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Revista

EQUILIBRIO ECONÓMICO Publicación de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila ISSN en trámite


Equilibrio

Económico

Facultad de Economía Universidad Autónoma de Coahuila

DIRECTORIO Mario Alberto Ochoa Rivera Rector Guillermo González Calderón Secretario General Francisco M. Osorio Morales Coordinador General de Estudios de Postgrado e Investigación Federico R. Muller Rodríguez Director de la Facultad de Economía Coordinador Editorial: Vicente Germán Soto Comité Editorial: José María González Lara, Arnoldo Hernández Torres, Arnoldo Ochoa Cortés Asistente Editorial: Luis Roberto de León Arratia Distribución y Promoción: Héctor Manuel Malacara Hernández, Graciela Padilla Hernández, Christian Joel González Cuatianquis

REVISTA EQUILIBRIO ECONÓMICO, Año XII, Vol. 7, No. 1, enero-junio 2011, es una publicación semestral editada por la Universidad Autónoma de Coahuila, a través de la Facultad de Economía, Unidad Universitaria Camporredondo, Edificio E, C.P. 25280, Saltillo, Coahuila, México Tel. 01 (844) 412-87-82 Fax 410-26-79 www.us-economia.uadec.mx, equilibrioeconómico@uadec.edu.mx Editor responsable: Vicente Germán Soto. ISSN: En trámite. Impresa en Digitalcolor, Arteaga Norte #219 zona centro, C.P., Saltillo, Coahuila, este número se terminó de imprimir el 6 de mayo del 2011 con un tiraje de 300 ejemplares. La responsabilidad por lo expresado en los artículos y comentarios es estrictamente de sus autores; en consecuencia Equilibrio Económico, la Universidad Autónoma de Coahuila y las instituciones a los que estén asociados los autores son ajenos a ello. Todos los derechos reservados. Solo se permite realizar copias impresas o digitales de manera parcial, exclusivamente para uso personal o escolar, si se incluye en todos los casos, junto con la ficha completa, el nombre del autor al que se cite.


Equilibrio Económico, Año XII, Vol. 7 No. 1 Primer Semestre de 2011

Índice ARTÍCULOS

¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

5-30

Carlos Pateiro Rodríguez Ramón José Núñez Gamallo Jesús Manuel García Iglesias

Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

31-69

Federico Muller Rodríguez Arnoldo Ochoa Cortés

Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

71-95

José Alberto Saucedo Sánchez NOTAS Y COMENTARIOS

¿Por qué las Cátedras Martianas? Ana Sánchez Collazo

97-109


Equilibrio Económico, Año XII, Vol. 7 No. 1, pp. 5-30 Primer Semestre de 2011

¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007? Carlos Pateiro Rodríguez* Ramón José Núñez Gamallo** Jesús Manuel García Iglesias*** Resumen El objetivo del BCE es la estabilidad de precios en la eurozona. En su estrategia utilizó un pilar monetario donde la evolución * Doctor en ciencias

del agregado monetario M3 era el principal indicador de las

Económicas.

expectativas de inflación. Este pilar fue reconducido a un

Departamento de Análisis

segundo lugar en 2003, dándose más protagonismo al análisis

Económico. Universidad de A Coruña. cpateiro@udc.es ** Doctor en Ciencias Económicas.

económico.

El

agregado

monetario

M3

se

alejó

sistemáticamente del valor de referencia y, sin embargo, el objetivo de la estabilidad de precios se ha conseguido de forma razonable. En este trabajo se analiza la relación de equilibrio a

Departamento de

largo plazo entre dinero y precios que sustenta la estrategia de

Economía Aplicada.

política monetaria del BCE. Las pruebas econométricas de

Universidad de A Coruña. ranuga@udc.es

cointegración de Johansen muestran que tal relación de equilibrio a largo plazo no ha existido en el período analizado

*** Doctor en Ciencias Económicas.

que coincide con la experiencia del BCE.

Departamento de

Abstract

Economía. Universidad de Extremadura. Jmgarcia@unex.es

The main target of the ECB is the Eurozone price stability. A monetary pillar was used as a strategical device and the evolution of M3 monetary aggregate was the main indicator of inflation expectations. The pillar was moved to a secondary position in 2003 by giving more emphasis to the economic analysis. The M3 monetary aggregate has been systematically above the reference value of 4’5%. However, the objective of price stability has been reached in a reasonably way. This paper analyses the long-term equilibrium relationship between money and prices that underpins the strategy of the ECB´s monetary policy. The cointegration tests of Johansen show that such longterm equilibrium relationship has not existed during the period analyzed (1999-2007).


6 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

Palabras clave: Banco Central, dinero, inflación, cointegración. Clasificación JEL: E52, E43, E51, E58. Recibido el 14 enero de 2010, aceptado 13 enero de 2011

Introducción En octubre y diciembre de 1998, el Banco Central Europeo (BCE) anunció su ―estrategia de política monetaria orientada a la estabilidad de precios‖ (BCE, 1999a). Esta estrategia consiste en dos elementos principales: una definición cuantitativa de la estabilidad de precios por un lado y la especificación de un marco para la organización, el análisis y la verificación cruzada de la gran cantidad de información de la que disponen los responsables de la política monetaria por otro (BCE, 2000). En todos los documentos que constituyen lo que podemos denominar como la ―literatura oficial‖ del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y del BCE se enfatiza la separación de dos conjuntos

de

información:

la

de

naturaleza

estrictamente

monetaria y la que proviene de un amplio conjunto de indicadores de la economía real. Esta es la conocida estrategia de los dos pilares como la denomina el propio Banco Central. De la lectura de esta ―literatura oficial‖ parece que el BCE no tiene duda sobre el origen monetario de la inflación en el medio y largo plazo cuando afirma que ―una de las regularidades empíricas más notables en macroeconomía es la ubicua relación a largo plazo entre el nivel de precios y la masa monetaria‖ (BCE 2000). Es cierto que la relación entre inflación y dinero, o que la inflación tiene un origen fundamentalmente monetario, goza de amplio consenso en la profesión económica. Sin embargo, la máxima de Friedman según la cual ―la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario‖ está actualmente sometida a debate. En efecto, en la actualidad se observan evidentes asimetrías entre la evolución del dinero y de los precios cuando se analiza dicha relación en un


7 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

contexto de estabilidad de precios frente a situaciones de inestabilidad. Como señala Poole (1994, 95), ―considerando países con tasa de inflación cada vez menor, la relación entre crecimiento del dinero e inflación parece ser cada vez menos fiable‖. En este mismo sentido, Galí et al. (2004) consideran que la revisión de la estrategia llevada a cabo en 2003 por parte del BCE se basó en la debilidad del seguimiento del agregado monetario M3 como indicador adelantado de las expectativas de inflación. En realidad, la tasa de crecimiento de dicho agregado, que constituía el primer pilar de la estrategia, había sobrepasado (y hoy sobrepasa todavía más) la tasa que se había establecido como referencia por la propia autoridad monetaria, sin que se hubiesen detectado claras amenazas para el objetivo de la estabilidad de precios. En aquellas economías donde el banco central asume como objetivo la estabilidad de precios y la tasa de inflación se mueve en el entorno del objetivo propuesto, la evolución de la cantidad de dinero puede superar la tasa de crecimiento compatible con la estabilidad de precios sin que ello genere necesariamente fuertes expectativas de inflación. Antes de la creación del BCE, las principales economías de la zona euro experimentaban tasas de inflación reducidas. Destaca el caso de Alemania, donde la política monetaria del Bundesbank cosechó un notable éxito antiinflacionista desde que en 1974 anunciase por primera vez un objetivo para el agregado monetario M3 para el año siguiente. La importancia del seguimiento de un agregado monetario amplio para el control de la inflación fue transmitido por el Bundesbank al BCE en la creencia de que el éxito del primer banco central de la zona podría ser continuado por la nueva autoridad monetaria en un nuevo marco, más amplio y diverso, con


8 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

diferentes tradiciones de estabilidad y economías estructuralmente heterogéneas.1 Asimismo,

la

imputación

del

éxito

por

parte

del

Bundesbank al control monetario ha sido, sin embargo, objeto de críticas. Respecto del fundamental papel del objetivo monetario en el control de la inflación, Bofinger (2001, 295) señala que tal positiva afirmación no es fácil de reconciliar con el funcionamiento del objetivo monetario del Bundesbank, toda vez que ―en los veintitrés años para los cuales el objetivo fue establecido, solamente en diez años fue claramente alcanzado‖. Además el Bundesbank modificó el rango objetivo en varias ocasiones. Desde un punto de vista más teórico, Issing (1995) apuntaba a las limitaciones que puede presentar el seguimiento de un agregado monetario nacional como medida de la evolución del dinero debido a las diferencias financieras en los primeros años de la reunificación alemana, la innovación financiera en productos y medios de pago y especialmente la creciente integración en los mercados financieros y de bienes en la Unión Europea. Tras la creación del BCE, en los casi nueve años en que esta institución dirige la política monetaria, el conjunto de la zona euro (si bien con diferencias importantes entre países miembros) goza de tasas de inflación en el entorno del objetivo anunciado. Los resultados en materia de estabilidad de precios nos permiten adelantar que el BCE ha tenido un éxito considerable. En los últimos meses del período analizado y primer trimestre de 2008, la inflación en la zona del euro ha desbordado holgadamente el objetivo del BCE en tanto que el comportamiento de M3 se mantiene en sus tasas de máximo crecimiento. 1 El Consejo Alemán de Expertos Económicos en su informe anual 1999/2000 recomendaba al BCE el seguimiento de un estricto objetivo monetario en la tradición del Bundesbank.


9 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

En materia de tipos, el BCE elevó los tipos de interés de inyección de liquidez a través de las operaciones principales de financiación, desde el 2% en junio de 2003 al 4% en junio de 2007 (máximo desde agosto de 2001), sin haber decidido el descenso de los mismos ni una sola vez desde entonces, frente a la Reserva Federal que ha situado el federal funds rate en el 2% (mínimo desde noviembre de 2003) después de 7 descensos consecutivos. Con este comportamiento respecto de los tipos de interés, el BCE trata de transmitir al público un mensaje claro de su preocupación por la estabilidad de precios, objetivo central del Eurosistema, con el propósito de fijar las expectativas de inflación de los agentes. Bien es cierto que, en un entorno de encarecimiento notable de los combustibles, alimentos y materias primas en general, las limitaciones de la política monetaria para el control de los precios deberá ser compensada con políticas fiscales adecuadas y, sobre todo, con la profundización en políticas de liberalización en aquellos sectores más cerrados a la competencia, políticas sobre las que el BCE no tiene competencia directa. En este trabajo se analiza la evolución del agregado monetario M3 así como la del índice armonizado de precios al consumo (IAPC) desde 1990:1 hasta 2007:12. El objetivo es investigar si la tasa de crecimiento del dinero determina la evolución de los precios o, si como queda apuntado más arriba, en un largo período de baja inflación en la zona del euro, podría no existir una clara relación entre la evolución de ambas variables, confirmándose así los resultados asimétricos expuestos por Poole (1994), según los cuales dinero y precios están altamente relacionados en situaciones de elevada inflación, pero la relación es menos fiable en situaciones de estabilidad de precios.


10 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

Tras esta introducción, en el epígrafe 2 se expone de manera simplificada la estrategia de política monetaria diseñada en 1998 por el BCE y la evaluación-revisión realizada en 2003, haciendo hincapié en el pilar monetario. Como veremos más adelante, el esquema de análisis de información incorporado en la estrategia del BCE ha sido, y sigue siendo, el objeto de la mayoría de las críticas por parte de diversos autores y observadores desde posiciones externas al propio BCE, sobre todo en lo que se refiere al papel preponderante del dinero como indicador adelantado de las expectativas de inflación. En el epígrafe 3 se hace un estudio estadístico y econométrico de las series de datos de M3 y del IAPC. Se investiga la estacionariedad de las mismas tanto en niveles como en primeras diferencias. Con el propósito de descubrir la posible existencia de una relación de equilibrio a largo plazo entre las mismas se realiza un estudio de cointegración en el epígrafe 4. El trabajo termina con una sección 5 que contiene las principales conclusiones. I.

La estrategia inicial de los dos pilares

El Tratado Constitutivo de la Unión Europea (Tratado) en su artículo 105.1 establece que ―El objetivo principal del SEBC será mantener la estabilidad de precios. Sin perjuicio de este objetivo, el SEBC apoyará las políticas económicas generales de la Comunidad....‖. En consecuencia, la independencia del BCE debe entenderse como independencia para instrumentar la política monetaria en el sentido de Debelle y Fischer (1995) orientada al objetivo que le viene impuesto. Por otra parte, el BCE goza de independencia política 2 toda vez que su actuación no puede verse sometida a ningún tipo de presión por parte de las instituciones de la Unión (parlamentos, gobiernos, etc.). En virtud de su independencia instrumental y política, el BCE establece en 1998 su estrategia de política 2 Sobre la independencia política de los bancos centrales, véase Grilli et al. (1991). Una síntesis de los tipos de independencia de un banco central puede verse en Bofinger (2001, 210).


11 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

monetaria ―orientada hacia la estabilidad (...) con lo que se cumple el mandato impuesto al SEBC por el Tratado de la Comunidad Europea‖. Esta estrategia se estructura en torno a los siguientes elementos fundamentales: una definición cuantitativa del objetivo prioritario del Eurosistema y los ―dos pilares‖ para alcanzar dicho objetivo3. Siguiendo a Galí et al. (2004, 9), las características definitorias de la estrategia del BCE son: (i) Un estricto enfoque sobre la estabilidad de precios, (ii) una cuantificación del objetivo de inflación significativamente por debajo del adoptado por otros bancos centrales, y (iii) un controvertido marco de dos pilares, que asigna

un

papel

prominente

al

agregado

monetario,

sin

correspondencia en otros bancos centrales. Si bien el Tratado de la Unión encomienda al BCE como objetivo fundamental la estabilidad de precios y la orientación de la política monetaria que se desprende del discurso oficial de BCE parece adoptar un enfoque estricto sobre dicho objetivo, otros aspectos deben ser considerados cuando se analiza dicha política monetaria a la luz de la evolución económica, tanto en los aspectos del crecimiento económico, como de la transmisión eficaz de las variaciones de los tipos de interés oficiales a los tipos del mercado monetario en el corto plazo, la situación de los mercados financieros, la evolución de la oferta y la demanda de liquidez, etc. Por lo tanto, como señala el BCE (2008, p. 96), en la aplicación de la política monetaria del Eurosistema se distingue claramente, por un lado, las decisiones sobre la orientación de la política monetaria y, por el otro, la puesta en práctica de estas decisiones mediante instrumentos de política monetaria en cada momento.

3 Para un estudio detallado del lenguaje oficial sobre la estrategia de política monetaria del BCE, los dos pilares de la estrategia y la revisión de la misma en 2003, véase BCE (1999a), BCE (2000) y BCE(2003a y 2003b)


12 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

La orientación estricta de la política monetaria del BCE hacia el objetivo de la estabilidad de precios debería verse confirmada por la relación entre las variaciones de los tipos de interés de las operaciones de inyección de liquidez al sistema bancario y las desviaciones de la inflación respecto del objetivo. En el contexto analítico de reglas de tipos de interés de Taylor (1993, 1999) numerosos trabajos, como, por ejemplo, Gerlach y Schnabel (2000), García (2007), García y Pateiro (2008), muestran coeficientes de aversión del banco central a la inflación mayores que la unidad, es decir, el banco central aumenta (reduce) los tipos de interés nominales en mayor medida que la inflación al objeto de provocar incrementos (reducciones) del tipo de interés real a través del cual se transmiten a la demanda agregada los efectos deseados. En lo que respecta al papel que puedan jugar las fluctuaciones de la tasa de variación de la actividad económica en la toma de decisiones del BCE sobre los tipos de interés, los resultados indican que dicha variable aporta, significativamente, una cierta capacidad explicativa, que, como señalan García (2007) y García y Pateiro (2008), parece tener carácter backward-looking. Por otra parte, tal perspectiva backward-looking se ha ido ampliando en los últimos años, pasando de seis meses en el período 1999-2003 a más de 12 meses en 2005-2007. El coeficiente que relaciona el tipo de interés oficial del BCE con la variación de la actividad económica 4, en un enfoque de reglas de tipo de interés, se sitúa por debajo de 0’15, muy alejado del valor 0’5 propuesto por Taylor (1993). El valor reducido de este coeficiente puede ser interpretado como el predominio absoluto del objetivo de la estabilidad de precios y el condicionamiento de la política monetaria al objetivo impuesto al BCE en el propio Tratado de la Unión5.

4 García (2007) y García y Pateiro (2008) utilizan como medida de las fluctuaciones de la actividad económica la tasa de producción industrial ciclo-tendencia 5 El artículo 105 del Tratado de la Unión especifica: “El objetivo principal del Sistema Europeo de Bancos Centrales será mantener la estabilidad de precios. Sin perjuicio de este objetivo, el Eurosistema


13 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

En relación con la actuación en períodos de turbulencias en los mercados financieros como, por ejemplo, desde mediados de 2007, la volatilidad de los tipos de interés a corto plazo del mercado interbancario6, provocadas por las fluctuaciones transitorias e imprevisibles de la demanda y la oferta de liquidez, puede ser erróneamente

interpretada

por

los

agentes.

Para

evitar

percepciones erróneas de la volatilidad del interbancario a corto, el BCE establece ―una clara separación entre la decisión respecto a la orientación de la política monetaria y su ejecución, junto con la estrategia de comunicación del BCE orientada a la transparencia...‖ (BCE 2008, 96). En situaciones como la descrita, el BCE instrumenta su política monetaria hacia la normalización del mercado monetario. Así, ―cuando, en la mañana del 9 de agosto7, quedó claro que existía un riesgo inminente de paralización en el mercado monetario de la zona del euro (...), el BCE expresaba su voluntad de contribuir a una situación ordenada de dicho mercado‖ (BCE 2008, 102). Las acciones se concretaron en varias inyecciones extraordinarias de liquidez en el mercado así como en el incremento notable del volumen de adjudicación en las subastas de las operaciones principales de financiación semanales. El objetivo principal en este proceso de normalización del mercado monetario era, según señala el propio BCE, ―el de garantizar que los tipos de interés del mercado monetario interbancario a muy corto plazo se mantuviesen en niveles próximos al tipo oficial fijado por el Consejo de Gobierno del BCE‖ (BCE, 2008, 95).

apoyará las políticas generales de la Comunidad con el fin de contribuir a (...) un desarrollo armonioso y equilibrado de las actividades económicas (...), un crecimiento sostenido y no inflacionista (...), un alto nivel de empleo (...)”. 6 El 9 de agosto de 2007, el tipo de interés a un día (EONIA) se elevó hasta 4’6%, sesenta puntos básicos por encima del tipo mínimo de las operaciones principales de financiación. 7 Se trata del período de turbulencias monetarias del segundo semestre de 2007. La fecha concreta de la referencia es la del 9 de agosto de 2007.


14 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

El Banco Central Europeo mantiene, pues, la orientación de su política monetaria hacia el objetivo de la estabilidad de precios, pero no es ajeno a la evolución de la situación económica y financiera. Como se ha expuesto más arriba, el enfoque estricto sobre la estabilidad de precios no es una característica que deba ser objeto de crítica, pues al BCE le viene impuesto. Sin embargo merece algún comentario la forma de interpretar qué es lo que entiende por estabilidad de precios. I.1

La definición de estabilidad de precios del BCE.

El BCE definió la estabilidad de precios en 1998 como el incremento8 interanual del índice armonizado de precios al consumo de la zona euro (IAPC) por debajo del 2% en el medio plazo. Esta definición se sitúa significativamente por debajo de la adoptada por otros bancos centrales que comparten objetivo con el BCE9. En mayo de 2003, el BCE revisó el objetivo de inflación situándolo ―muy cerca del 2%‖ lo que fue interpretado por diversos autores, como Galí et al (2004), como un primer paso para establecer un intervalo para el objetivo de inflación entre el 1% y el 3%, en consonancia con el de otros bancos centrales. Una elevación del rango para el objetivo, entre el 1% y el 3% podría representar ventajas para el BCE (Galí et al, 2004). Dicho rango podría resultar más consistente con la conducción real de la política monetaria desde 1999, al tiempo que haría un mejor juego entre la retórica y la elección real de sus políticas, en más estrecha consonancia con todos los informes previos del Eurosistema 10. 8 El término “incremento” excluye la deflación de la definición, al tiempo que reconoce la existencia de posibles sesgos de medición en el IAPC desconocidos y que pueden variar en el tiempo.

.

9 Nueva Zelanda y Canadá (1-3), Australia (2-3), Noruega (2.51), Suecia (21), etc 10 La evolución de la inflación, en opinión de autores como Galí et al (2004), muestra un fallo del BCE en su objetivo. “Lejos de reconocerlo, el BCE adoptó un comportamiento autocomplaciente en la idea


15 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

Por otra parte, una orientación ―de medio plazo‖ se fundamenta, según el propio BCE (2000, 62) en los posibles desfases en el proceso

de

transmisión

de

la

política

monetaria,

en

la

incertidumbre con respecto a la fiabilidad de los indicadores económicos disponibles y la estructura de la economía de la zona del euro. Junto a los retardos de los efectos que caracterizan muchas acciones de política monetaria, el BCE (1999a) añade que su orientación a medio plazo permite una respuesta gradualista y acompasada ante ciertas perturbaciones económicas imprevistas. En efecto, la respuesta inmediata a cada perturbación o acontecimiento (por ejemplo de origen fiscal o cambiario) generaría cambios constantes y en cualquier sentido de los tipos de interés a corto plazo que vendría a añadir más incertidumbre a los mercados financieros. El gradualismo adquiere relevancia en este contexto. Por otra parte, el BCE (2003, 86) enfatiza los inconvenientes derivados de la elección de un horizonte temporal fijo, ―teniendo en cuenta que la respuesta óptima de la política monetaria para garantizar la estabilidad de precios depende siempre de la naturaleza e intensidad específica de las perturbaciones que afectan a la economía‖. Sin embargo, frente a este planteamiento, Sevensson (2000) sostiene que ―este énfasis sobre el medio plazo, sobre el gradualismo y sobre la estabilidad de la economía real es más consistente con un objetivo de inflación flexible que con uno estricto‖. Por último, desde la perspectiva de los agentes económicos, la orientación a medio plazo puede ser interpretada como una debilidad de la definición, toda vez que al sustentarse en una dimensión temporal indefinida, los agentes ven reducida su capacidad para la adecuada formación de expectativas.

de que las expectativas de inflación a largo plazo se habían anclado firmemente alrededor del objetivo propuesto”.


16 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

No obstante, como se apuntaba con anterioridad, dentro de la estrategia de la política monetaria del BCE, es el pilar monetario el que concentra el grueso de las críticas por parte de investigadores y observadores externos. I.2

Del pilar monetario de 1998 al análisis monetario de 2003

A partir de la ecuación cuantitativa del dinero expresada en tasas de variación, el BCE estimaba que la tasa de crecimiento interanual en media móvil de tres meses del agregado monetario amplio M3 compatible con el objetivo de inflación anunciado debería situarse en torno al 4’5%, tasa que estableció como valor de referencia

11

.

Por otra parte, el BCE (1999b) atribuía a dicho agregado las propiedades macroeconómicas de estabilidad y controlabilidad así como las de constituir un indicador adelantado de las expectativas de inflación. Son múltiples las referencias sobre el origen monetario de la inflación y sobre la relación estrecha entre dinero y precios en horizontes temporales amplios en la literatura oficial del BCE (BCE 1999a, 1999b, 2000, 2003b). En la misma línea, Issing (2002) sostiene que el seguimiento de la evolución del dinero sirve como salvaguarda frente a la miopía y al enfoque excesivamente orientado al corto plazo; Massuch et al. (2003) encuentran argumentos adicionales favorables al control monetario debido al posible efecto desestabilizador del autocumplimiento de las expectativas. El BCE (1999, 48) insiste en que ―las desviaciones sustanciales o prolongadas del crecimiento monetario respecto del valor de referencia indicarían, en circunstancias normales, un riesgo para la estabilidad de precios‖ y que ―la relación entre el

11 La ecuación cuantitativa en tasas de variación se expresa como m+v=+y, donde m, v,  e y son, respectivamente, las tasas de variación del agregado monetario, la velocidad de circulación del dinero, la tasa de inflación y la de crecimiento económico. El valor de referencia para el crecimiento de M3 se obtiene a partir de la tasa de inflación (2%), al tiempo que la velocidad de circulación y la tasa de crecimiento se establecen sobre la base de supuestos a medio plazo en intervalos entre –0’5% y –1% para la primera y entre 2% y 2’5% para la segunda.


17 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

crecimiento monetario efectivo y el valor de referencia será... cuidadosa y regularmente analizada por el Consejo de Gobierno‖ Sin embargo, en el terreno de los datos, como se puede observar en el gráfico 1, el agregado monetario M3 se alejó de manera sistemática del valor de referencia desde un primer momento. Es posible señalar tres períodos en la evolución de M3. El primer período abarca desde enero de 1999 hasta febrero de 2001. A finales de 1998 la tasa de crecimiento de M3 en media móvil de tres meses se situaba en torno al 5%. Con suaves oscilaciones, se mantuvo entre el 5% y el 6% en dicho período, situándose a mediados de 2001en el valor de referencia. El segundo período se extiende desde marzo de 2001 hasta mayo de 2004. En este período, las desviaciones excedieron el valor de referencia en más del 50%. En el primer tercio de 2004 se produce un rápido descenso hacia el valor de referencia, pero a partir de abril se produce una permanente escalada del crecimiento de M3, con dos pausas, una a principios de 2006 y otra a finales del mismo año. En este tercer período cabe resaltar el comportamiento del agregado monetario durante 2007, en especial en los últimos meses, alcanzando una tasa del 12’3%, es decir, casi el 300% del valor de referencia compatible con la estabilidad de precios definida por el BCE. La inflación, sin embargo, se había mantenido satisfactoriamente bajo control hasta octubre de 2007. En este momento el IAPC, con una tasa del 3’5% se sitúa ―muy lejos del 2%‖. Esta institución insiste en que el valor de referencia de la tasa de crecimiento de M3 no debe en ningún caso ser considerada como un objetivo (el objetivo es la estabilidad de precios). No obstante, en mayo de 2003, en su evaluación-revisión de la estrategia, el Consejo de Gobierno decidió ―que la revisión del valor de referencia dejará de tener carácter anual‖. A la vista de los resultados, se puede entender que, de forma implícita, el BCE asume, en la línea de Poole (1994, 95) y de Galí et al. (2004, 17),


18 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

que en un contexto de estabilidad de precios la relación entre la tasa de crecimiento del dinero y la tasa de inflación es menos estrecha. CUADRO 1

Evolución media de M3 Período

Tasa media crecimiento de M3

Ene 1999-Feb 2001

5’51

Mar 2001-May 2004

7’08

Jun 2004-Nov 2007

8’25

Ene 2007-Dic 2007

10’86

GRÁFICA 1

Tasas de crecimiento de IAPC, M3 y su valor de referencia: 1999-2007. 13 12 11 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0

Tasa de variación M3

RFA.M3

IAPC

Fuente: Elaboración propia. Datos del BCE.

Si bien el BCE (2003, 86) confirma en 2003 que ―sus decisiones de política monetaria seguirán fundamentándose en un análisis exhaustivo de los riesgos para la estabilidad de precios, articulado, como en el pasado, sobre dos perspectivas complementarias sobre el funcionamiento de la economía‖ (los dos pilares), cambia la


19 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

denominación de pilar por las de análisis al tiempo que invierte el orden de los mismos, como si el análisis económico ocupase un lugar

preeminente

sobre

el

análisis

monetario.

El

análisis

económico se centra en la valoración de la situación económica y financiera en cada momento y los riesgos de corto a medio plazo para la estabilidad de precios. En este contexto, el BCE analiza la interacción entre la oferta y la demanda agregadas, la evolución de la producción, la demanda agregada y sus componentes (inversión, consumo, gasto, exportaciones netas), la política fiscal, las condiciones del mercado de trabajo, indicadores de precios, costes, tipo de cambio, etc. En este enfoque a corto y medio plazo, las decisiones de política monetaria podrían, pues, sustentarse en la situación de la economía real, si bien la institución monetaria insiste en que las decisiones serán tomadas en la medida en que representen riesgos de corto a medio plazo para la estabilidad de precios. Aunque el análisis monetario queda situado en segundo lugar, el BCE insiste en el papel fundamental del dinero como variable adelantada de las expectativas de inflación a largo plazo, pues ―los fundamentos económicos en los que se basó la asignación de un papel destacado al dinero siguen teniendo validez‖ (BCE. 2003, 93). Los resultados empíricos de trabajos que analizan la relación entre la inflación y el crecimiento del dinero, la evolución de los agregados monetarios amplios y su capacidad para la formación de expectativas de inflación a largo plazo así como

trabajos que

utilizan modelos de demanda de dinero aconsejan al BCE la importancia de persistir con un análisis (antes pilar) monetario separado en su estrategia revisada de política monetaria. Por ejemplo, Masuch et al. (2003) ofrecen una serie de razones por las que las estadísticas del dinero y del crédito pueden contener importante información para valorar los riesgos para la estabilidad de precios. Entre otras, (i) las estadísticas que informan sobre la


20 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

oferta de dinero están disponibles con prontitud; (ii) el output no es observable en tiempo real y el dinero puede ser, como señalan Coenen et al. (2001), una útil proxy que permita obtener mediciones de la actividad económica antes de que los datos del producto interior bruto estén disponibles; (iii) el dinero y el crédito pueden jugar un importante papel estructural en el mecanismo de transmisión monetaria, como resultado de las imperfecciones de los mercados financieros que podrían ser importantes en el mecanismo de transmisión en algunos países de la zona euro. Este planteamiento choca con multitud de trabajos realizados por grupos de observadores externos e investigadores. Así, para Svensson (2003,4) ―El primer pilar del Eurosistema es un indicador de la inflación futura de tan poca confianza que no es digno de poseer un status de pilar separado‖. Los resultados de un trabajo de Gerlach (2004) no apoyan la noción de que el análisis monetario sea necesario, al tiempo que muestra como las variables monetarias pueden ser integradas en el análisis económico para proveer un único análisis compacto de las presiones de inflación. En la misma línea, Svensson (1999), Begg et al. (2002) y Bofinger (2001) cuestionan la utilidad de un pilar o análisis separado y abogan por la inclusión de toda la información en un único pilar. Galí et al. (2004) sostienen que la estrategia del BCE, con el papel prominente del dinero, constituye un serio error estratégico, incluso desde un ex-ante punto de vista. No obstante, algunos trabajos se sitúan más cerca de los planteamientos del BCE, como Issing (2003, 26) quien sostiene que frente a los riesgos de partición de la información, la estructura de dos pilares (análisis) no implica tal partición de datos, si bien ―formatos más flexibles de comunicación son concebibles y podrían ser empleados de manera fructífera en el futuro‖.


21 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

II.

Las series estadísticas de M3, inflación y tipos de interés. En esta sección se estudia la relación entre la evolución del agregado monetario amplio M3 y la del IAPC. En primer lugar se analizan las series estadísticas que se van utilizar, respectivamente, los logaritmos naturales de un índice de M3 (LM3) con base 1999=100 y del IAPC con base en el mismo año. Los datos mensuales utilizados se corresponden con el período 1999:1-2007:12. Los índices del agregado monetario M3 y el IAPC se construyen a partir de las series que informa el propio BCE12. Como se puede observar en el gráfico 2, M3 e IAPC con base 1999=100 muestran una evolución creciente. La elección de la base=100 en enero de 1999 permite observar gráficamente la evolución, claramente divergente, de las dos series desde un primer momento. GRÁFICA 2

250

Evolución Índices de M3 e IAPC: 1999-2007

200 150 100 50 0

Índice IPCA, enero 1999=100

Índice M3, enero 1999=100

Fuente: Elaboración propia. Datos del BCE.

La estimación de la ecuación de regresión (1) por MCO, donde la variable dependiente es LIAPC y la variable independiente es LM3,

12 Las series del agregado monetario M3 y el IAPC se pueden encontrar en el BCE (www.ecb.int). Las utilizadas en este trabajo son, respectivamente, la BSI.M.U2.N.V.M30.X.1.U2.2300.Z01.E y la ICP.M.U2.N.000000.4.INX, ambas no estacionalmente ajustadas.


22 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

arroja un alto coeficiente de determinación (R2=0’99) al tiempo que el estadístico t (t=118) permite rechazar la hipótesis nula de que 2=0 con un bajo nivel de significación (p=0’0000).

LIAPC  3'24  0'297 LM 3 262 118 R 2  0'99

DW  0'37

(1)

Sin embargo, a la vista del gráfico 2, las dos series parecen presentar un comportamiento propio de series no estacionarias, por lo que los resultados, aunque parecen buenos a primera vista, pueden ocultar la verdadera relación entre ambas variables, es decir, pueden presentar un problema de regresión espuria. El coeficiente Durbin-Watson muy bajo (DW=0’37), muy inferior al coeficiente de determinación, hace pensar, tal y como han sugerido Granger y Newbold (1974), en la presencia de regresión espuria. Con el objeto de precisar si alguna o ambas series son paseos aleatorios, realizamos un análisis de estacionariedad a través de las pruebas de estacionariedad basadas en el correlograma, y de las pruebas de la raíz unitaria de Dickey-Fuller aumentado (ADF) y de Phillips-Perron (PP). El correlograma muestral de LIAPC comienza con valores muy elevados (0’94) y se va reduciendo lentamente. Todavía en el retardo 11 supera el valor 0’5, y se rechaza la hipótesis de que el verdadero coeficiente de autocorrelación sea cero hasta el retardo 22 (

k  0'188) 13.

Los coeficientes de autocorrelación son, pues,

13 Como demostró Barlett, en una serie de tiempo puramente aleatoria, los coeficientes de autocorrelación muestral se distribuyen en forma aproximadamente normal, con media cero y


23 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

estadísticamente significativos hasta dicho retardo 22. La hipótesis nula de que todos los coeficientes de autocorrelación son iguales a cero se rechaza a través del estadístico Q de Box-Pierce14, cuyo valor para el retardo 25 es de 830. Los valores p de obtener tales valores ji cuadrado son prácticamente nulos. El correlograma muestral de LM3 presenta un comportamiento similar al de LIAPC. El coeficiente de autocorrelación comienza en 0’94 para el primer retardo y es estadísiticamente significativo hasta el retardo 22. El valor del estadístico Q de Box-Pierce para el retardo 25 es 775. El análisis de la estacionariedad basado en el correlograma permite concluir que las series de los logaritmos del índice armonizado de precios al consumo y del agregado monetario M3 son series no estacionarias. En el cuadro 2 se resumen los resultados de la prueba de raíz unitaria sobre estacionariedad Dickey-Fuller aumentada y de la prueba Phillips-Perron (PP) de las series LM3 y LIAPC. Los estadísticos ADF y PP son menores en valor absoluto que los valores críticos MacKinnon, lo que permite concluir que ambas son series no estacionarias o paseos aleatorios.

1 n . Para desviación típica 1'96(0'096)  0'188

n=108, el intervalo de confianza al 95% para cualquier

k será

.

m

Q  n  ˆ k2 k 1

14 El estadístico Q de Box-Pierce se expresa como y m la longitud del retardo. Q sigue una distribución

 m2

, donde n es el tamaño de la muestra


24 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

CUADRO 2

Pruebas de raíz unitaria ADF y PP ADF

PhillipsPerron

T

t

1%

5%

10%

LM3

-0’89

-0’69

-4’04

-3’45

-3’15

LIAPC

0’19

-3’08

-4’04

-3’45

-3’15

Serie de datos

Valores críticos MacKinnon

Con el objeto de conocer el orden de integración, realizamos el mismo trabajo con las series en primeras diferencias. En el cuadro 3 se resumen los resultados. En ambos casos, los estadísticos ADF y PP son mayores que los valores críticos MacKinnon, por lo que las series D1(LM3) y D1(LIAPC) no presentan raíces unitarias, lo que significa que son estacionarias. Ambas son procesos estocásticos I(0), lo que significa que LM3 y LIAPC en niveles son integradas de orden uno I(1). Se trata, por lo tanto, de paseos aleatorios.

CUADRO 3

Pruebas de raíz unitaria ADF y PP en primeras diferencias ADF

PhillipsPerron

t

t

1%

5%

10%

D1(LM3)

-10’5

-10’72

-4’04

-3’45

-3’15

D1(LIAPC)

-9’36

-14’6

-3’49

-2’89

-2’58

Valores críticos MacKinnon

Serie de datos

Las series LM3 y LIAPC son paseos aleatorios. El elevado coeficiente de determinación de la regresión por MCO entre dichas variables puede deberse más bien a la presencia de la tendencia que a la existencia de una relación significativa entre las mismas. No obstante, como ambas series son integradas del mismo orden I(1), podrían ser cointegradas y, por lo tanto, ―estar en la misma longitud de onda‖ (Gujarati, 1997, 709). Entre dos series


25 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

cointegradas se dice que existe una relación de equilibrio a largo plazo. En este caso, la metodología tradicional de la regresión, incluyendo el coeficiente R2 así como los estadísticos t y F es aplicable a las series temporales. A continuación, en los cuadros 4 y 5 se presentan los resultados de la prueba de cointegración de Engle y Granger y de la prueba de cointegración de Johansen, respectivamente.

CUADRO 4

Prueba de cointegración E. y G. t

V. críticos E.G

-1,47

1%

5%

10%

-2’59

-1’94

-1’62

CUADRO 5

Prueba de cointegración de Johansen Nº de CE

Traza

Valores críticos

Max.Autovalor

Valores críticos

Ninguno

8’68

15’49

4’68

14’26

Uno máximo

3’99

3’84

3’99

3’84

En la primera de las pruebas, el estadístico t es inferior a los valores críticos de Engel y Granger, por lo que los precios y el dinero no están cointegrados a los niveles del 1%, 5% y 10%. En la segunda, tanto el test de la traza como el test de máximo autovalor indican que no existe cointegración al nivel 0’05. De esta manera, la relación de equilibrio a largo plazo entre dinero y precios no parece mantenerse durante el período analizado. Los resultados de la ecuación de regresión [1] pueden considerarse espurios o sospechosos. Como en Pateiro et al. (2008), adicionalmente se han introducido retardos de 12 y 18 meses en la variable LM3 con el


26 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

propósito de detectar la incidencia del crecimiento del agregado monetario sobre los precios con dichos retardos, en línea con la literatura económica disponible. Los resultados no han mejorado de manera significativa. III.

Conclusiones

El agregado monetario amplio M3 ha tenido una evolución muy alejada de los valores de referencia establecidos por el BCE en su estrategia de política monetaria y, si bien, el propio BCE no asumía el compromiso de reconducir la tasa de variación del agregado hacia el valor de referencia, de su evolución deberían desprenderse expectativas de inflación, cuando la tasa de crecimiento superase de forma continuada la tasa del 4’5% de crecimiento anual en media móvil de tres meses. Por lo tanto, de acuerdo con este enunciado, los agentes deberían haberse formado expectativas de inflación creciente en los últimos años, sobre todo durante 2006 y 2007. El

crecimiento

del

agregado

monetario

se

ha

situado

considerablemente alejado de la tasa que el BCE consideraba compatible con una inflación entre cero y el dos por ciento, ―muy cerca del dos‖. Sin embargo la tasa de inflación, medida a través del IAPC, se mantuvo en torno al objetivo. En el último tercio de 2007 y los primeros meses de 2008 la tasa de inflación se situó de forma clara por encima del objetivo, situándose en el 3’5% a finales del primer trimestre de 2008. Teniendo en cuenta que este comportamiento de la inflación coincide con un período de tipos de interés altos, la causa de la misma habría de buscarse en el conjunto de indicadores de expectativas de inflación del ―análisis económico‖ de la estrategia de política monetaria del BCE, tales como el encarecimiento del petróleo, de los alimentos y de las materias primas en general.


27 Pateiro Rodríguez, Nuñez Gamallo y García Iglesias

Desde esta perspectiva, sin duda, la evolución del dinero en la zona euro pudo haber generado expectativas de inflación. Sin embargo puede ser la continuada subida de los precios de las materias primas la que haya empujado a la inflación en el último tramo del período analizado. Así, pues, el reforzamiento del análisis económico frente al análisis monetario (antes primer pilar) que llevó a cabo el BCE en 2003 podrá ser ahora explotado para explicar la evolución de los precios y reconducir la inflación a los niveles del objetivo con una adecuada combinación de políticas monetarias, fiscales y de oferta. Bibliografía Banco Central Europeo (1999a): ―The stability – oriented monetary policy strategy of the Eurosystem‖, Monthly Bulletin, enero, pp. 39-50. Banco Central Europeo (1999b): ―Euro area monetary aggregates and their role in the Eurosystem’s monetary policy strategy‖, Monthly Bulletin, febrero, pp. 29-46. Banco Central Europeo (2000): ―The two pillars of the ECB’s monetary policy strategy‖, Monthly Bulletin, noviembre, pp. 37-48. Banco Central Europeo (2003a): ―Overview of the Background studies for the reflections on the ECB’s monetary policy strategy‖, press release 8 may 2003. Banco Central Europeo (2003b): ―The outcome of the ECB’s evaluation of

its monetary policy strategy‖, Monthly

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28 ¿Cómo es la relación entre dinero y precios en la eurozona: 1999-2007?

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Económico,

Núm.

52,

vol.

XXIII,

primer

cuatrimestre, pp. 41-62. Poole, W. (1994): ―Monetary aggregates targeting in a low-inflation economy‖, en Goals, guidelines, and constraints. Facing monetary policymakers, J.C.Fuhrer, ed., Proceedings of a conference, North Falmouth, Massachusetts, pp. 85-121. Svensson,

L.E.O.

(1999):

―Monetary

policy

issues

for

the

Eurosystem‖, Carnegie Rochester Conference Series on Public Policy, 51-1, pp. 79-136. Svensson, L.E.O. (2000): ―The first year of the Eurosystem: inflation targeting or not?‖, American Economic Review, papers and proceeding, Vol. 90, nº 2, may. Svensson, L.E.O. (2003): ―How should the Eurosystem reform its monetary strategy?, briefing paper for the Committee on Economic and Monetary Affairs of the European Parliament‖.


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Equilibrio Económico, Año XII, Vol. 7 No. 1, pp. 31-69 Primer Semestre de 2011

Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana Federico Muller Rodríguez* Arnoldo Ochoa Cortés**

Resumen El artículo examina la realidad económica de la ciudad de Saltillo, Coahuila durante la segunda mitad del Siglo XX, *Director de la Facultad

diversos aspectos de la situación laboral y características de la

Economía de la

población que le han dado cierta relativa ventaja competitiva

Universidad Autónoma de

en el sector automotriz, así como los condicionantes urbanos

Coahuila. Doctor en

que pueden afectar en el corto plazo su capacidad para dar

Economía ricardomuller@uadec.edu

empleo a la población económicamente activa. El artículo toca

.mx

el problema específico del factor industrialización en el

** Maestro investigador de

desarrollo de centros urbanos, llevándolos hasta el límite de su

la Facultad de Economía

capacidad para soportarla, muchas veces en detrimento de la

de la Universidad

calidad de vida de sus habitantes

Autónoma de Coahuila. Doctor en Ciencias

Abstract

Sociales. arnoldoochoa@uadec.edu.

The authors examine the economic reality of Saltillo Coahuila,

mx

during the second half of the XXth Century, a diversity of aspects

about

the

labor

situation,

and

population

characteristics which have given a certain relative advantage in the automotive sector, and the urbanistic conditions that might affect

the

possibility

of

providing

employment

to

the

economically active population. This article refers specifically to the problem of

the industrialization

factor in

the

development of urban areas, leading them to the limit of their capacity to support it, on occasions en detriment of the quality of life of its inhabitants.

Palabras clave: Crecimiento urbano, transporte, Vialidad y agua. Clasificación JEL: J15, J3O, O40 Recibido el 9 octubre de 2010, aceptado 13 enero de 2011


32 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

Introducción Los seres humanos somos una especie gregaria, necesitamos los unos de los otros para protegernos, para alcanzar el máximo de nuestro potencial individual, para amarnos, para compararnos los unos con los otros, para diferenciarnos en nuestras semejanzas, y en último término, para sobrevivir. A lo largo de nuestra historia como especie hemos intentado infinidad de formas de gregarismo y de interrelación, casi podríamos decir que cada interacción entre dos o más individuos, es un experimento analítico de hasta donde podemos llegar en tanto que humanidad. Una de las formas más acabadas de esta experimentación incansable lo es el urbanismo, la tendencia cada vez más acendrada de nuestras sociedades contemporáneas a agruparnos en ciudades para encontrar en la convivencia lo mejor de nosotros mismos. Esto si pensamos en una intencionalidad de la persona de participar en la vida colectiva como medio de sublimación del individuo, aunque la verdad es que nuestra vida citadina está más bien marcada por la inercia, nacemos en ciudades, vivimos en ellas toda nuestra existencia, y morimos en ellas, sin que la volición o la reflexión hayan tenido mayor cosa que ver. El hombre en cuanto ente económico lleva esta condicionante hasta su vida en comunidad. Tan es así que las ciudades desde que comenzaron a existir como tales y hasta su delicado grado de complejidad en el mundo actual, están directamente en función de la capacidad del ser humano para generar satisfactores que puedan ser adquiridos como objeto de cambio. Poco se ha explorado la idea de la ciudad como factor de producción, pero de hecho lo es. Las ciudades nacen a la vera de


33 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

las explotaciones de materias primas, y mueren cuando estas se agotan, florecen a lo largo de las rutas comerciales, y sufren cuando estas cambian, solemos pensar en nuestras urbanizaciones como algo permanente, cuanto que no pasan de ser un activo más en los modos de producción. Desde este punto de vista, las ciudades compiten unas con otras, ofrecen ventajas al productor, quien en la comparación entre una gran diversidad de ventajas y desventajas, elije instalarse en una o en otra, o hacerlo hasta que permanezcan las condiciones que en primera instancia la hicieron atractiva. Quizá en los orígenes de la fundación de los primeros presidios en el norte de México, las características ideales para su ubicación se redujeran a solo tres: estar a cierto número de jornadas a caballo o a pie del punto de origen, ofrecer algún grado de protección contra los enemigos, y poseer una fuente de abastecimiento de agua, la suficiente para abastecer las necesidades de la guarnición y los colonos. Hoy en día, las características deseables de una ciudad interesada en la atracción de inversión económica, no son demasiado diferentes de las del norte de México hace cuatro siglos: sin agua ninguna ciudad puede soportar el crecimiento indefinido de su población, menos atraer industria con alta demanda de líquido para sus procesos y productos, sin rutas de llegada de insumos y de salida de producto terminado a costos competitivos, simplemente no es viable el sostenimiento de una empresa. Cabrero, Orihuela y Zic-Cardi (2009) citan a Gordon en cuanto a que la competitividad de una ciudad puede definirse por la forma en que encaja un lugar en el sistema urbano a través de cuatro aspectos

principales:

carácter

jerárquico,

patrón

de


34 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

especialización/ diversificación de actividades y productos, división funcional del trabajo, y papel de las relaciones interurbanas (2009). En este trabajo de investigación nos avocamos al análisis de estos patrones de especialización en torno a la industria automotriz en la ciudad de Saltillo, capital del Estado de Coahuila de Zaragoza, el efecto que esta especialización ha tenido en la vocación de la mano de obra local, y el papel cada vez más importante que ha venido a representar en la conformación urbana de Saltillo. El trabajo de investigación comienza haciendo una semblanza de la ciudad de Saltillo y el Estado de Coahuila de Zaragoza en los aspectos geográfico, económico y lo tocante al desarrollo social de su conglomerado poblacional. Se continúa con el examen de algunos elementos teóricos relativos al comportamiento del desarrollo urbano influenciado por la industrialización, seguido de la descripción de la realidad del entorno saltillense para la inversión productiva

en

el

momento

presente,

y

hacer

un

breve

planteamiento prospectivo de su potencial en el corto plazo. I

Localización

Localización espacio temporal. Coahuila es una de las seis entidades federativas de México, que colindan con los Estados Unidos, su capital político-administrativa es Saltillo, ciudad que fue fundada en el año de 1577 como parte de la expansión de la dominación colonial española hacia el norte del continente. Durante tiempos de paz y tiempos de guerra ha representado un papel importante en la conformación y consolidación de la nación mexicana. En Saltillo ocurrieron hechos trascendentes de la lucha por el México independiente, desde la ciudad partió la insurrección hacia las provincias de Nuevo León y Tejas. Fue importante centro de


35 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

reunión de los sublevados, hasta que fueron prendidos en Acatita de Baján Miguel Hidalgo, Ignacio Rayón y José María Liceaga. En la capital de Coahuila se fraguó una rebelión contra el poder de Antonio López de Santa Anna en 1935, durante la intervención norteamericana la ciudad fue ocupada por los invasores, y diversos hechos de guerra en la región decidieron el curso del avance estadounidense. Durante la intervención francesa Saltillo dio refugio al presidente Benito Juárez y a los poderes de la nación, que huían de las fuerzas invasoras. Coahuila es cuna de la revolución mexicana, habiendo sido Francisco I. Madero y Venustiano Carranza dos de los principales instigadores de los movimientos en contra de Porfirio Díaz y Victoriano Huerta. MAPA 1 Coahuila en el contexto de la región norte del país

Fuente: INEGI

La capital coahuilense tiene según el último conteo de población 648,929 habitantes (INEGI, 2005),

se localiza en el sureste del

estado de Coahuila, en las coordenadas 25° 31'al norte, al sur 24° 32' de latitud norte, al este 100° 43' y al oeste 101° 37' de longitud


36 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

oeste; a una altura de 1,600 metros sobre el nivel del mar. El municipio cuenta con una superficie de 6,837 kilómetros cuadrados, que representan el 3.7 por ciento del total de la superficie del Estado. Ocupa el lugar 11 en extensión, respecto a los 38 municipios de Coahuila. El clima en el municipio es de subtipo seco semicálido; al suroeste subtipo semiseco templado y grupos de climas secos y semifríos, en la parte sureste y noreste. La temperatura media anual es de 17.5°C y la precipitación media anual en el sur del municipio se encuentra en el rango de los 300 a 400 milímetros; la condicionante climática de ser la tercera región donde menos llueve en el país, tuvo en el pasado y continua teniendo en el presente gran influencia para orientar el tipo de actividad económica desarrollada por sus habitantes en las diversas épocas de su historia. Su ubicación geográfica la ubica en la ruta comercial más corta entre el Distrito Federal y la frontera, y forma parte de la estrategia multinacional Ports to Plains15, que pretende crear una de las zonas comerciales más activas e importantes de todo el orbe, ofreciendo salida a los productos de los países integrantes, Estados Unidos, Canadá y México, a los mercados mundiales

a

través

de

una

moderna

infraestructura

de

comunicaciones. El potencial de la región sureste del Estado de Coahuila es altamente promisorio, sin embargo su avance en lo social y lo económico ha sido bastante accidentado, habiendo sido relegado durante prácticamente durante todo el siglo pasado a ser la entidad más atrasada de la frontera norte, en comparación con las ventajas relativas de Baja California por su estrecho vínculo social y económico con California, el desarrollo de la frontera chihuahuense como contraparte del polo estratégico de El Paso, Texas durante y

15 http://www.portstoplains.com/ en línea consultada 20/11/10


37 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

después de la segunda guerra mundial, y el desarrollo del corredor fronterizo Nuevo Laredo- Reynosa-Matamoros que sustentan en gran medida la economía de Tamaulipas Andrew de Bell (2005). Coahuila no contaba con la infraestructura productiva de Nuevo León o Sonora, ni formaba en ese entonces parte de algún esquema comercial o económico que impulsara su despegue. Como lo comenta este investigador, fue hasta la década de los años setenta que en Coahuila se sientan las bases para atraer inversión extranjera directa en forma de instalación de importantes empresas maquiladoras, y es hacia mediados de los noventa cuando beneficiándose del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, se consolida el estado como uno de los más exitosos en cuanto a su actividad exportadora, amparándose en la industria automotriz y textil (Andrew de Bell, 2005, p.201). II

Aspectos demográficos y socioeconómicos

De acuerdo a datos del Conteo Nacional de Población y Vivienda del 2005, Coahuila contaba con 2 millones 495 mil habitantes, de un total nacional de 103 millones, 263 mil. La tasa de crecimiento poblacional es de 1.5% en el período 2000-2005, superior a la media nacional de 1.0. Coahuila tiene una densidad de población de 16 habitantes por kilómetro cuadrado, una de las más bajas de todo el país, muy por debajo de la media de 53, situación que contrasta con el hecho de que el 90% de los coahuilenses residen en áreas urbanas de más de 2,500 habitantes, consecuentemente la mayor parte del territorio estatal está inhabitado. En el año 2005 el municipio de Saltillo contaba con 648,929 habitantes, equivalentes al 26% de la totalidad del Estado.


38 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

Coahuila mantiene una tasa de natalidad ligeramente por debajo del promedio nacional de 17.8, ubicándose en el lugar 18 del país con 17.5, la esperanza de vida igualmente se halla por debajo de la expectativa nacional de 75.4 años, siendo de 75.1 para los coahuilenses. En el año 2005 Coahuila ocupaba el quinto lugar en cuanto a porcentaje de la población afiliada a servicios de salud, con un 75.6%. Si bien en el año 2005 se registraban los más altos índices de bienestar social en aspectos como viviendas con piso diferente de tierra (97%), agua entubada (95.5%) energía eléctrica (98.4%), las estrategias públicas en estos y otros rubros ubican a Coahuila como una de las cuatro entidades del país con mayores niveles de desarrollo humano (Gobierno del Estado de Coahuila, 2010, p.13). Otros indicadores relevantes de la población coahuilense lo son los altos grados de educación con respecto a los promedios nacionales, con un 3.3% de población analfabeta respecto a un 8.4 de la media, y en general niveles superiores de eficiencia terminal en cada uno de los grados del sistema educativo. A nivel global, los coahuilenses tienen un promedio de 9.0 años de instrucción, un año más que el promedio de México. I.1

Situación económica

En aspectos de orden específicamente económico el Estado de Coahuila manifiesta una tasa neta de participación económica de 58.5%, en tanto que la tasa de ocupación de los años 2009 y 2010 fue de 91.1 y 92.2%, las de peor desempeño a nivel nacional. En las últimas tres décadas Coahuila ha enfrentado un fenómeno muy complejo en lo tocante a empleo, en el año 2010 se reproduce la grave situación, ocupando el estado el primer lugar en población


39 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

económicamente activa en situación de desocupación, con un 8.1% para la entidad, y 7.6% para la ciudad de Saltillo, cuando el promedio nacional es de 5.3.

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007

CUADRO 1 Tasa de desocupación, 2000-2010 Nacional Coahuila 2.6 3.0 2.8 3.6 3.0 4.8 3.4 5.5 3.9 4.8 3.6 4.5 3.6 5.4 3.7 5.3

Ciudad a/ ND ND ND ND ND 6.3 7.3 6.6

2008 I II III IV

4.0 3.9 3.5 4.2 4.3

5.6 5.6 4.9 6.1 5.7

6.5 6.2 5.9 6.7 7.1

2009 I II III IV

5.5 5.1 5.2 6.2 5.3

8.4 8.6 7.8 9.7 7.4

9.6 8.7 10.4 11.0 8.1

2010 I 5.3 7.9 8.5 II 5.3 8.1 7.6 NOTA: Porcentaje de la población económicamente activa (PEA) que se encuentra desocupada. El dato anual corresponde al promedio simple de los cuatro trimestres del año, excepto 2000 que corresponde al promedio de los tres trimestres para los que existe información. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo entró en vigor para el 100% de la muestra a partir del primer trimestre de 2005. Los resultados de los trimestres anteriores se obtienen de aplicar criterios ENOE en la construcción del indicador a las bases de datos de su encuesta antecesora (ENE) completando la brecha remanente con un factor de ajuste según la cobertura y tipo de población (total, hombres y mujeres). a/ Se refiere a la ciudad de Saltillo, Coah. Fuente: INEGI

De los coahuilenses que trabajan, 4.5% no percibe ingresos, la mitad de la media nacional, lo cual contradice el crónico desempleo que se registra en las ciudades de Torreón, Monclova y Saltillo. También de manera contradictoria, en la ciudad de Saltillo los trabajadores perciben una remuneración promedio muy superior al


40 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

resto del estado, 35.6 pesos por hora trabajada, contra 32.0 de Coahuila y 29.8 de la media nacional. Por contraste, en la parte económica Saltillo tiene un lugar privilegiado en la economía regional y nacional, como se aprecia en la tabla siguiente:

INDICADORES ECONÓMICOS/ ECONOMIC INDICATORS 16

Saltillo

CUADRO 2 Saltillo-Ramos Arizpe Relativo al Estado / % of State

Relativo al Nal. / % of national 0.9%

85.737

28.5%

773.103

30.0%

0.7%

115.830

0.97 veces/times

1.31 veces/times

9.591 128.052

32.4%

0.7%

33.8%

0.83veces/times

0.91%

9.7

0.90 veces/times

1.07 veces/times

14.742

1.24 veces/ times

0.81 veces/times

Fuente: http://www.banamex.com.mx/esp/pdf_bin/esem/coah-irae-0209.pdf

Otro elemento interesante lo constituye el del Producto Interno Bruto, a nivel nacional, la entidad se ubica en el lugar número 11 en todo el país, en tanto que en el cálculo per-cápita oscila entre el 4 y 5 sitios. CUADRO 3 Producto interno bruto y per cápita, 2003-2008 AÑO

2003 2004 P/ 2005 P/ 2006 P/ 2007 P/ 2008 P/

PRODUCTO INTERNO BRUTO PER CÁPITA a/

PRODUCTO INTERNO BRUTO TOTAL

Millones de pesos (base 2003=100)

% En el total nacional

Lugar nacional

Pesos (base 2003=100)

Lugar nacional

234 361

3.3

11°

95 545.9

4° 4°

244 763

3.3

11°

98 500.4

249 904

3.3

11°

99 349.1

265 940

3.3

11°

104 491.8

270 838

3.2

11°

105 222.7

275 921

3.3

11°

106 046.5

16 Estimaciones del PIB elaboradas por el Departamento de Estudios Económicos / GDP estimats by the Economic Research Department.


41 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

NOTA:Cifras revisadas. El producto bruto (PIB) que aquí se presenta está valorado a precios básicos y constituye la suma de los valores monetarios de los bienes y servicios producidos durante un periodo (trimestre, año, etc.); es un valor libre de duplicaciones, el cual corresponde a la suma del valor agregado que se genera durante un ejercicio en todas las actividades de la economía. Asimismo, se define como la diferencia entre el valor bruto de la producción, menos el valor de los bienes y servicios (consumo intermedio) que se usan en el proceso productivo. El indicador per cápita se calculó con datos de población a mitad de año, estimados por el CONAPO. Fuente: CONAPO

Una visión clara de la vocación económica de Coahuila queda de manifiesto en la siguiente tabla, en donde es notoria la participación del sector automotriz en la economía de la entidad.

CUADRO 4 Características seleccionadas de las 15 ramas seleccionadas más importantes de la entidad, 2003 LUGAR DE LA RAMA a/

RAMA DE ACTIVIDAD b/

VALOR AGREGADO CENSAL BRUTO

UNIDADES ECONÓMICAS

PERSONAL OCUPADO c/

REMUNERACIONES TOTALES

66 469

551 108

28 989 709

154 826 457

91 226 791

(%)

(%)

(%)

(%)

(%)

28.4

34.5

41.5

65.1

50.7

0.1

11.1

13.8

12.9

9.8

3° de 32

*

1.4

4.3

7.1

9.1

3° de 13

*

0.6

2.4

20.8

4.2

10° de 32

0.4

6.7

5.4

1.2

4.0

2° de 32

0.3

0.3

0.6

1.9

3.1

3° de 32

ACTIVOS FIJOS d/

LUGAR NACIONAL

(Miles de pesos) Total de la entidad

Subtotal de las 15 ramas

4° 3363

9° 3361

2° 2211

24° 3152

20° 3273

Fabricación de partes para vehículos automotores

Fabricación de automóviles y camiones Generación, transmisión y suministro de energía eléctrica Confección de prendas de vestir Fabricación de cemento y productos de concreto

(%)

164° 2121

Minería de carbón mineral

*

1.5

2.4

3.8

2.9

1° de 04

114° 3311

Industria básica del hierro y del acero

*

0.9

3.7

6.9

2.8

1° de 12

2.6

3.8

2.4

0.7

2.2

9° de 32

15° 4621

Comercio al por lo menos en tiendas de autoservicio

8° 3121

Industria de las bebidas

0.2

0.9

2.0

1.9

2.1

9° de 32

13° 3254

Fabricación de productos farmacéuticos

NS

0.3

1.0

0.6

2.1

5° de 25


42 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

135° 3314

12° 4611

49° 3119

14° 2221

162° 3336

Industrias de metales no ferrosos, excepto aluminio Comercio al por menor de alimentos Otras industrias alimentarias Captación, tratamiento y suministro de agua Fabricación de motores de combustión interna, turbinas y transmisores Las ramas restantes

*

0.4

1.0

4.7

2.1

1° de 14

24.7

5.8

0.7

0.7

1.8

13° de 32

0.1

0.3

0.4

0.2

1.7

5° de 32

*

0.5

0.9

0.7

1.5

10° de 32

NS

0.3

0.4

1.0

1.4

1° de 16

70.1

65.5

58.5

34.9

49.3

NA

Fuente: INEGI (2010) Perspectiva Estadística septiembre 2010, p 48

III

Marco teórico

Las fuerzas modernas del urbanismo y el industrialismo han alterado de manera fundamental la naturaleza de la vida en prácticamente la totalidad de los centros urbanos en el mundo (Popenoe, D. 1969, p.

3).

La

relación

entre

la

actividad

productiva

de

los

conglomerados urbanos y los individuos ha variado radicalmente en el siglo XX de nuestra era, respecto de cualquier momento de la historia anterior de la humanidad. A instancias del capital, se crean centros productivos en las cercanías de núcleos poblacionales, o con una visión estratégica a mucho más largo plazo, se planean y desarrollan ciudades cuya urbanización está directamente en función de las necesidades de la actividad empresarial que tendrá lugar en ella. Como lo manifiesta Popenoe, los nuevos modos de producción industrial en gran escala representan auténticos retos a la capacidad de adaptación de las sociedades humanas, sobre todo en tratándose

de

inversión

extranjera,

que

exige

y

propicia

adaptaciones a modelos totalmente ajenos a los esquemas seguidos tradicionalmente por ciudades y habitantes a lo largo de décadas y aún siglos (p. 44).


43 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

En lo individual el reto demanda una mayor capacitación, una de orden especializado a la rama industrial en la que la persona habrá de incorporarse, la adaptación a trabajar en turnos, dentro de márgenes de seguridad, estándares de rendimiento y parámetros de calidad a los que no se está acostumbrado, y que definitivamente son una innovación a la cual no todos los habitantes de una población pueden evolucionar. El drama individual se multiplica exponencialmente cuando la escala es la de la ciudad o la región que recibe el nuevo complejo industrial. De repente la ―ciudad vieja‖ de la que sus habitantes pueden estar orgullosos por su importancia histórica y sus monumentos arquitectónicos, es desafiada por los requerimientos de adaptación de lo que Popenoe denomina los retos de la frontera urbana industrial (p.3). La disyuntiva para los conjuntos urbanos es de una crueldad clara, o adaptan su plano urbano a recibir las demandas de las nuevas grandes empresas, o son dejadas de lado por estas, a buscar su vocación económica en planteamientos más tradicionales u otros que exploten precisamente su falta de modernidad (Popenoe, p. 110). El capital, como es de suponerse, no tiene esta clase de prurito, siempre encontrará ciudades y poblaciones dispuestas a recibirlos con brazos abiertos, a realizar las inversiones públicas que sean necesarias para acomodar sus instalaciones, a correr los riesgos que acarrea una economía de mercado, y aun a sufrir las consecuencias

y

desventajas

aglomeración,

insuficiencia

de

del las

progreso, vías

de

contaminación, comunicación,

inseguridad, migración, desempleo, y en el súmmum de lo indeseable, a que en determinado momento la empresa cierre actividades para buscar algún sitio más conveniente, o a que simplemente no sea capaz de sostener su posición en el mercado (Popenoe, p. 132).


44 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

Las ciudades se convierten en un insumo más de producción de la empresa, como tales son objeto de uso intensivo, lo mismo que el medio ambiente que en un principio sustentaba el área urbana y ahora alimentarán la actividad productiva (Popenoe, p. 124). Esto es de especial relevancia para las ciudades del norte de México, condicionadas por una permanente limitación en la disponibilidad de agua para las actividades humanas y productivas. Popenoe plantea que los efectos de la industrialización en el urbanismo contemporáneo son irrevocables, siendo ya imposible que las sociedades pudieran o desearan regresar a modelos urbanos superados (p. 117). De allí que tenga por fuerza que llegarse a una síntesis de las ventajas de la sociedad industrial, el tipo de urbanismo que exige, niveles satisfactorios de vida de los habitantes y de manera muy especial, el vínculo con el medio ambiente para que los recursos que se toman de él, tengan la capacidad de reponerse para ser empleados indefinidamente. La región sureste del Estado de Coahuila se halla inmersa en una dinámica que dejó de ser de economía urbana hacia mediados del siglo pasado, en la actualidad se inserta de manera preponderante en la economía global, conforme al modelo de Michael Pacione, Saltillo puede definirse plenamente como una ciudad industrial sustentada en el capitalismo altamente competitivo de la industria automotriz. Muy lejos se halla de la etapa del capitalismo avanzado que requiriera una ciudad posindustrial de producción flexible, demandante

de

espacios

industriales

nuevos,

de

una

desindustrialización y terciarización (p. 5). En este estado de cosas, se examina las posibilidades reales de sostener este estado económico de cosas. IV

Evolución de la estructura económica

La dimensión histórica que se aborda en el presente trabajo corresponde tanto al modelo de industrialización en México


45 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

sustentado en un proceso de sustitución de importaciones apuntalado en

una política oficial de

corte

proteccionista

(Reynolds, K,1973 p.58), como posteriormente a partir de los años ochenta en que inicia un proceso acelerado de apertura económica e integración económica con los Estados Unidos (Solís, 1986; Guillen, 1988; Lustig, 1994). También se contempla el periodo en que la economía mexicana vivió bajo un régimen proteccionista, con todos los aparentes beneficios inmediatos y defectos a largo plazo que esto conlleva, se divide en una etapa caracterizada por un fuerte crecimiento, sin embargo asociado este a un proceso de inflación descontrolada y un alto déficit comercial que transcurre desde

los años treinta hasta mediados de los cincuenta. Es a

mediados de los años sesenta que el gobierno de la República decide dar un vuelco a su estrategia económica, estableciendo como política de Estado el control inflacionario, manteniendo fijo el tipo de cambio, como medida para dar sustento al llamado modelo de desarrollo estabilizador (Reynolds, K,1973 p. 60). Hacia el inicio de los años setenta, y haciéndose necesario un replanteamiento de la política económica del gobierno, se comienza a articular el

modelo denominado de

desarrollo

compartido con el que se pretende sostener el nivel de crecimiento económico del país, sin embargo variando el énfasis a un esquema de mejoramiento de la distribución del ingreso y la riqueza. En los años setenta, y ante las fuertes presiones del exterior (Sánchez Barajas, G 2009), el modelo de economía cerrada comienza a mostrar signos de debilidad, pese a ello la economía mexicana mantiene el nivel de crecimiento sobre la base de la exportación de petróleo, industria que por estar en manos del Estado, permite al gobierno el acceso a recursos para impulsar a la economía en su conjunto. Sin embargo, la bonanza aparente generada por el petróleo no duró mucho, la caída de los precios internacionales del hidrocarburo a principios de la década de los


46 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

ochenta, aparejada al incremento en las tasas de interés internacionales detonaron una severa crisis económica en México (Vázquez Cotera, D. 2009) que marcó los límites a un modelo de economía protegida, para dar pie a una política de

apertura

económica, estrategia que se ha ido ampliando y acrecentando, y que

persiste hasta nuestros días, con una clara intervención

foránea. Durante la vigencia del modelo de economía cerrada, las actividades económicas que caracterizaron a la ciudad de Saltillo en esa época y que incidieron en su crecimiento, dependieron sustancialmente del Grupo Industrial Saltillo (GIS) y algunas otras empresas como una trasnacional dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola. Por otro lado, Saltillo como capital del estado de Coahuila se constituyó en sede de dependencias tanto de carácter federal como estatal y por supuesto municipal, lo que aunado a que la ciudad operaban diversas instituciones de educación media superior y superior, se generaba una derrama de ingresos que mantenía un crecimiento económico. En el plano regional, objeto de este estudio, después de 1982, la estructura de la economía saltillense empezó a modificarse, del tradicional sector servicios y comercio de una capital de provincia con fuertes vínculos a la actividad primaria a uno de industria manufacturera de exportación. A raíz de la llegada de importante inversión extranjera directa (IED) en el ramo automotriz, lo que vino a detonar un

acelerado crecimiento en

los

sectores

habitacional, comercial y de servicios. Esto fue posible gracias al cambio de modelo que adoptó la economía mexicana, que abandonó el proteccionismo comercial, y se incorporó al paradigma de promoción de exportaciones, que tácitamente implicó una apertura al comercio exterior y al flujo de los capitales internacionales.


47 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

Desafortunadamente, el crecimiento económico que se acelera en los años ochenta, no trajo aparejada la solución de

tres

apremiantes necesidades inherentes al desarrollo humano y económico de la región sureste de Coahuila, y concretamente a su capital: contar con una provisión regular garantizada de agua potable para uso humano y alimentar las siempre crecientes demandas de la industria; disponer de una vialidad urbana racional y moderna para sus desplazamientos peatonales y en automóvil; y contar con un medio de transporte colectivo competitivo y sustentable. Las principales actividades económicas que se desarrollaron en la ciudad de Saltillo, a lo largo del siglo próximo pasado, se pueden dividir en dos grandes etapas. Cada una de ellas sería resultado en menor o mayor grado de las acciones de

la política económica

nacional que adoptó el gobierno federal para orientar su crecimiento en el siglo recién concluido. Bajo el modelo económico de corte nacionalista, de un crecimiento endógeno (Toral Arto, Ma. Amparo 2001) que transcurre de los años treinta a los setenta, se sustentó la política oficial en la promoción de la sustitución paulatina de importaciones, que al menos en su concepción, haría

transitar al sector productivo nacional de la

generación interna de bienes de consumo para arribar más adelante a los intermedios y de capital, la economía saltillense abandonó las formas de producción rural e industrial que caracterizaron al régimen del presidente Porfirio Díaz y a los primeros gobiernos post-revolucionarios, como la preindustrial producción agrícola de cereales, hortalizas y frutos cultivados en forma tradicional en las ex-haciendas de la región y en huertas que se localizaron principalmente en los límites de la mancha urbana; también desaparecieron las emblemáticas fábricas textiles que satisfacían


48 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

sus requerimientos de producción con insumos como el algodón de la región lagunera de Coahuila y la procesadora de guayule, materia prima demandada por la industria bélica norteamericana para la fabricación de llantas, esto aconteció durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1944) (National Academies, 1977, p.75). Con ello, también la ciudad empezaría a perder su fisonomía urbana colonial y provinciana, construida utilizando adobe de canto grisáceo y rojizo, por la textura y composición de los materiales de la región con que los fabricaban, para pasar poco a poco a un paisaje de nuevas edificaciones con materiales modernos de superior valor agregado, pero que lamentablemente no se adaptan a las exigencias que impone el clima tanto en invierno como en verano. Durante la etapa del desarrollo estabilizador, la actividad productiva en Saltillo se consolidó en torno a la industria manufacturera, destacándose la producción de alimentos, que se orientaba casi exclusivamente a atender la demanda del mercado regional y en menor medida nacional. Asimismo, se perfilaba una especialización productiva en torno a la industria metalmecánica, las empresas pertenecientes al Grupo Industrial Saltillo (GIS) tenían una presencia determinante, más allá de lo económico en el ámbito social de la capital coahuilense; el control y administración de este grupo dependían de una sola familia saltillense, lo que le confería una fuerte influencia política además de su poderío económico. El GIS, se integró por factorías que presentaban cierto grado de diversificación; éstas producían desde artículos de cocina y mesa, hasta harinas de trigo, pasando por la fabricación de calentadores para agua,

monoblocks y cabezas de hierro para motores de

gasolina y diesel, así como,

pisos y recubrimientos cerámicos

utilizados en la construcción de viviendas y edificios, entre otras actividades productivas muy diversas.


49 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

Otra empresa que completaba el reducido paisaje económico industrial,

era

International

Harvester,

ensambladora

de

implementos agrícolas de capital norteamericano, cuya producción era en su mayoría exportada hacia los Estados Unidos. Operaba también en Saltillo la paraestatal Zincamex dedicada al beneficio de metales. La estructura del empleo industrial dependió, en gran medida, de la demanda de trabajo que requería el GIS. El perfil de los puestos de trabajo se caracterizó por cuadros de obreros con escaso grado de escolaridad y de precaria calificación técnica, muchos de ellos provenientes del sector rural regional y de los barrios populares de la ciudad, quienes paulatinamente se adentraban en los sistemas de producción taylorista-fordista que se difundieron a nivel mundial después de la segunda guerra mundial. Es indudable que después de algún tiempo en el desempeño de sus tareas rutinarias, los trabajadores de la industria local desarrollaban destrezas y lograban niveles aceptables de productividad laboral para el entorno nacional de aquel entonces, sin competencia internacional. Los mandos medios técnicos, eran formados por el Instituto Tecnológico Regional de Saltillo, mientras que los administrativos llegaban de las academias comerciales y centros educativos localizados igualmente en la capital. En la firma de los contratos laborales como cesantías, finiquitos, pensiones, jubilaciones, negociaciones salariales y requerimientos de protección mínimas para trabajar, se aprovechaba al máximo la concentración de los activos industriales que ostentaba el GIS y la casi nula combatividad de los sindicatos oficiales como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y Confederación Revolucionaría de Obreros y Campesinos (CROC) que teóricamente debían

representar

los

intereses

de

sus

agremiados,

pero


50 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

generalmente

incurrían

en

negociaciones

obrero-patronales

asimétricas que incluían remuneraciones salariales muy bajas en relación a la productividad de los operarios, quienes no laboraban en las condiciones óptimas de seguridad industrial. V

Crecimiento demográfico bajo el modelo abierto

El acelerado crecimiento urbano que experimentó la ciudad durante el período 1980 – 1990 con una tasa que llegó a ascender a 5.6 por ciento, muy superior, al de la población urbana nacional que en el período alcanzó el 3.5 por ciento (Garza, 2002); si bien es cierto benefició a su estructura económica. La creación de nuevas fuentes de trabajo, el incremento del ingreso per-cápita de su población, el establecimiento de supermercados y tiendas departamentales, entre otros avances económicos, hicieron de la ciudad un polo atractivo para radicar y de relativa mejora en la calidad de vida de sus habitantes; la gráfica 1, representa en crecimiento de la ciudad a lo largo de 50 años, en relación a otras del propio estado de Coahuila. Sin embargo, diez años después de esa ―década explosiva‖ se han observado inconsistencias en las dimensiones sociales y económicas, situaciones que han frenado la tendencia de ―desarrollo‖ que mantuvo la región años atrás. En la primera, desafortunadamente los viejos problemas que presentaba el Saltillo de los años 50 y 60, lejos de resolverse se agudizaron por el incremento en su tasa de crecimiento demográfico. Los que se consideran de mayor relevancia, a juicio del autor del trabajo, son: la escasa disponibilidad de agua potable para la población y la carencia de drenaje pluvial; la obsoleta vialidad urbana y; el ineficiente servicio de transporte público.


51 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

GRAFICA 1 Crecimiento de la población en las principales ciudades de Coahuila, (1950-2000)

Fuente: INEGI

VI

La monoespecialización productiva

La acciones políticas que se gestaron en pro de industrializar la economía regional a través de la inversión extranjera en la industria automotriz, sin desdeñarlas y de ninguna manera menospreciar la labor perseverante del entonces gobernador de la entidad: Oscar Flores Tapia (1971-1975) quien supo aprovechar la coyuntura económica que se le presentaba al país, y atrayendo las inversiones extranjeras al estado; fructificaron más que todo debido a la crisis petrolera de 1973, que obligó a las multinacionales fabricantes de automóviles a diseñar nuevas tecnologías en la producción de sus motores, más eficientes en el consumo de gasolinas y diesel, a la instrumentación de procesos productivos relacionados con el paradigma tecnológico de la producción flexible que iniciaba su difusión en el ámbito productivo, así como a su contraparte físicaespacial asociada: la reubicación geográfica de sus plantas en las regiones periféricas del mundo. Lo lamentable y que sólo se evidenció años después del advenimiento de la IED, fue la falta de visión de los gobernantes que asumieron el poder político coahuilense después de Flores Tapia, quienes siguieron considerando al sector automotor, especialmente el estadounidense, como clave y generador de todas las actividades económicas que se desarrollaban en la ciudad al


52 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

grado de que a principios del presente siglo tres cuartas partes de la producción industrial y una tercera parte del empleo dependía de la industria automotriz (Palacios y Ochoa, 2008). Los esfuerzos por diversificar el ―tejido económico‖ regional fueron marginales, de tal manera que lo único que se consiguió fue una dependencia malsana del consumidor norteamericano, si éste, dejaba de comprar vehículos armados en México o prefería autos de marcas europeas o asiáticas, su conducta repercute negativamente en la tasa de empleo, en el ingreso de los trabajadores de las empresas armadoras y de autopartes de la región, así como en las relaciones obrero-patronales. Derivado de lo anterior, Saltillo durante varios meses ha ocupado el primer lugar en la tasa de desempleo en el país; una ciudad con una planta productiva que se ve seriamente afectada cuando la demanda de automóviles y motores disminuye en los Estados Unidos o cuando las plantas automotrices en ese país suspenden su producción por huelgas o paros sindicales. Ante la amenaza de perder su empleo, los trabajadores mediante la intervención de su sindicato, prefieren trabajar jornadas laborales de cuatro o seis horas diarias, así como renunciar a incrementos salariales y al derecho de participar en la repartición de utilidades de su empresa; todo lo cual, ha debilitado la ya de por si escasa combatividad de los sindicatos regionales, quienes ahora asumen el papel de protectores de las fuentes de trabajo de sus agremiados, a pesar del elevado costo social, que tiene para el obrero sindicalizado aceptar salarios y estipulaciones laborales, que con frecuencia violentan los preceptos de la Ley Federal del Trabajo (LFT). Es meritoria la actitud de los sindicatos automotrices, para el capital extranjero, pues en más de 20 años de existencia de las armadoras norteamericanas (GM, Chrysler) han sido mínimos sus paros laborales sindicales; y las huelgas de trabajadores han brillado por su ausencia.


53 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

VII

El mercado laboral

La escasez de empleadores dificultaba la incorporación de nuevos trabajadores, y los ya contratados veían obstaculizado su posible ascenso jerárquico intraempresa y la movilidad entre factorías, no solamente por la concentración de los activos industriales y financieros en unas cuantas familias de la localidad, sino por la administración familiar conservadora, vertical y rígida con que manejaban los planes y proyectos de inversión, así como la toma de decisiones operativas. Fue casi una constante que la inversión empresarial provino de una parte de las utilidades obtenidas por los propios capitalistas locales y de los ahorros de los saltillenses, pues en aquella sosegada vida provinciana saltillense, el GIS y otros grupos

industriales,

también

administraban

las

llamadas

financieras, instituciones de ahorro y préstamo y para cerrar el circuito ―endogámico‖ financiero-industrial en forma casi perfecta, eran además accionistas principales de varios bancos comerciales regionales y nacionales. En síntesis, se puede aseverar que la rigidez en la oferta de trabajo en la economía de

Saltillo fue en parte la responsable de la

incapacidad que mostró su mercado laboral para absorber la demanda de empleo en proporciones superiores, o al menos iguales al crecimiento de su población17 y, muchos menos de atraer mano de obra de otras ciudades de la república. La ya de por sí reducida tasa de crecimiento del empleo18, también se vio afectada por la escasa participación de la inversión pública, privada nacional y extranjera directa en la economía domestica. Eso explicaba, junto con la sui géneris administración industrial local, el lento crecimiento demográfico y mediocre desarrollo urbano e industrial 17 Según el economista, Solís Manjarrez, Leopoldo, este no es un problema privativo de algunas ciudades del país, sino que se viene arrastrando a nivel nacional desde la época del general Díaz Mori, que ha deteriorado la participación del factor trabajo en la distribución del ingreso. Ver, su texto. La realidad económica mexicana: reprovisión y perspectivas. FCE, tercera edición, 2000. Página 62 18 Si se compara con las que experimentaron las principales ciudades industriales de México, como el D. F., Monterrey, Guadalajara, etc.


54 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

que experimentó la ciudad en ese período de desarrollo sustentado en el mercado interno. Para comprender mejor la transición que se presentó en la economía mexicana a partir de los años 80 del siglo XX, es necesario revisar, al menos brevemente, el contexto económico mundial que sin lugar a dudas influyó en el cambio de derrotero de la política económica nacional. La segunda parte del siglo XX fue testigo de la reconfiguración que empezaba a experimentar la economía mundial. La economía nacional atravesó por un proceso lento y gradual de apertura en su primera fase, que se fue acelerando progresivamente, básicamente impulsado por tres factores: la creciente movilidad internacional de capitales; la reducción de barreras comerciales y; las grandes innovaciones

en

los

transportes,

la

informática

y

las

telecomunicaciones. Aunque,

México

se

incorporó

plenamente

a

la

apertura

internacional, luego de la debacle de su modelo de sustitución de importaciones, cuando ingresó en 1986 al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), y se comprometió a la reducción dosificada de sus aranceles. Estos cambios en la orientación económica de alguna manera beneficiaron a Coahuila, entre otras entidades federativas de la república, que recibieron relevantes flujos de inversión extranjera directa (IED). En el caso de Saltillo la IED se canalizó principalmente hacia el sector automotriz, la cual fue atraída por una conjunción de dos elementos, el primero geográfico, laboral y político, mientras que el

segundo

transnacional

estuvo

determinado

independiente

características de la región.

de

por las

el

carácter

decisiones

locativo

locales

y


55 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

La ubicación geográfica de Saltillo, no muy distante del sur de Texas, que le permite comunicarse sin costos de transporte demasiado onerosos, por carretera y ferrocarril, con las ciudades fronterizas de Nuevo Laredo y Piedras Negras; la experiencia de los trabajadores,

particularmente

los

que

se

encargaban

del

vaciamiento de los chasis de los motores de combustión interna para automóviles en la Compañía Industrial Fundidora del Norte (Cifunsa) del corporativo GIS; el entorno laboral sindical ―apacible‖ controlado por la ―todopoderosa‖ CTM y la sorprendente capacidad de negociación del gobierno del Estado de aquel entonces con las multinacionales automotrices, fueron entre otros factores locativos y políticos, los que finalmente determinaron la llegada de dos armadoras de automóviles a la región: General Motors y Chrysler. Es pertinente también decir, que independientemente de las ventajas comparativas que podría ofrecer Saltillo con respecto a otras ciudades del país, las inversiones no se habrían recibido, sin el cambio que se daba en el patrón locativo industrial automotor en el país, que se orientaba al mercado internacional. Los corporativos llegaban a la decisión de trasladar sus empresas del centro al norte del país, particularmente las empresas norteamericanas General Motors, Ford y Chrysler, en virtud que era más rentable para ellas, asumir el costo de la re-localización, o de apertura de nuevas plantas, que absorber las des-economías que se presentarían al permanecer ubicadas en la zona metropolitana de la ciudad de México (Arteaga, 1988; Muller, 1994). La industria automotriz que llegó a la región sureste 19 de Coahuila abastecía de motores y automóviles al mercado estadounidense, cubriendo además la demanda nacional de automóviles, pero ésta

19 Administrativamente se compone de los municipios de: Arteaga, Ramos Arizpe, Saltillo, Parras y General Cepeda; para los fines que nos ocupan, la circunscribiremos solamente a los tres primeros municipios que cuentan con mayor inversión extranjera.


56 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

representaba una parte marginal de su volumen de operaciones. Con el advenimiento de las transnacionales, se incorporaron también a la región sus proveedores, es decir empresas de autopartes que les suministraban insumos y servicios, particularmente en aquellas áreas y funciones no sustantivas para ellas. El patrón de localización que se formaba respondió a los requerimientos de los modelos de organización industrial integrados y flexibles, de los cuales, se derivaron los programas control estadístico del proceso, control total de calidad, y justo a tiempo, entre otros (Ramírez, 1999). A partir de esos cambios en la localización industrial, las actividades económicas en Saltillo, comenzaron a depender de una sola

rama

industrial:

la

automotriz,

gestándose

con

ello

modificaciones importantes en la dinámica económica de la región (Ochoa, 2009). Además la ciudad, derivado del crecimiento industrial, experimentó un aumento demográfico que rebasaba sus límites administrativos-políticos municipales y formaba de facto un corredor industrial con los municipios vecinos de Arteaga y Ramos Arizpe. Esta conurbación intermunicipal, le permitió conformar un centro de intercambio de bienes y servicios que podían competir con otras zonas metropolitanas del norte del país por el establecimiento de nuevas empresas, principalmente de capital extranjero (Gobierno del Estado de Coahuila, 2003). El empleo en la región y su calidad, a raíz de la explosión industrial, aumentaba y mejoraba su competitividad social e influía positivamente en el abatimiento de los índices de marginación de la región (ver gráfica no.2).


57 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

GRAFICA 2 Índices de marginación en los 38 municipios de Coahuila, 2000

Fuente: Tomado de: Coahuila, Plan Estatal de Desarrollo 2006-2011. Página 27

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)20 un empleo es de calidad si cumple con las siguientes características: si el puesto laboral no es ocupado por infantes; se genera en la economía formal; el empleado tiene acceso a los servicios de atención médica; la jornada laboral no excede las ocho horas por día; y por último su remuneración le permite al trabajador obtener los satisfactores básicos para vivir con decoro (PNUD, 2007). Estas condiciones son las que debe cumplir una fuente laboral ―decente‖, que finalmente son agrupadas, por el organismo internacional, en un indicador general: el índice de competitividad social (ICS) que relaciona la faena laboral con el bienestar que propicia en el hogar del asalariado. Si se acepta el ICS como un indicador fiel del desarrollo de una ciudad o región en cuánto a la calidad de su empleo, entonces Saltillo y su área metropolitana se han mantenido en los últimos años (1994-2000) entre las mejores ciudades del país. En el año 2000 ocupó la segunda posición a nivel nacional, solamente por debajo de Chihuahua, en el ranking de las 32 ciudades que ausculta

20 Ver, Índice de Competitividad Social, PNUD, México. Boletín, primer semestre, año 2007, número 1


58 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que es auspiciada por el INEGI (Cuadro no. 1).

CUADRO 5 Las ciudades con más calidad en el empleo en México CIUDAD

ICS*

Lugar en el año 2000

Chihuahua

0.8549

1

Saltillo

0.8499

2

Monterrey

0.8209

3

Tijuana

0.8176

4

0.8015

5

La Paz

Fuente: INEGI *Índice de competitividad social

La población de la región Sureste del estado de Coahuila ha presentado un constante incremento en su nivel de educación formal. Lo anterior se refleja en que en el año 1980, el 12.6 por ciento de la población mayor de 15 años contaba con estudios mínimos correspondientes a algún grado de estudios de preparatoria o bachillerato, en 1990 el indicador llegó al 21.9 por ciento y diez años después al 27.1 por ciento. Los datos nos hablan de un proceso constante de incremento en los niveles de escolaridad de la población de la región e indirectamente de una mayor exigencia en los niveles formales de educación como condición de acceso al empleo, dado el avance tecnológico y los requerimientos de instrucción de la fuerza de trabajo. El contar con trabajadores más preparados desde el punto de vista de la educación formal, puede ser un elemento explicativo de que las empresas elijan a esta región como una alternativa viable para su instalación, aunque también el crecimiento mostrado por la región y las posibilidades de empleo que ello representa, seguramente motivan a que la población acceda a mayores niveles


59 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

educativos para concurrir con mejores condiciones al mercado laboral. En cuanto a nivel de ingresos medido en salarios mínimos, es difícil realizar comparaciones precisas para todo el periodo porque los datos

censales

correspondientes

a

1980,

no

presentan

la

información en salarios mínimos sino en pesos, que al ser convertidos en salarios mínimos, nos arrojan rangos difíciles de comparar con los datos de 1990 y 2000. Sin embargo con fines de tener una visión de los estratos de ingreso predominantes comentaremos que en 1980 el rango con mayor incidencia de trabajadores fue aquel que se encontraba entre 0.85 y 1.56 salarios mínimos, con el 30.9 por ciento del personal ocupado. Más adelante, el censo de población de 1990 arrojó que en la industria manufacturera de la región, el 47.6 por ciento de la población ocupada percibía ingresos entre uno y dos salarios mínimos, el segundo rango en importancia con el 19.6 por ciento fue el correspondiente a más de dos y hasta cinco salarios mínimos. En el año 2000, los rangos de ingreso predominantes en la región Sureste habían ascendido al que se ubicó entre 2 y 3 salarios mínimos con el 34.5 por ciento, el segundo rango en importancia fue el de entre tres y cinco salarios mínimos. Sin embargo, esta situación no necesariamente implica un mejoramiento en las condiciones salariales puesto que en términos reales entre 1990 y 2000 el poder adquisitivo del salario mínimo se reduce en un 30 por ciento. Más recientemente y con datos de las encuestas nacionales de empleo, encontramos que en 2002 y 2004 el estrato de ingresos correspondiente a más de dos y hasta cinco salarios mínimos agrupa al contingente más numeroso con el 61.7 y 57.9 por ciento de trabajadores en los años señalados. Sin embargo, entre estos años


60 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

se registra un aumento de personal ocupado que obtuvo entre uno y dos salarios mínimos que pasó del 8.8 por ciento en 2002 al 15 por ciento en 2004. Por otro lado, el grupo de trabajadores que ganaron más de cinco salarios mínimos se redujo del 24.8 al 18 por ciento, lo que indica un movimiento hacia segmentos de población que percibe menos de cinco salarios mínimos y particularmente los rangos que más se incrementan son aquellos conformados por trabajadores que perciben de 2 salarios mínimos hacia abajo. Para tener una idea del deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo bajo el modelo de apertura internacional agregaremos que, en términos reales, cinco salarios mínimos del año 2004 fueron equivalentes a 1.53 salarios mínimos de 1982, por lo que el traslado de un mayor contingente de trabajadores a estratos de ingreso menores a este nivel, significa un deterioro en las condiciones salariales en términos de poder adquisitivo para una parte considerable de la población ocupada. Por otro lado, los datos de las encuestas de empleo permiten un acercamiento a otro factor que se relaciona con las condiciones de empleo en la región en los años recientes. El registro de trabajadores que cuentan con prestaciones laborales nos dice que entre 2001 y 2004 en el área urbana de Saltillo, el porcentaje de trabajadores contratados sin prestaciones laborales se incrementó del 29.6 a 40 por ciento, lo que manifiesta una trayectoria hacia la difusión de este tipo de contratación. Independientemente de lo anterior, el trabajo sin prestaciones no puede considerarse decente de acuerdo a los términos empleados por la Organización Internacional del Trabajo.


61 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

VIII Cobertura y eficiencia en los servicios de agua potable, vialidad y transporte El crecimiento industrial y demográfico de la región Sureste de Coahuila,

ha

generado

presiones

de

carácter

urbanístico

relacionadas con el abasto de servicios públicos elementales como el abastecimiento de agua potable y la construcción de vialidades para el traslado de personas sobre una mancha urbana cada vez más extensa. Sobre estos aspectos comentaremos brevemente a continuación y que son dos de los principales problemas que limitan a la población de Saltillo, el acceso a mejores condiciones de vida y pueden constituirse como factores que obstaculicen en un futuro el crecimiento económico de la región. VIII.1

Agua potable

La escasa disponibilidad de agua potable para la población y la carencia de drenaje pluvial son males crónicos que la ciudad ha tenido que soportar durante muchos años. La sobreexplotación de las fuentes acuíferas subterráneas, lo antiguo de las redes de distribución del líquido que propician desperdicios alarmantes por fugas, aunado a la ineficiente gestión de la misma por los organismos operadores públicos, son elementos que han influido en la prestación de un servicio muy irregular a la población. En 1978 el agua que llegaba a la ciudad, para abastecer una población de 238,174 habitantes, provenía de tres zonas: Loma Alta con 530 litros por segundo; Buenavista con 280 litros por segundo y San Lorenzo con 100 litros por segundo (Plan de urbanismo propuesto, 1980-2000). Sumando los tres abastecimientos la cantidad de agua que recibía era de 910 litros por segundo; mientras que su demanda, fue aproximadamente de 820 litros por segundo, no obstante, el reducido superávit que prevalecía entre oferta y demanda, era anulado casi automáticamente por más del


62 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

35 por ciento de perdidas en la distribución del liquido debido a lo deteriorado de las cañerías. Como una perversa acción de política pública, en la parte antigua de la ciudad, el drenaje de las aguas de superficie se ha integrado en el sistema de evacuación de las aguas residuales, a través de ―bocas‖ de drenaje localizadas en las intersecciones de las calles; ello, aunado al voraz crecimiento habitacional, que ha urbanizado y construido sobre arroyos y hondonadas, que durante años fueron causes naturales de escurrimiento de las lluvias, ha ocasionado que las partes bajas de la ciudad se inunden cuando las precipitaciones pluviales son abundantes. VIII.2

Vialidad y transporte

De acuerdo con un estudio de transito urbano elaborado por una dependencia federal en Saltillo en el año de 1977 (SAHOP; 1978), la ciudad contaba con 18,399 automóviles y una población de 238,174 habitantes, que representaba un vehículo por cada 13 personas y equivale a un índice de motorización (cantidad de automóviles por 100 personas) de 7.725. Para el año 2000 la cantidad de vehículos que circulaban en la ciudad rebasaba los 50,000. Este explosivo crecimiento automotor, convirtió a las calles del primer cuadro en verdaderos ―embudos‖, que al transitar por ellas elevaban los costos de transporte, contaminación y sobre todo las pérdidas de ―tiempo humano‖. Las funciones tradicionales de las calles del llamado ―centro histórico‖ fueron trastocadas al asignarles, por las autoridades de tránsito municipal en turno, desplazamientos (en uno o dos sentidos) vehiculares y de transporte colectivo, que rebasaban su capacidad de transito, es decir sus dimensiones de arroyo, cuneta y banqueta fueron insuficientes para ―soportar‖ dichos aforos. El tratar de cruzar, en automóvil la ciudad de norte a sur o de oriente a poniente, en cualquiera de los sentidos para


63 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

acceder a las zonas industriales y habitacionales de nueva creación, implicaba serias dificultades sobre todo en las horas pico, por el congestionamiento vehicular y la ausencia de libramientos y arterías de comunicación hacia esas áreas. En relación al transporte público, se puede señalar que las autoridades públicas de la ciudad encargadas del desarrollo urbano, siempre han privilegiado el uso del automóvil, sobre otros medios de transporte, desestimando los desplazamientos de la gente a pie y el transporte colectivo, lo que indudablemente ha impedido llegar a una ordenación urbana racional. Un reflejo de ello, ha sido el deplorable servicio de transporte que se presta a la comunidad saltillense, que se ha agudizado al mezclar en su operación aspectos de carácter político y técnico. Como una reminiscencia de la vieja estructura corporativa priista nacional de los años sesenta, en Saltillo, muchas de las concesiones de las rutas de transporte se han otorgado a sindicatos como la CTM y la CROC, centrales sindicales a las que, a cambio de favores políticos, se les dispensan ineficiencias como operar con unidades obsoletas, contaminantes, ruidosas, sucias y tarifas elevadas en relación a la distancia que recorren. Los elementos técnicos que se requieren para manejar un transporte público eficaz, parten de un plan espacial que conciba la integración de equipamientos generadores de desplazamientos, unidos entre sí por medio de vías o de paseos peatonales, que permiten un acceso fluido a la red de transporte colectivo en los lugares en que existan o que se diseñen (. Al carecer la ciudad de un plan director de transporte, la red de autobuses se ha convertido con el crecimiento demográfico de la comunidad en inflexible, es decir con circuitos fijos, que no han discriminado los sitios de baja, media y alta densidad demográfica, con paradas en casi todas las


64 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

esquinas, causando serios embotellamientos en las estrechas calles de la ciudad. Conclusiones En este trabajo ubicamos la evolución de la ciudad de Saltillo en el proceso de apertura económica de México que inicia en la década de los años ochenta del siglo XX para consolidar un modelo económico sustentado en el libre flujo de mercancías y capitales que permanece hasta nuestros días. En este contexto señalamos que en el estado de Coahuila se observa un proceso de crecimiento económico que en una medida importante se debe a la relocalización productiva que se emprende en dos acepciones, por un lado el traslado de la producción manufacturera de los centros industriales hacia regiones periféricas para abatir costos salariales y por esta vía mejorar su posición competitiva. Por otro lado, la industria nacional tiende a ubicarse en los estados de la frontera norte para buscar ventajas de localización respecto al mercado estadounidense que se consolida como el principal ámbito de relación con nuestra economía, tanto para la venta como para la adquisición de mercancías. Le región Sureste de Coahuila, debido a su tradición industrial y a su estratégica ubicación, que le permite una rápida comunicación tanto con el centro del país como hacia el norte con los Estados Unidos, se constituye en el eje principal de crecimiento industrial de la entidad. Sin embargo, existen algunos aspectos de dicho crecimiento que es necesario tocar con más detalle. En primer lugar, el modelo de economía abierta consolida al sector manufacturero como la actividad más relevante para la dinámica económica de la región. Asimismo, se presenta una modificación en la

especialización

regional

que,

de

estar

relativamente

diversificada, paulatinamente se concentra en una sola rama como


65 Muller Rodríguez y Ochoa Cortés

la industria automotriz que no sólo se convierte en la más relevante en la producción local, sino también en el eje de las transacciones comerciales con el mercado externo. Esta excesiva concentración en torno a una actividad dependiente del mercado externo, ha vuelto a la región muy vulnerable a los procesos recesivos de la economía norteamericana, como ocurrió en los años 2000 a 2003, así como en la coyuntura actual, que se ha traducido en desempleo y una fuerte caída en la dinámica económica regional. Adicionalmente, la evolución del mercado laboral en los últimos veinticinco años ha definido tendencias que nos han sido del todo favorables para los trabajadores manufactureros de la región. Primeramente, la caída en los salarios que se presentó en los años de la transición al modelo abierto, no se ha recuperado a pesar de que la fuerza laboral está cada vez más preparada y más familiarizada con los procesos productivos basados en la tecnología flexible. Asimismo, las tendencias a laborar jornadas más extensas y a la contratación sin prestaciones laborales es cada vez más frecuente y nos hablan de un deterioro en la calidad del empleo. Por otro lado, el crecimiento demográfico asociado al crecimiento industrial, ha generado demandas en equipamiento y prestación de servicios urbanos que no han respondido cabalmente a las exigencias de la población. En esta ocasión mencionamos solamente dos ejemplos, que son representativos de la problemática urbana, el primero de ellos es el servicio de agua potable que no satisface las necesidades actuales y sobre todo que genera preocupaciones en relación a las expectativas en un futuro cercano ya que es administrado por una empresa extranjera que podría no estar comprometida con la necesidades de las próximas generaciones de saltillenses.


66 Saltillo, Coahuila; de la anarquía inercial en el crecimiento económico a la competitividad urbana

La vialidad y el transporte urbano es otro de los aspectos que inquietan porque no corresponden con una ciudad de la dimensión del Saltillo actual. En el caso de la vialidad sobre todo en sectores que corresponden al centro de la localidad y en relación al transporte urbano es una problemática que se extiende a la totalidad de la mancha urbana. Los problemas mencionados como son la dependencia de la dinámica económica externa, el deterioro de las condiciones laborales y las carencias en algunos servicios básicos, nos permiten relativizar las bondades del crecimiento industrial y urbano de Saltillo y su área conurbada. Bibliografía Arteaga, Arnulfo (1988): Reconversión industrial y flexibilidad del trabajo en la industria automotriz en México, 1981-1986 en Gutiérrez Garza, Esthela (coord.) Testimonios de la crisis 3. Austeridad y reconversión, México, Ed. Siglo XXI –UNAM. Cabrero Mendoza, Enrique: Orihuela Jurado, Isela y Zic-cardi Contigiani, Alicia (2009): Competitividad urbana en México: una propuesta de medición. EURE (Santiago) [online]. vol.35, n.106 [citado 2010-11-22], pp. 79-99. Disponible en:<http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid =S0250-71612009000300005&lng=es&nrm=iso Garza, Gustavo (2002): Evolución de las ciudades mexicanas en el siglo XX. Revista de información y análisis número 19. Gobierno del Estado de Coahuila (2010): Quinto Informe de Resultados. Profe. Humberto Moreira Valdés, 255 p. Gobierno del Estado de Coahuila (2003): Plan Estratégico de Desarrollo de los municipios de Saltillo, Ramos Arizpe, y Arteaga al año 2025.


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Equilibrio Económico, Año XII, Vol. 7 No. 1, pp. 71-95 Primer Semestre de 2011

Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza José Alberto Saucedo Sánchez* Resumen El presente trabajo cuantifica la balanza fiscal para el estado de Coahuila de Zaragoza. La información que aquí se obtiene nos permite tener una medida específica sobre el efecto *Profesor de tiempo

financiero que la política fiscal implementada por el gobierno

completo en la Facultad

federal tiene en dicha región; y por ende, en cada uno de sus

de Ciencias Sociales y Políticas de la

ciudadanos. Es sabido que la política fiscal implementada por el

Universidad Autónoma de

gobierno

Baja California.

espaciales; ya que genera flujos fiscales entre éste y cada uno

jsaucedo3@yahoo.com.mx

federal

tiene,

necesariamente,

repercusiones

de los gobiernos locales. Por ello, el cálculo de la llamada balanza fiscal se vuelve particularmente relevante, ya que permite conocer ¿Cómo? y ¿Cuánto?, cada región, aporta y se beneficia del sistema fiscal acordado. Abstract The present article quantifies the fiscal balance for the Coahuila de Zaragoza state. The information that here is obtained it allows us to have a specific measure on the financial effect that the fiscal policy implemented by the federal government has in this region; and therefore, in each one of their citizens. It is known that the fiscal policy implemented by the federal government has, necessarily, spatial repercussions; since it generates fiscal flows between this and each one of the local governments. For it, does the calculation of the call fiscal balance becomes particularly important, since does allow knowing How? and How much?, each region, does it contribute and does it benefit of the agreed fiscal system.

Palabras clave: federalismo fiscal, política fiscal, balanza fiscal, flujos interregionales, incidencia fiscal. Clasificación JEL: H00 Recibido el 28 agosto de 2010, aceptado el 24 de marzo 2011


72 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Introducción En el análisis de las relaciones existentes entre el gobierno central y los gobiernos regionales cobran interés particularmente las referidas a las cuestiones de índole fiscal, dado que éstas se constituyen como un icono que priva en dicha relación. En este aspecto, para hablar de un tipo de relación existente, en términos de eficiencia o equidad por ejemplo, se hace necesario conocer la situación que observa cada una de las regiones en el acuerdo o sistema que prive en términos fiscales de dicha relación. Importante es entonces conocer ¿Cómo? y ¿Cuánto?, cada región, aporta y se beneficia de dicho pacto. Esto último es posible saberlo a través del cálculo de los flujos de recursos que subsisten entre las partes debido al sistema fiscal acordado. Este simple, pero a la vez complicado, ejercicio permite obtener un saldo de dichos flujos denominado balanza fiscal. Las llamadas balanzas fiscales regionales permiten conocer, principalmente, como la acción del sector público central origina flujos fiscales entre regiones, en la medida en que, a través del diseño de la política fiscal, los impuestos y gastos públicos se distribuyen territorialmente. De esta manera el saldo para cada región se obtiene como la simple diferencia entre sus pagos o aportaciones, al sostenimiento del conjunto del gasto público del gobierno central, y los beneficios derivados de éste. La información, obtenida del ejercicio mencionado, resulta un insumo clarificador del estado que guardan las relaciones, que en materia fiscal, subsisten entre las diversas regiones que conforman un estado o nación, y da idea sobre el grado de eficiencia y equidad alcanzado por el sistema fiscal interregional acordado entre estas y el gobierno central. Ello puede dar pauta a establecer si el efecto


73 Saucedo Sánchez

del ejercicio presupuestario, a nivel central, puede o no potenciar el desarrollo equilibrado de las diversas regiones. I.

El estado de la cuestión

El análisis de los flujos fiscales interregionales no es nuevo, por supuesto, donde se maneja dinero surge siempre polémica, y esta no es ajena al ámbito territorial; por lo que este tipo de debates ha existido desde hace ya bastante tiempo. Sin embargo no es hasta hace poco, con la disponibilidad de información a nivel regional y el desarrollo mismo de los fundamentos teóricos y metodológicos, que ha tenido un renovado auge, no ajeno así a polémica alguna. Para llevar a cabo el cálculo de las balanzas fiscales es necesario contar con la información territorializada de los ingresos y gastos públicos,

donde

generalmente

la

estadística

presupuestaria

gubernamental no es muy específica. En esa línea, se reconoce que las primeras concretas aproximaciones de imputación territorial del gasto y del ingreso público, que permiten este tipo de análisis, datan de los años 50 y 40 del siglo pasado, respectivamente; y evidentemente se han desarrollado a partir de las aportaciones de las teorías de incidencia impositiva y de incidencia del gasto público.21 Finalmente, cabe anotar que si bien las bases procedimentales parten esencialmente de los trabajos ya reseñados, la proliferación de estudios lejos de favorecer su convergencia, ha puesto de manifiesto la enorme diversidad de opciones, sobre todo porque existe una amplia gama de criterios a la hora de generar las variables asociadas a la imputación que, por otro lado, están

21 Véanse, por ejemplo, los trabajos de Mushkin (1956,57), Catsambas (1978), Short (1978, 81, 84), etc.


74 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

necesariamente relacionadas a la disponibilidad de información a nivel regional. I.1

El caso mexicano

En cuanto a México se refiere, Gamboa y Messmacher (2003), realizan un pequeño ejercicio que, a groso modo, intenta aproximar una balanza fiscal regional; si bien su trabajo se centra en el efecto del sistema de transferencias en el crecimiento regional, ellos calculan lo que llaman las transferencias interestatales netas con la idea de poder compararlas con ciertos indicadores de desarrollo interestatal. Sin embargo, el ejercicio es incompleto, sobre todo por el lado de lo que denominan reintegros (las transferencias del gobierno central hacia los estados), y además ciertamente confuso a la hora de determinar los saldos absolutos y per cápita de dichas transferencias. Al margen de este vago intento, la mayoría de los estudios que analizan el sistema de transferencias intergubernamentales en nuestro país, dan cuenta de la necesidad de un sistema redistributivo y promotor del desarrollo equilibrado, cuestión que no parece difícil de aceptar dadas las enormes diferencias regionales encontradas en México. Sin embargo, al no dar datos concretos sobre el origen jurídico-geográfico del total de dichas transferencias, el determinar el grado de equidad y redistribución interregional del mismo, se torna por lo menos difícil y poco claro. I.2

El estado de Coahuila en este contexto

El caso del estado de Coahuila de Zaragoza, como el de muchos otros estados del país, toma especial notoriedad en el ámbito de las relaciones fiscales entre federación y estado, sobre todo a partir de que empieza a ser mayormente notoria la discusión del efecto


75 Saucedo Sánchez

financiero que sobre el estado tiene el sistema de coordinación fiscal acordado. Durante años, esta y otras entidades han buscado que el sistema de coordinación fiscal pueda ser modificado con la idea de proveerlos de mayores recursos para atender las amplias necesidades financieras. Sin embargo, y a pesar de que ahora las entidades federativas manejan mayores recursos, la discusión se ha centrado prácticamente en el análisis del ramo 28 y 33 del presupuesto federal; que no sobra decir es solo una pequeña parte del presupuesto total del gobierno federal. Por otro lado, y retomando el trabajo de Gamboa y Messmacher (2003), observamos que sus cálculos arrojan al estado de Coahuila con un claro déficit fiscal con la Federación; es decir, que aportan más recursos, a la Federación, que los que reciben de su parte. Resultado que sin embargo se vuelve poco fiable ya que dichos autores toman solo una parte de los ingresos y egresos totales del sector público federal22. II

Aspectos metodológicos

La metodología utilizada para llevar a cabo el calculo de las balanzas fiscales regionales a evolucionado a lo largo del tiempo, sin embargo el objetivo sigue siendo el mismo; es decir se pretende aproximar los flujos económicos concretos (ingresos y gastos públicos) generados como consecuencia de la acción fiscal de la administración pública central en cada uno de sus territorios. En otras palabras, se intenta valorar la incidencia territorial de la actividad financiera del gobierno, y con ello conocer los efectos

22 Gamboa y Messmacher calculan lo que llaman salidas y reintegros para cada entidad federativa tomando en consideración tan solo el 58% del total de ingresos del gobierno federal, y el 38% del gasto neto total ejercido para ese año.


76 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

generados, por la política fiscal, sobre los ciudadanos residentes en un determinado territorio. En este sentido, los trabajos actualmente desarrollados encuadran este tipo de análisis bajo dos rasgos característicos (enfoque y ámbito). Respecto al enfoque utilizado para determinar los flujos fiscales, actualmente se reconocen mayormente el enfoque del flujo monetario y el enfoque del flujo carga-beneficio. El enfoque del flujo monetario tiene como criterio fundamental la imputación directa del ingreso o gasto en el territorio o jurisdicción específica donde se realiza, mientras que el enfoque del flujo carga-beneficio realiza la imputación de acuerdo con el lugar de residencia de los individuos que directamente se ven afectados. Respecto al ámbito, observamos que es necesario establecer ciertas delimitaciones para poder ubicar este tipo de análisis, y que a la postre nos servirán, incluso para efectos comparativos. Estas son: la delimitación de los entes gubernamentales muestra (ámbito espacial); de entre estos elementos de análisis, identificar los sectores

funcionales

que

nos

serán

de

utilidad

(ámbito

institucional); una vez esto, concretar el tipo de operaciones a evaluar (ámbito operacional); y por último, establecer el periodo que abarcará el análisis propuesto (ámbito temporal). Es claro que cada una de estas características podrá abordarse, en mayor o menor grado, en la medida en que se cuente con la información respectiva. II.1

Enfoques sobre la imputación territorial de los ingresos

públicos Siguiendo los dos enfoques identificados, ahora es importante separar el rubro de los ingresos del de los gastos, dado que


77 Saucedo Sánchez

presentan problemáticas diferentes, y que por tanto son abordadas desde enfoques teóricos distintos. En cuanto a los ingresos públicos, el enfoque del flujo monetario toma en cuenta el lugar donde se origina el impuesto. Desde esta perspectiva, implícitamente, se está valorando la importancia relativa de la actividad económica de cada territorio. Sin embargo esta opción no es, desde el punto de vista de la incidencia, de gran valía dado que existe el problema de la traslación; es decir, los impuestos generados en un territorio no son necesariamente soportados por los residentes de éste. Por el contrario, el enfoque del flujo carga-beneficio si toma en cuenta este problema, e intenta examinar sobre quien recae finalmente, después de la cadena de traslación que pueda tener lugar, la carga impositiva. Esta perspectiva tiene sustento en la teoría de la incidencia impositiva, la cual todavía presenta, para ciertos impuestos, resultados ambiguos; por tanto, las hipótesis de incidencia asumidas determinarán en gran medida la distribución de la carga impositiva y, con ello, los resultados obtenidos. II.2

Enfoques sobre la imputación territorial de los gastos

públicos En cuanto al gasto público se refiere, también tienen cabida los dos enfoques ya señalados, sin embargo el análisis territorial en este rubro presenta una complejidad mayor debido a que el gasto público produce dos tipos de efectos totalmente diferentes. Por un lado, el gasto público sirve para financiar unos bienes y servicios que presta a los ciudadanos sin contrapartida directa y, por otro, permite realizar pagos concretos para adquirir los insumos necesarios para producir esos bienes y servicios.


78 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Atendiendo a lo anterior, el enfoque del flujo monetario atenderá a la localización geográfica del gasto desde dos perspectivas posibles, la primera tendrá en cuenta la localización geográfica del lugar donde se realiza el gasto y, una segunda que tiene en cuenta el lugar de residencia de los perceptores de los pagos. En el enfoque del flujo carga-beneficio se atenderá a la localización de los beneficiarios de los bienes y servicios que ese gasto permite producir. Desde el primer enfoque, la imputación territorial del gasto puede llegar a ser un proceso relativamente sencillo, en la medida en que exista la información regionalizada de las partidas de gasto. Sin embargo esto no siempre es así, y en dichas circunstancias es preciso establecer hipótesis de incidencia relativas al lugar donde se materializa el gasto. Ello sin embargo supone contar con información

complementaria

ampliamente

detallada

a

nivel

regional. Por otro lado, el enfoque del flujo carga-beneficio permite asignar el gasto en la región donde reside el beneficiario de éste, independientemente de donde se produce el servicio publico o se realiza la inversión. Ello requiere el establecimiento de hipótesis de incidencia que tomen en consideración el tipo de bien o servicio de que se trate, las posibles externalidades que suponga y el ámbito geográfico en el que puedan extenderse sus beneficios. Finalmente, es indispensable tener en mente que el utilizar uno u otro criterio para abordar el ejercicio del cálculo de los flujos fiscales (ingresos y gastos) implica, evidentemente, la obtención de resultados completamente diferentes, y por tanto, esto puede alterar la magnitud y el signo de los saldos fiscales calculados. Así parece razonable, por lo menos, exigir que el criterio de incidencia


79 Saucedo Sánchez

utilizado para la determinación de los ingresos sea coherente con el de los gastos. Por otro lado, sabemos que la información que se puede obtener al utilizar uno u otro criterio es diversa; por ejemplo el enfoque del flujo monetario es útil si lo que se desea es determinar el efecto multiplicador del gasto en la región. En el caso del enfoque del flujo carga-beneficio nos proporciona información respecto al efecto de la incidencia territorial de la política fiscal con lo que es posible

establecer

una

medida

de

los

flujos

monetarios

interregionales generados. En ese sentido, diversos autores señalan que para efectos del cálculo de las balanzas fiscales regionales, el enfoque mayormente adecuado es el del flujo carga-beneficio. III

Criterios generales de imputación territorial

Un punto crucial en la estimación de las balanzas fiscales regionales es la imputación territorial de los ingresos y gastos públicos. Por lo que se refiere a los ingresos públicos, existe una metodología ampliamente aceptada (dentro del método carga-beneficio) que consiste en establecer para cada tipo de impuesto las hipótesis de incidencia

más

adecuadas,

y

a

continuación

distribuirlos

territorialmente de acuerdo con los indicadores estadísticos más apropiados. En consecuencia, y de acuerdo con el método de referencia,

la

imputación

territorial

de

los

ingresos

es

independiente de la recaudación de los impuestos en los diferentes territorios. Ello permite solucionar problemas como los derivados de la concentración de la recaudación de algunos impuestos en el territorio de la sede central de la entidad gravada o de algunos otros en el territorio en el que se encuentran las empresas, y no los ciudadanos que finalmente soportan el impuesto.


80 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Las hipótesis de incidencia más ampliamente aceptadas en la literatura, y que aquí utilizamos, hacen referencia a los impuestos indirectos sobre el consumo y a los de carácter personal. En concreto, la mayoría de los estudios considera que los primeros (sobre el valor añadido, especiales, y los ligados a la importación) se trasladan vía precios hacia los consumidores finales y, por tanto, serán éstos los que acaben soportando la carga fiscal. En los impuestos personales sobre la renta y el patrimonio se supone que no existe traslación, por lo que el sujeto pasivo legal será quien soporte la carga impositiva. Igual supuesto se establece para las cotizaciones de los trabajadores a la seguridad social. El impuesto sobre la renta de las empresas es el que ha planteado, tradicionalmente, mayores controversias. La indeterminación en cuanto a la incidencia final ha llevado a formular hipótesis alternativas para analizar sus efectos; en concreto, se considera que la carga de estos impuestos puede ser trasladada bien hacia los factores productivos (capital y trabajo) en forma de menores retribuciones factoriales, o bien hacia los consumidores en forma de mayores precios. En nuestro caso hemos adoptado la hipótesis intermedia

que

contempla

la

traslación

a

consumidores,

trabajadores y accionistas. En lo que se refiere a las cotizaciones patronales a la seguridad social, la cuestión está en conocer en que proporción la empresa traslada este impuesto al trabajador (disminuyendo sus salarios nominales) y/o a los consumidores a través de los precios de sus productos23. Por el lado del gasto público, su territorialización presenta una complejidad mayor ya que es necesario considerar que los servicios públicos que ofrece el estado son de una variada naturaleza, lo que 23 Para un análisis a detalle tanto de los ingresos como de los gastos y las hipótesis asumidas, véase Saucedo Sánchez (2006).


81 Saucedo Sánchez

supone la existencia de distintos tipos de bienes que, además, se caracterizan por su diferente grado de divisibilidad. Esto deberá ser tomado en cuenta a la hora de asumir las respectivas hipótesis de incidencia y al establecer los criterios particulares de imputación, debido a que la utilización de estas hipótesis permitirá obtener una medida de la distribución del gasto, y a través de la utilización de ciertos indicadores podrá entonces asignarse territorialmente. Según el enfoque carga-beneficio el gasto se asigna territorialmente a la región donde reside el beneficiario, por lo que es necesario establecer hipótesis sobre el ámbito de los mismos y sobre la cuantificación de los beneficios que los bienes y servicios les proporcionan. En el presente estudio examinamos de forma detallada las distintas funciones del gasto público buscando los indicadores estadísticos de territorialización que mejor representen su ámbito de beneficiarios, considerando para ello cuestiones como el carácter público o privado del bien provisto, las posibles externalidades existentes y el ámbito geográfico al que se extienden sus beneficios. En la imputación territorial del gasto derivado de bienes y servicios públicos puros de ámbito nacional (bienes de carácter indivisible y que producen efectos externos que alcanzan al conjunto de la población; tales como defensa, justicia, asuntos exteriores, salud pública, administración general, etc.) el indicador estadístico más utilizado es la población misma de cada región, dado que la provisión de estos bienes beneficia a todos los ciudadanos. Respecto a lo anterior, y aunque pueda discutirse que los beneficios se distribuyen de manera igualitaria entre la población, no existe un mínimo de acuerdo en la literatura económica sobre la fijación de indicadores alternativos de aplicación general.


82 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Cuando se trata de bienes públicos de ámbito local (gastos que se extienden en el entorno local o regional en el que se proveen; tales como equipamientos culturales y deportivos, infraestructuras urbanas y de trasporte, etc.) se ha utilizado la variable geográfica de su localización (gasto directo) ya que se considera que los ciudadanos residentes en la región donde se localizan dichos equipamientos o infraestructuras son los que tienen mayor accesibilidad

y,

por

tanto,

mayor

posibilidad

de

disfrute

(beneficio). No obstante, en todos estos tipos de gasto se consideran también los posibles efectos desbordamiento de beneficios que generan al resto de regiones. Por lo que se refiere a aquellos gastos públicos que dan lugar a beneficios en cuyo disfrute aparecen las propiedades de exclusión y rivalidad (bienes privados o semi-privados), el grado de divisibilidad es claro, por tal, la imputación territorial se ha realizado de forma directa; es decir, en función del lugar de residencia del beneficiario identificado. La justificación para ello se encuentra en que el beneficiario es el mismo que percibe el pago (transferencias directas y de tipo personal como pueden ser, por ejemplo, las pensiones y las becas), o en que, aun siendo distintos tienen la misma localización geográfica (por ejemplo, personal sanitario y pacientes del sistema de salud, o personal docente y alumnos del sistema educativo). Finalmente, muchos de los bienes que podemos clasificar como semi-privados tienen un componente de efectos externos que también debemos tomar en consideración. En tales casos hemos dividido el gasto en dos partes, de modo que a la correspondiente al efecto externo le damos un tratamiento semejante al otorgado a los bienes públicos puros.


83 Saucedo Sánchez

IV

La balanza fiscal de Coahuila de Zaragoza

Para llevar a cabo el cálculo de la balanza fiscal de una región se requiere identificar el flujo de recursos fiscales (entradas y salidas) de dicha región. Así, por un lado, existirá una salida de recursos derivada de la aplicación del sistema tributario de la Administración Pública Central, recursos que serán, para las regiones, flujos fiscales de signo negativo. Por el otro, finalmente los habitantes de dichas regiones obtendrán, de la Administración Central, ciertos pagos o beneficios derivados del ejercicio presupuestario, los cuales serán identificados como flujos de signo positivo. De este modo el saldo de dichos flujos fiscales, es decir la balanza fiscal regional, se obtiene como la diferencia entre dichos beneficios y los tributos aportados. Por tanto, la determinación del saldo de los flujos fiscales regionales requiere diferenciar entre aquellos de signo positivo (entradas) y aquellos de signo negativo (salidas) que puedan ser imputados a cada una de las regiones analizadas. En ese sentido, a continuación se presentan algunos aspectos generales que nos llevan a estimar el cálculo de dichos flujos a efecto de poder aproximar la balanza fiscal para el estado de Coahuila; siguiendo los criterios metodológicos ya reseñados bajo el enfoque de carga-beneficio. V

El ámbito del análisis

Un aspecto importante, además del enfoque utilizado, es el referido a la delimitación del ámbito del estudio, ello debido a que este aspecto es crucial para poder situar, en concreto, el marco mismo de análisis, y con ello poder entender, en gran medida, los posibles resultados obtenidos de este ejercicio.


84 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

En nuestro caso, y de acuerdo con la metodología propuesta tenemos: Ámbito temporal.- realizaremos el ejercicio utilizando información referida al año 200424. La fuente principal de nuestra información será la cuenta de la hacienda pública federal (CHPF), documento elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que contiene información que permite observar los resultados definitivos de la ejecución de la Ley de Ingresos, del Presupuesto de Egresos de la Federación, y de la administración de la deuda del sector público presupuestario. Además, ésta será complementada con documentos e informes varios de la misma secretaría, de información contenida en el anexo estadístico del informe presidencial, y varias publicaciones del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), así como de diversos documentos y anuarios de las entidades propias del sector público. Ámbito institucional.- nuestro análisis se delimitará a la actividad financiera del sector público federal, el cual está conformado por el gobierno federal (GF) y las entidades de control presupuestario directo (ECPD), llamadas también empresas paraestatales. Ello debido a que es en este nivel donde se generan los principales flujos fiscales interregionales. Ámbito espacial.- nos enfocaremos en el análisis de los flujos fiscales generados por la política fiscal federal en el estado de Coahuila de Zaragoza. Ámbito operacional.- respecto a las operaciones a considerar nos limitaremos a aquellos rubros de ingresos y gastos que se detallan

24 Por supuesto, un análisis mayormente extendido en el tiempo permitiría conocer la evolución sistémica de este proceso, pudiendo identificar, y con ello minimizar posibles sesgos de carácter coyuntural.


85 Saucedo Sánchez

en la CHPF; excluyendo, en la medida en que nos lo permita la misma información, las operaciones de carácter meramente contable-financiero (variaciones de activos y pasivos financieros). Dado que lo que nos interesa es conocer el efecto fiscal real para el estado de Coahuila, debemos tener en cuenta que los resultados aquí presentados, por el lado de los gastos, muestran el presupuesto ejercido con déficit. Su no imputación, nos permitirá conocer el saldo fiscal real de dicha región25. Una vez revisadas las cuestiones metodológicas, y en función de las mismas, lo siguiente es presentar los ingresos y gastos que puedan ser imputados a la región, a efecto de obtener un saldo o balance correspondiente. VI

Imputación de los ingresos

Del total de ingresos del sector público federal, según el análisis propuesto, para el año de 2004 los ingresos imputados al estado de Coahuila de Zaragoza son los siguientes:

CUADRO 1 Comparativo del ingreso imputado vs ingreso oficial de Coahuila de Zaragoza Dato Imputado (miles de pesos)

%

Impuesto sobre la renta personas morales

3,973,851

10.39

personas físicas

6,390,276

16.71

Impuesto al activo de las empresas

Dato Oficial (miles de pesos) 5,996,582

% 51.66

534,402

1.39

350,743

3.02

Impuesto al valor agregado

7,724,599

20.20

3,528,438

30.40

Impuesto especial sobre producción y servicios Impuesto a la tenencia o uso de vehículo

2,718,943

7.10

396,413

3.42

419,177

1.09

419,058

3.61

25 Finalmente, la diferencia entre los ingresos y gastos considerados proporcionará el déficit del sector público central. Esto último tiene, sobre todo, repercusiones de orden cualitativo ya que nos permite; al no considerarlo, conocer el verdadero saldo fiscal de cada región. Por el contrario, si se decide tomarlo en cuenta, el resultado obtenido nos permitirá conocer los flujos fiscales interregionales.


86 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Impuesto sobre automóviles nuevos

166,303

0.43

165,583

1.43

Impuesto al comercio exterior

787,443

2.05

137,540

1.18

Accesorios y otros

343,305

0.89

343,203

2.96

Derechos

8,538,894

22.32

151,846

1.31

Productos

11,982

0.03

11,932

0.10

1,920,451

5.02

54,302

0.47

Aprovechamientos Contribuciones de mejoras Otras contribuciones Cuotas a la seguridad social (IMSS)

544

0.001

0

0.00

50,161

0.13

50,168

0.43

4,152,065

10.85

Cuotas a la seguridad social 510,610 1.33 (ISSSTE) TOTAL DE INGRESOS POR 38,243,005 100 11,605,808 100 ESTADO Notas: -Los datos imputados se refieren a los resultados obtenidos con el análisis propuesto (método carga-beneficio). Véase Saucedo Sánchez (2006). - Los datos oficiales se refieren a la recaudación fiscal bruta de ingresos tributarios y no tributarios del gobierno federal reportados por el INEGI.

VI.1

Análisis de los resultados

Si vemos los resultados, éstos muestran una clara diferencia cuantitativa. El dato imputado implica que el estado contribuyó al erario federal un 229.5 % más que lo reportado como oficial, siendo esta diferencia equivalente a 26,637 millones de pesos; cantidad que representó poco más del 11% en relación al PIB estatal observado en ese mismo año, que se estimó en 234,823.6 millones de pesos26. Esta significativa diferencia cuantitativa se deriva de una evidente diferencia cualitativa de los datos, ya que los resultados estimados con el método propuesto (carga-beneficio) suponen números que muestran la incidencia real del sistema fiscal en la región; y no resultados

que

provienen

solo

de

un

registro

contable-

administrativo, como lo es el dato oficial.

26 El dato del PIB para el estado es proporcionado por el INEGI. Por otro lado, si comparamos los resultados con el total de los ingresos fiscales federales de ese año el dato oficial supone que el estado de Coahuila aporta solo el 0.87%, mientras el aquí estimado supone una aportación equivalente al 2.61%. Este último dato tiene una mayor correlación con la aportación del estado al PIB nacional, que para ese año fue del 3.37%.


87 Saucedo Sánchez

Esto quiere decir, que los números estimados miden con mayor aproximación, respecto a los oficiales, sobre quien recae el impuesto en cuestión, y por ende quién es finalmente quien paga la carga impositiva. Finalmente, los resultados anteriores significan que, para el año 2004 y en términos per-cápita, los ciudadanos coahuilenses aportaron al fisco federal, en promedio, la cantidad de 15,483 pesos según cifras imputadas; y no los 4,699 pesos que reporta la SHCP. Como podemos ver, existen sustanciales diferencias cuantitativas que se derivan de las diferencias cualitativas implícitas en los métodos comparados; pero que inclusive la cifra imputada tiene, todavía, mayor correlación con otros indicadores oficiales como la misma actividad económica (PIB) del estado. Una vez analizados los ingresos, pasaremos a los gastos. Aquí no hay que olvidar que solo imputaremos aquellos rubros que devengan del sistema fiscal (que es lo que nos interesa medir) y dejaremos aquellos que tengan otra fuente de financiamiento, tal y como se especifica en el apartado metodológico. VII

Imputación de los gastos

Del total de gastos del sector público federal, según el análisis propuesto, para el año de 2004 los recursos imputados al estado de Coahuila de Zaragoza son los siguientes:


88 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

CUADRO 2 Comparativo de gasto imputado vs gasto oficial, Coahuila de Zaragoza Dato Imputado (pesos) Ramo 01 Poder Legislativo

%

Dato Oficial (pesos)

%

132,949,750

0.33

0

0.0

38,238,521

0.09

0

0.0

Ramo 03 Poder Judicial

467,390,653

1.17

348,117,000

1.0

Ramo 04 Secretaría de Gobernación

118,680,336

0.30

23,395,300

0.07

Ramo 05 SER

130,925,667

0.33

5,572,000

0.02

2,017,167,292

5.07

808,600

0.002

600,108,136

1.51

241,945,600

0.69

Ramo 02 Presidencia de la República

Ramo 06 SHCP Ramo 07 Secretaría de la Defensa Nacional Ramo 08 SAGARPA

1,347,812,457

3.39

860,621,500

2.47

Ramo 09 SCT

956,051,476

2.40

648,360,700

1.86

Ramo 10 Secretaría de Economía

168,012,600

0.42

50,937,900

0.15

2,391,857,434

6.01

1,883,045,000

5.41

Ramo 12 Secretaría de Salud

263,185,500

0.66

14,892,800

0.04

Ramo 13 Secretaría de Marina

208,024,660

0.52

0

0.0

Ramo 14 Secretaría del Trabajo

116,004,570

0.29

65,351,500

0.19

Ramo 11 Secretaría de Educación Pública

Ramo 15 Secretaría de la Reforma Agraria

72,063,075

0.18

29,329,300

0.08

Ramo 16 SEMARNAT

447,906,935

1.13

239,870,200

0.69

Ramo 17 PGR

180,536,380

0.45

29,063,400

0.08 0.0

Ramo 18 Secretaría de Energía

28,270,092

0.07

0

Ramo 19 Aportaciones a la Seguridad Social

434,604,436

1.09

0

0.0

Ramo 20 Secretaría de Desarrollo Social

376,654,059

0.95

221,442,000

0.64

46,417,162

0.11

9,560,600

0.03

Ramo 22 Instituto Federal Electoral

132,765,351

0.33

44,509,800

0.13

Ramo 23 Prov. Salariales y Económicas

528,006,978

1.33

0

0.0

3,136,771,391

7.89

0

0.0

0

0.0

0

0.0

33,050,360

0.08

0

0.0

5,654,320,544

14.22

5,654,320,544

16.24

0

0.0

0

0.0

6,122,016

0.01

23,884,700

0.07

Ramo 21 Secretaría de Turismo

Ramo 24 Deuda Pública Ramo 25 Prov. y Aport. Sist. Educación D.F. Ramo 27 Secretaría de la Función Pública Ramo 28 Participaciones Federales Ramo 30 ADEFAS Ramo 31 Tribunales Agrarios Ramo 32 TFJFA

21,343,427

0.05

33,958,400

0.1

6,623,799,908

16.65

6,623,799,908

19.02

492,221,696

1.24

0

0.0

15,343,393

0.04

0

0.0

Ramo 36 Secretaría de Seguridad Pública

153,564,344

0.39

0

0.0

Ramo 37 Consejería Jurídica del Ejecutivo

1,936,611

0.005

0

0.0

175,273,156

0.44

137,074,400

0.39

Ramo 33 Aportaciones Federales Ramo 34 Apoyo Deud. y Ahorr. de la Banca Ramo 35 CNDH

Ramo 38 CONACYT


89 Saucedo Sánchez Ramo 39 PAFEF

1,348,619,554

3.39

1,348,619,554

3.87

Instituto Mexicano del Seguro Social

8,907,103,480

22.39

8,433,039,900

24.22

ISSSTE

1,140,888,371

2.87

1,234,372,800

3.54

858,688,931

2.16

205,817,800

0.59

0

0.0

6,411,545,800

18.41

Petroleos Mexicanos Comisión Federal de Electricidad Luz y Fuerza del Centro TOTAL GASTO EN EL ESTADO

0

0.0

0

0.0

39,772,680,727

100

34,823,257,006*

100

Notas:- Los datos imputados se refieren a los resultados obtenidos con el análisis propuesto (método carga-beneficio). Véase Saucedo Sánchez (2006).- Los datos oficiales se refieren al gasto programable y no programable devengado del sector público reportados por la SHCP. * Si bien el dato agregado permite identificar la cantidad de 30,968,420.5 miles de pesos para Coahuila, su desagregación por entidad pública que proporciona la misma Secretaría observa una diferencia de casi 3,854.8 millones más, que ésta justifica como ajustes por concepto de transferencias a entidades de control presupuestario directo y aportaciones al ISSSTE-FOVISSSTE. *Dado lo anterior, y para efectos del cálculo de la balanza fiscal se tomará la cifra consolidada, es decir los 30,968,420.5 miles de pesos como gasto total registrado en la entidad.

VII.1

Análisis de los resultados

Al igual que los ingresos, los gastos del sector público federal en el estado muestran una clara diferencia entre el estimado (imputado) y el registrado por la SHCP (oficial). La diferencia fundamental radica en que el dato imputado implica un proceso de asignación territorial en función de quién es el beneficiario último del gasto público; y el reportado por la SHCP obedece a los criterios contable-administrativos que tienen todas y cada una de las dependencias del gobierno federal; patrón que muchas veces no tiene dicha lógica. Finalmente, lo que aquí se puede recalcar es que el dato estimado es significativamente mayor al contabilizado por el gobierno (28.4%)27. VIII El

La balanza fiscal saldo

fiscal

del

estado

con

el

sector

público

federal

(Administración Central) es calculado como la diferencia entre los 27 Respecto a la cifra consolidada.


90 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

gastos realizados (entrada de recursos para el estado) y los ingresos obtenidos

(salida de recursos para el estado) por dicha

Administración en la entidad federativa. De cierta forma dicho saldo resume los efectos territoriales de la actividad gubernamental, y es por ello que su cuantificación supone una relevancia implícita. Los resultados concretos para el estado de Coahuila de Zaragoza se muestran a continuación: CUADRO 3 Estimación de la balanza fiscal de Coahuila de Zaragoza, 2004 RECURSOS APORTADOS 2004 (miles de pesos)

RECURSOS RECIBIDOS 2004 (miles de pesos)

Cifras Imputadas

38,243,005

39,772,681

Cifras Oficiales

11,605,808 26,637,197

Diferencias

BALANZA FISCAL RESULTANTE 2004

Proporción respecto a los recursos aportados %

Proporción respecto al PIB estatal %

1,529,676

4.00

0.72

30,968,421

19,362,613

166.83

8.25

8,804,260

-17,832,937

Fuente: Saucedo Sánchez (2006).

Los resultados obtenidos, de acuerdo con el método de cargabeneficio y con las cifras presupuestarias reales (presupuesto con déficit público), muestran una balanza fiscal superavitaria del estado con la Federación de casi los 1,530 millones de pesos; cantidad que equivale al 4% del total de recursos que el estado contribuyó al erario federal y que significaron para el estado 0.72% del total de su economía. Por el otro lado, las cifras oficiales muestran el mismo efecto, pero magnificado; es decir, una balanza fiscal superavitaria de poco más de los 19,000 millones de pesos; cantidad que equivaldría a poco más del 166% de lo que el estado contribuye al erario federal y, significando un apoyo equivalente a poco más del 8% de la economía del estado.


91 Saucedo Sánchez

Evidentemente, estas diferencias cuantitativas devienen de las diferencias cualitativas que dan origen a los datos utilizados para cada una de las balanzas estimadas. Sin embargo, cabe anotar que la primera (datos imputados) toma en cuenta la incidencia real de la política fiscal, cuestión que en términos económicos tiene mayor sentido y pertinencia. IX

Conclusiones y comentarios finales

Una vez mostrados los resultados obtenidos, finalmente, lo relevante de esto, más allá de si el signo es correcto o la magnitud o cuantía del saldo es la que debería ser o no (ya que ello depende del método utilizado), es que ahora contamos con una estructura que permite tener una medida concreta de los flujos fiscales que se generan entre las regiones, derivada de la política fiscal implementada por el Gobierno Federal. Así, a la luz de los resultados obtenidos, podemos extraer las siguientes conclusiones generales: A diferencia de otros países más desarrollados, en México no existe la práctica de este tipo de ejercicios; en todo caso, simplemente se asumen las cifras administrativas (oficiales) respecto a los ingresos y gastos públicos; información poco útil, ya que carece de toda lógica

económica

porque

obedece

mayormente

a

criterios

administrativo-contables. El trabajo aquí presentado, pretende así dar inicio con este tipo de ejercicios en México, ya que sin duda estos serán de gran utilidad para el desarrollo de la política pública. En concreto, los resultados que hemos obtenido para el caso del estado de Coahuila de Zaragoza, respecto al año 2004, son:


92 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Coahuila es uno de 25 estados con balanzas fiscales positivas, esto quiere decir que reciben recursos (más el déficit fiscal) de las otras 7 entidades federativas que muestran balanzas deficitarias. El beneficio fiscal que recibe, medido como el peso porcentual al que equivalen las transferencias respecto a la economía estatal, es equivalente al 0.72% de su PIB, lo que lo convierte en un estado que, aunque es beneficiario, es de los que menor beneficio fiscal presenta en el país. El superavit fiscal de Coahuila de Zaragoza para 2004 se estimó en poco más de 1,500 millones de pesos, cifra que equivalió al 4% del total de recursos que aportó a la Federación; lo que supone una recepción neta promedio por habitante de 619 pesos. La cifras anteriores permiten concluir que el estado de Coahuila de Zaragoza recibe 1.04 pesos por cada peso que aporta al sistema fiscal federal; siendo ésta cifra prácticamente igual a la tasa de retorno promedio del país, que para ese año fue de 1.05. Recapitulando: Es imperativo que, tanto el hacedor de políticas públicas como, el mismo ciudadano tenga conocimiento pleno de los efectos territoriales de la política fiscal gubernamental, a fin de influir, a través de las instancias acordes, en su adecuación. Es pertinente no olvidar, en el ámbito de la redistribución interterritorial, que la disponibilidad de recursos es una condición necesaria, más no suficiente para lograr mayores niveles de desarrollo regional. Es decir que la política de gasto público será un elemento fundamental en ello.


93 Saucedo Sánchez

Finalmente,

este

instrumento

(balanzas

fiscales)

mejora

la

necesaria transparencia que requiere el ejercicio público, cuestión que es de elemental obligación en democracia. Bibliografía Banco Mundial (2004): ―Incidencia del gasto público en México‖, World Bank, Washington. Catsambas, Thanos (1978): ―Regional Impacts of Federal Fiscal Policy: Theory and Estimation of Economic Incidence‖, Lexington Books. Catsambas, Thanos (1982): ―Substitutability, Separability and the Distributional Implications of Public Goods‖, Public Finance Quarterly, Vol. 10, No. 3. Fullerton, D. y Metcalf, G. (2002): ―Tax Incidence‖, Working Paper No. 8829, National Bureau of Economic Research, USA. Gamboa, Rafael y Messmacher, Miguel (2003): ―Desigualdad regional y gasto público en México‖, documento de divulgación No. 21, BID-INTAL, Argentina. Mansell, R. And Schlenker, R. (1995): ―The Provincial Distribution of Federal Fiscal Balances‖, Canadian Business Economics, winter. McCracken, M. C. (1993): ―The Distribution of Federal Spending and Revenue by Province: Implications for Ontario and Other Provinces‖, Paper No.1, Vol. 1, prepared for the Ministry of Intergovernmental Affaire, Government of Ontario. Muskin, Selma J. (1956): ―Distribution of federal taxes among the states‖, en National Tax Journal, Vol. IX. Muskin, Selma J. (1957): ―Distribution of federal expenditures among the states‖, en The Review of Economics and Statistics, Vol. XXXIX.


94 Aproximación a la balanza fiscal del estado de Coahuila de Zaragoza

Ruggeri, G. C. y Yu, Weiqiu (2000): ―Federal Fiscal Balances and Redistribution in Canada, 1992-1997‖, Canadian Tax Journal, Vol. 48, No 3. Ruggeri, G. C. y Yu, Weiqiu (2003): ―The Measurement of Interregional Redistribution‖, Public Finance Review, Vol. 31, No 4. Saucedo Sánchez, José A. (2006): ―Una aproximación a las balanzas fiscales de los estados en México‖, Documents de Recerca del

Programa

de

Doctorado

en

Economía

Aplicada,

Universitat Autònoma de Barcelona 07/2007. Short, John (1978): ―The Regional Distribution of Public Expenditure in Great Britain, 1969/70-1973/74‖, en Regional Studies, Vol. 12. Short, John (1981a): ―Defence Spending in the U.K. Regions‖, en Regional Studies, Vol. 15. Short, John (1981b): ―Public Expenditure and Taxation in the U.K. Regions‖, Gower Publishing Company. Short, John (1984): ―Public Finance and Devolution: Money Flows Between Government and Regions in the United Kindom‖, en Scottish Journal of Political Economy, Vol. 31, No 2. Tax Foundation (2005): ―Federal Taxes Paid Vs. Federal Spending Received by State‖, en www.taxfoundation.org The California Institute for Federal Policy Research (2005): ―California’s Balance of Payments with the Federal Treasury, Fiscal

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en

www.calinst.org/pubs/balance2003.htm. U.S. Census Bureau (2004): ―The Consolidate Federal Funds Report‖, Washington; en www.census.gov Fuentes estadísticas I.N.E.G.I (2000): ―XII Censo General de Población y vivienda‖, México.


95 Saucedo Sánchez

I.N.E.G.I (2004): ―Anuario Estadístico de los Estados Unidos Mexicanos‖, México. I.N.E.G.I (2004): ―Censos Económicos‖, México. I.N.E.G.I (2004): ―Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares‖, México. I.N.E.G.I (2005): ―Agenda Estadística de los Estados Unidos Mexicanos‖, México. I.N.E.G.I (2005): ―Anuario de Estadísticas por Entidad Federativa‖, México. I.N.E.G.I (2005): ―El Ingreso y Gasto Público en México‖, México. I.N.E.G.I (2005): ―Finanzas Públicas Estatales y Municipales de México‖, México. I.N.E.G.I (2006): ― II Conteo de Población y Vivienda‖, México. Presidencia de la República (2005), ―Anexo Estadístico del Quinto Informe de Gobierno‖, México. S.H.C.P. (2004): ―Cuenta de la Hacienda Pública Federal‖, México. S.H.C.P. (2004): ―Informes sobre la situación Económica, Las Finanzas Públicas y la Deuda Pública‖, cuarto trimestre, México. Anuarios Estadísticos e Informes de Trabajo de las diversas dependencias y entidades gubernamentales como son: PEMEX (2004) ISSSTE (2004) IMSS (2004) CONACYT (2005) CNDH (2004) Informes y Estadísticas por dependencia en sus respectivas páginas Web.


Equilibrio Económico, Año XII, Vol. 7 No. 1, pp. 97-109 Primer Semestre de 2011

Notas y Comentarios ¿Por qué las Cátedras Martianas? Ana Sánchez Collazo* Discurso en ocasión a la instalación de esta cátedra en la Escuela de Ciencias Sociales de la UAdeC, el día 14 de septiembre de 2010.

Estamos viviendo a inicios del siglo XXI un momento especial de la historia de la humanidad, vivimos un * Coordinadora

cambio de época, en que ante los desmanes de

Internacional de la

neoliberalismo, la agresión inescrupulosa al medio

Cátedra Martí cen@josemarti.com.cu

ambiente y la carrera armamentista de las potencias imperiales que hacen peligrar la existencia de la humanidad, es necesario repensar el papel de esta América Nuestra. Para repensar América Latina (y el mundo) es necesario cambiar la mirada. Es preciso abandonar los prejuicios: los despreciables prejuicios racistas que subsisten explícitos o disimulados; y dejar de lado los prejuicios culturales que confunden los discursos; apartar los prejuicios secto-políticos que miran la región con un solo ojo; abandonar la mirada codiciosa de los conquistadores. Para repensar América Latina hay que partir de nuestra historia, pues como señaló Leopoldo Zea, es necesario saber ¿Quiénes somos?, ¿De dónde vinimos? Y solo conociendo el pasado se puede interpretar objetivamente el presente y prever el futuro.


98 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

Por ello son necesarias las Cátedras Martianas, como espacios académicos que propicien el debate del pensamiento crítico latinoamericano, de ese pensar que se nutre de nuestras raíces, del legado de nuestros próceres y de la historia de nuestros pueblos. Las postrimerías del siglo XX e inicios del XXI muestran la confirmación dramática de las denuncias formuladas por José Martí hace más de cien años en su ensayo cenital ―Nuestra América‖. Esto sitúa al héroe Nacional cubano como un visionario al que debemos recurrir quienes estamos empeñados en retomar con fuerza el ideal humanista. José Martí no es sólo el poeta, el periodista, el excelente crítico de arte, el pensador profundo y el organizador que con su prédica supo aunar voluntades y desencadenar la guerra necesaria por la independencia de Cuba y la constitución de una República unida, soberana, independiente, democrática, <<con todos, y para el bien de todos>>. Es eso y más. Es el visionario que está actuante entre nosotros y que tiene mucho que decir hoy, en esta encrucijada de inicio de siglo. Nadie describió con mayor amplitud las últimas décadas del siglo XIX, ni pudo llegar en aquella centuria cargada de ideas y conocimientos que venían de una antiquísima historia, a una síntesis tan abarcadora como la que revela su obra literaria y política. Martí estudió el tránsito de la sociedad norteamericana hacia el capitalismo monopolizador e imperialista. Se sintió continuador de la tradición revolucionaria cubana, heredero de Bolívar y de los héroes de la independencia de Nuestra América, Hidalgo, Morelos, San Martín. Conoció el carácter de la sociedad norteamericana y las tendencias de su historia, y advirtió que el fenómeno de la expansión norteamericana iba a afectar, en primera instancia, a la obra emancipadora y de amor latinoamericana.


99

Ana Sánchez Collazo

Supo ver que el ejercicio de los derechos soberanos de Cuba era un presupuesto ineludible para contribuir al equilibrio entre Nuestra América y la del Norte, y este último lo era y lo es para el equilibrio del mundo. Martí se fundamenta en una cultura de liberación que exalta la dignidad plena del hombre y de los pueblos con genuino alcance universal. El argumento central de Nuestra América son los peligros que hay que enfrentar: internos (aldeanismo, desarraigo) y externos, los provenientes del ―vecino formidable que nos desconoce‖. El elemento de ―desdén‖ en la actitud de los Estados Unidos hacia los pueblos de nuestra América fue claramente captado por Martí. Varias veces aludió a él, pero nunca, por necesaria cautela política, de modo tan crudo como en su última carta a Manuel Mercado cuando se refiere a la gestiones anexionistas e imperialistas del ―Norte revuelto y brutal que nos desprecia‖ [a nuestros pueblos]. En el texto que comentamos subraya que ―el desdén del vecino formidable que no la conoce es el peligro mayor de nuestra América‖. Cierto que agotando las previsiones de la buena voluntad,

supone

que

el

desdén

puede

ser

efecto

del

desconocimiento y que mostrándonos dignos y capaces nos haremos respetar, pero en el fondo sospecha – y en la carta a Mercado se trasluce

con

evidencia-

que

el

desdén

es

la

causa

del

desconocimiento. Por eso afirma que ese ―desdén‖- o ―desprecio‖es ―el peligro mayor‖. Frente a él, la única defensa, como ya lo previera grandiosamente Bolívar, es la unión de nuestros pueblos. Lo que propone Martí, sin embargo, no es exactamente lo mismo. Nótese que dice la unión ―táctica‖, y no de las naciones, sino del ―alma continental‖, lo que excluye la idea de la unión o federación política y administrativa de los países de ―nuestra América‖, proyecto erróneo en el que, no obstante su reconocida y exaltada


100 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

grandeza, cayó el libertador, ―empeñado en unir bajo un gobierno central y distante los países de la revolución‖, en ―desacuerdo patente‖ con ―la misma revolución americana, nacida, con múltiples cabezas, del ansia del gobierno local y con la gente de la casa propia‖, según se lee en el discurso en homenaje a Bolívar del 28 de octubre de 1893, donde insiste en que lo deseable sea ―la fuerza moderadora del alma popular‖. Y decimos ―de nuevo‖ porque su fe es ―el genio de la moderación‖, frase clave de Nuestra América, que es esencial y recurrente en el credo revolucionario martiano. Tres columnas son el basamento que sostienen la arquitectura del pensamiento martiano y el cauce por el que siempre transcurre su acción. La una, su ética de servicios; la otra, su sentido de la autoctonía, de lo propio; la tercera, su permanente toma de partido

por

las

clases

populares.

Esta

tríada

inseparable,

firmemente compactada, es lo que da sentido a su pensar y a su vida. Su ética parte de la tradición cristiana asumida en el ambiente de la cultura familiar y social en que se formó desde niño. Pero no es la ética de la caridad individual, sino la del servicio para hacer ascender a los demás, aunque éste imponga el sufrimiento y el dolor para cumplir una obra de bien humano. Su sentido de la autoctonía es apreciable desde su precoz adolescencia y lo llevó a concebir la necesidad de ajustar a ella todos los aspectos de la vida social e individual. ―Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar‖, escribió. Y sólo la honda consciencia de ese alineamiento le situó siempre en la perspectiva de los oprimidos, lo mismo al tratar el tema cubano, que al enfrentar al colonialismo en África y Asia, plantearse el


101

Ana Sánchez Collazo

imperativo de satisfacer las necesidades del hombre natural de nuestra América, escamoteadas tras la independencia. Aunque pueden establecerse momentos o etapas en el estudio de su pensamiento, Martí es un caso poco frecuente de pensador que no muestra cambios en las grandes líneas de su ideario. No hay cambios de terreno, ni cortes epistemológicos, ni hay pasos contradictorios de una a otra problemática. Podemos encontrar que sus propósitos se perfilan mejor y se interrelacionan con mayor efectividad dentro de su concepción del mundo con el paso del tiempo, según los nuevos elementos que va conociendo e incorporando. Pero se mantiene siempre fiel a sí mismo desde sus orígenes. Al mismo tiempo, aunque es factible y hasta necesario hablar de aspectos de su pensamiento —según los temas de estudio y las diferentes disciplinas desde las que se le aborde—, lo cierto es que se trata de un pensamiento, no sólo de plena coherencia interna, sino que se hace inteligible y pleno cuando se le enfoca como una totalidad. Podemos referirnos a su ideario económico, político, estético,

jurídico,

pedagógico,

filosófico,

pero

se

hace

verdaderamente comprensible cuando lo abordamos como una totalidad. Ello es así, en primer lugar, porque Martí no fue ni pretendió ser un especialista de alguna disciplina en particular, no aspiró en modo alguno a ser un científico social, sino un hombre bien práctico que intentó atrapar su época y su mundo para transformarlo. Fue un revolucionario cabal, un político que empleó la escritura de alto vuelo artístico para explicarse ese mundo y moverlo en bien y al servicio del hombre.


102 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

Ello se debe también, en segundo lugar, a que expresó su pensamiento mediante una variedad de escritos que abarcan desde la poesía hasta el periodismo; desde el discurso hasta la epístola personal; desde el documento del partido hasta la declaración pública. No fue un expositor de o para la Academia, y nunca escribió alguno de los tantos libros que imaginó para ofrecer sus ideas organizadas en una exposición sistemática. Sin embargo, quizás esa diversidad de sus escritos sea lo que le otorga riqueza singular a la expresión de su pensamiento, que se vale una y otra vez de la metáfora y la polisemia para atrapar la multiplicidad, variedad y hondura de los asuntos que trató. Se alejó, pues, de la lógica expositiva imperante en su tiempo. Martí no nos dejó un sistema filosófico cerrado ni una teoría sociológica que explicase el funcionamiento de la vida social. Incluso se manifestó en oposición a las ideas, en tal sentido, de Comte y Spencer que ganaban adeptos por todas partes. Demostró en sus escritos que era un abanderado de los avances tecnológicos y los descubrimientos científicos, insistió en la necesidad de impartir una enseñanza de base científica, y hasta escribió que no había poesía mejor que la que encontraba en un libro de ciencias, pero su lógica no era cientificista y polemizó abiertamente con los positivistas en Cuba y otros lugares donde residió. En ellos, como en lo que después sería llamado materialismo vulgar, le era insatisfactorio lo que estimaba su olvido del lado espiritual del hombre, y por tanto, apreciaba lo que llamaríamos el papel activo del conocimiento y de la voluntad humana. Para algunos que se han acercado superficialmente a sus escritos, esas han sido razones para descalificarlo como pensador: no expuso ni organizó sus ideas en un sistema, no se ajustó a las normas del


103

Ana Sánchez Collazo

pensar que imponía el positivismo. Se le ha encasillado por ello como idealista o espiritualista con evidente sentido peyorativo, y hasta hay quien ha encontrado que su pensamiento metafórico es sólo propio y válido para la expresión literaria, pero no permite otorgarle la categoría de pensamiento social. Sin embargo, no sólo Martí entregó en sus escritos lo que podríamos calificar como su cosmovisión, sino que también fue el expositor consistente y sistemático de su tiempo y, sobre todo, se encargó de entregar un proyecto para transformar aquel tiempo a cuya implementación en la práctica histórica concreta dedicó su vida. Sí llevan razón sus críticos pasados y contemporáneos cuando se quejan de que Martí no responde al canon ni a las normas del pensamiento hegemónico en su tiempo. Martí no quiso ser ni pretendió ser un pensador de tal tipo. Lo que hay que preguntarse es si sólo admitiremos como pensamiento aquel que sigue y se expresa dentro de aquel canon y aquellas normas expositivas. El pensamiento latinoamericano desde los tiempos de la primera emancipación —recordemos solamente a Simón Bolívar— discurrió por otros cauces. De acuerdo a sus necesidades, intereses y tradiciones. Por eso ha parecido a algunos en exceso frondoso; marcadamante literario, narrativo o ficcional; y hasta se niega aún entre nosotros la existencia de un ejercicio filosófico. De ese modo se pretende descalificar nuestro pensamiento (latinoamericano), lo cual se inserta en la tradición de descalificar todo lo que no se ajuste a la expresión de base europea occidental, y hasta nos ronda el juicio peyorativo por comparación: somos inferiores porque no podemos expresarnos de igual manera. Por tal camino, hoy se afirma que Martí fue la cabeza de una corriente irracional en la cultura cubana frente a la razón


104 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

instrumental iniciada por Arango y Parreño, continuada por los autonomistas y traída hasta el presente por el pensamiento liberal. Tales planteos y análisis se insertan, sin duda, en la óptica que he descrito, marcadamente colonizadora o colonizada según donde se exponga, expresión dependiente en sus propósitos. No es el caso polemizar ahora más allá, sólo quiero insistir en que se trata de una forma de considerar al pensamiento, que excluye al que se aparta de la lógica de la razón occidental, como le ocurre a Martí. El apóstol cubano no dejó un tratado filosófico pero como se ha constatado por más de uno de sus estudiosos, la filosofía martiana se asienta en la armonía y el amor, como una especie de actualización de las esferas pitagóricas, con un indudable sentido dialéctico, que veía el cambio y la mudanza de los contrarios entre sí. Sin duda que Martí conoció las fuentes y la actualidad del pensamiento occidental de su época, pues ha de recordarse que se graduó de Filosofía y Letras, en España, y que impartió clases de historia de la filosofía en Guatemala. Pero es indudable también que ni los sistemas ni el discurso filosófico al uso satisfacían entonces la necesidad de conocer y transformar a nuestra América. Por eso, siguió la tradición autóctona y original del pensamiento cubano desde José Agustín Caballero, Félix Varela y José de la Luz y Caballero, sintetizada por éste en la filosofía electiva. Se trataba para Martí justamente de elegir sin ajustarse a una escuela. Por eso escribió que cuando conoció el krausismo en España le pareció que decía lo que él venía pensando desde antes o cuando estudió a Emerson halló que su trascendentalismo se asemejaba en muchos ángulos a sus propias ideas. Autoctonía, originalidad y pensamiento creador caracterizan la visión martiana del mundo, animada por una intención otra: la de


105

Ana Sánchez Collazo

abrir ancho cauce al alma latinoamericana, como él mismo decía. Su lógica de análisis y expositiva no fue ni podía ser la de las minorías ilustradas que veían a sus tierras desde la óptica que les imponía la lectura del libro inglés o yanqui. Tal cultura, calificada

peyorativamente por él de literaria,

desconocía a su juicio las particularidades y requerimientos propios de la naturaleza y el alma continentales. Y al igual que dijo que para gobernar en pueblos nuevos había que ser creador, también afirmó que para conocer y pensar a esos pueblos nuevos había que ser también creador, por lo que rechazó al intelectual libresco, que conocía muy bien lo que escribía el inglés, el francés o el alemán, pero no hablaba las lenguas indias e ignoraba al hombre natural. La lógica de su pensamiento buscó conscientemente atrapar aquellas realidades diferentes, propias, y en especial trató de expresar los intereses de sus clases populares: ―América se salvará con sus indios‖, afirmó. Escribía en los periódicos de las clases ilustradas porque no se enajenó de ellas, sino que trató de inducirlas a su perspectiva, y les fustigó una y otra vez por su apego al modelo, la norma y la lógica ajenos. Puso esperanzas en educar una nueva generación intelectual bien informada de lo que acontecía y se pensaba en el resto del mundo. Por eso quiso editar su periódico para dar noticia de lo que estimaba imprescindible conocer y hasta asimilar de Europa y los Estados Unidos. Cuando dirigió el periódico La América, en Nueva York, decía a sus lectores latinoamericanos que para acceder con las producciones agrícolas a los mercados internacionales, era imprescindible aprender en las haciendas del Norte técnicas de cultivo y empresariales. No quiso cerrar a Cuba y América Latina al mundo, sino todo lo contrario:

su

deseo

y

su

acción

fueron

para

insertarlas


106 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

privilegiadamente en ese mundo, desde sus propios intereses y necesidades. Sintetizó esa idea en frase paradigmática: ―Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas‖.28 Fue un hombre de su presente, desde el cual previó e intentó diseñar el futuro. No puede calificársele de premoderno ni de antimoderno, sino que se planteó una modernidad para nosotros, adecuada a nuestra América, y no en función de los grandes centros hegemónicos como efectivamente ocurrió en los términos históricos. Fue, además, una voluntad encaminada a los fines que se trazó, que discurrió por los cauces morales rígidos que se autoimpuso. Estilo, carácter y personalidad, los modeló armónicamente en función de los objetivos que señaló a su vida y a su pensamiento. En sus tiempos de reenquiciamiento y remolde Martí no se amilanó por las diferencias que apreciaba entre su América y el mundo moderno. Sin complejo de inferioridad, orgulloso de su historia y de su identidad continental, buceó a fondo para conocer qué pasaba y hacia dónde marchaba aquel mundo, no para adaptarse a él en un escalón secundario y dominado, sino para enrumbar a nuestra América por el camino propio. ―Hay que prever y marchar con el mundo‖, dijo. Pero no para aceptar el reino de las injusticias acrecidas, sino para acertar en la pelea para impedirlas. Previsores por excelencia fueron su pensamiento y su acción, que no quisieron forzar los acontecimientos con idealismo voluntarista. Ir contra la lógica histórica que se imponía era para Martí acto profundamente racional y ético por humano: no podía admitirse la antihumana lógica que en nombre del progreso y la civilización

28 O.C., t. p.18.


107

Ana Sánchez Collazo

única y hegemónica condenase a la humanidad a nuevas y más profundas dominaciones y desequilibrios. Ir contra la lógica histórica era para Martí la verdadera sensatez (―Los locos somos cuerdos‖, escribió) porque se trataba, no de conquistar a la naturaleza ni a los otros hombres, sino de ajustarse armónica y equilibradamente para el bien del hombre. En sus tiempos de reenquiciamiento y remolde aquel hombre débil y enfermo, que no dispuso del control del poder de Estado alguno ni del poder del dinero, fue un batallador optimista e incansable que supo adecuar sus sueños a las condiciones que le imponía su realidad histórica, pero que, sin dejarse aplastar por ésta, se empeñó —por previsión y humanismo— en mover esa realidad por otros rumbos. Para muchos fue un soñador, pero su acción cuidadosa, sensata, de pasos lentos y seguros hacia su fin, logró el portento de unir a los patriotas cubanos y de organizar e iniciar el nuevo combate por la independencia. Sabemos que aquellos eran los primeros pasos dentro de la estrategia para avanzar hacia el programa liberador de alcance continental. Era hermoso, por bueno, aquel intento de transformar al mundo, de tomar el cielo por asalto. El pensamiento y la vida de Martí demuestran que, además de necesario, ello era posible. Porque las posibilidades en la vida social se crean; el cambio social no aparece solo, espontáneamente. El hombre no es juguete inerme de un destino prescrito, aunque le llamemos leyes de la historia, sino que escoge entre las muchas opciones que le ofrece la época. Parafraseando a Martí, podemos decir que no se puede hacer como los frailes con Colón, sino que hay que lanzarse a buscar el nuevo mundo, no el del navegante, sino el de la liberación del hombre.


108 ¿Por qué las Cátedras Martianas?

Y como señalara Martí, ―Por entre las razas heladas y las ruinas heladas dejadas a su paso los bárbaros, se ha abierto paso, el americano nuevo que convida a la juventud del mundo

a que

levante en sus campos la tienda‖. Los cubanos de hoy lo sabemos porque afrontamos nuestros difíciles tiempos de reenquiciamiento y remolde con espíritu creador, original y autóctono; porque impulsamos otra lógica diferente a la hegemónica en el mundo; porque buscamos con tacto y apego a las circunstancias cómo continuar el proyecto emancipador que ya tanto ha transformado nuestro país. Este es hoy el modo de ser martianos; ese es el mandato suyo que hemos de seguir cumpliendo; esa es la lección que hemos de aprender todos los días para garantizar la república moral, con todos y para el bien de todos, y contribuir al equilibrio del mundo, y para alcanzar el bien mayor del hombre. Por tanto es necesario continuar fortaleciendo la red internacional de Cátedras Martianas, (que ya existen en México, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Argentina, Chile, Bolivia, Puerto Rico, República Dominicana, Brasil, Ecuador, España y Cuba) para profundizar en el conocimiento de nuestras raíces, sentirnos orgullosos de ser latinoamericanos, entender la necesidad de nuestra unión para impedirle el paso al gigante de las siete leguas, pues como señalara nuestro José Martí: ―Por eso vivimos aquí, orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No vivimos, no, como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por su mérito; y se la respete por sus sacrificios; porque las mismas guerras que de pura ignorancia le echan en cara los que no la conocen, son el timbre de honor de


109

Ana Sánchez Collazo

nuestros pueblos, que no han vacilado en acelerar con el abono de su sangre el camino del progreso‖ (José Martí, ―Madre América‖). Por ello, luchemos todos, unidos por nuestra Madre América y por un mundo mejor.


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Poseer el grado de doctor en ciencias. Presentar solicitud acompañada de un currículum vitae y los documentos comprobatorios del mismo.

Remuneraciones: Se desglosan en tres conceptos: 1.

Plaza de maestro-investigador de tiempo completo, categoría “C”. Sueldo base más prestaciones (aguinaldo, prima vacacional, ayuda escolar, etc.).

2.

Cátedra de excelencia otorgada con recursos propios: a) Para doctores miembros del SNI (Sistema Nacional de Investigadores), o b) Para doctores titulados.

3.

Estímulos al desempeño del personal docente: Otorgado anualmente por una Comisión de Pares, sobre la base de una evaluación de la productividad académica del ciclo anterior.

Evaluación: Las solicitudes, así como los documentos que las acompañen, serán evaluadas por la Academia de Profesores del CISE, la cual podrá solicitar a los aspirantes una entrevista y/o una presentación sobre un tema de su área de especialidad. Fecha límite para la recepción de solicitudes: 19 de agosto del 2011. Las solicitudes deben enviarse al Centro de Investigaciones Socioeconómicas: Apartado Postal 680, Saltillo, Coahuila C.P. 25280. Para obtener información adicional, favor de comunicarse con el Dr. Luis Gutiérrez Flores a los teléfonos (01-844) 412-1113 y 412-9029, extensiones 113 y 114 o bien al correo electrónico: luis.gutierrez@uadec.edu.mx. Página web del CISE: www.cise.uadec.mx

Unidad Camporredondo Edificio “S” A.P. 80 Tel. y Fax 91 (84) 412-90-29 C.P. 25280 Saltillo, Coah., México.


Normas para publicar en Equilibrio Económico Las investigaciones presentadas a Equilibrio Económico deberán abordar algún tema teórico o empírico de especial interés en las áreas de Economía, Sociología, Ciencia Política y otras ciencias sociales. Equilibrio Económico considerará para su posible publicación trabajos terminados escritos en español o inglés (si se elige esta última el autor será responsable de la forma estilística del documento), que no hayan sido publicados y que no estén siendo sometidos simultáneamente para su publicación en otro medio. Los manuscritos deberán dirigirse a: Revista Equilibrio Económico Facultad de Economía, Universidad Autónoma de Coahuila Unidad universitaria Camporredondo, Edificio ―E‖, C.P. 25280 Tel. (844) 412 87 82 y Fax (844) 410 26 79 Saltillo, Coahuila, México O enviarse por correo electrónico a: equilibrioeconomico@uadec.edu.mx y/o con copia al Coordinador Editorial. Las publicaciones de Equilibrio Económico estarán disponibles en la página web: www.uadec.mx Los autores deberán contemplar en la realización de sus trabajos las siguientes normas de publicación en Equilibrio Económico: 1.

El documento final deberá estar escrito en el procesador de Microsoft Word en letra Arial 12 puntos con los márgenes superior, inferior y derecho de 3 cm. y el margen izquierdo de 3.5 cm. Las gráficas, tablas o figuras pueden estar incluidas dentro del texto (como imagen) en el lugar donde se prefiera que aparezcan.

2.

Los artículos deberán estar escritos a espacio y medio y no deberán exceder de 25 hojas numeradas progresivamente, incluyendo el texto principal, cuadros, figuras, tablas y referencias bibliográficas.

3.

En la primera página deberán aparecer: título del trabajo, autor (o autores), la institución a la que pertenece(n), la dirección completa a la que se debe enviar toda correspondencia, correo electrónico, fax y teléfono.

4.

A continuación deberá aparecer un resumen del trabajo, en español e inglés, no mayor a 100 palabras.

5.

Los autores deberán incluir las palabras clave que definan el trabajo (entre 3 y 5) y la clasificación JEL (entre 3 y 5).

6.

Después se adjuntarán el texto principal, las referencias bibliográficas, los apéndices, los cuadros y las gráficas.

7.

Las citas en el texto deberán ser de la forma: Arellano (1989) o (véase Baltagi, 1993).


8.

El listado de referencias, al final del documento, deberán aparecer alfabéticamente de la siguiente manera: Para el caso de citar un artículo de investigación: Arellano, Manuel (1989): ―A Note on the Anderson-Hsiao Estimator for Panel Data‖, Economics Letters, 31(1): 337-341. Para el caso de cita de un libro: Gujarati, Damodar N. (2004) Econometría, Colombia: McGraw-Hill. Para el caso de un capítulo de libro: Johnson, D. Gale (1988): ―Policy Options and Liberalizing Trade in Agricultural Products: Addresing the Interests of Developing Countries‖, en Anne O. Krueger (ed.), Development with Trade. LDC’s and the International Economy, San Francisco: International Center for Economic Growth.

9.

Toda ecuación matemática que se desee numerar debe ir con números arábigos, entre paréntesis y a la derecha de la ecuación. Las numeraciones deben ser consecutivas.

10.

Todo documento que se someta a revisión para publicarse en Equilibrio Económico, debe cumplir (por lo menos) con la siguiente estructura (secciones del texto): 

Título del artículo

Resumen (y abstract)

Introducción

Marco de referencia

Desarrollo del tema

Conclusiones

Referencias

Aunque hay que subrayar que las anteriores secciones no necesariamente deberán aparecer en ese orden ni los autores tienen que limitarse solamente a estas secciones. 11.

Toda propuesta de investigación que se someta a publicación en Equilibrio Económico deberá pasar dos procesos de revisión. Una revisión inicial por parte del Comité Editorial sobre su cumplimiento con la línea editorial de la revista, y una revisión posterior, preferentemente por un dictaminador externo a la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila.

12.

El Comité Editorial de Equilibrio Económico, Revista de la Facultad de Economía, someterá a una revisión de estilo (si lo considera necesario) todo artículo aceptado.


Revista Equilibrio Económico Año XII Vol 7 No 1  

Revista de Economía

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