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“El Reino de Dios es un mundo nuevo en el que el sufrimiento ha sido abolido, un mundo totalmente redimido o de seres humanos salvados que conviven bajo el imperio de la paz y en ausencia de toda relación amo-esclavo” E. Schillebeeckx

Texto Juan 18, 33b Texto: 33b-37 37 // Tiempo Ordinario 34. Último domingo del ciclo B. sús Rey del Universo. Comentarios y presentación: Asun Gutiérrez Cabriada. Música: Bruch. Adagio.


La fiesta f esta de CristoCristo r sto-Rey del Universo Un verso fue instaurada nstaurada por Pío XI el 11 de marzo de 1925. Corrían en Europa aires anticlericales y republicanos. Se p pretendía seguramente g con la fiesta afirmar la soberanía de Cristo y de la Iglesia Católica en todas las esferas de la vida humana. El Concilio Vaticano II modificó el sentido de esta Festividad. Festividad


Pilato volvió a entrar en su palacio, llamó a Jesús y le interrogó: –¿Eres tú el reyy de los jjudíos? 33

Para Jesús el Reino de Dios, lo que esperaba y anunciaba, es aquello que ocurre cuando u nd reina in Dios, Di s en n lugar lu de d otro t p poder d cualquiera. u lqui Si Significa nifi qu que lla p paz, lla justi justicia i y el amor reinan entre los seres humanos y en la naturaleza. El reino de Dios, tema central del mensaje gozoso de Jesús, se basa en las Parábolas y en las Bienaventuranzas y responde al proyecto de Dios para la humanidad. humanidad Si la esperanza activa del reino de Dios fue lo decisivo, lo fundamental para Jesús, así ha de ser también para nosotros.


Jesús le contestó: –¿Dices eso por ti mismo o te lo han dicho otros de mí? 35 Pilato replicó: p –¿Acaso soy yo judío? Son los de tu propia nación y los jefes de los sacerdotes los que te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho? 34

Lo que ha hecho es consolar, escuchar, perdonar, curar, liberar, acoger, tocar leprosos, dar de comer, ejercer su poder lavando los pies a todos, devolver bien por mal, p mal, p practicar la compasión p y la misericordia,, ofrecer alegría, g , esperanza p y paz, paz p , anunciar que, por fin, se va a implantar la justicia, la protección, la ayuda para las personas empobrecidas, marginadas, oprimidas, indefensas. La p promesa mejor j q que se p puede ofrecer al mundo y, y al mismo tiempo, p la mayor y amenaza para el orden establecido.


Jesús le explicó: –Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis seguidores hubieran luchado para impedir que yo cayese en manos de los judíos. Pero no, mi reino no es de este mundo. 36

El reino re no de Jesús, re reino no de just justicia, c a, paz y servicio, serv c o, debe crecer en medio med o de las personas y del mundo. Jesús no huyó del mundo ni invita a nadie a huir de él. “Mi reino no es de este mundo” no debe llevarnos a despreocuparnos p p y evadirnos. Estamos llamados a colaborar en la construcción de un Reino que no se identifica con los poderes de este mundo y que tenemos que empezar a realizar en él. A eso se dedicó Jesús.


Pilato insistió: –Entonces, Entonces ¿eres rey?

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Pilato insiste. Jesús contesta sin evasivas. Sí soy rey. Para eso he venido. Para instaurar un reino de paz y fraternidad, de justicia y respeto por los derechos y la dignidad de todos. Reinado que no es sólo para el futuro, que está presente desde ahora. “Su dominio es eterno” ((Dan 7,, 14). ) ¿Quién es el rey de mi vida? ¿Qué reyes permito que me quiten mi libertad? ¿Quién o qué determina mi vida? ¿Hay y muchos reyes, y muchos dioses dispuestos p a impedir p que q sea persona p libre, consciente, solidaria, comprometida?.. Pase lo que pase, tengo la capacidad y la suerte de poder elegir y decidir quién quiero que reine en mí.


Jesús le respondió: –Soy rey, como tú dices. Y mi misión consiste en dar testimonio de la verdad. Precisamente para eso nací y para eso vine al mundo. Todo el que pertenece a la verdad escucha mi voz.

Jesús identifica su realeza con su misión. Testimonio y servicio. El poder crea dominación, uniformidad, produce despersonalización y sumisión. La L fuerza f d dell testimonio i i y ell servicio i i no domina, d i nii se iimpone, nii castiga, i ni condena, ni excomulga, sino que convence, crea igualdad, libertad y unidad en la diversidad, crea auténtica comunión. E Escuchar h a Jesús J ú no es sólo ól oír, í sino i comprometerse t con su Persona P y su forma f de d actuar. Pone en nuestras manos la tarea de construir su Reino en el mundo y en la vida de los hombres y mujeres, transformándolo de acuerdo al deseo de Dios.


Que venga tu Reino, ese mundo nuevo que anhelamos. Que venga pronto. Llevamos mil años esperándolo. ¡Ah!, si nos enviaras tu aliento vivo y luminoso que saca gente solidaria hasta de las piedras. Con él construiremos tu Reino.

Patxi Loidi


cristo rey 2012