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Opinión
Valencia, 19 de julio 2012
Deportes
Juegos para todos Sebastián Coe proclama la diversidad de Londres 2012 y minimiza la incidencia del mal tiempo WALTER OPPENHEIMER / LONDRES
A una semana vista de la inauguración de Londres 2012, el presidente del Comité Organizador y excampeón olímpico, Sebastian Coe, ha proclamado su
convicción de que “éste va a ser un verano como nunca antes” y los de Londres “van a ser unos Juegos para todos” porque “el antirracismo es mucho más que un mensaje clave: hemos llevado la diversidad a nuestra fuerza de trabajo”. “Van a ser unos Juegos para todos, sean lo que sean, vivan donde vivan, sean cuales sean sus orígenes”, insistió. Coe destacó que la organización ha cumplido los tres objetivos que se había fijado: “Llenar los estadios,
que hubiera entradas a precios accesibles y cumplir nuestros objetivos de ingresos”. “Vamos a estar muy cerca del ‘todo vendido’. Y los paralímpicos tienen la mayor venta jamás registrada”, subrayó. El que fuera figura mundial de los 1.500 no se asusta por lo que muchos ven como el mayor enemigo para el éxito de Londres 2012: el tiempo horroroso que está haciendo desde hace dos meses, con récords de lluvia y unas temporadas mucho más frías de lo habitual en esta época del año. Coe empezó hace 10 años a trabajar para llevar los Juegos a Londres. “Mi hija pequeña
tiene 13 años y entonces tenía tres”, ha puesto como ejemplo de lo que significa ese tiempo. Ahora ha podido decir: “Estamos claramente preparados, éstos van a ser unos Juegos para todos. Eso lo digo muy en serio". “Hubiera sido insostenible decir que esto es simplemente un proyecto londinense (...), la transformación del paisaje de una zona de 520 acres en una zona de unos cuantos miles de personas. “El 27 de julio habremos llevado la antorcha a menos de 10 millas del 90% de los 57 millones de habitantes de este país. Ha sido un momento para levantar los espíritus. Yo he llevado la antorcha en Sheffield y nunca olvidaré esas dos horas en el autobús, escuchando las historias de 20 personas que han hecho cosas extraordinarias en sus vecindarios. Eso no era solo la celebración de los Juegos, era la celebración del esfuerzo hercúleo de toda esa gente”.
Sebastián Coe
WALTER OPPENHEIMER / LONDRES
Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 probablemente serán los más espectaculares de la historia vistos por televisión, pero difícilmente tendrán calor humano. No solo porque a los londinenses lo que más les preocupa es su coste económico y las dificultades que van a generar en el transporte público, sino porque el aparatoso despliegue de seguridad ha convertido el Parque Olímpico de Stratford en un gueto completamente aislado del resto de la ciudad. Es imposible que los londinenses acudan a Stratford a pasear y disfrutar de la atmósfera olímpica. El Parque Olímpico está completamente vallado y para acceder a él se necesita una entrada de visitante, que cuesta 10 libras (12,65 euros). Y a estas alturas, cuando faltan 8 días para que comience la gran cita mundial del deporte, ya solo quedan entradas del turno de mañana (de 10.00 a 15.00) y en solo tres días: el 30 y el 31 de julio y el 1 de agosto. Basta una visita a Stratford para darse cuenta de hasta qué punto los Juegos se han organizado a espaldas del resto de la ciudad. Sin entrada, no hay nada que ver. Antes de traspasar las vallas, lo único que se puede ver es un muro formado por docenas de carpas blancas en las que están instalados los controles de seguridad. La sensación de gueto aumenta con la presencia de decenas de soldados entrando y saliendo del recinto. El
La fiebre olímpica sube en Londres El aparatoso despliegue de seguridad desgaja del resto de la ciudad el Parque Olímpico de Londres. El transporte es una de las grandes preocupaciones de la organización Gobierno ha destinado a 13.500 militares para las tareas de vigilancia, y se anunció que esa cifra ascenderá a 17.000. La fiebre olímpica, sin embargo, está subiendo grados en la capital londinense. En el metro han aparecido ya carteles orientando a los visitantes sobre las direcciones a tomar para
viajar hasta cada uno de los escenarios olímpicos. Muchos de ellos no están en Stratford, sino en Hyde Park, Regents Park, Wembley, Earls Court y Wimbledon. La técnica de obligar a la gente a dar rodeos parece que también se ha puesto en marcha a la hora de planificar el acceso al Parque Olímpico
desde el centro de Londres. Por ejemplo, al llegar en metro a la estación de Kings Cross - Saint Pancras, uno de los principales nudos del transporte olímpico, el viajero no ve ninguna indicación sobre cómo ir a Stratford. Justo al pasar el control de salida de la estación de metro se encuentra con un cartel que le indica que para ir al Parque Olímpico ha de volver a entrar en el metro. En realidad, no es necesario. Si hace caso de los carteles tendrá que ir en metro a la estación de tren de Liverpool Street y allí coger un tren hasta el Parque Olímpico. Sin embargo, desde St. Pancras salen los famosos trenes Jabalina que llegan a Stratford en menos de siete minutos. ¿Por qué esos trenes no están señalizados en el metro? Puede haber dos razones. Una, porque el billete de ese tren Jabalina no forma parte del sistema de pago de la red de metro y cuesta 5,90 libras (7,45 euros) cada trayecto. La otra razón es que los organizadores intenten desviar gran parte del tráfico humano a través de Liverpool Street para evitar que el Jabalina se sature de viajeros. Quizás hagan bien porque la primera sorpresa al llegar a Stratford es que solo hay cinco puestos para pasar el control de billetes para salir de la estación. En realidad, solo tres porque, de los cinco, dos son para entrar. Si eso no cambia, ahí habrá un gran embudo. Y faltan apenas pocos días para que empiecen los Juegos.