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LOS DESAFIOS DE LA SOCIOLOGIA VISUAL. RE PENSAR LAS CIENCIAS SOCIALES Y LA HEGEMONIA CULTURAL.1 _____________________ ¿Porqué una universidad italiana se asocia al festival “Contra el silencio todas las voces”?  ¿Porqué la sociología, nuestra disciplina, decide confrontarse con los géneros, los estilos,  las estéticas, los formatos y la escritura del documental? ¿Qué es hoy la Universidad en  Europa? ¿Acaso sigue siendo un lugar de producción de imaginarios hegemónicos? ¿Qué  tipo de imaginarios se produce a través de nuestro trabajo en cuanto sociólogos?    Cuando  empezamos  a  debatir  las  potencialidades  de  la  sociología  visual,  tuvimos  que  volver  de  alguna  manera  al  concepto  de  hegemonía  cultural  elaborado  por  Gramsci,  es  decir  la  capacidad  de  asumir  la  centralidad  de  las  culturas  de  los  subalternos,  estando  dentro  de  ellas,  colaborando  a  la  definición  de  un  sentido  común  que  sea  trasgresor  de   las  relaciones  de  poder  establecidas.  La  cultura  de  los  subalternos  sigue  siendo  hoy  un  campo de batalla, en el cual los intelectuales clásicos – los que se formaron en los circuitos  académicos  y  en  las  instituciones  de  la  política  del  siglo  XX  (partidos,  organizaciones,  sindicatos) – terminan cubriendo un papel marginal.   Como nos enseñó Eric Gandini, director de la película Videocracy – un documental que acaba por ser un trabajo de investigación sociológica en profundidad – Italia representa un extraordinario laboratorio político en que la hegemonía gramsciana está en manos de directores de exitosos formatos de televisión, dueños de medios de comunicación, anunciantes y editores de periódicos amarillistas que venden millones de copias, buscadores de actores y personajes televisivos. Estos sujetos constituyen materialmente el poder político dominante; sus intelectuales orgánicos se encarnan en los cuerpos de las velinas, de los actores, de los participantes a show televisivos, que han atravesado exitosamente el cursus honoris desde 'el Gran Hermano' a 'la Isla de los Famosos'. Es evidente que la construcción de esa hegemonía no es la simple traducción de un determinismo social y político, en cambio radica en instancias de reconocimiento que Bauman llama identidades liquidas, instancias capaces de transformar el privado en público, colaborando a la construcción de un nosotros colectivo – el público mismo – en el 1

* Texto elaborado en unas jornadas de reflexión a partir de nuestras prácticas de investigación en la sociología visual. Han participado Luca Queirolo Palmas, Alessandro Diaco, Massimo Cannarella, Emanuela Abbatecola, Gilberto Marengo, Cristina Oddone. Dipartimento di Studi Antropologici (DISA), Università di Genova, mayo 2010.


cual reconocerse y a través del cual construir memoria, significado, pertenencia: es el caso de Ricky, protagonista de la obra de Gandini, que busca en el éxito televiso los mecanismos de movilidad simbólica que la experiencia del trabajo obrero no le garantiza. Entonces si la cultura es un campo de batalla, el capital simbólico del que habla Bourdieu es la apuesta: el mecanismo para re-diseñar y re-producir las relaciones sociales y de poder, es decir las formas del capitalismo contemporáneo dentro del cual todos vivimos. Una apuesta cada vez mas difícil de comprender, definir, transformar, a través de los lenguajes, los procesos y las formas de acción de las ciencias sociales, justamente porque ese capital simbólico, junto a las ganancias que garantiza, está inscrito y acumulado en la dimensión de la imagen, su circulación, su iteración. Nuestro laboratorio de sociología visual nace a partir de esa reflexión, a partir de eso nace la cooperación con el Festival de Ciudad de México: la necesidad de experimentar un conjunto de prácticas de investigación, de producción, cooperación y revisión epistemológica de las metodologías y las teorías de nuestra labor cotidiana como investigadores.

LABORATORIO SOCIOLOGIA VISUAL MANIFIESTO

a partir de la conceptualización de nuestras practicas Comunicar la investigación a través de la forma del documental. Lo visual como lenguaje de una narración que da forma a un saber producido a través de los procesos de investigación etnográfica de las ciencias sociales. El audiovisual permite la circulación de los resultados de la investigación hacia públicos mas amplios, colocando los objetos culturales producidos por las ciencias sociales en el terreno que representa hoy el mayor desafío en términos de hegemonía: la imagen en una sociedad de imágenes. El montaje del documental corresponde a la escritura del texto sociológico, mientras el proceso de captación de imágenes/sonido/testimonios representa un momento de construcción/selección/representación del dato. 2. Representar las ciudades invisibles. Las relaciones de poder siempre se articulan en términos de régimen de visibilidad y de invisibilidad. La sociología visual que practicamos apunta a visibilizar las relaciones de poder y de dominación invisibilizadas – las mismas dinámicas de dominación que las clases dominantes ocultan bajo un falso universalismo, interiorizadas por los subalternos a través de una microfísica del poder construida a través de la violencia simbólica (Pierre Bourdieu). Nuestra sociología visual quiere garantizar espacios de legitimidad, narración y circulación de las voces, de los actores y los imaginarios que no tienen acceso a la esfera de representación pública. Queremos explorar los temas que han sido objeto de una remoción colectiva, permitir que sujetos sin palabra y sin rostro tomen voz y cuerpo, existan a través de una pantalla, utilizando los formatos y los lenguajes que producen y reproducen las culturas populares y subalternas – de la


telenovela a la publicidad – a través de una transgresión permanente del signo, del contenido, de la orientación. 3. Restituir los resultados como momento para la investigación y la reflexividad Relatar y representar utilizando el lenguaje de las imágenes comporta una relación de proximidad y cercanía con una pluralidad de actores cuyas voces confluyen, en parte modificadas, en la afirmación de un punto de vista autorial del sociólogo visual. La devolución a los mismos grupos sociales que han colaborado activamente a la construcción del documental es un momento fundamental, no solo en términos de responsabilidad deontológica del autor, sino también en la misma producción de conocimiento y saber científico: esa construcción conjunta y negociada habilita un conocimiento más intimo y directo de las dinámicas de poder y de las representaciones que operan en los contextos donde se realiza el texto/documental, desde los cuales se establece el punto de vista. La restitución es entonces un dispositivo de la investigación fundado en la reflexividad de los saberes sociológicos, es decir en la circulación y en el desafío permanente entre objetos culturales, autores/productores y comunidad de interpretes. La sociología visual que practicamos busca también los dispositivos para observar, investigar y tomar en cuenta el campo de las luchas simbólicas – protagonizadas por los públicos y comunidades de intérpretes – alrededor de los objetos culturales producidos por nosotros. De esa manera intentamos aplicar a nuestras practicas la que Pierre Bourdieu llama sociología de la sociología. 4. Construir la investigación, acción y relación en el campo a través de la sociología visual Las técnicas, las herramientas, los lenguajes de la imagen son también técnicas, herramientas y lenguajes del imaginario. Por esa razón pueden construir puentes y puntos comunes junto a los sujetos que estructuran y habitan un determinado campo social. La investigación a través de una cámara de video (en lugar del simple registro sonoro o de la observación natural) agrega a la relación un conjunto de ingredientes técnicos y simbólicos que producen consecuencias relevantes. En primer lugar negociamos con el sujeto la necesidad de su representación: se construye un hacer que junta investigadores y sujetos en el campo, elimina la dimensión anónima típica de la investigación cualitativa tradicional, proyecta los resultados de esa relación hacia la esfera pública: los sujetos son concientes y cómplices del hecho que su cuerpo está representado, se transforma en imagen y como imagen circula, mas allá de la palabra o del texto escrito. Construir y negociar el espacio de esta puesta en escena, responder a las exigencias técnicas requeridas (audio, luces, encuadres, locaciones, etc.) genera una burbuja espacio temporal, dentro de la cual se construye la relación entre los autores/investigadores y los sujetos. Esta burbuja permite compartir con los sujetos experiencias comunes y espacios de la vida cotidiana, representa un alo virtuoso para la investigación, a partir de las dinámicas productivas del documental. La construcción del producto final estará marcada por las huellas de esa relación participada y negociada: surge una ulterior dimensión de la investigación, en favor de una comprensión y observación mas intima de las dimensiones que estructuran un contexto, un mundo, una biografía.


Al mismo tiempo la sociología visual es un proceso de investigación porque genera relación y coloca el autor/investigador en una posición ventajosa para la exploración de ciertos mundos sociales y las relativas conexiones. Ser chasqui de imágenes y palabras, carteros como los antiguos corresponsales del Imperio Inca, es una de las posiciones en que la sociología visual puede ir mas allá del relato ex post, y hacerse investigación en el campo, posibilidad de ampliación del acceso, de la confianza, del reconocimiento del papel del etnógrafo y del conocimiento científico que somos capaces de producir. 5. Construir un enfoque transdisciplinario a través de grupos de trabajo híbridos y mestizos. Los caminos que practicamos necesitan de saberes, habilidades, contribuciones diferentes desde la sociología. Necesitan contaminarse con el cine, la video-arte, la antropología, la fotografía, etc. Nuestra acción busca transformar la división de roles y la organización jerárquica de la producción y de los saberes producidos, para experimentar la formación de colectivos de investigación-acción-narración visual. Creemos que la fuerza de una sociología visual transgresora radique en la posibilidad de contaminar saberes y biografías profesionales, rompiendo las divisiones de roles en las prácticas de investigación (el entrevistador, el analista, el asistente, el teórico, etc.), así como en las prácticas del documental (el director, el editor, el productor, etc.). Estamos buscando un perfil de investigador/creador audiovisual que maneje las herramientas teóricas y las metodologías para la investigación social, y al mismo tiempo sea conciente de todas las etapas para la construcción de un texto fílmico, en términos de enfoque y restitución. Este proceso de hibridación entre saberes diferentes modifica las relaciones productivas a dentro de los grupos de trabajo y enriquece la práctica de la investigación, respeto a una segmentación de roles y a la suma de competencias profesionales distintas, propias de la producción industrial. Contaminar y construir unidades de investigación/acción/narración implica necesariamente experimentar nuevas prácticas de trabajo, de formación, de reflexividad, para convertir a todos los actores involucrados en autores colectivos. En el fondo estamos afirmando que el medio es el mensaje, y que las modalidades organizativas de la sociología visual, de cualquier acción científica en general, determinan la forma y la calidad de los saberes producidos y puestos en circulación. 6. Garantizar el protagonismo de los actores sociales sujetos de la investigación. Consideramos fundamental salir definitivamente del asunto positivista según el cual se construye normalmente a la imagen y a la práctica del pensamiento científico: la distancia entre observador y observado y la neutralidad del observador. Teorizamos en cambio un autor que no sea neutral ni distante, que haga visibles las condiciones – sociales, políticas, simbólicas, biográficas – examinando a si mismo a través de la reflexividad sociológica. En esa perspectiva, invitamos a sostener el protagonismo de todos los sujetos que se mueven en un campo social, incluyendo a los investigadores que lo exploran; de esa manera queremos involucrar directamente a los sujetos de la investigación en la producción de conocimiento y en la representación pública del campo, a través de la restitución, de las discusiones internas al colectivo autor, en el acceso a la formación, en el desarrollo de la auto-narración. Concebimos a los sujetos de


la investigación, cuales que sean su estatus social y cultural, como portadores de conocimiento, de competencias y herramientas para moverse en su universo. Tomar en cuenta esos saberes y legitimarlos a través del relato permite la construcción de un dialogo constante con los sujetos de la investigación y permite que su punto de vista entre a formar parte de la elaboración final. 7. Trasformar las relaciones de poder a través de una sociología pública y partesana. La sociología pública, según Burawoy, es en primer lugar “una traducción de retorno, para hacer llegar de vuelta los saberes a los mismos sujetos de los cuales provienen, transformando problemas privados en cuestiones públicas”. La propuesta de la sociología pública es por eso partesana, afirmando la idea que “la sociología no puede ser ciencia neutral, (…) sino que se trata de una herramienta que puede ser utilizada no solo por puro conocimiento sino también para reforzar una autonomía de lo social respeto a lo político y a lo económico. Abrirse a la sociedad civil significa para la sociología encargarse de todos esos públicos (pobres, criminales, enfermos, mujeres solas, minorías étnicas) víctimas del neo-liberalismo, no para controlarlos sino para aumentar su poder de auto-determinación)”. En esta perspectiva la sociología visual que practicamos expresa un punto de vista radicado en las prácticas de investigación y en los horizontes de sentido de los autores y, retomando la lección de Gramsci sobre la hegemonía cultural, quiere intervenir en la transformación de las relaciones simbólicas, es decir en las relaciones de poder, hoy dominantes. 8. Actuar sobre las condiciones y las formas de la distribución, afirmando el carácter público de los saberes y de las imágenes producidas. Los objetos culturales – películas, literatura, música – circulan bajo el signo y el poder de grandes industrias globales que organizan y desarrollan los imaginarios de las culturas populares y subalternas. Al mismo tiempo se multiplican las formas de recepción e interpretación de signos, así como las capacidades de construir flujos independientes de imaginarios a través de las nuevas tecnologías y los circuitos alternativos, dentro de los cuales se organizan las comunidades de productores e interpretes. La sociología visual quiere producir objetos culturales resistentes, que lleven un saber autónomo sobre temas y sujetos invisibles, garantizando la máxima circulación a través de cualquier medio: de las televisoras comerciales a youtube, desde las redes sociales a las comunidades de piratas electrónicos. 9. Buscar una narración poética y experimental en el relato audiovisual. No es suficiente poner en fila pedazos de historias para confirmar teorías sobre los comportamientos sociales de los seres humanos. Es necesaria una poética que suporte a la narración, la trascienda en algunos casos, y en otros haga reflexionar sobre detalles y particulares aparentemente irrelevantes. Todo eso utilizando las muchas posibilidades del lenguaje digital y de los materiales producidos sobre otros soportes (papel, pintura, grabaciones audio y video, digital o analógico, fotografías, película super 8). Es a través de una experimentación constante de las formas, en la ilusión de una


inalcanzable superación del medio que podemos sugerir, estimular o evocar - a través de la dimensión poética de un relato – las reflexiones o emociones combinadas en un discurso. Esto no significa enseñar, producir cultura o información, sino vivir una experiencia que puede ser estética, intelectual, ilusoria, política, social, intima, etc. tanto para los autores como para los sujetos de la investigación, hasta para el público en cuanto destinatario final. La sociología visual puede encargarse de leer el mundo a través de sus imágenes, puede utilizar las foto-estímulos, puede realizar video documentales, video-cartas, producir documentales didácticos o creativos, así como películas para el cine. Para eso necesitamos a los autores, directores, cineastas, directores de fotografía, montadores, músicos, así como filósofos, sicólogos, antropólogos, abogados, economista e historiadores… pero sobre todo a los actores sociales y a ese público huérfano de visiones, en el panorama de la videocrácia imperante, por lo menos en Italia. El cine es una máquina compleja que necesita un trabajo en red entre muchos saberes. Todos somos responsables de la desaparición de una evanescencia subversiva y radical, capaz de escapar a la homologación al imaginario dominante o servil que nos modela.


CONVERSACIONES ANTROPOLÓGICAS CONTEMPORANEAS Noviembre de 2010

___________________________________________ Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales - FLACSO Quito, Ecuador


MANIFIESTO PARA UNA SOCIOLOGÍA VISUAL