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ESCRITO DE DESPEDIDA DE LA ALCALDÍA Hace algo más de 10 años que vengo desempeñando el cargo de Alcalde de Alboloduy. Por aquel entonces (año 2002) contaba con 27 años y se hacía realidad el sueño de poder aportar mi granito de arena en el pueblo que me vió nacer. Han sido 10 años muy intensos, donde mi vida se ha ido transformando poco a poco; ejercía de alcalde a la par que culminaba mis estudios, desarrollaba mi vida laboral y formaba una familia. La responsabilidad que entraña el ocupar este cargo hacía que mi esfuerzo se redoblara para solucionar los problemas de los vecinos, en la búsqueda de la mejora de calidad de vida de los mismos y, en definitiva, en poder hacer de Alboloduy un pueblo con futuro. Esa fue, precisamente, la motivación que llevó a un joven universitario a movilizar inicialmente a una generación de jóvenes, y de la mayoría de la sociedad alboloduyense después, para que, primero en la oposición y luego en el gobierno, emprender esta andadura. En noviembre de 2012, coincidiendo con el décimo aniversario del fallecimiento de Moises Rúz Tocón, anuncié mi retirada. Como mi amigo Moi, tengo dos hijas pequeñas y veo cómo van creciendo y cómo mis obligaciones y mi entrega por el Ayuntamiento me limitan la atención que les debo. Esto, junto con la convicción personal de la importancia de la limitación de tiempo para ocupar un cargo público, es lo que me lleva a renunciar a la Alcaldía de Alboloduy una vez alcanzados los diez años de mandato. Volviendo la vista atrás, tengo que decir que los inicios no fueron fáciles ni agradables, con un Ayuntamiento inmerso en varios escándalos, bloqueado debido a una nefasta gestión económica, con unas infraestructuras obsoletas o inacabadas y con innumerables problemas, a lo que se unió el mazazo que supuso el fallecimiento de Moisés cuando llevaba 10 meses como Alcalde. Ello requirió del esfuerzo y tesón de mucha gente para ir solventando todos estos problemas a lo largo de todos estos años. Tengo que agradecer a todo el pueblo su comportamiento durante este periodo, donde la tolerancia y el respeto siempre ha prevalecido. Quiero agradecer tanto a los que han confiado en mí con su voto durante estos años, como los que no, por el respeto y la consideración que han mantenido, siendo la normalización de la vida social de Alboloduy una realidad. Mi renuncia al cargo de alcalde no deja de seguir el guión de aquel joven soñador: que cree en la vocación política para resolver los problemas de los ciudadanos, que está plenamente convencido de que la sociedad democrática se construye día a día, que sostiene que los cauces de participación ciudadana son vitales para su mantenimiento, que cree en los políticos con vocación de servicio público, y que anteponen los intereses generales a los particulares, y que no cree en los políticos incapaces de sobrevivir fuera de la vida pública, que se sirven de los ciudadanos en vez de ser servidores de los mismos. En este sentido estoy plenamente convencido de que la renovación y regeneración pública es un paso positivo en el fortalecimiento de la democracia. Este, y no otro, es el motivo por el que renuncio a la alcaldía de mi pueblo. Y no hay mejor predicamento que el ejemplo propio. Sin embargo, que renuncie al cargo de alcalde no significa que me despreocupe de mi compromiso adquirido en las últimas elecciones municipales. Dejaré de ser alcalde pero mantendré mi acta de concejal, poniéndome a disposición de la persona que me sustituya para seguir trabajando por mi pueblo desde esta nueva posición. Estoy convencido que la nueva situación será un soplo de aire fresco y positivo para la localidad.

La experiencia de estos años me ha enseñado que lo más importante en la vida pública no son los conocimientos o las influencias, es la voluntad y la generosidad. De nada vale saber de todo o tener grandes influencias si después no se destina al servicio de la sociedad. No tiene precio, sin embargo, la dedicación y el esfuerzo voluntario para servir a los demás. Así, quiero destacar a los hombres y mujeres que durante estos años han compartido conmigo la responsabilidad de gobierno, ya que es, sin lugar a dudas, la generosidad en su dedicación y esfuerzo lo que ha hecho posible la consecución de los grandes


retos logrados para nuestro pueblo, como la gran cantidad de obras ejecutadas en todos estos años, la gran cantidad de trabajo generado, mejorando, al mismo tiempo, unas arcas municipales que hoy día presenta una situación saneada. Son muchas las personas a las que tengo que agradecer su compromiso, pero quiero destacar a dos de ellas: Jose López Abad y Sonia María Guil Soriano, dos personas íntegras y de una enorme cualificación que, pudiendo triunfar en cualquier trabajo, decidieron apoyarme en su momento y embarcarse en la aventura de cambiar su pueblo. Y sin duda, gran parte de los objetivos cumplidos se deben a ellos, por lo que quiero reconocer personalmente su trabajo y agradecer su apoyo y dedicación. Dejo la alcaldía con la satisfacción del deber cumplido y con la conciencia de haberme entregado al 120% por mí pueblo. En el balance de estos diez años han sido muchas las obras que se han acometido, algunas destinadas a mejorar la calidad de vida del municipio y otras destinadas a favorecer el desarrollo de empleo. Destacaría las destinadas al ciclo integral del agua (con la renovación casi integra de la red de abastecimiento, un nuevo depósito y una planta de tratamiento), la adquisición de los terrenos y urbanización del Huerto de la Torre, la construcción de las 6 viviendas de Protección Oficial, el nuevo mercado de abastos, una guardería, varias zonas deportivas, la rehabilitación de las casas de los maestros, y las actuaciones en la Iglesia. Hemos celebrado importantes eventos, como el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, varias ediciones del Día de la Vendimia, Varios Cursos de la Universidad de Almería, .... Sin lugar a dudas se han puesto los cimientos para que en la próxima década se pueda revertir la tendencia demográfica de nuestro pueblo. Aquí, quisiera hacer un breve inciso, ya que a mi entender éste es el principal problema, la pérdida de población, y para su solución debe seguir trabajándose en dos aspectos fundamentales: continuar incrementando la calidad de vida del municipio y seguir facilitando la creación de empleo y autoempleo mediante la creación de servicios e infraestructuras. Desde el Ayuntamiento que he presidido hemos sido conscientes en todo momento de que el desarrollo económico es vital para nuestro municipio, que su desarrollo, pasa por medidas de medio y largo plazo. Así se ha trabajado de forma incansable en la generación de infraestructuras que faciliten el establecimiento de iniciativas emprendedoras, como en el caso del turismo con la creación del albergue, la potenciación del museo, la puesta en marcha del plan turístico, rutas de senderismo, entre otras. En el caso de la agricultura, el asfaltado de caminos rurales, la electrificación de importantes zonas y el desarrollo del riego por goteo completo de nuestra vega facilitan la puesta en valor comercial nuevamente de explotaciones. También hay que destacar el impulso definitivo a la creación de un área industrial con el vivero de empresas. Sería muy largo enumerar las actuaciones acometidas, pero confío en su continuidad con el II Plan de Desarrollo Local de Alboloduy, que marca el recorrido para que a medio plazo alcancemos la sostenibilidad poblacional y de calidad de vida que todos queremos para nuestro municipio. Para finalizar tengo que tener un especial recuerdo con todas las personas que me han apoyado incondicionalmente durante estos años, anteponiendo la confianza a mi persona y a mis compañeros a sus propias ideologías políticas. Por eso quiero agradecerles con estas líneas mi más sincera gratitud, por supuesto, a todos aquellos que además dieron un paso al frente y concurrieron junto conmigo en las listas municipales; para mi ha sido todo un orgullo el haber contado con todos ellos. Y el último de mis agradecimientos, que ni mucho menos es el menos importante, va para toda mi familia, pilar de apoyo fundamental para superar los momentos difíciles y colaboradores vitales en esta etapa política del pueblo.

Muchas gracias a todos.

En Alboloduy a 11 de julio de 2013

Antonio Salvador Matarín Guil


Escrito de despedida de la alcaldía