cercanas al océano Atlántico. Las culturas del Pacífico son otra cosa”, contestó el brujo Guillermo Cotapeti. ”Algunas de las figuras están realizadas con líneas muy determinadas, muy verticales; esto me induce a pensar en una civilización con grados técnicos y finos de adiestramiento. Las culturas de México, de los Andes y de Egipto poseían conocimientos que sobrepasan a todas las demás culturas en torno al mar Atlántico, eso es verdad. Maestro Cotapeti, es todo Nazca una obra de arte de seres venidos de las estrellas o es todo este grupo una herencia que nos trata de advertir sobre otras cosas?”, preguntó Deucalión Punacaba. Las figuras de Nazca, Tiahuanaco y Machu Picchu fueron construcciones simples y perfectas que los Viracocha


dejaron a los que luego tomaron las riendas en sus manos. Machu Picchu no fué construída por los Incas, Machu Picchu fué construída por los Viracocha. Ahora bien, retornemos a las figuras de Nazca y examinemos más de cerca lo que algunos científicos han llamado la constelación de Orión, allí donde la araña se oculta. Todo esto pareciera más bien parecerse a una nave espacial. El gran ave nos da una clara idea del vuelo. Las líneas dobles paralelas alargadas que terminan en una especie de ruecas, grupo de estrellas o huellas del fuego, nos hacen pensar en una nave dirigida por la araña e impulsada por la espiral de fuego silencioso de la otra parte. Todo esto es muy significativo. Otras figuras de Nazca, por ejemplo, la ballena, el tiburón, el mono, los pájaros, la espada que en las guardas forma un tridente, las construcciones técnicas geométricas, los animales verdaderamente raros que no podríamos identificar como terrestres y los triángulos y los rectángulos dispares están avaladas por el ser que , en vez de cabeza, nos enseña una máscara con dos orificios y un traje completo ( cuerpo único) que no es de este mundo. Nosotros vamos siempre a reexaminar las ruinas de Machu Picchu. Este misterioso lugar fué erigido por mentes brillantes conocedoras de leyes que rebasan muchos de los conocimientos que la civilización moderna posee. Esto todavía no se ha descubierto, pero esos tiempos también llegarán. Muchos científicos sostienen la idea que las construcciones de Machu Picchu son parte de un plano astronómico. Yó digo que Machu Picchu es tan vieja como las pirámides de Egipto. Las enormes piedras, moles verdaderamente inmensas y pesadísimas fueron levantadas por los Viracocha debido a la ciencia que ellos tenían sobre las leyes de la gravitación. Es muy simple aceptar esto, no hay que darle muchas vueltas al asunto. Donde los Viracocha posaban su presencia ocurrían siempre milagros. Pero estos milagros no son milagros si nosotros aceptamos la idea lógica de que estos hombres


eran sabios en el sentido estricto de la palabra. El centro de todo este comglomerado de monumentos estaba, no obstante, en Tiahuanaco”. El brujo Guillermo Cotapeti seguía manejando y Huancayo y Punacaba estaban decididos a impulsarlo todavía un poco más. Ellos querían saber todo lo que se pudiera saber sobre las antiguas ruinas que los hombres asignaban a la cultura indígena y no a la cultura avanzadísima de los Viracocha. ”Cuál va ser el resultado de todos estos esfuerzos?”, inquirió Deucalión Punacaba. ”Qué es lo que tratas de decir, Deucalión?”, le preguntó Alfredo Huancayo. ”Lo que simplemente quiero decir es si llegar a saber cuál es el orígen de estas ruinas nos va a ayudar a resolver el qué hacer del futuro. Vamos entonces a abrir los corazones de los hombres para que ellos venzan al fin los obstáculos que los han mantenido en la ceguera de la ignoracia durante miles de años?”, gritó Punacaba. ”Allí está exactamente el punto ardiente de todo el complicadísimo problema. Hay que tener bien claro el pasado para llegar al futuro. Si ustedes conocen su pasado, y digo conocen verdaderamente, entonces ustedes van a enfrentar el futuro con mejores armas y no van a tener tantos problemas para saber adónde quieren llegar. Si yó acepto que las antiguas ruinas fueron el resultado del trabajo de hombres sabios que no eran originarios de ésta parte, y aquí estoy hablando solamente de las ruinas de la región andina y de México, yo aceptaré que esos hombres venían de una cultura anterior a todas las culturas que nosotros solo explicamos con las herramientas de las supeditaciones históricas. Esto no lo podemos explicar con la disciplina de la historia porque


simplemente la historia es lineal y estas culturas son culturas no lineales, son culturas sabias. Aquí tenemos que tomar posiciones audaces, pensar con el corazón y con el alma, con esos fuegos liberadores que dan las alas de la osadía que es la que nos facilita la realidad de los grandes descubrimientos”, les explicó con palabras bien pesadas el brujo Guillermo Cotapeti. Cuando los tres llegaron a Tiahuanaco estaban, en verdad, cansadísimos. Lo primero que hicieron fué escoger un lugar en las cercanías donde levantar las tiendas de dormir. ”Nos tenemos que levantar antes de que salga el sol pues en el Portal del Sol ocurren cosas muy misteriosas”, les indicó el brujo Guillermo Cotapeti. Los tres levantaron las tiendas de dormir y se entregaron a la meditación; después se quedaron dormidos y entraron a la cuarta dimensión pues su meditación la hicieron repitiendo los mantrams milenarios que el brujo Cotapeti les había enseñado. Habían llegado al Tiahuanaco de los primeros tiempos. Ellos estaban observando todo desde un montículo y los acontecimientos y la vida entre los primeros habitantes y constructores de Tiahuanaco transcurría con toda normalidad. Observaron que todos portaban túnicas blancas largas, de mangas que les llegaban hasta los codos. Todos ellos eran hombres de piel intensa, blancos-rojizos barbados y sus ojos eran azules. Hablaban una lengua que les llegaba a sus corazones y que ellos entendían sin tener que esforzarse; pero ellos sabían que esa lengua no guardaba correspondencias con ninguna otra lengua. Algunos estaban trabajando en los campos, otros fabricaban objetos útiles a todos los miembros del grupo. Habían unos erigiendo un centro religioso y las piedras enormes volaban por los aires al canto mántrico de todos ellos unidos por esa fuerza misteriosa. Escucharon que algunos de ellos hablaban


sobre Ver – Phi - Koatl de una forma respetuosa y sagrada. Todos ellos sintieron con mucha fuerza que Ver – Phi – Koatl se había acercado al grupo que estaba trabajando con las piedras. Con toda nitidez vieron que en sus manos tenían una especie de anillo de unos veinte centímetro de diámetro con el cual hacía hendiduras, cortaba, formaba, en forma muy rápida, la piedra. Por primera vez entendieron que los hombres que ellos observaban eran los llamados Viracocha. Ver – Phi – Koatl les dijo que la hora de partir hacia los grupos de indígenas sobrevivientes había llegado.

”Nuestro deber es instruirlos a todos ellos para que puedan librarse asi de muchos sacrificios innecesarios”, dijo Ver – Phi – Koatl. Un grupo de siete hombres tomaron una plataforma con tres especies de palancas y se elevaron por los aires perdiéndose entre el conjunto montañoso. Las mujeres jugaban con los niños y algunas de ellas cuidaban de los animales de los cuales obtenían la leche, el queso y todo un sinnúmero de subproductos necesarios para su alimentación. Al brujo Guillermo Cotapeti se le ocurrió denominar al jefe de ellos como ”La serpiente de la verdad y el conocimiento”. Alfredo Huancayo estaba inmóvil y sus ojos se mantenían abiertos. Por su parte, Deucalión Punacaba abría y cerraba los labios como tratando de repetir y retener así el lenguaje que estaba escuchando. Al mismo tiempo imprimieron las palabras del brujo Cotapeti y dijeron que ellos obedecerían en todo las enseñanzas de ”La serpiente de la verdad y el conocimiento”. En el cañon montañoso de la lejanía vieron perderse a los siete embajadores del rayo. En toda la atmósfera, se formó repentínamente, una luz intensa y toda la visión desapareció. Escucharon que una voz lejana les llamaba:


”Son las cinco de la mañana. Es hora de levantarse. Tenemos que pararnos bajo ”El portal del sol”. Era el brujo Guillermo Cotapeti que les estaba llamando a despertar. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba se pusieron rápidamente sus ropas. Tomaron sus cantimploras y echaron los ponchos sobre sus hombros. Estaban listos para ir hacia ”El portal del sol”. El brujo Guillermo Cotapeti ya les estaba esperando sentado en el asiento del jeep. ”Ustedes sí que duermen”, les dijo y puso en marcha el motor. Hacia ”El portal del sol” les separaban ocho ó siete minutos. Transcurrido ese tiempo llegaron al sitio indicado y el primero en dejar el jeep fué el brujo Guillerno Cotapeti. ”Hoy están ustedes mus lentos”, le dijo. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba abandonaron el vehículo y corrieron detrás del brujo Cotapeti que parecía volar sobre la superficie del terreno. Cuando llegaron al ”Portal del Sol” se ordenaron cada uno al lado del brujo. ”Tenemos que esperar por los primeros rayos de sol. No despeguen la vista del horizonte”. Los tres estaban con los ojos fijos en el horizonte. A los primeros rayos vieron a ”Los siete embajadores del rayo” dirigirse hacia ellos. Entonces el brujo Cotapeti les ordenó: ”Nadie se mueva de sus sitios. El que se mueva queda loco!” Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba permanecieron temblando en sus sitios y se agarraron a los brazos del brujo Cotapeti con toda firmeza. ”Los siete embajadores


del rayo” descendieron como a diez metros delante de ellos. Ver – Phi – Koatl les dijo: ”El tiempo y el espacio no son nada comparados con la sabiduría de ”La serpiente de la verdad y el conocimiento”. No soy yó solamente quien la tiene encarnada, ustedes también pueden encarnarla. El sendero de ustedes va directamente hacia ella. Meditar en ”La serpiente de la verdad y el conocimiento” es meditar en lo más antiguo de todo y de todos, es meditar para acercarse al sabedor de todo, aquel que es el supremo controlador, el más minúculo, el que lo sustenta todo, aquel que se encuentra más allá de toda concepción material, aquel quien es imposible de concebir; es decir, aquel a quien pudiéramos denominar la persona suprema, aquel que es como el resplandor de todos los soles y que es por eso mismo trascendental. La serpiente de la verdad y el conocimiento está más allá de toda la naturaleza material. Asi como existen reyes de justicia que ”aparecen sin padre ni madre y que no tienen ni empiezo ni final en sus vidas”, asi ustedes prevalecerán, porque hacen la voluntad de aquel que está más allá de todas las imaginaciones”. Los Viracocha se elevaron por los aires y desaparecieron de la vista de ellos. Esto había durado solo un momento, pero bastó para dejarlos estremecidos hasta la médula. Todos permanecían totalmente quietos y lo único que ellos percibián, después de algunos segundos, era su propia respiración bastante irregular. ”Qué les dije! No puede negarse que esto sea verdad, nó es cierto muchachos? Allá, en el tiempo donde estuvimos hace algunos momentos, los Viracocha nos percibieron y notaron nuestra presencia, pero no quisieron hablar con nosotros. Lo que los Viracocha sí entendieron perfectamente fué que nosotros necesitábamos oir de ellos lo que ellos deberían de decirnos. Primero que todo, nosotros nos vimos obligados a retornar y recorrer esa


distancia tan grande en cuestión de momentos; esto lo podemos hacer gracias a la meditación. Los Viracocha tomaron otro lejano camino hacia nosotros, estando tan cerca de nosotros, para demostrarnos que las distancias, cuando se rompen las barreras del tiempo, son todavía más pequeñas. Ellos llegaron y nos dijeron lo que teníamos que oir. Cuál ha sido lo más importante de todo esto: hacer la voluntad de aquel que está más allá de todas la imaginaciones. Esto es hablar de la importancia de la fé. Hay que tener fé y creer a pesar de que tengamos todo en contra. Nosotros los indígenas somos brujos cuando podemos poner nuestra voluntad mágica a flote. Mediten sobre esto y todo lo demás. Ha llegado la hora de tomar el camino hacia casa. Piensen ustedes sobre todas las últimas experiencias. Pronto viajaremos a México, al santuario de la Serpiente, allá nos encontraremos con gente que sabe tanto como nosotros sobre su propio Viracocha. No se asusten nunca. La verdad podrá estremecerte pero nunca te hará daño. Recuerden que lo que es de los hombres está condenado a desparecer, pero lo que es de ”La serpiente de la verdad y el conocimiento” es eterno y nadie puede mancillarlo ni destruirlo”, dijo finalmente el brujo Guillermo Cotapeti. Los tres se dirigieron hacia donde estaban las tiendas de dormir. En cuestión de veinte minutos las habían levantado y entonces decidieron partir hacia Cuzco donde descansarían una noche y al dia siguiente tomarían rumbo hacia Machu Picchu. En Machu Picchu permanecerían un día y después les quedaría solamente Nazca, cerca de la costa del Pacífico. Llegarían a Machu Picchu casi en la entrada de la noche. Alfredo Huancayo iba pensando en los terribles poderes de Ver – Phi – Koatl . Deucalión Punacaba trataba de hacerse una idea de la sabiduría de ”La serpiente de la verdad y el conocimiento”. El brujo Guillermo Cotapeti tenía la mente concentrada en ”Los siete embajadores del rayo”. Los tres estaban verdaderamente felices, pues las cosas se deslizaban con


la velocidad segura de la vida cuando el hombre simplemente las acepta sin cuestionarlas y sin rechazar nada de lo que esa suprema sabiduría le proponga y le ofrezca. ”Cuáles han sido las primeras civilizaciones en el mundo”, preguntó Deucalión Punacaba. ”Esa es una pregunta fácil, Huancayo la podría contestar”, respondió el brujo Cotapeti. ”Las primeras civilizaciones se encuentran en México, Perú y el altiplano Boliviano, el valle del Nilo, la baja Mesopotamia, la India (en el valle del Indus) y la zona de Shang en China. Yó solamwente repito lo que los grandes maestros me han dicho cuando yó se los he preguntado, y no tengo porque dudarlo”, le aseguró Huancayo. Deucalión Punacaba miró de reojo al brujo Cotapeti y este se hizo el desentendido. Alfredo Huancayo continuó: ”No hay duda alguna que todas las demás culturas, la maya, la tolteca, la azteca, la mixteco- zapoteca residen en una base Olmeca. Fueron los Olmecas los primeros habitantes de México. La cultura Olmeca era ya una cultura formada cuando apareció en el escenario. Todas las culturas que aparecen aparentemente de la nada lo hacen para situarse en terrenos que les favorezcan. La zona Olmeca era en esos tiempos muy hostil y lluviosa, diferente en sumo grado de las zonas de las culturas del altiplano Andino, la Egipcia, la Mesopotámica, la India y China. Aunque el terreno Olmeca y el terreno de la India son similares. Todas estas culturas tienen un antecedente milenario y todavía desconocido para la inmensa mayoría del planeta. Yó, aunque indígena aymará, me siento totalmente emparentado y unido a las culturas que he mencionado; nosotros tenemos un denominador común. Muchos de los hieroglíficos Olmecas, por ejemplo,


permanecen todavía indescifrados y no hay manera de meterles el diente, pues. Algunos antropólogos jóvenes dicen que la raza Olmeca era una raza no pacífica. Esto es una tontería. Se han preguntado alguna vez estos señores si un raza que poseyó tal refinamiento en el arte de la escultura pudo haber sido una raza violenta? Es como afirmar que Leonardo Da Vinci era violento y que Miguel Angel Buonarroti un loco muy peligroso. Además, todas las culturas en declive pierden las bases de su sabiduría, primero, y después, caen sin misericordia hacia el fondo del pozo. Pero no hay lógica en afirmar esto de la violencia de la raza olmeca, no es verdad? Toda la parte importante de la herencia cultural que el mundo ha recibido proviene de las selva y el río Coatzacoalcos de los Olmecas , del valle del Tigris y del Eufrates, del valle del Nilo, del valle del Indus y del valle de río Amarillo. En todas estas culturas se nota la habilidad artística, el conocimiento del arte de la agricultura, el conocimiento de la ciencia matemática y la navegación. Además las culturas que no se mueven; es decir, las culturas que no emigran son siempre culturas pacíficas. Por el contrario, las culturas que se desplazan (lo hacen siempre por conducto del arte que es el supremo embajador de todas ellas) hacia otros lugares, si no es por causas guerreras y conquistadoras o causas que tienen que ver con el cambio brusco y violento del clima, son culturas que se trasladan porque tienen que sobrevivir o porque observan y sienten la necesidad de ayudar a las culturas vecinas o lejanas. Este no es el caso de los aztecas, que es una cultura posterior ya en decandencia y no una cultura pacífica. Todas estas culturas son unidas por un denominador común: la irrigación. Esto quiere decir construcción de canales de alimentación acuática, la existencia de un río poderoso y de afluentes poderosos, la pesca, desagües, embarcaciones, sistemas de distribución del agua, control de las tareas concernientes al trabajo de la agricultura, en síntesis. Para esto tuvieron que pasar miles de años, pero esto no es totalmente cierto, pues estas culturas aparecen


del vacío y su presentación en el proscenio histórico es un suceso que nos muestra una cultura formada y yá adiestrada en el ejercicio bastante difícil del arte. Quiénes fueron, entonces, los gestores culturales?; quienes han sido los que han dirigido ese gran avance cultural? Es cierto que un pueblo con la cultura a su lado avanza rápido. Los Egipcios aparecen de pronto. Nadie puede, todavía, explicar su procedencia. Nosotros los brujos y los magos de todas estas culturas sostenemos que ellos provienen del continente hundido, llámesele Atlántida o como se quiera. Aquellos que enseñaron a los Olmecas aparecen de pronto. Aquellos que enseñaron a los habitantes Andinos aparecen de la nada. Como en el principio, de la nada aparece todo. Los primeros hombres del planeta vienen con el conocimiento y la sabiduría que las Divinidades les han otorgado, porque sin una inteligencia omnipresente que se encuentre detrás de todo esto no hay manera de entender las cosas cabalmente. De la nada proviene todo, pero a su lado debe existir alguien que maneje los instrumentos de la creación, alguien que sepa manejarlos, alguien que conozca y domine las leyes de esos instrumentos, alguien, en fin, que sepa crear esos instrumentos y, lo más importante de todo, alguien que también sepa lo que la nada haya sido, sea y vaya a ser. Estoy hablando de la magia sagrada, de la magia en su más alta concepción. Pero todo esto pareciera ser muy complicado, sin embargo no lo es, la magia es sencilla, no ha sido creada para gente de mente confusa y compleja, la magia es y que esto baste. A la magia hay que aceptarla asi como un niño acepta que el sol sale, que la vida palpita en uno, que el aire, que ni siquiera notamos nos es imprescindible, que vemos, olemos, percibimos todo a través de nuestros poco o muy desarrollados sentidos. Más adelante iremos entendiendo que la creación debe marchar a la par que uno: uno es un brujo ó un mago entonces. La muerte y la vida son extremos que se unen, hay que aceptarlo asi. Estando en la región de la muerte no puedo entender lo que es la vida; estando en la región de


la vida no puedo entender lo que es la muerte. Las dimensiones tienen paredes que las dividen pero estos muros son invisibles. La verdad es que todas las dimensiones están en el mismo lugar y se tejen y entretejen sin jamás tocarse. Un brujo ó un mago entienden esto a la perfección, pero a la gente les falta el adiestramiento y la fé. Un mundo sin Dioses es un mundo en agonía. Esto es lo que tiene enfermo al mundo. Las religiones, si uno las entiende racionalmente, te llevan al terreno de las adversidades. Dios no es racional, el universo no es racional, la vida no es racional, todo la creación es, simplemente, mágica. Pero para entender esto hay que unir las dos almas, la humana y la divina. Tu alma humana está toda golpeada y agotada, está muy cansada, son muchos los problemas que ella tiene que enfrentar en su paso por este mundo, eso es una gran confrontación y una gran prueba; tu alma divina está enterrada en tí, apabullada, tú no la conoces, no sabes de su existencia; algunas veces te hace llamadas a través de tu corazón, pero esos instantes son fugaces y muy contados. Tu pasas por el mundo y no lo notas, nadie lo nota; te vas, igualmente, del mundo, lo abandonas o te ves obligado a abandonarlo y los que vienen después de tí ni siquiera se enteran de quién tú has sido. Un brujo , un mago, un guerrero de la vida tiene como tarea despertar, primero, y, después, combatir contra sí mismo y combatir contra todos; el combate más importante es contra tí mismo, dentro de tí están los enemigos más peligrosos, pero esto tú no lo sabes. El guerrero de la vida combate contra sí mismo antes que nada. Este es el combate supremo y en ello te va la vida y te va la muerte. Hay que perderlo todo para ganarlo todo , dicen los grandes maestros y esto es verdad. Esto cuesta muchísimo, hay que pasar por un gran dolor que no puede ser comparado a ninguna otra clase de dolor: es el dolor supremo. Para llegar a ser brujo, mago o guerrero de la vida se necesita un valor superior a todos los valores juntos, los de los hombres y los de los animales. A todo esto hay que añadir que también es


necesario tener la sabiduría de las plantas , la sabiduría de los animales, la sabiduría de las estrellas, la sabiduría de los grandes cielos; es decir, la sabiduría de toda la naturaleza”, concluyó Alfredo Huancayo y los demás guardaron silencio.

Después de algunas horas llegaron a Cuzco. Fueron a un hotel de mediana categoría. Ellos tendrían que levantarse muy temprano al día siguiente. Dejaron su cosas de la toilette en sus cuartos y salieron en busca de un restaurancillo donde poder comer algo. Estuvieron en el mercado y comieron un plato de verduras con un poco de carne y pan. El brujo Cotapeti sacó una botella de Pisco y en un dos por tres la vaciaron completamente. Retornaron al hotel para echarse a dormir pues estaban extenuados. ”Los hoteles son solamente para dormir. Mañana los quiero despiertos allá abajo a las cinco en punto, O.K.!”, les dijo antes de irse a la cama el brujo Cotapeti. A las cinco en punto de la mañana, Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba estaban esperando por el brujo Cotapeti en el vestíbulo. La puerta de entrada se abrió y por ella, de la calle, apareció el brujo Cotapeti: ”Le fuí a poner un poco de energía al jeep”, exclamó, tratando de decir que había checado el tanque de gasolina, el aceite, las llantas y el agua del jeep. ”También compré un poco de pan y un poco de comida. Conseguí agua para tomar y nos llevamos más energía para soportar el día”, les dijo levantando dos botellas de Pisco a lo alto. Los tres abordaron el jeep. Adelante iban el brujo Cotapeti y Deucalión Punacaba. Alfredo Huancayo había escogido uno de los asientos traseros e iba concentrado en un


mantram milenario que él repetía todos los días, todo el día, las veinticuatro horas del día. Este es mi alimento diario, pensó, pues sabía que los mantram le ayudaban a cambiar el curso de los acontecimientos para que todos los peligros fueran apartados de sus senderos y las ocupaciones que él tuviera transcurrieran sin peligros y les fueran siempre favorables. Cuando llegaron a Machu Picchu subieron por la fatigosa cuesta y se sentaron a disfrutar del esplendoroso paisaje. Las grande rocas montañosas se levantaban enfrente de ellos. Todos los picos montañosos les circundaban. Estar en Machu Picchu era como estar en un lugar donde el sueño y lo que llamamos realidad estaban mezclados a un sentimiento de pureza y bienestar. ”Somos como hormigas”, gritó Deucalión Punacaba. ”Yo me siento restituído a los momentos de los orígenes”, exclamó Alfredo Huancayo. ”Dejense de pendejadas! Esta ciudad fué levantada por los Viracocha. Es una ciudad de paz y de meditación. Aquí mismo, los Viracocha hablaban con las Divinidades y vivían como todos nosotros deberíamos de vivir hoy en día. El hombre ha entrado en el vértigo de la caída. La espiral no solamente te lleva hacía arriba; también te arroja hacia las profundidades del abismo y de allí cuesta mucho trabajo salir. Los falsos señores que hoy tienen el poder de las naciones ciegas y poderosas no saben ni donde se han metido, pero una cosa es cierta, estos ignorantes civilizados quieren llevar al mundo hacia el holocausto, una especie de suicidio colectivo dictado desde arriba, pero todos estos demonios de la falsedad van a fracasar; esto lo digo yó, Guillermo Cotapeti, brujo poseedor de la sabiduría de los Viracocha. Desde estas limpias cumbres proclamo el inicio de la cruzada de la gran liberación. Muchas son las cosas que unen a los pobres y a los desamparados, a todos los que han venido luchando por


objetivos que , al final de todo, los habrán de llevar hasta donde nos encontramos ahora. Estamos amparados por el ”Jaguar” y por ”La serpiente de la verdad y el conocimiento”. La sabiduría de los ”Jaguares” y de ”Las Serpientes” van a neutralizar el efecto demoníaco de las armas, los cañones demoledores y los rayos de la muerte de estos señores de la alcurnia satánica. Paz verdadera sobre toda la Tierra. Abandono de todas las guerras y de todos los territorios conquistados. Demolición de todas las armas. Destrucción de todos los barcos, submarinos y aviones de la muerte. Democracia verdadera y fin a todas las maniobras nefastas que sostengan a los engañadores de la verdad en las cimas de la mentira. Se inicia la era donde los recursos incalculables de las naciones se deberán de poner al servicio de los necesitados. La batalla es muy clara : ó los demonios o la paz del cielo. No es que yó quiera arrojar a los malos hacia un lado y colocar a los buenos en el otro espacio. Yo digo: despierta conciencia y únete a la verdad. La verdad está dentro de cada uno de los hombres y todos los hombres lo saben. La mentira tiene que morir, su tiempo ha dado la última vuelta en la rueda de las maldiciones. La sabiduría de los Viracocha nos necesita. Los Viracocha fueron, en sus inicios, como nosotros somos hoy. Los Dioses, antes de llegar a serlo, fueron también mounstruos del pantano. Todos los que hemos siempre fracasado nos hemos ido llenando con esa eterna sabiduría de los Viracocha. Los tiempos han, al fin, llegado. No necesitamos andar vestidos de finas telas para tener acceso a la verdad. Es esos salones del desencanto nosotros no nos movemos. La palabra es nuestra mejor aliada: esta es la palabra de los comienzos, la antigua palabra que hacía levantar a los muertos y sanar a todos aquellos que habían caído bajo las acechanzas del mal y de sus eternas mentiras. Ha llegado el tiempo de ver que esas mentiras no eran eternas, sino malditas. Os invoco mundo entero, desde aquí, desde las limpias cimas de Machu Picchu, para iniciar la larga y fatigosa marcha de la liberación final. Nuestras metas son los cielos y sus


doradas promesas. El tiempo de la cosecha abundante ha llegado. No nos queda otra cosa más que ganar. Los indígenas contamos con la asistencia formidable de las fuerzas mágicas de la naturaleza pero, nosotros, a diferencia de los nefastos, no necesitamos derramar la sangre de nuestros hermanos, pues no somos sacrificadores ni queremos tampoco enviar a la muerte a nuestros hijos e hijas. La palabra fuerte de los brujos y los cultivadores del bien ha llegado y esta vez ha venido para quedarse: nó a los malvados y nó a sus planes de guerra. Decimos nó a los proyectos de la falacia y a las promesas falsas del engaño. Decimos nó a las mentiras encubiertas de halagos de los violadores de la verdad y a los fabricantes de los errores sin fin. Decimos nó a los defraudadores, a los embaucadores, a los engatusadores, a los traicioneros, a los tramposos, a los timadores, a los de lengua múltiple, a los productores de ilusiones siniestras y a los cultivadores de las enfermedades y el hambre. Decimos un nó rotundo y final a todos los señores de horca y cuchillo que son los verdaderos culpables del llanto de tantos padres y de tantas madres abandonados por los abusos traicioneros de estos señores del mal. Gritamos nó a los taladores de bosques. Decimos nó al demonio y a todo su séquito de pedigüeños infinitos. Decimos nó a las estructuras siniestras en las cuales sus sistemas estan edificados. Nó a su democracia engañosa. Nó a su forma de vivir que va contra la naturaleza. Nó a sus riquezas insultantes. Esta vez hay que alimentar a todos los desposeídos, vestirlos, darles lo que nunca han recibido. Exigimos el respeto a la mujer y nos oponemos a su explotación sexual y a su explotación laboral. Más allá de las murallas de los fundadores del elogio hueco y la riqueza nefasta que a nadie sirve y los más abandonados del planeta, está la palabra de los inicios, aquella que llamaba a las cosas por lo que las cosas eran y no por lo que las cosas no eran. Esta palabra es sagrada y está recobrando, por fin, la mayor parte de sus fuerzas”, gritó el brujo Guillermo Cotapeti y las almas de Huancayo y de


Punacaba se llenaron entonces con una alegría avasalladora que iba creciendo cada segundo transcurrido y que nadie estaría en posibilidades de parar cuando la cuenta final empezara a sonar. Los indígenas que habían sobrevivido el gran diluvio y que habían contado con la ayuda de los Viracocha para reiniciar el camino de retorno, recordaban débilmente los secretos perdidos por haber cometido el error de separarse de las fuerzas de la naturaleza. Los brujos de este tiempo estaban despertando y estaban recobrando la memoria en algún momento perdida. Ahora ellos estaban en el sendero del fuego que otorga a quien lucha la recompensa suprema por sus esfuerzos invertidos. Los viejos ”jaguares” y ”las sabias serpientes” estaban de retorno. Permanecieron en Machu Picchu nó un día, sino tres. Meditaron los tres días y guardaron ayuno todo el tiempo. Después del tercer día, a la puesta del sol, abandonaron Machu Picchu pero ya no eran los mismos. A sus corazones habían entrado fuerzas imposibles de combatir. Ellos se habían sostenido en esa lucha durante todas sus vidas y ahora bajaban de esas cumbres cercanas a los cielos con el fuego en sus corazones y se dirigían hacia las tierras de las desesperanzas y las penas para lanzarse al combate y, esta vez, sus almas se estaban templando en los fuegos perfectos de la verdad y la sabiduría eterna. Cada uno de ellos había invertido su vida en esta tarea de liberación. Ellos no querían liberar solamente a los que habían estado bajo el castigo del sufrimiento, ellos también querían liberar a los que habían causado tanto mal; más que nada, ellos se adolecían por los hombres que tenían el corazón roto. ”Esta es la enfermedad más grave de todas las enfermedades!”, gritó el brujo Guillermo Cotapeti.


Alfredo Huancayo pensó entonces en su niñez y en la pobreza pasada y nada de eso le amedrentó. Su corazón latía fuertemente por lo que habría de venir, pues todo eso era muy incierto. Recordó las palabras selladas en su corazón cada vez que regresaba de los viajes hacia las diferentes dimensiones de la inexplicable vida: nunca tengas miedo, ni dejes que este tenebroso sentimiento tenga jamás cabida en tu corazón. Deucalión Punacaba estaba concentrado en las fuerzas tremendas de la ”sabia serpiente” y su mente se negaba abandonar esos tranquilos momentos. Con la sabiduría de la sabia serpiente a mi lado seré siempre invencible, se decía, y era verdad, pues entonces sentía que él podía transformarse en todo lo que quisiera cuando él lo quisiera. El brujo Guillermo Cotapeti sonreía y el tiempo pareciera haberse detenido y entrado a su cuerpo. Cotapeti podía deslizarse entonces a la par de ese viento que cuando llega lo arrasa todo y los destruye todo y convierte a las cosas y a los hombres en lejanos recuerdos en unos cuantos segundos. Los tres entraron al jeep y el brujo Cotapeti abrió una botella de pisco antes de partir hacia Nazca. La botella dió vuelta dos veces y el líquido se agotó y les dejó un ligero calorcillo en el estómago que no tenía nada que ver ni con la emoción ni con la alegría. ”De aquí hasta el final, si es que lo hay”, dijo Cotapeti. ”El final está aquí”, le contradijo Alfredo Huancayo. ”El final ya pasó hace tiempo!, exclamó Deucalión Punacaba. ”Pero va a regresar, el final siempre regresa”, aseguró el brujo Guillermo Cotapeti.


La carretera hacia Nazca estaba ante ellos y ese camino les conducía hacia un destino misterioso y voraz que podría hacerlos desaparecer de la vida en cualquier momento.

EGIPTO La familia de Umm Sadaqa había aparecido en el fuerte romano de Babilonia, en lo que ahora es el Cairo Copto. Habían pasado muchísimas generaciones. Toda la familia se había trasladado después hacia Bulaq, Al – Daher y Shubra, situadas no muy lejos del Nilo. La religión que predominaba en todo el Egipto, antes del arribo del Islam, era la cristiana. Umm Sadaqa tenía veintiun años de edad y seguía siendo copta, pero estaba inmersa en estudios profundos sobre la filosofía, la religión y los misterios antiquísimos que se perdían en los tiempos anteriores en miles de años a la fundación de todas las dinastías. Los coptos siempre han sostenido que la palabra copto se había derivado del término griego ”Aegyptios” y que este


significaba ”egipcio”, que la lengua árabe, para sintetizar, acuñó con el sustantivo copto. Umm Sadaqa hablaba perfectamente el copto, el inglés, el francés, el árabe, el español y el griego con el cual, al unirse la lengua egipcia, dió origen a la lengua copta. Umm Sadaqa solía tomar su vieja máquina Volvo hacia el Plateau de Giza donde pasaba noches intensivas de estudios en las pirámides de Khufu ( Cheops ), Khafra (Khephren ) y Menkaura ( Myscerinus ). A Umm le acompañaba siempre su inseparable amiga Salwa al – Gazzar. Ellas habían nacido en el Cairo Copto, de manera que las cosas que las unían tenían su orígen en misterios desconocidos , incluso, para ellas mismas. Durante la persecución en contra de los coptos, sus familias se vieron obligadas a cambiar de apellidos para poder sobrevivir. Sadaqa y al - Gazzar eran nombres establecidos pero ficticios; más bien eran nombres que la vida les había impuesto para que sus familias y ellas mismas pudieran continuar existiendo. Era un día del mes de marzo, el veinte, y Umm y Salwa estaban en la cámara de la Vieja Tumba, exactamente debajo de la gran pirámide de Cheops. Umm y Salwa se habían ido acercando a algunas ideas que les perseguían desde sus primeros años de vida, cuando ellas apenas habían cumplido los siete años. La cámara de la Vieja Tumba, la cámara de la Reina y la cámara del Rey poseían una relación misteriosa todavía desconocida y ellas estaban dispuestas a descubrir todos los secretos que allí se guardaban. ”Nosotros no nacimos en el Cairo Copto por un mero accidente. Vivimos no para escuchar las dudas milenarias. El miedo y la educación de los de ”corazón aterrado” han servido, más que nada, para guardar a los irresolutos de alma en el lugar de las sombras. Nosotros hemos venido al mundo para descubrir los misterios de estos insólitos secretos y entregarlos a todos los que hayan liberado sus corazones de dudas y de sombras. Estamos pasando por la vida para llegar a la Luz.. Quien no pierde no sabrá


nunca como ganar las recompensas de las milenarias y resplandecientes eras idas”, le dijo Umm a Salwa. Salwa le miró a los ojos y no quiso contestarle. Escucharon pasos que provenían de la entrada original. Apareció un egipcio inmenso que trabajaba como guardia en las pirámides para impedir la entrada subrepticia a los extraños. Salwa le dijo entonces: ”Esta todo bien, Mohammed?” ”Claro, hermana mía, todo está muy bien”, contestó Mohammed. Mohammed al – Gazzar era el único hermano de Salwa y trabajaba como jefe de guardias en el Plateau de Giza todas las noches. A Umm y a Salwa les venía como anillo al dedo tenerlo allí, pues eso les ahorraba un montón de complicaciones. Mohammed era experto en toda la simbología de la lenguas egipcia, árabe, persa y la simbología resguardada en los textos hebreos e indúes. Ellas acudían a menudo a él para llegar a conclusiones finales, cuando ellas estaban asediadas por las dudas ó querían certificar simplemente sus estimaciones con la verdad. Mohammed era, también, experto en artes marciales, pues había pertenecido no hacía mucho a las tropas de asalto del ejército regular. Medía casi 1.90 metros de altura y tenía unas manos que no dejaban lugar a dudas en caso que algún osado quisiera medirse en un combate con él. Mohammed era un intelectual preocupado por sus estudios en el campo de la magia y de las actividades que la vida colocaba en su camino. ”Son las seis de la mañana. La hora de marchar a casa ha llegado pues ya se acerca el cambio de guardia. Tienen que partir ahora. Nos vemos en las galerías de


Tutankhamun del museo egipcio a las cuatro en punto de la tarde”, recalcó Muhammed. Después de haber dormido algunas horas, de siete de la mañana a dos de la tarde, Umm y Salwa se habían levantado bastante descansadas. A las tres y media de la tarde tomaron la máquina Volvo para dirigirse al Museo Egipcio. Llegaron a las tres y cincuenta, y a las cuatro en punto de la tarde las dos estaban entrando a las galerías de Tutankhamun. Muhammed ya les estaba esperando. ”Cuándo duermes tú hermano?”, le preguntó Salwa. ”Estoy acostumbrado a dormir poco. Por lo normal medito todo el tiempo en que estoy durmiendo. Ahora mismo estoy, también meditando”, le contestó Muhammed, y luego agregó con dulzura: ”Hola Umm, ”Izzayyik”( How are you?); pudieron ustedes dormir un poco?”. Umm sonrió dibujando una pequeñísima flexión con su finos labios: ”Los que trabajamos no necesitamos dormir tanto. Nosotros estamos tan contentas con nuestro trabajo que en verdad nunca reparamos en los problemas que nos atacan por los lados”. ”Aquí es siempre el lugar donde nosotros nos solemos encontrar. Hablaremos en francés para tener un poco de más libertad”, dijo Salwa. ”Me parece muy bien”, contestó Muhammed. ”Para mí es lo mejor”, dijo Umm y se sintió muy bien. ”Adónde iremos hoy, entonces?”, inquirió Muhammed volteando el rostro hacia Umm.


”Si caminamos un poco llegaremos pronto al café Riché”, contestó Salwa. ”Mejor tomamos el auto, asi tendremos tiempo para dormir un poco más ante de irnos hacia la pirámide de Kheops”, le respondió con voz grave Umm. ”En marcha, pues. Sâ ` ah Kam (What time is it?)”, dijo Muhammed. ”La hora no importa. Hoy tenemos que hablar sobre muchas cosas y tú nos eres indispensable Muhammed”, contestó sécamente Salwa. Una vez dentro del coche Umm tomó por Mahmoud Bassiouni y llegó a la glorieta Midan Talaat Harb, manejó alrededor del círculo y entró por la calle Tallaat Harb para arribar, finalmente, al café Riché que se encontraba en la misma avenida. Dejaron el coche aparcado y fueron a tomarse un buen café. Tomaron una mesa cerca de las ventanas. ”Ustedes se encuentran en la Cámara de la Vieja Tumba. Debo confesar que estoy un poco perdido. Por qué han empezado ustedes por allí y nó por la Cámara del Rey?”, preguntó Muhammed.

La Cámara de la Vieja Tumba forma parte de un plan maestro concebido por los constructores de la Gran Pirámide. Muchos estudiosos de la pirámide de Kheops sostienen que allí están inscritas una gran cantidad de profesías bíblicas. Todo esto es bastante vago. Lo que nosotros tenemos que hacer es retornar a las fuentes gnósticas y allí es donde entras tú con todos tus conocimientos. En esta Cámara está inscrito todo lo que sucede después de la muerte; es decir antes, durante y después. Cuando el ser humano ha vivido una vida recta y


justa, el cadáver astral asciende a las zonas superiores; pero si, por el contrario, uno no ha vivido la vida de acuerdo a la Ley, el cadaver astral que lo mantiene a uno todavía prisionero, se lanza a la exploración de su prisión e intenta reanudar su vida. Si el ser humano ha vivido en el crimen, dispersa y ataca a los jóvenes en sus sueños o se sumerge en las lagunas de sangre derramada y se arrastra por los lugares donde él, en vida, disfrutó de sus placeres. Al final de todo, el cadáver se extingue en sus dolores porque aspira a reconstruir sus órganos materiales que lo hagan vivir otra vez. Su destino es disolverse. Como dice Levi, ”el desgraciado ve perder todos los miembros que han sido armas macabras de sus crímenes. Luego muere por segunda vez y para siempre, porque pierde entonces su personalidad y su memoria. Las almas que deben vivir, pero que no están completamente purificadas, permanecen un tiempo más o menos largo, cautivas en el cadáver astral, en donde son quemados por la luz ódica que trata de asimilárselas y disolverlas. Es para desprenderse de ese cadáver , como las almas que sufren, entran algunas veces en un estado que los Kabalistas llaman embrionante”. Lo que proviene del cielo, al cielo retorna. De otra forma se paga un precio y este precio está basado en el dolor. Si tú causas dolor, pagas con dolor. Este es el sentido de la Cámara de la Vieja Tumba. Los que construyeron la pirámide Kheops lo sabían muy bien”, dijo Umm finalmente. ”Claro que lo sabían!”, gritó casi Muhammed, y continuó: ”Los constructores de la pirámide de Kheops son muy anteriores al período arcaico y a la Dinastía uno; esto es la dinastía que, según la antropología oficial, sucede entre los años tres mil y dos mil ochocientos cuarenta antes de nuestra era. La pirámide de Kheops no fué construída por los egipcios, sino por aquellos que sobrevivieron al gran Diluvio. Son ellos los que arriban al Africa con esos conocimientos. Ninguna de las pirámides construídas


después es similar a la misteriosa pirámide de Kheops. Desde el período arcaico hasta el último período, y aquí estamos hablando sobre treinta y un dinastías, no hay nada que se asemeje a ella. Hay que estudiar esta pirámide hasta donde ya no se pueda más. Hay que darle este conocimiento a nuestra generación y las generaciones venideras. Recordemos que en el Bhagavad-Gitâ se considera que ”el campo de las actividades y sus interacciones” son la aflicción, las convicciones, los cinco grandes elementos, el deseo, los diez sentidos, la inteligencia, lo no manifestado, la mente, los cinco objetos de los sentidos, el odio, La felicidad, las señales de vida, a todo este conjunto se le nombra como ”el campo de las actividades y sus interacciones”; es decir, el cuerpo y sus interacciones. El cuerpo es pasajero, es un objeto material y temporal. Pues bien, con todo este conjunto de cosas hay que lidiar cuando el momento de la muerte llega a nosotros; y hay que lidiar con ellos también después del momento de la muerte pues allí todo lo que no hicimos bien se revierte contra nosotros para colocar todas las cosas en claro y en su sitio, me entienden?”, preguntó para finalizar Muhammed. Umm Sadaqa y Salwa al-Gazzar pensaron un instante. Salwa tuvo entonces una duda y quiso plantearla: ”La luna llamada Lilith por los astrónomos es, de acuerdo a la ciencia gnóstica, la luna negra. Allí llegan las almas que ya se han separado de su ser superior formado por Atman-Buddhi-Manás. Se dice que esas almas son de una perversidad indescriptible y allí tienen que pasar por la muerte segunda. Nó es esto, acaso, lo mismo que la Cámara de la Vieja Tumba nos dice?. El Atman es el Intimo, el inefable. En el árbol de la vida es el sephirote Chesed. El cuerpo Buddhico es el alma divina. Manás es la Voluntad, el alma humana”.


”El inframundo; ó mejor dicho, los inframundos, están simbolizados en la Cámara de la Vieja Tumba. Se le llama justamente la Vieja Tumba porque allá van a parar todos los que no pueden cambiar a pesar de todos los esfuerzos humanos dilapidados en esa lucha tan injusta y desigual que es la vida; es la tumba que espera a todas la almas humanas cuando éstas han cumplido con el tiempo que cada ciclo de vida le concede. Todo ciclo de vida está en relación con la ley de Karma. Cuánto bien has hecho?,cuánto mal?, la diferencia es lo que te mereces y lo que te corresponde. Esa es la cara de la justicia cuando al dar su veredicto está vendada de los ojos. Aquel que muere en la luz, aunque baje a los inframundos regresa a la luz por el sendero físico de la muerte espiritual. Allí donde la Cámara de la Vieja Tumba termina, se inicia el sendero de donde tú no puedes escapar de la no iluminación. Allí te encuentras en la casa de la no iluminación. Si tu lograras llegar a la Cámara de la Reina, y esto es simbólico solamente, entrarías al sendero físico que te conduce a tomar cuerpo otra vez; digamos que esto sería como encontrarse en un estado de semi-iluminación. Aquí se podría iniciar un período que te podría conducir hacia un tipo de iniciación considerada evolutívamente espiritual. Esto cuesta muchos esfuerzos”, concluyó Umm. ”Estos señores constructores de la pirámide de Kheops estaban llenos de luz.. Ellos conocían los misterios de la vida, pero conocían también los misterios de la muerte. Esto quiere decir que ellos eran absolútamente conscientes. Esto nos llevaría, lógicamente, a pensar que las dinastías son realmente muy nuevas. La sabiduría es siempre muy vieja. Para obtener los pequeños instantes de sabiduría la humanidad ha sudado sangre. Hoy nadie entiende nada sobre esto. En el presente, la gran mayoría de la humanidad está preparándose para entrar a la Cámara de la Vieja Tumba. Imagínense lo que pasará, entonces?”, dijo Mohammed.


”Estás hablando de la muerte colectiva, acaso?”, le preguntó con temor Umm. Muhammed levantó el dedo índice de la mano derecha para hablar antes que Salwa: ”Exactamente. No ha habido, pues, un diluvio antes?. No se han escrito tomos y tomos sobre el hundimiento de la Atlántida? No se ha escrito sobre el hundimiento del continente de la Lemuria en el océano Pacífico? Cuántos relatos conocen ustedes sobre estas grandes catástrofes?. Estos relatos existen en todas las culturas. Es que tenemos derecho a negarlos cuando las pruebas aceptadas por el buen sentido nos dicen lo contrario? Me parece que no. Nosotros no tenemos ningún derecho de escamotearle la verdad a la gente. El momento de decir las cosas tal como estas son ha llegado para quedarse definitívamente. La humanidad tiene que empezar a pensar en otros términos. La claridad tiene que llegar a las cabecitas de todos si es que deba de haber una oportunidad para salvarse”. Hubo un silencio que puso en tensión al momento. Umm Sadaqa y Salwa al-Gazzar sabían que las pesadas palabras de Mohammed estaban emparentadas con la verdad. Salwa, tuvo entonces un momento de claridad y se atrevió a plantearle a Muhammed una pregunta que ella hubiera querido hacerle desde el principio de la conversación: ”Y la Cámara de la Reina? Qué significado tiene la Cámara de la Reina?” ”La Cámara de la Reina tiene que ver con el derecho ganado por aquel que ha luchado para entrar en contacto con la Madre de todo para poder recibir su asistencia. La Madre de todo es Isis, la soberana, aquella que dice que ningún mortal ha levantado su velo. En términos simples esto quiere significar que hay que haber matado en sí


mismo todas las ilusiones que te atan al mundo. También hay que haber matado a todas las entidades negras que viven en tí y que te atacan y que te asedian eternamente para robarte la vida. Estas ilusiones son tan fuertes que la gente cree que está viviendo y haciendo las cosas que el sentido común dicta. La Madre suprema , en la simbología egipcia, es la que se nos aparece ”con los cuernos de la Vaca”. Ella es grande y única en las artes mágicas. Ella, la madre de todos nosotros, es la madre de Horus, soberana de la medicina, del matrimonio y de la agricultura. La madre esconde en sus siglas un mantram de insólitos poderes. La madre Isis deposita toda clase de secretos en los corazones de los seres para conmoverlos y hacerlos emigrar a otras zonas de mayor claridad. En un monumento egipcio se encontró una inscripción que nos transmite lo siguiente: ”Yó soy Isis, la Reina de Egipto, y tengo a Mercurio por mi primer ministro. Nadie puede revocar mis leyes ni impedir mis cumplimientos. Soy la hija mayor de Saturno, el más joven de los Dioses. Soy hermana y esposa de Osisris y madre del rey Horus. Se me conoce por ser la creadora e inventora de la agricultura. Soy el perro (can) celeste, luminoso entre las estrellas. La ciudad de Bubastis (Bubastus) se erigió en mi honor: alégrate, oh, Egipto, que has tenido el privilegio de verme nacer!”. La Cámara de la Reina es la salvación para aquellos que vienen de un mundo en destrucción. Solo aquellos que han escuchado las palabras sabias de la Madre han sido preparados para entender el sentido de la vida. Saturno, el más joven de los Dioses, es la muerte; de manera que hay que pensar que la muerte llega a la creación en el último lugar. ”Cayce ha dicho que la construcción de la pirámide de Keops sucedió en el año 10 490 - 10 000 antes de nuestra era, hace más de doce mil años. Qué dices tú, Mohammed?.


”Lo que que está encerrado en la gran pirámide tiene que ver con los primeros días de la fundación del universo en el Génesis; por lo consiguiente está también relacionado con el Apocalipsis de San Juan. Los dos textos son similares y misteriosos. La verdad es que estos dos libros son textos alquímicos que la raza anterior a cualquier otra raza dejó como herencia a la humanidad para señalarle el sendero hacia la vida eterna. Muchos escritores que van contra la línea de la antropología oficial cometen todo un sinnúmero de errores y atribuyen a los dos textos propiedades que están muy alejadas de la verdad; y si ellos encuentran algún punto de intersección y contacto equivocan la interpretación y suponen resultados adversos a la idea original. Las cosas no tienen que ser tan complicadas. Lo que sucede es que la verdad que hemos heredado ha sido dejada siempre en clave y esta clave no es tan difícil; allí reside el equívoco de todo. Lo sencillo, precísamente por su sencillez, es muy difícil. No quiero entrar en detalles acerca de la clave, esto lo haremos otro día. En el relato sobre Noé y su Arca se ha cometido el mismo error. Todos estos señores se han perdido en el laberinto de las ideas descabelladas y de las suposiciones sin fin. Sobre esto hablaremos también después. Toda la ciencia atlante llega al plateau de Giza, al altiplano Andino y a México a través de sus embajadores de la verdad, llámense estos Kheops, Viracocha , Quetzalcoatl, Kukulkan, Gucumatz o lo que ustedes quieran. Estos embajadores son las serpientes de la sabiduría encargadas de transportar todo el inmenso conocimiento almacenado por las humanidades que han existido en nuestro pasado. Aquí estamos entrando en terrenos bastante escabrosos pues no hay quien quiera aceptar nada sobre todo esto. En la Cámara del Rey existe un cofre al que se le compara con el Arca de la iluminación de los israelitas. Lo que yó les puedo decir es que el cofre encontrado en la Cámara del Rey guarda relación con el acceso a los mundos divinales. Las pequeñas cámaras que se encuentran encima, en el techo, de la Cámara del Rey, hacen alusión a los cinco


universos: físico, mental, causal, buddhico y átmico. El ser humano tienen que crear esos cuerpos para tener cabida en esos universos, de otra forma no se puede tener acceso a esos mundos de perfección. El cofre encerrado en la Cámara del Rey es el símbolo del secreto que, en la antigüedad, se transmitía solo oralmente. Hoy en día las cosas han cambiado tanto que el momento de decir las cosas llanamente ha llegado, no podemos seguir hablando en símbolos, no podemos seguir hablando en parábolas, pues el mundo se ha complicado de tal manera que su evidencia más clara la encontramos en el lenguaje que usamos para degradarlo aún más. Antíguamente, el lenguaje tenía un campo de actividad muy poético y muy verdadero; hoy, el lenguaje está corrompido. Los políticos, más que nadie, mienten, los representantes de las llamadas religiones mienten, la enseñanza, por haber perdido el contacto con las fuentes de la sabiduría, miente también, los filósofos, por querer subir al trono de los admirados, mienten; en suma, todos mienten y nadie sabe yá donde se encuentra la verdad. Los militares aprovechan todo esto para esconder, aún más, la verdad y para poder enriquecerse con las guerras y el fantasma real y siniestro de la muerte. Qué nos espera? Yo propongo algo que sea igual a los tiempos en donde la verdad prevalecía. Tenemos que viajar miles de años hacia atrás para llegar a ello. Los que pensamos igual tenemos que encontrarnos para iniciar el camino de regreso hacia los eternos manantiales de la verdad. Quiénes somos y dónde nos encontramos. Lo lógico es suponer que las culturas que reciben la sabiduría, después de la catástrofe diluviana, se encuentren todavía en posesión de esa sabiduría. Quiénes somos?: los egipcios; más bien diría los coptos, por ser nosotros los que hemos preservado el conocimiento, los magos y brujos del altiplano andino y los brujos y magos de México. Yo estoy convencido que nuestros puntos de contacto son similares y no se disasocian. Ya no hay que seguir pensando en términos políticos, pues toda esa insana actividad es passé, ya no llena ninguna función. El


tiempo de la magia ha llegado y nosotros tenemos que pensar en términos mágicos y en términos divinales sin entrar en guerras donde la sangre se derrame y ni en discuciones políticas inútiles con nadie. Yó digo que nó a la clonización de animales, plantas y hombres. Digo que hay que ponerle un remedio a la pobreza en todo el planeta….”

Umm se sentía reconfortada y un sano calorcillo empezó a invadirle todo el cuerpo: ”Yó también digo nó a la venta de medicinas. Nó a esos altísimos precios que enriquecen solo a algunos y que impide a los pobres poder adquirirlas”. ”Nó a todo tipo de alza. Viviendas gratis para todos. El orden del mundo actual tiene que ser reemplazado por un orden justo”, dijo Salwa al-Gazzar. ”Que el encuentro sea en Coatzacoalcos, en Cuzco o en el Cairo. Las tres ”C” maravillosas. Y después Muhammed prosiguió: ” Cairo es igual a cábala, a cabeza, a caduceo, a comienzo, a canción, a candelabro, a caos, a caravana, a cariátide, a caridad, a catarsis, a catalepsia, a cavilar, a cayado. Yó digo no definitívamente a las guerras rasistas; nó al rasismo. Estamos en el siglo veintiuno y todavía el blanco no ha querido comprender este problema que no es un problema sino una ficción creada por la raza blanca para controlar, explotar y dominar”. ”Coatzacoalcos se parece a coalición, a coexistencia, a cofradía, a cohesión, a coherencia, a coincidir, a colibrí, ”la alhaja voladora”, a colmena, a coloso, a columna, a comando, a cometa, a composición, a comprender, a compuerta, a comunicar, a concentrar, a conciencia, a


concilio, a concordia, a conexión, a conferencia, a confianza, a confluencia, a confraternizar, a conmoción, a consagración, a constante, a constelación, a construcción, a contacto, a contemplar, a contraveneno, a convencido, a conversación, a convicción, a corazón, a cordero, a correcto, a cortesía, a cosmogonía”, gritó Umm. Salwa siguió solamente el ritmo del discurso: ”Cuzco nos recuerda a cualidad, a cuidado, a culminación, a cumplir, a cundir, a curar, a cúspide, a custodia”. Muhammed había tomado un descanso de solo unos cuantos segundos. Umm estaba pensando en los reyes magos y entonces preguntó: ”Qué significan los tres reyes magos”: ”Los tres reyes magos son los colores extraordinarios de la ciencia alquimista. Por un lado vemos que el Mecurio presenta los colores negro, blanco, amarillo y rojo, cuando el trabajador de la piedra está inmerso en la tarea de purificar los cuerpos de pecado en el crisol, vamos a decirlo ahora, sexual. Uno de los reyes magos es negro, el otro es blanco y el tercero es amarillo. El único color que nos falta es el rojo. El color rojo hace que los reyes puedan levantarse. La estrella que dirige a los tres reyes magos es Stella Maris, la virgen del mar. Recordemos que el alquimista trabaja en el mar de las aguas caóticas. Es la virgen Stella Maris quien guía al adepto en la gran obra; es ella quien hace todo el trabajo, y el trabajador de la piedra, si quiere triunfar, no le queda mas que mantenerse dentro del cumplimiento de la Ley. Los tres reyes magos son también el Intimo, el alma divina y el alma humana; es decir, Atman, Buddhi y Manás. El rey mago negro es el primer testimonio de la alquimia: las aguas – el mercurio – son todavía negras. El ser humano guarda todavía la mayoría de las características de los demonios. El rey


mago blanco simboliza el proceso de las aguas entrando a la blancura. El ser humano deja o va dejando atrás las características de los demonios y está cambiando. El rey mago amarillo hace mención a las aguas del mercurio que se están volviendo amarillas. El ser humano se está acercando a la forma de ser de las divinidades. Nos falta el color rojo que es el color púrpura de los reyes, que de lo más bajo de la creación han llegado a la culminación de todo el proceso alquímico: de gusano a águila. El ser humano ha llegado al Cristo – de Joshua Ben Pandira, para hablar del ejemplo más sorprendente, a Cristo – y esto lo libera definitívamente de las cadenas del mundo demoníaco. En la Cámara del Rey está todo esto. Los sobrevivientes de la gran catástrofe sabían esto y quisieron dejarlo a la humanidad posterior para evitar que ella cayera otra vez en el mismo error y pudiera definitívamente salvarse. En la Cámara del Rey ha quedado encerrado todo esto muy claro pero la gente no lo ha entendido. Nosotros los que hemos podido llegar a este luminoso conocimiento lo sabemos. Todavía tenemos una oportunidad de salvarnos y salvar a muchos otros. Los tiempos han llegado y nosotros somos los depositarios de este gran conocimiento y de esta inmortal sabiduría. Los que interpretan la Cámara del Rey de alguna otra manera están totalmente errados. Nosotros sabemos que la verdad no cae nunca en aquellos que están llenos de soberbia ni en los depositarios de la riqueza material. La sabiduría llega a los que han pasado por todas las pruebas y se mantienen en la línea de la verdad. La verda es muy difícil de mantener, porque cuando tú la buscas y , sobre todo, cuando tú la encuentras, los demonios te atacan para que dejes de pensar en la posibilidad de alcanzarla. La verdad está en los que tienen el alma acerada por la persistencia del trabajo divinal y nada más”, expresó Muhammed y dejó las almas de Umm Sadaqqa y de Salwa al-Gazzar en suspenso.


Umm y Salwa, de alguna forma y durante mucho tiemo, lo habían antes intuído. Ahora era una realidad y ellas no estaban dispuestas a persisitir en el mismo error que las había mantenido en las dudas prolongadas durante gran parte de sus vidas. Ellas estaban abiertas a las posibilidades infinitas de la verdad y se abrían a estas compuertas de luz que las llevarían seguramente a otras posiciones más felices y claras y menos absurdas y duras. El tiempo se había desvanecido en la conversación y todos habían notado que la noche empezaba asomarse por el horizonte. El sol estaba ocultándose y sus rayos estaban feneciendo por el horizonte. El tiempo de abandonar la conversación había llegado y ellos sabían que había que retornar al trabajo de todos los días, aquel que nos ofrece la oportunidad de avanzar un poco cada vez para que nunca olvidemos que la verdad y la paz son ingredientes muy importantes en nuestras vidas cada vez que las necesidades imprescindibles traten de ocultárnoslas. Umm le dijo a Salwa y a Mohammed que la hora de partir hacia la pirámide de Kheops estaba acercándose y que había que prepararse para tomar la máquina y alcanzar nuevamente el plateau de Giza. Mohammed salió en busca de su máquina y enfiló rumbo hacia el Cairo Copto pues tenía que pasar a recoger a dos compañeros más. Salwa y Umm irían también al Cairo Copto a recoger en casa algunas lámparas, compases, libros, cuadernos, apuntes y lápices. A las siete de la noche Salwa y Umm se encontraban en la pirámide de Kheops. Antes de entrar a la Cámara de la Reina se encontrarían con Mohammed pues éste les había dicho que las vería allá. A última hora Salwa y Umm decidieron que ese día lo dedicarían a las dos Cámaras, la del Rey y la de la Reina. Subieron hasta la entrada original y después de pasar por la Gran Galería llegaron hasta la Cámara del Rey. Ese día llegaron a nuevas conclusiones y a nuevos descubrimientos: que todas las islas del Mediterráneo y Egipto, principalmente, de acuerdo a Platón, habían sido invadidas ó colonizadas por los sobrevivientes de la Atlántida. Que, tal vez, las cuevas de


Altamira y Lascaux habían sido habitadas por sobrevivientes de la Atlántida. Que los antiguos faraones fueron considerados de piel roja. Aquí, Mohammed, argumentó que el color rojo tenía que ver con la realización del super-hombre en sí; es decir, no se puede despertar al Cristo dormido dentro de nosotros si no alcanzamos el color rojo, que es el color de la liberación, el color final, con el cual se pone punto final a toda la titánica tarea. Que los egipcios han sostenido siempre que sus antepasados divinales aparecieron por el oeste. Que la pirámide de Kheops había sido construída 25, 826.40 años antes de Cristo. Que todas las más antiguas y elevadas civilizaciones en el mundo se habían sentado entre la latitud de los 20 y los cuarenta grados al norte del círculo del Ecuador. Que la civilización Lemúrica quedaba descartada del altiplano Andino, pues las similitudes entre esta cultura y la cultura de México eran muy cercanas. Que la longitud de la base de los lados cóncavos de la pirámide medía 365.256 y la línea AbB medía 365.259 que era lo mismo que el número de los días del año solar y el año tropical y el año anómalo. Que las dos cámaras, la del Rey y la de la Reina contenían una multitud de datos matemáticos que las habían dejado asombradas por su exactitud, pues en ellas aparecían el factor Pi y el factor Phi. Que toda la ciencia Pitagórica estaba basada en la ciencia matemática y geométrica que ellos habían encontrado en la gran Pirámide de Kheops. Que la Cámara de la Vieja Tumba, junto con la Cámara de la Reina y la Cámara del Rey significaban la potencia unida de las tres fuerzas de la naturaleza: la positiva, la negativa y la fuerza neutra que armonizaba a las partes en pugna encontrando siempre el balance entre ellas. Que toda la pirámide de Kheops era un monumento de sabiduría dejada por sus constructores a las generaciones terrícolas venideras para instruirlas, por un lado, y, por otro una advertencia de lo que la estupidez humana puede ocasionar si no se vive en armonía con la naturaleza y sus leyes soberanas. Ese mismo día, Umm Sadaqa, Salwa al-Gazzar y Mohammed al-


Gazzar acordaron que la hora de partir para Coatzacoalcos y para el Cuzco había llegado y que no se podía seguir perdiendo más el tiempo.

A las mismas conclusiones habían llegado el brujo Guillermo Cotapeti, Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba. Ellos estaban dispuestos a partir para Coatzacoalcos y para el Cairo. Por otra parte,Virgilio Díaz Siracuza y su hermana Beatriz concluyeron en lo mismo. Cibeles Manasés Spinoza y su hermano Horacio estaban absolútamente de acuerdo con Virgilio y con Beatriz.. El sitio para encontrarse con lo que ellos buscaban podía solo estar ó en el Cairo ó en Cuzco.

THE GATHERING

En tres partes distintas de la Tierra, once personas, que no se conocían entre sí, sabían que existían otras personas que eran como ellas y que querían exactamente lo que ellas ansiaban. Cada grupo, por su lado, decidió buscar a los otros a través de la meditación y el uso de los mantrams milenarios que habrían de ponerlos en contacto. Una noche maravillosa, todos ellos, cada quien por su


lado, buscaron un lugar silencioso donde ellos pudieron sentarse en toda calma a meditar. Cada uno de ellos meditó en el mismo mantram y todos entraron a un maravilloso pasaje de luz que los llevó hacia la zona clara y deslumbrante de la brillantez inmaculada. De pronto, todos habían llegado a un pequeño valle donde cada uno estaba sentado al lado del otro formando un círculo. Nadie dijo su nombre pero todos se reconocieron uno en el otro y todos supieron, al mismo tiempo, que la aventura por vivir estaba a las puertas de sus esperanzas y la realidad tan largamente soñada. Virgilio Díaz Siracuza supo quien era Umm Sadaqa. Cibeles Manasés Spinoza se enteró de las afinidades que ella tenía con Salwa al-Gazzar. Horacio Manases Spinoza se unió mentalmente al indígena Alfredo Huancayo. Ifigenia Díaz Siracuza y Deucalión Punacaba habían entrado al tunel eterno del contacto en los otros mundos , mientras que el brujo Guillermo Cotapeti se sintió muy cerca de la maga madre Justina. Muhammed al – Gazzar formó una triada con Virgilio y con Umm. Los once estaban en el valle de las eternidades y conversaban de todas sus inquietudes y su sed de conocer y entender era tan fuerte que ellos sintieron que el hilo que los unía fuertemente a todas las eras y a lo que, desde el principio hasta lo que pudiera llamarse el fin, los había mantenido en la red de las verdades eternas y sus plenos poderes. Cada uno tomó la palabra y habló de sí a los demás. Cada uno descubrió su corazón y dijo cuáles eran sus temores. Cada uno de ellos habló de la solución a los problemas llamados irresolubles. Pero quien tomó la palabra, antes que nadie, fué la maga madre Justina: ”Magos, brujos, maestros, iniciados, purificadores del pecado, señores amos del rayo, jaguares de la inteligencia, sabias serpientes del conocimiento, buscadores de la verdad, dragones del bien, hombres prodigiosos, hermanas, hermanos, nos encontramos en muy grave peligro. Los de corazón roto, los de corazón aterrado buscan el suicidio colectivo; ellos están, por su ignorancia,


en camino de desatar fuerzas incontrolables y nuestra obligación es poner alto a toda esta imperdonable locura. Nosotros todos, sabiéndolo allá, en el mundo de los locos, buscábamos afanosamente esta reunión. Hoy, por fin, nos hemos encontrado y nuestro primer paso al retornar a la tercera dimensión, es iniciar la puesta en marcha de este proyecto de salvación que no puede esperar ni un solo día más. Se que Mohammed al – Gazzar y el brujo Guillermo Cotapeti me conocen como yó los conozco a ellos. Sé, también, que Virgilio Díaz Siracuza, Umm Sadaqa, Cibeles Manasés Spinoza, Salwa al- Gazzar, Horacio Manasés Spinoza, Alfredo Huancayo, Deucalión Punacaba, Ifigenia Díaz Siracuza y Yó, conocida bajo el nombre de la maga Justina, poseemos todos los conocimientos y reunímos entre nosotros toda la sabiduría para acometer esta empresa. El mundo requiere de nosotros y nosotros requerimos de los Dioses, asi como también de nuestra energía, unidos, vertebrados en un propósito firme, en una idea insobornable, con la mira puesta en un solo objetivo: salvar a la civilización de este gran peligro que la acecha, impedir que los de corazón aterrado suelten las fuerzas que ni ellos mismos pueden ya dominar, poner en funcionamiento el poder de la magia blanca al servicio de quien ha hecho al mundo y ha creado todo el universo. Nosotros somos el brazo derecho que impedirá la marcha de la ciega locura. Nosotros somos aquellos de mirada firme y corazón limpio, los héroes audaces de los misterios del bien. Doy la palabra a quien la quiera tomar”, concluyó la maga madre Justina y todos sintieron las llamas de la verdad arder en sus corazones. El brujo Guillermo Cotapeti se sintió tocado en sus más inaccesibles profundidades. Poniéndose en pie miró a todos y dijo: ”La maga Justina habla con los fuegos de la verdad. Voy a repetir una viejísima traducción del Dhammaphada ” y agregó:


”Hay que acudir en pos del bien y alejar los pensamientos del mal. Aquel que es reacio a hacer el bien, se alegra en contacto con el mal. Si un hombre hace el mal, que los Dioses lo libren de hacerlo vez tras vez y le libren de que sienta alegría al hacerlo, ya que el acumulamiento de las malas acciones crea el sufrimiento. Si un hombre hace el bien, que lo haga vez tras vez, que asi sentirá alegría; la acumulación de las buenas acciones crea la felicidad. El malvado vive, también, días buenos, en tanto sus malas acciones no den frutos. Cuando las malas acciones dan frutos, los días malos y nefastos llegan a su vida. El hombre bueno experimenta malos días también, en tanto sus buenas acciones no den frutos. Cuando sus buenas acciones dan frutos, entonces los días buenos llegan a su vida. Uno no debe subestimar el bien y pensar que el bien no va a llegar nunca a la vida de uno. El cántaro se llena poco a poco con gotas de agua. Del mismo modo sucede con el bien; también el bien llena al hombre. Al igual del que con ansias de vivir se mantiene alejado de la fuente del veneno, de la misma forma tiene uno que mantenerse apartado de las malas acciones. Solo aquel que carece de heridas en las manos puede asir el veneno sin perecer. Aquello que no daña no puede contener el mal. Ni en el cielo, ni en el desconocido fondo del mar, ni aún escondiéndose en las cuevas más profundas de las montañas, en ninguna parte del mundo, puede uno liberarse de sus malas acciones. Ni en el cielo, ni en el desconocido fondo del mar, ni aún escondiéndose en las cuevas más profundas de las montañas, en ninguna parte del mundo, puede uno evadir la muerte”. Todos le miraban con inquietudes infinitas. El brujo Cotapeti continuó: ”Por qué hablo de esta manera? Todos ustedes deben de saberlo. El poder ha corrompido las cabezas inquietas de los de corazón aterrado. Ahora nos queda un problema


terrible en las manos. Cómo solucionar las cosas? Nosotros estamos concientes de lo que el bien es y, también, estamos concientes de lo que el mal es. Nada se nos escapa referente a la muerte. Nosotros no tememos ni a la muerte ni al veneno de las malas acciones pues estas no tienen cabida en nuestras vidas. Nosotros somos los de corazón limpio y sabemos lo que las buenas acciones son. Bien sabemos que las naciones fuertes y dominantes y sus líderes perdidos en el asunto de gobernar no han encontrado todavía las agujas de la brújula. No voy a exasperarlos con demandas inútiles que solamente abrumen vuestros corazones. Yó quiero, como ustedes, la liberación que ponga un punto final a tantos sufrimientos, a tantas congojas, a tantas tribulaciones, a tantas energías perdidas en el mar de las aflicciones interminables. Los días en que nuestros esfuerzos desaparecían en la nada no tienen ya regreso. Nosotros sabemos que los líderes de muchos de los países fuertes y muchos líderes malvados de los países pobres que han puesto mordaza a sus pueblos no deben estar en la agenda de nuestras inquietudes. El tiempo de la magia y su llegada real a la vida para alterar todas las situaciones nefastas está aquí. Somos nosotros los que estamos en un lado de la balanza y nuestro deber es impedir que esta se incline hacia el lado del mal. Cómo hacerlo?. Piensen ustedes en la solución o las soluciones más adecuadas para lograr limpiar la atmósfera. Para lavar las mentes y los corazones de los actores del mal y liberar sus almas tenemos que transformar directamente a los responsables y cambiar el rumbo de sus deseos y sus vicios. No hay otra salida”. El brujo Guillermo Cotapeti había lanzado una demanada que nadie de ellos podría rehuir. Virgilio Díaz Siracuza se sintió tocado y se decidió responder al desafió: ”Hermanas, hermanos, madre mía Justina. Lo que voy a proponer tal vez haga temblar vuestros limpios corazones. Tomo como mío el desafío del hermano maestro Guillermo


Cotapeti. Nuestra obligación es transformar las cabezas y los corazones de los directamente responsables. Primero preguntémonos quienes son los causantes del mal en el mundo y, después, actuemos. Yo propongo que nos posesionemos de los cuerpos, de los corazones y las cabezas de estos líderes; en fin, que nos posesionemos de sus vidas completamente. Lo que es mas perturbador en todo esto es que en el mundo existen líderes irresponsables y egocentristas que siempre han manejado la política interior y exterior de sus países a través de las guerras para cambiar el curso de los acontecimientos. Asi, ellos se han apoderado de los mercados internacionales y dirigido a su favor la política interior de sus países y la política exterior de los países que han caído en las esferas de su dominios y acción. Por el otro lado, existen líderes que apoyan esta clase de política dirigida a dominar y controlar. Ellos que son aparentemente fuertes apoyan a los fuertes; ellos son simplemente corruptos; están totalmente corrompidos. El lenguaje que nosotros usemos debe estar libre de esta corrupción. Nosotros tenemos que llamar a las cosas por lo que ellas son, no por lo que ellas representen. Los líderes de los países fuertes son, Estados Unidos, Inglaterra, Rusia, China y Francia. Aquí existe un demoníaco arsenal militar que puede destruir a toda la humanidad en un par de semanas. Tal vez podamos incluir a otros países aquí, pero creo que con estos basta. En la otra parte existen los países árabes y todos sus líderes corruptos, Israel, la India, Pakistan, Alemania, Italia, Australia, Canada, Japón, Australia y algunos otros países periféricos más. Los países que ven dominadas y controladas su política y su economía son casi todo el resto del mundo. De manera que todavía no hay lo que se podría llamar libertad o democracia en el estricto sentido de estos dos términos en el mundo. Una vez que nosotros tengamos las cosas claras podremos iniciar entonces la cruzada de nuestra acción. Primero que nada, nosotros renunciamos al uso de la violencia y rechazamos que la sangre, una vez más, vuelva a ser derramada. Nosotros no


tenemos nada que ver con las armas, las mentiras, las diatribas, los choques, los insultos, las manifestaciones. Nuestra única obligación es con la humanidad y el medio que vamos a usar para liberarla será a través de la magia verdadera”. Todos habían escuchado a la madre maga Justina, al brujo Guillermo Cotapeti y al joven Virgilio Díaz Siracuza. Umm Sadaqa, la egipcia, se atrevió a plantear sus dudas: ”Pero cómo vamos a apoderarnos de los cuerpos, los corazones y las almas de estos líderes? Es que acaso poseemos yá esta ciencia divinal?”. Esta vez fué el turno de Mohammed al-Gazzar: ”Por lo que yó puedo inferir estoy convencido de que por lo menos tres o cuatro de nosotros poseemos la ciencia de los Dioses. Quisiera preguntar directamente ahora si alguien puede convencer a los demás de esta certeza mía. Si el maestro brujo Guillermo Cotapeti ha dicho que hay que lavar las mentes y los corazones de los actores del mal para poder liberar sus almas, él, estoy totalmente convencido, puede realizar esto que Umm Sadaqa pregunta; es o nó es asi maestro Cotapeti?”. El brujo Cotapeti respondió directamente: ”Claro que es asi! La madre maga Justina también puede realizar este gran portento! Me atrevo a sostener que aquí hay alguien que está desarrollando estos poderes y nos va a dejar atrás tanto a la madre maga Justina como a mí. No es esto cierto, madre maga Justina?” La madre maga Justina hizo una ligera inclinación con la cabeza y propuso que el próximo encuentro sería en Coatzacoalcos. De allí todos partirían hacia Tenochtitlan para iniciar los preparativos de la gran ceremonia mágica. Las figuras de todos ellos se fueron disolviendo hasta


desaparecer del todo. Atrás quedó solo el valle esplendoroso; adelante, la realidad de todos ellos volvió a funcionar con toda la normalidad de la vida.

COATZACOALCOS

En Coatzacoalcos, cerca del mar, en el fin de la calle 16 de septiembre, Virgilio había mandado a erigir una gran mansión con espléndidos jardines y separada del resto de las demás casas por una altas bardas. La mansión de tres pisos tenía 24 cuartos y un inmenso sótano con una sala central. En una de las paredes de la sala estaba pintada la imagen de la victoria de la piedra: un hombre abandonando la tumba. Con la mano derecha hacía la señal del niño


Cristo al nacer y en la mano izquierda portaba un estandarte formando en su parte final la cruz. En el estandarte estaba bordada en letras de oro la cruz de todas las grandes civilizaciones divinales. El pelo del hombre era largo y su cabeza resplandecía con la luz de la liberación. El hombre portaba una larga capa y su rostro era sereno. Sus ojos brillaban y penetraban el corazón y el alma de todos los que se atrevieran a colocar sus miradas en él. En la pared de al lado, la segunda pared, había la figura de un andrógino con dos rostros y una corona en cada uno de ellos. Una cara era masculina y la otra era femenina. El andrógino estaba parado sobre una inmensa piedra y en la parte baja de la piedra aparecía una víbora con tres cabezas. El andrógino portaba una larga capa y por sus hombros sobresalían dos alas. En su mano derecha sostenía una copa de donde emergían tres serpientes. En su mano izquierda sostenía con firmeza a una serpiente. Las cuatro serpientes estaban coronadas. Al lado derecho del andrógino había un árbol que en lugar de flores tenía trece soles relucientes. A su lado izquierdo, en un nido, había un pelícano alimentando a sus dos críos. Por la parte trasera aparecía un poderoso león. Este es el símbolo de la piedra solar, el enigma del rey, la perfección. La tercera pared mostraba un cuadro en donde se veían dos columnas de vapor levantándose hacia las alturas. En las bases de las dos columnas aparecían dos estrellas de seis puntas que remataban por lo alto con dos estrellas de seis puntas también. Por lo alto, uniendo a las dos columnas de vapor, aparecía una serpiente de dos cabezas. Debajo de la primera serpiente aparecía el sol y debajo de la segunda serpiente aparecía la luna. Entre el sol y la luna había una quinta estrella de seis puntas. En la parte de abajo, entre las dos columnas de vapor había una fuente sostenida por tres patas ; la parte del frente de la fuente mostraba seis diamantes, por lo que se podía inferir que en su parte trasera había seis diamantes más. En la


parte central de la fuente emergía un caño que remataba por lo alto en tres llaves manando agua; la fuente estaba llena de agua. Encima de las llaves había una bola desde la que emergía una flor de tres pétalos y tres botones. Esta es la imagen de la fuente del mercurio. En la cuarta pared de la gran sala había un cuadro enorme mostrando a un andrógino de un solo cuerpo y dos cabezas, El andrógino tenía sus dos brazos cruzados, el izquierdo debajo del derecho. Portaba una sola corona y estaba tendido en el lecho nupcial. En la parte superior, desde las nubes, una belleza femenina se lanzaba hacia el andrógino: este era el retorno del alma. La línea del final de la pared, hacia lo alto, que hace frontera con el principio del techo estaba llena de infinidad de estrellas en oro: era la estrella de cinco puntas. En lo alto de las puertas y en cada ventana de la mansión había una estrella de cinco puntas de oro con una de las puntas hacia arriba. La estrella de los grandes magos sostenía y guardaba a todo aquel que entrara a la mansión de la ciencia milenaria de los trabajadores de la gran piedra. Virgilio Díaz Siracuza había ido levantando la gran mansión durante un período de cuatro años y su padre le había dado todos los medios y le había concedido todo el dinero necesario para ello:

”Cueste lo que cueste”, le había dicho su ahora transformado padre, Esquivel Díaz Granada. Virgilio había llegado a la edad en que el capullo se transforma en flor, el día en que el cachorro joven da el salto definitivo para transformarse en el león controlador del saber, la fecha en que el iniciado abandona los últimos momentos de las dudas y entra al universo del maestro revivido; en fin, la erección del santuario sagradísimo de la


serpiente de todas las sabidurías reunidas en un solo hombre. Le acompañaban diez dragones de lealtad sabia que él debería ahora dirigir para que los días luminosos llegaran al mundo y alegraran a todos. Su meta inmediata era encontrar a la Madre del Todo, al Padre de la ciencias eternas y sapientísimas y reunir en él mismo las dos virtudes altísimas que lo transformaran en el hombre que las circunstancias actuales requerían: ”Hay que convertirse en las dos columnas que sostienen el templo de la verdad. Tú tienes que ser la fuerza en que ellas se sostengan”, le había dicho alguna vez la maga madre Justina y él recordaba esas palabras que le incendiaban el alma y el corazón y todos sus cuerpos de pecado que él ya había diluído en vidas anteriores y que estaban ardiendo en el crisol purificador de la alta magia liberadora en su presente vida. Virgilio viajaba a la velocidad insólita de la luz que nunca ha sido creada. Todo lo que Virgilio tocaba quedaba automáticamente transformado. Nadie quedaba libre de la influencia sorprendente de su palabra. El era yá el verbo de los principios, pero todavía faltaba un poquito más de tiempo. En Coatzacoalcos, Virgilio, la maga Justina, Ifigenia Díaz Siracuza, Cibeles Manasés Spinoza y Horacio Manasés Spinoza estaban esperando por la llegada de Alfredo Huancayo, Deucalión Punacaba y el brujo Guillermo Cotapeti. ”Ellos llegan hoy Jueves, había dicho la maga Justina; mañana llegarán Umm Sadaqa, Salwa al-Gazzar y su hermano Mohammed al-Gazzar”. Tres días después, todos estaban reunidos en la gran sala del sótano. ”Somos seis hombres y cinco mujeres, sentenció la maga Justina, la cifra forma el número once, La Persuasión. En el


Tarot, la mujer dama cierra delicadamente con sus manos las feroces fauces del león. El león es el fuego; recordemos que el león era consagrado a la Divinidad Vulcano. El carro de guerra de los leones, en la simbología clásica, representa los cuerpos solares. El Iniciado tiene necesidad de crear sus cuerpos solares para poder dejar este mundo demoníaco y tener acceso a los mundos divinales. El oro, que es lo mismo que el fuego y que el león, simboliza el fuego sagrado de la Virgen Madre: Horus, en la simbología egipcia. Ustedes los coptos conocen todo esto muy bien. El once encierra el secreto más codiciado: Trabajando el uno- hombre con el unomujer obtenemos el dos Andrógino”. Por la puerta de entrada a la sala apareció un perro. Lentamente el perro, a quien llamaban ´Azufre´, se fué a sentar al lado de Virgilio Díaz Siracuza. Virgilio recordó a Goethe y al doctor Fausto y su perro ´Prestigiar´. Cuando el doctor Fausto acariciaba cariñosamente al animal, el pelo negro se transformaba en blanco y de blanco en amarillo y al final tomaba el color rojo. El jeroglífico del perro, que estaba dedicado a Mercurius, significaba la vigilancia severa que el artista trabajador de la piedra debe observar y poseer en todo su trabajo sin jamás olvidar que no puede descansar un solo instante. En el reino de los locos el artista trabajador de la piedra tiene que permanecer oculto y escondido para pasar totalmente desapercibido. La madre Isis, en un grabado antiquísimo, decía que ella ”era el perro celeste y luminoso entre las estrellas”. ” A propósito de lo que la madre maga Justina habla sobre los colores del perro ´Prestigiar´, no hay que olvidar que Prometheus es la significación y la caracterización del constante cambio de los colores de la ”materia” cuando ésta ha devenido color perla cristalino y que se simboliza en el desbordamiento de las aguas cristalinas del maravilloso río Nilo; esto sucede cuando Osiris atraviesa


Etiopía; es decir, cuando el color negro ha sido dejado atrás. Prometheus, en griego, significa ”el prevedor”, el que sabe y conoce con anticipación todo lo que va a pasar; también significa ´el que se anticipa´. Aquí estamos hablando del triunfo del artista trabajador de la piedra sobre la primera fase de la naturaleza demoníaca. Este es un viaje que nunca acaba”, expresó Virgilio con toda calma. Todos asintieron y se miraron entre sí para corroborar que estaban absolútamente de acuerdo sin dudar un solo instante. ”En Fokis, dijo Mohammed al-Gazzar, existen piedras en forma de grandes bloques, que la tradición popular asegura ´oler igual que los hombres´ . La leyenda sostiene todavía que éstos son los restos del barro con el cual Prometheus trabajó y usó para modelar y para crear y dar vida a los hombres. ´Los hombres resucitaron y provinieron de las piedras´ . Se imaginan ustedes el tamaño de Prometheus. Aquí estamos hablando de proporciones gigantescas. Imagínense ustedes a los constructores de la gran Pirámide, entonces”. ”Hermanas y hermanos, - casi gritó Virgilio- ha llegado el momento de la gran iniciación. Estamos reunidos aquí para informarles que mañana partiremos hacia Tenochtitlan para entrar al ´círculo de los robles´. Esta gran ceremonia será realizada por la madre maga Justina ya que nuestro destino final será alcanzar el sagrado lugar que la maga madre Justina ha llamado siempre ´las cuevas de las estatuas´. Allá nos esperan las respuestas que no dejan lugar a dudas posteriores, nos espera la claridad, la sabiduría infinita y suprema, nos espera el verbo divinal que se anticipa siempre a toda clase de solución. El mundo está esperando por una respuesta de esta naturaleza. El fin de las soluciones nefastas que los hombres-demonios han usado siempre para esclavizar al mundo a sus deseos


tiranos y a sus caprichos negros está muy cerca. Debemos, por lo tanto, apurarnos y proseguir con lo que no debe ya retardarse”. Todos ellos fueron conducidos a sus recámaras, pues al siguiente día tendrían que levantarse muy temprano para tomar rumbo hacia Tenochtitlan. La mañana llegó y cuando los primeros rayos solares asomaron por el horizonte de la montaña, más allá del mar, todos estaban reunidos alrededor de la mesa tomando un deslumbrante desayuno que Ifigenia Díaz Siracuza, la hermana de Virgilio, y la madre maga Justina habían preparado. Virgilio sabía de la magia que la maga Justina poseía en las manos cuando ella se decidía por preparar cualquier cosa. ´Esta mujer tiene a Dios mismo en las manos´, había dicho Virgilio muchas veces al sentarse a comer las cosas simples, pero deliciosas, que la madre maga Justina preparaba. Sobre la superficie de la mesa se podían ver platos rebosantes de frijoles negros refritos, carne de Chinameca, plátanos machos refritos con nata encima, chocolate, atole, tortillas de maíz nuevo, empanadas de pescado, pan francés, café, leche, huevos rancheros muy picantes y cantimploras para que cada uno de ellos las llenara con agua, leche, refresco o algo más fuerte. La maga madre Justina había preparado, también, comida para el viaje colocada cuidadosamente en cajitas de madera. A las seis de la mañana estaban ya calentando los motores del barco que los conduciría a esta cita de la cual todos ellos esperaban tanto. Los corazones de los magos y de las brujas latían al ritmo similar de la vida. Las esperanzas corrían por sus venas. Todos ellos se sentían llenos de valor y todos ellos se sentían fuertes y capaces de acometer una tarea tan grande como ésta. La hora suprema se estaba, por fin, acercando. Al llegar a Tenochtitlan todos se dirigieron a la choza de la maga Justina y a la choza de Cibeles y Horacio. La maga Justina tenía otra choza que quedaba muy cerca de la choza donde ella vivía. Todos fueron hospedados en catres y en hamacas pues la verdad es que no había mucho sitio para


todos ellos. Todos ellos, no obstante, se sintieron mus satisfechos. Alrededor de las seis de la tarde se sentaron alrededor de la gran mesa y disfrutaron de una cena frugal. Al siguiente día, al acercarse el anochecer caminarían hacia ´el círculo de los robles´ para emprender el viaje hacia ´las cuevas de las estatuas´. Alfredo Huancayo y Deucalión Punacaba estaban electrizados; lo mismo sucedía con Umm Sadaqa y Salwa al-Gazzar. Los que se mostraban firmes eran Virgilio, Ifigenia, Cibeles, Horacio, la madre maga Justina, Mohammed al-Gazzar y el brujo Guillermo Cotapeti. La hora del momento tan largamente esperado había sonado. A las siete de la noche, exactamente a las siete, la maga Justina iniciaba la caminata guiándolos a través de la selva. Detrás de ella iban Virgilio y el brujo Guillermo Cotapeti. Al final de la línea de magos y brujos iba Horacio. Muhammed al-Gazzar iba pensando en el Dios Rê. Para sus adentros, se dijo que el nombre secreto de Rê no debía pronunciarse jamás, ya que era totalmente ajeno a toda realidad que cualquiera pudiera jamás imaginar. ”Este nombre secreto posee fuerzas desconocidas e inimaginables”. Mohammed sabía que los magos egipcios, en la primera antigüedad, solían usar el nombre de Dios repitiendo palabras formadas y construídas a través de ceremonias mágicas con extrañísimos sonidos consonantes: ”Isteresek , Istersek, Hergen”. Con estas desconocidas palabras obtenían resultados sorprendentes para curar todas las enfermedades desconocidas y para apresar la mente y el corazón de los hombres; ellos liberaban de esta manera las almas atrapadas en la locura. Umm Sadaqa, por su parte, tenía sus pensamientos fijos en los once Rudras. ´De todos los Rudras, yó soy el señor Shiva´. Shiva tiene a su cargo la tarea de la destrucción del universo material y es el que ciega a los hombres con la cualidad de la ignorancia. Nos encontramos a punto de cruzar ese gran peligro, se dijo, y pensó en las palabras del brujo Guillermo Cotapeti: ”Para lavar las mentes y los corazones de los actores del mal y liberar sus almas, tenemos que transformar directamente a


los responsables y cambiar el rumbo de sus deseos y sus vicios. No hay otra salida”. Umm Sadaqa se dió cuenta que no había otra manera de salvar al mundo. ”No nos quedan alternativas, casi todas las puertas han sido cerradas”, gritó para sus adentros. A unos cien metros todos divisaron ´el círculo de los robles´ que pudieron ver gracias a que los gigantescos robles se elevaban hacia las alturas formando un perfecto círculo. Cuando llegaron al centro del círculo la maga Justina dijo que esta vez no necesitaba a nadie a su lado. Los demás tomaron sus posiciones indicadas en torno a la madre maga Justina. Alrededor de la madre maga Justina, Virgilio encendió doce velas. Cibeles Manasés Spinoza encendió veinticuatro velas en torno al círculo de los diez restantes que, con el perro ”Azufre” y la madre maga Justina, formaban el número doce. La madre maga Justina empezó a hablar en un lenguaje que a Mohammed le pareció similar al lenguaje de los magos egipcios de la primera antigüedad cuando estos realizaban sus grandes ceremonias antidiluvianas. Una brisa suave empezó a cruzar la atmósfera y en cuestión de algunos segundos se convirtió en un huracán de proporciones insospechadas. Las velas, no obstante, permanecían encendidas. Todos sintieron que una cápsula los había cubierto. Los robles se doblaban por la fuerza del viento y llamas azul- verdosas que fueron poco a poco cambiando de color y se transformaron, al final, en amarillas- rojizas, cubrieron toda la atmósfera. La cápsula perfecta se transformó en una esfera transparente que emprendió el viaje hacia las alturas. Toda clase de planetas pasaba ante la vista de ellos. Ellos vieron formas increíbles suplirse en un instante en otras formas todavía más sorprendentes: soles gigantescos, estrellas, nebulosas, meta-nebulosas, galaxias, colores jamás vistos, movimientos trascendentales, hoyos negros, quásares, estrellas dobles, galaxias en nacimiento. Esto era el sueño del caos visto


por ojos que ya no eran humanos. La esfera giraba y todos cayeron en un sueño del que jamás hubieran querido despertar. Al fin, la esfera se posó suavemente en un planeta de subyugantes colores. Estaban en un valle hermosísimo y todos pudieron ver que ”Azufre” saltaba y ladraba de alegría. La cubierta de la esfera desapareció y todos siguieron a la madre maga Justina que ya había iniciado la marcha hacia ´las cuevas de las estatuas´. Los magos y los brujos iban al encuentro de un destino único ya predestinado desde que las Divinidades lo habían creado todo. La enorme entrada estaba vigilada por dos bellísimos dragones de luz. Al dar la señal secreta que le daba acceso a `las cuevas de las estatuas´, la madre maga Justina volteó el rostro hacia atrás y por la luminosidad que se desprendía de sus ojos solamente, todos entendieron que la entrada al sagrado lugar les había sido permitida. La maga madre Justina, sin pensarlo dos veces, tomó el camino del oro y los demás le siguieron. Caminaban por un túnel hecho de oro puro. Al final del trayecto llegaron a una sala gigantesca hecha de oro. En el trono estaba sentada una enorme estatua y sus ojos le daban la bienvenida a todos. La estatua era ténue, transparente, reluciente al mismo tiempo, y sus rasgos desaparecían a veces dando la impresión que estaba allí pero que podría diluirse en cualquier momento. La estatua desapareció y, en su lugar, emergió una luminosa esfera que giraba a una velocidad fantástica. La esfera detuvo sus movimientos y mostró unos símbolos que ya probablemente todos antes habían visto, pero su composición llamaba poderosamente la atención: dentro del círculo había un triángulo con la punta hacia arriba: ignis, el fuego. Dentro del triángulo apareció el símbolo del mercurio filosofal: una cruz; encima de la cruz un círculo; enmedio del pequeño círculo dentro del triángulo un punto. Sobre este pequeño circulo se elevaba una media luna en posición horizontal. Al lado derecho del triángulo había un triángulo pequeño con la punta hacia abajo: aqua, el agua. A la derecha del triángulo, apareció un pequeño triángulo


con la punta hacia arriba: ignis, el fuego. Debajo de la base de la pirámide relucían dos triángulos que se entrelazaban uno con el otro formando el sello del gran mago Salomón. La figura desapareció y en su lugar brotó otro círculo. Se podían leer unas palabras en latín: Chaos confusum. Dentro del círculo había un cuadrado y, en cada uno de sus ángulos, triángulos pequeños: hacia arriba el triángulo señalaba la punta hacia abajo: aqua, agua. Hacia su derecha el triángulo tenía la punta hacia arriba pero una línea lo partía por lo alto en dos: el aire. En la parte de abajo el triángulo aparecía con la punta hacia abajo con una línea partiéndo la punta: terra, la tierra. Por el lado izquierdo del ángulo del cuadrado se vislumbraba un triángulo con la punta hacia arriba: ignis, el fuego. Estos cuatro símbolos forman el sello de Salomón. Dentro del cuadrado todos vieron un círculo en el que se podía leer: en el principio era Dios. Dentro del círculo apareció un triángulo con la punta hacia arriba. En cada ángulo del triángulo se veía un símbolo, tres símbolos en total: por arriba el símbolo del mercurio, por la derecha un triángulo con una cruz debajo de su base: el símbolo sagradísimo del azufre y, por la izquierda, un círculo partido perfectamente por la mitad. Dentro del triángulo apareció un círculo y dentro del círculo el sello del gran mago Salomón y dentro de este sello una circunferencia girando eternamente. La circunferencia tenía una línea equatorial divisoria: por arriba el símbolo del sol: el oro, el hombre, la fuerza masculina. Por abajo el símbolo de la luna: la plata, la mujer, la fuerza femenina. Todo desapareció y hubo una obscuridad total. Una música similar a la ´La flauta encantada´ de Mozart llenó todos sus cuerpos y en el aire, fulgurando intensamente, se vieron figuras sorprendentes: un andrógino danzando, una paloma blanca y reluciente, dos dragones que encantaban a todos por sus sabios ojos, el ave fénix que desaparecía entre el fuego para volver a reaparecer, el símbolo de Salomón, un caduceo, un león, la luna, un sol pequeño pero prodigioso, el símbolo del pentagrama, un pavo real de brillantísimos colores, un


águila majestuosa, el Ouroboros; es decir, la víbora sagrada de los egipcios mordiéndose la cola, el alfa, el omega, el rey David templando su arpa milagrosa, cinco delfines, un unicornio, un grupo de mariposas, peces, un ave Ibis de Thot, la vaca sagrada Hathor, la Divinidad celestial, una bandada luminosa de cuervos, una gran Cruz, un laberinto girando, un cordero con la cruz entre sus patas, flores de lotus, mandalas, la Divinidad Mercurius, una bandada de ruiseñores, una mujer con forma de serpiente, un pelícano alimentando a dos críos, rosas, salamandras, la Esfinge, tortugas, tres espirales, estrellas jamás contempladas, un tridente, triángulos, gallos, lechuzas, yantras, el yin y el yang, ángeles, el ojo eterno egipcio y al final de toda esa gran visión, un arco iris resplandeciendo y encegueciendo a todos por la fuerza de su brillantez . Todo eso se diluyó en la nda. La gran estatua apareció nuevamente. Sonreía y todos sentían la fuerza del amor entrando e sus corazones. Esta vez la estatua se dirigió específicamente hacia Virgilio: ”Hijo Virgilio. Vosotros sabéis el sendero. Debéis contar con muchas bajas, pues la batalla será justa e injusta. Tened presente al yin y el yang, no lo olvidéis. A causa de los corazones aterrados y perversos todo vuestro planeta se encuentra en peligro. Debéis evitar que los que han perdido el corazón se salgan con la suya. Estos momentos son de meditación y de sabiduría. Medid vuestras acciones antes de entrar en combate. Cuando el miedo penetra en todos los cuerpos, en los universos materiales y en los universos psíquicos, estáis en grave peligro de perder. No tengáis miedo, el miedo es una categoría demoníaca; no temáis jamás”. Virgilio supo, en ese preciso momento, que los días de las dudas no tenían ya más cabida en su accionar. De lo que ahora se trataba era de poner en movimiento las cosas sin pensarlas. Cuando las cosas se ponen en movimiento de esta manera actúa uno no solo como un guerrero sino


como un Dios. El brujo Cotapeti leyó los pensamientos de Virgilio y, no obstante, se contuvo de expresar su opinión al respecto. ”Maestro de las eternidades – le dijo Virgilio a la estatua el miedo ha sido erradicado de nuestros corazones”. ”Pero yo todavía observo alguna inquietud en algunos de vosotros. No es asi, Umm Sadaqa?”, preguntó la Divinidad. Umm Sadaqa se sintió tocada en su punto más débil. De todas maneras reunió valor y se atrevió a tomar la palabra: ”Las fuerzas contra las cuales luchamos son muy poderosas”. ”Ciertamente que sí, pero poderosas son también las fuerzas de Virgilio, de la maga madre Justina, de Guillerno Cotapeti y de Mohammed al-Gazzar. Vosotros debéis pensar en la fuerza de ustedes. Hoy mismo, cuando vosotros partáis de regreso a la Tierra, iréis investidos con la fuerza de Dios. Vosotros sabéis y tú en particular, amada niña Umm, que no hay ni existe otra alternativa. Vosotros solo cambiaréis las circunstancias, vosotros solo transformaréis la realidad”. La estatua divinal juntó todas las lenguas del mundo y formó una lengua que era igual a la lengua del principio. Luego dijo: ”Os hago entrega de esta lengua con la cual podreís transformarlo todo y volver a crear una y otra vez sin que nadie, absolútamente nadie, pueda evitarlo. Todos los elementos os obedecerán, pues todo el orden de las cosas se encuentra bajo vuestros dictados. Iréis al mundo resguardados con las fuerzas del que lo sabe todo. Seréis casi como El, sin llegar a serlo del todo. Es más, seréis tan poderosos como yo lo soy. Arrodilláos!!”.


Todos pusieron las dos rodillas en el piso de oro e inclinaron sus cabezas cerrando los ojos. Escucharon entonces la lengua del principio entrando en ellos y se sintieron que ya no eran de ningún mundo en particular, sino que ellos eran parte del universo entero que crecía y crecía sin jamás llegar a detenerse. Ellos tambien sintieron que estaban creciendo. La palabra del principio les había sido dada y todos vieron las cosas, desde entonces, de otra manera. Ellos ya no se llamaban más ni Virgilio, Ifigenia, Cibeles, Horacio, Justina, Alfredo, Deucalión, Guillermo, Umm, Salwa, Mohammed o Azufre. Ellos eran simplemente otros, se habían convertido en el ejército divinal de la voz: sea hecha la luz, sea abolido el mal, sean encerrados sus gestores en las mazmorras del silencio eterno. Al levantarse sus ojos brillaban con la luz de la inextinguible sabiduría. Ellos crecieron , de pronto, al mismo tamaño de la estatua y la abrazaron como hermanos e hijas que no deseaban separarse. Sin embargo, el deber los estaba llamando y ellos sabían que ya no se podía dar marcha atrás. La tierra los estaba esperando y ellos ardían en ánimos de estar allá sin mas esperas. Se reunieron otra vez en el valle y la estatua salió a darles la despedida. El viento empezó a soplar suavemente creciendo de instante en instante en fuerzas. Encerrados en la esfera vieron llamas arder alrededor de ella. El agua se mezclaba con el fuego y la tierra se había unido suavemente en esa danza. La esfera salió disparada como un rayo y la majestad de los milagros de la creación volvió a penetrar por sus ojos como una suave melodía de amor. Estaban en el ´circulo de los robles´. Salwa al-Gazzar se preguntaba si todo eso no había sido más que un instante, pero no era asi, la Tierra había cambiado y la atmósfera indicaba que la vida, en el planeta amado, había sido alterada en todos sus cimientos. Virgilio lo supo todo y gritó antes que nadie:


”La guerra ha estallado. Los locos lo han hecho !”. Al llegar a Tenochtitlan pusieron la TV pero no había imágenes en ninguno de los canales. Sintonizaron la radio y nada sucedió. La anciana Rosa, que solía ayudar a la maga Justina en los quehaceres de la casa, llegó a las puertas de la cabaña y le dijo a la madre maga Justina que Estados Unidos había bombardeado a China y que China había respondido dejando caer sobre todo Texas y sobre todo el pais una lluvia de cohetes teledirigidos. Toda la costa oeste de Estados Unidos había sido borrada del mapa. New York no existía más y la península de Florida ardía en llamas. Se calculaba que un noventa por ciento de China había sido bombardeada. Rusia se encontraba destruída, pero antes de eso había dirigido todo su arsenal atómico hacia los Estados Unidos, Francia , Inglaterra y Australia. Inglaterra había atacado a Rusia y Rusia había contestado hundiendo la isla en una lluvia de fuego apocalíptico. Pakistan y la India se habían destruído mutuamente. Iran no pudo mantenerse neutral y sufrió las consecuencias de su osadía. Los submarino atómicos estadounidenses habían mandado unas cien bombas atómicas haciendo arder al país. Israel no existía más. Rusia y China habían firmado un acuerdo secreto en donde las dos naciones se comprometían a defenderse tan pronto como uno de las dos fuera objetivo de ataque por parte de Estados Unidos, Iglaterra, Francia e Israel. La estrategia de las dos naciones estaba bien definida y sus cohetes habían apuntado directamente hacia las cuatro naciones las veinticuatro horas del día desde hacía muchos años atrás. En China habían muerto novecientos millones de personas. Toda la población rusa había sido eliminada. En Estados Unidos se habían salvado solo los militares que andaban en vuelo y en los submarinos. De Francia quedaban solamente las ruinas y una parte de la Torre Eiffel se distinguía claramente sobre los restos de lo que fuera la antigua ciudad de la madre Isis. La gente moría por todas partes y el mar había sido invadido por millones


de botes con gentes que huían de las zonas mas radioactivas. No había lugar donde la radioactividad no hubiera llegado. Los países pobres se habían salvado de la catástrofe inmediata pero estaban esperando la llegada de los momentos más terribles: el frío, el hambre, la muerte lenta, los sufrimientos psíquicos, la mortalidad creciente sobre todo en los niños. La atmósfera estaba cargada de electricidad y el cielo había sido invadido por una obscuridad tenebrosa. Toda la Tierra había sido envíada a la edad de las tinieblas. Por todas partes la gente caía desfallecida y comía todo lo que encontraba a mano. Toda la gente andaba en grupos armados defendiéndose unos de los otros. El hombre había sido convertido en una bestia en cuestión de días solamente. Los polos empezaban a derretirse y las aguas iniciaban un ascenso de nivel rapidísimo , obligando a los sobrevivientes a escalar las montañas. El brujo Cotapeti calculó que, por lo menos, cinco billones de personas habían sido tragadas por el holocausto. El resto de los sobrevivientes tenía una vida llena de peligros inmediatos por delante. Los niños morían por cientos de miles cada hora. Los animales corrían por todas partes y las aves volaban sin encontrar un punto de contacto con la Tierra. No había un marco referencial psíquico que se pudiera determinar como seguro. Virgilio dijo que no había nada que hacer y que lo único que les restaba era volver hacia la dimensión donde las ´ cuevas de las estatuas´ se encontraban. Todos asintieron. Todas las ciudades estaban vacías y la gente buscaban la seguridad de las selvas y las aguas, pero todo estaba totalmernte contaminado. Se acordó que ellos enviarían a alguien cada veinte años para controlar los cambios climatológicos en la naturaleza del planeta. Los once, entonces, más el perro ”Azufre”retornaron hacia el ´círculo de los robles´ para emprender el viaje de regreso. Abandonaron el planeta un domingo de agosto. La esfera se elevó por los cielos y se perdió en la inmensidad de los cielos. La historia que ellos habían pensado escribir no pudo realizarse de acuerdo a como ellos lo habían


planeado. Virgilio iba pensando en que la vida tiene que suceder de acuerdo a sus propios dictados. La vida no la escriben los hombres con sus actos buenos y malos, existen, también, los designios misteriososo que permanecen ocultos pero, cuando despiertan, lo aniquilan todo. El planeta entero estaba cargado del karma más negativo. A ellos no les correspondía ninguna tarea; es decir, dentro de algunos años tendrían que regresar para tratar de restituirlo todo, pero regresarían como Dioses, pues el verbo les había sido entregado y ellos podían crear, como en el principio. Cibeles pensaba en que ellos serían los primeros habitantes de un planeta que había sido víctima de la ignorancia, el odio y la voracidad ilimitada de sus propios habitantes. La madre maga Justina se sentía sin fuerzas y el brujo Cotapeti iba llorando de rabia. Ifigenia y Horacio se habían abrazado y, sin expresar palabras, allí se prometieron amarse hasta que el tiempo de otras realidades retornara al planeta. Umm y Mohammed se miraban confesándose todo el amor que nunca antes habían expresado de una forma tan intensa. Salwa y Alfredo habían descubierto que ellos eran el uno para el otro. Deucalión Punacaba pensó que él, con el poder incomparable del verbo, crearía a la mujer perfecta para vivir con ella por todas las eternidades. Para bromear, la madre maga Justina hizo hablar con un gesto al perro ”Azufre” y éste dijo que a él le hubiera gustado más tomar la figura humana. El brujo Cotapeti dijo que sería como él lo quisiera y ”Azufre” fué convertido en una bella dama que haría las delicias en la vida del bondadoso brujo. Al llegar al planeta de ´la cueva de las estatuas´, éstas les estaban ya esperando. Todas lloraban y se lamentaban de la estupidez humana y del odio que durante tantas generaciones fueron juntando en sus corazones hasta quedar convertidos en piedras negras. Virgilio Díaz Siracuza pensó en el Arca de la Alianza, que es el símbolo donde se ha ocultado la significación del gran arcano. Los dos ángels, tocándose la punta de las dos alas, nos transmiten la idea de la actitud sexual de la pareja original,


el hombre y la mujer, durante la cópula divinal. Virgilio se vió a sí mismo en una de las figuras angélicas y, en la otra, vió a Cibeles Manasés Spinoza. Sus miradas amorosas se encontraron en sus almas y pese a saber que la Tierra había sido envíada a las obscuridades impenetrables, los dos sonrieron para decirse que había que tener valor y esperanzas y fé, y que eso, en esos precisos instantes, era muchísimo. Los dos ángeles del arca de la alianza representan el principio del universo, de la creación de los dioses y de la creación del hombre inmaculado y deslumbrante de los inicios. El primer día empezaba en esos dolorosos instantes. De una de las puertas que daban a la sala mayor, salió una dama de presencia imponente, a su lado caminaba un hombre de fulgurancia suprema. Todos supieron, en esos instantes, que la pareja era el símbolo preciso de las dos verdades que, unidas, liberan fuerzas impenetrables y poderosísimas que siempre controlan las fuerzas de la justica y de la injusticia. La pareja estaba sonriendo y les daba la bienvenida que todos ellos sintieron en lo más profundo de sus corazones. ”Azufre”, la nueva mujer, estaba arrodillada delante del brujo Guillermo Cotapeti, y éste estaba petrificado mirando a la pareja formada por la dama y el hombre fulgurante. Virgilio Díaz Siracuza tomó por los hombros a su amada Cibeles y le dijo que el primer día estaba empezando y que eso era la verdad en que pensar antes que nada.

FIN


JAIME FALCON Y EL OFICIO DE ESCRIBIR Jaime Falcon nació en el Santuario de la Serpiente el día 15 de marzo. Era el año 1939, la segunda guerra mundial empezaba. A los siete años de edad, un libro maravilloso cayó en sus manos: La doctrina secreta, de Helena Petrovna Blavatsky. Durante veinticinco años permaneció atrapado en el lugar donde sus padres enterraron la piel que colgaba de su ombligo. Se vió inmiscuido en esporádicas incursiones por todo el país; puede decirse que le conoció casi en su totalidad: Monterrey, SanLuis Potosí, Ciudad Juárez, Acapulco, Morelia, Tlaxcala, Veracruz, Tabasco, Campeche, Alvarado, Villahermosa y las selvas de Chiapas, que las caminó de noche; dormía durante el transcurso del día. Estuvo en Campeche, Mérida, Chichen Itzá, Quintana Roo, Puerto Angel, Puerto Escondido, la ciudad de Oaxaca, Guerrero, el estado de México, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Tamaulipas. Ha estado en casi todas las ruinas arqueológicas del país. Inició sus estudios en la escuela secundaria en Coatzacoalcos y la terminó en la ciudad de México. Retornó a Coatzacoalcos para recorrer otra vez los senderos del abandono. Estudió en Moscú en los años 1965, 1966 y 1967. De vuelta a Mexico City trabajó allí casi tres años. Emigró entonces a Paris y vivió día y noche metido en la Cinemateque du Cinema. Su obra poética se ha perdido siempre en las brumas de lo inexplicable: él escribe y otros publican con sus propios nombres su trabajo. Después estuvo un par de años en Veracruz, Tabasco y Chiapas. Era el tiempo de los constantes retornos. En los años 70 se vió forzado abandonar México otra vez. Las circunstancias le eran adversas. Recorrió Ecuador, Perú y Chile y conoció las costas y el interior de los tres países. Residió casi tres años en Chile, entre Santiago, Valparaíso, Valdivia y Quintero. Después del golpe militar en Chile llegó a Suecia como refugiado politico. En Suecia estudió primero Pedagogía Infantil en la Escuela Superior de Profesores en Växjö y después continuó profundizando sus estudios de Pedagogía para Adultos en la Universidad del puerto de Göteborg. Allí se esfumaron seis años de su vida. Hizo un film documental crítico en México, como visitante, sobre la situación escolar. Hizo estudios sobre literatura inglesa en la Universidad de Susex en Britania. Ha asistido a diversos cursos en Londres, Copenhague, Estocolmo, Mexico City, Varsovia, Kalmar, Malmö y otras pequeñas ciudades en Europa. Jaime Falcon formó parte de la izquierda internacional; él nunca ha necesitado de papeles que lo acrediten ser miembro o pertenecer a una específica organización. El objetivo principal, para él, es y será siempre el hombre: en el hombre están todos los males y todas las esperanzas; en el seno hombre nacen todas las aterradoras pesadillas y todos los cantos de amor. Jaime Falcon es parte de la conciencia mas avanzada de la humanidad cuyos objetivos inmediatos son los de salvar al planeta de los peligros, que muchos no ven, y que nos amenazan a todos hoy en día.


Sus escritos: Eternidad en Movimiento es un largo poema filosofico. En los Círculos de la Euphoria aborda un conjunto de reflexiones en torno a temas alucinantes. En las Esferas de los Senderos sus introspecciones transcurren por los rastros de lo nunca pensado. Los Senderos Vagabundos es un texto filosófico. Este texto le ha sido plagiado por un familiar que ha tenido la osadía de publicarlo como suyo en Internet. Es conveniente aclarar este penoso incidente: J. Falcon envió el texto filosófico a su familiar para que este lo publicara y le diera difusion. De ninguna manera la frase te lo regalo podia haberse entendido como una cesion del texto Los Senderos Vagabundos por parte de J. Falcon; ni mucho menos que el familiar borrara el nombre de Jaime Falcon y escribiera en su lugar su nombre propio. Esto es un delito intelectual, una suplantación de autoría. Incontables obras le han sido antes plagiadas. Jaime Falcon ha conducido al éxito a varios escritores hoy reconocidos; a su lado, algunos artistas han crecido escuchándole hablar sobre los vedados misterios que él, con la instrumentación de la dialéctica, maneja y emprende con una perfecta y vigorosa facilidad. El Canto del Ruiseñor es un relato corto sobre algunos aspectos fundamentales de la magia y la eterna batalla entre el bien y el mal. En esta red intrincada, Jaime Falcon introduce al lector en los universos inextinguibles de la piedad y la bondad. La Salamandra del Fuego sucede en el tiempo eterno de unos cuantos segundos. Los sucesos están tejidos en Notre Dame. Notre Dame es la Catedral y es la Dama poseedora de todos los grandes misterios. Las Mariposas Dementes es una especie de relato policial. Todo transcurre en Florencia y en Venezia. La verdadera magia y mucho de su simbología están muy presentes. Las Doncellas de Coatlicue toma forma en la ciencia de los Elementales del gran maestro Paracelso. Panta Rhei (Todo Fluye) es la continuación de Las Doncellas de Coatlicue. La historia surge en Coatzacoalcos y se extiende por todo el mundo. Las Doncellas de Coatlicue y Panta Rhei, los dos tomos, son en realidad, un solo libro. El Animal Echado en mi corazón Es un pequeño libro que contiene una serie de poemas cortos escritos en las años 1965 y 1966.


Polvos de Proyección es un relato mágico sobre tres de las mas fuertes culturas de la historia de nuestra civilización: la cultura Olmeca, la cultura Sudamericana del Altiplano y la cultura Egipcia. En los Círculos de la Euphoria nos atrapa en una aterradora intrusión a una realidad estremecedora y, tal vez, todavía no pensada. El Arca del acróbata es un texto autobiográfico

ÅKE DROTT


Polvos de proyección  

Polvos de Proyección es un relato mágico del escritor mexicano radicado en Suecia, el señor Jaime Falcón. Allí se mezclan la cultura egipcia...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you