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CUENTOS A CHORROS

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Un día normal en el que el granjero estaba arando su huerta se le apareció la gotita y le pidió un favor: Gotita emprendedora:­¿Granjero tu podrías ayudarme? Granjero:­Supongo que sí , te debo una ¿te acuerdas? Gotita emprendedora:­Sí , sí me acuerdo. Granjero:­Dímelo ya que me tienes intrigado. Gotita emprendedora:­Resulta que la ciudad desprende muchos residuos que van a parar directamente al mar , al lago o al río. Me gustaría que me ayudaras porque las gotitas como yo que realizamos el ciclo del agua nos estamos ensuciando y contaminando. Tu podrías decirle a las demás personas que eviten contaminar tanto porque las perjudicadas somos nosotras las gotitas. Granjero:­Sí por supuesto, mañana te pasa por mi casa y hablamos. El granjero fue corriendo hacia la ciudad donde tenía varios amigos y les propuso la idea, los amigos aceptaron, pero le dijeron al granjero que ellos solos no podían cambiarlo todo. El granjero les propuso que fueran colgando carteles por toda la ciudad. Al día siguiente la gotita fue a casa del granjero y le preguntó de nuevas , el granjero le respondió que ya estaban tomando medidas . Al cabo del tiempo la contaminación en las aguas de la zona era casi mínima debido a que la idea de los carteles había sido una fantástica idea. La gotita fue corriendo a la casa del granjero y le dio mil gracias por el trabajo que había realizado y le dijo: Gotita emprendedora:­Muchísimas gracias por el trabajo que habéis realizado porque nuestra vida estaba en peligro. Granjero:­De nada , te debía una. Los dos fueron muy felices y desde ese momento han sido amigos inseparables.

Mario


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UNA BUENA LECCIÓN.

Un día de verano en la granja, los patos se fueron a bañarse a la alberca. Cuando se

estaban bañando, un pato sin querer le dio al grifo donde se llena la alberca y con toda esa agua se removió todo y se asustaron mucho, pero cuando le pillaron el truco, se divirtieron mucho dando vueltas y vueltas...

Al día siguiente a ellos se les ocurrió una idea para hacerle una trastada al cisne; la

trastada era coger una cuerda, atarla al grifo y cuando el cisne fuera a bañarse, le estiraban de la cuerda y el cisne se asustaría mucho.

Así que a la media hora le hicieron eso al cisne . Entonces el cisne se asustó mucho y

dijo en voz alta que cuando pillara a esos gamberros que le hicieron eso, les iba a pasar algo muy, pero que muy malo.

Al día siguiente los patos que iban escondiéndose de matorral en matorral porque iban

asustados por si el cisne los pillaba. Cuando se acercaron a la alberca ya se sintieron más tranquilos y se bañaron. Cuando se soltaron y ya no tenían tanto miedo, le dieron al

grifo otra vez y estuvieron ahí toda la tarde hasta que se enteró el cisne que estaba en su huerto tomando el sol tan tranquilo.

Cuando se enteró fue sigilosamente hasta la alberca y cuando los pilló les regañó mucho

y ellos se asustaron, pero cuando ya casi termina de regañarles les dijo: ­Es broma yo

nada más que quería asustaros un poco para que no me lo hicierais más y en realidad me ha encantado lo que habéis hecho.

Así que fueron todos a la alberca y se dieron un baño y en mitad del baño se les ocurrió

una idea muy buena y se trataba de hacer una atracción cobrando 2 euros por baño.

Al día siguiente en una furgoneta vieja que tenía el viejo sabio ''que es una tortuga'' y

también pidieron unos altavoces a un humano llamado José y José se los dejó y a medio día fueron pregonando la nueva atracción que había en el pueblo...

A los 10 días fueron a darle al grifo y no salía nada de agua y ellos no sabían lo que

pasaba, así que fueron a ver el depósito y vieron que no había agua. Así que el viejo

sabio se enfadó con ellos y les mandó un gran castigo, que era que todos los patos y el cisne tenían que llevar cubos de agua desde el río hasta la alberca. Y aprendieron la lección y a partir de ese momento ahorraban agua y todos fueron tan felices. Francisco Jódar


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Cuento sobre el agua. Había una vez una fuente en la parte de Reino Unido y decían que había

surgido de una adolescente guapa, feliz, hermosa sobretodo y trabajadora. Un día fue al instituto después de vacaciones iba muy feliz, se sentó en una mesa. El día iba pasando muy bien ,pero a última , vino un joven nuevo, era muy guapo, trabajador y simpático. Se llamaba Pedro Gracia Quesada y ella se enamoró. Aquellos meses iban normales, pero un día de aquellos meses ,él por una carta le dijo que si querían ser novios. Al poco tiempo se casaron. La relación iba muy bien, pero hubo un mes en que todo empeoró. La adolescente, que ya no era una adolescente si no mujer lloraba casi todos los días. El marido le pegaba e iba sangrando por su casa. Para que lo volviese a querer, le compraba e iba a por el pan con muchos moratones. Las trabajadoras le preguntaban qué le había pasado. Ella siempre decía que se había caído en su casa. Un día se enteró de que le ponía los cuernos con otra mujer que al parecer se llamaba Marta. Ella cada día lloraba y se curaba pero no quería divorciarse por miedo a que la matará después de que se divorciaran. Se lo dijo a sus padres, sus padres ya eran mayores y no entendían nada de lo que les decía. Cada día era más duro, ya no podía aguantar casi nada, solo se le veía sangre por todos lados. Una mañana cuando el hombre se fue a trabajar, que sepa Dios si iba a trabajar, se hinchó a pastillas: pensaba en los momentos buenos a la hora en que se murió. Cuentan que le rompieron su casa para hacer la fuente que dicen que es de agua salada por las lágrimas de la muchacha. José Manuel


LA CAÑERÍA MORTAL

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Érase una vez un grupo de amigos que fueron a jugar al fútbol, era verano y cuando

terminaron de jugar al fútbol tenían mucha sed. Un niño se sentó debajo de un árbol y cuando sus gotas de sudor cayeron al suelo quitó la arena que había en el suelo y destaparon un asa de un trampilla.

El niño cogió el asa y estiró, levantó un poco la trampilla, entonces llamó a sus amigos y

estiraron todos juntos y abrieron la trampilla. Los niños bajaron, pero estaba muy oscuro y se salieron en seguida.

Un niño dijo: ­ ¿Quedamos esta tarde con linternas para meternos?. Todos los niños dijeron que sí.

Entonces a la tarde siguiente los niños se juntaron con linternas y con palos y se

metieron en el túnel. Todos los niños llevaban linterna, pero a uno se le rompió la suya. A los cinco minutos ya se le habían apagado las linternas a cinco chicos. Solo quedaban

dos linternas encendidas, pero poco a poco se le fueron apagando las linternas. Los niños se asustaron mucho y cuando iban a darse la vuelta vieron que dos de los siete niños se perdieron. Los niños se asustaron todavía más de lo que estaban.

Cuando estaban todos juntos, un niño pisó a una rata y cuando chilló la rata, el niño se

fue corriendo del susto y se perdió en la oscuridad. Ya solo quedaban cuatro niños. Los

niños estuvieron andando a oscuras y cuando ya estaban desesperados para salir, un niño vio una luz y corrieron hacia la luz .

Cuando estaban dentro de la luz entraron en un campo lleno de árboles frutales llenos de frutas. Los niños corrieron a coger las manzanas, naranjas, peras, higos, mandarinas, ciruelas y muchas más frutas.

Comieron hasta reventar. Los cuatro niños murieron porque no pudieron resistir la

tentación de comer las manzanas. Los niños tenían tanta hambre que pensaban que eran frutas, pero eran arañas, ratas y serpientes.

Los padres y madres de los siete niños estaban preocupados por sus hijos y llamaron a la guardia civil. Fueron al campo de fútbol y vieron las pisadas de los niños que llevaban

hasta la trampilla. Los civiles entraron en la trampilla y vieron al primer niño muerto, al

lado tenía muchas ratas que se lo estaban comiendo y cuando asustaron a las ratas vieron que el niño ya llevaba muchos días muerto.

Poco a poco fueron viendo a otros dos niños muertos. Los civiles recogieron los


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cadáveres, cuando salieron vieron a todos los padres y madres llorando. Los padres vieron a los civiles salir y cuando salieron los tres cadáveres rompieron a llorar.

Los padres de los otros cuatro niños se preguntaron que dónde estarían sus hijos.

Entonces un padre le dijo a los civiles que entraran otra vez, pero esta vez con más personal.

Cuando entraron por segunda vez llegaron más lejos y encontraron a más ratas, más

telarañas y al fin encontraron a los cuatro niños muertos. Cuando estaban saliendo los

padres vieron a sus hijos muertos. Los civiles llamaron a un albañil y taparon toda esa cañería y la trampilla se hormigonó para que nadie más atravesara más esa trampa mortal.

Juan Antonio Arza Herrera


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ELPOZO

Indu era el nieto del jefe de la tribu que vivía en un pueblo pequeño de África donde viven unas 500 personas. Son muy primitivos pues ellos carecen de todas las comodidades de las que disfrutamos nosotros. Indu era muy querido en su pueblo pues era un niño muy vivo y despierto, no tenía padres y vivía con sus abuelos. En el pueblo ellos mismos cultivaban sus propias semillas, hortalizas, bebían agua de donde sacaban de un pozo e incluso cazaban para poder comer.

Un día estando en el bosque cazando sintió a lo lejos un ruido muy raro y se agachó entre los matorrales y vio unas especies de naves de hierro que iban sobre ruedas y andaban solas. Indu salió corriendo como un rayo para el pueblo, para contárselo a todos, pero nadie lo creía. Al rato empezaron a llegar los extranjeros con sus naves raras. Los indígenas empezaron a salir de sus chozas y todos miraban muy sorprendidos y extrañados. El jefe Saudí de la tribu saludó: ­¡Buenos días!

Y el extranjero saludó en su idioma:

­¡Buenos días! Me llamo Michael y hemos venido a conocer vuestras costumbres.

El jefe Saudí le dio la bienvenida a los extranjeros y les dijo que sus tiendas se instalaran en el pueblo. Fueron pasando los días y los extranjeros iban de un sitio a otro. Indu como era muy curioso se pasaba todo el día detrás de ellos sin que lo vieran. Veía en ellos algo que no le gustaba pero no entendía qué era. ­¡Indu saca agua del pozo!.­Le dijo su abuelo ¡Si abuelo!.­Contestó el.

El agua era imprescindible para ellos, ya que se abastecían del único pozo que había en el poblado y no había agua en los alrededores. El extranjero se quedó mirando pensativo a Indu y luego se marchó.

A la mañana siguiente como siempre Indu sacaba agua del pozo para la comida y para beber.

Al llegar el anochecer algunos de los indígenas del poblado empezaron sentirse mal, tenían vómitos, diarrea y fiebre pero no le dieron importancia. Al día siguiente había más habitantes del poblado enfermos, ya al día siguiente había dos muertos. El jefe Saudí no sabía qué pasaba, no lo entendía. Indu seguía observando y espiando.

Al caer la noche Indu vio una sombra. Cual fue su sorpresa al descubrir que era el jefe de los extranjeros y que caminaban hacia el pozo y vertía algo en el agua. Sin hacer ruido volvió a la cabaña de su abuelo y le contó lo sucedido y su abuelo habló con la tribu y todos unidos esperaron. El jefe Saudí le preguntó al extranjero: ­¿Por qué envenenáis nuestra agua? Los extranjeros le contestaron:

­Porque en vuestra tierra hay un yacimiento de petróleo y como no os ibais, la única manera era envenenar el agua para que fueseis muriendo poco a poco y así os iríais del poblado. Los indígenas querían matar a los extranjeros pero el jefe dijo que no, que les sacarían del pueblo sin hacerles daño. Los habitantes del poblado recuperaron la salud y la vida siguió como antes.

Todos vitorearon a Indu porque gracias a él descubrieron que envenenaban el agua del pozo. Fin.

Irene Reyes


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LA ISLA AGUADA Érase una vez en un sitio tan remoto que no lo conocía nadie, una isla llamada la Aguada . Su nombre venía de que por todos sitios había agua y nunca había sequías. En la isla Aguada vivían muchos tipos de animales y solo un humano que naufragó cuando su barco chocó con el arrecife que rodea a la isla Aguada. El humano llamado Silbe vivía en lo alto de un árbol que era el más grande de toda la isla y desde ahí se podía ver toda la isla . La casa estaba hecha de bambú , palos , hojas de palmera y de bananero ….. En la isla había un gran secreto que era que en algún sitio de la isla había una cueva y en lo más profundo de ella vivía el guardián del agua y su secreto era que el que lo matase heredarías sus poderes mágicos, pero en la isla no habría más agua para nunca . Sus poderes eran ser invisible , hablar con todos los animales , podía volar , podía convertirse en todos los animales del mundo y muchos más poderes. Silbe tenía un amigo que era un león llamado Caspian , se lo encontró cuando era una cría y lo cuidó y lo protegió de los otros animales cuando aun era una cría. Caspian vivía en una cueva cercana al árbol donde vivía Silbe su amo . Todas las mañanas Silbe iba a la cueva donde vivía Caspian y se iban a recoger frutos o a cazar para luego poder comer. Caspian tenía un secreto que era que el conocía el lugar donde vivía el guardián del agua y también conocía al guardián que era su amigo . El guardián le dio a Caspian el de hablar, pero le dijo que no hablara delante de su amo . Cuando se pasaron unos cuantos años a Caspian se le escapó el habla y Silbe se empezó a preguntar que por qué no se lo había dicho antes , pero Caspian no contestaba . Al día siguiente le dijo otra vez que por qué no se lo había dicho antes, pero no contestaba . Cuando pasó un tiempo el león llamado Caspian fue a la cueva del guardián del agua a decirle que se le había escapado hablar y el guardián le dijo que no se preocupara que él iba a ir a visitar a su amo para decirle que todo había sido una imaginación suya . Pero cuando lo visitó, le pasó una cosa muy rara y era que se quedó atrapado en un recipiente de agua que había junto a su cama se bambú . Cuando se despertó Silbe se dio cuenta de que había algo en su recipiente de agua y se dio cuenta de que era un duende del agua como había leído cuando era pequeño en su casa. El duende no podía hacer nada con sus poderes solo podía esperar a que pasara algo para escapar de Silbe . Silbe metió la mano en el recipiente de agua y lo cogió y fue corriendo a enseñárselo a su león Caspian . Cuando Caspian lo vio le dijo Silbe que lo soltara para que no se secara toda la isla y Silbe le hizo caso a su amigo y mascota Caspian . Rufino


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LA MALDICIÓN DEL LAGO Había una vez, una niña llamada Isabel que tenía 11 años. La niña vivía en una pequeña aldea con su padre al lado de una rambla. Todos los años la rambla se secaba, pero en invierno siempre volvía a llenarse de agua y a convertirse en un gran lago. Durante el invierno, mientras llovía, la gente sacaba sus cántaros a la calle para que se llenaran de agua y tener reservas para el

verano.

Cuando el verano llegaba el agua del lago todavía no se había secado del todo y como hacía calor, los niños la aprovechaban para refrescarse y jugar con ella. Además el pueblo estaba preparado para las altas temperaturas y la sequedad.

La gente del pueblo pensaba lo afortunados que eran por tener esa rambla al lado de la aldea y por vivir en ese maravilloso sitio que les daba unas buenas precipitaciones, aunque las temperaturas fueran demasiado

extremas. Pero la gente de aquella aldea era demasiado avariciosa y egoísta por eso, cada año, cogían toda el

agua que podían sin pensar en los demás, es decir, les daba absolutamente igual que algunas familias se quedaran sin agua, lo único que les importaban era tener agua para ellos pero esto, por suerte, casi nunca pasaba.

Un día pasó por allí un hombre con unas pintas extrañas en pleno verano y la gente de la aldea pensó que era un loco apunto de morir, así que nadie le hizo caso.

El hombre al ver que todos le ignoraban echó una maldición al lago pero a la gente no le importó. En ese

momento la gente pensó que no había pasado nada y estaba tranquila. Pero al día siguiente, cuando Isabel fue a recoger un poco de agua al lago,

apareció de repente un monstruo marino entonces se asustó mucho


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e intentó escapar pero el monstruo la agarró y se la llevó a una cueva subterránea. Una hora después el padre de

Isabel al ver que todavía no había llegado su hija fue a buscarla al lago pero allí no encontró nada y cuando ya se iba, vió un cubo flotando

en el agua entonces lo recogió y al verlo más de cerca vió que era de su hija. El pobre hombre muy triste pensó

que su hija se había caído al agua y se había ahogado pero no se dio por vencido. En ese momento fue corriendo a la aldea y avisó a todos. Más tarde todos se metieron en el agua y empezaron a buscarla. Después de un rato buscando, por fin encontraron la cueva subterránea y fueron a explorarla y allí sentada en una roca la encontraron y su padre corriendo fue a darle un gran abrazo. Pero justo cuando todos creían que ya se había arreglado todo y se iban, vino el monstruo. Todos se asustaron mucho y salieron de la cueva a toda prisa hacia la superficie. Pero Isabel y su padre no pudieron escapar porque el gran y terrorífico monstruo les bloqueó la salida, pero los que habían conseguido salir de la cueva fueron a ayudarles.

Al final entre todos consiguen matar al monstruo y por fin se acabó todo. Entonces regresan a la superficie y juntos prepararon un gran banquete.

Laura García Lagar


IO DE 6

PRIM

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EM

6º PRIMARIA.

P ER R

ºP

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Soy una niña francesa que vive en Fontenebleau, un pueblo cercano a París. Mi casa está en un callejón oscuro, es lo mejor que pudimos conseguir después de que nos desahuciaran de nuestra vieja casa. Ese día era un día de lluvia, mis días preferidos ya que adoro el agua. Vivíamos en un barrio cercano al mar en Francia. Mis padres no tenían dinero para pagar la hipoteca y un 18 de junio nos dijeron que t eníamos que irnos de ahí. Yo era muy pequeña, tenía 4 años, pero recuerdo ese día como si fuera ayer. Antes de que se me olvide voy a presentarme, soy Isabelle Dijon y tengo 13 años. Bueno sigo contando mi historia. Recuerdo que mi hermana Marie lloraba l o más bajo que podía porque, como mi hermana mayor, no quería entristecerme aun más. Yo adoraba a mi hermana pero… pero el año pasado enfermó de cáncer y no pudo sobrevivir. Mis padres se separaron y mi madre me dejó viviendo junto a mi padre. Ellos se separaron porque tras la muerte de mi hermana no podían vivir tranquilos con ese sentimiento, los dos se querían muchísimo , pero cada vez que se miraban sus ojos se llenaban de lágrimas y sus camisas acababan empapadas con tantas lágrimas. Mi madre dijo que quería olvidarse de todo lo sucedido, que quería empezar una nueva vida ella sola y que solo podía conseguirlo si se marchaba pronto. Claro, todo esto lo dejó escrito sobre una vieja mesa de la cocina. Como final de la carta escribió: Quiero olvidar el pasado y empezar de nuevo, pero no podré olvidaros nunca. Yo no pude superar la muerte de mi hermana y que después de ello mi madre nos dejara a mi padre y a mi solos. Bueno, no tan solos ya que un día, antes de que nos desahuciaran, vi un pez de colores que se había quedado atrapado en una roca por una fuerte tormenta del día anterior y, sin pensármelo dos veces, lo metí en una bolsa de plástico y lo llevé a mi casa Desde entonces lo conservo. Por ahora no voy a hablar más del pasado porque me pongo triste. Si yo pudiera volvería a mi viejo pueblo, aunque eso no es posible.Yo no puedo ir a la escuela porque está a cinco kilómetros de mi casa, el


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autobús no pasa cerca de este callejón y mi padre no tiene coche con el que llevarme. Hoy ha sido un día lluvioso. Por las calles corrían riadas de agua. Yo miraba desde la ventana atentamente como llovía, como el agua mojaba Fontenebleau. Es muy bonita la lluvia y adoro el olor a tierra mojada después de un largo día de tormenta. Estoy dando una vuelta por las calles de Fontenebleau. Veo a niños jugar al escondite. Los he mirado atentamente durante un rato, pero acabo de ver un cartel e intrigada he decidido acercarme a él. No puedo creer lo que pone:

Yo estoy saltando de alegría, ese lugar es el pueblo en el que antes vivía y… ¡Solo necesito una cámara de vídeo para poder viajar allí! Ya se lo he contado a mi padre, pero dice que no podremos conseguir el premio ya que no tenemos sufiente dinero como para comprar una cámara de vídeo en buen estado. Estos días he estado pensando cómo conseguir dinero para comprar una cámara o como obtener una de alguna manera porque quiero volver a ver cada una de las gotitas de agua del mar. Cada vez que me acuerdo de esa costa tan bonita y de esos castillos de arena tan grandes una sonrisita se ve en mi cara.Y es que adoro el agua. Me encanta la lluvia y aun más la nieve, es algo espectacular y bellísimo que me recuerda a esos días de lluvia que salía con Marie y mis padres con unas botas de agua a chapotear en los charcos y salpicar agua en los pantalones. Bueno, he decidido salir a buscar una cámara. Papá ha decidido acompañarme y ver si puede ayudarme en algo. En todo caso debería empezar por ver el precio de las cámaras. En el escaparate de la tienda veo muchas , pero veo complicado obtener cualquiera de ellas ya que sus precios son algo caros. Tampoco en el interior de la tienda veo precios que se adapten a nuestro dinero porque la más barata es a la vez cara para nosotros. Una anciana nos ha visto con cara de pena alejarnos del escaparate volviendo la vista atrás y nos ha preguntado qué pasaba. Le hemos contado lo sucedido y la mujer, sonriente,


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nos ha dicho que la siguiéramos. Hemos hecho caso a la mujer y la hemos acompañado hasta su casa. De su bolsillo ha sacado una llave y ha abierto la puerta. Nos ha llevado hasta la sala de estar. Ha abierto un armario y de él y nos ha prestado una camara de vídeo que había pertenecido a su difunto marido. Se lo hemos agradecido mucho Hemos paseado por todo Fontenebleau grabando sus más bonitos lugares, desde su ermita hasta su iglesia, desde sus calles hasta sus jardines. Lo mejor de Fontenebleau en vídeo. (…) Ha pasado ya un mes desde que mandamos el vídeo y hoy ha llegado una carta en la que ponía que hemos ganado. Dentro de tres días pasarán en un coche a recogernos para ir a Le Havre y su magnífico mar. Ya tenemos las maletas hechas. Estamos listos para ver el mar. Ya estamos aquí. Se ve el mar azul y brillante en el que viven muchos seres marinos, en el que navegan barcos y nada gente. Todo un mundo por descubrir. Me quiero lanzar en la arena y nadar en el mar. Hemos decidido dar una vuelta por la avenida. Vamos hacia nuestro hotel a dejar las maletas y ver como es nuestra habitación. En la puerta del hotel hay un cartel que pone: Se necesitan empleados. Papá ha decidido ver si consigue el trabajo y nos pueden dar una habitación para los dos. Y así ha sido, tras la entrevista a papá lo han contratado. Con nosotros también viene mi pez de colores. Hemos tenido suerte y nuestra habitación tiene magníficas vistas al mar. Aquí podré ir a la escuela y vivir más feliz. BLANCA ORTIZ GODOY ( 6º PRIMARIA)


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“EL CUENTO DEL AGUA”

Hacía mucho tiempo que no llovía en un pueblo llamado Chinchilla.

Había cuatro niños que no paraban de malgastar el agua. Un día pasó una cosa muy extraña para ellos... Era el día del agua y los niños salieron a jugar tirándose globos unos a otros, pasándoselos.....

Quedaron a las 12 en una pequeña plaza que tenía el pueblo ( LA PLAZA DE LA FUENTE) Cuando fueron a llenar los globos de agua tan contentos, la fuente no echaba ni una gota de agua. Los niños creyendo que la habían cortado los fontaneros se pusieron a reirse sin poder parar y decidieron esperarse un poco más. Después cuando ya estaban cansados de esperar fueron al ayuntamiento a contárselo al alcalde. Este le dijo que no sabia nada de que hubieran cortado el agua. Fueron a comprobar que ninguna fuente echaba agua. Y finalmente bastante preocupados se acercaron al río. Quedaba muy poca agua y la poca que quedaba la estaban cogiendo las mujeres del pueblo porque no tenían nada de agua para beber, limpiar, cocinar... Los niños preocupados se fijaban en los peces que ya no tenían casi nada de agua para nadar y en las mujeres que estaban bastante preocupadas. Al día siguiente quedaron de nuevo en la plaza y fueron a la fuente para ver si echaba algo de agua pero igual que el día anterior no caía ni gota. Asustaron fueron al río. Por el camino vieron otra vez a las mujeres, ya no recogían agua sino las maletas porque se iban a vivir a otro pueblo. Cuando llegaron ya no quedaba ni una gota de agua y los peces estaban todos muertos. Se fueron llorando a sus casas y se lo contaron a sus madres. No solo lo de los peces sino que si no hubieran malgastado agua estos no estarían muertos. Les contaron que el agua no se podía malgastar porque solo un 3% era agua dulce. Los niños no paraban de llorar arrepentidos. A la semana siguiente seguía sin llover, y los niños estaban aburridos. Por la tarde salieron a jugar pero no había pasado ni cinco minutos y decidieron irse a su casa.

Cuando se estaban despidiendo a uno de ellos le cayó una gota agua en la cara y de pronto se lió a llover. Se liaron a dar gritos y saltos de alegría y la gente que quedaba en el pueblos se puso a llamar a la que se había ido. Se tiró toda la semana lloviendo y los niños no volvieron a malgastar el agua. En vez de jugar con agua jugaban a otros juegos como el escondite, pilla pilla, pollito inglés, fútbol... Todas la semanas un día si y otro no llovía. Todos los que se habían ido volvieron y siempre fueron felices. Si no cuidamos el agua se acabará. María José Reyes Lorite


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Cuento sobre el agua Había una vez una familia de gotas de agua. Había un padre, una madre, una hija y un hijo. El padre se llamaba Sebastián, la madre; Carla, la hija; Almudena y el hijo; Javier. Sebastián tenía 35 años, Carla; 30 años, Almudena; 12 años y Javier; 9 años. Un día Almudena se salió a la calle con sus amigas Alba y Mª José y su amigo Esteban. Ellos fueron un río y un lago. Se fueron por la mañana al río y por la tarde al lago. Por la mañana, ellos estaban en el río, y estaban aburridos, entonces Esteban dijo que si querían pescar y ellas dijeron que si. Más tarde ellos fueran a casa de Esteban a por cañas de pescar. Pescaron seis truchas y dos carpas. Por la tarde fueron al lago a merendar y a hechar la tarde. Almudena para merendar, se llevó un donut y unas galletas. Alba se llevó unas galletas de chocolate y un zumo . Mª José se llevó dos napolitanas y un zumo. Y Esteban se llevó un bocadillo de jamón, un zumo y una botella de agua de 5 litros para beber. Luego por la tarde, vino un amigo de ellos, que se llamaba David. Ellos cinco eran muy amigos y se llevaban muy bien. Cuando David vino, Esteban le dijo: ­Hola David. David dijo: ­Hola Esteban, ¿qué haces? Esteban le contestó: ­Pues aquí con Almudena, Alba y Mª José. David le dijo: ­Pues yo he venido a buscaros para ver si os venís a dar una vuelta. Esteban, Mª José, Alba y Almudena le dijeron: ­Esperate a que terminemos de merendar y ahora después vamos contigo. David les contestó: ­Vale, yo me esperaré aquí con vosotros. Mª José le preguntó a David: ­David, ¿quieres una napolitana? David le contestó: ­Vale, si me la das..... Muchas gracias Mª José. Cuando terminaron de merendar, ellos se fueron a la plaza de su pueblo con otros amigos. A las 9:30 de la tarde Almudena regresó a su casa. Su madre le dijo: ­Almudena, ¿dónde has estado hasta tan tarde?


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Almudena le dijo: ­Mamá, perdón por llegar tarde. Esta tarde, he estado a la orilla del lago y luego ha venido David y nos hemos ido a la plaza con los otros amigos. Su mamá se cabreó con ella, porque había llegado muy tarde a casa. Por la noche, vino su tito Juan a verlos. Su tito vivía en Polonia y se había venido a pasar la semana santa en su casa. Luego, más tarde, ellos cenaron. Su cena fue: ensalada para todo el mundo, filetes de pollo para Almudena y Javier y paella para Carla, Sebastián y Juan. A la hora de acostarse, Almudena fue y abrazó a su mamá , y le pidió perdón. Su madre le dijo que la hora de llegar a casa eran a las 8:00 de la tarde y ella vino a las 9:30 de la noche. Pero le dijo que no pasaba nada, porque estaba con su amigas y amigos, pero que no lo hiciera más. Almudena le dijo que no lo haría más pero que por favor la perdonara. Su madre le dijo que si que la perdonaba. Finalmente, se perdonaron y todos fueron felices y comieron perdices. Gloria García Casado


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UNA GOTA FELIZ Había una vez una familia de gotas que vivían en el pantano de Canena (Jaén) con una casa muy grande, con 10 dormitorios, 8 baños, 4 cocinas y 5 casetas de perros. Un día se iban de viaje a las nubes porque hacía mucho calor y se evaporaron. Cuando llegaron del viaje vieron que había llovido mucho y la presa había sobrepasado el 100% de agua y su casa se fue a pique. Ellos se tuvieron que mudar a otro sitio, que fue al “Tranco”. En el Tranco pasó lo mismo que en la PRESA DE GIRIBAILE. Cuando se evaporaron otra vez, es decir, cuando se fueron de viaje, llegaron a parar a la piscina de mi abuela y no en la PRESA DE GIRIBAILE, ni al TRANCO, y allí no pasó lo que en el TRANCO, ni en la PRESA DE GIRIBAILE. Allí en la piscina de mi abuela se hicieron su casa y todo, mi familia y mis primos nos bañamos con ellos.

FIN

Pedro José García Jiménez


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MIS PEQUEÑOS CUENTOS DEL AGUA. Personajes: Almudena(La madre de Manu y Paula), Manu(nino y hermano de Paula),Paula(nina y hermana de Manu). Índice: 1­ El mapa perdido. 2­ La pesadilla de Paula. 3­La opinión del río. 4­Manu se atranca en el lago. 5­La regañina. 1-El mapa perdido. En un cortijo lejos de la ciudad vivía una familia. Un día por la mañana la madre llamó a sus hijos para que bajaran al pozo a por agua. Los niños eran muy obedientes y así lo hicieron. Solo que... la polea estaba rota y no pudieron sacar agua. Pensaron en dar un paseo, al rato decidieron pararse a descansar. Pero a Manu se le cagó un pájaro y Paula se echó a reír, luego se paró y se fijó que el pájaro tenía algo enganchado en la pata. Cuando el pájaro se posó en una piedra Paula lo cogió y vió que era un mapa con muchos símbolos, rayas, ríos, montañas... Paula y Manu se asombraron, cogieron el mapa y volvieron a casa. 2- La pesadilla de Paula. Al llegar a la explanada del cortijo se encontraron a su madre nerviosa buscándolos por todas partes. Los niños corrieron hasta la casa todo emocionados para contarle a su madre lo que había ocurrido. Al anochecer Paula fué la primera en irse a dormir. Pero no durmió mucho porque soñó que se caía dentro del pozo y que si no hubiera agua se haría mucho daño. También soñó en que un hombre la cogía y la tiraba en un río sucio, y que no podría respirar de lo contaminado que estaba por la gente de la ciudad. Se despertó muchas veces y cuando ya era por la mañana Manu y Paula decidieron dar otro paseo hasta el río. Y se lo encontraron igual como Paula lo había soñado.


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3-La opinión del río. De repente Manu y Paula oyeron una voz. Paula se asustó mucho porque pensaba que era el hombre que la iba a tirar al río. Manu le dijo a Paula que no se asustara porque era el propio río el que les estaba hablando. El río le dijo que se sentía muy mal porque todo el mundo arrojaba en él todos los residuos. De repente Paula saltó y dijo que ella y su hermano no. El río lo asintió haciendo que saltara una rana. A Paula y a Manu les salieron una sonrisa de oreja a oreja. Al instante empezó a llover y a hacer mucho viento el cual les empujó al río y éste les arrastró hasta un lago. 4- Manu se atranca en el lago. Paula tubo la suerte de poder agarrarse a una rama y salir pero Manu no. Él se atrancó entre los juncos. Entonces Paula asustada vió que su hermano estaba atrancado en unos juncos y que no podía salir. Manu gritaba y gritaba pero no servía para nada. Paula intentó ayudarle, y cogió un palo para que lo agarrara. Esta situación fue difícil porque Manu tenía que nadar y agarrarse al mismo tiempo y Paula tenía que hacer mucha fuerza para sacar a su hermano pero miraba para atrás porque tenía mucho miedo era de noche y la luna era llena. Paula de se escurrió dos veces pero tras tanto intento consiguió sacarlo. 5- La regañina. Con mucho orgullo volvieron de nuevo a su casa, con cuidado, iluminados por la luna llena. Su madre a estas horas ya estaba preocupada y empezaba a tomarse en serio lo de la caca del pájaro. En cuanto vió a Manu y Paula aparecer por la puerta llenos de barro pensó en la que le esperaba el día siguiente con la lavadora. Les dió un beso a cada uno y les pregunto toda la historia que había pasado. ¿TU QUE PIENSAS SOBRE EL AGUA CREES QUE HAY QUE UTILIZARLA COMO EL ORO? ESCRITO POR ALICIA LORITE TORRES (MIS PEQUEÑOS CUENTOS DEL AGUA)


CUENTOS A CHORROS 5º PRIMARIA.

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M

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E IO D 5º

EL AGUA NO SE DERROCHA. PRIM

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En una pequeña aldea,rodeada de montañas, por las que pasaba un río lleno peces, vivía María con su familia. Era una aldea donde se conocía todo el mundo y todas esas familias vivían de cultivos y siembras porque llovía mucho. Maria tenia dos hermanos. Todas las mañanas María y sus hermanos se lavaban los dientes y las manos con el grifo encendido y su madre no dejaba de regañarle. Maria y sus hermanos se enfadaban, no entendían por que sus madre les regañaba tanto. Cuando venían del colegio, siempre se iban a ver los peces y t odas las flores que habían por allí. Maria ,como era la mayor, le ayudaba a su madre a poner la lavadora y tenia costumbre de pone dentro de ella solamente dos o tres camisetas, por lo cual, su madre le regañaba. Maria seguía enfadándose: ­No se que estoy haciendo mal!!!­ decía­ Un día de verano, se encapricharon por tener una piscina. ­No puede ser!!!, el agua no se regala. Y hay que saber mirar por lo que tenemos, iros a bañaros al río!! Maria se enfadó y contestó: En el río están mis amigos los peces, y no queremos pisarlos!!

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I

Cuando el verano termino, todo el mundo esperaba a que lloviese, pero ese año, no cayo ni gota. Los campos no echaron frutos, el río se quedo con menos agua, algunos peces se murieron y muchas flores se marchitaron. María y sus hermanitos, salieron a pasear, y se dieron cuenta de lo que pasaba a su alrededor, y casi llorando, fueron a decirle a a su mama que qué estaba pasando. Cuando llegaron a casa vieron a su madre enfadada porque le habían cortado el agua y le explico a los niños el problema que pasaba: ­Hijos míos, ¿os dais cuenta de que ahora el agua y otras cosas no se pueden DERROCHAR? Y María contestó: ­Perdonamos mama, no creíamos que esto fuera así, pero hemos aprendido una buena lección!! QUE EL AGUA NO SE DERROCHA!!! Lorena Delgado 5º P


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EM IO DE 4

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4ยบ PRIMARIA.

PRIM

CUENTOS A CHORROS

M.Moreno Reyes


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3º PRIMARIA.

El agua y el caño

PRIM

O DE 3º MI

P RE ER Había una vez en una vecindad un caño que lo dejaban abierto mucho tiempo y hacía correr mucha agua sin fin feliz.

El caño se ponía muy triste y un día decidió abrirse sólo e hizo correr mucha agua por las calles del vecindario. Un día muy cansado de esta acción del caño, el agua le preguntó:

El caño se disculpó y no se malgastó agua desde entonces. María José Godoy Reyes 3º P

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­¿Por qué te abres sólo?­dijo el agua. ­ Ya me acostumbré­ respondió el caño. ­ ¿Pero no te das cuenta de que me estoy desperdiciando?­ dijo el agua. ­ ¿Por qué?­ preguntó el caño. ­ Porque yo soy muy importante para los seres vivos­ respondió el caño.


F UE NT E S DE CA NE NA

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CUENTOS A CHORROS 2ยบ PRIMARIA.

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Capítulo 2