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Reportaje: La NASA sabe perfectamente que la Tierra es Hueca, sabe que está habitada por una civilización mucho más perfecta y avanzada que la nuestra, y sabe que la Tierra tiene dos aperturas polares, pero como el gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos de las grandes potencias no quieren que esto lo sepa el mundo, entonces la NASA, que está controlada por los militares illuminati de Estados Unidos, falsifica las fotos satelitales de la Tierra, tapando las dos aperturas polares, para que usted esté en la total ignorancia de esta realidad geográfica de la Tierra. La NASA no solo falsifica las fotografías de la Tierra tomadas por los satélites artificiales, para ocultar las dos aperturas polares, sino que también falsifica las fotografías de los planetas del sistema solar, para ocultar que todos ellos también son huecos, con aperturas polares, y con un sol interno.


El tema de la Tierra Hueca y una civilización muy avanzada viviendo en su interior hace años que me fascina, de modo que hace años me puse a investigar en la Biblia este asunto, y esto es lo que descubrí: El apóstol San Pablo escribió lo siguiente: "10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesús , el Cristo, es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10-11).


Notas: ¿HECHO O FICCIÓN? Según Bernard, nuestro mundo es hueco, con la corteza de la tierra que tendría un grosor de unos 1.600 kms. Se supone que existen dos aperturas en el Norte y el Polo Sur, cada abertura tendría una circunferencia de unos 3000 kilómetros. El centro de la tierra no sería un centro incandescente , sino un gran Sol interior que tendría una anchura de unos 1200 kms. y unos 6000 kms. en las Superficies Interiores. El diámetro del labio de la apertura tendría unas 3000 kms de longitud, de modo que no se podría ver el otro lado de la apertura.

EL CENTRO DE LA TIERRA COMO UNA GRAN CENTRAL ATÓMICA La tierra, dice a geofísico J. Marvin Herndon, ” es una central nuclear natural gigantesca”. Citado por Lemley,


el autor de Planeta Nuclear, el tema de portada del agosto 2002 de Discovery magazine. ¿Esta la Tierra Creciendo o Expandiéndose?. Neal discute en su investigación un nuevo modelo para la Tierra: lo curioso es que menciona exactamente lo que llevamos informando años, que si la teoría moderna de geología de placas es cierta, entonces falta una isla en el medio del océano, la que llamamos Atlantis, la Misteriosa Atlántida. Los científicos dicen que la Tierra se está expandiendo, si es así y hay placas tectónicas, habría tremendos terremotos globales al chocar las placas: “que reventarían”… Nadie ha vista las placas tectónicas, y autores como Bokov sostienen que los terremotos vienen del Sol, de la presión atmosférica.

LEYENDAS INDIAS Las leyendas del Indio Americano del Mandan, Siux , Hopis y Tuscaroras nos hablan de sus orígenes tribales originarios del interior de la tierra. Los Esquimales tienen las mismas leyendas mitológicas.


Los Shawnees citan una civilización de antecesores suyos, los llamados “hombres vestidos”, que habría vivido en en Florida y que llegaron y dejaron sus edificios y luego volvieron a cuevas subterráneas. Los Incas tienen un folklore semejante que nos habla de una raza blanca subterránea que viaja por enormes cuevas interconectadas. De escrituras de China, Islandia y la civilización azteca colegimos la existencia de un dominio interior creado por los “Dioses” para los primeros humanos. El vivir dentro de la Tierra puede deberse a ser razas aliens acostumbradas a vivir sin Sol u oxígeno en otras condiciones atmosféricas

TÚNELES EN EL TIBET En Tibet, hay un relicario místico mayor llamado también ‘Patala,’ citado allí por los nativos como un sistema antiguo de caverna y túnel, que se extiendería a través del continente asiático e incluso más allá. Los Nagas tendrían también una afinidad con agua, y con las entradas a sus palacios subterráneos a menudo se


dice están escondidos en el fondo de lagos y ríos profundos.

REPTILOIDES EN LAS CAVERNAS DEL SARDINERO

En este mismo blog citamos el increíble caso de un joven cántabro de absoluta credibilidad (no quería contar su caso en público), Javier González Gutierrez, que dijo ver un reptiloide cerca de la famosa playa del Sardinero en un hueco de una discoteca abandonada. Curiosamente hemos averiguado en exclusiva que existen cavernas en las rocas bajo el Faro de Cabo Mayor, no muy lejos de allí y supuestamente túneles comunicados a lo largo de toda la costa. Se cuentan historias de psicofonías y voces de niñas extranjeras


que pulularían en esos fantasmagóricos lugares, donde mucha gente se ha ahogado o suicidado.

columna La Tierra, ¿es hueca y alberga un reino subterráneo? “La mecánica cuántica introduce una serie de hechos contra intuitivos que no aparecían en los paradigmas físicos anteriores; y con ella se descubre que el mundo atómico no se comporta como esperaríamos. Los conceptos de incertidumbre, indeterminación o cubanización son introducidos por primera vez. “ He empezado con esta breve y simple definición de la mecánica cuántica, como previa reflexión general, antes de introducir una serie de teorías fantásticas y que chocan con las ideas científicas existentes. Estas teorías afirman que la Tierra es hueca y no una sólida esfera como se suele suponer, y que su interior hueco se comunica con la superficie a través de dos grandes aberturas polares. Este articulo está basado en la obra “La Tierra hueca“, de Raymond Bernard.


En este artículo presentaremos una serie de teorías que parecen probar que la Tierra no es una esfera sólida con un centro de metal fundido, como se suele suponer, sino que es hueca, con aberturas en los polos. Además, hay muchos mitos y leyendas que apuntan a que en su interior hueco podría existir una civilización avanzada, que posiblemente es la que, de alguna manera, ha ido influyendo en el devenir de nuestra civilización. Debido a su extensión, dividimos este artículo en dos partes. Aquí narramos la primera parte y en otro artículo explicaremos la segunda parte. Las ideas sobre las características de la Tierra han variado a lo largo del tiempo. La esfericidad del planeta era conocida de muy antiguo. De hecho no solo conocida, sino incluso se había calculado la longitud de su circunferencia con una exactitud asombrosa, tal como hizo Eratóstenes, matemático, astrónomo y geógrafo griego, (276 a.C. a 194 a.C.) Si bien es cierto que en siglos posteriores surgieron voces que plantearon que la Tierra era plana (fundamentalmente


para conciliar su forma con algunas afirmaciones bíblicas), el hecho real es que el concepto de esfera nunca dejó de ser la concepción más generalizada.

No es hasta el siglo XIX en que se inicia y extiende la creencia en dicha planificad. Y el encargado de defender la idea es Samuel Birley Rowbotham (18161884), excéntrico inventor ingles que se apoya en la interpretación literal de la Biblia, llamando a su modelo cosmológico “Astronomía Zetética”. Según él, la Tierra es un disco plano en el que el Polo Norte esta en el centro del disco y la Antártida es un muro de hielo que rodea la parte exterior del círculo. Meteoros, cuerpos


opacos, pero invisibles, y extrañas reflexiones de la luz, “explicarían” los días y las noches, los eclipses, los amaneceres y los atardeceres. Las teorías de la Tierra hueca surgen en un periodo anterior. Una de las más antiguas leyendas es la de un enigmático reino, increíblemente rico, poderoso y con grandes conocimientos, que está oculto en el interior de la Tierra. Se dice que allí gobierna un monarca que es llamado el Rey del Mundo y el Señor de la Civilización y del Tiempo. Entrevista con Ron Hubbard: Interlocutor: Sobre el diario secreto del Almirante Byrd. ¿Es real lo que dice este diario o es pura fantasía? Ron Hubbard: Lo que cuenta Byrd en su diario es absolutamente real. Interlocutor: ¿Cuál fue la razón de que el almirante hiciera este viaje? Ron Hubbard: Fue enviado por el gobierno norteamericano de aquella época porque creía que en los Polos había bases nazis. Interlocutor: ¿Había algo de cierto en esto?


Ron Hubbard: No, para nada. Interlocutor: Se ha hablado mucho de que la tripulación que llevaba, que estaba compuesta por muchos hombres, murieron sin que estén claros los motivos. ¿Hubo alguna batalla o algo parecido? Ron Hubbard: La mayoría de las muertes fueron por las heladas. La expedición se hizo en una época en que hacía hasta 35º bajo cero, con una sensación térmica de 40º bajo cero. Otros murieron en accidentes. Interlocutor: ¿Entonces no hubo ninguna batalla? Ron Hubbard: No, esas son especulaciones erróneas. Interlocutor: ¿Cómo encontró Byrd ese lugar? Ron Hubbard: Byrd salió en su avión junto con su radio operador a explorar los alrededores, y entonces ocurrió lo que él dice en su diario. Interlocutor: ¿En esa exploración fue que encontraron entonces el valle? Ron Hubbard: Así es.


Interlocutor: ¿Ese valle estaba dentro de los Polos? Ron Hubbard: Hay una zona neutra que está a unos 50 Km. del Polo, donde hay una especie de campo magnético muy particular que no permite las bajas temperaturas. Interlocutor: ¿Estamos hablando de un campo magnético natural? Ron Hubbard: Así es. Hay un autor, Edgar Rice Bourroghs. Interlocutor: Lo conozco. Cuando era chico leí todas las historias de Tarzán, el hombre mono, que este autor escribió. Ron Hubbard: Además de la de Tarzán, Bourroghs escribió una novela sobre un supuesto centro de la Tierra llamado Pellucidar, donde hay un sol interno. Esto no es más que una fantasía, a punto tal que sabemos cómo está compuesta la Tierra. Interlocutor: Sí, ya tenemos el dato de que en el centro de la Tierra hay hierro fundido.


Ron Hubbard: Exacto. Interlocutor: ¿El Polo Norte también tiene la misma singularidad magnética que el Polo Sur? Ron Hubbard: Si, en la zona de Groenlandia, casi llegando al Polo Norte. Interlocutor: Entiendo. ¿Cuánto penetró Byrd en la Tierra por el Polo? ¿Un kilómetro, diez kilómetros, mil.? Ron Hubbard: No hubo ninguna penetración. Interlocutor: No entiendo. Ron Hubbard: No es una penetración dentro de la Tierra. Simplemente hay como hendiduras en las montañas donde hay valles. Interlocutor: ¿Esas hendiduras son naturales? Ron Hubbard: Sí, son naturales, y lo que puede encontrarse dentro de ellas está preservado por ese campo magnético del que te hablé. Este campo magnético impide que la rigidez del clima exterior penetre en el valle.


Interlocutor: ¿El lugar podría ser detectado por los satélites actuales? Ron Hubbard: No, porque por encima hay nubes. Interlocutor: ¿Qué extensión tiene esa hendidura o ese valle? ¿Estamos hablando de una inmensa extensión? Lo pregunto porque Byrd en su diario dice que vio toda una ciudad. Ron Hubbard: Es una ciudad que si yo la tuviera que comparar lo haría con las de Cuzco en Perú, con las viejas ciudades de México, incrustadas entre los árboles. Cuando digo "incrustadas" me refiero a que está erigida en medio de la selva. Interlocutor: Veo que usted está pintando esta ciudad que Byrd vio maravillado como algo muy modesto. Ron Hubbard: Sí, por supuesto, no hablemos de "Megápolis" tipo Siglo XXI. Estamos hablando de ciudades antiguas, similares a la de los Mayas, los Aztecas o los Incas. Interlocutor: ¡Pero Byrd hablaba de ciudad con reflejos como de cristales!


Ron Hubbard: Eso no fue más que una fantasía engrámica de él porque las lajas brillaban de tal manera, reflejadas por la luz del sol, que parecían de cristal. Interlocutor: ¿Quiénes eran estos seres que estaban allí? Ron Hubbard: Eran obviamente extraterrestres. En ese lugar sucedió lo mismo que con los Mayas, los Aztecas, los Incas y todos los pueblos precolombinos, es decir, que sus construcciones no fueron diagramados por los nativos sino por los extraterrestres. Y lo mismo sus señales, que podían verse desde kilómetros de distancia. Interlocutor: ¿También había este tipo de señales en los valles del Polo Norte y del Polo Sur? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: ¿La misma raza extraterrestre que habita en el valle del Polo Sur es la que habita en el valle del Polo Norte? Ron Hubbard: Si, se trata de la misma raza.


Interlocutor: ¿Cuál era la misión de estos extraterrestres en los Polos? Ron Hubbard: Los fines son científicos, especialmente estudiar a las distintas razas. Se asentaron en ese lugar porque al ser prácticamente inaccesible los protegen de eventuales invasores. Interlocutor: ¿De dónde provienen? Ron Hubbard: De un planeta llamado Espiga, Espiga 5. Interlocutor: Recuerdo en este momento que hay extraterrestres en nuestro planeta de Espiga 4. Me refiero a los que practican abducciones denominadas "Experiencias de visitantes de dormitorio". ¿Hay alguna relación? Ron Hubbard: No, ninguna, pues son planetas distintos. Recuerda que dentro de un mismo sistema pueden habitar en los numerosos planetas razas con diferentes morfologías, con distintas maneras de pensar, que no tienen ningún punto en común. Interlocutor: Entiendo. ¿Cuántos años hace que estos


extraterrestres habitan en los Polos? Ron Hubbard: Entre 400 y 500 años. Interlocutor: ¿En la actualidad siguen estado allí? Ron Hubbard: Si, sigue habiendo asentamientos, pero muy pequeños. Interlocutor: ¿Cuántos extraterrestres puede haber en cada Polo? Ron Hubbard: Alrededor de 500. 1000 en total. Interlocutor: ¿De qué espacio estamos hablando? Ron Hubbard: Estamos hablando de un espacio, en el Polo Sur, que geográficamente es muy pequeño: 2 Km. por 3 Km. En el Polo Norte es menor aún Interlocutor: ¡Ah, pero entonces estamos hablando de algo muy pequeño! Ron Hubbard: No, no es tan pequeño. Si hablamos de lo que ustedes llaman "cuadras" serían 20 cuadras por 30 cuadras.


Interlocutor: Tiene razón, el espacio no es tan pequeño. ¿Hay más hendiduras, o son esas dos solamente? Ron Hubbard: Son estas dos solamente. Interlocutor: ¿Es real lo que dice Byrd en su diario sobre animales parecidos al elefante o al mamut? Ron Hubbard: Sí, es real, vio ese tipo de animales, mal llamados "prehistóricos". Interlocutor: ¿Estos animales los trajeron los extraterrestres? Ron Hubbard: No, son animales terrestres que simplemente no se extinguieron. Interlocutor: ¿Y cómo llegaron hasta ese lugar tan lejano? Ron Hubbard: Simplemente estaban. Interlocutor: ¿Los crearon los elohim entonces y los pusieron en ese lugar? Ron Hubbard: Por supuesto.


Interlocutor: Supongo que el gobierno norteamericano de esa época sabía del diario de Byrd y de lo que él relató. Ron Hubbard: Sí, sabía, pero lo desestimaron totalmente. A Byrd lo tomaron como un mitómano. Interlocutor: ¿Es cierto lo que él cuenta de que lo hicieron descender con su avión con los motores apagados? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: Aunque Byrd no lo dice claramente, supongo que los vehículos que lo acompañaron Flugelrad- eran naves espaciales. Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Interlocutor: ¿A los animales que vio Byrd cómo le podemos llamar? ¿Mamut? Ron Hubbard: No, porque es una tercera raza. Hay mamut, mastodonte y esta tercera raza. Interlocutor: ¿Estos extraterrestres son como dice


Byrd, altos y rubios? Ron Hubbard: Así es, y algunos pueden llegar casi a los dos metros. Interlocutor: ¿El mensaje que les dieron estos extraterrestres también es real? Ron Hubbard: Sí, también es real. Interlocutor: Para ir terminando con este tema, ¿es similar la ubicación geográfica de estas hendiduras en el Polo Norte y en el Polo Sur? Ron Hubbard: No, no es la misma, porque en el Polo Sur llega cerca del Polo, y en la parte Norte está un poco más alejada, porque en el Polo Norte no hay Tierra, ya que se encuentra en una superficie marina, totalmente cubierta de hielo. Esta hendidura estaría ubicada en la punta Norte de Groenlandia. Interlocutor: Me parece un poco extraño que los norteamericanos no hayan hecho nuevas expediciones. Ron Hubbard: La razón es la que te dije: desestimaron el tema considerándolo simplemente un invento de


Byrd. Interlocutor: ¿De dónde pudo sacar Edgar Rice Burroghs la idea de Pellucidar? Ron Hubbard: De gente que exploró esa zona. Interlocutor: ¿Estamos hablando de gente que llegó hasta la hendidura en el Polo Norte? Ron Hubbard: Así es, y fueron varios los que llegaron y relataron su experiencia. Interlocutor: ¿En el Polo Sur también? Ron Hubbard: Lo imposibilita la temperatura. Fíjate que en el Polo Norte la temperatura puede alcanzar los -20ºC, pero en el Polo Sur puede llegar hasta los 40ºC. Y 20 grados hacia abajo es mucho. Interlocutor: ¿Si los norteamericanos decidieran encontrar estas hendiduras, podrían? Ron Hubbard: Con la tecnología que hay ahora podrían hacerlo fácilmente. Interlocutor: ¿En concreto, entonces, la única razón


porque no lo han hecho es porque creen que en los Polos solamente hay hielo? Ron Hubbard: Así es. Desestiman totalmente que pueda haber otra cosa. Aparte, todas las bases que hay, como la Argentina, no están muy cerca del Polo, y no salen de sus cubículos, donde están protegidos del frío por estufas térmicas. Interlocutor: Simplemente para que no quede ninguna duda: ¿Hitler nunca estuvo allí ni ningún jerarca nazi ni nadie de la Alemania Nazi? Ron Hubbard: Descártalo por completo. Son solamente mitos. Interlocutor: ¿En estas hendiduras hay terrestres? Ron Hubbard: En estos momentos, no. Pero los hubo. Me refiero a que hubo una pequeña raza como los Mayas, los Aztecas. Interlocutor: ¿Estos terrestres fueron abducidos y llevados allí? Ron Hubbard: No, estaban allí. Era una raza oriunda de ese lugar


Cr贸nica: ACERCAMIENTOS HACIA EL CENTRO DE LOS POLOS

29 de Junio al 4 de Julio de 1980 Almirante Richard

1909, 2 de enero, Almirante Peary

11 de Marzo de 1957, Almirante Byrd

18 de Marzo, 1994 General jorge .


NOTICIA: Prensa escrita

10/02/2005

Por: Álvaro Alvarado soto EXISTENCIA DE PRUEBAS QUE LA TIERRA ES HUECA Una de las principales pruebas de que la tierra es hueca es que el clima es más cálido cerca de los polos. Si los testimonios de aquellos que llegaron más lejos hacia los supuestos polos muestran que el clima es más cálido, la vegetación tiene más vida, y que la fauna es más abundante en el norte, entonces tenemos evidencia suficiente para sostener que el calor proviene del interior de la tierra, ya que parece el único lugar posible. En Captatn Hall’s Last Trip (El último viaje del Capitán Hall), leemos: ‘Encontramos que esta tierra es mucho más cálida de lo que esperábamos, libre de nieve y hielo; llena de focas, peces, gansos, patos, almizcleñas, conejos, lobos, zorros, osos, perdices, lemminges, etcétera’. (El autor está hablando de un área particularmente lejana en el norte).


Nansen llama la atención sobre el calor y dice: ‘Casi nos imaginamos en casa’. Esto ocurrió en uno de los puntos más al norte al que alguien haya llegado: el clima era cálido y agradable. Los vientos extremadamente fuertes provenientes del interior de la tierra no sólo elevan la temperatura en forma considerable en la vecindad del Océano Ártico, sino que lo afectan de manera muy concreta a 725 kilómetros de distancia. Nada puede elevar la temperatura de tal manera, excepto una tormenta del interior de la tierra. Greely dice: ‘Esta presencia de aves, flores y animales fue una bienvenida de la naturaleza a nuestro nuevo hogar’. ¿Suena eso como si él hubiera esperado encontrar esto allí o que su presencia era una ocurrencia de todos los días? No. Fue escrito en tono de sorpresa. ¿De dónde habían venido estas aves y animales? Kilómetros al sur de donde estaban, la tierra estaba cubierta de nieve, en muchas partes, de miles de metros de profundidad. Se encuentran en ese lugar en el verano; y dado que es más calido en el norte, no es probable que se trasladaran a un clima más frió en el invierno. Pareciera que pasan al interior de la tierra. Hay un ave en Australia que deja el continente en setiembre y nadie ha podido descubrir a dónde va. Mi teoría es que va al interior de la tierra por el Polo Sur.


Reed señala que muchos animales que habitan el lejano norte, como la almizcleña, van al norte en el invierno en busca de un clima más cálido. Dice: “Dado que se torna más cálido el clima en el norte, el instinto los impulsa a no ir hacia el sur en el invierno; y si no van al sur, deben ir al interior de la tierra”. Otro animal que va al norte en invierno es el alca. Schwatka vio una bandada de cuatro millones de alcas, que oscurecían el cielo, yendo hacia el norte a medida que se acercaba el invierno. Nansen dice del extremo norte que es una tierra llena de osos, alcas y gaviotas negras “debe ser una Canaán, repleta de leche y miel”.

Critica: La Tierra es hueca y está abierta en los polos; la ilumina internamente un sol central, reflejos del cual son las auroras boreales y australes; allí se refugiaron los atlantes luego de la catástrofe que hundió su terruño en los abismos marinos; los platos voladores son máquinas construidas por esta civilización que convive en nuestro planeta, secretamente, con la nuestra. Estas y otras ideas por el estilo son las que con gran éxito intento difundir Raymond Bernard


en el público con este libro que aun hoy cuenta con muchos devotos. ¿Y por qué no creerle?, se preguntarán algunos. Después de todo, si no me consta que la Tierra esté hueca, tampoco me consta lo contrario. Que las auroras boreales sean provocadas por perturbaciones en el campo magnético de la Tierra es algo que me han dicho, pero no algo que yo personalmente haya investigado y constatado como cierto. Así que, ¿por qué no dar crédito mejor a la idea, ciertamente más atractiva, de que son los reflejos del sol central que alumbra nuestro planeta y que asoman por las supuestas aberturas polares? En respuesta a tales interrogantes digamos en primer lugar que la ciencia ortodoxa puede a veces parecer un tanto desabrida comparada con las así llamadas ciencias no ortodoxas o seudociencias (la calificación depende del lado en que se encuentre uno) pero están firmemente establecidas hace ya tiempo y, para desestabilizarlas, se precisa algo más serio y contundente que la primera ocurrencia que acuda al cerebro de cualquier persona que ande dando vueltas por ahí. No me consta que haya existido Napoleón: afirmo que existió porque es lo que me enseñaron. Pero si alguien quiere hacerme creer que no existió y que su pretendida existencia es producto de una conspiración, para que lo escuche sin reír a carcajadas


no puede sólo exponer su idea, tiene que avalarla, y no con meros indicios y sospechas, sino con pruebas demoledoras.

Bernard -quien ni en sueños es quien postuló primero la teoría de la Tierra Hueca, remitiéndose él mismo a dos libros de otros tantos de los varios autores que la defendieron antes que él- se entoja en este sentido como un enanito que encaramado sobre el hombro de un gigante asiera a éste de una oreja y colgara de ella, en un ridículo intento por derribarlo. Así es como a lo largo de su obra encontraremos con frecuencia la expresión Se dice que, la cual no expresa certezas sino sólo rumores que nada prueban. Así es también como se basará, para postular su teoría, en autores como Verne y Bulwer-Lytton, que en todo caso son autores de fantasía científica y no científicos. El primero fue en gran medida un visionario, pero sólo en lo que se refería a progresos humanos; es decir que si hubiese escrito acerca de una raza de hombrecillos verdes oriunda de la Luna, ello no habría derivado en que Armstrong, al alunizar, encontrara un comité de bienvenida compuesto por seres de dicha raza. Y si no hay un sol central en nuestro planeta, tampoco lo habrá por el solo hecho de que lo haya en Viaje al centro de la Tierra. Y en cuanto a Bulwer-


Lytton, se lo cita sobre todo porque, según Bernard, "era rosacruz y, por lo tanto, no hay que descartar que su relato se base en informaciones secretas" (el relato en cuestión es The coming race, que habla de una raza que puebla el interior de la Tierra). Lástima que no está probado que BulwerLytton se basara realmente en informes de los rosacruces, ni que éstos sean depositarios de la Verdad. Así es como Bernard trata de probar su teoría: en base a rumores, fantasías, sospechas y demás inconsistencias. No me extraña en realidad que tenga seguidores, es una teoría atractiva, pero carece de las pruebas contundentes de las que hablábamos antes, tan necesarias para derrumbar la ciencia oficial. Es más cuestión de fe que de otra cosa. Puedo creer en la Tierra Hueca como puedo creer en Dios o en las Hadas. Pero nada tiene que ver con lo que hemos dado en llamar ciencia y cuando en este sentido se imponga una opinión contraria, cerremos todas las escuelas, colegios y universidades, porque habrá llegado la hora en que ciencia sea sólo creer lo que a uno más le guste, evidente o no evidente, probable o imposible, factible o descabellado... Una religión, en suma.



la tierra es hueca