d’habitation. Marsella, Francia; Maison Guiette, Amberes, Bélgica; Capitol Complex, Chandigarh, India; Museo Nacional de Arte Occidental, Tokio, Japón; Palacio de la Asamblea, Stuttgart, Alemania; Casa Curutchet, La Plata, Argentina; Convento de La Tourette, Lyon, Francia; Ville Savoye, París, Francia; Ronchamp (Notre Dame du Haut), Ronchamp, Francia; Maison La Roche, París, Francia; Villa Le Lac, Corseaux, Suiza; Cité Frugès, Pessac, Francia; Immeuble Clarté, Ginebra, Suiza; Immeuble Molitor, París, Francia; Usine Claude et Duval, Saint-Dié, Francia; Cabanon de Le Corbusier, Roquebrune-Cap-Martin, Francia; y Maison de la Culture, Firminy, Francia. Lo icónico y lo cotidiano, lo sagrado y lo mundano, las nuevas técnicas constructivas… todo tuvo lugar en la obra de este pintor hijo de relojero que, tras construir la casa de sus padres, se dedicó a viajar y a aprender para finalmente convertirse en el gran maestro de la arquitectura moderna. Le Corbusier se dedicó a la arquitectura después de la Primera Guerra Mundial, con el uso de hierro, concreto y vidrio, y con atención en líneas simples y la funcionalidad de los edificios, concepto que en su época no estuvo exento de polémica. Paralelamente a los reconocimientos que ha recibido, el legado de Le Corbusier también ha sido cuestionado por inspirar el movimiento brutalista en la arquitectura entre 1950 y 1970. Le Cobusier La arquitectura moderna está de enhorabuena, La noticia del reconocimiento por parte de la Unesco de la obra de Le Corbusier como Patrimonio de la Humanidad, es un regalo para su historia reciente. Re-
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SET 2016
La capilla de Notre Dame du Haut. Ronchamp, Francia.
Maison de la Culture. Firminy, Francia.
Maison Guiette. Amberes, Bélgica.