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Revista edición 96 marzo 1998

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heridos. Entre los últimos del lado del cocuyano todos los jefes y oficiales con excepción de Foción Soto. Del ejército rebelde sólo unos pocos lograron escapar por la vía a Pamplona, quedando 300 prisioneros en manos del vencedor, entre ellos los más importantes jefes: los Coroneles Melchor Carena y Eusebio Mendoza y los oficiales Leonardo, Ezequiel, Pedro León y Manuel Francisco Canal, Salustiano Ortiz, Pedro Salas, Juan de Dios Ramón y el Presbítero Andrés Blanco.(8) El historiador Quijano Otero simplificó así el combate de Concepción: ..Batalla única en

la historia, en que se vio a todos los jefes, oficiales y clases de ambas partes más o menos mal heridos y fuera de combate el 73% de los lidiadores. La revolución quedó vencida en aquel singular combare·: La herida sufrida en este combate por Santos Gutiérrez, al decir del médico santandereano Manuel Plata Azuero, fue ocasionada con rifle, sobre el costado izquierdo, de cuatro y media a cinco pulgadas de profundidad, oblicua de abajo hacia arriba y de adelante hacia atrás, ocasionando accesos de fiebre y supuración pero sin ningún peligro para su salud. (9) Como esta herida obligaba al valeroso guerrero a guardar reposo, con tal propósito volvió al Cocuy, donde permaneció a la expectativa de los acontecimientos en Santander. Apenas repuesto parcialmente de su salud, fue a

Bucaramanga a ocupar la curul de diputado para la que había sido elegido por la provincia de García Rovira En esta Asamblea reunida en la nueva capital de Santander, uno de sus primeros actos fue el de proponer una amnistía generalizada y amplia a quienes había vencido con su espada. El cocuyano pensaba que sus adversarios debían vivir en paz e igualdad con los vencedores, ya que la guerra era apenas el medio menos deseado para someterlos a la legitimidad y una vez logrado tal propósito no tenía porque haber distinción entre unos y otros de sus compatriotas. Tan gallarda como generosa proposición fue aprobada por la Asamblea en el mes de noviembre. Pero la incautación de los cañones en el combate de Concepción los cuales pertenecían a las tropas nacionales acantonadas en Tunja, reforzó en el gobierno de Santander la idea de que el gobierno central promovía y apoyaba la rebelión. Por ello, el presidente del Estado, Eustorgio Salgar ratificó la acusación pública contra el gobierno de la Confederación en cabeza del presidente Ospina. Acusación que llevada ante la Corte Suprema de Justicia por Ospina, le ocac;ionó a Salgar la pena de suspenstón del cargo y cuatro meses de prisión, sentencia que solo tuvo efecto en su primera parte, pues la generalización de la guerra civil que se aproximaba, impidió la ejecución de la segunda. A raíz de la suspensión del Presidente de Santander Eustorgio

Salgar, se le ofreció a Aquileo Parra la Designatura para qu~ entrara de inmediato en ejercicio de la Presidencia del Estado, ofrecimiento que éste no aceptó. Situación que llevó a los Santandereanos a ofrecérsela al héroe de Concepción Santos Gutiérrez. que tampoco pudo aceptarla debido a su convalecencia de la herida sufrida en aquel terrible combate. En estas circunstancias quedó encargado Antonio María Pradilla. Mientras tanto, el26 de julio de 1859 en el Estado de Bolívar estalló la revolución inicialmente contra el gobierno local y luego se orientó contra el gobierno general, cuando los rebeldes aprehendieron al intendente y se apoderaron del parque. Estos hechos obligaron al presidente Ospina a declarar turbado el orden público el 3 de septiembre y a designar al general Pedro Alcántara Herrán, entonces en W áshington, como Ministro de Guerra, encargándole la adquisición del material bélico necesario para someter la re]?elión. Al llegar el general Herrán a la Costa Atlántica, gracias a su espíritu conciliador pudo restablecer el orden público de manera pacífica, entrando en arreglo con los rebeldes, aún cuando los desórdenes del Magdalena del mes de noviembre tuvieron alguna trascendencia. Pero al llegar al año de 1860, las relaciones entre el gobierno de la ·confederación y los gobiernos del Cauca, Santander, Magdalena y Bolívar eran en extremo tirantes. El 1 ACORE

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