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JesĂşs David Suarez Lozano Angy Nalalia Quesada Geraldine Torres


Nombre: Sofía Castro Grado: 5 de primaria Edad: 11 años Teléfono: 3142232407 Dirección: Mz 23 casa 13 Barrio Kennedy


Sofía es una niña muy callada, tímida, responsable y respetuosa, aunque se aísla en ocasiones, ya que no le gusta hablar con sus compañeros; además frecuentemente obtiene bajas calificaciones porque no participa activamente de las clases, se le dificulta expresarse ante sus compañeros y maestros. Un día la profesora de español realizo una actividad que consistía en que cada niño pasaría al frente a leer sobre la leyenda “patasola”, la cual era sencilla y fácil de comprender pero cuando llego el momento de que Sofía pasara al frente no pudo llevar a cabo la lectura, muchas veces leyó pero no comprendía. Después de haber leído fácilmente algunas palabras, fue incapaz de comprender lo que seguía, se detuvo y solo pudo recomenzar después de unos segundos de reposo.


Mientras ejecutaba sus actividades cotidianas estando en el patio principal de la institución, se le acercaron dos compañeros donde todos comentaban lo que habían realizado el día anterior con sus familiares, al transcurrir el diálogo Sofía comento “yo mañana estuve con mi papá y mamá en el cine”, a lo cual todos se burlaron, posteriormente ellos comentaron que no sabía hablar dejándola sola, reprimida y confundida; por lo que la llevo a tomar la decisión de no dirigir la palabra a nadie.


El tiempo pasaba y Sofía seguía alejada de sus compañeros raras veces se le escuchaba hablar y escribir. Otro día por sorpresa su profesora Ana Isabelle Sánchez se había dado cuenta de la dificultad que padecía la estudiante, así que tomo la medida de aplicar una prueba de dictado a sus alumnos para ver el rendimiento de Sofía, es aquí nuevamente donde se corroboró que ella presentaba una forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las misma. Por esa razón Ana determina que su alumna tiene un problema en su comprensión lectora y en la escritura. Luego de enterarse la docente le informa a sus padres ya que ellos son los responsables, además son ellos quienes deben recurrir a una atención por parte de un psicólogo para su hija y así determinar en la valoración un posible diagnóstico.


Fue así como los padres de Sofía la llevaron donne el profesional de la psiquis, quién mediante un auspicioso examen aplicado a la niña, el cual se basaba en una prueba de lecto-escritura, denominada T.A.L.E., (Test de Análisis de Lectura y Escritura), que permite una análisis detallado por niveles de edad y escolarización de los problemas que aparecen en todas las áreas y modos de la lectura y la escritura: ya sean letras, sílabas, lecturas, comprensión lectora, dictado, copiado. No obstante, con anterioridad se debe asegurar por medio de uno exámenes físicos y psicométricos, ciertos descartes como:


- Defectos de visión - Defectos de la audición - Un C.I. por debajo de lo normal - La existencia de una perturbación emocional primaria - Que el problema sea debido a mera falta de instrucción. - Que haya problemas de salud graves que mediaticen el aprendizaje - Que no se den lesiones cerebrales diagnosticables y que puedan afectar al área del lenguaje. - Que pueda darse el diagnóstico de algún retraso grave de desarrollo. Una vez realizadas, analizadas, observadas e interpretados los resultados de la prueba se concluye que:


Para el diagnóstico de dislexia, se debe tener en cuenta la historia clínica y las pruebas psicométricas. Por medio del examen aplicado, además teniendo en cuenta la edad de Sofía, considerar trastorno como dislexia es un poco precoz, ya que se debe tener en cuenta el método por el cual obtuvo su aprendizaje durante su primera infancia, de la cual pudo haber influido a la edad que tiene en la dificultad que presenta. Esto se justifica, ya que, si el niño no aprende a leer en la etapa de Infantil no necesariamente indica que a futuro, padezca de una dificultad grave, pues cada uno tiene su ritmo, y aunque los niños pueden escribir y leer desde el inicio de la escolaridad, no se debe frenar, ni retrasar su aprendizaje, tampoco se puede forzar el aprendizaje prematuro, ni clasificarlos ni exigirles a todos unos conocimientos iguales.


No obstante, no hay que olvidar que cuando un niño está aprendiendo la lecto-escritura puede cometer muchos errores, por ejemplo, inversiones de letras al leer o escribir (SE por ES, SOL por LOS, etc.), pero esos fallos son normales y no deben alarmarnos. Pero en la etapa de Primaria es cuando puede establecerse con firmeza el diagnóstico de dislexia. Los síntomas más habituales son:

-Omisiones, substituciones, inversiones, distorsiones o adiciones de letras, sílabas y/o palabras. -Rectificaciones, vacilaciones, silabeos y pérdidas de la línea, provocando lentitud lectora. La consecuencia de estas dificultades en la lectura mecánica es la falta de comprensión de lo leído. Y es eso lo que presenta Sofía, puesto que se descubre que durante sus años anteriores el problema fue aumentando poco a poco, pero por descuido de sus padres y despreocupación de sus docentes, por ello fue que el trastorno en el aprendizaje se hizo más palpable a sus 11 años de edad, presentando una dificultad lectora, sin dominar las correspondencias entre letras y sonidos, también le cuesta trabajo automatizar la lectura de sílabas, siendo su lectura muy laboriosa y lenta


La consecuencia de estas dificultades en la lectura mecánica es la falta de comprensión de lo leído. Y es eso lo que presenta Sofía, puesto que se descubre que durante sus años anteriores el problema fue aumentando poco a poco, pero por descuido de sus padres y despreocupación de sus docentes, por ello fue que el trastorno en el aprendizaje se hizo más palpable a sus 11 años de edad, presentando una dificultad lectora, sin dominar las correspondencias entre letras y sonidos, también le cuesta trabajo automatizar la lectura de sílabas, siendo su lectura muy laboriosa y lenta Aunque la mayor preocupación es que dentro de los años de escolaridad en los cursos superiores, presente problemas en el reconocimiento de palabras completas, generando con ello una lectura lenta para leer bien. Pero dado que las actividades escolares en los cursos superiores obligan a todos los alumnos a ser lectores exactos y rápidos, dicha presión provoca que modifiquen su manera de leer: dejan de usar la lectura secuencial, que es exacta pero ineficaz por su lentitud y utilizan el procesamiento de pistas fonéticas parciales y ortográficas globales pero incompletas, combinado con el uso de la adivinación. Como resultado, aumentan los errores, la ansiedad al darse cuenta de ellos, el rechazo a las tareas de lectura y como consecuencia las pocas oportunidades para automatizar el reconocimiento de palabras completas.


Aunque la mayor preocupación es que dentro de los años de escolaridad en los cursos superiores, presente problemas en el reconocimiento de palabras completas, generando con ello una lectura lenta para leer bien. Pero dado que las actividades escolares en los cursos superiores obligan a todos los alumnos a ser lectores exactos y rápidos, dicha presión provoca que modifiquen su manera de leer: dejan de usar la lectura secuencial, que es exacta pero ineficaz por su lentitud y utilizan el procesamiento de pistas fonéticas parciales y ortográficas globales pero incompletas, combinado con el uso de la adivinación. Como resultado, aumentan los errores, la ansiedad al darse cuenta de ellos, el rechazo a las tareas de lectura y como consecuencia las pocas oportunidades para automatizar el reconocimiento de palabras completas.


El tratamiento de los problemas lectores debe centrarse en la recuperación del mecanismo que funciona deficientemente, por lo que el planteamiento terapéutico ha de ser obligatoriamente individual. Cuando las dificultades se centran en la ruta fonológica es imprescindible trabajar las habilidades de correspondencia de grafema a fonema. Por el contrario, si las dificultades se encuentran en el reconocimiento de palabras habría que trabajar con tarjetas en la que estén el dibujo y la palabra escrita. En cuanto a la metodología es muy importante adecuar el ritmo a las posibilidades del niño, trabajando estas actividades de forma agradable, con sensibilidad a las necesidades globales del niño y propiciando continuamente el éxito en la tarea.


Por otro lado los padres deben acompañar el tratamiento con terapias las cuales presenten: -El cumplimiento de ser acompañantes en la lectura de Sofía, ayudándole antes, durante y luego de la lectura, así se logra brindarle un apoyo emocional y social. También es importante comunicarle que se le seguirá queriendo, aunque no le vaya bien en el colegio. -Dejarle en claro a niña que puede tener éxito y animarle, ya que de lo contrario no pondrá de su parte el esfuerzo necesario para superar las dificultades. -Compartirle a Sofía si ellos tuvieron también problemas en el aprendizaje, esto la hará sentirse más normal. -Es importante desarrollar la autoestima a todos los niveles. Es fundamental evaluarla por su propio nivel, esfuerzo y rendimiento. -Fijar la atención de la niña sobre las marcas del texto que proporcionan información sobre su estructura: índice; títulos y subtítulos; capítulos y apartados; subrayados, negritas… Además sobre imágenes y esquemas que acompañan el texto, señalando la relación entre ambos.


-Estimularla a que hable y cuente lo que está leyendo y que deje el aislamiento que presenta. -Preguntándole si está encontrando problemas y ayudándole a concretar qué es lo que no entiende y dónde puede residir el problema: en el vocabulario, en la estructura de las frases, en el tema, es decir, permitirle una solución para la falta de comprensión. -Conversando sobre la lectura, averiguando qué pasajes han sido más complicados y por qué. -Indicándole que puede anotar sus dudas y debe saber plantearlas en clase (especialmente en la realización de trabajos escolares). -Recordándole el vocabulario nuevo y comprobando que ha aprendido su significado. -Orientándole cuando trata de hacer un resumen e invitándole a sacar conclusiones, a ordenar una historia, a haciendo un esquema. -Realizar diariamente un trozo de lectura de manera simultánea con Sofía, de modo que se le ofrezca un modelo correcto para aprender e imitar. También puede resultar de mucha utilidad grabar las lecturas de la niña, con objeto de que ella mismo pueda escuchar el progreso alcanzado.


http://www.monografias.com/trabajos23/dislex ia/dislexia.shtml#ixzz2jsGz8zd3


Estudio de caso