El Sol es la fuente de energía para la vida en nuestro planeta. Los organismos productores “capturan” esa energía luminosa y la transforman en energía de las uniones químicas de las sustancias que producen. De este modo queda disponible para el resto de los seres vivos, que en primera o en última instancia se alimentan de ellos (Fig.1).
y otra se libera en forma de calor, que se produce en estos procesos. Por lo tanto, una cantidad importante de la energía acumulada originalmente ya no estará disponible para los consumidores (Fig. 3).
Figura 3. Una planta brotando. Con cada momento que pasa, este productor pierde mucha energía en forma de calor que libera a la atmosfera, perdiéndose así, gran cantidad de energía. Las flechas rojas indican la perdida de calor en la planta.
Figura 1. Plantas gramíneas brotando del suelo. Este organismo productor crece gracias a la energía lumínica que llega desde el Sol.
Los organismos productores tienen su proceso metabólico basado en la captación de la energía lumínica para producir nuevos compuestos químicos.
Todos los organismos necesitan energía para mantenerse vivos. La vida depende del hecho de que la energía pueda ser transformada de una forma a otra. La energía química se pone de manifiesto cuando una reacción química reorganiza los átomos de las moléculas de forma tal que la energía potencial se transforma en energía cinética.
Dentro de los consumidores, a su vez, la energía obtenida del productor, es en parte utilizada para la realización de los procesos vitales y parte de ella se pierde como calor. Esto ocurre en cada uno de los consumidores (Fig. 4).
La energía que se pierde como calor ya no puede recuperarse, por eso decimos que la energía es un flujo. Como la energía perdida no puede reutilizarse, es necesario un ingreso permanente a partir de una fuente externa, que es el Sol (Fig. 2).
Figura 2. Rayos de sol cayendo sobre hojas de árboles. El flujo de energía llega a través de fotones a los organismos productores. Este es un flujo unidireccional
Figura 4. Gallinas comiendo. Organismos consumidores como estos, obtienen la energía química del producto vegetal. Esta es utilizada en sus procesos vitales y la mayor parte se pierde como calor. Esto sucede en todos los niveles tróficos de los ecosistemas del planeta.
Las reacciones químicas son transformaciones energéticas, en las cuales la energía almacenada en unos enlaces se transfiere a otros recién formados en moléculas diferentes; en estas reacciones los
De la energía que los productores almacenan, una parte es utilizada para realizar sus funciones vitales, 287