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Octava Planta numero 46

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| INTRO > casilleros

SeR Cuzo Mickel peaceful Con el comienzo del curso nuevos amores surgen en esta nuestra residencia, los novatos que llegaron tímidos y sobrios, acabaron sucumbiendo a los placeres habituales de la Residencia de mano de algunos veteranos, ya que nadie nace aprendido. Las novatadas comenzaron con cierta tranquilidad, debido en parte a la llegada tardía de muchos nuevos residentes. Uno de los primeros en alegrarnos con su presencia fue nuestro amigo Ralph, que con sus curiosas historias infundió a los veteranos el miedo de no dar la talla con la nueva generación. Pero, poco a poco, eso se fue olvidando y los más valientes comenzaron a tirar de los sacos de fichas que acabaron, como siempre, vacíos. Así sin casi conocernos comenzaron los nuevos acercamientos. Dos seminuevas acecharon a dos novatos. Un hermano de un residente, que llegó un poco más tarde, pero sin perder el tiempo, acabó la noche de disfraces bailando el “waka-waka”, aunque el disfraz de la seminueva homenajeaba esa noche a una joven cantante que nos ha dejado este año. Por otro lado al nuevo ocupante de la habitación de una exresidente que le pegaba al ron y tenía un ratón le acabaron oliendo las sábanas a una seminueva, también del 5º. Una novata asturiana que tenía miedo a la oscuridad le pidió a un veterano tontín, con un buen cargamento de fichas, compa-ñía para dormir, aunque luego se lo agradeció en carnes a su amigo, un rubio extutor. Un novato arquitecto que da la talla aunque no vaya nunca a clase acabó una de sus conocidas noches de fiesta con una seminueva del final del sexto par. Otro de los novatos puso a prueba su katana y luchó contra los bárbaros cual romano. No sabemos quién salió victorioso de aquel enfrentamiento. Según pasaba el curso la gente cansada de la rutina quiso probar cosas nuevas, como los triángulos amorosos y sexuales. Dos amigas seminuevas lo comparten todo, hasta la inicial de su nombre (A). Ya desde el curso pasado compartían hasta la cama, aunque no juntas. Este año su relación ha dado un salto cualitativo y ahora comparten a un seminuevo cuyo parecido con un conocido jugador de fútbol es sabido. Otras seminuevas van más allá, y en vez de pedir cita al chico acuden juntas para aumentar el momento de placer (donde caben dos, caben tres): una chica un poco chunga y una amiga exnovia de un fucker compartieron momento íntimo con el novio de la primera. Ya se sabe, compartir es vivir. Otras relaciones han surgido y han permanecido estables, algunas incluso se mantienen con los años. Dos amigas arquitectas que viven en el sexto profesan amor por el mismo nombre, pero no por el mismo hombre. Uno de ellos es un novato que llegaba con el olor de otra mujer en sus sábanas, pero la veterana ha conseguido implantar el suyo. Su amiga y el otro veterano tienen una de las relaciones más duraderas de la Residencia (estamos deseando que lo hagan oficial). Por otro lado una tutora del cuarto, que no se deja manejar cual marioneta, ha conseguido conquistar a un industrial al que no le gusta hacer el ganso. Esta relación promete. La esperada fiesta de Noviembre no defraudó, y aunque comenzó con cierta calma, acabó estando a la altura. Dos tocayos seminuevos consiguieron triunfar con dos inocentes novatas del 6º. Uno de ellos, el tío la Vara, consiguió estar a la altura del Cid Campeador, conquistando a una palentina de bonito nombre. Un arandino, al que se le da bien el balonmano, engañó a una médica burgalesa y consiguió olvidar antiguos amores que le traían de cabeza. Un supertumor, conocido por su despliegue de gestiones,

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recogió el fruto de sus horas de trabajo, gracias a una buena y receptiva novata arquitecta de Aguilar que estaba baja de defensas por enfrentamientos pasados. Una de nuestras seminuevas con más marcha volvió a atacar y no permitió que el novato más explosivo, que dejó la katana a un lado, se quedara a pan y agua. La que va dejando su perfume en sábanas ajenas encontró consuelo en otro novato, también mencionado al que sí habían dejado esa noche sin pan y agua. Después de la resaca de la fiesta la seminueva marchosa volvió a las andadas del curso pasado, asentando por fin la cabeza con un veterano tontín del segundo. Al final ha triunfado el amor… o el vicio. La misma noche de noviembre unos visitantes arandinos amigos de unos queridos veteranos empezaron pegándose con algunos residentes y acabaron compartiendo cama con algunas, a uno de ellos le vimos saliendo de una habitación del séptimo un poco aturdido y sin todos sus objetos personales. No sabemos si volverá para recuperarlos… Las malas lenguas comentan que esa noche la hija más famosa del zar de Rusia que parecía no tenerlo claro, sucumbió a los encantos de un compañero de facultad y de su misma ciudad, algo más joven, por el cual decidió matar esa noche. (Parece que a esta chica le gustan los médicos burgaleses de distintas edades, está probando a los de cada generación). Mientras uno de ellos, ni el más joven un el más viejo decidió también probar cosas nuevas y abandonado la fría estepa rusa viajó hasta tierras orientales-placentinas. La noche de la fiesta tuvo momentos de auténtica confusión por parte de algunos exresidentes. Una chica, a la que normalmente no veríamos haciendo el ganso, acabó dando la nota con otro exresidente con el que vive, y que parece que ha llegado con ganas a esta bonita ciudad después de pasar un año en el extranjero. No sabemos qué le parecerá esto al tercer compa-ñero de piso. Otras disputas en cuanto a tierras han aparecido en nuestra Residencia durante las últimas semanas: un pacífico tutor se interesó por una seminueva de Aranda, pero la cosa no cuajó, ya que una novata vino pisando fuerte. Parece que a este tutor le gusta más el vino Rioja que el de la Ribera. La vida de los Erasmus que se van de Valladolid está llena de alegría y momentos felices. Sin embargo, no todo es tan bonito si el que se va deja aquí a su pareja triste y abandonada. Pero en esta Residencia, el que no se consuela es porque no quiere, y eso debieron pensar dos de los veteranos que han afrontado este nuevo año en esa situación. Uno de los tutores que más en lo alto gobierna se encontró una noche con una médica que estaba mamada, y ya sabemos lo que pasa cuando se juntan el hambre, el alcohol y las ganas de comer. Aquel veterano que durmió con una novata, pero no pudo sacar provecho, no se dio por vencido, y como el que la sigue la cansa, decidió no centrarse en una sola persona, y fue repartiendo sus fichas por muchos rincones de la Residencia (y también por fuera). Alguna tenía que caer, y así apareció una novata, una de las más deseadas, que no pudo resistirse a sus encantos. Y ya para terminar, noticias de última hora, parece ser que un sábado no hace mucho, una novata (de las pocas que quedaban libres del 6º) con cara de mala leche no encontró el camino a Mambo, y uno de nuestros médicos más veteranos muy amablemente le mostró el camino hacia su habitación. Esperemos que estos encuentros liberen a este arandino de la presión a la que suele estar sometido por sus estudios. Como podéis ver, los seminuevos han empezado el año con mucha fuerza y confianza. Así que atención los demás, no os vayáis a quedar atrás y si quieres triunfar, parece que el sexto es el piso idóneo. Informaremos más en próximos números. A la espera de la fiesta de Navidad y del fin de exámenes, que Cupido os marque con sus flechas.

Octava l a n t a

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